Diez puntos

Sacando el contexto futbolístico, dato no menor, lo vivido en el Libertadores el sábado antes del encuentro ante Gimnasia fue una fiesta. Fue el reconocimiento del club con la historia más grande, para el jugador que más alegrías futbolísticas le dio al país.

El Maestro Bochini y su mejor alumno, a la vista de otras glorias, nuestras copas y los hinchas, bajo el cielo de Avellaneda.

Uno de los tantos regalos que se llevó Maradona del estadio fue una bandera que dice “Si tengo que morir para ver a Dios que sea hoy”. Y el astro la publicó en su cuenta de Instagram, agradeciéndole a los hinchas de Independiente.

El Diego además se llevó un sillón, cuadros, una camiseta, una plaqueta y una caja grabada con el escudo del club y su firma, que contiene unas imágenes y un pen drive con todo lo que realizó el 10 en México 86. Además de todo el cariño de los hinchas, claro está.

78 veces inmenso

Hoy cumple 78 años uno de los próceres de la enorme historia de Independiente. Un hombre de barrio que nació el 27 de febrero de 1942 y respetó siempre los valores de su Sarandí natal y los colores del club de sus amores.

Miguel Ángel Santoro fue hincha, arquero, capitán, ídolo, entrenador de arqueros, técnico y hasta bombero y lateral derecho de la Reserva, por eso no suena exagerado decir que Pepé es una gran parte de Independiente y que esa es la razón por la que todos los hinchas lo queremos como un padre o un abuelo según la edad que tengamos. Porque además del enorme respeto al ídolo que ganó todo, está el cariño a un tipo que siempre estuvo, que nunca le negó una mano y le puso el pecho en las malas al club que ama tanto como nosotros.

Debutó en el 62 en un empate en cero ante Argentinos y luego de atajar varios encuentros en el 63 y obtener su primer título, su consagración como guardameta rojo llegó en el 64, nada más ni nada menos que en la final de la Libertadores ante Nacional en Montevideo. De ahí en más, su carrera se llenó de gloria a la par de la vitrina del Rey de Copas.

En el arco Rojo ganó las Libertadores del 64, 65, 72 y 73, la Interamericana del 72 y 73 y la Intercontinental ante la Juve en el 73, además de los trofeos locales del 63, 67, 70 y 71.

En el 74, año en el que fue suplente en el Mundial de Alemania, pasó al Hércules de España, donde permaneció hasta finalizar su carrera tres años más tarde.

Además de entrenador de inferiores y arqueros fue interino varias veces, reemplazando a Menotti dos veces, a Burruchaga y Troglio. Luego del mal paso de Borghi, a quien Pepé le dio el cargo para ir a la Selección como entrenador de arqueros, fue confirmado como el técnico Rojo en el 2008. Su último encuentro como DT fue goleada 4-1 ante Newell’s en cancha de Huracán, en marzo del 2009.

Mientras seguimos esperando que los dirigentes cumplan su promesa y le pongan su nombre a la tribuna Norte, le decimos feliz cumpleaños Sr. Santoro, feliz cumple Pepé.

Uno x uno vs. Gimnasia

Martín Campaña (5): En el primer tiempo no tuvo intervenciones. En el complemento saca un remate de Ayala abajo a los 67 y vuela para rozar un centro un rato más tarde. Sobre el final salió bien a cortar una contra y mal en otra que no fue gol de casualidad. Tuvo algunos problemas sacando.

Fabricio Bustos (4): Varios avances llegando al fondo y tratando de hacer tándem con Cecilio en el primer tiempo, menos efectivo en el complemento. En defensa estuvo flojo todo el partido, con muchas complicaciones con García.

Sergio Barreto (4.5): Flojo partido del central, buscando no complicarse con pelota y aún así mostrando muchas limitaciones. Tuvo dos errores a los 7 tras un pase exigido y otro saliendo mal que no pasaron a mayores de casualidad. A los 41 cabecea débil de palomita un centro de Roa. Sobre el final choca con Campaña y no fue tanto por la impericia del delantero.

Gastón Silva (6.5): Entró al partido como diciendo ahora el que manda acá soy yo y lo demostró. Salvó varias chances despejando en el área y ganó casi siempre. No debe salir más del once titular.

Juan Sánchez Miño (3): Flojísimo como lamentablemente viene siendo lo suyo últimamente. Mal en la marca y con la pelota, debió ser expulsado y hasta tiene la mala suerte del gol.

Lucas Romero (5): Hoy se notó su aporte en la marca, ya que robó varias pelotas en el medio. Pero no fue tan positivo lo suyo a la hora de distribuir y solo le pegó de afuera dos veces, una tras pase de Silvio y otra bomba sobre el final.

Domingo Blanco (4.5): Sacrificado en la marca y con mucha dinámica, pero casi nada de fútbol, algo que debería ser su fuerte.

Gastón Togni (6): Se las rebuscó bastante bien con Caire para bajar pelotas y progresar por su sector, ganándole el duelo, pero no pudo transformarlo en situaciones de riesgo. Se fue aplaudido cuando lo sacaron, dato no menor.

Andrés Roa (6): Siempre muestra cosas interesantes, de las que faltan en el equipo, pero no pasa a mayores por ahora. A los 36 la bajó bien y cuando le dio mecha llegó justo Goltz. Buen centro a los 41. Apenas iniciado el complemento peleó y lideró correctamente una contra y minutos luego cabecea débil un centro de Cecilio. Sabe, se nota, ojalá lo pueda demostrar.

Cecilio Domínguez (4): A los 9 buscó cruzarla tras pase de Bustos, pero se fue lejos. Un rato más tarde cabeceó un centro de Togni y cayó en el techo del arco. Algunos buenos centros y no mucho más para el refuerzo más caro de la historia, al que se le hace cada vez más difícil reconciliarse con la gente.

Silvio Romero (4): Nada para el goleador, que debe bajar mucho para meterse en el partido. Faltando tres sobre la derecha metió un derechazo que cruzó todo el área. Cuando le quedó la pelota cerca del área lo comieron.

Braian Romero (4): Entró por Cecilio a los 59 para chocar una y otra vez con los defensores rivales. Estuvo bien posicionado varias veces, pero no lo aprovechó.

Brian Martínez: Reemplazó a Togni a los 78 y no logró mayores avances por izquierda.

Alan Soñora: Saltó a la cancha por Roa faltando seis minutos y tocó muy poco la pelota.

Lucas Pusineri: Otra frustrante actuación del equipo, que sacó un punto en los últimos tres partidos y ya no genera ninguna ilusión en absoluto. Con este contexto y rendimientos, la expectativa pasa tristemente por sumar puntos pensando a futuro. Es el menos culpable, está claro, pero hablando exclusivamente de hoy, mostró falta de audacia en los cambios, haciendo puesto por puesto con el partido igualado.

Buscan respuestas

Que Independiente está atravesando una crisis económica, lamentablemente no es ninguna novedad. Como tampoco lo es que eso está repercutiendo en lo futbolístico, donde Lucas Pusineri está dando sus primeros pasos como técnico con un plantel sin refuerzos y cada vez más reducido.

Como era de esperarse las agrupaciones opositoras alzaron la voz, y más allá de que alguno pueda interpretar esto como un oportunismo meramente político, la realidad indica que la búsqueda de respuestas es necesaria para todos los socios e hinchas del club.

Primero fue Puro Sentimiento Rojo la que envió una carta a la Sede Social, algo que hizo público el 12 del corriente. Hubo una respuesta de Agrupación Independiente, pero esto es algo que niega la gente que tiene a Daniel Grinbank como cara visible, ya que por lo que incluso anunció el oficialismo, fue realizado en una charla abierta de carácter informal. Luego de otra intimación con carta documento de PSR, ahora es Lista Roja la que solicita un informe de situación.

Veremos si dichas Agrupaciones tienen más suerte que los socios, que al manifestar su genuina preocupación en el estadio, son ninguneados por las máximas autoridades del club.

Agónico

Esta mañana la Reserva de Independiente recibió en Villa Domínico a su par de Gimnasia de La Plata, en una nueva fecha de la Superliga.

En un partido con muchísimo suspenso y un final inolvidable, el equipo de Marcelo Gómez logró empatar sobre el final en inferioridad numérica y a pesar de bajar de la punta, mantener chances a falta de dos fechas.

Independiente formó con: Renzo Bacchia; Facundo Lando, Patricio Ostachuk, Ayrton Costa, Facundo Velazco; Fernando Chávez, Juan Pacchini, Luciano Villalva, Juan Da Rosa; Mauro Molina y Emanuel Mercado.

En el primer tiempo el Rojo trató como siempre de ser protagonista, aunque solo lo logró de a ratos y el desarrollo fue parejo. Cada uno tuvo sus chances; el local en un córner y dos veces en los pies de Mercado, mientras que la visita llegó tres veces, siendo la más peligrosa una de Vargas que dio en el costado derecho del arco de Bacchia. A los 39, tras un centro sobre la derecha, Gimnasia se puso en ventaja por un cabezazo de Mammini y casi logra el segundo minutos más tarde de la misma manera, aunque el travesaño mantuvo la ventaja en uno.

En el complemento ingresaron Soriano por Velazco a los 59, mientras que Villalba y Landaburu reemplazaron a Lezcano y Molina a los 70. Los planes por llevarse por delante al Lobo para tratar de dar vuelta el marcador se vieron truncos con la expulsión de Chávez, infantil como la de Pozzo ante Arsenal.

Mercado lo tuvo dos veces en la misma cantidad de minutos, primero la intentó pinchar y pasó cerca y luego se lo comió solo ante el arquero. A los 73 llegó el segundo del Tripero en un córner, aprovechando la flojísima marca local.

Pero el que pensó que ahí terminaba el partido se equivocó y mucho, ya que solo fue el comienzo de un final apasionante. Dos minutos después Renzo Bacchia de penal puso el descuento y metió nuevamente en partido al Rojo. Y así estuvo hasta el final, con el Rojo buscando desesperadamente, con mucho ímpetu y pelotazos, aunque con poco fútbol. Gimnasia se perdió varias contras y no pudo liquidarlo, en parte por impericia de los delanteros y en otra por el esfuerzo de Bacchia y la línea de 3 que quedó defendiendo.

Sobre el final llegó el agónico empate, con un cabezazo de Mercado en una pelota parada. En el descuento, ambos equipos tuvieron chances, se retiró lesionado Costa en el local y expulsado el arquero Tripero, en un desenlace de película.

Con este empate Independiente mantiene las chances pero bajó de la punta, ya que si bien Boca empató como local ante Godoy Cruz, Lanús ganó en Tucumán ante Atlético y quedó solo en la cima. River, que puede quedar segundo, enfrenta el domingo a Estudiantes, que si gana queda a tres de Lanús.

A falta de dos fechas, el Granate tiene 40, seguido por Independiente y Boca con 38. El Millonario y Vélez marchan con 36 y el Pincha con 34.

“Si nos exigen hay que estar a la altura”

Silvio Romero habló con los colegas de 90 Minutos de Fútbol acerca de como vive el plantel el mal momento del club y lo que habla con sus compañeros.

Acerca de la actualidad declaró: “Hay errores que no podemos permitir, lo venimos hablando entre nosotros. Tenemos la misma cantidad de expulsados que partidos, algo que es muchísima ventaja, no puede volver a ocurrir”.

Al ser consultado sobre la fortaleza que tienen para sobrellevar el momento dijo: “Lo demostramos después de Racing, ganando con un clima complejo por Sudamericana. Los resultados no nos acompañaron como hubiésemos querido, así que tenemos que afinar la puntería y seguir puliendo detalles como los de las expulsiones. No es fácil, es una situación compleja, pero con la unión que tenemos vamos a salir adelante”.

Luego agregó, teniendo en cuenta que él fue criticado en algunos momentos y ahora no: “Hay que trabajar en silencio y no conformarse. Cuando te cuestionan no sos el peor ni cuando no lo hacen sos el mejor. Sabemos que podemos y tenemos que dar más y si nos exigen hay que estar a la altura de las circunstancias”.

¿Hay varios compañeros que se quieren ir del club? A eso respondió: “La situación personal es de cada uno, yo lo que puedo decir es que es difícil encontrar un club como independiente, aún con la falta de pago y los problemas del día a día. Hay que valorar jugar en un grande con la cantidad de gente que te alienta, con clásicos importantes y partidos internacionales, no pasa siempre”.

Por último, siguiendo en esa línea contó como lo vive él: “Yo ya tengo años en esto y mi sueño de chico era jugar en un grande. Las presiones y los problemas hay que tomarlas como cosas positivas y disfrutar el día a día. En definitiva después no te queda más que los recuerdos que tuviste como jugador”.

Más verdes que nunca

Si las declaraciones que realizó el Presidente cuando llegó al estadio llamaron la atención por la falta de autocrítica, las que dejó a la salida parecen sacadas de un sketch cómico, aunque lamentablemente causen todo lo contrario en los hinchas. A los 4 gansos que lo insultan, según su propia calificación, y a los otros millones que ven como dispara un exabrupto tras otro antes de subir a un vehículo en el playón de la Erico.

Tristemente no sorprenden los dichos del máximo mandatario Rojo, porque así se ha manejado siempre. Y eso lo ayudó, en otros contextos, a convertirse en una de las personas más poderosas del país y a conducir un sindicato con mucha firmeza, siendo querido y aclamado por millones de trabajadores.

Pero Independiente es un club con socios e hinchas, no un sindicato con afiliados. Y es menester que los tres dirigentes que manejan la institución entiendan la diferencia, porque aún les quedan casi dos años de mandato y el club está sin rumbo hace rato.

Desde que llegaron gobernaron y administraron al Rojo como lo hacen en Camioneros. Y si bien siempre se notó, pasaba a ser un dato menor cuando los destinos de Independiente estaban bien rumbeados. Porque seamos honestos, cuando contrataban buenos jugadores y conseguían sponsors, la molestia por firmar los contratos en la Sede sindical y no en la de la av. Mitre, pasaba desapercibida. Más aún si era para reforzar un plantel heredado mediocre y un estadio recibido a medio hacer y con una obra paralizada.

Pero son otros tiempos, en los que si bien no hay que olvidar lo que pasó antes de la llegada de los Moyano, ya no sirve como excusa para tapar sus errores. Sabemos perfectamente como estaba Independiente y lo importante que ha sido este gobierno para reconstruir ediliciamente al club.

El problema pasa porque somos también perfectamente conscientes de como estaba el club el 14 de diciembre de 2017, día en el que nos levantamos con resaca de gloria. Campeones, disfrutando hasta las lágrimas de un equipo que nos representaba honrando nuestra historia, con jugadores que valían mucho en todo sentido. Varios de ellos, hasta disputarían un Mundial meses después.

Y a partir de esa fecha, casi todo se hizo mal y nunca se hicieron cargo. Y no fue Macri el que gastó millones y millones (o se comprometió a pagar y no lo hizo, que es peor) en jugadores mediocres, ni fue un empresario del Grupo Clarín el que regaló jugadores queridos que rendían. No es un periodista partidario el que habla de una Secretaría Técnica luego de una derrota para desestimarla tras un triunfo. Tampoco es un integrante de una agrupación opositora el que dijo que iba a traer refuerzos para después decir que no hacían falta, para luego de perder con River en enero volver a hablar de negociaciones y tras la goleada con Central decir que tenemos plantel suficiente. Y definitivamente no es un twitero el que se contradice varias veces en pocos días, el que dijo que en diciembre pasado empezarían las buenas noticias, o hace que dirigentes digan cosas contrarias con horas de diferencia (encima son tres), demostrando que manejan al club a los tumbos y según lo que vaya pasando.

Señor Presidente, con todo respeto, lamento que haya estado preso en la dictadura tres veces, como dijo anoche. Y no pongo en duda y hasta me alegro de que tenga mucho aguante y no se achique ante nada. Todo eso quizá le pueda ser muy útil en un sindicato, usted lo sabrá mejor que nadie.

Pero son cosas totalmente irrelevantes en este momento de Independiente, que tiene un plantel corto que juega mal y está pidiendo a gritos junto con el entrenador que no se les vaya más nadie. También a cuatro gansos insultando y a muchos millones más, preocupados legítimamente por la actualidad de un club que está a la deriva y necesita dirigentes de fútbol.

Por favor, háganse cargo de los errores y maduren, porque están más verdes que nunca.

Uno x uno vs. Arsenal

Martín Campaña (6.5): Balance positivo para el uruguayo. En el primer tiempo tiene una sola intervención, salvando de gran manera un grosero error suyo. En el complemento tapa un mano a mano a los 69 y tiene intervenciones buenas, sacando un tiro con la rodilla y saliendo rápido a despejar en una contra. También una duda, como esa en el centro que se le escapó y tuvo que contener en dos tiempos. Sacó a upa a Mercado del campo como si fuera un niño.

Fabricio Bustos (5): Flojo lo del Tractor, sin pesar en lo mejor que hace que es atacar y errando en los centros. A los 4 llegó al fondo y la tocó ante la salida del arquero, pero mandándola al techo del arco. A los 50 tira tan mal un centro que casi se mete en el segundo palo.

Sergio Barreto (5): Si bien no tuvo grandes errores y ganó algunos manos a manos marcando, mostró problemas con la pelota y dejó más dudas que certezas pensando en la posible partida de Franco. Aunque eso claro, es culpa de los dirigentes y no del pibe que está haciendo sus primeras armas.

Alexander Barboza (4): Otro flojísimo encuentro del central, que ya volvió a tener una relación difícil con los hinchas. Nunca brinda solvencia ni seguridad y encima tiene errores muy visibles como a los 69, cuando primero lo pasan fácilmente y después pifia el rechazo. Pateó mal un tiro libre y jugó casi de 9 la etapa final del partido.

Juan Sánchez Miño (5): Sin mayores intervenciones ni tampoco grandes fallas. No tuvo peso en el desarrollo. A los 46 mandó un centro bajo que un defensor sacó con lo justo al córner.

Diego Mercado (4.5): Flojo lo del pibe, que jugó condicionado la mayor parte del partido. Nunca dominó en el medio y participó del juego con pases cortos únicamente. Terminó acalambrado, a upa de Campaña. Ojalá pueda mostrar el gran nivel que tuvo en la reserva.

Carlos Benavídez (3): Que alguien le revise la partida de nacimiento porque debe haber un error. Caso contrario, es el primer Charrúa sin compromiso que veo. No muestra intenciones de querer participar del desarrollo y vive sacándose la pelota de encima. Una lástima, porque a veces se nota que tiene clase.

Braian Romero (3): Un desastre, de los puntos más bajos. Atolondrado y sin claridad, encima pierde la marca en el gol rival.

Gastón Togni (5.5): No la rompió ni mucho menos, pero su vuelta dejó sensaciones positivas, sobre todo en un puesto en donde no hay variantes. Tuvo algunas apariciones con centro en el primer tiempo y logró progresar en otras.

Andrés Roa (6.5): Es displicente, hasta vago muchas veces, y elige muy seguido la que parece más difícil. Pero cada vez que juega nos deja con ganas de verlo más tiempo. En parte porque muestra cosas distintas que le faltan a este equipo, y además por las malas actuaciones de sus compañeros. Tuvo buenos arranques de jugadas como a los 16 en la que luego abre para Silvio y se sacó rivales de encima varias veces, algo que en este contexto es un lujo. En el complemento se lo vio cansado, aunque bajó y recuperó varias pelotas.

Silvio Romero (5): Difícil calificar al goleador del Rojo. Porque no pierde pelotas ni erra chances de gol, ni tampoco se lo ve con una actitud negativa. Simplemente es la mayor víctima de la falta de juego y precisión que tiene Independiente en los metros finales. Buen taco para Romero promediando el primer tiempo y no logra conectar a los 41 en la única posibilidad que tuvo.

Leandro Fernández (6): Reemplazó a Benavídez a los 61 y entró con mucha actitud, con esa locura que tiene, que por momentos es positiva, como cuando reventó el travesaño de zurda. Pero lamentablemente otras veces es negativa, como cuando decide sacarse la remera amonestado, luego de hacer un golazo de tiro libre. Así es este delantero, tómalo o déjalo.

Brian Martínez (5.5): Entró a los 67 por Romero y si bien no se destacó, logró concretar jugadas por ambos costados cuando las papas quemaban.

Alan Velasco: Jugó el último cuarto de hora del complemento por Roa y prácticamente no tuvo participación en el partido este pibe que la rompe en reserva.

Lucas Pusineri: Después de la goleada ante Central esperábamos el inicio de una racha positiva, pero pasó lo contrario, empezando en el clásico. El equipo no levanta y las variantes no surgen demasiado efecto, algo que obviamente preocupa. Falta precisión y calma para definir mejor jugadas que arrancan bien y se diluyen en los metros finales. Hay una falta de inteligencia colectiva a la hora de tomar decisiones que irrita, y es algo en lo que él no tiene nada que ver. Como por ejemplo tener un lateral a favor cerca del área final y tocar para atrás hasta que el árbitro termine el primer tiempo, o sacarse la camiseta amonestado y gritar desaforado un empate en vez de ir a buscar la pelota para tratar de ganarlo. La tenés jodida Lucas, ojalá puedas sacarla adelante.

Send this to a friend