La octava

El 26 de noviembre de 1974, Independiente se adjudicaba por segunda vez consecutiva la Copa Interamericana.

El Rey de Copas venció por penales a Deportivo Municipal de Guatemala, luego de ganar el primer partido por 1 a 0 y perder el segundo por idéntico marcador. Ambos encuentros se disputaron en suelo guatemalteco. El equipo dirigido por Pipo Ferreiro, una gloria Roja, ya empezaba a dominar una copa más.

La 8va copa del Rey

El tricampeón de América tenía la posibilidad de sumar una nueva copa a sus vitrinas, la Interamericana, enfrentando al campeón de la Copa de Campeones de la Concacaf, el Deportivo Municipal de Guatemala.

Al igual que en la edición anterior, con triunfo ante Olimpia de Honduras, el Rojo cedió su localía y accedió a jugar de visitante no solamente un partido sino que ida y vuelta. El primero se jugó el 24 de noviembre en el Estadio Mateo Flores, en la capital de Guatemala, y el Rojo ganó 1 a 0 con gol de Bochini a los 15 minutos del primer tiempo.

El Rey de Copas formó con Gay; Commisso, M.A López, Sá y Pavoni; Raimondo, Galván y Saggioratto; Balbuena, Bochini y Bertoni.

El partido de vuelta se jugó en el mismo estadio a los dos días y el Rojo salió a la cancha con los mismos once. Volvería a ser parejo pero esta vez sería derrota 1 a 0 con gol del argentino Mitrovich.

Con un triunfo 1-0 por lado, fueron a penales donde se impondría el Orgullo Nacional por 4 a 2. Convirtieron Pavoni, Giribert, Bochini y Bertoni, mientras que Gay volvió a ser el héroe, como en la Libertadores del mismo año, para sumar la octava copa a las vitrinas.

En 60 años de copas de la Conmebol, Independiente es el máximo ganador de la Copa Libertadores (la más importante), Supercopa Sudamericana (la disputaban todos los campeones de América), Sudamericana (la secundaria actual) y también de la Interamericana (que repetiría en 1976)… la única copa que unió al continente en sí.

Por eso Independiente fue 3 veces campeón de toda América, un Orgullo Rojo como tantos.

La noche del 10

Sebastián Sosa (10): Tuvo dudas en dos salidas, la última en el tiro libre a los 47. Ojalá haya salido por precaución, para cuidarlo.

Fabricio Bustos (10): Buen partido del Tractor, aunque en ofensiva intentó siempre y concretó poco y nada. Tuvo un lindo cierre cerca del final.

Alan Franco (10): Se mostró firme cada vez que lo exigieron. Gran corte a los 19 en una aproximación del local.

Alexander Barboza (10): Otro rendimiento positivo, algo que por suerte empieza a ser lo normal. Bien a los 12 anticipando y mandándose. Sufrió el invento del árbitro, que cobró un penal ridículo que el otro invento, el VAR, no modificó. Estuvo cerca a los 30 de cabeza. De los mejores hoy nuevamente del Rojo.

Lucas Rodríguez (10): Volvió a ser correcto lo del zurdo, firme abajo y mandándose más que en otros encuentros, siendo la mejor participación a los 54 en la de Velasco.

Lucas Romero (10): Obviamente lo ayudó el desarrollo y que los pelotazos fueron la manera que eligió el rival para tratar de lastimar, pero él hizo lo suyo y controló el medio. A los 36 probó muy bien de lejos y pasó cerca.

Lucas González (10): Otro partido en el que muestra sabiduría el Saltita, jugando como si tuviera mucha experiencia. Abre el partido con un lindo fierrazo de zurda. Manejó bien varias jugadas, aunque como el resto, no supo hacer más holgada la ventaja. A los 59 tiene una buena que tira lejos y minutos más tarde le da fuerte pero le sale donde estaba parado el arquero. No debe salir.

Federico Martínez (10): Sin descollar, tuvo su mejor actuación sin dudas hasta el momento. Gran centro en el segundo gol y mete el cuarto definiendo bien de zurda.

Pablo Hernández (10): Tuvo mucho la pelota, haciendo rotar y controlando el juego, pero dado el contexto no pareció lo ideal. De hecho se lo vio como apagado, quizá por lo sucedido hoy. Intentó hacer una apilada emulando a Dios, pero cerca del arco se la quitaron.

Alan Velasco (10): Gran noche de la Joya, que hoy si fue determinante en la placa. Abre para el primero, mete el segundo con un gran cabezazo y hace una jugada hermosa contra la línea en el tercero. A los 54 se la saca el arquero de casualidad y a los 61 le queda alto el centro para que defina Silvio. Que sea el comienzo de su despegue.

Silvio Romero (10): Hoy no le costó el partido y pudo jugar de espaldas, sirviendo de pívot para el equipo que atacó con mucha gente. Mete el tercero con un golazo, asiste para el cuarto y estuvo cerca varias veces, la más clara a los 61 tras centro de Velasco. Nos emocionó a todos con la dedicatoria.

Milton Álvarez (10): Jugó el segundo tiempo y volvió a darnos la tranquilidad de que Sosa está bien cubierto. Varios centros controlados y una gran doble atajada a los 55 lo fundamentan.

Alan Soñora (10): Reemplazó a Velasco a los 69 y dos minutos después tiene un tiro libre peligroso que casi se lo meten en contra. Igualmente no terminó de enganchar con el partido y se fue apagando a la par del equipo.

Domingo Blanco (10): También a los 69, él por González. El contexto se le presentaba ideal para su velocidad y nunca supo aprovecharlo, como en la jugada que eran cuatro contra tres y se choca con un rival.

Carlos Benavídez (10): Jugó los últimos minutos por Romero, sin mayor participación.

Andrés Roa (10): Ídem Benavídez, aunque él reemplazó a Martínez. Tuvo acción en varias jugadas pero sin precisión.

Lucas Pusineri: Buen partido del Rojo, aliciente en este que fue de los peores días en la historia del fútbol. El puntaje obviamente es un homenaje al mejor de todos los tiempos, que pasó hoy a la inmortalidad, nunca mejor dicho. Mañana en las redes se verán las calificaciones reales. Independiente goleó con autoridad, siendo muy superior incluso antes de que el arbitraje desvirtúe el partido. Hasta quedó la sensación de que tuvimos que hacer más goles para asegurar definitivamente el pase a cuartos y utilizar los titulares para el torneo local. Esta noche avanzó los casilleros que había retrocedido el sábado y es una gran noticia, algo que suena ridículo decir hoy. Gracias Dios, gracias diez, que encuentres en tu planeta la paz que no tuviste en la tierra, mientras nos hacías felices.

Imposible

Muchas veces imaginé este momento, algo inevitable, porque de hecho tuvo muchos simulacros. Y sin embargo se ve que no me sirvió de nada, porque acá estoy, en shock, tratando de escribir a pesar del temblor en mis manos y evitando que las lágrimas caigan encima del teclado.

Murió Maradona, eso confirman los colegas, como si fuera algo posible. Al menos el hombre, que según un acta de nacimiento llegó al mundo hace poco más de sesenta años en Lanús y hoy confirmó que a pesar de lo que muchos creíamos, estaba hecho de carne y hueso.

El mejor de todos los tiempos, el dueño del sueño de todos los argentinos que amamos el fútbol, que ya anunciaba de pibito lleno de rulos y pobreza. El que nos devolvió un rato las Malvinas, jugando por nosotros, haciendo el gol perfecto el día que más lo necesitábamos. El que ganó su Mundial, llenándonos de gloria, y siempre dio la vida por la Selección, haciendo que el mundo ubique nuestro país.

El ejemplo de lo que somos los argentinos, capaces de lo mejor y lo peor a la vez. El barro y el oro, la trampa y la obra de arte, el atleta y el drogadicto. Soberbio, arrogante, virtuoso, buen compañero, líder, Dios, todo en un cuerpo que soportó una vida que ninguno de los que tanto la criticó resistiría cinco minutos. Muchas veces fue millones de argentinos, mientras que jamás alguno de nosotros pudo ser él.

Lo adoramos, lo subimos a la cima para luego tirarlo y carnearlo. Incluso el último año lo homenajeamos y despedimos a la vez. Ahora, en busca de notoriedad, muchos se fagocitarán sus restos haciendo hincapié en sus (muchísimos) errores.

Yo solo voy a agradecerle a ese hombre por haberme hecho infinitamente feliz, mirándolo jugar al deporte que tanto amo. Al que está viendo desde ese planeta del que vino, donde ahora ya está por fin en paz, como dicen acá que murió Maradona. Algo que todos sabemos que es imposible, porque Diego es eterno.

Así se gritó

Un día como hoy, pero en 2002, el nombre de Lucas Pusineri quedaba grabado a fuego en todos los hinchas de Independiente con aquel recordado gol a Boca sobre la hora a una fecha de la finalización del torneo Apertura.

El equipo del Tolo recibía al escolta y a falta de cuatro minutos, la derrota parcial los igualaba en la cima de la tabla a falta de una fecha. Hasta que empujó Milito, abrió para Rivas, y éste metió un centro preciso hacia la cabeza del mediocampista, que dejó afónica a toda la Doble Visera.

Orgullo Rojo te acerca la posibilidad de que revivas aquel tanto pero de una manera diferente, sin relato y solamente con sonido ambiente, en el que podrás notar de manera nítida la explosión de la gente en Avellaneda.

El comienzo

El 24 de noviembre de 1963, el Rojo sumaba un nuevo título de Primera División, en un campeonato que peleó con River hasta el final. Si bien le alcanzaba con empatar en la última jornada, todo se definió en un irregular partido con San Lorenzo que finalizó en goleada por 9 goles a 1. El campeón perdió tan solo 3 partidos a lo largo del año.

Arriba: Vázquez, Mario Rodríguez, Conigliaro, Savoy y Gugliardi.
Abajo: Santoro, Navarro, Rolan, Decari y Paflik

El campeonato de 1963 fue muy disputado entre dos equipos que miraron a todos desde arriba, casi de principio a fin, ellos fueron River Plate e Independiente. El Rojo, con 5 triunfos y 4 empates, se mantuvo invicto hasta la fecha 10 que cayó ante Boca por 3 a 2 en condición de visitante. Sin embargo el puntero era River que tuvo un comienzo prácticamente ideal.

Promediando el torneo, el Orgullo Nacional seguía sin perderle pisada al Millonario pero mostró su peor versión: entre la fecha 10 y la 17 apenas ganó 2 juegos, empató 3 y perdió sus únicos 3 partidos del campeonato. También es cierto que en el medio visitó a Boca, River (empate en 0 en el Monumental que no movió la punta del torneo) y San Lorenzo. Además de jugar y perder el clásico contra Racing, que lo dejó sin su director técnico Renganeschi (jugador de la década del 30) que venía siendo cuestionado.

La campaña del campeonato de 1963, Independiente fue el que más ganó y menos perdió

Pero la llegada de Manuel Giúdice cambiaría la historia; el equipo se encontraba a tres puntos de River, pero con cuatro triunfos al hilo lo iba a alcanzar en la cima y el final se tornaba muy emocionante. Ambos tenían que enfrentarse entre sí y hacer lo mismo con Boca Juniors, que pasaba a ser una especie de juez en la última parte del campeonato.

Un empate en La Plata con Gimnasia y otro en el clásico con Boca, volvía a dejar al Rojo detrás de River, por dos puntos. Pero llegaba la antepenúltima fecha, la número 24, y se enfrentaban en Avellaneda.

Mario Rodríguez convirtió los dos goles y fue el héroe en el partido clave del torneo

Independiente vencería a River por 2 a 1 con dos goles de Mario Rodríguez y de esta forma los dos equipos pasaban a compartir la punta con 33 puntos. La fecha siguiente sería crucial porque mientras los Rojos goleaban a Argentinos Juniors en cancha de Atlanta, Boca le dejaba el campeonato servido en bandeja al vencer a River en El Monumental.

La última jornada definía el título y a Independiente le alcanzaba con empatar de local frente a San Lorenzo para consagrarse campeón, siempre que River pudiera vencer a Argentinos Juniors de local, sino hasta perdiendo era el vencedor de 1963.

No iba a ser un encuentro sencillo, aún cuando San Lorenzo volvía a quedar nuevamente de mitad de tabla para abajo. Por empezar estaba incentivado por un River que depositaba en ellos su última esperanza.

Aquel 24 de noviembre, el Rojo salió a la cancha con: Toriani; Ferreiro, Navarro, Maldonado y Rolan; Mura, Paflik y M. Rodríguez; Bernao, Vázquez y Savoy.

Savoy convierte el gol del empate, se empezaba a celebrar el campeonato

El Ciclón comenzó mejor y con un gol de Héctor Veira se puso arriba. A los pocos minutos logró igualar Savoy, que de penal daría vuelta el partido para que el Rojo comience a celebrar el título. Pero el desarrollo sería muy anormal. Previamente una patada de Navarro había sacado de la cancha a Veira y generó polémica. Con el tiempo se generó un mito de que lo lesionó adrede, que lo rompió y hasta que lo había llegado a amenazar anteriormente. Pero el mismo Bambino negó la mala intencionalidad del defensor de Independiente como también que haya sido una lesión
importante, para él claramente lo había agrandado todo el periodismo.
Sucede que el complemento sería todavía peor, Bernao consigue el tercer tanto del Rojo y ya no hubo más partido.

El equipo visitante, en inferioridad numérica y disconforme con un arbitraje localista, puso poca resistencia y fueron llegando más goles. Savoy en dos oportunidades, Vázquez, Bernao y Mario Rodríguez aumentaron la cifra hasta ocho, y el 9-1 final llegaría con un gol en contra intencional de Rossi.

Audio de Veira desmintiendo al periodismo (Emoción Roja)

El equipo y el campeonato no merecían un final así, el Rojo gritó campeón una vez más y Giúdice empezaba una era muy exitosa que seguiría en América. A raíz de estos hechos, el plantel no tenía buena relación con el periodismo y nació el saludo histórico con los brazos en alto, sin posar en las fotos clásicas.

Festejos en el vestuario del campeón

Música Independiente

Siguiendo con la celebración del Día de la Música, algo al igual que Independiente muy importante en nuestras vidas, te contamos acerca de los cantantes famosos que comparten nuestra pasión.

Para arrancar, te mostramos un video del tema “Te quiero igual” en el que se ve a Andrés Calamaro, fana del Rojo, de visita en la Doble Visera viendo como Independiente le ganaba cuatro a cero al Cruzeiro por la Supercopa del 94. El gran Andrelo, que en su última gira por España cantó con una bandera en el escenario y en su tema “Vendrá la muerte” dice “soy amargo y soy diablo y camino encima de la gente, no nací en Avellaneda pero soy de Independiente”.

El Salmón con una remera bien noventosa del Rojo

En un orden caprichoso, según el gusto del autor de la nota, mencionamos ahora al gran Alejandro Sokol, cantante de Las Pelotas. El Bocha nos dejó sus hermosas canciones y su cariño por el Rey de Copas.

El Bocha Sokol con la hermosa casaca del 95, la de los cordones

León Gieco es otro que siempre se declaró hincha del Rojo, dándose el gusto de que la gente haya eternizado su himno “Solo le pido a Dios” en la Doble Visera, como el canto preferido al Bochita. Para los más pibes, la letra reza: “Solo le pido a Dios, que Bochini juegue para siempre, siempre para Independiente, para toda la alegría de la gente”.

El Rey León

El Pity Álvarez, más allá de cumplir condena en la cárcel por asesinato, es otro gran artista hincha del Rey de Copas. Fachi, compañero suyo en Viejas Locas también.

Pity Álvarez

También Gustavo el Cucho Parisi, líder de los Auténticos Decadentes.

Cucho cantando con la camiseta más linda de todas

Fidel Nadal, otro de los cantantes del Rock Nacional que siempre mostró su fanatismo por el Rojo.

Fidel Nadal en un recital con la del Rojo

Pasando a las damas, Patricia Sosa es seguramente la más reconocida de las Diablas.

¿Como no va a reír con esa casaca?

Arrancando con el rubro Internacional, siempre por gusto del autor, el primero que vamos a mencionar es el gran Evaristo Páramos, cantante de la Polla Récords.

Evaristo y la Adidas Equipment de principios de los 90

En el rubro tango, el más grande de todos era del más grande de todos.

¿Argentino? ¿Uruguayo? Pero del Rojo

César Banana Pueyrredón es otro de los cantantes populares que tiene nuestra pasión.

Banana en PIJAma

Volviendo al exterior, el venezolano Ricardo Montaner se tiño de Rojo cuando vivió en Valentín Alsina.

Ricardo Montaner

Una de las mujeres más lindas, Natalia Oreiro, uruguaya y del Rojo.

Natalia Oreiro

La lista, como verán, es inmensa.

Adriana Varela, Tango
Dyango
Jon Secada
José Larralde, Tango y Folclore
Alejandro Kurtz, cantante de El Bordo
El Guachón, Cumbia
Cantante de Meta Guacha, cumbia
Lisandro Aristimuño, pop
Mariano Otero, jazz
Ian Atsbury, The Cult
Jaime Torres, folclore
Néstor y Leonardo Marconi, tango
Ernesto Baffa, tango
Benjamín Amadeo, pop
Nacha Guevara
Gilby Clarke, Guns and Roses
Wisin
Campino, Die Toten Hosen
Marcela Morelo
Abel Meyer, DJ
Fabiana Cantilo
Jairo
Andres Linetzky, tango
Andrea Kisser, de Sepultura

Uno x uno vs. Ctral Córdoba

Milton Álvarez (6): Solo tuvo que salir una vez en cada tiempo a cortar un avance y atajar algún centro. No tuvo exigencias el hoy arquero titular del Rojo.

Gonzalo Asís (6.5): Otro buen partido del lateral, que como siempre decimos es uno de los que mejor aprovecha las chances que tiene para mostrarse como alternativa. No descolló, está claro, pero en un nivel tan mediocre se destacó por haber sido importante en los pocos avances que hubo. A los 43 llegó bien al fondo, al igual que a los 51 pasando y sirviéndole el gol al Chaco. También se juntó con Velasco a los 71 en la que ataja el arquero.

Alan Franco (6): Correcto partido del central, que tiene una gran marca ante Riaño en la jugada donde se lesiona. Esperemos no sea nada, pero tiene pinta de esguince.

Sergio Barreto (5.5): Muy firme en la marca, de hecho ganó todos los duelos individuales. Pero a la vez flojísimo con la pelota, hasta dando malos pases a compañeros que estaban al lado.

Lucas Rodríguez (5.5): Otra vez correcto el lateral, aunque sin pasar al ataque ni contribuir con centros o pelotas paradas.

Carlos Benavídez (5): No tuvo errores, pero paso desapercibido en el encuentro, entrando muy poco en juego.

Pablo Hernández (4.5): Mostró su calidad tan solo en el cambio de frente a los 51. No fue bueno su partido, se lo vio lento y tardando en la ejecución de los pases, como en la jugada que pierde la pelota y se genera la chance de Riaño y lesión de Franco.

Andrés Roa (4.5): Al igual que el Tucu, mostró algún destello de talento pero en dos o tres jugadas. Se esperaba mucho más del colombiano en este semestre y al parecer nos va a defraudar. Es difícil lucirse en un nivel grupal tan pobre, pero igualmente no le sirve de excusa. Probó con una pirueta tipo chilena y hace una buena a los 43, en el único avance del primer tiempo. Le puso más ganas que en otros partidos, pero no alcanzó.

Braian Martínez (3): Pésimo partido del Chaco, sin precisión en los pases, fútbol ni definición. Intentó con un centro a los 45 y un buen pase a Messinitti a los 53. Se pierde la más clara tirándola por arriba estando solo.

Federico Martínez (3): Otro de muy mal encuentro, resolviendo todo erróneamente. A los 47 intentó de izquierda al centro y rematando flojo. Hasta tiene un mal pase atrás que derivó en una aproximación del visitante.

Nicolás Messinitti (3): Está claro que el equipo no solo no lo ayudó, sino que le hizo el partido imposible. Pero él tampoco se generó nada ni pudo sintonizar en algún momento del encuentro. No aguantó la pelota, ni ganó presionando y encima la que tuvo la definió muy mal de zurda.

Alan Velasco (5): Entró a los 69 por el Chaco y dos después tras una pared con Asís remató y se la tapó el arquero abajo. Después se unió a la mediocridad generalizada.

Alan Soñora (4.5): También a los 69, él por Martínez. Hoy no fue positivo su cambio, ya que no pudo crear fútbol ni encontrar profundidad con los pases. Le quedó para rematar en la de Velasco, pero su disparo pegó en Roa.

Silvio Romero: Reemplazó a Messinitti a los 77 y casi no tuvo contacto con el balón.

Tomás Pozzo: Saltó a la cancha por Roa a los 77 y al igual que Silvio no entró prácticamente en juego.

Alexander Barboza: Jugó los últimos minutos por la lesión de Franco.

Lucas Pusineri: El partido de hoy fue un bodrio por donde se lo mire, y claramente el equipo involucionó en la búsqueda de algo similar a una idea futbolística. No genera circuitos, aproximaciones, ni llegadas, siendo superior solo de a ratitos al rival más débil del grupo. Hoy la rotación no le dio ningún tipo de resultado, primero porque ganando se aseguraba pasar de ronda y no lo logró, pero además porque igualmente se lesionó uno de los titulares. Un paso atrás que puede ser olvidado rápidamente con un buen partido en Uruguay, ojalá así sea.

Maquinaria Roja

Un día como hoy pero hace 80 años, Independiente se consagraba bicampeón de Primera División, luego de vencer a Platense tres fechas antes de que finalice el torneo.

Fue tan impresionante la contundencia, que el Orgullo Nacional volvió a superar la barrera de los 100 goles, convirtiéndose en el equipo que más veces lo logró en el profesionalismo (4) y también saliendo campeón (2). Sus 218 goles en el bicampeonato fueron un récord para el fútbol argentino.

Un Arsenio Erico imparable fue goleador del campeonato por tercera vez consecutiva, y con el tiempo jamás lo igualarían.

El equipo que más goles metió en un campeonato, el que más veces superó los 100 goles en el profesionalismo y el que más veces salió campeón

El Rojo de finales de los 30 fue sin dudas uno de los mejores de la historia del fútbol argentino. Contaba con un trío de ataque fenomenal conformado por Erico, Sastre y De la Mata. Bello era un arquerazo y además tenía grandes jugadores como Lecea, Coletta o Celestino Martínez quienes sostenían el equipo.

El conjunto de Guillermo Ronzoni venía de ganar el Campeonato de 1938 de forma brillante, con una diferencia de gol abrumadora, y de llevarse la Copa Aldao contra Peñarol (campeón uruguayo) y la Copa Ibarguren contra Rosario Central (campeón de la Liga Rosarina). El 39 lo agarró con una racha de 10 triunfos en fila del campeonato anterior, más dos por estos encuentros coperos. Sumado a las primeras fechas, logró alcanzar un récord de 12 victorias seguidas en el profesionalismo que duraría varias décadas.

Independiente tuvo una buena primera rueda con varios triunfos contundentes (goleadas a Estudiantes, Lanús, Vélez, Ferro, Argentino de Quilmes, Tigre y Atlanta), pero no le alcanzó para terminar en primer lugar. Huracán, de gran campaña, finalizó por encima de los grandes. En la segunda rueda el Rojo pudo hacer la diferencia y con el correr de las fechas se fue encaminando a ganar un torneo que lo tenía como candidato por ser el equipo sensación. Continuaron las victorias abultadas (goleadas a Boca, Ferro, Gimnasia, San Lorenzo, Tigre y Atlanta), y en la parte final solo restaba esperar el día de la consagración.

Así quedó la tabla de posiciones

Faltando tres fechas, el Rojo visitaba a Platense con: Fernando Bello, Fermín Lecea, Sabino Coletta, Luis Franzolini, Raúl Osvaldo Leguizamón, Celestino Martínez, Juan José Maril, Vicente de la Mata, Arsenio Erico, Antonio Sastre y Juan José Zorrilla.

Con el 2 a 0 logrado gracias a los tantos de Sastre y De la Mata, sumó así su segundo título profesional que fue muy celebrado por su gente empachada de tanto fútbol.

La hinchada festeja el bicampeonato

El Orgullo Nacional tuvo la delantera más eficaz (103 goles a favor) y la defensa menos vencida (37 en contra), fue el equipo que más partidos ganó y el que menos perdió. Un campeón con todas las letras que seguía sumando récords.

Finalizó el campeonato con 6 puntos de diferencia (considerable recordando que los partidos ganados otorgaban 2) sobre River Plate y Huracán que compartieron la segunda ubicación.

Arsenio Erico anotó 41 goles y fue el goleador del campeonato por tercera vez consecutiva.

El artillero máximo del fútbol argentino marcó 92 goles entre los 3 campeonatos que fue goleador

¡Entre Erico, Sastre y De la Mata convirtieron 76 goles!

Maranga cumple

El 17 de noviembre de 1954 nacía en Rosario, provincia de Santa Fe, Claudio Marangoni, uno de los mejores volantes centrales que tuvo Independiente y el fútbol de nuestro país. Jugador de elegancia pura, en el Rey de Copas ganó campeonato, Libertadores e Intercontinental.

Con sus manos dice “Acá está Independiente”, luego de ganar una Liguilla en La Bombonera

Maranga comenzó su carrera en Chacarita Juniors, donde debutó en 1974. Después de dos temporadas pasaría a San Lorenzo, donde se destacó antes de marchar al Sunderland inglés. Tras un año en Europa, regresó a Argentina en 1981 para jugar en Huracán.

En 1982 se daría su paso a Independiente, donde vivió los mejores momentos de su trayectoria. Siendo un mediocampista muy técnico y de calidad, encajó perfecto en el gusto del hincha Rojo y se transformó en uno de los más queridos.

Campeón del mundo en 1984, levantando la copa con Trossero

Sus títulos llegaron en un equipo de lujo del Pato Pastoriza: ganó el Campeonato de 1983, la Libertadores y la Intercontinental de 1984 en la que asiste a Percudani en el gol del triunfo al Liverpool.

Fue parte de un mediocampo extraordinario, uno de los mejores que tuvo el fútbol argentino, junto a Giusti, Bochini y Burruchaga (tres campeones del mundo con Argentina en México 1986).

Su partida a Boca le dolió mucho al hincha que lo consideraba un ídolo. Sus últimas dos temporadas las jugó en el cuadro de La Ribera.

Bochini lo elude con facilidad en un clásico frente a Boca

De hecho en la despedida del Bocha, en diciembre de 1991, la gente silbó cada vez que tocaba la pelota. En un caso similar al del Pocho Insúa, con el paso del tiempo y al haber mostrado siempre respeto por Independiente, empezó a pesar más lo positivo que lo negativo, y de ese manera llegó la redención con el hincha.

Una recordada frase suya es la siguiente: “Cuando errábamos un pase, la gente te lo perdonaba. Cuando errabas dos, murmuraban. Y cuando errabas tres, sabías que no podías jugar más en la Primera de Independiente”.

En el Orgullo Nacional jugó 264 partidos, entre 1982 y 1988, y convirtió 30 goles.

Disfruten el siguiente video, que es un compilado hecho por un usuario de Youtube, de todo lo que hizo Maranga en un partido por la Copa Libertadores del 87 ante el Táchira y otro en la final del 84 frente a Gremio. Para recordarlo o conocerlo, según la edad que tengas.

Uno x uno vs. Defensa

Milton Álvarez (6): Poca participación para el exMorón, que cumplió como cada vez que le tocó atajar. Mostró dudas calculando mal en el tiro libre que cabecea Romero y el córner que casi se mete, pero le saca una gran pelota a Pizzini, que tras el cabezazo y el pique se complicaba mucho. También salió a cortar bien algunas pelotas y se mostró seguro con los pies.

Fabricio Bustos (5.5): Nos asustó a todos en la entrada en calor, pero finalmente jugó y lo hizo correctamente. No pasó complicaciones en defensa y buscó siempre avanzar, aunque no lo logró demasiado.

Alan Franco (6): Correcto lo del central, a pesar de algunas complicaciones siempre terminó ganando. Vivo tocándola con la mano, porque Romero se iba solo. Luego se salvó de la expulsión en una entrada fuerte que tuvo.

Alexander Barboza (6.5): Nuevamente fue muy bueno lo del zurdo, que ganó por arriba y abajo durante todo el partido. Le mete un buen pase a Velasco en el complemento.

Lucas Rodríguez (6): Correcto, como ya es una costumbre por suerte. Firme, sin errores, aunque tampoco grandes apariciones como ante Colón. Tuvo un tiro libre desde una linda posición faltando poco, pero lo ejecutó muy mal.

Lucas Romero (7.5): El mejor de la cancha sin lugar a dudas, mostrando un rendimiento que le reclamamos desde que llegó. Asi si Perrito, hoy fue patrón en el medio, recuperando muchas pelotas y además participando del circuito y atreviéndose a tener más y bien la pelota. Se animó de afuera dos veces, pero ambas se fueron lejos.

Lucas González (5): Correcto lo del Saltita, aunque sin ser bueno. Puso bien el cuerpo para ganar la posición varias veces, pero luego no tuvo claridad para meter buenas habilitaciones.

Alan Soñora (5.5): Pocas apariciones, pero suficientes como para asegurar su titularidad por encima de Roa. Lo tuvo a los 18 quedando mano a mano, pero el defensor le tapó su definición, y le mete un gran pase a Blanco a los 43. Es vivo para tocar y jugar, pero terminó jugando muy atrás y se lo vio cansado.

Domingo Blanco (4): Lo de siempre, el nuevo Benítez. En algunas jugadas muestra sus condiciones, que claramente las tiene, pero las desaprovecha una y otra vez. A los 15 en el mejor momento del equipo lo tuvo y tardó parando mal la pelota y eligiendo erróneamente que hacer, algo que ya es un denominador común en gran parte de sus intervenciones, una pena. A favor tiene una gran recuperación en un avance peligroso del primer tiempo, minutos antes de llegar al fondo para tirar un centro que no encontró compañeros.

Alan Velasco (5): Arrancó con todo tirando un chiche y participando activamente del buen rato que tuvimos en el primer tiempo, pero luego se fue apagando. Sigue como atolondrado, perdiendo en jugadas que se le presentan favorables. Es cuestión de que le salgan un par y se suelte. Asi y todo tiene buenas apariciones, como la del centro a Blanco a los 15 y la llegada al fondo a los 54. Un rato después se fue de izquierda al centro y luego de un enganche remató mal.

Silvio Romero (4): Flojo lo de Silvio hoy, con algún buen pase (el que da al comienzo de la jugada que erra Blanco por ejemplo) como mejor intervención. A los 54 no llegó a darle tras centro de Velasco. Le costó mucho el partido.

Federico Martínez (5): Reemplazó al Saltita a los 63 y si bien no jugó mal, tampoco pudo hacer demasiado. A los 82 fue de izquierda al centro y le dio débil.

Braian Martínez: Entró por Velasco a los 74 y no incidió en el desarrollo. Llegó al fondo en dos oportunidades pero sin dar buenos pases.

Andrés Roa: Saltó a la cancha por Soñora en el doble cambio de los 83. Instantes después pudo comandar una contra peligrosa pero le quedó larga cuando la bajó de pecho. Tuvo alguna buena, pero la tiró por la borda cometiendo en los segundos finales una falta torpe, generando un último tiro libre para el local.

Marcos Landaburu: También a los 83, él por Silvio. Cuatro más tarde tuvo una chance de cabeza, ganando bien pero tirándola lejos.

Lucas Pusineri: Similar a lo que venía ocurriendo, el equipo sigue sin mostrar una idea clara, no juega bien, pero saca otro resultado que puede ser positivo teniendo en cuenta el formato del torneo. Los cambios le dieron al Rojo más soltura y velocidad, algo que hizo que tengamos un muy buen pasaje hasta los 25 del primer tiempo. Luego el juego se fue diluyendo y el desarrollo se repartió con el local, que fue superior en varios momentos. Gran partido del Perro, quizá beneficiado por esos cambios en el once titular. Otra vez se marcó muy mal en las pelotas paradas, algo que no se pagó caro de casualidad. Crespo hoy fue más ágil con los cambios y torció el rumbo del partido, algo que no pasó desde el banco visitante. Si ganamos el sábado las chances de pasar se agigantan, ojalá así sea.

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