Orgullo Rojo y mundial

El 28 de noviembre de 1973, el Rey de Copas escribía una de sus páginas más doradas al proclamarse campeón Intercontinental frente a la poderosa Juventus de Italia.

Independiente se quedó con la copa del mundo en una final a un solo partido y de visitante, una hazaña única en la historia de este trofeo.

El gol (azo) del título lo convirtió Bochini después de una doble pared fenomenal con Bertoni, cuando todavía eran dos pibes de 19 y 18 años.

Resumen del partido y golazo de Bochini

Después de cantar Vale Cuatro, el Rojo de Pipo Ferreiro volvía a tener el derecho de jugar la Copa Intercontinental contra el campeón de la Liga de Europa. Éste había sido una vez más el Ajax de Cruyff, vencedor de Independiente en la anterior Intercontinental, pero decidieron declinar, argumentando problemas económicos y de calendario. En su reemplazo se encontraba Juventus, el subcampeón europeo que venía de caer 1-0 en una final pareja.

Las condiciones de Juventus para disputar la Intercontinental no fueron nada propicias, solo aceptaban jugarla en suelo italiano (no querían viajar a Argentina por el antecedente violento de Estudiantes–Milan en 1969). A Independiente poco le importó la insólita desventaja y aprobó el viaje en busca de su primera Intercontinental. A modo de “neutralidad”, el estadio elegido sería el mítico Olímpico de Roma. ¿Algo más? El árbitro iba a ser europeo, el belga Alfred Delcourt.

Al enterarse de las exigencias del club italiano, el Zurdo López cuenta siempre que los integrantes del plantel Rojo se miraron entre ellos y dijeron: “Y bueno, vamos y les rompemos el orgullo (no utilizó esa palabra) allá”.

Los capitanes intercambian banderines y regalos previo al partido

El equipo que fue por la gloria es el siguiente: Santoro; Commisso, M.A López, Sá, Pavoni; Galván, Raimondo, Bochini; Balbuena, Maglioni y Bertoni (Semenewicz).

Juventus era la base del seleccionado italiano y tenía un gran equipo con muchas figuras mundialistas: Zoff; Spinossi (Longobucco), Gentile, Morini, Salvadore; Marchetti, Causio, Cuccureddu; Anastasi, Altafini y Bettega (Viola).

El partido no se presentó favorable para el Rojo de Avellaneda, que de todas formas salió con tres atacantes más Bochini. Juventus contó con un par ocasiones claras de gol en el primer tiempo pero sin poder concretarlas (un remate en el palo y una buena doble intervención de Santoro).

En el complemento le sancionan un penal insólito al equipo italiano, por falta inexistente de Galván, que Cuccureddu enviaría por encima del travesaño. El juez europeo ya había ignorado un penal a Maglioni, por lo que no la tenía fácil en ningún sentido Independiente.

El Rey de Copas pudo abrir el marcador con un tiro libre que pasó rozando el palo izquierdo de Dino Zoff, el legendario arquero italiano que disputó 4 mundiales (campeón en 1982) y llevaba un invicto histórico de más de 900 minutos sin recibir un gol…

Hasta que a los 35 minutos del segundo tiempo arrancó Bertoni en mitad de cancha, buscó a Bochini con un pase hacia adelante, el maestro esquivó muy bien al defensor que le salió, tocó a Bertoni en la medialuna que le devolvió una pared perfecta para que el Bocha la cucharee por encima del arquero.

Golazo increíble para salir campeón del mundo, porque la Vecchia Signora ya no tendría más tiempo para empatar.

A los 4 días de ganar la Intercontinental en Europa, ya estaban ganando un clásico

Ya de regreso a la Argentina; Independiente visitó la cancha de Racing, mostró la copa (siendo aplaudido por todo el estadio, devolviendo el gesto de la gente Roja cuando celebró la copa de Racing en 1967 al recibirlo en la Visera con todos los honores) y ganó el clásico del Torneo Nacional por 3 a 1.

Con esta Copa, el Orgullo Nacional lograba la Triple Corona: Copa Libertadores, Copa Interamericana y Copa Intercontinental.

Campeón de todo: Las tres copas de 1973 en casa

La primera Intercontinental es uno de los Orgullos Rojos más grandes, fue salir campeón una vez más a lo Independiente. Apoyándose en su mística, sin achicarse ni pensar en imposibles. ¿Quién más podría aceptar una locura así y ganarle con todo en contra a uno de los más poderosos del fútbol mundial?

El mismo que por esos años ganaría 4 Libertadores consecutivas y un campeonato con 3 jugadores menos…

Pasó el 60

Un día como hoy, pero de 1960, Independiente se consagraba campeón de Primera División en la última fecha del torneo, pese a caer con Atlanta de visitante.

En este torneo, Boca y River (a través de sus presidentes que tienen los nombres de sus estadios) promovieron un supuesto “Fútbol Espectáculo” y se llenaron de figuras extranjeras. Sin embargo el título se lo disputaron Argentinos Juniors e Independiente, que con este logro puso fin a una racha de 12 años sin campeonatos.

Durante este año, el Rojo hizo de local en cancha de Racing por estar remodelando la Visera.

La campaña de 1960, un campeonato apretado

El Rojo debutó en un partidazo 3 a 3 con Argentinos Juniors, equipo que sería el mejor durante gran parte del torneo. Seguiría una victoria contra Vélez y dos derrotas con Ferro y San Lorenzo en un comienzo irregular.

Después entraría en buena racha con cuatro victorias en fila (a Huracán, Estudiantes, Gimnasia y Lanús) que lo colocaba en las primeras posiciones. El equipo de La Paternal tuvo un buen arranque y no aflojaba. Los Rojos, que ya estaban haciendo de local en cancha de Racing porque la Visera se encontraba en remodelación, no volverían a perder en la primera rueda.

Igualaría 1-1 en la visita a Chacarita en San Martín y después dos enormes triunfos contra River y Boca. Hubo un parate de un mes en el fútbol argentino y en las últimas cuatro fechas sumó dos victorias por 2 a 0 (a Newell´s y Atlanta en Avellaneda) y dos empates con muchos goles (2-2 en Rosario con Central y 3-3 el clásico con Racing en cancha de Huracán). En este tramo AAAJ bajó un poco la marcha, ganando 2 de sus últimos 6 juegos.

El campeonato lo peleó con Argentinos Juniors, que le provocó una dura derrota en Avellaneda

La segunda rueda empezaría de la peor manera, a Independiente lo visitaba el animador del torneo que le ganó 4 a 0 en cancha de Racing. A la fecha siguiente seguía dormido y perdió en Liniers. Pero saldría adelante rápidamente, ganando en fechas corridas a Ferro, San Lorenzo y Huracán. Hasta la fecha 25 no volvería a perder, igualó en La Plata con Estudiantes, venció a Gimnasia y a Lanús, y no podría pasar del empate contra Chacarita en Avellaneda. Llegaría la visita al Monumental y otra derrota dura para Independiente, un 0-3 con un rival que también estaba en los puestos de arriba.

Tenía una chance inmejorable para olvidarse rápido y levantar cabeza, ya que jugaba contra Boca en cancha de Racing, entrando en las 5 fechas finales. Y lo vencería bien por 2 a 0 para ponerse a solo un punto de Argentinos.

Walter Jiménez define ante la salida de Roma, Independiente venció a Boca en los dos partidos

Dos triunfazos ante los rosarinos (3-1 a Newell´s en Rosario, y 3-0 a Central en Avellaneda) lo dejaban a un paso del título, porque Argentinos Juniors cayó en la fecha 27 con Lanús de local y en la fecha 28 fue goleado 5 a 1 por River. El Bicho ya empezaba a decaer significativamente.

De haber ganado el clásico de Avellaneda en El Cilindro, por la anteúltima fecha, el Orgullo Nacional se hubiera consagrado campeón. Finalmente no pudieron sacarse ventajas, pero no era un mal resultado. Aunque una victoria fácil de Argentinos a Newell´s le daba todavía una mínima esperanza de alcanzarnos.

Douksas, Silveira y Rolan, los tres uruguayos que llegaron a Independiente para ser campeones

En la última fecha, Independiente aventajaba a Argentinos Juniors por dos puntos. Con un empate en Villa Crespo, o si AAAJ no le ganaba a Racing en Avellaneda, gritaría campeón.

El equipo dirigido por Roberto Sbarra salió a la cancha con: Toriani; Ferreiro, Navarro, Silveira y Rolan; Douksas, Maldonado y D´Ascenzo; Garro, W. Jiménez y R. Giménez.

El partido con Atlanta, que tenía a Zubeldía dando sus primeros pasos como DT, sería difícil. El Rojo estaba algo mejor en el juego aunque no podía concretar. Un gol de Atlanta ponía el campeonato en suspenso, pero desde Avellaneda llegaban las mejores noticias porque los vecinos ganaban sin mayores dificultades.

La gente salió a las calles a festejar el título

Con las derrotas 0-1 del puntero y 1-4 de su escolta, Independiente volvía a ganar un torneo local que se hacía desear desde 1948. El Rojo no pudo campeonar en la década del 50 ni con la delantera internacional que hizo historia: Micheli, Cecconatto, Lacassia (Bonelli), Grillo y Cruz.

El goleador del campeón fue Edgardo D´Ascenzo con 15 goles, seguido por Walter Jiménez que convirtió 9.

La octava

El 26 de noviembre de 1974, Independiente se adjudicaba por segunda vez consecutiva la Copa Interamericana.

El Rey de Copas venció por penales a Deportivo Municipal de Guatemala, luego de ganar el primer partido por 1 a 0 y perder el segundo por idéntico marcador. Ambos encuentros se disputaron en suelo guatemalteco. El equipo dirigido por Pipo Ferreiro, una gloria Roja, ya empezaba a dominar una copa más.

La 8va copa del Rey

El tricampeón de América tenía la posibilidad de sumar una nueva copa a sus vitrinas, la Interamericana, enfrentando al campeón de la Copa de Campeones de la Concacaf, el Deportivo Municipal de Guatemala.

Al igual que en la edición anterior, con triunfo ante Olimpia de Honduras, el Rojo cedió su localía y accedió a jugar de visitante no solamente un partido sino que ida y vuelta. El primero se jugó el 24 de noviembre en el Estadio Mateo Flores, en la capital de Guatemala, y el Rojo ganó 1 a 0 con gol de Bochini a los 15 minutos del primer tiempo.

El Rey de Copas formó con Gay; Commisso, M.A López, Sá y Pavoni; Raimondo, Galván y Saggioratto; Balbuena, Bochini y Bertoni.

El partido de vuelta se jugó en el mismo estadio a los dos días y el Rojo salió a la cancha con los mismos once. Volvería a ser parejo pero esta vez sería derrota 1 a 0 con gol del argentino Mitrovich.

Con un triunfo 1-0 por lado, fueron a penales donde se impondría el Orgullo Nacional por 4 a 2. Convirtieron Pavoni, Giribert, Bochini y Bertoni, mientras que Gay volvió a ser el héroe, como en la Libertadores del mismo año, para sumar la octava copa a las vitrinas.

En 60 años de copas de la Conmebol, Independiente es el máximo ganador de la Copa Libertadores (la más importante), Supercopa Sudamericana (la disputaban todos los campeones de América), Sudamericana (la secundaria actual) y también de la Interamericana (que repetiría en 1976)… la única copa que unió al continente en sí.

Por eso Independiente fue 3 veces campeón de toda América, un Orgullo Rojo como tantos.

La noche del 10

Sebastián Sosa (10): Tuvo dudas en dos salidas, la última en el tiro libre a los 47. Ojalá haya salido por precaución, para cuidarlo.

Fabricio Bustos (10): Buen partido del Tractor, aunque en ofensiva intentó siempre y concretó poco y nada. Tuvo un lindo cierre cerca del final.

Alan Franco (10): Se mostró firme cada vez que lo exigieron. Gran corte a los 19 en una aproximación del local.

Alexander Barboza (10): Otro rendimiento positivo, algo que por suerte empieza a ser lo normal. Bien a los 12 anticipando y mandándose. Sufrió el invento del árbitro, que cobró un penal ridículo que el otro invento, el VAR, no modificó. Estuvo cerca a los 30 de cabeza. De los mejores hoy nuevamente del Rojo.

Lucas Rodríguez (10): Volvió a ser correcto lo del zurdo, firme abajo y mandándose más que en otros encuentros, siendo la mejor participación a los 54 en la de Velasco.

Lucas Romero (10): Obviamente lo ayudó el desarrollo y que los pelotazos fueron la manera que eligió el rival para tratar de lastimar, pero él hizo lo suyo y controló el medio. A los 36 probó muy bien de lejos y pasó cerca.

Lucas González (10): Otro partido en el que muestra sabiduría el Saltita, jugando como si tuviera mucha experiencia. Abre el partido con un lindo fierrazo de zurda. Manejó bien varias jugadas, aunque como el resto, no supo hacer más holgada la ventaja. A los 59 tiene una buena que tira lejos y minutos más tarde le da fuerte pero le sale donde estaba parado el arquero. No debe salir.

Federico Martínez (10): Sin descollar, tuvo su mejor actuación sin dudas hasta el momento. Gran centro en el segundo gol y mete el cuarto definiendo bien de zurda.

Pablo Hernández (10): Tuvo mucho la pelota, haciendo rotar y controlando el juego, pero dado el contexto no pareció lo ideal. De hecho se lo vio como apagado, quizá por lo sucedido hoy. Intentó hacer una apilada emulando a Dios, pero cerca del arco se la quitaron.

Alan Velasco (10): Gran noche de la Joya, que hoy si fue determinante en la placa. Abre para el primero, mete el segundo con un gran cabezazo y hace una jugada hermosa contra la línea en el tercero. A los 54 se la saca el arquero de casualidad y a los 61 le queda alto el centro para que defina Silvio. Que sea el comienzo de su despegue.

Silvio Romero (10): Hoy no le costó el partido y pudo jugar de espaldas, sirviendo de pívot para el equipo que atacó con mucha gente. Mete el tercero con un golazo, asiste para el cuarto y estuvo cerca varias veces, la más clara a los 61 tras centro de Velasco. Nos emocionó a todos con la dedicatoria.

Milton Álvarez (10): Jugó el segundo tiempo y volvió a darnos la tranquilidad de que Sosa está bien cubierto. Varios centros controlados y una gran doble atajada a los 55 lo fundamentan.

Alan Soñora (10): Reemplazó a Velasco a los 69 y dos minutos después tiene un tiro libre peligroso que casi se lo meten en contra. Igualmente no terminó de enganchar con el partido y se fue apagando a la par del equipo.

Domingo Blanco (10): También a los 69, él por González. El contexto se le presentaba ideal para su velocidad y nunca supo aprovecharlo, como en la jugada que eran cuatro contra tres y se choca con un rival.

Carlos Benavídez (10): Jugó los últimos minutos por Romero, sin mayor participación.

Andrés Roa (10): Ídem Benavídez, aunque él reemplazó a Martínez. Tuvo acción en varias jugadas pero sin precisión.

Lucas Pusineri: Buen partido del Rojo, aliciente en este que fue de los peores días en la historia del fútbol. El puntaje obviamente es un homenaje al mejor de todos los tiempos, que pasó hoy a la inmortalidad, nunca mejor dicho. Mañana en las redes se verán las calificaciones reales. Independiente goleó con autoridad, siendo muy superior incluso antes de que el arbitraje desvirtúe el partido. Hasta quedó la sensación de que tuvimos que hacer más goles para asegurar definitivamente el pase a cuartos y utilizar los titulares para el torneo local. Esta noche avanzó los casilleros que había retrocedido el sábado y es una gran noticia, algo que suena ridículo decir hoy. Gracias Dios, gracias diez, que encuentres en tu planeta la paz que no tuviste en la tierra, mientras nos hacías felices.

Imposible

Muchas veces imaginé este momento, algo inevitable, porque de hecho tuvo muchos simulacros. Y sin embargo se ve que no me sirvió de nada, porque acá estoy, en shock, tratando de escribir a pesar del temblor en mis manos y evitando que las lágrimas caigan encima del teclado.

Murió Maradona, eso confirman los colegas, como si fuera algo posible. Al menos el hombre, que según un acta de nacimiento llegó al mundo hace poco más de sesenta años en Lanús y hoy confirmó que a pesar de lo que muchos creíamos, estaba hecho de carne y hueso.

El mejor de todos los tiempos, el dueño del sueño de todos los argentinos que amamos el fútbol, que ya anunciaba de pibito lleno de rulos y pobreza. El que nos devolvió un rato las Malvinas, jugando por nosotros, haciendo el gol perfecto el día que más lo necesitábamos. El que ganó su Mundial, llenándonos de gloria, y siempre dio la vida por la Selección, haciendo que el mundo ubique nuestro país.

El ejemplo de lo que somos los argentinos, capaces de lo mejor y lo peor a la vez. El barro y el oro, la trampa y la obra de arte, el atleta y el drogadicto. Soberbio, arrogante, virtuoso, buen compañero, líder, Dios, todo en un cuerpo que soportó una vida que ninguno de los que tanto la criticó resistiría cinco minutos. Muchas veces fue millones de argentinos, mientras que jamás alguno de nosotros pudo ser él.

Lo adoramos, lo subimos a la cima para luego tirarlo y carnearlo. Incluso el último año lo homenajeamos y despedimos a la vez. Ahora, en busca de notoriedad, muchos se fagocitarán sus restos haciendo hincapié en sus (muchísimos) errores.

Yo solo voy a agradecerle a ese hombre por haberme hecho infinitamente feliz, mirándolo jugar al deporte que tanto amo. Al que está viendo desde ese planeta del que vino, donde ahora ya está por fin en paz, como dicen acá que murió Maradona. Algo que todos sabemos que es imposible, porque Diego es eterno.

Así se gritó

Un día como hoy, pero en 2002, el nombre de Lucas Pusineri quedaba grabado a fuego en todos los hinchas de Independiente con aquel recordado gol a Boca sobre la hora a una fecha de la finalización del torneo Apertura.

El equipo del Tolo recibía al escolta y a falta de cuatro minutos, la derrota parcial los igualaba en la cima de la tabla a falta de una fecha. Hasta que empujó Milito, abrió para Rivas, y éste metió un centro preciso hacia la cabeza del mediocampista, que dejó afónica a toda la Doble Visera.

Orgullo Rojo te acerca la posibilidad de que revivas aquel tanto pero de una manera diferente, sin relato y solamente con sonido ambiente, en el que podrás notar de manera nítida la explosión de la gente en Avellaneda.

El comienzo

El 24 de noviembre de 1963, el Rojo sumaba un nuevo título de Primera División, en un campeonato que peleó con River hasta el final. Si bien le alcanzaba con empatar en la última jornada, todo se definió en un irregular partido con San Lorenzo que finalizó en goleada por 9 goles a 1. El campeón perdió tan solo 3 partidos a lo largo del año.

Arriba: Vázquez, Mario Rodríguez, Conigliaro, Savoy y Gugliardi.
Abajo: Santoro, Navarro, Rolan, Decari y Paflik

El campeonato de 1963 fue muy disputado entre dos equipos que miraron a todos desde arriba, casi de principio a fin, ellos fueron River Plate e Independiente. El Rojo, con 5 triunfos y 4 empates, se mantuvo invicto hasta la fecha 10 que cayó ante Boca por 3 a 2 en condición de visitante. Sin embargo el puntero era River que tuvo un comienzo prácticamente ideal.

Promediando el torneo, el Orgullo Nacional seguía sin perderle pisada al Millonario pero mostró su peor versión: entre la fecha 10 y la 17 apenas ganó 2 juegos, empató 3 y perdió sus únicos 3 partidos del campeonato. También es cierto que en el medio visitó a Boca, River (empate en 0 en el Monumental que no movió la punta del torneo) y San Lorenzo. Además de jugar y perder el clásico contra Racing, que lo dejó sin su director técnico Renganeschi (jugador de la década del 30) que venía siendo cuestionado.

La campaña del campeonato de 1963, Independiente fue el que más ganó y menos perdió

Pero la llegada de Manuel Giúdice cambiaría la historia; el equipo se encontraba a tres puntos de River, pero con cuatro triunfos al hilo lo iba a alcanzar en la cima y el final se tornaba muy emocionante. Ambos tenían que enfrentarse entre sí y hacer lo mismo con Boca Juniors, que pasaba a ser una especie de juez en la última parte del campeonato.

Un empate en La Plata con Gimnasia y otro en el clásico con Boca, volvía a dejar al Rojo detrás de River, por dos puntos. Pero llegaba la antepenúltima fecha, la número 24, y se enfrentaban en Avellaneda.

Mario Rodríguez convirtió los dos goles y fue el héroe en el partido clave del torneo

Independiente vencería a River por 2 a 1 con dos goles de Mario Rodríguez y de esta forma los dos equipos pasaban a compartir la punta con 33 puntos. La fecha siguiente sería crucial porque mientras los Rojos goleaban a Argentinos Juniors en cancha de Atlanta, Boca le dejaba el campeonato servido en bandeja al vencer a River en El Monumental.

La última jornada definía el título y a Independiente le alcanzaba con empatar de local frente a San Lorenzo para consagrarse campeón, siempre que River pudiera vencer a Argentinos Juniors de local, sino hasta perdiendo era el vencedor de 1963.

No iba a ser un encuentro sencillo, aún cuando San Lorenzo volvía a quedar nuevamente de mitad de tabla para abajo. Por empezar estaba incentivado por un River que depositaba en ellos su última esperanza.

Aquel 24 de noviembre, el Rojo salió a la cancha con: Toriani; Ferreiro, Navarro, Maldonado y Rolan; Mura, Paflik y M. Rodríguez; Bernao, Vázquez y Savoy.

Savoy convierte el gol del empate, se empezaba a celebrar el campeonato

El Ciclón comenzó mejor y con un gol de Héctor Veira se puso arriba. A los pocos minutos logró igualar Savoy, que de penal daría vuelta el partido para que el Rojo comience a celebrar el título. Pero el desarrollo sería muy anormal. Previamente una patada de Navarro había sacado de la cancha a Veira y generó polémica. Con el tiempo se generó un mito de que lo lesionó adrede, que lo rompió y hasta que lo había llegado a amenazar anteriormente. Pero el mismo Bambino negó la mala intencionalidad del defensor de Independiente como también que haya sido una lesión
importante, para él claramente lo había agrandado todo el periodismo.
Sucede que el complemento sería todavía peor, Bernao consigue el tercer tanto del Rojo y ya no hubo más partido.

El equipo visitante, en inferioridad numérica y disconforme con un arbitraje localista, puso poca resistencia y fueron llegando más goles. Savoy en dos oportunidades, Vázquez, Bernao y Mario Rodríguez aumentaron la cifra hasta ocho, y el 9-1 final llegaría con un gol en contra intencional de Rossi.

Audio de Veira desmintiendo al periodismo (Emoción Roja)

El equipo y el campeonato no merecían un final así, el Rojo gritó campeón una vez más y Giúdice empezaba una era muy exitosa que seguiría en América. A raíz de estos hechos, el plantel no tenía buena relación con el periodismo y nació el saludo histórico con los brazos en alto, sin posar en las fotos clásicas.

Festejos en el vestuario del campeón

Música Independiente

Siguiendo con la celebración del Día de la Música, algo al igual que Independiente muy importante en nuestras vidas, te contamos acerca de los cantantes famosos que comparten nuestra pasión.

Para arrancar, te mostramos un video del tema “Te quiero igual” en el que se ve a Andrés Calamaro, fana del Rojo, de visita en la Doble Visera viendo como Independiente le ganaba cuatro a cero al Cruzeiro por la Supercopa del 94. El gran Andrelo, que en su última gira por España cantó con una bandera en el escenario y en su tema “Vendrá la muerte” dice “soy amargo y soy diablo y camino encima de la gente, no nací en Avellaneda pero soy de Independiente”.

El Salmón con una remera bien noventosa del Rojo

En un orden caprichoso, según el gusto del autor de la nota, mencionamos ahora al gran Alejandro Sokol, cantante de Las Pelotas. El Bocha nos dejó sus hermosas canciones y su cariño por el Rey de Copas.

El Bocha Sokol con la hermosa casaca del 95, la de los cordones

León Gieco es otro que siempre se declaró hincha del Rojo, dándose el gusto de que la gente haya eternizado su himno “Solo le pido a Dios” en la Doble Visera, como el canto preferido al Bochita. Para los más pibes, la letra reza: “Solo le pido a Dios, que Bochini juegue para siempre, siempre para Independiente, para toda la alegría de la gente”.

El Rey León

El Pity Álvarez, más allá de cumplir condena en la cárcel por asesinato, es otro gran artista hincha del Rey de Copas. Fachi, compañero suyo en Viejas Locas también.

Pity Álvarez

También Gustavo el Cucho Parisi, líder de los Auténticos Decadentes.

Cucho cantando con la camiseta más linda de todas

Fidel Nadal, otro de los cantantes del Rock Nacional que siempre mostró su fanatismo por el Rojo.

Fidel Nadal en un recital con la del Rojo

Pasando a las damas, Patricia Sosa es seguramente la más reconocida de las Diablas.

¿Como no va a reír con esa casaca?

Arrancando con el rubro Internacional, siempre por gusto del autor, el primero que vamos a mencionar es el gran Evaristo Páramos, cantante de la Polla Récords.

Evaristo y la Adidas Equipment de principios de los 90

En el rubro tango, el más grande de todos era del más grande de todos.

¿Argentino? ¿Uruguayo? Pero del Rojo

César Banana Pueyrredón es otro de los cantantes populares que tiene nuestra pasión.

Banana en PIJAma

Volviendo al exterior, el venezolano Ricardo Montaner se tiño de Rojo cuando vivió en Valentín Alsina.

Ricardo Montaner

Una de las mujeres más lindas, Natalia Oreiro, uruguaya y del Rojo.

Natalia Oreiro

La lista, como verán, es inmensa.

Adriana Varela, Tango
Dyango
Jon Secada
José Larralde, Tango y Folclore
Alejandro Kurtz, cantante de El Bordo
El Guachón, Cumbia
Cantante de Meta Guacha, cumbia
Lisandro Aristimuño, pop
Mariano Otero, jazz
Ian Atsbury, The Cult
Jaime Torres, folclore
Néstor y Leonardo Marconi, tango
Ernesto Baffa, tango
Benjamín Amadeo, pop
Nacha Guevara
Gilby Clarke, Guns and Roses
Wisin
Campino, Die Toten Hosen
Marcela Morelo
Abel Meyer, DJ
Fabiana Cantilo
Jairo
Andres Linetzky, tango
Andrea Kisser, de Sepultura

Uno x uno vs. Ctral Córdoba

Milton Álvarez (6): Solo tuvo que salir una vez en cada tiempo a cortar un avance y atajar algún centro. No tuvo exigencias el hoy arquero titular del Rojo.

Gonzalo Asís (6.5): Otro buen partido del lateral, que como siempre decimos es uno de los que mejor aprovecha las chances que tiene para mostrarse como alternativa. No descolló, está claro, pero en un nivel tan mediocre se destacó por haber sido importante en los pocos avances que hubo. A los 43 llegó bien al fondo, al igual que a los 51 pasando y sirviéndole el gol al Chaco. También se juntó con Velasco a los 71 en la que ataja el arquero.

Alan Franco (6): Correcto partido del central, que tiene una gran marca ante Riaño en la jugada donde se lesiona. Esperemos no sea nada, pero tiene pinta de esguince.

Sergio Barreto (5.5): Muy firme en la marca, de hecho ganó todos los duelos individuales. Pero a la vez flojísimo con la pelota, hasta dando malos pases a compañeros que estaban al lado.

Lucas Rodríguez (5.5): Otra vez correcto el lateral, aunque sin pasar al ataque ni contribuir con centros o pelotas paradas.

Carlos Benavídez (5): No tuvo errores, pero paso desapercibido en el encuentro, entrando muy poco en juego.

Pablo Hernández (4.5): Mostró su calidad tan solo en el cambio de frente a los 51. No fue bueno su partido, se lo vio lento y tardando en la ejecución de los pases, como en la jugada que pierde la pelota y se genera la chance de Riaño y lesión de Franco.

Andrés Roa (4.5): Al igual que el Tucu, mostró algún destello de talento pero en dos o tres jugadas. Se esperaba mucho más del colombiano en este semestre y al parecer nos va a defraudar. Es difícil lucirse en un nivel grupal tan pobre, pero igualmente no le sirve de excusa. Probó con una pirueta tipo chilena y hace una buena a los 43, en el único avance del primer tiempo. Le puso más ganas que en otros partidos, pero no alcanzó.

Braian Martínez (3): Pésimo partido del Chaco, sin precisión en los pases, fútbol ni definición. Intentó con un centro a los 45 y un buen pase a Messinitti a los 53. Se pierde la más clara tirándola por arriba estando solo.

Federico Martínez (3): Otro de muy mal encuentro, resolviendo todo erróneamente. A los 47 intentó de izquierda al centro y rematando flojo. Hasta tiene un mal pase atrás que derivó en una aproximación del visitante.

Nicolás Messinitti (3): Está claro que el equipo no solo no lo ayudó, sino que le hizo el partido imposible. Pero él tampoco se generó nada ni pudo sintonizar en algún momento del encuentro. No aguantó la pelota, ni ganó presionando y encima la que tuvo la definió muy mal de zurda.

Alan Velasco (5): Entró a los 69 por el Chaco y dos después tras una pared con Asís remató y se la tapó el arquero abajo. Después se unió a la mediocridad generalizada.

Alan Soñora (4.5): También a los 69, él por Martínez. Hoy no fue positivo su cambio, ya que no pudo crear fútbol ni encontrar profundidad con los pases. Le quedó para rematar en la de Velasco, pero su disparo pegó en Roa.

Silvio Romero: Reemplazó a Messinitti a los 77 y casi no tuvo contacto con el balón.

Tomás Pozzo: Saltó a la cancha por Roa a los 77 y al igual que Silvio no entró prácticamente en juego.

Alexander Barboza: Jugó los últimos minutos por la lesión de Franco.

Lucas Pusineri: El partido de hoy fue un bodrio por donde se lo mire, y claramente el equipo involucionó en la búsqueda de algo similar a una idea futbolística. No genera circuitos, aproximaciones, ni llegadas, siendo superior solo de a ratitos al rival más débil del grupo. Hoy la rotación no le dio ningún tipo de resultado, primero porque ganando se aseguraba pasar de ronda y no lo logró, pero además porque igualmente se lesionó uno de los titulares. Un paso atrás que puede ser olvidado rápidamente con un buen partido en Uruguay, ojalá así sea.

Maquinaria Roja

Un día como hoy pero hace 80 años, Independiente se consagraba bicampeón de Primera División, luego de vencer a Platense tres fechas antes de que finalice el torneo.

Fue tan impresionante la contundencia, que el Orgullo Nacional volvió a superar la barrera de los 100 goles, convirtiéndose en el equipo que más veces lo logró en el profesionalismo (4) y también saliendo campeón (2). Sus 218 goles en el bicampeonato fueron un récord para el fútbol argentino.

Un Arsenio Erico imparable fue goleador del campeonato por tercera vez consecutiva, y con el tiempo jamás lo igualarían.

El equipo que más goles metió en un campeonato, el que más veces superó los 100 goles en el profesionalismo y el que más veces salió campeón

El Rojo de finales de los 30 fue sin dudas uno de los mejores de la historia del fútbol argentino. Contaba con un trío de ataque fenomenal conformado por Erico, Sastre y De la Mata. Bello era un arquerazo y además tenía grandes jugadores como Lecea, Coletta o Celestino Martínez quienes sostenían el equipo.

El conjunto de Guillermo Ronzoni venía de ganar el Campeonato de 1938 de forma brillante, con una diferencia de gol abrumadora, y de llevarse la Copa Aldao contra Peñarol (campeón uruguayo) y la Copa Ibarguren contra Rosario Central (campeón de la Liga Rosarina). El 39 lo agarró con una racha de 10 triunfos en fila del campeonato anterior, más dos por estos encuentros coperos. Sumado a las primeras fechas, logró alcanzar un récord de 12 victorias seguidas en el profesionalismo que duraría varias décadas.

Independiente tuvo una buena primera rueda con varios triunfos contundentes (goleadas a Estudiantes, Lanús, Vélez, Ferro, Argentino de Quilmes, Tigre y Atlanta), pero no le alcanzó para terminar en primer lugar. Huracán, de gran campaña, finalizó por encima de los grandes. En la segunda rueda el Rojo pudo hacer la diferencia y con el correr de las fechas se fue encaminando a ganar un torneo que lo tenía como candidato por ser el equipo sensación. Continuaron las victorias abultadas (goleadas a Boca, Ferro, Gimnasia, San Lorenzo, Tigre y Atlanta), y en la parte final solo restaba esperar el día de la consagración.

Así quedó la tabla de posiciones

Faltando tres fechas, el Rojo visitaba a Platense con: Fernando Bello, Fermín Lecea, Sabino Coletta, Luis Franzolini, Raúl Osvaldo Leguizamón, Celestino Martínez, Juan José Maril, Vicente de la Mata, Arsenio Erico, Antonio Sastre y Juan José Zorrilla.

Con el 2 a 0 logrado gracias a los tantos de Sastre y De la Mata, sumó así su segundo título profesional que fue muy celebrado por su gente empachada de tanto fútbol.

La hinchada festeja el bicampeonato

El Orgullo Nacional tuvo la delantera más eficaz (103 goles a favor) y la defensa menos vencida (37 en contra), fue el equipo que más partidos ganó y el que menos perdió. Un campeón con todas las letras que seguía sumando récords.

Finalizó el campeonato con 6 puntos de diferencia (considerable recordando que los partidos ganados otorgaban 2) sobre River Plate y Huracán que compartieron la segunda ubicación.

Arsenio Erico anotó 41 goles y fue el goleador del campeonato por tercera vez consecutiva.

El artillero máximo del fútbol argentino marcó 92 goles entre los 3 campeonatos que fue goleador

¡Entre Erico, Sastre y De la Mata convirtieron 76 goles!

Últimas noticias

1
3
4
5
6

Send this to a friend