El día del arquero

Emiliano Molina nació el 5 de enero de 1988, en Buenos Aires. Se desempeñaba en la Reserva de Independiente y su debut en Primera División se veía muy próximo. Pero no sólo eso, sino que formó parte de la Selección Nacional Sub 16 y Sub 17, donde jugó los Sudamericanos de 2004 y 2005.

El joven arquero era una de las máximas promesas, tanto del club como del fútbol local, y su carrera parecía ir por el buen camino. El 12 de junio de 2005, el “Rojo” se enfrentó a River en el partido de Reserva y perdió 3-2. Sin embargo, Emiliano fue la figura de ese partido y los hinchas no pararon de ovacionarlo. Pero nadie se imaginó lo que ocurriría después.

Al día siguiente, a la madrugada, sufrió un grave accidente, tras chocar su Volkswagen Gol gris contra un camión Mercedes Benz, que se encontraba estacionado. En el auto iba su novia, la hermana de ella y una pareja de amigos. Inmediatamente fue trasladado al Hospital Fiorito, con traumatismo cráneo facial grave, varios huesos rotos de su cara, un edema cerebral y el ojo izquierdo muy comprometido. A pesar de ciertas mejorías, tras 12 días de luchar, el futbolista falleció a las 23.45.

Lo velaron en la Sede Social, en el gimnasio Bottaro, con más de 300 personas presentes, entre ellos sus compañeros. Como había ocurrido después de la muerte de Lucas Molina, también arquero de las inferiores, Independiente se enfrentó con Arsenal. Esta vez, el partido fue de local y todos los jugadores llevaron una cinta negra y se realizó un minuto de silencio, en honor a Emiliano.

Sergio Agüero no podía olvidarse de su amigo y, luego de marcar varios goles, se levantó su camiseta roja para mostrar la remera que tenía debajo, que decía “PARA VOS EMILIANO”.

El tiempo pasa pero la herida sigue abierta, hace 15 años que Emiliano nos dejó para atajar en el cielo, pero él está siempre presente.

El debut de Dios

Estamos en el año 48 DB. Porque un día como hoy en 1972 debutaba en Independiente el maestro Ricardo Bochini, el mejor jugador en la gloriosa historia del club.

Dios del Diablo

Difícil encontrar un ídolo más grande que alguien que debutó en el mismo equipo donde jugaría toda su carrera y ganándolo todo. Ya deslumbraba en reserva y empezaba a enamorar a los hinchas de paladar negro.

Tuvo la oportunidad de jugar por primera vez en Primera enfrentando a River Plate en el Estadio Monumental: el Bocha ingresó en el segundo tiempo por Saggioratto. Fue derrota 1 a 0 pero se venía algo muy grande.

El primer gol se lo marcaría nada menos que a Racing por el Nacional 72. No iba a demorar ni un año en ganar la Libertadores y darle a Independiente su primera Intercontinental frente a Juventus.

Fue figura en la seguidilla copera y en los campeonatos argentinos posteriores, imparable en Japón para llevar al equipo a otro título mundial, un genio en las 20 temporadas que vistió la camiseta roja.

El Bocha disputó 714 partidos con el Rey de Copas (récord en un club argentino), dio incontables asistencias (patentó el Pase Bochinesco) y convirtió 108 goles (entre ellos el de la Intercontinental 1973, el de la final del Nacional 77 ante Talleres con 7 compañeros en cancha, los de la final del Nacional 78 a Fillol, en final de Libertadores a San Pablo, uno gambeteando a todo Peñarol por la copa y muchísimos más).

Los logros de Bochini:
 4 Copas Libertadores
 2 Copas Intercontinentales
 4 Campeonatos Locales
 3 Copas Interamericanas
 1 Mundial

El debut del Bochita

Esta fecha es muy especial para Bochini, ya que además un 25 de junio también ingresó en el Mundial de México 86 contra Bélgica. Esa vez Maradona, quien lo tiene de ídolo, le dijo “Pase maestro, lo estábamos
esperando”.

Aquel día de 1972, fue la pelota que lo estaba esperando para darle lo más lindo al fútbol y a nuestra historia.

Faryd cumple

El 21 de junio de 1971 nacía en Cali, Colombia, Faryd Camilo Mondragón. El arquero dejó un gran recuerdo en Independiente, y fue una de las figuras del campeón de la Supercopa del 95.

El dueño del arco Rojo a fines del siglo 20

Tuvo dos etapas en el club, atajando desde 1995 a 1998 y en la temporada 1999/2000. Disputó 119 partidos y hasta se dio el lujo de convertir un gol de penal, a Chilavert que es el segundo arquero más goleador en la historia del fútbol y con quien mantuvo un interesante duelo.

Al Rey de Copas llegó en 1995 para ganar enseguida su primer título como profesional, la Supercopa Sudamericana, en la que fue clave con sus atajadas en las definiciones ante Santos y River.

Faryd besando la Copa que logró en el Maracaná

Por sus buenas actuaciones en Independiente, era una constante en la selección colombiana. Tuvo un breve paso por el Zaragoza de España en 1999 y regresó al Rojo para atajar hasta el 2000. Después se fue a Francia y gran parte de su carrera la haría en el Galatasaray turco.

Mondragón fue un jugador de extensa trayectoria que representó a su país en 3 mundiales. En Brasil 2014 llegó a tener un récord de longevidad, cuando ocupó el arco cafetero con 43 años de edad.

Además de haber sido uno de los mejores arqueros de los últimos tiempos, el colombiano es adorado por todos los hinchas de Independiente por haber mostrado respeto y mucho cariño a la institución. Defendiendo los colores dentro del campo y mostrándose cerca desde su retiro.

¡Felicidades Faryd!

El colombiano homenajeado en el Libertadores

Festeja la Porota

Hoy 20 de junio está cumpliendo 61 años La Porota Barberón, un veloz wing izquierdo que fue de los mejores que tuvo Independiente. Tuvo dos etapas en el club, en las que ganó el Nacional 78 y las copas del 84.

Es el máximo goleador de Independiente en competencias internacionales junto al Bocha, pero una asistencia suya quedó para la historia en una de las hazañas coperas.

Luego de iniciarse en Huracán de Tres Arroyos, La Porota debuta con los Rojos en 1978 y junto a Bochini, Alzamendi y Outes, conforma un ataque de alto vuelo que ganaría el Nacional de esa misma temporada.

En 1982 deja Independiente para ir a jugar a Millonarios de Colombia, club al que le había convertido por Copa Libertadores. Después de un buen paso por el fútbol colombiano, regresa al Rey de Copas en 1984 siendo una pieza clave para ganar la Libertadores y la Copa Intercontinental en Japón.

La Porota en Japón ante el Liverpool

Ese glorioso año, uno de los goles rojos coperos más recordados fue enfrentando a Olimpia por la Libertadores. Con el empate en dos en la Doble Visera, Independiente estaba quedando eliminado. Hasta que en el último minuto, Barberón toma la pelota en posición de 4, se la entrega a Bochini y corre una diagonal espectacular para esperar el pase milimétrico del maestro, y luego asiste a Bufarini que convierte un tanto exquisito para pasar de ronda en la última Libertadores que ganaría el Rojo.

Por jugadas como esas, corriendo la vida a los 89 minutos de un partido de copa durísimo, la gente cantaba:
“Ponga huevo Independiente, ponga huevo y corazón, ponga huevo, como pone, La Porota Barberón”.

Alejandro Barberón jugó un total de 240 partidos en Los Diablos Rojos, convirtiendo 47 goles. En 1988 pasó a Boca Juniors, en un momento que el club de La Ribera se llevaba todo lo que podía del Orgullo Nacional y en la temporada 1988/89 igualmente sería segundo suyo.

Máximos goleadores de Independiente en competencias internacionales:

 Ricardo Bochini 11
Alejandro Barberón 11
 Agustín Balbuena 10
 José Omar Pastoriza 9
 Jorge Burruchaga 8
 Luis Artime 8
 Mario Rodríguez 8
 Raúl Savoy 8

Más amateur que clásico

El 9 de junio de 1907, por la Tercera Liga, se jugó el primer clásico de Avellaneda que terminaría con un agónico e impensado triunfo de Independiente por 3 a 2.

El héroe fue un prócer histórico del club, Rosendo Degiorgi: fundador, primer presidente, capitán y quien convirtió el gol sobre el final. Un detalle, cuando el capo de Racing (Carbone) le ofreció dinero para alterar el resultado final, Rosendo no aceptó y no vendió el primer triunfo clásico.

Recién llegado a Avellaneda en 1907 Independiente se instaló en el barrio de Crucecita, donde con mucho sacrificio tuvo su quinta cancha en Ocantos al 540. I.F.C no había comenzado nada bien en la división, debutó cayendo 21 a 1 con Atlanta y siguió con derrotas imponentes. Su vecino, en cambio, estaba más asentado y se encontraba entre los mejores equipos del torneo, peleaba los primeros puestos y estaba invicto.

Llegando el día del encuentro, aparecieron pintadas burlonas que hablaban de un “40 a 0”. El claro favorito era Racing Club, por ese entonces rosa y celeste, el equipo de los municipales y que contaba con un status más alto que los Rojos que todavía no eran rojos (su camiseta era blanca) y se harían populares con las clases más bajas. Pero los partidos hay que jugarlos…

Los hermanos Degiorgi miran, años después, el lugar de las pintadas del “40 a 0”

Independiente no llegó a reunir once jugadores para participar en el encuentro, hay que tener en cuenta que eran los primeros años del amateurismo. Entonces Rosendo Degiorgi le propuso jugar amistosamente a Luis Carbone, quien dirigía Racing y sería 6 veces presidente del club.

Era común ceder los puntos en circunstancias así, pero no hubo caso. Carbone y Racing no aceptaron la propuesta, preferían jugar el partido igual para sacar una diferencia importante. Había que conseguir refuerzos, así fue como Rosendo trajo a su hermano menor, invitaron a un chico de la cuarta, llamaron a un vecino para atajar, y más o menos pudieron arreglarse con la siguiente formación: A. Bazarra; E. González y L. Paitz; F. Zetti, J. Hermida y M. Degeorgi; A. Pomarini, A. Arregui, J. Tagliaferro, M. Pelufo y R. Degeorgi.

El match, dirigido por L. Watson, comenzó con sorpresa: en el primer tiempo Independiente ya ganaba 2 a 0 con goles de Tagliaferro y Arregui. Recién en el complemento Racing pudo igualar. No se esperaba un juego tan parejo y mucho menos con lo que sucedería al final. Luego de una jugada de Pomarini; nuestro fundador, R. Degiorgi, impacta a la carrera para marcar el gol del triunfo del Independiente Football Club.

Finalizado el encuentro ocurrió otro hecho impensado, se acercó la misma persona que no había aceptado los puntos, con la intención de comprar el resultado. La respuesta de Degiorgi demuestra como debía tomarse en realidad el amateurismo: “Acá no habrá arreglo. Hace dos horas ofrecí los puntos y ustedes lo rechazaron con el solo propósito de que sufriéramos una derrota de esas que hacen época. Este triunfo, fruto de la justicia, no se vende: el amor propio ante todo”. Un orgullo rojo.

Los principales hombres de Independiente, señalan una victoria contra su clásico rival

Antes de llegar a Primera División, Independiente le ganó 7 veces a Racing (con 3 goleadas) y apenas perdió 3 partidos.

La historia te dice quien sos, y en este caso marca un poco lo que iban a ser los dos clubes.

La Crucecita, la quinta cancha de Independiente 1907-08

Amor Cuyano

Mi amor por Independiente comenzó desde muy chico, por una pareja que tuvo mi vieja luego de la separación con mi padre. Él me hizo conocer al Rey de Copas cuando yo tenía cinco o seis años, la edad en la que empezás a entender que es el fútbol. Soy el mayor de cuatro hermanos, pero a los otros tres no logró hacerlos del Rojo, por lo que soy “El único Rey”…

Ahora tengo 37 años y mi primer recuerdo que tengo con Independiente es de la Supercopa del 94. Tenía 11 años y me veo aún solito en el comedor de casa escuchando por radio como Pascualito Rambert se la picaba a Navarro Montoya para ganarle a Boca y salir Campeón. Festejé solo un rato y me fui a jugar a la pelota a la placita de la esquina con mis amigos del barrio, con el pecho bien inflado y la sonrisa de oreja a oreja.

Y asi pasaron muchos momentos siguiendo a Independiente solo (digo solo, porque no tenía amigos o familiares hasta entonces con quien compartir mi pasión), por radio, tv o revistas. Es que siendo de San Juan y estando a más de 1200 kms de Avellaneda era muy difícil viajar para ir a la cancha y mucho más solo. En 2008, con 25 años, recién pude ver por primera vez a Independiente en una cancha cuando vino a San Juan a jugar contra San Martín. Fue muy emocionante para mi a pesar de que no pudimos ganar, el club estaba pasando algunos años de sequía y más malas que buenas. En Mayo del año siguiente decidí viajar a Mendoza para ver al Rojo contra Godoy Cruz, sin saber que iba a ser una de las mejores decisiones que tomé en mi vida. Independiente perdió con el Tomba, pero eso iba a pasar a segundo plano, ya que en esa provincia conocí al que en ese entonces era el Presidente de la Peña Roja de Mendoza (mi actual amigo Lobo Robledo) y a un grupo de locos como yo, que también eran sanjuaninos y habían viajado solos a ver al Rojo.

¿Como en San Juan no podíamos tener una Peña para compartir con otros diablos la misma Pasión? Asi fue que con Ramiro Brizuela y Sergio Manrique, en la terminal de Mendoza, esperando el colectivo que nos traía a San Juan nuevamente, surgió la idea de crear la Peña Roja San Juan. Laburamos mucho para convocar hinchas del Rojo al nuevo proyecto. Y con ayuda de Lobo y Jose Meola desde Avellaneda, el 9 de Julio de 2009 fundamos la Peña Roja San Juan.

Fui el Presidente los primeros 4 años y medio. Realizamos infinidades de actividades, actos solidarios, chocolates infantiles, donaciones, viajes a todos lados para ver al Rojo, cenas aniversario, encuentros de Peñas. También los tuvimos acá al Bocha, a Pepé y al Chivo, entre tantos eventos… El primer viaje a Avellaneda fue en Octubre del 2009 para la inauguración del Libertadores de América, cuando le ganamos tres a dos a Colón. Como siempre gracias a la buena predisposición y ayuda de José Meola y el Departamento de Peñas. 

¡Si antes amaba a Independiente, cuando conocí la Sede y la cancha no puedo explicar con palabras lo que sentí, fue algo único, muy fuerte! Parecía que el corazón se me iba a salir del pecho y las lágrimas caían solas sin poderlas contener. ¡Es algo que no me lo voy a olvidar jamás en la vida!

Fue increíble e impensado como en muy poco tiempo pasé de seguir solo a Independiente a tener cientos de diablos con quienes compartir este amor. Al año siguiente, en 2010, conocí en la Peña, a quien iba a ser mi compañera de vida incondicional, la que estaría y está siempre acompañándome y compartiendo conmigo toda esta locura…

Tan asi que un año después, en 2011, nos casamos con Joha Meglioli, la mujer de mi vida. Por supuesto que con ella viajamos muchas veces a ver al Rojo, a Mendoza y a Avellaneda…

En 2013 los hinchas del Rojo tuvimos que sufrir lo peor que a un hincha le puede pasar, justo nos tocó a nosotros padecer la peor parte de la historia del club más grande de América. Ese día tan triste estuve en la cancha, viajamos los 1200 kms sabiendo lo que iba a pasar, pero fuimos igual para acompañar al club. Ese año la pasé muy mal, tuve mucho estrés, padecí de herpes, se me caía mucho el pelo (por eso me quedé casi pelado), todo a causa de los nervios y angustia que me causó ver a Independiente asi.

Pero aunque esa herida nunca cerró, ese mismo año, en agosto, iba a llegar al mundo la personita que me cambió la vida para siempre y me llenó el corazón de amor y alegría. El fruto de nuestro amor con Joha, Yasmincita. Decidí dedicarle más tiempo a mi hija, por eso a principios del 2014 dejé de ser el Presidente de la Peña Roja San Juan para disfrutar más de la familia.

Luego vinieron más viajes ya en familia y con la Peña. Y les puedo asegurar que no hay nada mejor que estar en la cancha de Independiente con las personas que más amás en la vida, tu esposa y tu hija. Hoy Yasmin esta por cumplir 7 años y se pone contenta cuando juega Independiente, me pide que le ponga la camiseta y quiere sentarse conmigo a ver el partido. Y ni hablar como se entusiasma cuando sabe que vamos a viajar a ver al Rey. Ya lo vio Campeón 2 veces y extraña ir a la cancha… 

En Junio de 2018, llegó el segundo regalo y fruto de nuestro amor, nuestro segundo hijo Farid Cai, si asi. Aunque muchos nos preguntan y es inevitable que lo asocien con el gran Faryd Mondragón, no fue en homenaje a él sino porque nos gusta mucho el nombre, pero Cai si es por lo que todos ya sabemos. Nuestro hermoso bebé, con casi 2 años ya lo vio campeón al Rojo en Japón y estaba en la panza de Mamá cuando dimos la vuelta en el Maracaná, ya nació Campeón por ser del Rey de Copas.

Los 4 somos socios y estamos al día, Farid ya fue a ver al Rojo a la cancha de San Martín, también a Mendoza y a San Luis, ahora solo queda la materia pendiente que es la de viajar los 4 en familia al lugar mas lindo del mundo, donde siempre que vamos somos felices.

Las malas parece que todavía no pasaron, aunque en 2017 y 2018 disfrutamos un poco de las buenas, de esas de las que me habló la pareja de mi vieja e hizo que me enamorara del Rey de Copas. Gracias a Dios (o al “Diablo”), a la Peña y a Independiente que me dio tanto. El Rojo es mi vida y para mi es la mejor herencia que les voy a dejar a Yasmin y Farid. Siempre digo que Independiente es mucho más grande de los que sus hinchas creemos o imaginamos, y que la pasión no se obliga, pero si se hereda y transmite. 

Diego Polvorinos de San Juan

“Se mira y no se toca”

Con la obtención de la Libertadores del 73 ante Colo Colo en Montevideo, Ver nota nació el tradicional cantito de “La Copa se mira y no se toca”. ¿Por quién más podía ser? El mismo cuadro de la mística copera, el del célebre mote bien ganado de Rey de Copas, el de la simpática leyenda y tan reproducida “Traigan vino que copas sobran”…

Como todo lo copero, nació por Independiente. Aquí la historia de una famosa frase, relacionada a las conquistas del Rey en la década del 70, que después se popularizó en todo el mundo.

El festejo de la Libertadores de 1972 en una revista partidaria de la época

El orígen tiene que ver con lo geográfico, ya que la Copa Libertadores de América fue dominada desde sus comienzos por equipos del Atlántico: Argentina, Uruguay y Brasil. Hasta 1972 ningún equipo del Pacífico había
llegado a una final, y el primero fue Universitario de Perú que cayó ante Independiente.

Al año siguiente llegó a la final un equipo chileno, Colo Colo, también de la zona. En este partido aparece el cántico. La copa se mira y no se toca, no se iba a ir para el lado del Pacífico, se la queda Independiente. Y así fue.

Santoro y Pavoni con la Copa del 73

Con ese canto, la hinchada roja pasó a intimidar a sus rivales en las copas. En Avellaneda era casi invencible y su gente lo hacía sentir. El siguiente equipo del Pacífico en llegar a la final sería Unión Española de Chile en 1975, que tuvo la misma suerte que los demás. Volvió a caer y también contra Independiente, que a esa altura ganaba su cuarta Libertadores consecutiva.

Se mira y no se toca, Correo Independiente (1975)

La Libertadores ya la había ganado un equipo paraguayo, Olimpia en 1979, pero sin ser considerado del Pacífico. Recién una década más tarde, en 1989, se dio que un cuadro de esa zona pueda ganar la Copa, Atlético Nacional de Colombia.

La frase no solo que no quedó en el olvido, sino que se popularizó y siguió vigente hasta nuestros días.

Repercusión de la frase en todo el planeta

Incluso se creó el mito de que una copa no debía tocarse antes de salir campeón, que traía mala suerte y quien lo hiciera se iría derrotado.

La “maldición” de tocar la copa antes de tiempo

Si bien hubo algunos casos de jugadores que tocaron la copa y sus equipos ganaron, por cábala la mayoría prefiere no hacerlo. Cuando sucede se habla demasiado del tema…

Otro de los casos donde un jugador toca la copa y su equipo pierde la final

La copa se mira y no se toca es una de las tantas frases conocidas por Independiente, que es sinónimo de copas.

El vale cuatro

El 6 de junio de 1973, Independiente ganaba su cuarta Libertadores de América. El Rey de Copas repetía el título luego de vencer en la final a Colo Colo de Chile, en un desempate disputado en Montevideo.

De esta forma, el equipo de Humberto Maschio (ídolo racinguista) lograba también la clasificación a la Copa Intercontinental y a la Segunda Fase de la Libertadores 1974.

El once titular en Montevideo. Arriba: Comisso, Raimondo, Santoro, Sá, López y Pavoni
Abajo: Bertoni, Galván, Maglioni, Semenewicz y Mendoza.

Con la tercera en casa Ver nota Independiente ingresó a la Copa Libertadores como campeón vigente, evitando así la Primera Fase. En el grupo de segunda ronda, como era habitual, se enfrentaban grandes equipos. Sus oponentes fueron el San Lorenzo bicampeón argentino y el Millonarios campeón colombiano, que habían ganado muy bien sus grupos.

Los primeros partidos fueron contra Millonarios. En Colombia fue derrota 1 a 0 y en Avellaneda fue triunfo 2 a 0 con goles de Pavoni y Balbuena. Como San Lorenzo obtuvo un valioso empate en Bogotá y derrotó de local a los colombianos por 2 a 0, el finalista iba a salir de los cruces entre los equipos argentinos.

Los duelos entre argentinos y colombianos en Buenos Aires, Millonarios cayó 2-0 con ambos

Por los resultados frente a Millonarios, el Cuervo estaba mejor parado para la definición. Un triunfo del local en El Gasómetro, colocaba en la final al campeón argentino, que venía de ganar invicto el Nacional 72 y de obtener el Metropolitano del mismo año. Pero para matar al Rey en una copa…

En el Gasómetro empatarían 2 a 2, a pesar de que Independiente estuvo arriba dos veces en el marcador con goles de Balbuena y Giachello. Con este resultado se definía el grupo en Avellaneda.

Al Rojo no le quedaba otra que ganar para ser finalista, a San Lorenzo ahora le alcanzaba con un empate, aunque debía visitar la Doble Visera, donde el dueño de casa era casi invencible. Independiente iba a lograr imponerse con un gol de Giachello en los primeros minutos del segundo tiempo.

En el otro grupo, Colo Colo dejaba en el camino a Cerro Porteño y Botafogo. El campeón chileno tuvo probablemente el mejor equipo en la historia de su país. Chile atravesaba un momento delicado y se dice que ese equipo pudo retrasar el golpe de estado por unos meses. En este contexto, el país entero estaba con Colo Colo.

La final de ida se jugó en Avellaneda. Promediando el segundo tiempo llegaron juntos los dos goles del partido, primero Sá en contra y después Mendoza metiendo al arquero en un arco y un gol que aún genera polémica, al ser falta contra el guardameta visitante, algo que generó una reacción violenta que el árbitro no vio. A pesar de todo esto, el empate era un buen resultado para el conjunto chileno que definía en el Estadio Nacional.

Su público un poco se sentía campeón antes de tiempo. La euforia sobrepasó los límites con las agresiones que sufrieron los jugadores de Independiente en Santiago. Luego de un gol mal anulado al local, la revancha terminó 0-0 y la finalísima se iba a jugar en Uruguay.

Cerca de 25.000 hinchas de Independiente viajaron a Montevideo, 190.000 personas asistieron a las 3 finales. Y pese a tener los Rojos jugadores uruguayos en el equipo, el público local se inclinó por los chilenos, por la idea que tuvieron de ingresar al campo junto al arriero (chileno) que encontró a los sobrevivientes (uruguayos) de la Tragedia de Los Andes.

Giachello convierte el gol de la copa y lo festeja al grito de “Soy un fenómeno, soy un fenómeno”

Empezó ganando Independiente con un gol de Mendoza. Antes del final del primer tiempo empataría Caszely, un muy buen delantero que fue el goleador de la copa. En el segundo tiempo, el Bocha Maschio ponía a Giachello, que venía de marcarle goles importantes a San Lorenzo. Y mandaba a la cancha, por primera vez en copas internacionales, a un chico que también se apodaba Bocha, un tal Bochini. Los 90 terminaron 1 a 1 con el Rojo jugando mejor, pero restaba el alargue.

El Rey fue por todo en el tiempo extra. Los cambios serían clave porque Bochini aportaría desequilibrio y Giachello gol, el gol del título después de mil rebotes. Pudo ser mayor la diferencia pero Independiente no pudo concretar algunas jugadas de peligro y el árbitro sancionó afuera del área una falta al mismo Giachello, que había sido claramente adentro. Dos a uno final y una copa más para el Orgullo Nacional.

Con esta copa, los más ganadores de América pasaron a ser Independiente y el gran Pepé Santoro. Nadie más que ellos tenía 4 Libertadores. Luego con los años, otros jugadores (también rojos) lograrían ser los más ganadores de la copa por detrás de Independiente.

El Rey de Copas, que ya era el máximo ganador de su copa, desde esa noche lleva 46 años liderando en soledad…

Mirá este imperdible video de las tres finales de la cuenta Estadísticas CAI:

El Rey Polaco

El 1° de junio de 1949 nacía Alejandro Semenewicz, uno de los jugadores más ganadores en la historia del Rey de Copas. El Polaco ganó 4 copas Libertadores, 1 Intercontinental, 2 campeonatos locales y 3 Interamericanas.

Alejandro Semenewicz - foto.jpg

Llegó en 1970, proveniente del Deportivo Morón. No tardaría demasiado en convertirse en un ídolo Rojo. Jugó 266 partidos en Independiente y convirtió 6 goles. Sus buenos rendimientos lo llevaron a la Selección Argentina en 1972.

1973 equipo vs San Lorenzo - Semenewicz.jpg

Semenewicz fue un volante de mucha entrega, que no tenía problemas en jugar de central cuando lo necesitaban en la defensa. Era el pulmón del equipo, un perro de presa que no paraba de correr. “Pastoriza organizaba, Raimondo pensaba y yo corría”, decía refiriéndose al gran mediocampo
rojo de comienzos de los 70. También fue un jugador inteligente y temperamental.

1972 campeón Libertadores equipo.jpg

Verdadero multicampeón que sumó 10 títulos en total y siempre ganó algo en cada una de sus 7 temporadas en el club:

  • Metropolitano 1970
  • Metropolitano 1971
  • Libertadores 1972
  • Libertadores 1973
  • Interamericana 1973
  • Intercontinental 1973
  • Libertadores 1974
  • Interamericana 1974
  • Libertadores 1975
  • Interamericana 1976

Un Orgullo Rojo que dejó todo con la camiseta del Rey de Copas.
¡Feliz cumpleaños Polaco!

Comienzo de la película Papeles en el viento

Chirolazo

El 29 de mayo de 1946 nacía Héctor Casimiro Yazalde, uno de los grandes goleadores que vistió la camiseta de Independiente. Con los Diablos Rojos fue campeón del Nacional 1967 y del Metropolitano 1970. Tuvo un promedio de gol altísimo, producto de 72 gritos en 113 partidos.

Héctor Yazalde - foto.jpg

Chirola llegó del humilde Club Piraña para formar parte de una de las grandes delanteras del club, junto a Bernao, Savoy, Artime y Tarabini.

Campeón en su primera temporada en Independiente, el aplastante Nacional 67. Yazalde fue el segundo goleador del equipo y del campeonato, con 10 goles, apenas un gol menos que Luis Artime.

Campeón Nacional 1967 - Delantera con Savoy, Bernao, Artime, Yazalde yTarabini.jpg

Yazalde terminó siendo el héroe del Metropolitano 1970. Convirtió el tanto del título, nada menos que contra Racing en El Cilindro para dar vuelta un partido muy difícil. También fue uno de los goleadores del campeón.

Sería elegido el mejor futbolista argentino de 1970, en el marco de los Premios Olimpia. Fue el primero en recibir el premio, que luego ganaron otros jugadores de Independiente: Pastoriza (1971), Raimondo (1974), Bochini (1983), Alfaro Moreno (1989), Islas (1992) y Milito (2002).

En 1971 marcharía a Portugal, a convertirse en ídolo del Sporting de Lisboa.
Un Orgullo Rojo, ya que Chirola Yazalde fue el primer argentino en ganar la Bota de Oro en Europa. El otro sería un tal Lionel Messi, quien recién en 2012 pudo superar sus 46 goles de 1973/74. Otro exIndependiente que ganó la Bota de Oro fue el uruguayo Diego Forlán, quien jugando en España la obtuvo en 2005 y 2009.

chirola yazalde bota de oro record messi.jpg

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