Al descubierto

Otra vez, el mismo estigma de la era Pellegrino vuelve a alejar a Independiente de una competencia. Los partidos decisivos, esos en los que se debe salir con el hambre de un depredador a buscar los tres puntos, son la estaca -por no decir “el miedo”- de un técnico que, ayer, empate ante el último del campeonato mediante, perdió todo mi crédito.

A diferencia de los otros encuentros que lo marcaron, como fueron los partidos por Copa Sudamericana y por la Liguilla Pre-Libertadores, en éste, el contexto no podría haber sido más favorable. En el momento en que Independiente pisaba el pasto de Junín, Rosario Central ya había perdido la punta a manos de Olimpo, Godoy Cruz regalaba su liderazgo en Liniers (luego, terminaría venciendo por 4-1) y Sarmiento, si sumamos ambas tablas de este extraño campeonato, solo tenía dos equipos debajo suyo, que eran Argentinos y Atlético de Rafaela, ambos correspondientes a la otra zona. Sin embargo, otra vez sopa. El técnico volvió a mostrar su hilacha y, a como ya nos acostumbró en éste último tiempo, nos volvimos sin torta y sin pan.

Con el plantel que tiene, Independiente no puede permitirse no patear al arco, no ser protagonista del partido o no imponerle sus condiciones de juego al rival. Es intolerable. El “con estos jugadores, nadie te saca campeón” es solo un subterfugio que ya no encuentra sustento dentro de un equipo que tiene, al menos, un jugador por línea de calidad internacional. Que Cuesta va a los olímpicos, que a Tagliafico lo quieren todos, que el Cebolla es titular en cualquier lado, que a Leandro Fernández lo quiere Boca, que vuelve Denis y que la mar en coche. Tampoco me parece que haya que culpar a los dirigentes, quienes, bien o mal, cumplieron con todas o la mayoría de las exigencias de este cuerpo técnico. El responsable tiene nombre y apellido.

El entrenador es quien debe ajustar y darle forma al juego del equipo según los intérpretes que tiene. Eso es lo que te dicen en la primera clase del curso para poder ejercer la profesión. En Independiente, a simple vista, el peso específico parece encontrarse en la naturalidad ofensiva de éstos. Hasta sacando a Denis, Vera, Benítez, Leandro Fernández, Albertengo, Rigoni, Droopy, el Cebolla, Ortiz y Méndez, te encontrás con que los laterales, Tagliafico y Toledo, pueden ser usados para el mismo fin. Entonces, ¿cómo es posible que te vuelvas de Junín con solo un remate al arco claro de gol en tu haber, contra el antepenúltimo de la Primera División? El único grande que no juega copas ahora tampoco incomoda a un pálido club que lucha fecha a fecha para no descender.

Cada quien cosecha lo que siembra. Independiente llegó a ésta parte del campeonato jugando mal, pero con resultados que, por ache o por be, terminaron siendo positivos. Los hinchas nos ilusionamos por la posición en la tabla pero cuando llega el momento de probar que no fue casualidad, el técnico se empeña por demostrar todo lo contrario. “No generamos situaciones de gol pero tuvimos el control del partido”, atinó a decir con desparpajo después del empate, en una escasez de lucidez absoluta.

Quizás todo este despilfarro de palabras esté de más y Dios quiera que Godoy Cruz sea el paralelismo del Leicester, sorprendente puntero de la Premier League, y que el Lanús del viejo amigo Jorge Almirón, el Tottenham. Nosotros, otra vez, nos tendremos que conformar con encontrarnos en la vereda de enfrente, la que hoy transita el Arsenal: esa del que siempre tiene todo para ser campeón y no lo fue.

"Cuando termine el Mundial"

Sergio Agüero pasó por los micrófonos de “Independiente en la Uno” y le puso fecha a su tan esperado retorno a Independiente.

“Está claro que voy a volver para retirarme en Independiente. Ni bien termine el contrato con el Manchester City, me rajo para allá”, sentenció el Kun. Y agregó: “Finaliza después del Mundial de Rusia”.

Además, el ex Atlético Madrid bromeó sobre la posibilidad de que Messi juegue en Independiente y contó una anécdota que vivió con el rosarino: “Lío me dijo, una vez: ‘Si querés que vaya al Rojo, vos tenés que jugar en Newell’s'”.

Acerca de la salida del ingeniero Manuel Pellegrini para que Josep Guardiola asuma la dirección técnica del club inglés, el delantero argumentó: “Es un poco loco que sepas que va a llegar un técnico cuatro meses antes de que se vaya”. Y añadió: “Messi me dijo que Pep es muy exigente”.

Por último, Agüero analizó el presente deportivo de Independiente y señaló: “Llegaron muchos jugadores y falta que se conozcan más. Cada vez que miro los partidos, van cambiando y se hace difícil para uno que le vayan modificando al que tiene al lado”. Y concluyó: “Al ser un torneo corto, es difícil. Esperemos terminar lo más arriba posible”.

"Estamos a muerte con Pellegrino"

Hernán Pellerano se mostró contento por la victoria de Independiente ante Colón, aunque destacó que “la prioridad era ganar” y que “estábamos de golpe tras golpe. Si no ganábamos hoy, iba a ser definitorio”.

Ante la salida de Diego Rodríguez del equipo, el jugador fue designado capitán y declaró: “Fue hermoso. Uno cuando firma con un club tan grande se imagina el debut, el clásico, pero no ésto. Es una responsabilidad”. “Lo importante es que se ganó”.

Por último, alejando ciertos rumores sobre una posible salida del técnico, finalizó: “El equipo siempre estuvo unido. Me tocó tener un grupo muy bueno, y por suerte le pudimos responder a Pellegrino. Estamos a muerte con él”.

"Fue un partido difícil"

Mauricio Pellegrino dialogó en conferencia de prensa y analizó la victoria ante Colón de Santa Fe: “Fue un partido difícil desde lo anímico y desde lo táctico. Colón te genera superioridad en ataque. Hemos tenido 6 o 7 situaciones, aunque el partido fue más duro de lo que parece en el marcardor”.

“Denis y Vera necesitan estar más cerca del arco. Para mí gusto, tuvimos poco la pelota y nos faltó más paciencia, que llegó más al final”, continuó el DT. Y agregó: “El equipo jugó muy apresurado; tiene que tener más calma”.

Acerca del debut del arquero Martín Campaña, explicó: “No era fácil, porque era el primer partido, pero no ha tenido muchas intervenciones. En las que le tocó estuvo bien parado, aunque tampoco se sufrió mucho en defensa”.

Una de las claves de la victoria fue el buen trabajo que se hizo mediante la pelota parada, luego de bastante tiempo sin que eso ocurriera, y respecto a ésto, Longaniza subrayó: “El golpeo de la pelota parada es casi el 70%. Tenemos gente de envergadura en la materia y hemos hecho un buen trabajo. Droopy y Emiliano le pegan muy bien y le hicimos mucho daño”.

Por último, destacó los ingresos del Cebolla Rodríguez y de Diego Vera: “Es una buena noticia tenerlos”.  Y concluyó: “Vamos a evaluarlos, de cara al próximo partido”.

Y un día, cambió el arquero

Martín Campaña debutó en el arco de Independiente en el partido ante Colón, en el cual el Rojo resultó victorioso por 4-1.

El arquero uruguayo irrumpió en un equipo en el cual no atajaba otro arquero que no fuera Diego Rodríguez, quien se desempeñaba como titular y que estuvo al frente de 97 encuentros consecutivos.

Con una atajada clave en el primer tiempo, tras un potente remate desde afuera del área que desvió y dos centros muy bien cortados, Campaña redondeó un rendimiento aceptable para un arquero que no atajaba hace tres meses. Luego, en la segunda mitad, tendría un grosero error al quedar pagando en una salida, que fue afortunadamente despejada por Nicolás Tagliafico.

En líneas generales, el arquero tuvo un correcto debut, sin mucho que hacer en el gol, que proviene de una desatención por el lado de Gustavo Toledo.

Aprevidos

La Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APREVIDE) dictaminó la sanción que le caberá a Independiente, luego de los hechos ocurridos con las bengalas en el Estadio Libertadores de América, ante Racing.

El organismo determinó que el club sólo pueda disputar el partido ante Colón de Santa Fe con los hinchas que sean socios. Además, identificó a Mariano Martín Pavón y Christian Lionel Sabelli como responsables de los hechos, mediante las imágenes que tomaron las cámaras de seguridad del estadio, y desde la institución se comprometieron a prohibirles la entrada por dos años.

Ecuánimes

Un partido que se está jugando se interrumpe por un suceso extrafutbolístico. Al poco tiempo se reanuda, y el equipo que se encuentra en desventaja sale con hambre y se come la cancha, hasta conseguir el empate que, finalmente, buscaba.

¿Hablo de Racing? No. Es Rosario Central. El domingo 21 de febrero trazó uno de esos paralelismos que asustan.

Lo peor que pude haber hecho cuando volví de la cancha fue haber visto al equipo de Eduardo Coudet. Muestra de hombría, de garra, de convicción, de hambre de victoria, de insatisfacción, de inconformismo, de orgullo, de rebeldía; todos estos adjetivos y sustantivos que hace años pedimos en Independiente, pero que no parecen tener significado en Avellaneda.

Imagino que el primer acto que todos hemos tenido, después del recontra golazo de López, fue putear a los cinco o seis idiotas que encendieron esas bengalas, al grito de “las prenden en el mejor momento anímico del equipo, imbéciles”. Voy a limitarme a hablar sobre esto. Quisiera no tener que aburrir con un descargo enorme y un sermón de que nos estamos convirtiendo en ellos. Pero sí es importante resaltar que, mientras más tarados avalen este tipo de cosas, peor nos irá. El hinchismo por la hinchada es la categoría más baja a la que se puede acceder, y el próximo escalón será el de apropiarse de la garantía de una fiesta en cualquier partido, ajena o no al resultado.

En cancha, Independiente no hizo mérito alguno para justificar la obtención de los tres puntos. Fue el híbrido de un equipo que no sabe atacar y que intenta no recibir goles. En 90 minutos, se generó una sola situación de gol, mediante un tipo que había entrado a los 80 y definida por otro que, a mí entender, hizo absolutamente todo mal salvo el gol.

Aún así, jugando de local y cuando la presión la tuvo el rival, no fue capaz de cerrar el partido. En lugar de aguantar la pelota, se la cedió al que era quien debía estar nervioso por conseguir el empate. Y, para colmo, llegan a éste como si fuera un cuento de Fontanarrosa: tirando una chilena en el último minuto. Ni siquiera la viveza de meter la cabeza cerca del pie y quedarse tirado en el piso, agarrándose la cara y aduciendo un golpe, a ver si sacás un foul como le hicieron a ellos hace dos fechas. Nada.

Lo más defraudante, quizás, es la culpa de sentir que Racing vino a eso: a buscar el punto que se llevó. Porque si vos no podés conseguir lo tuyo, vaya y pase. Pero, además, bailaste al compás de su objetivo y no te inmutaste ni un poco. La carencia de rebeldía es notoria. En el segundo tiempo, les movían la pelota de un lado a otro, y los de rojo corriendo atrás, como si jugaran al loco.

Después de lo de ayer, lo futbolístico pasa a un segundo plano. El reordenamiento, además de táctico, debe tener sus raíces en lo actitudinal. Una sola cosa anhelo: ver en Independiente los valores de Central, con ese hambre, ese orgullo, esa vergüenza que sintieron los tipos al percibir cómo se les escapaba aquello que sabían que podía ser suyo. Ayer era la prueba perfecta para demostrar que, al menos, un poco de eso se guardaban consigo. Sin embargo, a nadie le importó. El Indio tiene razón: hay caballos que se mueren potros, sin galopar.

Involución

Dicen que el que se quema con leche, ve una vaca y llora. Sin embargo, el refrán parece no aplicar para Mauricio Pellegrino, quien cometió casi todos los mismos errores que ante Godoy Cruz en la fatal derrota ante Rosario Central. Y es fatal por ser la que te aleja del campeonato en la tercera jornada, en un torneo de tan solo 16 fechas.

Ayer, Independiente mostró su peor versión. Lo que ningún hincha quiere ver. Después de una larga pretemporada, el equipo involucionó de manera escalofriante. Estuvo impreciso, carente de criterio para resolver jugadas, fue largo cuando debió ser corto y ancho cuando tuvo que ser escueto, y utilizó al pelotazo como única vía de escape desde el fondo.

Con una mixtura de titulares y suplentes, el Chacho Coudet copó el medio de Independiente con suma facilidad. La dupla Méndez-Ortiz, al margen de encontrarse en un nivel muchísimo más bajo al del año pasado, se vio opacada, tanto con Godoy Cruz como con Rosario, por dos simples “marcas sombra” sobre ellos, y así de fácil se anuló toda la creatividad posible en el centro de la cancha. Se necesitan más opciones que ayuden a estos intérpretes, más cuando los volantes no gravitan.

El esquema 4-2-3-1 es lo segundo que debe suprimirse. Benítez tiene que volver a jugar dentro del área, puesto donde logró su explosión. Como volante izquierdo, vuelve a ser el mismo que usó Almirón y ni siquiera logra asistir con nitidez a Denis.

Como hace semanas vengo mencionando, lo peor del Independiente de hoy es Toledo. Bajo estos rendimientos, se entiende por qué se ofreció el oro y el moro por un lateral derecho. Abstrayéndonos del absurdo penal que comete, la falta de criterio para resolver una jugada es difícil de entender. En cada intervención se mostró dubitativo, intranquilo, como si cargara con mucha más presión de la que un carrilero pueda tener. El gran partido que disputó en Mendoza parece haber sido una casualidad, después del mamarracho de ayer.

Aquino, un jugador que he cuestionado en miles de ocasiones, me pareció el único rescatable. Verticalizó, profundizó pases con mucha claridad y hasta asistió a Benítez en la del palo. Desconozco por qué tanto empecinamiento de la gente para con él, que salió silbado como si vistiera la camiseta rival, y también por qué fue sustituido.

El domingo, Independiente recibe a Racing. Una derrota más podría significar el fin de la era Pellegrino -por más que no coincida con que eso deba ser así-, además de una catástrofe. Los primos vienen de comerse cinco en Rosario y todavía no ganaron por el torneo local. Sin embargo, en cuanto a rendimientos, no andamos tan lejos de ellos. Independiente necesita un cambio urgente, de esquema, de ideas y de propuestas, y solo quedan cuatro días para que el barco no se hunda. Es hora de abandonar el capricho y ofrecer alternativas.

Mano a mano con Martín Campaña

En el primer ciclo de entrevistas de Orgullo Rojo del año, Martín Campaña se tomó un rato para hablar sobre su llegada a Independiente, la situación actual de su colega Diego Rodríguez y su paso por la selección uruguaya de fútbol.

“Independiente me tentó, desde el primer día que me lo nombraron, por su historia en sí y por su gente”, afirmó el arquero, en relación a su arribo.

Además, contó que su padre no quería que fuese arquero y explicó: “Me decía que es un puesto muy ingrato”. En relación a esto, se refirió al delicado momento que pasa Diego Rodríguez en el Rojo y sentenció: “Es un trato especial, pero él la está llevando muy bien”. ¡No te la pierdas!

La primera academia de la semana

Independiente, uno de los escoltas en la Zona 1 del Torneo de Primera División, recibirá a Rosario Central, que llega entonado por la victoria en el clásico rosarino e invicto.

El encuentro se disputará en el estadio Libertadores de América, desde las 19.15, con Jorge Baliño como árbitro y televisación de Canal 13.

Central suma 6 puntos, gracias a las victorias sobre Godoy Cruz (1-0) y Newell’s (2-0), en tanto que el Rojo tiene 4 unidades, producto del 1-0 sobre Belgrano y el empate 1-1 con los mendocinos.

Independiente no jugó bien ante Belgrano y Godoy Cruz, por esa razón, la prioridad es mejorar las flojas actuaciones que tuvo en las dos primeras presentaciones.

El técnico Mauricio Pellegrino tiene previsto mantener la alineación del ‘Rojo’ que puso en cancha el viernes pasado frente a Godoy Cruz, en Mendoza.
Eduardo Coudet, entrenador del elenco rosarino, comenzará con la rotación de jugadores del equipo titular para dosificar el desgaste físico teniendo en cuenta que en el corto lapso comenzará a jugar torneo local y Copa Libertadores.
El Chacho no confirmó la formación titular que jugará en Avellaneda, pero los jugadores que terminaron el clásico con molestias musculares son el marcador central Javier Pinola, reemplazado en el segundo tiempo; el volante central Damián Musto y el delantero Marcelo Larrondo, quienes no serán titulares y serán preservados para el partido del domingo ante River Plate en Arroyito.
En lugar de Pinola jugaría el marcador lateral derecho Víctor Salazar y obligaría a Pablo Alvarez a pararse como primer marcador central; mientras que en reemplazo de Musto ingresaría Gastón Gil Romero, y el ‘Chaqueño’ Germán Herrera sería el reemplazante de Larrondo.
En lugar de Colman podría volver el chaqueño Walter Montoya, de flojo primer tiempo en el clásico, mientras que Jonás Aguirre reemplazaría al ‘Mono’ Fernández y resta saber si será de la partida Marco Ruben, con algunas molestias musculares.-Posibles formaciones-

Independiente: Diego Rodríguez; Gustavo Toledo, Hernán Pellerano, Víctor Cuesta y Nicolás Tagliafico; Jorge Ortiz y Jesús Méndez; Emiliano Rigoni, Claudio Aquino y Martín Benítez; Germán Denis. DT: Mauricio Pellegrino.

Rosario Central: Manuel García; Víctor Salazar, Pablo Alvarez, Alejandro Donatti y Cristian Villagra; Walter Montoya, Gastón Gil Romero, Giovani Lo Celso y Jonás Aguirre o José Luis Fernández; Germán Herrera y Marco Ruben. DT: Eduardo Coudet.

Arbitro: Jorge Baliño.
Estadio: Libertadores de América.
Hora de inicio: 19.15, por Canal 13.

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