“Vamos a dejar todo para pasar de fase”

Así se refirió Juan Sánchez Miño en conferencia de prensa, luego del empate 0-0 frente a Tigre. El marcador izquierdo analizó el encuentro frente al Matador y palpitó el duelo de vuelta por los cuartos de final de la Copa Libertadores ante River, del próximo martes. “Es un partido de vida o muerte, futbolísticamente hablando“, deslizó el defensor.

En esa misma línea, Miño expresó: “Tenemos que dar vuelta la página y pensar en River. Sentimos mucha confianza y estamos convencidos con la idea de juego. Vamos a dejar todo para pasar de fase”.

Respecto al partido de esta noche, en la que Independiente hilvanó su segundo empate consecutivo en la Superliga, el defensor aseguró: “Por momentos pudimos hacer nuestro juego y en otros no. Nos faltó eficacia para definir las situaciones que generamos“.

Por último, Miño dio su punto de vista sobre la actualidad del equipo: “No tengo dudas que estamos por buen camino y vamos a poner lo que hay que poner para llevar a la institución a lo más alto”.

Equipo bipolar

“Esta afección mental prevé cambios rotundos y marcados en los estados de ánimos de una persona. Quien los padece percibe una variación extrema entre la felicidad y la tristeza en escazo periodo de tiempo”.

Este camino de reordenamiento de esquema, funcionamiento y adaptación que está atravesando Independiente, luego de la consagración histórica en el Maracaná a fines del 2017, lo expuso en este estado mental dócil entre lo que intenta producir dentro del campo de juego y lo que termina reflejando en el mismo.

Quizás, una de las razones para entender esta “bipolaridad” en el rendimiento de los futbolistas, al menos en este comienzo del segundo semestre, son los cambios de nombres entre Copa Libertadores y Superliga. “Tenemos que sostener un rendimiento continuo juegue quien juegue”, declaró Ariel Holan pos eliminación en la Copa Argentina contra el humilde Brown de Adrogué -el peor partido de este 2018-.

Independiente es un equipo en los primeros tiempos y otro en los segundos. Así lo ha demostrado en partidos puntuales como contra Estudiantes de La Plata, donde se fue al descanso con un un 0-2 de la mano un rendimiento paupérrimo y con el atenuante de la expulsión de Nicolás Figal – también en la primera mitad como fue ayer la de Pablo Hernández -. Pero tras 15′, lo que dura el descanso, salió otro plantel, uno que mostró carácter, rebeldía y vergüenza deportiva para rescatar un punto que, a priori, era inviable.

En el duelo de copero ante River, en el Libertadores de América, se vislumbró algo similar en el desarrollo de los 90′. Pese a algunas situaciones claras, como la de Maxiliano Meza y Silvio Romero en la primera etapa, sufrió excesivamente para aguantar el 0-0 y entregó peligrosamente la pelota a su rival para esperar una contra que llegó solamente en la ocasión mencionada anteriormente. En la segunda mitad, el equipo tuvo hambre y ese espíritu avasallante que contagia, ilusiona y tanto le gusta ver al hincha de Independiente.

El encuentro con Banfield no fue la excepción y si bien el trámite arrancó prodigioso para Independiente, luego de la expulsión del “tucu” Hernández – a los 12′ – los papales tuvieron que cambiar rotundamente. Los jugadores naufragaron con viento en contra, con errores, dudas e impresiones las cuales derivaron en la desventaja. Como en los dos compromisos mencionados, la elaboración del complemento fue diferente y la bipolaridad volvió a tomar posición como protagonista, porque pese a ese hombre de menos el Rojo exhibió su jerarquía, metió lo que tenía que meter para empatar y hasta tuvo chances para quedarse con el triunfo.

¿Por qué Independiente entra en esta afección mental que traduce dos versiones tanto en el juego y como en la actitud?. El profesor tendrá el desafió de amoldar un equipo que exprese equilibrio futbolístico y la concentración necesaria para no ir corriendo de atrás en los resultados siempre, fundamentalmente porque en menos de dos semanas se juega el partido más importante de los últimos 30 años.

Resurrección

Aunque haya sido doloroso escribir la página más negra de la historia de Independiente, tocar fondo permitió que la institución levante la cabeza y pise fuerte, para comenzar a desandar el camino hacia la refundación institucional, deportiva y social. “Las cosas pasan por algo”, rezan algunos supersticiosos cuando algo no marcha del todo bien y como quien no quiere la cosa, de la noche a la mañana, los socios e hinchas del Rojo se toparon con ese “algo”. Fue precisamente el 15 de junio del 2013, cuando el mundo independentista se paralizó en un sentimiento desgarrador, nunca antes vivido.

Llantos, abrazos interminables, bronca e insultos al viento fueron acciones encarnizadas por los más de 6 millones de simpatizantes en todas partes. Ya ni siquiera por el resultado adverso y el desenlace que a esa altura era inevitable, sino por la forma en la que nefastos dirigentes y algunos denominados “hinchas” ultrajaron y vaciaron a la tercera entidad con más hinchas de Argentina.

“Nadie está a salvo de las derrotas”, dice una cita, con buen tino, del escritor brasileño Paulo Coehlo e Independiente vivió eso que jamás pensó que le pasaría después décadas doradas llenas de gloria. Durmió una de esas siestas interminables y despertó con un fracaso, esos que verdaderamente duelen. Pero sacó la cabeza del agua para inhalar una bocanada de aire fresco y despacito fue saliendo hacia la superficie.

La resurrección de Independiente comenzó a encarrillarse gracias a la gran ayuda de un verdadero soldado llamado Omar Defelippe – inflo el pecho cuando menciono su nombre porque literalmente es un héroe para todos los argentinos -. Ese técnico con conceptos claros basados simplemente en el trabajo, agarró un timón en llamas y navegó por aguas turbias durante menos de un año, hasta ubicar a la entidad de Avellaneda en donde nunca debió levantar el ancla.

Llegó una dirigencia que, pese a quien le pese, sacó el club a flote y reordenó los hilos administrativos, económicos e institucionales de un club en ruinas en todos los espacios que hacen a su imagen. Y si bien no le escapó a los errores; como fueron contrataciones de jugadores y hasta de entrenadores, el camino del resurgimiento les compete en un porcentaje amplio.

Quien decora esta humilde cronología de la resurrección de Independiente es Ariel Holan. El “Profesor” tuvo en su poder la receta para llevar a cabo la refundación necesaria que tenía una crisis de más de más de 20 años. Observado de reojos y cuestionado por periodistas, exjugadores y actuales, el entrenador se ganó un respeto indeleble a base del famoso CAI: Compromiso, Actitud e Intensidad.

En menos de 1 año, Holan no solo llevó al equipo a ser campeón sudamericano en el mítico Maracaná, tras 8 años de sequía internacional, y posteriormente la Suruga Bank en Japón, sino que además le devolvió la identidad de juego al plantel y el prestigio al club, que por tantos años fue pisoteado por gente que simplemente lucró o no tuvo la capacidad de gestión para un gigante como el Rey de Copas.

La historia le pertenece a todos los hinchas y esta pequeña línea del tiempo intentó reflejar ¿cómo? y ¿Por qué? Independiente debió transitar una resurrección deportiva e institucional.

El Rojo enfrentará el próximo lunes a Brown de Adrogué por Copa Argentina; cinco años después de aquella derrota 2-1 con el Tricolor en ese primer paso hacia la levantada. El presente es totalmente la antítesis de ese fragmento que no mancha los 114 años de gloria absoluta, sino que alimenta la fortaleza de una institución que, ante la desidia, supo como concebir la tan ansiada resurrección para volver a ser lo que alguna vez fue.

“Afianzarme en Independiente era algo que tenía pendiente”

Martín Benítez, pieza clave del esquema ofensivo de Independiente, expresó su deseo de ser parte de la delegación Argentina en un futuro y felicitó a sus compañeros por la reciente convocatoria. Además, manifestó la importancia de la llave de cuartos de final por Copa Libertares, ante River.

Va a ser un partido muy lindo, que todo futbolista quiere disputar. Ellos vienen de ganar muchos títulos pero confío en mis compañeros y la manera en la que venimos trabajando. Tenemos que estar a la altura de las circunstancias y brindar un buen espectáculo por nuestros hinchas”, arrancó Benítez sobre el partido más importante del semestre.

En referencia al paralelismo y crecimiento institucional tanto del Rojo como del Millonario, en los últimos años, dijo: “Ellos han crecido mucho, mantienen un entrenador y una base que para un club es fundamental; nosotros vamos por el mismo camino. Estamos muy bien y confiamos en las herramientas que tenemos”.

Consultado por su rendimiento individual, Benítez contestó: “Afianzarme definitivamente en Independiente era algo que tenía pendiente desde hace mucho tiempo. Tuve ciertas lesiones que me lo impidieron pero hoy en día me siento con mucha confianza. Trato de dar el 100% para el bien del equipo”. Y agregó: “Estoy muy contento porque el club está de pie y hoy vemos los frutos con jugadores como Maxi (Meza), Fabri (Bustos) y Alan (Franco) que fueron convocados a la Selección, estoy muy orgullo por ellos”.

Durante la entrevista en Fox Sports Radio, el atacante del Rojo, quien lleva 11 años en la institución, mostró su deseo por ponerse la “albiceleste”: “Me ilusiono con vestir la camiseta de la Selección en algún momento, para eso trabajo todos los días. Todo jugador sueña con ese momento y sé que si sigo por este camino puedo lograrlo”.

Por último, dio su punto de vista acerca de cómo se juega en el fútbol argentino: “Los resultados son lo único que importa y por eso hay tanta desesperación. Tenemos que mejorar por nosotros y para colaborar con los árbitros, porque no es fácil dirigir en Argentina”.

“Disfruto esta época de logros”

Eduardo Sacheri dialogó en “Orgullo Rojo Radio” y calificó el presente de Independiente de “construcción de la identidad de juego”. Además, el escritor agradeció la invitación al “café literario”, que se realizará el próximo miércoles desde las 19:30hs en la sede social Mitre, con la presencia de autores que han escrito sobre la vida Independiente.
En el inició, Sacheri fue consultado sobre la actualidad futbolística de la entidad de Avellaneda: “Vivo el presente con mucha satisfacción y esperanza de continuar construyendo este camino. Disfruto de esta época de logros y de tener una identidad de juego en construcción. Ojalá pueda mantenerse en el tiempo”.
Respecto a su vínculo con la institución y un posible acercamiento como dirigente, sentenció: “No tengo la menor idea de como ser dirigente y tampoco quiero quedar pegado con ninguna figura de esa índole. Soy un socio más como cualquiera, con la diferencia que me gusta escribir”.
Adentrándose en la actividad cultural del próximo miércoles, denominada “café literario”, en la que participará junto a otros autores que han escrito sobre la vida del club, como Luciano Olivera, Fernando Soriano, Daniel Fresco, Claudio Gómez, Esteban Pogani, José Bellas, Jorge Barraza, entre otros, dijo “Me pareció interesante poder estar presente, sobre todo porque Independiente tiene un vínculo muy fuerte con su gente y sus socios. Más allá que los ojos se nos escapan hacia el fútbol, hay que fortalecer todos los sectores que hacen a la institución“.
Y continúo: “Estas actividades culturales suman muchísimo porque a pesar de que la pelota nos moviliza, el Rojo es mucho más que eso. Hay que ponderar las acciones sociales.
En referencia a sus obras relacionadas a Independiente, como el conocido cuento “Independiente, mi viejo y yo”, Sacheri explicó: “Me gusta mucha escribir cosas a distancia, osea después de un determinado período de tiempo. Cuando los hechos se alejan, dan otra dimensión”.
Por último, habló sobre la conquista de la Copa Sudamericana 2017 y anheló la consagración de la octava Copa Libertadores: “El año pasado no estaba en el país cuando jugamos en el Maracaná. Estuve en la cancha en el partido de ida pero en la vuelta me encontraba en el exterior y cuando mi hijo me llamó para contarme que habíamos sido campeones me puse a llorar en la habitación. Fue increíble“.
“Si en la final de la Copa Libertadores es necesario que me vaya afuera, lo voy a considerar”, cerró bromeando el escritor.

En suspenso

Pese a que el partido por Copa Argentina, entre Independiente y Brown de Adrogué, debía jugadarse el próximo lunes 10 de septiembre, fue nuevamente postergado y será reprogramado, en principio para los últimos días del mes que viene.

Cabe remarcar que el primer aplazó del cotejo, enmarcado en los 16avos de final del certamen más federal del país, fue porque el Rojo disputó la Copa Suruga Bank en tierras japonesas, donde se hizo con lo título internacional número 18.

El encuentro aún no tiene fecha definida y mientras los demás continúan adelante con el torneo, el equipo de Holan sigue acumulando partidos en su agenda.

La entidad que pase de ronda, jugará los 8vos de final ante Central Córdoba, que dejó en el camino a Tigre.

“Tenemos que pensar en la clasificación”

Minutos después del aterrizaje del avión que trasladó a la delegación de Independiente a Brasil, Ariel Holan le restó importancia al fallo de la Conmebol, para con Santos, y centro el objetivo en ganar el encuentro de mañana. Además, comentó la situación de Martín Benítez: “Seguramente irá al banco de suplentes pero mañana lo vamos a evaluar”.

En la misma línea de la recuperación del misionero, Holan agregó: “Más allá del trabajo que estamos haciendo con él, estamos trabajando con todos los futbolistas para que no hayan fallan o rendimientos bajos con las modificaciones”.

Pese a que ya han pasado siete días del partido de ida por los 8vos de final de la Copa Libertadores frente a Santos, la entidad madre del fútbol sudamericano todavía no comunicó el fallo por la mala inclusión de Carlos Sánchez en Avellaneda. Respecto a este escenario, el Profesor aseguró: “Estamos bastante aislados de la decisión de CONMEBOL porque nosotros tenemos que pensar en el partido. Lo que suceda no nos modifica la forma de juego en la idea”.

“Yo me ocupo y preocupo por lo que tiene que ver dentro del campo de juego. Fuera de eso hay personas idóneas que se ocuparán de eso”, agregó el DT.

Por último y pasando estrictamente deportivo, el entrenador dio su perspectiva sobre la manera en la que podría darse el encuentro de mañana 19:30 (hora local), en el Pacaembú: “Entiendo que será más de ida y vuelta. En Avellaneda vinieron a replegarse pero en su casa seguro cambiarán. El equipo está muy bien y yo le tengo mucha confianza”.

“Queremos ganar todo”

Pablo el “Tucu” Hernández se refirió a la importancia que tiene para Independiente el semestre en función a las competencias nacionales e internacionales: “Tenemos plantel para crecer y lograr cosas importantes”, deslizó el jugador nacionalizado chileno.

En esa misma línea, el ex Celta de Vigo, señaló el principal desafío para el conjunto de Avellaneda en este 2018: “El gran objetivo es la Copa Libertadores para poder regalarsela a toda la familia roja”, Y agregó: “El deseo es empezar a escribir nuestra historia, queremos ganar todo con esta camiseta”.

En diálogo con Radio El Mundo, Hernández explicó la actualidad del plantel y la falta de eficacia a la hora anotar en la red: “No se nos está dando el gol pero las situaciones las generamos. Los rivales saben de la capacidad futbolística de Independiente, entonces en su mayoría se nos meten atrás”.

“En el fútbol argentino hay que pensar antes de tener la pelota porque no tenes espacios. Gracias a Dios no me costó la adaptación. Intento mejorar en cada partido”, remarcó el “Tucu” sobre su presente.

Por último, mencionó la situación sobre la mala inclusión de Carlos Sánchez, en el encuentro de ida por los octavos de final de la copa: “De eso se están ocupando los dirigentes. Nosotros intentamos enfocarnos en poder clasificar en Brasil. Queremos hacer un gran partido”.

A sacar chapa en Brasil

Independiente igualó 0-0 ante Santos, en el partido de ida por los octavos de final de la Copa Conmebol Libertadores. Sin brillar desde lo futbolístico y con más empuje que juego, el Rojo no pudo doblegar el esquema mezquino de su rival durante los 90′. La semana que viene, en San Pablo, se jugará el partido decisivo para definir el pasaje a los cuartos de final del certamen más importante del continente.
El campeón volvió a casa y pese al frío en todo el territorio argentino, el Libertadores de América se tiño de rojo con una multitud que acompañó y le puso calor a la nueva “noche de copa”. La exhibición de las 18 copas internacionales fue la antesala de un marco imponente que estaba predispuesto a decorarlo con un victoria. Pero ésta, no llegó.
Pese al impetud y el entusiasmo para lograr romper el cero, el equipo de Ariel Holan nuevamente estuvo lejos de su mejor nivel futbolístico. Ni desde lo individual -salvó algunos destellos de Maximiliano Meza- ni desde lo colectivo, Independiente puedo desenvainar la llave hacia la tranquilidad que implica comenzar con la ventaja en partidos de esta envergadura. Si bien no peligró en ningún el arco de Martín Campaña en esa etapa inicial, tampoco fue lo suficientemente inteligente para penetrar en esas dos líneas de cuatro bien definidas del conjunto carioca.
Se noto en demasía la ausencia de un encarador nato como Martín Benítez para romper líneas con desequilibrio y gambetas cortas, como el misionero acostumbró a todos los hinchas. Tanto así que cerca del final del primer tiempo, el que tuvo una oportunidad para abrir el tanteador fue ni más ni menos que Guillermo Burdisso; el zaguero remato desde puerta del área a penas desviado del palo izquierdo.
Ya en el segundo tiempo, Independiente siguió en la misma sintonía y sin poder crecer en el juego, también por merito de Santos, se dedicó a enviar centros imprecisos desde las bandas con Cerutti -muy flojo en lo físico- y Brian Romero. Dos remates de Francisco Silva desde afuera del área y una muy clara de Gigliotti debajo del arco, fue esta última la que resonó en todo el estadio con el ¡huu…! de los más de 40 mil simpatizantes rojos presentes.
Si bien el Rojo no pudo convertir, tampoco le marcaron y eso es un punto favorable, ya que en el partido de vuelta, a disputarse el próximo martes 28, solo perder dejaría al conjunto de Avellaneda fuera del sueño por conquistar la octava Copa Libertadores; cualquier empate que no sea 0-0, eso implicaría ir a penales, colocará al equipo de Holan dentro de los ocho mejores del certamen.
A sacar chapa en brasil e Independiente sabe como se juega esa carta…

Noche de copa con festejo

Este martes desde las 21:45hs, Independiente recibirá a Santos de Brasil por los octavos de final de la Copa Libertadores, en Avellaneda. Previo al duelo copero, más precisamente 20:40hs, se llevará adelante la celebración del título internacional Nº18 obtenido en Japón, junto a futbolistas y glorias que construyeron los cimientos del Rey de Copas.
En ese marco, se presentará oficialmente la Subcomisión de Eventos, la cual organiza dicha actividad y tiene como objetivo principal, de aquí en adelante, profesionalizar la organización y ejecución de los diversos eventos sociales e institucionales del club.
Para los interesados en conocer las iniciativas de la Subcomisión, pueden informarse a través de las redes sociales: Twitter: @EventosCAI / Facebook: caieventos / Instagram: @caieventos.
¡No te quedes afuera!

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