Uno x Uno: Siguen descendiendo

Hilario Navarro (5): No atajó ninguna pelota importante ya que Arsenal no remató prácticamente al arco, lo cual es insólito ya que concretó dos tantos.

Roberto Russo (3): Mal en la marca, mal en la proyección. Todo mal.

Cristian Tula (6): El mejor de la defensa. Firme generalmente. Cubriendo las espaldas de ambos laterales.

Eduardo Tuzzio (3): Si hoy Independiente perdió gran porcentaje de responsabilidad es suya. Convirtió un tanto en contra y habilitó a todo el mundo en el segundo.

Claudio Morel Rodríguez (5): Arrancó nervioso, pegando patadas por doquier y peleándose con los rivales. Con la pelota en los pies siempre intentó jugar y metió dos centros más que interesantes.

Fabián Vargas (5): El Negro la entregó siempre redonda y jugó simple, pero como su amigo Morel, a veces se pasa de revoluciones y no tiene la camiseta de Boca, por ende los árbitros no tienen contemplaciones. Fue expulsado casi de manera infantil.

Roberto Battión (5): No fue una mala noche del volante, quien ganó bastante en el juego aéreo. El cambio de Díaz sorprendió.

Osmar Ferreyra (4): Un híbrido total. De esos jugadores que no se recuerda participación en el juego.

Paulo Rosales (4): Flojo. Intentó mucho y perdió bastante. Sin embargo la única situación de gol de Independiente provino de un buen gesto técnico suyo. Pero eso es poco.

Patricio Vidal (4): Perdió claramente el duelo con los defensores del Arse. Pudo desbordar un par de veces pero no resolvió bien.

Ernesto Farias (4): Sigue torcido con el arco. Tuvo una situación de gol y la desperdició. Difícil jugar así, recibiendo tan poco juego, pero él particularmente está bajo y se nota.

Fabián Monserrat (3): Si el Malevo fue híbrido lo de Monse llegó a exasperar. Parecía jugar en pausa y cuando la recibía tocaba para los costados.

Luciano Leguizamón (5): Dentro de lo poco que jugó, tuvo buenas intervenciones, lo cual no lo hacen haber tenido una buena actuación ni mucho menos, pero si, superior a la media del equipo.

Francisco Pizzini (S/C): Jugó muy pocos minutos para ser tenido en cuenta a la hora de calificarlo.

Cristian Diaz: Se equivocó en el planteo inicial. Se equivocó en sacar a Battión y dejar a Vargas como único volante. Se equivocó en poner a Legui por Malevo y desperdiciar a Rosales de volante carrilero. Se equivocó en el 90% de las declaraciones post partidos cuando veía un partido perfecto y el equipo era un desastre. Se equivocó en aceptar ser el técnico de Independiente cuando no estaba a la altura para hacerlo. Se equivocó en no haberse ido antes.

Él o él

(Columna de opinión.-) Independiente está viviendo un momento nunca antes ocurrido en toda su historia. Ultimo en la tabla de los promedios y a 34 fechas del final debe sacar muchísimos puntos para evitar la mancha más nefasta de toda su gloriosa existencia. A todo esto hay que sumarle que institucionalmente tras -por lo menos- veinte años de pésimas gestiones se deben más de 300 millones de pesos. En este escenario, hay una sola persona, capaz de ponerse el buzo de DT y de darle un respiro a todos: dirigentes, hinchas y jugadores.

Se sabe que Américo Gallego ganaría cualquier encuesta para ser el entrenador con el que el Rojo afronte la temporada más dura. El Tolo es el único que puede darse el lujo de perder y que la gente no se enloquezca, absorviendo la presión que recaería sobre los jugadores. Gallego tiene que ser el próximo técnico de Independiente y basta de esos tristes planes titulados “B”, que lo único que hacen es conducirte a esa categoría. Es terrible que sea la única opción. Tan terrible como real.

La Comisión Directiva tiene la oportunidad de arreglar el error más grande de sus 8 meses de gestión. Gallego debió ser el técnico, a pesar de que el 5 a 4 en La Boca endulzó y les sirvió  a quienes no lo querían para cometer la locura de, en el momento más complicado de la historia del club darle la oportunidad a un dt sin experiencia, al cual conocían poco. Error grave que puede costarle la categoría a Independiente. Y con esto, que no salten los fundamentalistas, fue un error, lo saben ellos, lo sabemos nosotros, lo saben todos.

Los egos deben dejarse de lado y poner por sobre todo a Independiente. Nadie duda de la honestidad de Javier Cantero, un Presidente que es ejemplo en muchos aspectos, pero que si no vira la vela a tiempo quedará marcado por la peor de las tormentas. ¿Es Gallego garantía de que el Rojo se salve del descenso? No, nadie lo es. Solo se trata de achicar el margen de error. En los últimos 10 años un sólo técnico superó los 60 puntos en una temporada.  Fue él y lo hizo en sus dos etapas en el club. Entonces, el margen está claro que lo achicás. ¿Es barato? No, pero más caro es irte a la B y encima con un club quebrado. ¿Si no quiere dirigir el Tolo que habría que hacer? Pedirle a Dios que nos ayude.

A un año del mejor recibimiento de la historia

Muchos recordamos aquel 24 de agosto del 2011 como un día especial. Muchos nos embarcamos en el sueño de ir a buscar la Recopa Sudamericana en el encuentro que Independiente terminó perdiendo ante Inter de Porto Alegre por 3 a 1. Muchos seguiremos con el dolor de no haber traido lo que fuimos a buscar. Pero sin ningún lugar a dudas, todos los que estuvimos ahí y los que no pudieron asistir pero lo vieron por televisión, vivimos lo mismo: el mejor recibimiento de visitante de la historia del fútbol mundial.

No somos hinchas de la hinchada ni mucho menos, pero lo de esa noche en Porto Alegre nadie lo va a olvidar. Varias cosas se juntaron. Estar en otro país, rival futbolístico histórico de Argentina, en una final y ver esa procesión de hinchas de Independiente invadiendo una ciudad y metiendo unas 7 mil personas en la popular visitante del Beira Rio sumaron mucho a la causa, pero lo mejor estaría por venir.

Un recibimiento a todo color, con muchas bengalas, fuegos artificiales como nunca se vio de parte de ninguna hinchada en territorio visitante, menos afuera de Argentina. Te dejamos los siguientes videos para que recuerdes esa histórica noche brasilera, de la que, a pesar de la derrota, nadie se podrá olvidar.

 

DESDE LA TRIBUNA //

DESDE LA TV // – Loco x el Rojo –

Uno x Uno: La sacaron barata

Hilario Navarro (6): Nada que hacer en los goles. Le tapó un mano a mano a Clemente Rodríguez y después Boca despilfarró ocasiones en las que el correntino nada tuvo que ver.

Roberto Russo (6): Muy bien con la pelota y en la proyección. Tiene que ajustar un par de tuercas con la marca, pero la base está. Es el mejor lateral del plantel y fue un acierto su inclusión en el equipo.

Cristian Tula (5): Alternó buenas y malas, aunque sin errores graves y con un segundo tiempo más que aceptable.

Leonel Galeano (2): Inseguro, impreciso y con un error de fútbol infantil en el gol de Santiago Silva. Nadie duda de que tiene categoría, pero hace mucho que no la demuestra.

Claudio Morel Rodríguez (4): Un par de centros buenos pero sufrió mucho en la marca. Salía cuando no tenía que salir y se quedaba cuando debía adelantarse.

Jonathan Santana (8): Si bien estuvo impreciso en varios pases, dejó el alma y vida en la cancha. Corriendo de punta a punta, jugando 20 minutos en una pierna y convirtiendo un golazo propio de un delantero vivo.

Roberto Battion (2): Un desastre. Lento, impreciso, redundante. Una carreta hubiese tenido más movilidad. La noche del rubio fue nefasta.

Fabián Vargas (7): Otro de gran partido, sobre todo un lapso de 20 minutos en el primer tiempo donde parecía un “volante total”, es decir, jugaba en todos los puestos del mediocampo, hacía los relevos, hasta dio una asistencia hermosa al “Ciego” Rosales, que el ex Unión no llegó a definir.

Paulo Rosales (5): No fue su partido. Perdió muchísimo en el mano a mano, tomó malas decisiones y hasta generó contras del rival -como la del primer gol-. Sin embargo, no cualquiera tiene la cualidad técnica para meter el golazo que clavó, con un suave e inteligente toque por arirba de todos.

Patricio Vidal (7): Gran partido del tucumano, quien se movió por todo el frente de ataque y desbordó a la defensa de Boca a base de gambetas. Generó la jugada del primer gol con un centro perfecto para la anticipación de Santana.

Ernesto Farias (6): La sombra negra de Boca. Apareció cortando su sequía haciéndose cargo de la ejecución del penal en el final del partido. Al margen de eso tuvo un buen partido. D’Angelo evitó el tanto atajándole un remate de cabeza increíble y después tuvo un mano a mano que definió por encima del arquero y pegó en el travesaño. La suerte parecía echada pero el “Tecla” volvió a aparecer sobre la hora para salvar al Rojo de una derrota en la cancha de Boca.

Samuel Cáceres (5): Intentó salir jugando siempre por abajo. Al principio se peleó con Silva y después le tocó sufrir al Laucha Acosta. Mostró carácter.

Luciano Leguizamón (5): No había hecho casi nada, pero gracias a una avivada suya -y dormida de Clemente Rodríguez- Independiente consiguió el penal con el que empató el partido.

Osmar Ferreyra (S/C): Poco tiempo para calificarlo

Cristian Diaz: Tácticamente su equipo empezó bien parado el partido pero se derrumbó con el gol de Silva. Se salvó de ser goleado en todo el primer tiempo y llegó al empate cuando no lo merecía. En el complemento pudo pasar cualquier cosa. Acertó con el ingreso del Pato Vidal. Sin embargo hizo muy rápido los tres cambios y Santana terminó en una pierna. Le faltó audacia para buscar ganarlo tras la expulsión de Schiavi y, una vez más, se conformaba con el punto. El gol de Sánchez Miño lo ponía al borde de una nueva derrota, el Tecla lo volvió a salvar ¿Habrá sido su último partido como DT del Rojo?

 

Orgullo Rojo #007 21.8

Pasó una nueva edición de Orgullo Rojo, esta vez analizando la derrota en el clásico y lo que viene en Independiente. La crisis de Cristian Díaz y toda la información relacionada al partido contra Boca y ante Arsenal. Además contamos con la palabra del lateral derecho Roberto Russo, quien comentó y de un ex volante y ex Manager del Rojo que nos explicó como ve al club desde afuera. Y por supuesto realizamos el sorteo de la camiseta de Farias!

"Hay que pensar en tu equipo, no en los rivales"

Ricardo Bochini no tiene pelos en la lengua, se sabe. Es el ídolo máximo de la historia del club y cada vez que habla levanta polvo. Hoy lo volvió a hacer en Radio La Red y se refirió a la delicada situación del club.

“Hay que pensar en tu equipo, no en los rivales. Independiente tiene que ser más ofensivo”, arrancó opinando en desacuerdo con la actualidad de Independiente en declaraciones a Radio La Red y cerró la idea con la misma contundencia de sus pases: Fuimos a jugar con cuatro volantes para cuidarnos de Racing”.

“Hoy tenés que ganar, pero hay que jugar al ataque. Tigre se salvó del descenso jugando de manera ofensiva”, recordó al equipo del “Vasco” Arruabarrena, quien se salvara del descenso de manera milagrosa al punto que casi termina saliendo campeón.

El Bocha confirmó que mañana se reunirá con Javier Cantero para analizar el momento del equipo. “Cantero me dijo que van a analizar la continuidad de Cristian Diaz después del partido con Boca. Con Díaz o con el Tolo Gallego siempre voy a pedir lo mismo, que el equipo sea más ofensivo. Hoy por hoy jugamos mal los tres partidos, tenemos un mediocampo lento que no desborda ni asiste. Hay que cambiar”, cerró el “Bochita” quien de esto sabe y mucho.

Uno x Uno: Díaz horribles

Hilario Navarro (6): Nada que hacer en los goles. Sacó un par de pelotas que evitaron que la diferencia sea aun mayor.

Roberto Russo (5): Sorprendió con un buen primer tiempo. Firme, seguro y hasta animándose a patear al arco. En el complemento se hundió en la mediocridad generalizada.

Cristian Tula (4): Le costó mucho parar a Sand. En el segundo tiempo prácticamente fue un colador.

Eduardo Tuzzio (5): Mal como el general pero siempre intentando salir con la cabeza levantada. Tuvo un buen arranque de partido.

Claudio Morel Rodríguez (3): Un jugador de su experiencia no puede hacerse expulsar en un clásico de la manera que lo hizo. No tanto por la roja que fue una jugada en la que quedó expuesto sino por la amarilla infantil que recibió.

Fabián Monserrat (3): Totalmente intrascendente por donde se lo mire. No generó juego, no ayudó en la marca. Mal.

Fabián Vargas (7): Claridad, dominio, precisión y coraje. No hizo un partidazo ni mucho menos, pero fue uno de los pocos que jugó el clásico como había que jugarlo.

Jonathan Santana (6): Otro que estuvo a la altura, sobre todo en el primer tiempo cuando jugó mas en el medio que en la banda. Criterioso.

Federico Mancuello (2): Responsable directo de los dos goles de Racing. Tuvo un partido lamentable, tanto en defensa como en ataque. No sumó nunca. En el complemento, el técnico lo incendió primero poniendolo de tres sin volante por izquierda para cubrir el espacio de la expulsión de Morel y después sacándolo al minuto siguiente del segundo gol.

Luciano Leguizamón (4): Activo en los primeros minutos. Sin embargo se terminó apagando como un fósforo. No pesó en la mayor parte del partido.

Ernesto Farias (4): Contrariado, lento. Es difícil jugar con un equipo que nunca te pone mano a mano con el arquero pero las pocas que tuvo no tomó decisiones correctas.

Paulo Rosales (4): Intentó conectarse con el juego pero poco pudo hacer.

Martín Benítez (5): Solo. Muy solo. No hizo nada del otro mundo pero al menos intentó ir al frente.

Osmar Ferreyra (S/C): Pocos minutos y un par de centros malos.

Cristian Diaz: Buscó un planteo cauteloso para cubrir las bandas de Racing. Sin embargo, como sucede generalmente, le salió mal debido a que los jugadores que puso no le respondieron. Ofensivamente no generó situaciones de gol por juego asociado -tuvo algún remate de media distancia y nada más-. Diez partidos sin ganar -jugando de mal a horrible- y haber perdido con Racing deberían hacerlo reflexionar y tener la dignidad de dar un paso al costado si tanto quiere al club como dice. No se puede perder más tiempo.

Máxima mufa

Ya parece como que la vida tiene definitivamente algo contra ellos, de otra manera es imposible explicar por qué siempre les pasan cosas como estas.

Un grupo de hinchas de Racing juntaron 50 mil pesos -Máximo secreto la procedencia- y compraron salvavidas para burlarse de Independiente, quien sufriera, el pasado sábado, la suspensión de su partido ante Vélez por el mal estado del campo de juego tras las intensas lluvias de aquel día.

Sin embargo el destino -por llamarlo de alguna manera- les jugó una broma que les aguó el festejo: la tormenta de ayer en Buenos Aires imposibilitó que el clásico, ese en el que nos iban a gastar tirando salvavidas, se juegue por el estado del campo de juego de Racing Club, la mufa en su máxima expresión.

Lo más triste de todo es que ni bien se anunció la suspensión del partido, instantáneamente dejó de llover.

Esta no es la primera vez que los hinchas de Racing quieren organizar algo previamente y les sale mal. Si uno va al pasado los de más de 30 años recordaran que antes que Blanquiceleste SA saliera campeón en diciembre de 2001, Independiente le cantaba el feliz cumpleaños con cada año que pasaba. Una canción que cada vez era más larga. En el 2002 la hinchada de Racing para burlarse de eso empezó a hacer lo mismo para burlarse del Rojo y cantaban hasta ocho, finalmente en ese año Independiente salió campeón.

En febrero de 2006 fue el recordado clásico en el que sus hinchas entonaban canciones con el ritmo de “la de los Stones” -piedras-. Una de ellas deliraba al Kun Agüero debido al mal primer tiempo del jugador -que vale la pena recordar venía de enroscar a Crosa en un 4 a 0 histórico-. No hace falta recordar que en el complemento el Kun marcó los dos tantos del triunfo y terminó bailándoles en la cara a sus hinchas.

En el mismo mes pero en 2009 nos visitaron en la cancha de Huracán y en el entretiempo se pusieron cascos amarillos como riéndose de que Independiente no podía terminar la cancha. El Rojo le ganó 2 a 0, su técnico renunció y Racing, haciéndole honor a los cascos, quedó en zona de peligro de descenso.

Más para acá como olvidar la fiesta de fuegos artificiales que tenían preparada en su estadio en el momento que termine la Copa Sudamericana en la que Goias llegaba con dos goles de ventaja a Avellaneda. Finalmente Independiente terminó consagrándose campeón de la Copa e increíblemente, por una cuestión reglamentaria que se dio solo una vez en la historia, dejó afuera a Racing que se había clasificado por los puntos cosechados en ese 2010. Por suerte los fuegos artificiales los tiraron para Navidad unos 15 días después.

Tiraron serpentinas y se prendieron fuego ellos mismos, prendieron bengalas de humo rojo en un clásico con sólo hinchas de Racing, se compraron camisetas del Goias, idolatraron a un colombiano que sacó un arma en el vestuario y se fue en taxi tras goleada en clásico y muchísimas otras historias más. La mufa es tan eterna como la paternidad. La pregunta es la siguiente ¿Donde se van a meter los salvavidas? 

"Ven esta camiseta roja y…"

La historia del clásico de Avellaneda trajo muchas declaraciones previas y posteriores picantes que le sumaron más ingredientes al mismo.

Pero hubo una en particular que fue de las mejores de todos los tiempos. Año 2009. Independiente era dirigido por el “Tolo” Gallego y llegaba al clásico con un andar irregular en aquel Apertura. Su equipo estaba en formación y el rival de toda la vida era dirigido por el siempre polémico Ricardo Caruso Lomardi. Fue el propio Caruso quien en la semana calentó el partido hablando de que la prensa inflaba a Independiente como si fuera el Bayern Munich y pronosticando un 2 a 0 a favor de los blanquicelestes. Sin embargo el tiro le saldría por la culata.

Frente a él, tenía a un equipo acostumbrado a ganar los clásicos, a un técnico que jamás perdió uno dirigiendo a Independiente y que, por si hacia falta algo más, le encanta contestar después de los partidos.

Independiente derrotó a Racing 2 a 1 con dos goles de Dario Gandin y Gallego, quien explotó con el silbatazo final, no se iba a quedar callado:Pusieron cosas en las paredes que después se las tienen que comer ¿Esta noche qué comen? Los partidos hay que jugarlos, ahora le estoy contestando…“, arrancó con su hermosa mirada sobradora, para rematarla con un humillante: No fuimos el Bayern Munich, nos parecimos al Barcelona, lo que pasa que ven esta camiseta roja y…claro, tirando en cara la histórica paternidad de Independiente y los serios problemas psicológicos que le genera a su rival enfrentarlo.

Pero para que todo esto no quede en la fría letra de un periodista, te preparamos este video para que vos también puedas disfrutar recordando la mejor declaración de la historia del clásico. ¡No te la pierdas!

Final infeliz

(COLUMNA DE OPINION) – Sin entrar en polémicas sobre si los jugadores son mercenarios, títeres manejados por sus representantes o simplemente empleados que van al mejor postor en un deporte considerado trabajo como cualquier otro –aunque bien sabemos que no lo es- existe también la responsabilidad dirigencial, ya que en dos de las negociaciones más importantes el final resultó ser el no deseado.

Nadie duda de que Independiente está en una situación institucional devastadora como tampoco de que un descenso sería la peor marca de toda la historia del club, de esas que no se van jamás. Los dirigentes, en este contexto tuvieron que armar un equipo casi nuevo. Quizás enmendando el propio error de haber confiado en un técnico sin experiencia para dirigir el primer equipo, lo que hizo que el promedio sea muchísimo más bajo que lo esperado.

La calidad de jugadores como Víctor Zapata, Claudio Morel Rodríguez, Fabián Vargas y Luciano Leguizamón no entra en discusión. ¿El equipo se reforzó bien? A priori, sí. ¿Faltaron esos jugadores que te dan el salto de calidad? También.

Mario Bolatti e Ignacio Piatti son los dos paradigmas de este mercado de pases en los que los dirigentes fallaron al no poder contratarlos. Cada caso tendrá sus atenuantes. Por ejemplo, Bolatti estuvo muy indeciso o al menos eso nos contaron, y Piatti coqueteó hasta encontrar al mejor postor. Al margen de esto, ¿negoció bien Independiente?

Fueron dos novelas, de esas largas, de esas que los hinchas de Independiente estamos acostumbrados a “perder”. Quizás por eso nos sorprendimos después de tantos días con que Fabián Vargas finalmente haya firmado.

En el caso de los jugadores que no vinieron, la negociación con Bolatti fue extraña. Ningún dirigente de peso –lease Presidente o Vice- viajó a Porto Alegre para cerrar la incorporación. ¿Era necesario? Quizás si. Lo cierto es que la negociación se dilató demasiado, fue larguísima, de esas que terminan mal. Así fue.

En el caso de Piatti, nos consta que se hizo todo lo posible y desde hace un largo tiempo –más de dos meses- para que el jugador llegue a Independiente, pero finalmente y después de intentar contratarlo, el representante se nos ríe en la cara y se lo lleva al mejor postor. ¿Entonces fue utilizado Independiente debido a la desesperación por contratarlo? Sí.

Son dos casos que le daban un salto de calidad a un plantel nefasto –el de los cuatro torneos anteriores- que nos dejó en esta situación penando con el promedio. Esto no implica que a Independiente no le alcance con lo que trajo –ojalá-. Pero como en toda gran novela de pases de Independiente de los últimos tiempos el final resultó ser el mismo: infeliz.

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