Uno x Uno vs Villa San Carlos

Diego Rodríguez (6): No tuvo errores. Las pocas veces que lo exigieron respondió, buen partido del Ruso.

Gabriel Vallés (6): Se recuperó del error ante Banfield. Se juntó bien con Pisano, pasando al ataque de manera correcta y cerrando la jugada en el gol. Cortó una contra peligrosa en el complemento.

Samuel Cáceres (1): Flojísimo partido, mal parado, inseguro. Perdió siempre de arriba y cuando intentó anticipar. Ya a los cuarenta segundos un grosero error suyo casi termina en gol, lo mismo después de un lateral mal hecho. Para completarla pareció cometer un penal que el árbitro no cobró.

Claudio Morel Rodríguez (3): Flojo en los pelotazos, al igual que su compañero de zaga. Se jugó la vida ante un remate al borde del área. Esta vez no fue el patrón del fondo.

Lucas Villalba (4): No pasó sobresaltos, pero sigue mostrando inseguridad. No atacó en todo el partido.

Franco Razzotti (3): Participa muy poco del partido para ser número cinco, es alto y no gana de arriba, es lento. Aún no demostró por qué los hinchas de Vélez hablan bien de él.

Martín Zapata (4): Empezó mal pero fue mejorando con el correr de los minutos. Metió como siempre, pero está vez no redondeó un buen encuentro.

Fabián Monserrat (2): Siempre tiene la excusa de no jugar en su posición, siempre juega horrible, sin carácter. Pareció  imposible verlo desbordar por izquierda.

Matías Pisano (6,5): Gran pase de derecha en el gol. No la rompió todavía, pero ya se ganó la titularidad y sigue mostrando chispazos de fútbol , algo que en este equipo es mucho decir. Tuvo el segundo y lo erró.

Daniel Montenegro (6,5): Sin jugar como delantero otra vez, tuvo un buen partido, consiguiendo ser manija y generador de fútbol. Además de ser el autor del gol, habilitó de gran manera a Pisano y a Parra, que desperdiciaron ambas chances. Él también tuvo la suya y definió mal, en los únicos diez minutos de buen fútbol del equipo.

Facundo Parra (4,5): Bien en los primeros 45, ganando mucho de arriba y aguantando la llegada de compañeros. En el complemento tiró afuera un mano a mano después de una buena jugada. Se lo ve siempre muy solo ya que juega como único delantero.

Sebastián Penco: Jugó solamente quince minutos y casi no participó del juego.

Juan Manuel Trejo: Ìdem Penco, pero en diez minutos.

Marcelo Vidal: Ìdem Penco y Trejo pero en cinco minutos.

Omar De Felippe: No tiene la culpa de que Independiente deba jugar frente a Villa San Carlos, pero sí de que le juegue con un delantero y que termine defendiendo como sí enfrentara al Real Madrid. Lo mejor que consiguió es lo más importante, resultados. Ocho puntos de doce en el contexto que estamos sufriendo no dejar lugar a un mayor análisis. Se dice siempre que es más fácil mejorar después de un triunfo. Debe mejorar mucho para seguir consiguiéndolos.

Uno x uno vs. Huracán

Diego Rodriguez (6.5): Las dos veces que le llegaron claro respondió de gran manera, ambas ante Caruso en el primer tiempo.

Gabriel Vallés (3): Impreciso. Recibió tarjeta amarilla en el primer tiempo y parecía candidato a dejar la cancha, por expulsión o cambio. No redondeó un buen partido, como casi siempre. ¿Tan mal juega Núñez que no le saca la titularidad?

Samuel Cáceres (7): Tuvo sólo dos fallas, cuando se durmió y Caruso quedó mano a mano y en un despeje fácil que tiró al córner por arriba del travesaño. Después tuvo un buen partido, más teniendo en cuenta que hacía rato no jugaba. Obviamente sube su puntaje por haber sido el autor de un gol sobre el final, que le da los tres puntos al equipo después de mucho tiempo.

Claudio Morel Rodriguez (5): No tuvo grandes intervenciones ni errores.

Lucas Villalba (4): Lo complicaron en el primer tiempo, después no pasó sobresaltos, pero su labor sigue siendo floja. A su favor, hoy pasó un poco más al ataque.

Reinaldo Alderete (4): Sigue demostrando que sabe muy poco con la pelota en los pies. Mal primer tiempo, mejoró en el complemento, robando varias pelotas. Terminó el partido muy cansado o con alguna dolencia.

Martín Zapata (6.5): Buen partido del petiso, se nota que se siente más cómodo como doble cinco que jugando de ocho. Corre, mete y empuja, buscando siempre herir al rival, aunque le falta cerrar lo que crea. Le anularon una jugada que parecía terminar en tanto y participa del gol rematando de afuera del área. De lo mejor del equipo.

Federico Mancuello (4): Intenta siempre hacer lo mismo que hoy logró Zapata, pero esta vez no le salió bien. Un tiro libre suyo pasó cerca. Salió por Parra.

Leonel Miranda (3): El Lolo está muy lejos de ser el que tanto nos ilusionó a comienzo de año. Salió reemplazado en el entretiempo.

Daniel Montenegro (4.5): Busca, pide la pelota, pero sigue sin poder convertirse en la figura del equipo, en el distinto. Queda claro que solo no puede. Ejecutó muy bien un tiro libre que pasó cerca del palo de Pozo, después no mucho más: pases mal dados para un jugador de su categoría. Fue insultado todo el partido por los hinchas de Huracán.

Cristian Menéndez (4): Lo de siempre, lucha, exige, hace amonestar rivales. Pero a la hora de definir o habilitar a un compañero muestra su peor cara. Casi que pidió solo el cambio con dos errores infantiles.

Martín Benítez (4): Buenas intenciones, malas resoluciones. Nunca es claro, se la pasa agachando la cabeza y dando vueltas que por lo general son improductivas. Se hizo amonestar tontamente por simular una falta.

Facundo Parra (3): No le salió una, sólo chocó con los defensores rivales.

Matías Pisano (4): Promete más de lo que cumple, pero quizás sea porque necesita más minutos en cancha. Con los rendimientos que estamos viendo no se entiende por qué no entra antes.

Omar de Felippe: Está claro que el equipo no jugó bien, pero para conseguir algo siempre hay que dar un primer paso y hoy lo dio. Independiente fue más que el rival y que haya conseguido el gol sobre el final no es casualidad: al igual que frente a los mendocinos, fue cuando más lo buscó. Obviamente el hecho de que el local salga a jugar con un ex Racing lo ayudó, pero teniendo en cuenta como venimos, podemos decir que lo supo aprovechar. Ganamos después de mucho tiempo y no es poco.

Uno x uno: Decano en papelones

Diego Rodríguez (8): Gran partido del Ruso en su vuelta al primer equipo. Es obviamente el principal responsable de que este entrenamiento de Atlético Tucumán no haya terminado en goleada. Sólo falló en el segundo gol (muy parecido al error de Assmann en el primero de Aldosivi pero del otro lado), después tuvo alrededor de ocho intervenciones muy buenas.

Gabriel Vallés (1): Tiene un punto por la misma razón que los alumnos reciben esa nota cuando entregan la hoja en blanco en un examen. Su sector fue una invitación al desborde, quedando como ejemplo claro el primer gol.

Cristian Tula (3): No cometió grandes errores, pero no brindó seguridad en todo el partido. Más allá de esto, es saludable que vuelva a jugar.

Claudio Morel Rodriguez (5): Como siempre el menos peor de la defensa. Abusa de los pelotazos y sufre a los delanteros rápidos, pero le sobra una de las tantas cosas que le faltan a este equipo; Carácter. De a ratos parece que defiende él solo.

Lucas Villalba (1): Tuvo un gran quite en el área cuando la Pulga Rodriguez quedaba solo con el arquero, después hizo todo mal. Ni los laterales le entregó a un compañero. Se salvó de que lo expulsen ya que cometió dos faltas violentas y lo amonestaron sólo en una. Salió en el entretiempo.

Martín Zapata (3): El peor de los tres partidos que jugó hasta acá. Lo hizo un tiempo de cada lado. Al menos intenta siempre.

Reinaldo Alderete (2): Se supone que es un jugador de marca y limitado con la pelota en los pies; hoy solo demostró lo segundo. Teniendo en cuenta el debut, al menos completó los 90 minutos. Su parecido con el Gato Sessa me hace creer que quizás sea arquero.

Federico Mancuello (5): Jugó el primer tiempo de doble cinco y el segundo de tres. No tuvo una buena actuación y se hizo amonestar infantilmente, pero cada vez que el equipo logra general algo de juego, él participa. Fue el artífice de la tímida arremetida del complemento.

Daniel Montenegro (3): Otra floja actuación del capitán del equipo. Un tiro libre mal ejecutado casi termina en gol rival. Tuvo dos chances claras, en la primera enganchó mal para la zurda y en la segunda Lucchetti desvió al córner.

Cristian Menéndez (2.5): Al igual que el Rolfi tuvo dos chances claras, una apenas empezado el partido en la que no se animó a darle y buscó el pase atrás y en el complemento cabeceando un centro de Mancuello. Es cierto que no le llega nunca la pelota limpia y por lo general está solo, pero Boris parece incapaz de generarse una chance por sí mismo.

Facundo Parra (2): Mala actuación del delantero. No ganó nunca ante los defensores rivales. Se ve obligado a bajar dos o tres kilómetros para buscar la pelota. ¿Acaso no es la distancia que parece haber entre los atacantes y el resto del equipo?

Matías Pisano (4): Esta vez jugó todo el segundo tiempo. Fracasó en casi todos sus intentos y tuvo varios pases mal dados. A pesar de eso, es uno de los pocos que busca asociarse y general juego y parece el único capaz de gambetear un rival. Convirtió el descuento de afuera del área más por demérito del arquero que por su remate.

Sebastián Penco (2): Al igual que el resto de los delanteros, su participación en el encuentro fue casi nula. No le tiraron un centro desde que llegó al club.

Miguel Brindisi: No es el máximo culpable de todas las humillaciones que los hinchas venimos padeciendo semana tras semana, tampoco es el único que se debe ir, pero no se entiende por qué sigue siendo el técnico de Independiente.

Uno x uno: Se los comió el Tiburón

Fabián Assman (3): Las dos veces que le llegaron en el primer tiempo respondió bien, sacando un tiro arriba que pedía ángulo y saliendo rápido a tapar ante un rival que llegaba solo. Después son todas en contra. Se mostró inseguro saliendo en los centros y siempre sacó mal, casi nunca la pelota fue hacia un jugador de Independiente. Parece que tuviera prohibido salir jugando.

Gabriel Vallés (4.5): Hizo un gran primer tiempo. Junto con Zapata clausuraron el sector derecho y se juntaron bien para progresar en ataque. En el complemento el DT lo puso de tres y no rindió.

Julián Velázquez (3): Seguía levantando su nivel hasta que descontó Aldosivi. De ahí en más fue un desastre. Un rebote suyo derivó en el empate. Es uno de los jugadores que más se desmorona ante la primer adversidad, a tal punto que cada rechazo suyo, ya sea por abajo o de cabeza, pareciera que lo hace con una pelota cuadrada.

Claudio Morel Rodríguez (4.5): Venía cumpliendo, sin inconvenientes con los delanteros rivales, pero quedó mal parado en el primer gol. Al contrario de Julián, es uno de los pocos (o el único) que no arruga cuando la gente se impacienta.

Lucas Villalba (4): En el primer tiempo, el único que jugó, lo desbordaron fácilmente un par de veces. Discreto partido del juvenil esta vez.

Martín Zapata (5.5): Como dije anteriormente, gran primera etapa haciendo tándem con Vallés. Se sacrifica y se muestra siempre como opción para herir al rival. Tuvo un mano a mano que casi se transforma en el tercero. Es uno de los jugadores a los que el técnico, erróneamente, cambió de posición en el segundo tiempo. Bajó el rendimiento jugando de doble cinco, pero no lo hizo mal.

Franco Razzotti (3.5): Varios quites interesantes en los primeros 45, casi nada en el complemento. Sigue siendo lento su traslado y el de la pelota cuando la tiene él.

Federico Mancuello (6): En la primera parte, de doble cinco, jugó muy bien. Controló el medio con Razzotti, distribuyó y hasta generó juego, golazo incluído (y de derecha). En el segundo, lo pusieron en la izquierda hasta que salió por Vidal.

Daniel Montenegro (5): Otro de buen primer tiempo, jugando por izquierda. El equipo no lo necesitó tanto, logró liberarse y ahí dio lo mejor de sí, incluso robando varias pelotas. En otra inexplicable decisión de Miguel, pasó primero a la derecha y luego a jugar de delantero. Marcó su segundo gol en tres fechas, ambos de penal. No ligó sobre el final, cuando un tiro libre muy bien ejecutado por él dio en el palo.

Facundo Parra (5): Parrita volvió con la flechita para arriba y se complementó bien con Menéndez, a pesar de tener las mismas características. Aguantó bien la pelota y tuvo una aceptable participación en el juego, hasta que salió reemplazado por Pizzini. Es uno de los tantos que tendría mucho más puntaje de haberse mantenido la ventaja.

Cristian Menéndez (4): Lo de Boris es sacrificio, ni más ni menos que eso. Igual que el resto, buen primer tiempo, bajando varias pelotas, pivoteando junto con Parra y tratándose de juntar con Zapata por derecha y el Rolfi o Mancuello por izquierda. Le cometen el penal del segundo gol, discutible, aunque no se entiende por qué no echan al defensor por último recurso. En el segundo tiempo jugó muy solo y ahí quedan en evidencia sus limitaciones, que son muchas.

Christian Nuñez (2): Entró para jugar los segundos 45. Inseguro, pasado de revoluciones, mal debut del uruguayo.

Francisco Pizzini (2): Reemplazó a Parra y jugó de volante por izquierda. Jugó es una manera de decir igualmente, ya que lo hizo con miedo escénico, se lo comió el ambiente.

Marcelo Vidal (4): Entró por Mancuello en el peor momento del equipo. Sin jugar bien, se lo notó más entero anímicamente. Se hizo cargo de varias pelotas paradas.

Miguel Brindisi: Su equipo hace ocho partidos que no gana. Los últimos rivales fueron Brown de Adrogué, Boca Unidos y Aldosivi y de nueve puntos sacó dos. Hoy, después de un muy buen primer tiempo, increíblemente retoca casi todo el mediocampo y se empata solo (gracias al miedo de sus jugadores también, por supuesto). Su ciclo está terminado, al igual que el del Presidente y su Comisión Directiva, pero en Independiente parece que nada es motivo de renuncia.

Uno x uno: Punto común y Corrientes

Fabián Assman (5): No lo exigieron en todo el partido. Las veces que salió lo hizo bien.

Gabriel Vallés (4): Tuvo dos rechazos cortos en el primer tiempo que por suerte no costaron caro, por eso tiene un punto menos que sus compañeros de línea.

Julián Velázquez (5): También dejó corto un despeje que pudo terminar en gol. Mejoró mucho el nivel del debut. Volvió a tener buenos quites.

Claudio Morel Rodríguez (5): El Paragua cumplió, como casi siempre.

Lucas Villalba (5): Correcto partido del juvenil lateral. No se complica nunca. Le falta proyectarse más.

Reinaldo Alderete (1): Empezó bien el partido, con quite y marca en el medio. Pero no se le puede poner otra calificación a alguien que se condiciona a él mismo a los cinco minutos por una plancha y al equipo a los veinte, haciéndose expulsar irresponsablemente por un codazo.

Franco Razzotti (4): Al igual que ante Brown, tuvo más malas que buenas y se lo vio lento.

Federico Mancuello (6): Arrancó intercambiando banda con Pizzini. Después de la expulsión, jugó de doble cinco en el lugar de Alderete y mejoró su rendimiento. Siempre intenta y cuando una le sale bien (pocas veces) le da algo de vértigo al equipo. De lo menos peor junto a Menéndez.

Francisco Pizzini (5): En la única buena jugada de Independiente definió bien de zurda y el poste le negó el gol. No hizo mucho más, pero no merecía ser sustituído.

Daniel Montenegro (3): El Rolfi aún no arrancó el torneo. Muchísimos pases mal dados para un jugador de su categoría. Lo tuvo de cabeza en un córner, pero tapó brillantemente el arquero. Debió salir él por Pisano.

Cristian Menéndez (6): Junto a Mancuello, son los de mayor puntaje por actitud. Boris (es igual al ex tenista Becker) lucha, mete y obliga siempre a los defensores rivales. No es mucho, está claro, pero teniendo en cuenta el nivel de sus compañeros resaltó.

Matías Pisano (5): Entró en el complemento por Pizzini. Por ahora sólo buenas intenciones, aunque con eso le alcanza para merecer más minutos.

Leonel Miranda (X): Lo poco que jugó solo le alcanzó para probar una vez de afuera, no para ser calificado.

Sebastián Penco (X): Inexplicablemente entró faltando instantes, se supone que para hacer tiempo.

Miguel Brindisi: ¿No le cumplió la dirigencia? Es cierto. ¿Recién arranca el torneo y hay tiempo de sobra para revertir esto? También. Pero igualmente cierto es que el equipo volvió a jugar mal y el crédito se le puede agotar en cualquier momento. Debe empezar a ganar el sábado.

Uno x uno vs. Brown: no cambió nada

Fabián Assman (3): Tiene responsabilidad en el primer gol, no así en el segundo. No se mostró seguro saliendo. Tapó un cabezazo en el complemento, después no lo exigieron demasiado.

Fabián Monserrat (2): Brindisi lo improvisó en esa posición. Se suponía que iba a ser más ocho que cuatro pero jugó como lateral. Perdió la marca en el primer gol. Salió en el entretiempo.

Julián Velázquez (2): Perdió siempre, tanto de arriba como por abajo con los delanteros de Brown. Estuvo cerca dos veces de cabeza pero ni eso le salió bien.

Claudio Morel Rodríguez (4): No tuvo un buen partido, pero tiene sangre y lo demuestra. Solamente con eso le alcanza para ser el mejor de una defensa flojísima.

Lucas Villalba (3): En el primer tiempo jugó como lateral y no se proyectó, en el segundo con línea de tres lo hizo sólo un par de veces. No estuvo tan impreciso como alguno de sus compañeros pero tuvo un mal partido.

Martín Zapata (5): Sin descollar, fue el jugador más peligroso de Independiente en la primera etapa. De un desborde suyo vino el penal. Se fue expulsado en lo que pareció una exageración de Maglio.

Franco Razzotti (4): Alternó más malas que buenas. De a ratos mostró presencia y quite, pero se lo notó lento como para jugar de cinco solo.

Juan Manuel Trejo (2): Al pibe no le salió una en los 45 minutos que estuvo en cancha.

Daniel Montenegro (4): El primer tiempo jugó casi de doble cinco, en el segundo de delantero. El equipo lo necesita, pero el Rolfi sólo aparece de a ratos. Pateó bien el penal.

Cristian Menéndez (4): Mostró voluntad y lucha, no más que eso.

Sebastián Penco (4): Al igual que su compañero en la delantera trató de exigir siempre a los defensores rivales. Si no hay volumen de juego, los más perjudicados son ellos ya que no les llega limpia la pelota. Ganó un par de veces de arriba. Nada más.

Federico Mancuello (3): Entró en el complemento y trató de ser punzante por la izquierda. No lo logró casi nunca.

Leonel Miranda (3): Ídem Mancuello, pero por derecha.

Matías Pisano (6): Con poco, le alcanzó para ser el mejor (o el menos peor, como prefieran). Intentó siempre y pidió la pelota. Demostró que puede gambetear y eso en este mediocre equipo es mucho decir.

Miguel Brindisi: Se cansó de pedir un cuatro, que los refuerzos lleguen antes de la pre-temporada y que retengan a Vargas y Godoy, entre otros. No le cumplieron en nada. Ahora eso no lo exime de culpa. El equipo fue un desastre, igualito al que descendió. Fue superado por Brown de Adrogué, no hay mucho más para agregar.

"No voy a renunciar"

“Voy a seguir ahora más que nunca”. Minutos después del escándalo, el Presidente Javier Cantero habló en la radio La Red y confirmó que seguirá en el cargo.
“Estoy bien, aunque mal anímicamente. Me sorprende que me lo pregunten, voy a seguir ahora más que nunca, no pienso entregarle el Club a los violentos”. Luego se quejó de la falta de seguridad diciendo “para mí me entregaron”. Negó haber mostrado una actitud desafiante al comenzar la asamblea y lamentó que Hugo Moyano no se haya hecho presente. “Amenazó toda la semana que iba a venir y no lo hizo, me hubiera gustado mucho debatir con él”.

Sin palabras

“Nosotros no vamos a empezar de cero. Empezamos 190 millones abajo. Tenemos que hacer que los 150 mil que se pierden todos los meses, dejen de perderse”. “Hay que bajar el precio de las plateas y venderle entradas a los no socios. Es la forma de recaudar”, 09/11 

“Vamos a cambiar el estatuto. Independiente tiene un estatuto muy viejo donde no existían los intereses de la actualidad. No existían los representantes de los Jugadores, el Fútbol para Todos, las millonarias transferencias de jugadores, etc. De esta manera Independiente tiene un estatuto como un club de barrio y maneja millones de pesos, prácticamente sin control. También pretendemos que en la página web del club un socio con su clave secreta pueda acceder a información como quiénes son los dueños de los pases de los jugadores con nombre y apellido, cuál es la ejecución presupuestaria, ingresos, egresos, etc. Al final de cuentas si el club es de los socios, no sabemos porque esto no se hace”. 10/11

“Lo primero que vamos a hacer es tomar en conjunto una serie de medidas de shock a partir del 19 de diciembre, no hay tiempo para hacerlas por separado. Vamos a conseguir rápidamente el dinero para pagar la convocatoria, hay tres maneras de hacerlo con dinero genuino, así vamos a demostrarle a los acreedores que somos serios. Yo sé cómo conseguir financiamiento, yo trabajo con el Bid y el Banco Mundial, de esto vivo. Yo conseguí financiamiento para el Mundial de Brasil”.

No soy el Pasarella de Independiente, así como yo no fui un gran capitán, él no sabe hacer cosas que yo sí. Cometió dos errores graves, pelearse con AFA y no tener los jugadores al día”. 11/11

“En ningún momento dije que no hay que traer jugadores de jerarquía porque no hay plata, ni jamás lo diría. Queremos un grupo inversor, armaríamos un fideicomiso con aporte de los socios para comprar jugadores”.

“Independiente no se toca”. 12/11 

“Siempre dije que no prometía campeonatos, sino manejar la deuda en un año y ser protagonista en lo futbolístico. Vamos a estar entre los primeros puestos y no quiere decir que seamos campeones pero vamos a pelear arriba 01/12 

Es mucho más fácil de lo que parece manejar Independiente. Es una institución tan grande que las soluciones aparecen solas, el problema es que nosotros tenemos una pesada herencia pero la verdad no entiendo como los dirigentes anteriores pudieron llegar a esta situación económica porque sinceramente es más fácil que manejar una empresa02/12 

Gallego no es prioridad, vamos a hablar con él entre otros técnicos, es sólo uno de los candidatos a entrenador. Había una reunión pautada con su contador y por culpa mía no se dio. Le avisé por mensaje de texto por qué no pude asistir y pidiéndole disculpas”.

“Olvídense del descenso”.

“El único plan es Cristian Díaz a pesar de tener 24 técnicos en carpeta”.

“Estamos avanzando muy fuerte en lo que respecta a las negociaciones por la tribuna Bochini”.

“Hay que preparar el plantel y la pretemporada, no podemos esperar hasta julio, si queremos ser serios, tenemos que ser previsibles. Cristian Díaz demostró que está a la altura de las circunstancias, nosotros no necesitábamos esa demostración, pero parece que mucha gente sí. Vamos a tener Cristian Díaz por lo menos hasta junio del año que viene”. 03/12

“Gallego es una persona que queremos mucho y  justamente mañana me junto con él para arreglar la deuda que tenemos. Pero las necesidades económicas y futbolísticas hicieron que hoy el DT sea Cristian y estamos muy contentos”. 04/12 

“Yo traje al Tecla Farías y Comparada trajo a la Perla Moreno.”

“Lo de Bolatti podría definirse mañana, le mandamos un mail a Fernandao con una segunda oferta, tengo que ver la respuesta”.

“Correspondería que a partir de abril (04/13) empecemos a recibir plata de AFA con alrededor de un 30% de aumento, o sea que pasaríamos a cobrar alrededor de 2,4 millones de pesos por mes. Con eso, como diría un amigo mío, me Río de Janeiro”. “No creo que se pueda saldar la deuda en mi primer mandato”. 07/12 

“Tengo contactos diarios por el tema Piatti y no sale en los medios. Hoy a la tarde hice la última propuesta y seguramente mañana volveremos a hablar para definir esto. No puede pasar de mañana o pasado porque el jueves termina todo. La idea es comprarle el 50% del pase. Vamos a hacer el esfuerzo. No quiero vender humo ni prometer cosas que no están seguras. Piatti quiere venir a Independiente”. 08/12

“Ya tenemos previsto como conseguir el dinero para traer a los dos refuerzos de diciembre, tenemos que usar dos balas de plata, no podemos errar”. 09/12 

Me alcanza con un mandato. En pocos meses puede cambiarse una tendencia. Nos falta mucho, pero hoy el club es otro. Tiene otra imagen. Todos lo reconocen”. “Imagino el final en 2014, con una economía ordenada y previsible, con un Independiente más protagonista, con un colegio que tenga una fundación, con mayor cantidad de socios”

“Me di cuenta de que no sólo nos va a alcanzar: nos va a sobrar, no veo ninguna posibilidad de descenso”. 10/12 

“En lo futbolístico, fallamos. Está  claro. Tenemos muchos menos puntos que lo que considerábamos podíamos conseguir. Creo que el principal error fue hacer incorporaciones a destiempo. Sumamos futbolistas cuando se terminaba la pretemporada de Tandil, muy cerca del inicio del torneo. Y eso, definitivamente, afectó el rendimiento. Tenemos que tener los dos refuerzos antes del 3 de enero, cuando comienza la pretemporada“.

“En lo económico y la seguridad brindamos dos pilares fundamentales que faltaban en el club”.

“Montenegro es un jugador importante, pero no hay nada definido. Cachete Morales me gusta. No nos podemos equivocar con los refuerzos que vayan a venir”.

“Tengo un fuerte apoyo de Grondona. Yo me ocupo de Independiente que es mi casa, cumplo lo que prometí. Vamos a salir airosos de este campeonato, pero el año que viene vamos a tener que sumar mucho también”. 12/12 

“Caicedo no es el jugador que buscamos. Si viene alguien va a ser desequilibrante, de categoría y que haga la diferencia. No vamos a traer jugadores de relleno01/13 

“Racing jugó para atrás, eso es cobrar para perder. De ciertas cosas no se vuelve” 06/13 

 

El 15/06/2013 Independiente, por primera vez en sus 108 años de historia descendió al Nacional B.

Agarrate fuerte

Independiente se fue a la B, descendió, jugará al menos un año en la segunda categoría del Fútbol Argentino. Nunca, en mis 34 años de vida pensé que esa frase podía siquiera adquirir ribetes de realidad.

Lo primero que a uno le viene a la mente cuando pasa algo malo es una palabra, convertida en pregunta. No importa si sabemos o no la respuesta, está ahí, inevitable, contundente. ¿Por qué? Yo en este momento no me pregunto por qué pasó esto, ni tengo ganas de buscar y castigar a los culpables (aún), por ahora sólo me cuestiono y hasta me culpo por estar llorando, por sentirme tan mal.

“Es solamente fútbol, estás enfermo y hasta sos un pelotudo”, son algunas de las frases que escuché en estas últimas semanas y más allá de los fundamentos válidos que puedan tener (sobre todo la última), me llevan a plantearme cosas, a buscarle una explicación a este dolor tan real, tan desgarrador.

¿Porque once tipos jugaron mal a un deporte estoy como un recién nacido con hambre y gases? ¿Porque el resultado de una cuenta de dividir da menos de lo esperado es que no puedo impedir esta tristeza tan profunda que me hace mojar el teclado? Si soy plenamente consciente que la derrota es uno de los tres resultados posibles que tiene el fútbol, ¿por qué sufro tanto por un club? Si aunque no tenga la suerte de vivir como Battión o Leguizamón por ejemplo, puedo llegar a fin de mes, ¿por qué me siento vacío, sin alma, sin nada? La razón, obviamente, no es ninguna de las mencionadas.

Un día lluvioso, volviendo del laburo a casa en el furgón del tren, algo me ayudó con el interrogante. De repente sentí un olor particular, conocido. No era perfume, transpiración, porro, ni siquiera alguien a quién le había caído mal el pancho de la estación. A todo eso uno se acostumbra, esto era otra cosa, pero no podía descifrar exactamente qué. Cerré los ojos para lograr mayor concentración e instantes después me sentí rodeado por niños, siendo yo uno de ellos, tratando de crear una forma coherente con el papel maché hecho junto con la Señorita Mónica, quién seguía todo atentamente. Eso era lo que sentía, olor a papel maché, porque a un cartonero se le había mojado una inmensa pila de diarios con la lluvia.

Nunca, en treinta años, había vuelto a sentir ese olor ni a pensar en aquella intrascendente escena de mi vida. ¿Cómo es posible que la mente guarde algo así, que la cabeza tenga semejante memoria, que solamente un aroma te pueda transportar tanto tiempo? Independiente es ni más ni menos que eso, el gran disparador que tiene mi cerebro.

Solamente con ver el escudo estoy ahí, diciéndole a mi viejo que no me pienso ir a acostar, que no me importa que sea tarde, voy a ver ese partido que jugamos en Japón. Sé donde estaba, hasta que me había puesto mi vieja para dormir. No hace falta que cierre los ojos para sentir la mano de mi abuelo sosteniendo fuerte la mía (“agarrate bien eh, no te pierdas”) la primera vez que pisé la doble visera. Estaba acostumbrado a vivir lejos, esperando pegado a una radio a un tipo que grite “goool de Independiente” cuando no enganchaba a nadie que nos relatara o a quedarme hasta casi las doce cuando jugábamos en el interior, porque recién a esa hora a Macaya le llegaba un VHS de mala calidad (era casi como mirar Venus sin pagar el codificado), que me permitía al menos dejar de adivinar cómo había sido aquel gol. Tan presente tengo lo encandilado que estaba por las luces, maravillado por estar a metros del Bocha, en el mismísimo lugar en el que Erico le había bajado los dientes a Superman, en el que De la Mata enredó al Hombre Araña con su propia tela a pura gambeta.

En cualquier momento veo los colores y vuelvo ahí, donde años después le dije a mi hijo “acá mi abuelo trajo al tuyo, ellos me trajeron a mí, yo te traigo a vos y vos vas a traer a tu hijo, porque éste es nuestro lugar”. No creo que con dos años me haya entendido, no importa en realidad. Cuando a uno lo bautizan no entiende porque carajo un tipo lo moja, pero se supone que hay tradiciones que quedan impresas para siempre.

Basta con que la camiseta roja roce mi piel para sentirlo a cococho con cuatro años dando la vuelta a pocas horas del partido en el Gasómetro, los abrazos con mi viejo después de Huracán, Boca y Flamengo, las lágrimas después de Liga o luego del penal de Tuzzio.

No creo que sea tan difícil de entender al final, muchos de los momentos de nuestras vidas están relacionados de alguna u otra manera con este bendito club, que lleva el color de nuestra sangre, nuestro ADN, nuestra herencia. Es tan simple como eso, Independiente en cualquier momento y lugar te transporta a un instante feliz de tu vida, te rodea de tus seres queridos, no importa si están o no.

Lloro por este descenso, es cierto, pero la verdadera razón no es deportiva, es otra. Lloro porque con vos está mi abuelo, mi viejo, mis hermanos, mi hijo, mi mujer, mi familia, lloro porque te amo. No me gusta donde me estás llevando ahora, pero siempre, siempre Rojo de mi vida voy a estar agarrándote bien fuerte la mano.

Llegó la hora

En menos de 24 horas, seguramente vamos a recibir el golpe más duro (futbolístico, está claro) de nuestras vidas. Ese que nos viene torturando desde hace ya un tiempo largo, que nos corta la respiración, nos desvela, nos repiquetea en la frente cada vez que tratamos de pensar en otra cosa, de aferrarnos a alguna esperanza. Esta es la frutilla de un postre que nadie quiso nunca probar, pero que hace rato venimos testeando.

Ya va llegar el momento de sentar en el banquillo a los culpables y escuchar sus explicaciones. Hoy, como hinchas, socios, en definitiva dueños, tenemos la obligación y hasta la necesidad de estar ahí, abrazando al club para que asimile el golpe, de ponerle el pecho a la adversidad. Nunca vivimos algo así, no tenemos por qué saber cómo reaccionar, cantemos por los colores, lloremos, puteemos, digamos lo que tengamos ganas de decir, pero tiene que ser sin violencia. No juguemos el partido de otros, cuidemos nuestra casa, que en definitiva los que pagamos los arreglos somos nosotros, cuidemos nuestras familias.

Tenemos que lograr lo que no pudieron ni dirigentes ni jugadores. Estar a la altura de las circunstancias, de nuestra gloriosa historia, que quedará seguramente manchada a partir de mañana, pero que nunca se podrá borrar. Si toca irnos que sea con dignidad, seamos Independiente. En las buenas y en las malas mucho más dice la canción, llegó la hora de demostrarlo.

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