"Si metían el penal, se terminaba el partido"

Omar De Felippe reconoció que su equipo jugó pésimo, aunque también catalogó como “muy malo” al partido en el que Independiente y Ferrocarril Oeste igualaron 1-1. “Me voy preocupado porque no se jugó bien. Faltan muchos puntos todavía, pero hay que llegar de otra manera a los partidos. Tenemos que ascender”, indicó el DT del Rojo tras el agónico empate en Caballito.

Independiente no da pie con bola. Juega mal partido tras partido. Y contra Ferro la sacó bastante barata. Es que, tras un paupérrimo primer tiempo, el equipo de Omar De Felippe rescató un punto sobre el final del juego gracias a un cabezazo de Penco. “Hace cinco días jugamos de otra manera, hoy fue un partido malo. No pudimos hacerlo bien”, reconoció el entrenador de Independiente. Y agregó: “Estuvimos lejos de lo que hicimos ante San Martín. Si hoy Ferro metía el penal, se hubiera terminado el partido”.

“Hay veces que las cosas no salen”, continuó explicando De Felippe, sumando: “Me voy preocupado, como siempre que no nos toca jugar bien ni conseguir resultados”.

Para finalizar, el ex DT de Quilmes manifestó: “Estamos trabajando bien, como siempre. Pero no jugamos cómo contra San Martín. Nos hace falta revelarnos. Hoy jugamos sin ideas, lo empatamos porque nos quedó una pelota en el área e hicimos el gol, pero no llegamos en todo el partido”.

Once caperucitas

En otra tarde para el olvido, Independiente perdió 1-0 ante Gimnasia de Jujuy y dejó pasar una nueva chance irreemplazable para meterse en el tercer puesto de ascenso. El partido se solucionó en una insólita jugada: Mientras Cristian Tula se acomodaba las medias, Matías Quiroga se elevó en el área y cambió por gol un cabezazo, proveniente de una jugada que se inició en un lateral.  Ah, hubo un gol mal anulado a Martín Zapata.

Las oportunidades pasan por delante de Independiente de manera constante. El Rojo tuvo incalculables posibilidades de ocupar la zona de ascenso desde que dejó de transitarla, pero nunca las aprovechó. En esta ocasión, la chance era inmejorable: Instituto perdió ante Crucero del Norte y, de ganar, el equipo de Omar De Felippe se encontraría solo en el tercer puesto de la tabla de posiciones.

Sin embargo, y como ya parece hacerse costumbre, Independiente salió a jugar horrible en Jujuy. El primer tiempo fue una postal del fútbol que denota el tibio equipo de Avellaneda desde que comenzó el 2014. Casi no hubo ocasiones de gol, salvo un inofensivo cabezazo de Adrián Fernández.

En la segunda mitad, parecía que el Rojo salía más decidido. Pero no. Hubo pocas aproximaciones. Lo más destacable fue el gol mal anulado a Martín Zapata. Tras una jugada por izquierda, el ex Belgrano de Córdoba quedó habilitado y definió tras la salida de Hoyos. Su remate fue adentro del arco, pero Pablo Lunati lo anuló por un offside que no fue. Independiente estaba mejor, pero se quedó. Y en una distracción, el Lobo se lo comió: Matías Quiroga saltó en el área y volvió a enaltecer los problemas defensivos que sufre el conjunto de De Felippe. Tula, mientras tanto, se acomodaba las medias.

Párrafo aparte para la floja reacción del DT. La pasividad con la que realizó los cambios no es digna de un entrenador que busca ascender a un equipo. Nicolás Figal, Matías Pisano y Leonel Miranda ingresaron y no cambiaron demasiado la historia. Federico Insúa, muy caliente, se quedó en el banco. ¿Es que De Felippe cree que Miranda le puede dar más a Independiente que el Pocho? Él sabrá. Mientras tanto, su equipo sigue jugando de manera paupérrima y desperdiciando chances. 

¿Y ahora?

Decir que Independiente dejó pasar otro tren es hacer demagogia. Es decir, parece ser una historia que no tiene fin. O que tiene un final muy triste. O que tiene un desarrollo y un final muy triste. O que la historia es enteramente triste. Es que, mientras sus rivales pierden, empatan, se regalan y dejan pasar chances, el Rojo no puede con su karma. Se hizo fanático de perder. Le encanta, parece disfrutarlo. De movida, sale a jugar sin ganas. No da la sensación de que salga a buscar los partidos, mucho menos jugando de visitante. Cuando se pone en ventaja -Dios mediante-, no cierra los triunfos y sufre en demasía.

Ver un partido de Independiente es como abrir la Caja de Pandora. No sabés con qué mierda te vas a encontrar una vez que el árbitro pite. De lo que si tenés la certeza siempre, es de que vas a ver a once tipos -y a los tres que entran- arrastrarse por un rectángulo y jugar con tu felicidad. Y aunque sea demagógico, hay que decirlo: Independiente dejó pasar una chance inmejorable de volver a ponerse a tiro del ascenso. Bah, de ubicarse en los puestos de ascenso y depender de sí para volver a Primera. Suena ilógico, pero despilfarró la oportunidad por una distracción amateur: Cristian Tula se acomodaba las medias mientras Matías Quiroga marcó el único gol del partido elevándose solo en el área de Diego Rodríguez.

Si el fútbol fuera netamente meritorio, Independiente merecería estar peleando por no descender a la B Metropolitana y no por ascender. Juega horrible, da miedo verlo jugar, llámelo como quiera. Es un ente futbolero. Es penoso que un club con tanta historia haya terminado así. El 2013 lo sentencia, pero el 2014 lo condena. 

Y Omar De Felippe, el hombre que alguna vez fue considerado por este escritor como el artífice de la levantada de un paupérrimo plantel, ya perdió la brújula. Parece estar más extraviado que Miguel Brindisi, su antecesor. Estadísticamente hablando, su 2014 es pésimo. No podría ser peor. Para colmo, hace cambios inentendibles, como utilizar a Leonel Miranda en lugar de Federico Insúa. O esperar hasta los 30 ST para comenzar a mover las fichas.

Algunos dicen que ascender no es un mérito, sino una obligación. Yo digo que con este plantel, ascender sería un milagro. No hay mérito. No hay poder ofensivo. No hay gol. No hay nada. Solo hay malas y malas. Palo y palo. Alguna vez se coqueteó con la posibilidad de ascender “a los tumbos”. Hoy ya ni eso. Hasta la semana que viene.

"Va a ser difícil que Independiente ascienda"

Tras la derrota en Jujuy, Omar De Felippe dialogó en caliente con la prensa y cargó contra el arbitraje de Pablo Lunati: “Si hay que llorar, lloraremos entonces. Espero que le dediquen muchas páginas de diario y horas de televisión al gol que no nos cobraron”. Además, el DT del Rojo reconoció que, jugando así, “va a ser muy difícil que Independiente ascienda”.

“Fue un partido complicado y muy disputado. Cometimos un error grave y fue gol. El equipo fue a buscar el partido”, comenzó explicando De Felippe tras la caída ante Gimnasia de Jujuy. Y agregó: “Espero que le dediquen muchas páginas de diario y horas de televisión al gol que no nos cobraron. El que hacía el gol ganaba y lo hicieron ellos, pero antes lo hicimos nosotros. Hay que seguir. Si hay que llorar, lloremos entonces”.

Continuando con el análisis y desarrollo del partido, el ex entrenador de Olimpo y Quilmes manifestó: “Va a ser difícil que Independiente ascienda. Tenemos limitaciones, pero también nos cuesta que no nos cobren los goles que hacemos. De donde estoy no se puede ver la jugada, pero te das cuenta que es fina. El reglamento dice que hay que seguir la jugada”

“No jugamos lindo. Independiente no juega bien. Pero esto viene desde hace rato, Independiente no juega lindo desde el 2002. Hay que pelear arriba con las armas que tenemos. Errores como los de hoy nos pueden costar el ascenso”, cerró De Felippe

"Dejamos pasar una linda oportunidad"

Daniel Montenegro habló tras la derrota en Jujuy y reconoció que el Rojo “dejó pasar una linda oportunidad para meterse en la zona de ascenso”. Además, el Rolfi opinó que “Independiente jugó bien y estuvo ordenado durante el juego” y fue crítico contra el arbitraje de Pablo Lunati: “Veremos si hablan del gol que no nos dieron como hablaron del penal que dio Maglio la fecha pasada”.

“Hoy tuvimos definición. Que no nos hayan cobrado el gol es otro tema”, explicó un caliente Montenegro luego de la caída ante Gimnasia de Jujuy. Y prosiguió: “Tuvimos situaciones como para poder convertir, pero terminamos siendo castigados por un error arbitral. En ese momento estábamos bien y podíamos haber abierto el partido, pero no”.

Continuando con el desarrollo del partido, el delantero remarcó: “Estuvimos ordenados. Somos conscientes de que dejamos pasar una linda oportunidad para meternos en la zona de ascenso”. Y finalizó: “Terminamos perdiendo un partido que fue bueno. Tenemos que seguir trabajando, no estamos tan lejos”

El futuro llegó hace rato

(COLUMNA DE OPINIÓN).- Una fecha más. Un desperdicio más. Una oportunidad que pasa y un tren que se sigue alejando. Ya faltan pocas estaciones para que llegue a la terminal, a la estación principal; a la primera categoría del fútbol argentino. Independiente, símil a aquel turista perdido en tierras desconocidas que busca orientarse pidiendo ayuda a cualquier par, está perdido. 

Perdió el rumbo. Perdió el tren. Prefirió relajarse en la estación que transita desde el 15 de junio pasado en lugar de apretujarse en el último vagón a la libertad de los sueños de potrero. No solo no puede ganarle a Almirante Brown (21º de 22º en la tabla de posiciones), sino que hasta sus hinchas no saben si el encuentro va a llevarse a cabo ¡Tres horas antes del partido!

Independiente es sinónimo de peligro. Es caos, es quilombo. Es todo lo contrario a paz. Es un señor que se queda dormido en la estación con el diario a cuestas mientras su tren parte hacia otra parte. Intenta correrlo, pero tropieza en el camino haciendo el ridículo frente a otrosperdidos que si llegan a subirse -como un tal Instituto de Córdoba o un Defensa y Justicia que, precabido, fue el primero en arribar al vagón-. Desde el suelo, parece implorar. Le reza a algún Dios para que frene el tren y pueda alcanzarlo a pie recorriendo unos metros de vías. Pero no. Continúa extraviado y varado en la estación del ascenso, la más horrorosa de todas las que visitó.

Miles y miles de viajeros que transitan la estación lo ayudan a levantarse. Son tantos que hasta parecen 100.000. Algunos lo incentivan con elogios, aplausos y recuerdos de épocas distantes. Eso lo motiva, lo hace intentar superarse, para seguir corriendo y pegar el salto hacia la felicidad. Otros lo abuchean. Lo ponen a prueba. Lo desafían insultándolo y reprobando su actitud de perseverancia. ¿Está mal alguna de las dos formas? No se, la reacción del Sr. Independiente parece ser siempre la misma. No corre -o acierta- lo suficiente como para tomar el tren a la gloria. No es efectivo ni en la estación de primera división, ni en la del ascenso, ni en Avellaneda, ni en ninguna. Es paupérrimo. Es triste. Está desganado. Está vencido. Todavía hay varios trenes por partir en la estación. Pero están contados y son menos de 10. Si no se sube a uno pronto, pasará otro año lejos de casa. El futuro ya llegó.

"Hay que sacar el mal del vestuario"

Noray Nakis habló después del empate ante Almirante Brown y, de manera indirecta, cargó contra Javier Cantero, el presidente del club. “Sin agresión, ni nada, hay que sacar el mal del vestuario”, indicó el presidente de Armenio, mostrándose avergonzado por lo que sucedió en la tarde de ayer, cuando no se sabía si el encuentro ante la Fragata se disputaría por el reclamo de los empleados. “Una vergüenza”, indicó.

Hay que sacar el mal del vestuario. Es conocido por todos nosotros y se tiene que terminar. Sin agresión, ni nada. Independiente tiene que cambiar”, comenzó explicando Nakis luego de pedirles a los hinchas que se “movilicen por el bien del club”, tras igualar 1-1 frente a Almirante. Y prosiguió: “Faltando tres horas para el partido, los jugadores no sabían si se jugaba o no. Es un despropósito. Si yo soy el que contagia lo malo en este vestuario, me tengo que mandar a mudar. No hay otra”

“Los jugadores sabían que llevábamos un premio de $73.000 para ellos. ¿Te pensás que no se enteran? Cualquier plantel se entera de eso, pero hay cosas que se hacen y están mal”, terminó cerrando de manera polémica el ex integrante de la Lista Roja.

"Cuando te toque, tenés que estar"

Federico Insúa, la figura del 4-2 ante Santamarina de Tandil, reconoció que Independiente “jugó bien, pero sin subestimar al rival en ningún momento”. Además, el Pocho indicó que todo el plantel “tiene que estar preparado para el momento en el que toque jugar” y dejó en claro que el equipo “está bien preparado” para jugar el lunes ante Almirante Brown.

“Sabemos que hay que estar preparados. Cuando te toque, tenés que estar. Necesitábamos agarrar confianza, así que nos viene bien haber ganado así”, indicó el habilidoso volante del Rojo, luego de consumarse la victoria por Copa Argentina. Continuando con el análisis del partido, agregó: “El equipo puso muchas ganas, mucha actitud y jugó bien. Vinimos a jugar de una manera muy seria”.

“Nosotros no subestimamos a nadie, a pesar de que ellos estén en otra categoría. Tenemos mucho por mejorar y solo pensamos en hacer las cosas bien”, prosiguió luego Insúa, cerrando: “Esperemos hacer un buen partido el lunes, como lo hicimos hoy. Estamos bien preparados”

Hace mucho, Rojo

El Rojo ganó en San Luis y volvió a convertir de a cuatro después de 725 días. La última vez que Independiente marcó esa cantidad de goles en un mismo partido fue el 14 de abril de 2012 cuando, en el Clásico de Avellaneda, venció a Racing por 4-1. Los goles fueron marcados por Facundo Parra -en dos oportunidades-, Patricio Vidal y Patricio Rodríguez. Por entonces, el entrenador de ese equipo era Cristian Díaz.

Además, Federico Insúa y Cristian Menéndez marcaron un gol de penal cada uno. El último antecedente de dos penales marcados por el Rojo en un mismo encuentro data del 2011, cuando el equipo dirigido por Ramón Díaz venció 4-0 a Colegiales también por Copa Argentina. Osmar Ferreyra y Diego Churín marcaron los goles desde los 12 pasos, mientras que Facundo Parra y Brian Nieva anotaron los restantes.

"El Gobierno no lo autorizó"

Hugo Moyano volvió a disparar contra Javier Cantero y, en este caso, comentó que “el acuerdo no se firmó porque el Gobierno Nacional no lo autorizó al presidente”. Además, el dirigente sindical se mostró preocupado y declaró:  “Independiente no tiene rumbo y no se sabe donde va a terminar mientras esté Cantero. Así, mucho no se va a mejorar”. Picante…

Luego de que no se firme el acuerdo entre el oficialismo y la oposición, que acordaba adelantar las elecciones a cambio de que varios socios brinden el sustento económico para saciar la deuda con el plantel profesional, Moyano dialogó con Radio Mitre y le dedicó unas palabras al presidente de Independiente. “Cantero habló con el Gobierno Nacional y no lo dejaron acordar lo de adelantar las elecciones. Para mi esto está terminado”, dijo el gremialista, continuando: “Habrá que esperar a que termine el mandato y ver dónde lleva a Independiente. Mucho no va a mejorar, ya salió de los puestos de ascenso”.

“El club no tiene destino”, prosiguió explicando Moyano, volviendo a cargar contra la figura de Cantero: “Este señor ha puesto una serie de condiciones. Nosotros queremos salvar al club, no a él. Él ya no tiene salvación alguna. Si no accede a que lo ayudemos, lo que pase será su responsabilidad”.

“Si no tiene una condición confiable para arreglar la deuda que tiene, Independiente no tiene destino”, finalizó.

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