Uno x uno vs. Newell’s

Sebastián Sosa (6.5): En el primer tiempo salió rápido para llegar antes que el delantero en la buena de Pablo Pérez, y controló el único remate fácil que fue al arco. En el complemento estuvo muy bien salvando ante Cristaldo a los 56 y con Maxi cubriendo abajo unos minutos más tarde. Da la sensación de quedar muy estático en el gol, ante un rival bajo que cabecea cerca del arco.

Fabricio Bustos (6.5): Mejor en ataque que en defensa el Tractor hoy. A los 4 llegó bien al fondo después de una buena pared y probó desde lejos a los 27. Gran gol, recuperando, picando y tocando suave por encima de Aguerre. Lo complicaron en varias ocasiones en el complemento.

Sergio Barreto (6): Nuevamente fue bueno lo suyo, concentrado y sin hacer nada de más. Muy fuerte físicamente en el mano a mano.

Alan Franco (6): También controló correctamente a los delanteros rivales, teniendo un balance positivo. Tuvo un error saliendo bastante inexplicable (como que se arrepintió de dar un pase y olvidó la pelota), que por suerte no pasó a mayores.

Juan Insaurralde (6.5): Otro gran partido del hasta ahora refuerzo de lujo para la defensa. Siempre atento y criterioso para rechazar, salir jugando o tocar con sus compañeros. Justo llegó a cortar a los 11, ante la entrada de un rival dispuesto a definir.

Gastón Togni (5): Le cuesta mucho el lateral en posición defensiva, cerrándose en muchas ocasiones y dejando centrar, o perdiendo la marca como a los 54 tras un pelotazo. Igualmente no fue mala su actuación y atacó un par de veces, como a los 63.

Domingo Blanco (6): Gran despliegue nuevamente, con aciertos en la presión, como a los 38 y también con errores, como cuando pierde la pelota antes del descuento.

Lucas González (6.5): Muy buen primer tiempo, jugando y haciendo jugar. Buena pelota para Silvio en el primer gol. No estaba tomando buenas decisiones en el complemento, antes de salir a los 62.

Jonathan Menéndez (6): Su nivel no llega a ser bueno ni malo, pero el balance es positivo por su esfuerzo y una búsqueda que arroja resultados en la ofensiva. Habilita a Bustos en el segundo y a los 46 le dio fuerte luego que Silvio no llegara a empujar. Participa en varias contras en el complemento.

Sebastián Palacios (7): Muy buen partido del Tucu, confirmando lo hecho ante Gimnasia. Importante para tenerla, conectarse y atacar. Al igual que Bustos, en su gol también comienza la jugada contra la banda, y llega para definir bien entre las piernas de Aguerre. Tiene ocasiones sobre el final del primer tiempo y en el segundo, como en la que deja pasar y luego casi llega a definir a los 63 y de cabeza a los 71.

Silvio Romero (6): Sigue atento para conectarse, saliendo y entrando continuamente y habilitando bien a los costados. Si bien la jugada pedía ir a la izquierda, habilita en el primero y tiene dos tiros libres bien pateados, uno por abajo que parecía ser peligroso y otro en el que Aguerre tuvo que esforzarse para rechazar al córner. No llega a empujar para el tercero sobre el final de los 45 iniciales.

Lucas Romero (6): Entró a los 62 por el Saltita para aportar marca en el medio y lo logró, robando varias pelotas.

Andrés Roa: Reemplazó a Menéndez a los 78 para tratar de tenerla y que pasen los minutos.

Adrián Arregui: También a los 78, él por Blanco. Salvó peinando justo minutos después, en lo que era el empate.

Lucas Rodríguez: Jugó los instantes finales por Togni.

Nicolás Messiniti: Ídem Rodríguez, entrando por Silvio.

Julio Falcioni: Importante triunfo, tercero seguido, que sirve para continuar sumando confianza y meterse en la pelea del grupo. Independiente jugó bien, algo que suele confundirse con jugar lindo, lo que está lejos de pasar. El partido mostró las dos caras del sistema elegido por el técnico. Muy buen primer tiempo, en donde el equipo con línea de cinco no fue defensivo y salió a ganar, logrando llegar a una ventaja justa, con asociaciones, sobre todo por derecha. Y un complemento en el que a pesar de haberse tirado más atrás, pasó sobresaltos y casi le empatan. Más allá de los resultados, que vienen siendo buenos y es lo más importante, el técnico está realizando los diagnósticos correctos, haciendo cambios lógicos, tocando donde y cuando lo pide el partido. Eso también ayuda. Ahora vienen dos encuentros en donde tenemos la obligación de atacar, ante dos rivales a priori inferiores. Es una linda oportunidad para seguir avanzando.  

93 de casa

Un 4 de marzo, pero de 1928, se inauguraba el viejo estadio de Independiente: la Doble Visera. Gracias al empuje del presidente Pedro Canaveri se compró un terreno llamado “Pantano de Ohaco”, para abandonar la vieja cancha ubicada en Av. Mitre y Lacarra.

Como el “Rojo” nunca se conforma con pocas cosas, se construyó el primer estadio de cemento de toda Sudamérica.

El encuentro inaugural fue ante Peñarol, de Montevideo, que finalizó 2-2 y el primer gol lo convirtió Orsi. Sin embargo, el primer partido oficial finalizó 0-0 ante Sportivo Buenos Aires, el 29 de abril de 1928 de ese mismo año.

En 1930, se agregaron más tribunas, incluida la visitante. ¿Cuál fue el primer juego disputado? El clásico, que salió a favor del local por 3-1. Y en 1960 nacía el apodo de “Doble Visera”, ya que se remodeló el estadio y se agregaron palcos, plateas, cabinas de radio, además de una segunda visera. Nuevamente se jugó un clásico y, de nuevo, Independiente derrotó a Racing, esta vez con una goleada por 4-0.

Mucha historia supo apreciar esta cancha, que no es cualquiera para el hincha del “Rojo”. Fue testigo de muchísimos campeonatos y hazañas, que supieron darle la gloria y el prestigio a este club. Tal es así, que en 1964 observó la primera Libertadores ganada, no solo por Independiente, sino por un equipo argentino. En la semifinal se derrotó al Santos de Pelé por 2-1 y la vuelta de la final fue triunfo por 1-0 ante Nacional, de Uruguay.

También vio festejar el Metropolitano 1971, cuando Vélez tenía todo para gritar campeón pero los del Sur de Gran Buenos Aires lo ganaron en la última fecha. Derrotaron a Gimnasia por 2-0, con goles de Maglioni y Pastoriza, y el equipo de Liniers perdió 2-1 con Huracán, quedando a 2 puntos de la cima. Al año siguiente, se dio el gusto de vibrar junto a los hinchas por obtener otra Copa Libertadores, tras ganarle 2-1 a Universitario de Chile, donde el goleador fue Maglioni.

Por el mismo torneo, en 1975, el conjunto de Avellaneda debía recibir a Cruzeiro y derrotarlo con diferencia de tres goles para pasar a la final. Y como Independiente sabe de partidos históricos, venció al conjunto brasileño por 3-0, con goles de Pavoni, Bertoni y Ruiz Moreno. ¿La particularidad? El segundo gol fue un gol olímpico. Ese mismo año, los “Diablos” alzaron la Copa Libertadores por quinta vez en su historia, tres consecutivamente.

1983 es un año especial para los hinchas. Mejor dicho, el 22 de diciembre de 1983 es una fecha inolvidable. Ese día, Independiente derrotó a Racing por 2-0, tantos de Giusti y Trossero. El rival ya estaba condenado a descender, mientras que el equipo de José Omar Pastoriza se coronaba campeón del Torneo Metropolitano.

No conforme con esa alegría, un año más tarde, el “Rojo” dio la vuelta en la Doble Visera tras alzar la Copa Libertadores, por séptima vez. Independiente había derrotado a Gremio por 1-0, en Brasil, con gol de Burruchaga. El partido de vuelta se jugó en Avellaneda y finalizó 0-0, lo que le permitió al local gritar campeón.

En 1994, se disputó la vuelta de la Supercopa ante Boca, en la Zona Sur. El conjunto dirigido por Miguel Ángel Brindisi derrotó a los “xeneizes” por 1-0, con gol de Rambert y festejó nuevamente. También en esa época, Independiente derrotó a Huracán en la última fecha del Torneo Clausura, dejándolo a dos puntos de la cima. Rambert, Garnero, Couceiro (en contra) y Gareca le permitieron al “Rojo” colocar otra copa en su vitrina.

El equipo de Avellaneda se enfrentaba con el de La Rivera, esta vez en 2002. Ambos se disputaban el Torneo Apertura y sólo faltaban dos fechas. Independiente llevaba una ventaja de tres puntos y ganar lo ayudaría a estar solo en la punta. De local, Lucas Pusineri clavó un cabezazo, a los 43 minutos del segundo tiempo. La cancha estalló, con esperanzas de más gloria. En la fecha siguiente, se definía todo en la cancha de San Lorenzo. Gracias a Insúa, Silvera y Pusineri, los visitantes fueron campeones por 14º vez en su historia local.

El último encuentro aquí fue el 8 de diciembre de 2006, en donde Independiente fue derrotado por Gimnasia y Esgrima de Jujuy por 2-1. Tres años después, se inauguró el Estadio Libertadores de América.

¿Cómo olvidar aquel estadio, que sintió tanta gloria? Fue testigo de grandes jugadores, como Bochini, Pastoriza, Santoro, Bertoni, Burruchaga, Agüero, Milito, entre tantos otros. Presenció el festejo de miles de hinchas, de distintas épocas, pero siempre gritando campeón. No es una cancha cualquiera. La Doble Visera se inauguró hace 92 años, mucho tiempo atrás, pero será inolvidable porque forma parte de la historia del club que tanto amamos: el Club Atlético Independiente.

La Doble Visera, el Libertadores de América, quizá el día de mañana cambie nuevamente, pero siempre será nuestra casa.

Uno x uno vs. Gimnasia

Sebastián Sosa (7.5): En el primer tiempo tuvo problemas para controlar un disparo lejano de Aleman y lo terminó rechazando con el brazo izquierdo de manera poco ortodoxa. En el complemento brilló, sacándole el gol a Weigandt a los 52 contra el palo, rechazando al córner otro disparo de Aleman y salvando con la ayuda del palo ante Carbonero. Gran segundo tiempo del uruguayo.

Fabricio Bustos (5): No fue bueno el regreso del Tractor, algo que de por si (su retorno) es una buena noticia. Tuvo inconvenientes varias veces con Carbonero y no estuvo preciso para tocar ni pasar al ataque.

Sergio Barreto (6): Otro sobrio partido del central, sin complicaciones. Cubrió muy bien a Ramírez a los 33 cuando se iba solo ante Sosa.

Alan Franco (6): Nuevamente positivo lo de Alan, luego de un debut muy malo. Tampoco tuvo mayores problemas para controlar a los delanteros rivales.

Juan Insaurralde (7): Importantísimo otra vez, en las dos áreas. Sacó y salió jugando con criterio, y casi abre el marcador con el cabezazo que da en el palo y Silvio empuja en la línea. Por ahora es un refuerzo clave el Chaco.

Gastón Togni (5): No pudo imponerse en su banda, le cuesta jugar de tres y no logra aprovechar su potencia para llegar libre y sorprender en ataque.

Domingo Blanco (6): En otra muestra más de lo poco inteligente que es para tomar decisiones, luego de ser amonestado a los 3 minutos, unos más tarde se tiró y barrió de atrás a Carbonero. Por suerte se salvó porque se había ido la pelota. Así como le critico eso, le reconozco el buen segundo tiempo que hizo, con un despliegue gigante para marcar y tratar de subir en inferioridad numérica, como en la corrida al final del partido. Sin Hernández al lado mejoró mucho el nivel.

Pablo Hernández (3): Decíamos que era insostenible su titularidad, y hoy quedó demostrado más que nunca. Su salida fue clave en el desarrollo, haciendo que el medio deje de poner stop más que pausa. A los 30 después de una pared con Togni llegó bien al fondo, pero en vez de pensar donde centrar, se tiró buscando un penal.

Jonathan Menéndez (5): Es positiva su ocupación de espacios e intensidad, aunque hoy no pudo transformar todo eso en peligro para el rival. Sobre el final de la primera etapa llegó al fondo en una contra y mandó bien el centro ante la salida del arquero. A los 58 Silvio lo dejó solo y el árbitro ni el línea vieron que Rey la tocó con la mano fuera del área.

Sebastián Palacios (6.5): Fue bueno lo del otro Tucu, se lo ve con confianza y fue mucho más criterioso que Menéndez para juntarse con sus compañeros. A los 17 recibió sobre la derecha y su centro salió al arco y exigió al arquero. Por suerte alguien se equivocó y no salió él en el segundo cambio.

Silvio Romero (6.5): Insisto con lo de los últimos encuentros; más allá de terminar extenuado, se lo ve bien físicamente y atento para participar del juego, a pesar de verse perjudicado por el sistema. A los 43 comandó una buena contra, en la que abrió para Menéndez y en segunda jugada intentó un taco que lamentablemente salió a donde estaba el arquero. Gran pase para Menéndez a los 58 y bien parado en el gol para empujar y poner el gol del triunfo. A los 77 bien situado define mordido y termina dando en el palo. Marcó el segundo, pero un error del árbitro se lo anuló.

Lucas González (7): Ingresó por Hernández en el entretiempo y fue muy bueno para el equipo. Se lo vio en gran nivel tanto para marcar como para ir al frente y tocar. Claramente pide y se ganó la titularidad.

Alan Velasco: Volvió bien la Joya, por Barreto a los 73, dándole una dinámica que el equipo no tiene. Comandó bien la contra que termina en el palo y fue importante para tenerla y poner nervioso al rival. Le metió un caño hermoso a Weigandt.

Adrián Arregui: Entró por Palacios a los 78 para pararse en el medio y a pesar de mostrarse lento, lo logró. Apenas saltó al campo ganó de cabeza en pelota parada y el arquero controló bien.

Thomás Ortega: Reemplazó a Togni faltando diez minutos y además de sellar el lateral, participó en el gol mal anulado, habilitando muy bien a Silvio.

Ayrton Costa: Junto con Ortega, entró los últimos minutos para rearmar la línea de cinco. Cumplió, ganando las pocas veces que intervino.

Julio Falcioni: Dos de tres, y no es la única buena noticia, ya que el equipo mejoró respecto a los primeros encuentros. No llega a jugar bien, pero hoy fueron otras las intenciones, al menos desde lo actitudinal. Se presionó más arriba y se buscó con más gente. Se volvió a ver solidez defensiva, a pesar de que tuvo chances la visita. Estuvo bien con los cambios, primero sacando a Hernández y luego rearmando la línea de cinco cuando se venía Gimnasia, haciendo que dejáramos de sufrir. Es paradójico y hasta gracioso, que el error en el segundo cambio fue anterior a los mejores minutos del equipo. Ojalá la vuelta de los jugadores del medio y sobre todo la de Velasco haga mejorar el nivel futbolístico. La otra cosa igualmente importante, que es cosechar puntos, por suerte viene bien.  

79 veces inmenso

Hoy cumple 79 años uno de los próceres de la enorme historia de Independiente. Un hombre de barrio que nació el 27 de febrero de 1942 y respetó siempre los valores de su Sarandí natal y los colores del club de sus amores.

Miguel Ángel Santoro fue hincha, arquero, capitán, ídolo, entrenador de arqueros, técnico y hasta bombero y lateral derecho de la Reserva, por eso no suena exagerado decir que Pepé es una gran parte de Independiente y que esa es la razón por la que todos los hinchas lo queremos como un padre o un abuelo según la edad que tengamos. Porque además del enorme respeto al ídolo que ganó todo, está el cariño a un tipo que siempre estuvo, que nunca le negó una mano y le puso el pecho en las malas al club que ama tanto como nosotros.

Debutó en el 62 en un empate en cero ante Argentinos y luego de atajar varios encuentros en el 63 y obtener su primer título, su consagración como guardameta rojo llegó en el 64, nada más ni nada menos que en la final de la Libertadores ante Nacional en Montevideo. De ahí en más, su carrera se llenó de gloria a la par de la vitrina del Rey de Copas.

En el arco Rojo ganó las Libertadores del 64, 65, 72 y 73, la Interamericana del 72 y 73 y la Intercontinental ante la Juve en el 73, además de los trofeos locales del 63, 67, 70 y 71.

En el 74, año en el que fue suplente en el Mundial de Alemania, pasó al Hércules de España, donde permaneció hasta finalizar su carrera tres años más tarde.

Además de entrenador de inferiores y arqueros fue interino varias veces, reemplazando a Menotti dos veces, a Burruchaga y Troglio. Luego del mal paso de Borghi, a quien Pepé le dio el cargo para ir a la Selección como entrenador de arqueros, fue confirmado como el técnico Rojo en el 2008. Su último encuentro como DT fue goleada 4-1 ante Newell’s en cancha de Huracán, en marzo del 2009.

Hoy celebramos con él como puede ver su nombre en la tribuna Norte y le decimos feliz cumpleaños Sr. Santoro, feliz cumple Pepé.

Sosalvó el invicto

Esta mañana, Independiente recibió a Gimnasia en Villa Domínico por la tercera fecha del torneo de Reserva.

Luego de dos triunfos con goleadas, el equipo de Claudio González, consiguió un empate agónico con un gol sobre el final del partido.

El Rojo salió a la cancha con: Segovia; Rotela, Zurita, Ostachuk, García; Zarza, Sosa, Pozzo; Da Rosa, Landaburu y Márquez.

También entraron Sayago, Medina, Villalba, Leiva y Chávez.

El primer tiempo fue chato, con escaso fútbol y sin un dominador claro. En la primera media hora de juego solo hubo aproximaciones, en los pies de Pozzo y Da Rosa para el local.

A los 35 lo tuvo Zarza en la primera clara, que derivó en un córner. En el mismo, Landaburu casi hace un golazo de cabeza pero el palo le dijo que no. Unos minutos más tarde se lo perdió solo Da Rosa, que la tiró muy larga cuando quiso eludir al arquero. Como si esto fuera poco, tras una desinteligencia defensiva de la defensa Roja, le quedó la pelota en el área a Cocimano, quien definió fuerte arriba para abrir el marcador.

En el complemento lo tuvo Landaburu de entrada, pero una salvada con los pies del arquero Tripero le ahogó el empate. Luego el partido se pinchó y el local no encontró la manera de generarle peligro a Gimnasia, ni siquiera en los pies de Pozzo, que había tenido un buen primer tiempo.

Con los cambios, y sin sufrir contragolpes, aunque también con poco fútbol, Independiente insistió incansablemente y sobre el final tuvo chances. Casi en contra luego de un desborde, y con remates de Pozzo y Zarza, estuvo cerca un empate que ya en tiempo de descuento parecía imposible.

Pero sobre los 47, en un córner, Sosa se elevó más que todos y con un tremendo cabezazo venció la resistencia del arquero y puso una parda muy celebrada y justa.

De esta manera los de González mantienen el invicto, aunque quedó claro que el nivel de esta mañana fue flojo y deberá tratar de volver al de los partidos anteriores en la próxima frente a Newell’s.

Con este uno a uno el Rojo sigue en los primeros puestos con 7 unidades sobre 9 posibles.

Uno x uno vs. Patronato

Sebastián Sosa (6): Otro encuentro con poco trabajo para el uruguayo. En el primer tiempo solo tuvo que contener dos remates lejanos sin complicaciones y salió a cortar un centro con los puños. Mientras que en el complemento fue casi un espectador.

Gonzalo Asís (6.5): Otro buen partido del pibe que siempre cumple y ya es una realidad, supliendo ahora confiablemente a Bustos. Voluntarioso, tratando de conectar y avanzar, aunque sea difícil en este contexto. Llegó bien al fondo a los 14 complicando con un centro y sacó justo a los 38 de palomita en un avance visitante.

Sergio Barreto (6.5): Al igual que Asís, fue nuevamente correcta su participación, mostrándose firme. Cortó impecablemente a los 85 ante la definición del delantero rival, en la que queda muy dolorido.

Alan Franco (6): Mejoró considerablemente luego del debut ante Lanús. Se complicó solo en esa sobre la derecha ante Canto. Le quedó a los 17 en una pelota parada sobre el costado y trató de darle fuerte, sin generar mayor peligro. Cortó en varias y se animó a salir, como en esa sobre el final que luego cambia bien de frente, para que Silvio le de fuerte de afuera.

Juan Insaurralde (7): Más que positivo debut del defensor. Ya era de lo mejor en el cero a cero, con el gol no hay discusión alguna. Buena salvada arrojándose para interceptar un disparo a los 56. Abre el marcador en una doble jugada luego de pelota parada, tras pared con Palacios y definiendo de derecha colocando al lado del palo. Concentrado, firme, mostrando solvencia ayudado obviamente por un sistema táctico super conservador.

Gastón Togni (4.5): El único de la defensa de mal partido, con muchísimas complicaciones en la marca con Gudiño el tiempo que estuvo en cancha. Apenas iniciado probó de derecha en una aproximación, luego de ganar trabando. Nunca dominó la banda y pasó poco y nada al ataque. A favor, recupera en el inicio del gol.

Domingo Blanco (6): No tuvo claridad para jugar, algo que le ocurre siempre, pero aportó mucho sacrificio en el medio. Le quedó a los 30 en el medio del área y le pegó como yo de zurda. Hay que ver que ocurre con él con Romero y Arregui a disposición.

Pablo Hernández (5): Nuevamente fue flojo su partido, pero hoy al menos se lo vio muy voluntarioso, sobre todo para intentar recuperar la pelota, algo que logró varias veces. No alcanza ni de casualidad para justificar su titularidad, pero algo es algo.

Jonathan Menéndez (5.5): Obviamente se le hace difícil con este sistema, porque además hoy no jugó contra un rival ofensivo que deja muchos espacios para correr. Igual se las arregló para generar algo, poco igualmente. A los 51, luego de que Silvio pelee arriba, pudo correr con la pelota e intentó darle fuerte cruzado, y pasó cerca. Llegó bien al fondo a los 65, combinando con Palacios, pero tardó en mandar el centro. A los 80 tiene una muy buena, con un pase cortando y dejando solo a Palacios.

Sebastián Palacios (5.5): Al igual que Menéndez, se las ingenió en la mala para avanzar al menos en algunas ocasiones. A los 10 casi llega antes que el arquero luego de un pelotazo largo. Participa en el gol, viendo bien a Insaurralde y dando un pase más que un centro. Buen pase para Menéndez a los 65. Tuvo dos chances sobre el final, la primera tras pase de Menéndez, pero el arquero lo atoró rápido y bien. Y en la segunda, le quedó en el medio del área y le dio muy mordida.

Silvio Romero (5): Lo mismo que el resto de los otros jugadores ofensivos; no se puede decir que jugaron mal porque Independiente no ataca, ya que al menos hoy no fue culpa de ellos. No se lo ve mal a Silvio, trata de conectar, se sacrifica, pero se le hace muy difícil. A los 14 le dio de zurda tras una pelota parada pero la mandó muy arriba. A los 39 comandó una contra en la que definía débil de derecha (le cobraron offside). Sobre el final le faltó aire para picar en un par de contras y casi mete el segundo buscando colocarla de afuera.

Lucas González: Entró a los 81 por Hernández y aportó dinámica, algo que se notó enseguida.

Thomás Ortega: Reemplazó a Menéndez para disputar los minutos finales, defendiendo sobre la izquierda.

Braian Martínez: Saltó a la cancha sobre los instantes finales por Palacios y tuvo una chance tras luchar y ganarle a su marca por derecha.

Nicolás Messiniti: Al igual que el Chaco, estuvo en cancha solo instantes, él por Silvio.

Julio Falcioni: Al igual que lo que decía tras el debut, habrá que acostumbrarse a ver un Independiente mucho más preocupado por defender que por atacar. Lo primero hoy lo hizo bien, encontrando firmeza en la presentación de Insaurralde y quizá por el nivel del rival; lo cierto es que casi no nos llegaron. Pero claro, para ganar hay que atacar y este equipo lo hace poco y nada, casi sin quererlo. El primer tiempo fue un espanto y en el complemento el gol llega en medio de un momento en el que el Rojo buscaba avanzar tibiamente. Tras el tanto se jugó con tranquilidad, y ante la desesperación del local se controló el partido y se justificó un triunfo por el que se hizo poco y nada. Siempre es positivo ganar, pero hoy es lo único que se puede rescatar. Salir a jugar frente a Patronato como si se tratara del Milan, hace que destacar la firmeza defensiva sea un elogio muy mediocre. Lo realmente bueno sería que esa seguridad abajo logre más resultados y el equipo se vaya soltando para poder ser más vistoso. Ojalá lo logre.

Uno x uno vs. Lanús

Sebastián Sosa (6): Muy poca labor para el uruguayo, que en el primer tiempo ni la tocó. Le saca bien parado un mano a mano a Orsini y en varias ocasiones quedó clavado en la línea teniendo chances de salir a cortar, aunque sabemos que no es un arquero que se destaque por eso.

Gonzalo Asís (6): Nuevamente cumplió, mostrando que es una alternativa confiable. Gran centro al segundo palo a los 45 para la entrada del Tucu y salva justo por arriba ante la entrada de De la Vega en el complemento.

Sergio Barreto (6): Fue el mejor de los tres centrales, ante el mismo rival de su mejor partido el semestre pasado. No tuvo inconvenientes y llega justo a los 8 para cortar en un avance visitante.

Alan Franco (3): Correcto primer tiempo y horrible complemento, atolondrado, en un nivel que hasta lo coloca por debajo de Barreto pensando en una hipotética línea de cuatro. En la que pega en el palo queda sin marcar y de espalda a la pelota, en un movimiento amateur. Y como si esto fuera poco, pierde la marca en el gol.

Ayrton Costa (5): Fue correcto lo del pibe, que buscó no complicarse y rechazar todo, incluso cuando tenía pase. Exagera el movimiento con el brazo en un cruce con Orsini, dándole la chance al árbitro de cobrar penal.

Lucas Rodríguez (5.5): En el primer tiempo tuvo participaciones en ataque, algo que no pasó en el complemento. En cuanto a la marca tuvo una aceptable labor, como siempre. Buen centro para Silvio a los 29, o al menos fue inteligente la idea de amagar el remate y pincharla.

Domingo Blanco (4): Lo de siempre, encima en una posición que no conoce. Es una máquina de hacer lo contrario a lo que debe, desaprovechando sus condiciones como tantos otros jugadores, al menos en Independiente. Cuando el arquero lo estaba felicitando por cubrir el avance sin falta, va y arremete innecesariamente, en lo que derivó en el gol de Lanús.

Pablo Hernández (3): La única excusa para que juegue en este nivel y en esa posición es su altura, un fundamento tan pobre como su actuación. Se lo pierde solo a los 45 entrando por el segundo palo. Tiene una buena abertura para Velasco, en lo único positivo que hizo. Durmió varias veces con el balón en sus pies, aunque en una le habían cometido falta.

Alan Soñora (3): Nada de nada para el pibe, en una posición que nunca encontró. Apenas iniciado arrancó de derecha al centro y bien ubicado la mandó muy arriba. A los 20 se lo pierde y pifia tras un gran pase de Silvio. No logró en ningún momento tener la pelota ni generar juego, pidiendo a gritos salir.

Alan Velasco (5): No pudo hacer demasiado la Joya hoy, sufriendo mucho la soledad. A los 7 se sacó de encima la marca sobre la línea y fusiló al arquero, pero pasó muy cerca del segundo palo.

Silvio Romero (4): Arrancó enchufado, tratando de conectarse y se fue fastidiando a medida que pasaba el tiempo y más solo quedaba. Lindo pase a los 20 para Soñora.

Juan Pacchini (4): Entró a los 60 por Soñora, para pararse como cinco de contención. Cumplió esa labor, aunque mostrando sus limitaciones con la pelota.

Sebastián Palacios: Reemplazó a los 71 al Tucu. Unos instantes después probó desde afuera y exigió al arquero gracias a un roce. Mostró ganas y avanzó un par de veces, pero en la que quedó mejor posicionado, se enredó con el balón.

Braian Martínez: También a los 71, él por Costa. Se paró sobre la izquierda y no le salió una, ni siquiera teniendo pase, decidiendo siempre mal.

Gastón Togni: Jugó los últimos minutos por Rodríguez, sin hacer demasiado. Es saludable volverlo a ver entrar en acción, ya que por sus características puede ser una buena alternativa en el sistema con el que jugó el técnico.

Nicolás Messiniti: Casi no tocó la pelota en los minutos que estuvo en cancha, reemplazando a Velasco.

Julio Falcioni: Hay que tener en cuenta muchas cosas para analizar este flojísimo debut. Lo que decidió él, lo que hizo el equipo, lo que tiene y el rival.

En cuanto a su labor, lo que hizo está todo dentro de una lógica, que cuando no se dan los resultados es muy difícil de aceptar. Hoy el Rojo es esto y no se puede esperar gran cosa. Solo podremos aspirar a obtener buenos resultados, con un entrenador que prioriza el orden defensivo a la tenencia o un protagonismo que requiera vocación ofensiva. Obviamente para eso hace falta tiempo y suerte, algo que hoy no se tuvo. Porque tampoco es que Lanús nos pasó por arriba y de hecho se perdió con un rival que nos viene ganando siempre, y contra el que nos fuimos tres goles abajo en el entretiempo del último enfrentamiento. Si esta claro que se puede disentir en cuanto a los nombres seleccionados, pero tampoco mucho más que eso.

Hablando de lo que hizo el equipo, el Rojo jugó un primer tiempo malo, pero en el que logró anular al rival y crear chances de gol. El complemento fue nefasto, siendo inferior e incapaz de generar algo similar a una posibilidad de riesgo para el arco Granate.

Yendo a lo que tiene, hay que ser realista y darse cuenta que esperar un Independiente protagonista con este plantel suena más a una utopía que a algo posible. Más teniendo en cuenta que los refuerzos que están por llegar, son más para que no sea tan lamentable el banco de suplentes que para modificar el rumbo del once titular.

Por último, ojalá que buena parte de lo malo que pasó hoy, haya sido por el nivel del rival, un Lanús que hace mucho se conoce y es de lo mejorcito en el fútbol argentino de estos años. Esto lo podremos empezar a saber por el ejemplo la fecha que viene, en la que enfrentamos a Patronato.

Gracias campeón

El mundo del fútbol recibió hoy la triste noticia del fallecimiento de Leopoldo Jacinto Luque, una gloria de nuestro deporte.

El campeón mundial en Argentina 78, de 71 años, estaba luchando desde hacía varias semanas contra el Covid, internado en una clínica de Mendoza.

La partida del delantero provocó la tristeza de todos sus excompañeros y el reconocimiento unánime a otro campeón del mundo que nos deja.

Tanto el club, como dos glorias de Independiente rindieron homenaje a Luque, se trata de Daniel Bertoni y el Bochita.

La gloria es eterna, como el gran Leopoldo Jacinto Luque.

21 años

Un 13 de febrero de 2000, Daniel Montenegro empezaba a escribir uno de los tantos episodios que tendría en su vínculo con Independiente. Aquella tarde de domingo, debutó con la camiseta del Rojo en aquel equipo del histórico Enzo Trossero que finalmente terminara subcampeón del Clausura del mencionado año 2000.

Independiente caía 3 a 1 de local ante Boca, y Montenegro se ponía por primera vez la gloriosa roja, la que honró a lo largo de muchos años, con varias etapas en el camino. Con la gloria de haber obtenido el último torneo local del club y con la tristeza de haber sufrido lo peor que le puede pasar a un equipo grande.

Montenegro nunca pasó desapercibido, ni en las buenas ni en las malas. Fue una de las figuras de aquel lujoso equipo campeón que comandó el Tolo Gallego en el 2002. Formó una sociedad con Federico Insúa que asustaba a más de uno. Y en el peor momento, cuando ningún jugador quería regresar al club porque los riesgos de descenso eran muy grandes, vino a dar una mano. Puso la cara. Apareció. Sí, la cosa terminó mal, pero se quedó a pelearla, en otra categoría y ayudó siendo el goleador del equipo que regresó al lugar del cual nunca debió haberse ido. Completó su participación en el club con el cuarto puesto del certamen de la vuelta en el 2014, donde se le recuerdan los golazos a San Lorenzo y Lanús.

Montenegro es el jugador que más goles hizo en Independiente en el siglo 21. En sus cuatro etapas en el club convirtió 68 tantos en 235 partidos, algo así como un gol cada tres partidos. Su debut en la red con la casaca roja fue en el tercer partido que disputó, ante Argentinos Juniors, una noche lluviosa en la que el Rojo ganó 8 a 1 -Primer gol de un tal Gaby Milito en primera- y que el Rolfi no sólo metió el primero, sino que también el segundo y el tercero en aquel cotejo. El último, el ya mencionado, ante Lanús, en el 4 a 1 en el Libertadores de América.

Fue amado y odiado por la gente, que cambió de opinión con respecto a él en muchas ocasiones. Es que te enojabas, llegaba Racing, le metía dos goles y era todo color de rosa. Es que Rolfi, jugando para Independiente, nunca perdió con los de al lado. Aunque quizás eso ya no sea un mérito propio sino más bien institucional.

Un día como hoy, se ponía la camiseta por primera vez en Independiente el Rolfi Montenegro y lo cierto es que cada vez que vaya al Libertadores será reconocido por todo lo que hizo. Que, en estas épocas de vacas anoréxicas, no es poco. ¡Gracias Rolfi!

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