La década ganada

El reconocido periódico Inglés The Mirror, realizó un ránking de los 50 mejores jugadores de la década en la Premier League.

Y la lista, que obviamente incluye a muchos de los mejores jugadores del mundo, la encabeza nada menos que Sergio Agüero.

El Kun, producto de nuestras inferiores, llegó al Manchester City en agosto del 2011. Y desde ese entonces, no solo se convirtió en el máximo ídolo y anotador del club, sino que además está a pocos goles de entrar en el podio histórico de goleadores de la Premier.

Los primeros diez del ránking son los siguientes:

  1. Sergio Agüero (Argentina), Manchester City
  2. David Silva (España), Manchester City
  3. Vincent Kompany (Bélgica), Manchester City
  4. Eden Hazard (Bélgica), Chelsea
  5. David De Gea (España), Manchester United
  6. Yaya Touré (Costa de Marfil), Manchester City
  7. Harry Kane (Inglaterra), Tottenham Hotspur
  8. James Milner (Inglaterra), Liverpool FC
  9. Gareth Bale (Gales), Tottenham Hotspur
  10. Luis Suárez (Uruguay), Liverpool FC

Mientras seguimos esperando que vuelva, no nos queda otra que disfrutar de sus logros en Europa.

Mañana Bo

El entrenamiento de este martes en Villa Domínico, no contó con las presencias de Martín Campaña y Gastón Silva.

La razón es que desde la semana pasada se encuentran a las órdenes del Maestro Tabárez. La Celeste, que le ganó el viernes pasado por la mínima a Perú, está en Lima preparada para la revancha.

Esta noche, a partir de las 22.30 se enfrentarán nuevamente frente al equipo de Gareca, con los jugadores del Rojo en el banco de suplentes.

Mañana por la tarde, Campaña y Silva se reintegrarán a las actividades del plantel de Independiente.

Uno x uno vs. Vélez

Martín Campaña (5): Otro partido casi sin participación del capitán. En la primera etapa rechazó un centro con los puños, aunque dejándola peligrosamente para Bouzat. En el complemento tampoco tuvo atajadas, ni responsabilidad en el gol.

Fabricio Bustos (4): Tuvo problemas con Janson y también con Almada. Encima no pudo romper líneas ni concretar llegadas, salvo ese desborde a los 58.

Alan Franco (5.5): Fue correcto lo del central, ya que en un contexto negativo se mostró firme y sin errores con pelota.

Alexander Barboza (5): Teniendo en cuenta el nivel que venía mostrando se puede decir que mejoró. Sacó justo y bien en la primera del local. Dos pelotazos suyos terminaron en chances del Rojo. Igualmente la más clara de ellas, la de PP8, viene luego de una jugada donde sale mal de abajo y no fue gol porque el Romero de Vélez controló mal.

Gastón Silva (5): No fue malo lo suyo, pero no se lo vio en el nivel que está teniendo en el semestre. No pasó sobresaltos en la marca, pero no logró progresar por izquierda.

Juan Sánchez Miño (3): Pésimo partido de Juan, jugando como suele pasar en varias posiciones durante el mismo partido. Lento, impreciso y sin generar fútbol. Nuevamente se paró como una especie de nueve para presionar la salida rival, sin que se vea algo positivo de esa decisión técnica.

Lucas Romero (5.5): El único que mantuvo una dinámica positiva en el medio. Ganó y perdió, pero nunca mermó su intensidad ni se dio por vencido.

Pablo Pérez (3): Un desastre su encuentro, desganado y enojado no se sabe bien si con el equipo o con él mismo. A otra velocidad para peor, como en la jugada de la apertura del marcador, que presiona junto a Romero, quedan pagando ambos, y el único que vuelve es el Perrito. Perdió casi siempre con Domínguez y para colmo se comió el empate mano a mano con Hoyos, definiendo muy mal de zurda. A los 82 tuvo una oportunidad de cabeza en un córner.

Domingo Blanco (4.5): El menos peor de los titulares del medio para arriba. Logró desbordar varias veces por tiempo, incluso estando en inferioridad numérica. No hizo mucho, pero con eso le alcanza teniendo en cuenta lo del resto.

Cecilio Domínguez (4): Flojo lo del paragua, aunque el técnico tiene mucho que ver. Lo paró tan atrás que se vio obligado siempre a realizar la jugada de su vida cada vez que tomó contacto con el balón.

Sebastián Palacios (2): El peor del partido, sin aportar absolutamente nada, en una posición que no es la suya. Intentó sin éxito una chilena en una pelota parada. Tuvo el único tiro al arco del primer tiempo, pasando no lejos del palo a la derecha de Hoyos. A los 58 no llegó a definir un centro de Bustos. Hace mucho ya que no genera fútbol ni chances y preocupa.

Andrés Roa (5): Entró a los 55 por Cecilio, en uno de esos inexplicables cambios que hace este entrenador. Hizo lo necesario como para que siga siendo inentendible que no tenga más oportunidades. Se generó una chance solo a los 81 corriendo 40 metros para llegar a Hoyos y gambeteó en varias oportunidades.

Cristian Chávez: Reemplazó a Barboza a los 70, haciendo que Independiente juegue al menos un rato con un nueve. Participó muy poco del juego, teniendo que pararse muy atrás ante el dominio local. Tocó bien para Roa en la chance del colombiano y tuvo la suya sobre el final, aunque le dio muy débil.

Francisco Pizzini: Cuando pensábamos que nada peor podía pasar en este encuentro, sobre el final el técnico nos sorprendió. Poné los fideos…

Sebastián Beccacece: La tregua que pedimos luego del buen partido ante Talleres, se hizo humo en Liniers, como la supuesta vocación ofensiva del entrenador. Al igual que después de Colón, los buenos partidos resultaron espejismos en medio de un desierto de fútbol. Volvió a jugar sin nueve, con Miño adelante de Cecilio, sin ningún tipo de profundidad ni decisión a la hora de pensar en lastimar al rival. Solo jugó a neutralizar a Vélez y lo logró un ratito, para que luego se termine floreando el equipo de Heinze. Es realmente muy difícil tener algún tipo de esperanza en este ciclo.

Retazos de historia

En el día de ayer, el colega Daniel Arcucci, publicó en su cuenta de Twitter un video que para los hinchas de Independiente tiene muchísimo valor.

El reconocido periodista, que entre otras cosas es uno de los que más sabe de Diego Maradona y tiene una relación extensa y muy singular con el astro, ayer posteó acerca de nuestro diez, Ricardo Bochini.

En el video se ve al Bochita junto a un coleccionista de camisetas que tiene varias reliquias del mejor jugador de la historia del fútbol argentino.

Y si ya emociona simplemente verlas, es invaluable poder observar al Bocha reviviendo esos momentos junto a esos retazos de tela, que son ni más ni menos que enormes pedazos de nuestra gloriosa historia.

Disfrútenlo:

Uno x uno vs. Talleres

Martín Campaña (3): Sin participación en el primer tiempo, salvo alguna que otra jugada con los pies. Flojísimo complemento, en el que despejó con los puños un tiro a los 74 y tuvo malas reacciones en ambos goles.

Fabricio Bustos (6.5): Un gran primer tiempo en modo tractor, yendo como una tromba para adelante y bien. Más contenido en el complemento, teniendo un error que casi fue el descuento.

Alan Franco (6): Correcto partido de Alan, sin destacarse como muchos de sus compañeros, pero sin fallas.

Nicolás Figal (7.5): Muy buen partido del central, importantísimo en las dos áreas y determinante en el resultado. Metió un par de cambios de frente para Blanco precisos. Salvó en la línea a los 58 lo que era un gol hecho. Y nos dejó afónicos poniendo en tiempo de descuento el resultado final y dándole justicia a la placa del encuentro.

Gastón Silva (7): Otro muy buen partido del uruguayo, el jugador más regular del ciclo Beccacece. Siempre criterioso, con quites importantes como el que tiene ante Bustos en el segundo tiempo. Gran jugada llegando al fondo y sirviéndole el tercero a Blanco a los 70. Hoy es titular indiscutible.

Juan Sánchez Miño (6.5): Tuvo varios aciertos y también errores, ambos por igual e importantes. A los 8 tras una buena jugada y pared le dio pero le salió muy débil. Tiene dos pérdidas que derivaron en ataques rivales. Bien en el segundo, no solo por definir justo con el arco vacío, sino por meter presión ante el pelotazo. Volvió a jugar arriba en varios pasajes del complemento.

Lucas Romero (7): Una bestia el Perrito. Mete y gana, mete y juega, recupera y toca. El primer gol es un ejemplo, ya que antes de la presión corta una contra y después abre a la izquierda. Independiente tiene un gran cinco. Esperemos solo haya terminado muy cansado, ya que se lo vio renguear.

Pablo Pérez (7.5): Volvió con todo PP8. Tuvo al igual que Miño dos pérdidas graves, una en la contra más peligrosa de la T en los 45 iniciales y la otra en el complemento. Pero también mostró su sapiencia, siendo abanderado de la presión alta y haciendo jugar al equipo. Gana tras la presión y habilita a Cecilio para que abra el marcador. Grandes toques como los que le dio a Palacios a los 68 y 75. También un tiro flojito desde afuera, mucha lucidez y una despedida a pura ovación del Libertadores.

Domingo Blanco (5): Fue flojo lo suyo en lo individual, y no solo por el gol insólito que se come abajo del arco. Pero mostró un sacrificio gigante, corriendo muchísimo, incluso por algunos de sus compañeros cuando no daban más. A los 54 mete un buen tiro libre que saca el arquero. Sobre el final tenía el cuarto en la jugada de la expulsión.

Cecilio Domínguez (6): Buen partido del Paragua, con un dinámico y criterioso primer tiempo, en donde le cometen un penal, hace un gol y participa en el segundo. Flojo complemento, donde por momentos jugó de extremo y en otros casi como tres, de hecho en el empate termina abajo del arco, ya que marcaba a Godoy. A los 20 exigió a Herrera en un tiro libre. Buen movimiento en el primero, leído a la perfección por PP8 y toque hacia adelante donde estaba Miño en el segundo. Recupera y sirve bien a Palacios a los 51. Y a los 69 enganchó y le dio abajo.

Silvio Romero (5): A los 3 le quedó tras un rebote y fusiló al arquero, pero le salió muy arriba. Salió por lesión sobre el final de la etapa inicial, ojalá sea solo una molestia. Participó poco del juego, teniendo que ir a buscarla muy atrás.

Sebastián Palacios (5): Entró por Silvio sobre el final del primer tiempo. Tuvo varias opciones y no las definió bien, como suele pasar lamentablemente. A los 51 tras pase de Cecilio no le dio bien, a los 68 no le bajó y a los 75 luego de otro pase de PP8 le dio cruzado abajo pero le ganó Herrera. Sobre el final tuvo otra de cabeza débil y mete el centro del gol agónico.

Carlos Benavídez: Reemplazó a los 76 a Pérez y enseguida vinieron los dos cachetazos que desmoronaron lo bien que había jugado el equipo y caldearon el clima en el Libertadores. Participa poco del desarrollo.

Martín Benítez: Saltó a la cancha sobre el final por Romero y le mete un buen pase a Blanco en la jugada de la expulsión.

Sebastián Beccacece: Hoy sí se dio un paso hacia adelante, ganando aire. Porque se vio un muy buen primer tiempo del equipo, con mucha presión y una ambición ofensiva que no había mostrado, salvo en el segundo tiempo ante Colón. Independiente buscó ganar jugando y ahogando al rival y lo consiguió durante gran parte del partido. No hay injerencia en el empate desde el banco, ya que la salida de Silvio es por lesión y el equipo se metió atrás solamente en el final por una cuestión anímica, ya que está con mandíbula floja y no por culpa del DT. Los insultos que llegaron tras el empate son consecuencia de los pésimos rendimientos que venía mostrando el Rojo, pero eran injustos esta noche. Por suerte llegó ese gol agónico que le puso justicia al marcador y que pide de cara al partido frente a Vélez, una tregua. Es una linda oportunidad para ver si esta levantada es real o es un espejismo como la de Colón.

Los mejores defensores de la historia de Independiente

Luego de un análisis acerca de los partidos jugados, títulos obtenidos, rendimientos (muchos de ellos a través de informes de la época), y en algunos casos lo que nos han contado nuestros abuelos, por qué no, elaboramos este ránking con los que según nuestro criterio son los mejores defensores de la historia del club.

Puede que haya algún error en el orden, es muy probable. Pero también es cierto que lo más importante es disfrutar de tanto Orgullo Rojo y aprender acerca de nuestra historia, la más gloriosa de todas.

16- Omar Alberto Crucci

Nació el 18 de noviembre de 1917. Llegó procedente de Boca y fue defensor Rojo entre el 42 y el 50, disputando 150 partidos y convirtiendo 4 goles. Ganó el tercero de nuestros torneos locales en 1948. Como DT, dirigió a la recordada delantera de los años 50 (Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz), con el 6-0 al Real Madrid en España incluído, mismo año en el que filmó una conocida película llamada “El hijo del crack”.

15- Gabriel Milito

El Mariscal nació en Bernal el 7 de septiembre de 1980. Hizo las inferiores en el club y debutó en 1997 con 17 años. Desde ese 21 de diciembre mostró jerarquía y liderazgo, razones por las cuales empezaron a llegar ofertas por él. Pudo quedar libre, también irse por millones de dólares, pero prefirió no aprovechar la situación y quedarse en el club de sus amores hasta salir campeón. Se le dio en el Apertura 2002, que hasta hoy sigue siendo el último título local. Se fue recibiendo el cariño de la gente el mismo día que debutó el Kun en el 2003, donando lo que le debían a las inferiores. Luego de una exitosa carrera en Europa y un extenso paso por la Selección Nacional, con la que disputó el Mundial de Alemania en el 2006, cumplió la promesa de volver. Lo hizo desde, como mínimo, uno de los mejores equipo de la historia del fútbol en agosto del 2011 y luego de un año regular decidió abandonar el fútbol. Se despidió el 26 de diciembre del 2013, con un homenaje que posibilitó que en la actualidad, nuestro plantel se entrene en un centro de alto rendimiento de gran nivel. Uno de los pocos ídolos contemporáneos.

14- Fermín Lecea

El Vasco nació en España en 1905. Vino al Rojo desde Newell’s en 1932 y jugó durante casi una década como zaguero derecho. Llegó a ser capitán y fue bicampeón en el club, logrando los primeros torneos locales de nuestra historia en el 38 y 39. En esos años también levantó distintos trofeos locales como la Copa Aldao, la Ibarguren y la Escobar, esas que a los vecinos les encanta sumar y coser al lado del escudo. Disputó cerca de 200 partidos con nuestra camiseta, antes de irse a Tigre.

13- Pablo Rotchen

El Morrón nació en Buenos Aires el 23 de abril de 1973. Es descendiente de Huarpes, pueblo originario de la zona de cuyo de nuestro país, y producto de las inferiores del club. Debutó en un triunfo histórico en la Bombonera en el 92 y fue central de Independiente hasta el 99, después de 186 partidos y cuatro goles. Recordado por la velocidad en los cruces y su seguridad, fue clave para ganar cuatro títulos para nuestra vitrina. El Clausura y la Supercopa del 94 con el extraordinario equipo de Brindisi y la Recopa y Supercopa del año siguiente. En el 99 dejó Avellaneda para irse a Europa, después de jugar también para la Selección la Copa América del 97. Junto con Milito, a mi entender el mejor defensor de las últimas décadas de Independiente.

12- Tomás Rolan

El Negro nació en Rocha, Uruguay, el 13 de enero de 1936. Vino al Rojo con otros dos compatriotas y compañeros de la Selección Celeste en 1960, debutando el 3 de abril de ese año, en el primero de los 156 partidos defendiendo nuestros colores. Ganó un par de títulos y la misma cantidad de Libertadores, coronándose bicampeón en el 65. Una dura lesión en la final de mundo ante el Inter en el 64 empezó a terminar con su carrera y marcó el comienzo de la del Chivo Pavoni en Avellaneda, quien vino a reemplazarlo al año siguiente, cuando el Negro no podía volver a su nivel. Dejó la institución a fines del 66 y lamentablemente falleció el 9 de enero del 2014 en Avellaneda, donde hizo historia.

11- Rubén Marino Navarro

Nació el 30 de marzo de 1933 en La Banda, Santiago del Estero. Dueño de uno de los mejores apodos que existen para un defensor, mi abuelo decía que prefería ser arrollado por un tren antes que chocar con Hacha Brava. Debutó en el 54 y jugó doce años en el Rojo y 209 partidos. Ganó dos torneos locales y la Libertadores del 65, un año antes de irse a jugar a Estados Unidos. La del 64 no la pudo disfrutar por haber sufrido una doble fractura, producto de su juego temerario, que lo llevaba incluso a trabar con la cabeza. Disputó para la Selección el Mundial del 62. Falleció el 14 de julio del 2003.

10- Jorge Maldonado

Chivita nació en Buenos Aires, el 5 de mayo de 1929. Vino al Rojo en el 56 desde Platense, club donde hizo las inferiores y debutó en Primera. Fue el capitán del primer campeón de la Libertadores y repitió al año siguiente, iniciando al Rey de Copas y la mística del saludo en fila con los brazos en alto. Jugó 178 partidos en el club y ganó dos títulos locales (60 y 63) y las mencionadas Libertadores del 64 y 65 (en la última no jugó). Lamentablemente falleció el 24 de marzo del 2012. Dos años antes, disfrutó de un merecido homenaje en el Libertadores junto a otras glorias de la institución.

9- Guillermo Ríos

El Luli nació en Gualeguaychú, el 6 de junio de 1963. Vino con 17 años a Buenos Aires y luego de cuatro pruebas quedó en el club, como muestra de una perseverancia que lo llevó a permanecer 14 años en la primera de Independiente a pesar de no ser tratado por varios cuerpos técnicos como se lo merecía. Firme, humilde y correcto, ya sea como seis o como tres, donde jugó la mayor parte de las veces, siempre cumplió y los hinchas lo reconocían con mucho cariño, por encima de otros compañeros de mayor jerarquía. Es el quinto jugador con más presencias, vistiendo la Roja en 379 oportunidades, convirtiendo tres goles, dos de ellos muy recordados ante Boca y Gimnasia. Fue parte del plantel campeón de América y del mundo en el 84 y ganó dos títulos locales con el Rojo; los del 88-89 y el del 94. Además salió campeón de la Supercopa 94 y 95 y la Recopa 95. En el 98 dejó el fútbol para dedicarse al entrenamiento de las divisiones inferiores.

8- Eduardo Commisso

Nació en Avellaneda, el 25 de julio de 1948. Llegó al club en el 68 desde River, donde hizo inferiores. Estuvo en el Rojo hasta el 75 y en sus 208 partidos como lateral derecho se cansó de ganar títulos; dos torneos locales, un par de Interamericanas, una Intercontinental y las cuatro Libertadores. Commisso, Sá, López y Pavoni salen de memoria como una de las defensas más gloriosas de todos los tiempos.

7- Hugo Villaverde

Magoo nació en Santa Fe, el 27 de enero de 1954 y llegó a Independiente en el 76, tres años después de haber debutado en Colón. Formó con su amigo y compañero Trossero (que también llegó del Sabalero unos meses antes) una de mejores zagas de la historia del fútbol argentino. Trece años duró el paso por el Rojo, en donde ganó una Interamericana, Libertadores e Intercontinental, además de cuatro torneos locales. Su humildad y bajo perfil fue tan enorme como su jerarquía. Con 424 partidos en total, es el tercero en la lista con más presencias en el club. Siempre firme, tiempista y elegante a la hora de extirparle el balón a los rivales. Solamente convirtió un gol poco después de haber llegado, en la Interamericana del 76. Se retiró en el 89 por una lesión en cancha de River, misma razón por la que su paso por la Selección careció de suerte. Uno de los grandes defensores de nuestra historia.

6- Francisco Sá

Pancho nació en Las Lomitas, Formosa el 25 de octubre de 1945. Llegó al club en 1971 procedente de River y permaneció en la zaga central en los quizá cuatro años más gloriosos de la rica historia de Independiente. Logró en total ocho títulos, con un promedio de dos por año; un torneo local, dos Interamericanas, la Intercontinental del 73 y cuatro Libertadores seguidas. Es el jugador más ganador de América, ya que levantó esa copa seis veces, las cuatro mencionadas y dos más con Boca Juniors. Dueño de una humildad propia de los más grandes, hizo una extraordinaria dupla con el Zurdo López, adentro de la cancha brindando seguridad a la defensa y afuera tocando la guitarra animando las concentraciones. Dirige desde hace muchos años las inferiores del club.

5- Néstor Clausen

El Negro nació en Arrufó, Santa Fe, el 29 de septiembre del 62. Vino a probarse al Rojo, obviamente quedó y debutó en primera poco más de un año después, en 1980, en el que fue el primero de los 270 partidos defendiendo nuestra camiseta. Su primera etapa en el club duró nueve años y ganó todo, dejando un surco en la franja derecha de la Doble Visera. Metro 83, Libertadores e Intercontinental en Japón con el increíble equipo del Pato. Con el Indio Solari en el banco ganó también el torneo 88-89, antes de partir a Suiza. Volvió en el 95 y se consagró campeón de la Supercopa en el Maracaná, como frutilla de una carrera que terminó en 1998 en Arsenal. Es uno de los mejores cuatro de la historia del fútbol argentino.

4- Roberto Ferreiro

Pipo nació el 25 de abril de 1935 en Avellaneda. Producto de la cantera, debutó en 1958 y fue el lateral derecho Rojo durante una década y 221 partidos. Ganó tres títulos locales (60, 63 y 67) y las Libertadores del 64 y 65. Jugó como titular el mundial de Inglaterra 66 con la Selección. Como entrenador fue campeón del Mundo con Independiente en Roma ante la Juve y además levantó la Libertadores y la Interamericana del 74. Otro de los grandes y seguramente peleando palmo a palmo el reconocimiento como mejor cuatro de nuestra historia con Clausen.

3- Miguel Ángel López

El Zurdo nació en Ticino, Córdoba, el primero de marzo de 1942. Después de pasar por varios clubes del fútbol local y la Selección Argentina, llegó al Rojo procedente de River a fines del 70 para quedar en cinco años en la historia grande del Rey de Copas. Es uno de los próceres que logró cuatro Libertadores seguidas, del 71 al 75, formado una extraordinaria zaga central con Pancho Sa. Ganó también un torneo local, dos Interamericanas y la Intercontinental en Italia ante la Juve. En su segundo período como entrenador, torciendo la resistencia que había contra él, nos llevó a dar la vuelta en el Maracaná ante el Flamengo en la Supercopa 95, luego de eliminar a River en semifinales. Rojo por demolición, varias de las gloriosas páginas Rojas se escribieron de zurda. En Orgullo Rojo tuvimos el honor de tenerlo como columnista.

2- Enzo Trossero

Nació en Esmeralda, Santa Fe, el 23 de mayo de 1953. Llegó al Rojo procedente de Colón en 1975 y en su primera etapa en el club ganó los Nacionales 77 y 78, ante Talleres y River respectivamente. Luego de un paso por Francia vuelve en el 81 y no paró hasta Japón. Es uno de los dos jugadores de Independiente que levantó la Intercontinental, él luego del uno a cero al Liverpool en el 84. Hizo una dupla central legendaria con Villaverde y fue el capitán de ese enorme equipo del Pato, considerado por muchos como el mejor de nuestra enorme historia. El Vikingo además disputó 345 con el Rojo, un mundial con la Selección (el de España 82) y como frutilla del postre, le marcó uno de los goles a Racing el 22-12-83 (no hace falta decir que pasó). Sin dudas, uno de los más grandes del más grande.

1- Ricardo Pavoni

Prócer uruguayo, nacido el 8 de julio de 1943, vino proveniente de Defensor en el 65. Llegó a raíz de la lesión de un compatriota suyo, el Negro Rolan y terminó siendo el lateral izquierdo Rojo durante once gloriosos años. Debutó en la semi de la Libertadores 65 ante Boca y se convirtió en el “Capitán de América”, llevando la cinta del Rey y levantando todas sus copas. Ganó 5 (si, cinco) Libertadores, tres torneos locales, misma cantidad de Interamericanas y la Intercontinental ante la Juve. Con la selección de su país disputó el Mundial del 74, marcando el único gol de la Celeste en el torneo. Después del Bocha, es el jugador que más veces defendió nuestros colores (492 PJ) y sin dudas es uno de los máximos ídolos de la institución. Al igual que Santoro su aporte una vez retirado es tan loable como el que hicieron como estrellas dentro del campo. Ambos merecen su nombre en las tribunas norte y sur; los puntos cardinales no ganaron ningún trofeo para Independiente, Pepé y el Chivo los ganaron todos.

¡Claro Tin!

Por supuesto que vamos a decir lo que queremos Martín Benítez. Porque somos los socios e hinchas del club. Los herederos de la historia más grande del fútbol argentino.

Porque somos los que hace más de ocho años te pagamos el sueldo esperando que explotes.

Los que te vimos descender jugando mal y ascender haciéndolo peor sin hacer un gol.

Los que gritamos tu gol contra los tucumanos, el único importante que hiciste.

Los que te vimos jugar bien uno de cada diez partidos. Los que viajamos a Brasil para verte errar frente a Chapecoense y Gremio, o irte a los 20 minutos del Maracaná.

Los que te vimos hacer esa tontería futbolística y conceptual que nos terminó dejando afuera de la serie ante Independiente del Valle.

Los que anoche gastamos mucho dinero para ver a un equipo que dio vergüenza y que pasó de ronda sin patear al arco ni generar una jugada de gol, metiéndose atrás con un jugador más.

Los que te vimos ofendido porque la gente silbó con toda la razón del mundo a un equipo que juega horrible y no se sabe ni qué, ni como ni con quién lo quiere hacer.

Así que por supuesto que vamos a decir lo que queremos. Porque somos los dueños del club. Y si a algún jugador le molesta, se tiene que ir de Independiente.

Uno x uno vs. Defensa

Martín Campaña (6): Tuvo un buen partido el capitán, de hecho es uno de los pocos con aceptable rendimiento. Aunque hay que aclarar que su mejor intervención, ante Fernández mano a mano, la hizo luego de un error grosero suyo en salida. La salvada ante Uvita, otra frente a Castro y tres tiros sin demasiado peligro para el uruguayo.

Fabricio Bustos (5): Sin mayores complicaciones en defensa, pero totalmente contenido y sin ir al ataque, algo inexistente hoy.

Alan Franco: Apenas arrancó el encuentro se golpeó fuerte la espalda en un choque ante el Torito. Aguantó un rato, pero a los 19 fue reemplazado por Velasco.

Nicolás Figal (4.5): Sin grandes errores ni aciertos. No queda claro si el gol es de él sobre la línea o de Silva. En el complemento falla en salida y le costó a Bustos una tarjeta.

Gastón Silva (6): Más allá de ser el autor del gol que nos dio el triunfo, al menos se lo dieron a él, fue de lo mejor defendiendo. A pesar de alguna falta innecesaria generando un tiro libre peligroso, rechazó cada intento del Halcón.

Lucas Romero (5): Muy poca participación del mediocampista, algo raro y muestra clara de lo que fue el partido de Independiente.

Carlos Benavídez (4): También fue escaso su aporte en el desarrollo del primer tiempo, el único que jugó.

Juan Sánchez Miño (4.5): Empezó en el medio y tras la lesión de Franco pasó como lateral. No sufrió demasiado abajo, pero fue muy flojo lo suyo con la pelota. Impreciso y sin avanzar por la izquierda.

Sebastián Palacios (3): Pésimo partido del extremo, que en realidad juega como mediocampista. Sin aprovechar las jugadas en las que quedó con chances de avanzar ni lograr generar situaciones.

Domingo Blanco (3): También fue flojo lo suyo, sin tenencia positiva ni vértigo, ni nada similar.

Silvio Romero (3): Es prácticamente imposible que el goleador se pueda destacar con el equipo jugando así. Encima lo volvió a sacar inexplicablemente.

Alan Velasco (5): Entró a los 20 por Franco y si bien sufrió tener que pararse como medio y no como ofensivo, mostró movimientos interesantes que le permitieron progresar un par de veces por la izquierda.

Martín Benítez (3): Según la ficha del partido reemplazó a Benavídez en el entretiempo. Imagino será cierto, pero no lo puedo confirmar.

Alan Soñora (4): Jugó los últimos 25 minutos por Romero, teniendo un mal debut.

Sebastián Beccacece: La alegría por clasificar a cuartos de final de la Copa Argentina por primera vez, se ve empañada por otro nefasto partido de su equipo. Independiente es un desastre, que hoy pasó de ronda sin patear al arco ni crear algo similar a una jugada de gol. Como si fuera poco, volvió a cambiar de esquema antes y durante el partido y a sacar al nueve, haciendo tiempo y metiéndose atrás con un jugador de más. Una vergüenza lo de este entrenador, no hay razón alguna para que siga en el cargo. Pocas veces se vio una anarquía técnica tan grande, porque una cosa es que salga mal lo que se intenta y otra muy distinta es que ni siquiera se intente algo.

Uno x uno vs. Atlético

Martín Campaña (7.5): El capitán hizo autocrítica acerca de su nivel en los últimos partidos y hoy respondió en la cancha, siendo la figura indiscutible del Rojo. En la primera etapa tuvo dos minutos de trabajo, cuando a los 5 ataja un cabezazo del clon de Dady Brieva y a los 7 rechazó un centro mal pidiendo falta. En el complemento salva dos veces en un minuto, tras varias torpezas. En la primera y más difícil luego de un triple error defensivo y la segunda abajo después de un desentendimiento entre Franco y Bustos. A los 66 saca con su mano izquierda un córner de Monzón que pedía olímpico y sobre el final voló para contener un cabezazo de Cabral.

Fabricio Bustos (6): Hoy el Tractor estuvo mejor en la marca que yendo al frente. A los 30 le quedó en el segundo palo y le pegó muy mal, en la primera llegada decente del Rojo. En el complemento controló muy bien su sector y salvo una falta tonta que hace faltando cinco, ganó siempre.

Alan Franco (5): Floja vuelta de Alan, con un comienzo a lo Barboza, errático y perdiendo de arriba con Toledo. Se gana la amarilla por protestar exageradamente un córner, y si ya eso es un error, lo duplica porque no tenía razón. A los 42 tapa justo en un ataque local. Mejoró en el complemento con el equipo metido atrás, aunque tuvo otra falla a los 53.

Nicolás Figal (6.5): Venía teniendo un aceptable partido y metió esa jugada bárbara que termina en gol para cerrar el balance positivo. Casi llega a empujarla a los 13 tras un tiro libre de Silva, en la jugada posterior a la falta que le hacen cuando se iba solo para el arco. Antes de la del gol, ya había salido rápido de manera correcta dos veces, dándole un poco de vértigo a un equipo parado.

Gastón Silva (6): Buen partido del uruguayo, exagerando con los pelotazos pero sacando todo y cumpliendo en la marca. Desborda peligrosamente a los 72 tras pared con Miño.

Juan Sánchez Miño (5): Durante gran parte del partido estuvo perdido sin tener demasiada participación en esa línea de cinco. Después del cambio insólito de Romero volvió a jugar más adelante, teniendo más contacto con el juego pero sin trascender demasiado. Tiene un error grosero que no termina en gol de casualidad.

Lucas Romero (7): Independiente incorporó a un gran cinco, un animal marcando y sacrificándose en todo el medio. Y además juega y muy bien con la pelota, aunque hoy no lo pudo demostrar mucho. En el podio esta noche.

Carlos Benavídez (6.5): Buena vuelta de Carlangas, con mucha dinámica y sacrificio. Le sacan tarjeta injustamente, pero lo perdonaron inmediatamente después y sobre el final del primer tiempo. Buena presión a los 30 en la primera jugada y error de entrega a los 42.

Domingo Blanco (6): Aunque no tuvo un gran partido, ya que el equipo no atacó, logró varias veces ganar por derecha y llegar al fondo mostrando su velocidad. En una de ellas le hacen un penalazo que el árbitro y el línea se comieron insólitamente.

Sebastián Palacios (5): Flojo partido del Tucu, que salva empujando con el arco vacío para hacer el gol del triunfo. Varias veces quedó bien posicionado y no lo aprovechó por controlar mal los pelotazos. A los 40 teniendo solo un compañero a la derecha decidió darle a las piernas de los defensores que lo atoraban.

Silvio Romero (5.5): El más perjudicado por el juego del equipo. Las pocas veces que participó lo hizo bien. Vivo para dar el pase hacia atrás con la cabeza a Figal en la que se iba solo. A los 37 hizo una buena jugada pero le dio mal buscando el segundo palo. Participa en el gol positivamente haciendo la pared con Figal. Increíble su salida.

Alexander Barboza: En un cambio vergonzoso, entró a los 68 por Silvio para aguantar el resultado. Cumplió su cometido.

Cecilio Domínguez: Reemplazó a Palacios faltando 5 y casi no participó del encuentro.

Sebastián Beccacece: El club siempre está por encima de todo y hoy Independiente ganó, logrando tres puntos que dan aire para trepar en la tabla. Dicho esto, lo del entrenador fue tan vergonzoso hoy como en la semana. Decidió dar a conocer lo que pasó con PP8 para luego hacer esa pantomima del abrazo mientras priva a Independiente de uno de sus mejores jugadores para octavos de final de la única copa que queda. Y a eso le suma un desarrollo pésimo, con un nuevo cambio de dibujo y nombres que no dio resultado en el juego. El Rojo jugó 5-2-3 y lo hizo mal. Pero lo peor es el nefasto primer cambio que hace. Ya es discutible el ingreso de Barboza para meterse atrás frente a un limitadísimo Atlético, pero el hecho de sacarlo a Romero lo hace impresentable. De tanto meter atrás al equipo y hacer tiempo, se le pasaron los minutos y no le alcanzaron para realizar la última modificación sobre el cierre. En Defensa era ofensivo y hoy también lo fue, pero para los ojos de los hinchas de Independiente.

Todo mal

Era la apuesta para hacer. A todos nos gustó ver a su Defensa, en el que notamos cosas distintas, marcas propias de un técnico joven pero a la vez con experiencia. Todos lo pedimos, y como suele suceder frecuentemente, al parecer nos equivocamos.

Porque la primera palabra de la nota, no hace más que reflejar la sensación que tenemos todos los hinchas. De que a pesar del poco tiempo, algo necesario para llevar a cabo cualquier proyecto, y de ser políticamente incorrecto declararlo, la situación del entrenador tiene toda la pinta de ser irreversible. Ojalá sea otra equivocación y el Rojo empiece el sábado una seguidilla infinita de triunfos, pero hoy la impresión es que se llegó a esas instancias en las que solo se puede estirar la agonía.

Los resultados son lo más importante, no hay duda de eso, pero no es lo que nos lleva a esa percepción. De hecho ganó cinco de los diez encuentros que lleva, pero no, no es eso. A Holan le fueron esquivos los triunfos en los primeros partidos y sin embargo no disminuyó el crédito porque se veía una intención que entusiasmaba. Ahora pasa todo lo contrario.

Los imponderables abundan en el fútbol y de hecho son uno de los tantos atractivos que tiene. Los equipos pueden jugar mejor o peor y conseguir buenos y malos resultados, tampoco pasa por ahí. Todos los entrenadores saben de fútbol, no hay nada exacto y por eso el que hoy es un problema para una institución, puede ser la solución de los líos de otra mañana. Los casos como el de Gallardo son pocos y raros. Nosotros tuvimos uno por unos meses y luego lo echó todo a perder, siendo víctima de su propio ego.

Tachados los resultados y los imponderables, nos quedan las decisiones. Y ahí está la cuestión. Luego de diez partidos nadie sabe a qué juega Independiente. Ni cómo trata de hacerlo, ni con quienes. Y ese desorden que muestra el equipo dentro del campo, se alimenta detrás de la línea, con un técnico que desde que llegó no hace otra cosa que confundir.

Puso un pibe de entrada y a pesar de que jugó bien no lo llamó nunca más. Metió otro y tampoco lo volvió a convocar. Cuatro, tres, tres que no es tal, extremos que juegan de otra cosa. Un cinco, dos, tres. Uno de los mejores no es tenido en cuenta, para luego ser titular. Otros seis pasan de no ser convocados a ser titulares, o de jugar bien a sentarse en el banco o en sus casas a mirar como sus reemplazos pasan papelones. Sánchez Miño que juega un tiempo de cada puesto. No es titular el que vale siete palos verdes y si lo es el que sabemos hace siete años que no puede vestir la camiseta de Independiente. Falso nueve y afuera de la copa, para volver al falso nueve. Se apuró en hacer cambios con el equipo ganando y tardó en realizarlos cuando perdíamos. El club pagó millones en refuerzos que no juegan y en posiciones en las que no hay suplentes. Si son malos, que los incluya y exponga a los dirigentes que los compraron. ¿Sino para que los trajo? ¿Por qué aceptó que vengan?

Estas son solo algunas de las decisiones inexplicables que tomó el entrenador desde su llegada. Que no tienen nada que ver con los imponderables que tiene el fútbol. Porque una cosa es que Barboza en Defensa sea Trossero y en Independiente juegue como yo. Pero otra muy distinta es poner a Pizzini o hacer cambios como el del domingo, que nos hacen preguntar en ese instante ¿qué es lo que hace?

Y ahora con esta payasada de Pablo Pérez, que intentó ser una muestra de poder y firmeza. Pero termina siendo todo lo contrario, simplemente un burdo mensaje filtrado desde el propio cuerpo técnico. Como alguien que se filma a sí mismo dando propina. Con firmeza y poder reales, se soluciona en el vestuario y no se arma esta pantomima en la que él termina abrazado a Pablo Pérez y el club pierde a uno de sus mejores jugadores para el partido más importante en lo que queda del año, porque del resto de las competiciones ya nos dejaron afuera sus decisiones.

Y si decimos que está todo mal, extendemos la situación a jugadores y dirigentes. Ninguno puede quedar impune de esto. Los primeros porque hace rato no demuestran en la cancha responderle a un entrenador. Y los dirigentes porque desde que regalaron al goleador del torneo no pegan una. Venimos de un mercado de pases en el que se la pasaron durmiendo, y si bien lo maquillaron un poco con Lucas Romero, los errores nos llevaron a comprar caro, tarde y en muchos casos mal.

Tan mal que duele, como hoy el Rojo.

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