Caja de quinta

El 19 de octubre de 1974, el Rey de Copas ganaba su quinta Libertadores de América luego de derrotar por 1 a 0 al San Pablo de Brasil en un tercer partido en Santiago de Chile. Así sumaba su tercera copa consecutiva en años de una supremacía Roja absoluta.

El equipazo que ganó la copa (en el desempate estuvo Semenewicz de arranque).
Boneco, uno más del plantel, con la bandera argentina

El equipo fue dirigido por una gloria del club, Pipo Ferreiro. Carlitos Gay fue el héroe de la noche atajando un penal, y el Chivo Pavoni convirtió el gol para reencontrarse con su mejor amiga: la Copa Libertadores de Independiente.

El Capitán de América con su mejor amiga, la Copa Libertadores (LALI)

El Orgullo Nacional venía de ganar todas las copas de 1973 (Libertadores, Interamericana e Intercontinental) y afrontaba una nueva Copa con el objetivo de repetir el título por tercera vez consecutiva. Después de cantar Vale Cuatro se ganó la clasificación a la Segunda Fase de la edición del 74. En esta instancia se iba a encontrar en el Grupo A con otros dos grandes equipos del momento, el Huracán de Menotti campeón del Metropolitano de 1973 y el campeón uruguayo Peñarol. El Globo llegaba como ganador de un grupo que tenía a un gran Rosario Central y a los mejores de Chile, mientras que Peñarol había sido vencedor de un grupo que tenía a su clásico Nacional y a los dos gigantes paraguayos.

Empate inicial en el Ducó

El Rojo debutó enfrentando a Huracán en condición de visitante. Empezó ganando el partido en el Ducó con un gol de Bochini de cabeza ¡y durmiendo al Coco Basile! pero en el tramo final empataría Brindisi (gloria de Huracán mucho antes de dirigir al Independiente Supercampeón del 94). No se trataba de un mal resultado por visitar a un equipo que quedó en la historia del fútbol argentino y que contaba con grandes figuras.

Un triunfo en el mítico Centenario sería clave camino a la final

El segundo choque fue una prueba de fuego que a la vez traía otras complicaciones, ya que la lluvia postergó el partido que Independiente debía jugar con Peñarol en Montevideo. Debía jugarse el 17 de septiembre y finalmente se pasó para el día siguiente, dejando el calendario demasiado apretado para los Rojos. Al Rey poco le importó y venció con autoridad al conjunto uruguayo, que logró igualar dos veces el partido. Bertoni convirtió el primero olímpico y Balbuena en dos oportunidades puso el 3 a 2 final.

La alegría de la victoria relevante no fue completa, el Rojo tuvo que soportar el mal clima y esperar un día más para jugar. ¡El problema es que el siguiente partido estaba estipulado a los dos días! El equipo llegó a Buenos Aires el 19 y al otro día ya tenía que jugar un partido fundamental nuevamente contra Huracán, a no ser que aceptaran postergarlo un poco y jugarlo en igualdad de condiciones. Como no cedieron desde Parque Patricios, había que jugar casi sin descanso.

Partidazo Rojo y a un paso de la final

En Avellaneda, partido de copa, en años en los que Independiente dominaba ampliamente el continente, por más difícil que fuera el rival que le tocara enfrentar (del otro lado estaba uno de los mejores equipos argentinos de todos los tiempos); si había que hacer la heroica tenía un gustito especial y jamás se iba a achicar. El Rey de Copas recurrió a su mística y ganó el partido que tenía que ganar, no venció con lo justo, aplastó 3 a 0. Bertoni en el final del primer tiempo, nuevamente en los primeros minutos del complemento y Saggiorato cuando todavía quedaba media hora de juego, le dieron los 2 puntos al local que prácticamente lo colocaba en la final.

Al vencer Peñarol a Huracán, todo se definía en el último partido del grupo, con el clásico sudamericano jugándose en la Doble Visera. Independiente recibía al equipo uruguayo y necesitaba al menos un empate para ser finalista. El Rojo comenzó ganando con un gol de Bertoni, más tarde iba a igualar Morena (ídolo aurinegro, goleador de esta edición y segundo máximo artillero en la historia de la Libertadores) pero no se movería más el marcador y el equipo de Pipo volvía a la final.

La prensa brasileña reconoció la quinta corona de los Rojos

El rival para ir por la quinta corona iba a ser San Pablo, equipo al que Independiente había eliminado en Segunda Fase de la copa de 1972. El conjunto brasileño llegaba invicto a la final, producto de 7 triunfos y 3 empates.

La ida se jugó en el Estadio Pacaembú de San Pablo y empezó bien para el Rey de Copas porque Saggioratto puso el 1 a 0 promediando el primer tiempo, pero en un inicio fatídico de la segunda etapa, el tricolor logró darlo vuelta y el primer chico se lo quedó el local por 2 a 1. La vuelta en la Visera se sabía que sería distinta y los Rojos no sufrieron para vencer 2 a 0 con tantos de Bochini y Balbuena. Un gran resultado porque superaba la derrota del primer encuentro y quedaba mejor parado de cara al desempate en el Estadio Nacional de Chile.

Con el reglamento de estos años, Independiente se hubiera consagrado campeón ese mismo día. Pero en ese tiempo se desempataba con un tercer juego, ya que la diferencia de gol no alcanzaba para declarar al campeón. Sin embargo el Rey había logrado una ventaja, ya que en caso de igualdad (partido + alargue) en esta finalísima, los penales directamente no correrían y por llegar con un global de 3 a 2 el Rojo se consagraría.

Pavoni con seguridad, el gol del título

Aquella noche en Santiago, el Rojo de Pipo Ferreiro formó con Gay; Commisso, López, Sá, Pavoni; Galván, Raimondo, Semenewicz; Balbuena, Bochini y Bertoni.


Una mano en el área de San Pablo a los 27 minutos del primer tiempo, posibilitó el penal que convirtió el Chivo Pavoni con un fuerte remate entre el centro del arco y el palo derecho del arquero, que voló para el otro lado. Independiente se fue al complemento con ese 1 a 0.

Mismo arco, mismo minuto pero del segundo tiempo, Gay y la atajada de la Copa

A los 27 minutos pero del segundo tiempo, el penal fue para San Pablo. Carlos Gay tenía la oportunidad en el arco que le había dejado el gran Pepé Santoro y lejos de desaprovecharla, se vistió de héroe y le contuvo el remate a Zé Carlos.

El Rojo aguantó los minutos finales para convertirse en Pentacampeón de América, ganando su tercera copa al hilo. Una hazaña más y muy festejada como siempre.

El Rey inicia la vuelta olímpica

La quinta de las siete Libertadores que visten nuestra gloriosa vitrina ya era un hecho. Avellaneda era una fiesta y el plantel fue recibido como merecía en su arribo al país.

Una multitud recibió al campeón en Ezeiza

¡Felicidades Beto!

Hoy cumple 56 años un gran delantero que pasó por Independiente, el Beto Carlos Alejandro Alfaro Moreno. Campeón del torneo de 1988/89, siendo elegido el futbolista argentino del año.

El Gran Beto festejando un gol, algo que disfrutamos mucho

Arribó a Independiente en 1988, luego de destacarse por casi una década en inferiores y la Primera de Platense. El delantero izquierdo fue una de las figuras y el goleador del equipo campeón de 1988/89.

Gol a San Lorenzo, tras una hermosa jugada con D10S

A meses del título ganó el premio Olimpia de Plata al mejor futbolista argentino. En 1991 finalizó su primer ciclo en el club cuando fue adquirido por el Espanyol de Barcelona.

El Beto celebra un gol en su mejor año, 1989

Tuvo una segunda etapa más corta en la temporada 1993/94, también en gran nivel. Lo más recordado, además de sus gritos en el banderín del córner, fueron los tres goles que le convirtió a Newell’s en el retorno de Maradona al fútbol argentino, un partido en el que la Doble Visera fue una fiesta completa.

A comienzos del 94 pasa al Barcelona de Guayaquil, donde se convierte en ídolo y un embajador del club, de hecho hoy en día es el vicepresidente.

Con la Selección Argentina fue internacional entre 1987 y 1991, participando de la Copa América 1989 en Brasil y en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, en los que anotó 3 goles.

Alfaro Moreno marcó 46 goles en 127 partidos con el Orgullo Nacional.

¡Feliz cumple Beto!

Uno x uno vs. Banfield (2)

Sebastián Sosa: Debutó el que en principio será el dueño del arco Rojo. Le costó controlar un disparo a los 6, que terminó en córner. Saca a un costado un remate lejano a los 48, antes del segundo tanto, en el que pudo haber salido. Dejó corto un rechazo con los pies cerca del final.

Fabricio Bustos: Muy bien primer tiempo, siendo peligroso yendo siempre al frente, juntándose sobre todo con Menéndez. Flojo complemento teniendo problemas con Cuero.

Alan Franco: Arrancó bien, pero se fue desdibujando hasta redondear un mal encuentro. A los 11 le quedó al borde del área luego de un córner, pero le dio muy débil. Se durmió a los 45 por derecha. Además le costó con la pelota.

Alexander Barboza: No tuvo un mal rendimiento, pero hay algunos errores puntuales que siguen preocupando, como cuando pierde fácil ante Lolo a los 7 en un córner, jugada que no fue gol de casualidad. Sobre el final tuvo una chance pero no logró cabecear bien, al igual que a los 54 que lo hizo débil.

Lucas Rodríguez: Otro correcto rendimiento del lateral, que hoy la tenía difícil con Cuero de su lado en buen parte del encuentro. Le quedó a los 54 y le dio mal, pero un desvío hizo que el remate exija al arquero. Parece ser un jugador al que no se le puede pedir más que esto, pero mientras no haga menos es positivo.

Lucas Romero: Sigue sin aparecer el Perro, no logra dominar el medio en la marca y tampoco se asocia demasiado en el juego. Hace rato ya que no tiene un buen nivel.

Pablo Hernández: Claramente hoy había otra exigencia y se notó. Igualmente fue importante para tocar, sobre todo abriendo largo a los costados. Participa en el primer gol girando y rematando. Deja suelto al autor del segundo gol. Es clave que agarre ritmo y aguante físicamente.

Jonathan Menéndez: Es el jugador que mejor aprovechó esta nueva oportunidad que se le presenta. Tiene que jugar, y no solo por el flojo nivel general, sino porque él está haciendo méritos. A los 18 enganchó y le dio de zurda, obligando a una gran atajada. Participa sobre el final del primer tiempo en esa doble chance y mete el centro del segundo gol.

Andrés Roa: Como casi siempre, alterna buenas y malas. Cuando recibe adelante y tiene algo de espacio muestra la gran habilidad que tiene, pero muchas veces decide mal o se muestra displicente. A los 19 le dio muy débil desde el borde del área. A los 56 arranca mal una jugada que pedía abrirla rápido a la derecha, pero la termina bien con un fuerte remate que pasa cerca. Hace el segundo con un gran cabezazo, acomodándose bien y aprovechando la fuerza del centro, que fue recto. Tiene que tomar el yogur ese que promocionaba Tévez, para que se le vaya la pachorra.

Federico Martínez: No fue bueno lo suyo, está claro, pero a mi me parece que es un refuerzo importante. Pelea todo y a pesar de que se encontró en desventaja numérica siempre, encerrado en el costado, demuestra que es difícil sacarle la pelota. Si el equipo levanta me da la sensación que puede rendir.

Silvio Romero: Víctima de un equipo que genera muy poco, así y todo se las ingenió para hacer un gol de rodilla.

Lucas Pusineri: Último partido en el que deja de importar el resultado, pero sigue preocupando el rendimiento. No se ve sinceramente una idea clara futbolística y salvo alguna asociación de Bustos y Menéndez, el equipo llega solamente gracias a arrestos individuales. Aceptable primer tiempo, pésimo comienzo del complemento y mejoría sobre el final, más por orgullo que fútbol. La falta de compromiso para marcar en los centros es alarmante. Empieza la hora de la verdad, vamos Pusi.

Uno x uno vs. Banfield (1)

Milton Álvarez: Muy poco trabajo para el guardameta Rojo. En el primer tiempo casi no tocó el balón y en el segundo solo contuvo algunos centros. Nada que hacer en los goles.

Gonzalo Asís: No se destacó como en los amistosos anteriores, bien contenido hoy por el rival. Abre el marcador a poco de comenzado, anticipando bien a un confiado arquero. Si bien en el segundo gol queda cerrando en desventaja al ser Cruz mucho más alto, fue floja su marca, ya que erra en el cálculo.

Sergio Barreto: No brindó seguridad el central. Le ganan fácil la espalda en el empate y le cuesta con la pelota al salir.

Ezequiel Muñoz: Correcto debut del central, aunque mostró algunos problemas ante la velocidad de los pibes del Taladro.

Thomás Ortega: Varias veces le hicieron dos uno por su punta, siendo más mérito rival que error suyo. Aunque tiró lindos centros, como el del final del partido, no prevaleció en ataque. Buen pase a Velasco a los 28. Sigue sin convencer.

Carlos Benavídez: Tiene condiciones, pero debe dar más para ser tenido en cuenta. Hoy tuvo más importancia recuperando o cortando el juego rival que jugando. En el complemento desapareció prácticamente. Lo tuvo de cabeza a los 75 y se la sacó justo el arquero. En el primer tiempo le pegó fuerte a un tiro libre que no pasó lejos.

Lucas González: Es muy interesante lo del Saltita, que juega como un experimentado. Sabe cuando esperar y cuando largarla. Ojalá pueda explotar y no quede solo en un amague como Monserrat por ejemplo, que arrancó así. Se decía al comienzo de la pretemporada que según el DT estaba para titular, y ahora entendemos por qué.

Domingo Blanco: Hay que reconocerle que en el complemento, ante el mayor predominio visitante, fue el único que lograba mantener la pelota y romper líneas rivales. Y lo hizo varias veces, como en la que le queda a Velasco a los 70. Jugó buena parte por adentro, cumpliendo.

Alan Velasco: En la primera etapa ilusionó en cada arranque de los varios que tuvo con espacio, pero no le salieron. Mientras que en el complemento fue al revés, apareciendo poco y más marcado, pero logrando avanzar. A los 4 le quedó para darle en segunda jugada y lo bloquearon justo. A los 28 estando solo le dio mordida y salió afuera. En el complemento llegó al fondo a los 61 y le mandó un lindo centro a Landaburu. Más tarde tiene una buena, en la que prefirió darle al arco, exigiendo a Sanguinetti. Le quedó a los 70 luego de la individual de Blanco y lo taparon justo. Es una de las apuestas para hacer y el DT lo sabe, aunque quiere llevarlo de a poco.

Braian Martínez: No le salió una al Chaco esta mañana. A favor, manda el centro en la apertura del marcador.

Nicolás Messinitti: Siempre intenta ser vertical y se tiene mucha fe, algo que en su posición es positivo. Probó de lejos a los 5 y diez después enganchó y le dio de zurda, pero un defensor le desvió el remate. Tuvo el empate en el final, pero la mandó muy arriba de zurda.

Marcos Landaburu: Entró a los 56 por el Chaco, para que el equipo tenga más peso ofensivo. Cinco más tarde lo tuvo de cabeza, pero la quiso cruzar y no le salió con la fuerza necesaria.

Juan Pacchini: Jugó los últimos minutos por Velasco. 

Lucas Pusineri: Buen arranque, tratando de dominar y logrando abrir el marcador. Fue perdiendo protagonismo hasta que el visitante terminó siendo claramente mejor. Tras el cambio de Landaburu hubo una mejora que pudo derivar sobre el final en un empate, que sinceramente era injusto. Hoy ya dejando de lado los mezclados, ve que en el equipo suplente tiene varias alternativas positivas para un once titular. Aunque lamentablemente en cuanto a juego no hay mucho para destacar.

Otro rumbo

Si bien abandonó la institución a comienzos de 2016 tras ser vendido al Flamengo, Federico Mancuello nunca dejó de ser mencionado en el mundo Independiente.

Con muchas controversias, tal como ocurría en su época de jugador del club, en todos los mercados de pases se lo nombraba como posible refuerzo Rojo. A veces simplemente instalado por algún medio, otras con una posibilidad real, pero ya sea por el club que era dueño de su pase, por él, o por el entrenador de turno en Avellaneda, esa vuelta nunca se concretó.

Y esta mañana, el volante zurdo que debutó en el 2008 en primera luego de hacer las inferiores en Domínico, fue oficializado como nuevo integrante del plantel de Vélez. Mancu será dirigido nuevamente por Mauricio Pellegrino y tendrá como compañero a Juan Martín Lucero, quién también arribó al Fortín en este mercado.

Veremos que pasa a futuro, pero por el momento la historia de Mancuello toma otro rumbo.

Pide chirlo

Ayer la Selección Argentina venció luego de 15 años en la altura de Bolivia, y tras dos fechas de las eliminatorias mantiene puntaje perfecto en la cima de la tabla junto a Brasil.

Sergio Agüero, que viene padeciendo una lesión que lo aleja de las canchas, festejó el triunfo argentino desde sus redes sociales.

Y además de eso, el Kun le puso su frescura a un mensaje para su amigo y capitán. Finalizado el encuentro hubo un tumulto que lo tuvo al 10 como protagonista y su amigo capturó el momento, para realizarle un divertido pedido al crack del Barcelona.

Uno x uno vs. Morón (2)

Milton Álvarez: Podría haber atajado yo. Solo tuvo que contener un centro en el primer tiempo y jugar con los pies una vez en el complemento.

Gonzalo Asís: Otro buen partido del pibe que volvió a demostrar que es una alternativa confiable a Bustos. Lo tuvo al minuto de cabeza en una pelota parada y se le fue apenas afuera. A los 29 llegó muy bien al fondo recibiendo del Tucu y el arquero salió rápido para cortarle el centro atrás. En el complemento tuvo varias llegadas, siempre buscando atacar, siendo la mejor a los 48 cuando le da bomba desde el vértice del área y pega en el ángulo.

Alan Franco: Tranquilo retorno del central titular Rojo, al que es saludable verlo en buena forma.

Alexander Barboza: Al igual que Alan fue muy poco el trabajo que tuvo al no ser medida el rival, pero a él especialmente se lo vio bien con la pelota. Muy buena bocha de derecha para el Tucu a los 11 y un minuto después llega a cortar justo la única llegada del Gallo en el primer tiempo. En los segundos treinta volvió a meter buenos pases y cambios. Ojalá pueda revertir su imagen.

Thomás Ortega: No tenía que hacer demasiado para mejorar lo hecho ante Gimnasia, pero logró algo más que eso, pudiendo demostrar de a ratos (sobre todo en el primer tiempo), un nivel similar al que tenía en Reserva. Lo que le faltó es atacar más, algo que si hizo Asís.

Juan Pacchini: No generó nada el rival como para demostrar su juego, que es básicamente marcar y morder en el medio.

Pablo Hernández: Después de todo lo que pasó en los últimos meses es un placer volver a verlo jugar. Fue por lejos la figura del encuentro, siendo manija y claro para tocar, mostrando parte de su repertorio y clase. Lindos pases como a Martínez a los 7, Asís a los 29 o Del Castillo cerca del final. Lo tuvo de cabeza tras centro de Roa pero le dio mal. Se pidió penal a los 11 cuando llegó bien al área, pero no lo hubo. Se la baja perfectamente a Silvio a los 33, dejándolo solo. Sería buenísimo poder verlo más arriba, pero para eso necesita más ritmo (no va a tener tanto espacio y tiempo) y ver que pasa con los otros que pueden acompañarlo siendo eje ya sea atrás o adelante, como Roa, Saltita, Romero, Martínez y Benavídez. Juegue Tucu.

Domingo Blanco: Al igual que el partido anterior alternó buenas y malas. Llegó varias veces bien al fondo, se entendió de a ratos bien con Asís, y en otras ocasiones perdió o paró mal la pelota, en esas jugadas que irritan.

Andrés Roa: Debe dar más el colombiano, está claro, y con el Tucu manejando la pelota más atrás no tiene excusas. Buenos centros, como el que le mete al Tucu a los 25. Lo tuvo al minuto del complemento cuando le quedó para darle en la medialuna, pero la mandó afuera. Aparece solo de a ratitos, algo que lo puede hacerlo desaparecer del once titular.

Federico Martínez: Buenos movimientos del uruguayo, que hizo su presentación mostrándose rápido y atento para juntarse con los que llegan. Positivo su partido tanto por izquierda como después en el medio. Presiona bien en el gol, aunque hay un error grosero del defensa.

Silvio Romero: Si vemos la placa, que dice que Independiente ganó uno a cero con gol de él, podemos llegar a la conclusión de que es candidato a ser la figura del encuentro, sin embargo estuvo lejos de serlo. De hecho no fue goleada porque él no estuvo fino. Le costó entrar en el circuito ya que esa zona era la más protegida obviamente por un rival que solo atinó a defenderse. Se lo pierde solo de zurda increíblemente tras pase de cabeza del Tucu a los 33. Luego desaprovecha dos errores de la visita, llegando antes que el arquero pero no logrando tocar bien en la primera, y tirándola afuera en una jugada que lo tenía con varias opciones de pase en la segunda. Coloca bien el balón en el segundo palo para abrir el marcador.

Carlos Benavídez: Volvió al primer equipo por Pacchini y fue positivo su ingreso, sacándole presión al Tucu a la hora de ser el primer eje. Sería bueno que logre ser una alternativa en el medio.

Mauricio Del Castillo: También ingresó promediando el complemento por Roa tirándose a la izquierda, y no tuvo participación en el desarrollo.

Lucas Pusineri: El partido fue un entrenamiento, un monólogo ante un rival que no es medida para este Rojo con mayoría de titulares. Todo esto hace que los análisis que puedan hacerse sean irrelevantes. Más allá de eso hay datos positivos, como el partido de Asís, la presentación de Martínez, el retorno al gol de Silvio y de Franco a la titularidad, y el nivel de Barboza. Párrafo aparte para la vuelta del Tucu, al que se lo vio en gran nivel. Importantísimo que el zurdo pueda ser el conductor de este Independiente de Pusi. A esta altura de las cosas es realmente un lujo su presencia.  

Uno x uno vs. Morón

Renzo Bacchia: El uruguayo no tuvo participación en el encuentro, casi ni tocó la pelota. Lo poco y nada que le llegó el Gallo, lo tiraron afuera.

Fabricio Bustos: Volvió a mostrarse en buena forma, con mucho ímpetu para atacar parado casi como volante, aunque sin lograr demasiado. Una arremetida suya fue la chance más clara, pero se la tapó el arquero.

Sergio Barreto: Flojo partido del central, tanto en la marca como en el traslado de la pelota. Un error suyo generó una contra peligrosa de Morón.

Juan Di Lorenzo: Tampoco fue bueno lo suyo, sin mayores problemas en la marca, pero si con la pelota en los pies.

Lucas Rodríguez: Fue correcto el debut del refuerzo, tratando siempre de hacer la simple. Parece ser un jugador limitado que es consciente de eso, similar a lo que mencionábamos de Brítez por ejemplo.

Lucas Romero: Hoy fue más importante en cuanto a quites y algún cambio de frente, pero lejos estuvo de destacarse.

Lucas González: Volvió a mostrarse suelto, siempre dispuesto a tener la pelota y tratar de generar juego, algo que en si es positivo, pero nunca lo logró.

Alan Velasco: Marcó diferencias por momentos, siendo claramente más rápido que sus marcadores. Pero no pudo traducir eso en jugadas de riesgo, haciendo solo dos buenas en el primer tiempo, siendo la segunda a los 25 la mejor.

Alan Soñora: Casi nada del zurdo, que no pudo jugar nunca con la pelota dominada de frente al arco. De hecho fue más lo que recuperó en el medio que lo que pudo generar. Buenas ejecuciones de pelota parada y una gran definición en un gol anulado.

Jonathan Menéndez: Al igual que Velasco, trató y pudo por méritos individuales prevalecer en algunas jugadas, pero sin hacer demasiado. Llegó al fondo a los 19 y a los 47 hizo una linda jugada que terminaba en centro atrás y gol, pero se la anularon por mano.

Nicolás Messiniti: Preso de la falta de fútbol, trató de tirarse atrás para entrar en juego, pudiendo mantener la pelota varias veces. Muchas ganas, mucho ímpetu, esta vez sin chances. La única aproximación que tuvo fue tras pase de Velasco a los 25 y decidió hacerla él solo, ante las quejas de Alan.

Juré Marinovich: Apenás ingresó, a los 45 (10 del complemento), descolgó muy bien un centro y luego contuvo abajo correctamente. Poco después llegó el primero, en una jugada similar a la anterior con un disparo esta vez inalcanzable. Nada que hacer en los tantos del Gallito.

Braian Martínez: El Chaco entró por Velasco y trató de gambetear y generar peligro por derecha, aunque no tuvo la compañía necesaria. Le quedó para darle en la clara de Bustos tras la tapada del arquero, pero no lo hizo bien.

Marcos Landaburu: Otra vez por Messiniti, hoy casi no tocó el balón el pibe proveniente de Telmo.

Nicolás Del Priore: Tampoco pudo mostrarse demasiado, saltando a la cancha por Soñora.

Lucas Pusineri: Obviamente se trata de un amistoso preparatorio, de hecho ni se le ponen puntaje a los jugadores, por lo tanto la derrota no reviste de mayor importancia. Lo que no quiere decir que no haya que tomar nota y preocuparse al no ver nada positivo en la mañana. El equipo como tal no hizo nada correctamente, solo tuvo aproximaciones por méritos individuales en algunas jugadas. Pasividad para moverse con pelota tratando de generar juego y al no tenerla, sin presionar al rival. Hoy no lograron aprovechar la chance de mostrarse los que se supone serán suplentes, ya que en este equipo solo hubo 4 titulares.

 

Manager de lujo

El 9 de octubre de 1962, nacía Jorge Burruchaga, un gran Orgullo Rojo y del fútbol argentino. Fue el único jugador que se dio el lujo de ganar Libertadores + Intercontinental + Supercopa Sudamericana + Campeonato local + Recopa Sudamericana + Mundial de Fútbol.

El Burru, el Rojo y la pelota

Oriundo de Gualeguay, Entre Ríos, a los 11 años se sumó a las juveniles de River pero lo dejaron libre al poco tiempo y estuvo cerca de no jugar más. Al venir de una familia humilde con 12 hermanos, debió salir a trabajar de muy chico. Por suerte vieron sus condiciones en Arsenal de Sarandí, donde debutó con el primer equipo en 1979.

En 1982 se incorporó a Independiente y debutó en Primera División por el Torneo Nacional de ese año.

La rompió de delantero, de volante y hasta en defensa

En poco tiempo se transformó en una pieza vital del equipo que quedaría a un paso del título en el Metropolitano de 1982 y el Nacional de 1983. La revancha llegaría para el Metro del 83 donde Burru fue el goleador del campeón, que esa vez se consagró venciendo en un partido histórico a un Racing que descendía.

Al año siguiente vendría lo mejor, en la cumbre del equipazo de Pastoriza. Iba ser campeón de América y del mundo, convirtiéndole goles a todos los rivales de Independiente en la Copa Libertadores 84, entre ellos el del título en Porto Alegre.

Burru con la Intercontinental del 84 en sus manos

Después de ganar la Intercontinental contra el Liverpool de Inglaterra, se quedaría unos meses en el club hasta que lo vino a buscar el Nantes francés. En su primera temporada en Francia sería elegido el mejor jugador extranjero de la liga.

Es uno de los tres jugadores que convirtieron goles en finales de Mundial y de Copa Libertadores, los otros dos son Daniel Bertoni (otro ídolo Rojo) y Pelé. No solo eso, sino que convirtió los goles que le dieron las copas a Independiente, en la mencionada Libertadores de 1984, y a la Selección Argentina en México 86. De yapa, en ambos encuentros los medios deportivos lo calificaron con 10 puntos.

La similitud de los goles de Burruchaga en la final de la Libertadores y del Mundial, en el primero asistido por “Bochini” y en el segundo por “Maradona”…

Burru jugó 59 partidos en la Selección Nacional entre 1983 y 1990, marcando 13 goles. Disputó dos mundiales y en ambos llegó a la final, el que ganó en 1986 y el del subcampeonato en Italia 90.

Antes de darle el Mundial a Argentina con su agónico gol frente a Alemania Federal, había sido goleador de la Copa América 1983. También sería parte de la de 1989 en la que el seleccionado argentino finalizó en la tercera posición.

Clausen, otro Orgullo Rojo, levanta en andas al héroe de la final del Mundial 86

En 1995, después de su paso por Francia, retorna al Rey de Copas y gana la Recopa en Japón al Vélez de Bianchi. Terminaría el año levantando la Supercopa en el Maracaná, después de atravesar un duro momento personal. Se quedaría en el club hasta 1998, ya con la 10 en la espalda y la cinta de capitán.

Con la Supercopa de 1995, su último título

En Independiente disputó 269 partidos y convirtió 81 goles. Su último paso Rojo fue como entrenador, dirigiendo en la temporada 2006/07, hasta este 2020 que lo encuentra como Manager del Rey de Copas.

¡Feliz cumple Burru!

Usala pronto

La Selección Nacional comenzó anoche su periplo hacia el próximo mundial con el triunfo por la mínima ante Ecuador en la Bombonera.

Y para estos dos primeros partidos, Lionel Scaloni convocó a Emiliano Martínez, el arquero surgido de Domínico que recientemente fue vendido al Aston Villa.

En una linda iniciativa, el club le envió al Dibu una camiseta con su nombre, y Emi devolvió el gesto con un agradecimiento en redes sociales.

Ojalá lo veamos usándola pronto.

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