Tras el lamentable papel demostrado en la pasada fecha ante el clásico rival el Rojo tenía la obligación de ganar en casa para calmar las aguas. En el primer tiempo se vio un equipo con muchísimas dudas, con un juego confuso, desesperado, sin fundamentos, displicente y con más ganas que ideas.

De arranque Milito ya confundió a todos cambiando el esquema pasando del tradicional 4-3-3 con diversas variantes al 4-4-2. La línea defensiva mantuvo los mismos protagonistas que en la derrota contra Racing, como carrileros Sanchez Miño y el debut del juvenil Bustos, en la delantera Denis algo más adelantando que Vera, dejando al uruguayo realizar el trabajo sucio por las bandas.

En el comienzo el equipo insistió con un fútbol vertical con las salidas rápidas de Fabricio Bustos. Durante los primeros quince minutos se vio un equipo algo más dominante que el rival a causa de la desesperación para encontrar el gol haciéndose de los espacios y padeciendo alguna llegada aislada en contra cuando River lograba burlar los bloqueos de los volantes defensivos.

Tras ese comienzo Independiente, hoy de blanco, comenzó a saltearse líneas de manera poco acertadas y pasando del juego escalonado y con balón al suelo al de los pelotazos sin sentido complicándose desde la salida, además de que el partido en general fue encajonándose en el medio de la cancha. De ahí se puede rescatar la jugada más clara en donde Figal se despegó logrando llegar al área sin poder cerrar la buena carrera en gol.

En el complemento no cambio demasiado la actitud del equipo hasta el ingreso de Ezequiel Barco que le dio algo de frescura.

A los 9 minutos el “Mariscal” prescindió de Denis poco abastecido por sus compañeros, el ingreso de Meza fue con la intención de buscar algo más de fútbol que era escaso en ese momento.

Sin resultados en la primera variante el Dt optó por otro cambio de jugadores con similares características sacando a Sánchez Miño de pésimo partido por Rigoni.

Independiente solo logro llegar con faltas en los bordes del área y todas sin éxito.
A los 22 minutos con un partido dominado desde la tenencia de balón ingreso Barco por Ortiz modificando el esquema y dejando a Diego Rodriguez como único volante tapón.

A base de centros y con debilidades defensivas de los riverplanteses Vera con actitud perseverante en el centro numero un millón logro burlar la defensa del arquero Batalla.

Tras conseguir el gol River comenzó su aventura de intentar empatar el partido y nuevamente el encuentro se volvió desde lo táctico un duelo desordenado y lleno de imprecisiones, cargado de tarjetas y faltas innecesarias.

En el balance Independiente ganó casi sin querer y encontrando el gol desde una variante de juego que intento durante los últimos 4 partidos, la de los centros. En el resto de la líneas se vio un partido correcto (ni bueno ni malo) con algunos errores infantiles en defensa exceptuando de esta opinión al win izquierdo del que ya mencione su rendimiento anteriormente.

¿Había que ganar? Si. ¿Es correcto ganarlo de esta manera? Absolutamente NO.

En primer término porque lo demostrado hoy se contradice en un 100% con la filosofía de Gabriel Milito y en segundo porque la gente no espera esto. Esperemos que este sea otro de esos partidos que sirvan para traer la tranquilidad que tanto necesita el plantel y poder trabajar y fijar un objetivo preguntándose realmente como quieren jugar al fútbol.

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Emanuel Puppo
Nací el 6 de marzo de 1995 en la provincia del Chaco con la camiseta puesta. Amante del fútbol desde muy chico y del buen fútbol desde que conocí a Guardiola. Periodista deportivo y estudiante de locución. En Orgullo Rojo desde 2016. Ídolos: Lionel Messi, Kun Agüero y Andres Iniesta
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