Tema terminado

Durante esta tarde, Diego Rodríguez firmó su contrato que lo vincula a préstamo con Rosario Central por un año y ya es un nuevo jugador a cargo del técnico Eduardo Coudet.

Tras varios días de idas y vueltas, en donde las negociaciones se habían dilatado debido a algunas cláusulas que no se terminaban de aclarar, el Ruso finalmente estampó su sello y le dio fin a una etapa de cinco años consecutivos en el club.

El contrato tendrá vigencia hasta junio de 2018 y contará con una opción de compra por el 50% del pase del marplatense.

De esta manera, y sumada la llegada de Damián Albil, Independiente contará con Martín Campaña -quien se supone titular- y Gonzalo Rehak para defender los tres palos.

Ay, Fernández…

Leandro Fernández debió retirarse del partido en el que se enfrentaban Independiente y Belgrano por una lesión que preocupa a todos.

En una jugada desafortunada, el extremo derecho del equipo comandado por Gabriel Milito intentó recuperar una pelota y se desplomó luego de que su rodilla hiciera un mal movimiento.

Si bien aún restan hacerse todos los estudios pertinentes, en la transmisión televisiva hablan de que se trataría de un esguince de rodilla. Ojalá no sea nada…

¿Trueque con Boca?

Durante las últimas semanas, el nombre de Pablo Pérez trascendió como el de uno de los posibles refuerzos para el mediocampo de Independiente, y con el correr de las horas, ciertos dirigentes confirmaron este interés.

El recambio post Copa Libertadores en el club de La Ribera le abrió las puertas a los rumores sobre la salida del futbolista del Xeneize, equipo que además está buscando al arquero que reemplace a Agustín Orión, otro de los que tendrá vía libre.

Es por eso que algunos medios partidarios de Boca mencionaron que el Mellizo Barros Schelotto está interesado en los servicios de Diego Rodríguez, arquero de Independiente, y que podría darse una suerte de trueque entre los pretendientes de cada club.

Si bien desde el entorno del Rojo han manifestado en reiteradas oportunidades el deseo de quedarse con el Ruso, diversos sitios sobre el club presidido por Angelici apuntan a que esta podría ser una puerta para destrabar las negociaciones y lograr un acuerdo para efectuarlas. ¿Cambiamos?


Primera radiografía

El ciclo de Milito en Independiente ya está en marcha y con la pelota, rueda también la ilusión del hincha al imaginar que el rumbo está en las manos acertadas. Si bien el debut aún no tomó color oficial, los primeros amistosos sirven de prototipo del esquema y la idea que pregona el técnico. En éstos, el Rojo demostró sobrados indicios de cómo busca jugar el Gabi, dejando de lado el resultado que obtuvo en cada uno.

Analizándolo en primer lugar desde el punto de vista ofensivo, la construcción del juego se basó en un equipo paciente y dominador, que se torna explosivo en los últimos 25 metros, y con centrales adelantados que hicieron las veces de volantes. A la hora de dibujarlo, podría haber sido entendido como un 4-3-3 o un 4-2-1-3, aunque a la hora de atacar, los laterales jugaron casi de volantes, llegando al área en varias oportunidades y siendo partícipes netos de las ocasiones de gol.

El Torito ofició de nexo principal entre la defensa y el mediocampo. Se lo vio con un rol participativo: es el encargado de hacer girar al equipo, que usa todo el ancho de la cancha, y además se ofrece como una diáfana opción de pase a toda hora. Ortiz o Méndez, de bajos rendimientos ambos, completaron la dupla. Para cambiar el ritmo y explotar en los últimos metros, Rigoni fue quien mayormente ocupó el puesto de extremo izquierdo y Leandro Fernández, el derecho. El Tanque Denis, a quien se lo vio mucho más ágil y movedizo, fue el 9 de referencia. Martín Benítez tomó mayor participación jugando suelto, como una especie de mediapunta; conociendo su habilidad en el mano a mano, puede ser interesante lo que logre.

Sin pelota, Independiente se tornó un rival intenso, que te sofoca con su presión adelantada y que entiende que su propuesta de ser protagonista requiere de una recuperación rápida. La marca, de mitad de cancha hacia adelante, suele ser al hombre y no a la zona. En diversas ocasiones, Rodríguez ocupó el lugar de falso tercer central ante las ausencias de los laterales adelantados. Aún le falta trabajo en este aspecto, aunque cabe resaltar que todavía no se contó con Víctor Cuesta, un hombre que -todos suponemos- será titular.

Claro está que los intérpretretes irán variando de aquí al comienzo del campeonato, y algunas de las caras nuevas han hecho un trabajo que dio que hablar. El caso más llamativo es el del juvenil Ezequiel Barco. Lo que se dice no es sanata: tiene un talento enorme y una capacidad de desequilibrio sorprendente; es muy ágil y habilidoso, aunque no debe olvidarse que hay que llevarlo como lo que es: un chico de 17 años. Seguramente tenga oportunidades con un técnico que promueve jugadores de las inferiores.

Otro ejemplo es el de Nicolás Figal. El préstamo le vino bien para solidificarse. Ya no es más ese pibe que sobra las jugadas siendo central, sino que entiende que debe descargar rápido y seguro, y además tiene la técnica necesaria para lograrlo; Damían Martínez aún no termina de acoplarse al 100%. Hoy por hoy, está al nivel de Toledo, pero su capacidad técnica es mayor; a Albertengo aún le falta recuperarse para estar entero. Todavía se lo ve falto de ritmo; y Sánchez Miño jugó muy poco como para evaluarlo.

El paradigma de Milito es un giro de 180° en relación al prisma con el que entiende el fútbol Pellegrino. A grandes rasgos, Independiente simuló ser un equipo sumamente físico, ancho e intenso que le gusta jugar con la pelota en los pies y que quiere ser el protagonista del partido. No creo que escuchemos muy a menudo la frase “no se jugó bien pero se ganó” de la boca de un entrenador que proclama este estilo de juego. Usa todos los espacios del rectángulo y aprovecha al máximo cada posición de los jugadores.

En la retina de los que lo pudimos ver, seguramente haya quedado una imagen alentadora. La primera prueba será en dos semanas ante Defensa y Justicia, por Copa Argentina, en un encuentro a todo o nada. Ahí será el turno de la puesta en escena de un esquema que parece promisorio y que, bien o mal, intenta desarrollar lo que el hincha de Independiente anhela ver: juego ofensivo.

El que se va sin que lo echen…

Pablo Forlán, padre y representante del exIndependiente Diego, habló esta mañana con Sportia y aseguró que le gustaría que su hijo juegue en el club.

“Diego quiere seguir jugando al fútbol por dos años más, porque se siente pleno. Y de volver a la Argentina, jugaría en Independiente”, aseguró su progenitor.

Además, agregó que “hubo algún contacto con Estudiantes de La Plata”, pero que “sería lindo poder verlo jugar en Independiente”.

Cachavacha jugó en el Rojo entre 1998 y 2002, y luego continuó su carrera en Europa, donde pasó por clubes como Manchester United, Villarreal, Atlético de Madrid e Inter de Milán. Sin embargo, cuando se le acababa el contrato con el equipo italiano y la gente aclamaba su vuelta, priorizó el dinero y divagó por las ligas brasilera y japonesa, donde pasó sin penas ni glorias.

Su último club ha sido Peñarol, donde ha quedado libre recientemente y demostró que su estado físico dejaba mucho que desear. El que se va sin que lo echen…

"Es fundamental que se quede Cuesta"

Gabriel Milito dialogó en conferencia de prensa, tras haber dirigido su primera práctica profesional al frente de Independiente, y manifestó que encontró “a un plantel con mucho entusiasmo, con mucha predisposición y con ganas de lograr cosas importantes”.

Consultado sobre el posible armado del mismo, el Mariscal prefirió ser cauto y expresó: “Iremos con paciencia detrás del objetivo. Tenemos tiempo para preparar el equipo”. Y agregó: “Buscamos que haya competencia interna para que todos puedan crecer y estén en su verdadero nivel”.

Acerca del mercado de pases, en el cual Independiente no ha tenido movimientos, el extécnico de Estudiantes de La Plata enfatizó sobre la importancia del zaguero central, Víctor Cuesta: “Es fundamental que se quede Cuesta. Está totalmente asentado dentro del equipo. Ha estado en un plantel repleto de futbolistas del exterior”.

Además, aseguró que ha pedido por “el regreso de Figal”, ya que “lo conozco de Reserva y sé de sus condiciones”. Y sin especular sobre posibles refuerzos, añadió: “Tenemos hecho un análisis del plantel, y en función a eso tomaremos la decisión de comprar o no jugadores. Han surgido muchos nombres de refuerzos que no son ciertos”.

Sin dar a conocer qué formación táctica utilizará, Milito aseguró que, de jugar con un esquema que incluya dos delanteros, “iremos viendo si se necesitan traer, porque tenemos delanteros de nivel”, y también elogió el presente del arquero Martín Campaña: “Lo hizo muy bien cuando le tocó jugar y ha demostrado estar a la altura”.

Por último, el técnico de Independiente se mostró satisfecho por la realización del Centro de Alto Rendimiento: “El complejo de alto rendimiento es un sueño hecho realidad. Con Sergio Agüero hicimos un gran esfuerzo”.

 

Empieza el nuevo ciclo

Gabriel Milito dio inicio a su primer ciclo como entrenador de Independiente y dirigió su primera práctica al frente del equipo, donde contó con 25 futbolistas para comenzar con los entrenamientos.

Los futbolistas del Rojo realizaron algunos movimientos físicos, y quienes sí trabajaron con pelota fueron los arqueros Diego Rodríguez, Facundo Daffonchio y Gonzalo Rehak, bajo el mando del entrenador de arqueros, Sergio Di Bartolo. Martín Campaña se encuentra con la selección uruguaya en Estados Unidos y regresará en los próximos días.

Otros de los ausentes fueron Víctor Cuesta y Gastón Del Castillo, quienes también trabajan con la Selección Argentina (mayor y Sub-20, respectivamente), y Jorge Figal, quien pese a estar anotado en la lista de la pretemporada, aún no pudo resolver su desvinculación de Olimpo.

Creando Identidad Roja

Este jueves 8 de junio, a las 9 hs, se llevará a cabo la primera de una serie de charlas denominada “Creando Identidad Roja”, dirigida hacia los juveniles de Independiente.

El principal objetivo de este proyecto, promovido por el Profe Juan Cruz Anselmi, será fomentar el sentido de pertenencia con el club con los chicos de las inferiores y hacerles entender, desde que dan sus primeros pasos por Villa Domínico, lo grande que fue, es y será ésta institución.

La primera de esta serie de conversaciones será llevada a cabo, nada más y nada menos, que por Ricardo Pavoni y Miguel Ángel Santoro, dos de las glorias más grandes que ha tenido Independiente, y que se dedican día a día a orientar el futuro de los futbolistas que surgen.

Las conversaciones de “Creando Identidad Roja” se llevarán a cabo en el gimnasio del predio de Santo Domingo (Villa Domínico), y, además del Chivo y Pepé, algunos de los exfutbolistas que serán invitados a formar parte de este proceso serán Trossero, Sa, Villaverde, Bochini, Bertoni, Galván, Marangoni, Burruchaga, Alfaro Moreno, Islas, Monzón, Garnero, López, Milito, Pusineri, Agüero, Matheu y Mancuello.

También lo fueron a él

En el día en que se le comunicó a Mauricio Pellegrino la decisión de que no continúe al frente de Independiente una vez finalizado su contrato, trascendió otra noticia referida a un despido.

Se trata de Daniel Valdez, coordinador general de la Reserva del club, hombre directamente ligado a Gabriel Milito y quien había llegado al Rojo durante el mandato de Javier Cantero.

El despido se oficializó el viernes aunque ninguna fuente quiso revelar las causas.

Lo que desencadenó la salida de Gabriel Milito, en el año 2014, fue la negativa por parte de la dirigencia a extenderle los contratos a Santiago Rodríguez y Miguel Gomis, coordinadores de infantiles e inferiores respectivamente, además de la ya conocida mala relación con ciertos integrantes de la comisión.

Ahora, cuando el nombre del exzaguero central vuelve a sonar para ponerse el buzo de DT, otro de sus laderos laborales vuelve a ser apartado. ¿Casualidad?

Nos debemos un respiro como hinchas

“¿Este paso por Lanús lo estás disfrutando más que tu paso por Independiente?”, le pregunta acertadamente el periodista de Diario Popular a Jorge Almirón, hoy puntero en Lanús. La respuesta es contundente: “Son los contextos diferentes. Tuve aceptación de los jugadores, y los veo que están convencidos de lo que hacen. Te doy un ejemplo, contra Rafaela perdíamos hasta los 35 minutos del segundo tiempo, y el equipo no tiró un pelotazo, tuvimos paciencia buscando el pase. En Independiente no lo podés hacer, porque ni bien el jugador pasa la mitad de la cancha ya desde la tribuna le piden que tire el centro por más que no haya nadie en el área, que divida la pelota. Y si no lo tira lo insultan, vienen los nervios y se desvirtúa la intención de juego, lo que se entrena, y todo eso empieza a generar inestabilidad porque los nervios se multiplican. La gente de Lanús entendió la filosofía de juego que intentamos, y entiende que no se puede tirar un pelotazo porque sí”.

Antes de comenzar esta columna, aclaro que el Extraterrestre nunca fue un santo de mi devoción. Entiendo que si su mandato en Independiente se dio de esa manera, fue porque nunca le terminó de encontrar la vuelta a un equipo endeble, y jamás haría una nota pidiendo que vuelva alguien a quien el hincha -y me incluyo- echó por la puerta de atrás. Lo que sí no puedo objetarle es falta de conceptos, porque con esa respuesta demostró que sabe y mucho.

Está claro que para ser un futbolista de primera división, además de tener todos los condimentos necesarios, hay que estar preparado psicológicamente. Y más aún para desempeñarse en un contexto como el que atraviesa hoy Independiente, donde la urgencia por ganar algo exaspera al hincha a niveles insorportables.

Los quince años sin títulos locales y seis sin internacionales convierten al Libertadores de América en un caldero hostil, donde cada pelota perdida es sinónimo de murmullo, donde en cada avance, como bien señala Jorge Suspenso, se pide tirarla al área por más que no haya nadie, y donde el jugador debe resistir a 40 mil almas exasperadas que descargan insultos y quejas al unísono.

Esto abre varios debates: ¿Sirve de algo insultar, silbar y murmurar durante el partido contra los propios jugadores? ¿Hay algún equipo que haya sido campeón con un técnico recién asumido por obra y arte de lo efímero, sin haber atravesado por un proceso de mejora? ¿Tanto nos cuesta aguantar hasta el final del partido y manifestar nuestro repudio en ese momento? ¿Esto ocurrirá siempre, con cualquier técnico que agarre los fierros calientes, indistintamente de que se llame Pellegrino, Almirón, Milito o Sampaoli, o solo pasa con los que no tienen sentido de pertenencia o se identifican con el club? Mi miedo más grande es que asuma Gabriel y que, si la cosa no anda bien, termine como le va a ocurrir al hoy técnico dentro de un mes.

Es complejísimo. Encontrar la racionalidad sumergidos en tanto tiempo de sequía es una ardua tarea. Tal vez nos debamos nosotros, los hinchas, reflexionar acerca de si realmente es productivo expresar el enojo en el momento en que la pelota gira. La desconfianza y la fragilidad que transmite el equipo hacen pensar que un gol en contra es sinónimo de derrota, y la poca actitud mostrada convalidan y engendran aún más ese sentimiento. Lo cierto es que no aporta nada. No seremos más hinchas ni los jugadores irán más al frente por putear en medio del partido. Es una avalancha de la que difícilmente saldremos, y que, partido a partido de local, se agiganta.

Últimas noticias

2
3
4
6

Send this to a friend