La octava

El 26 de noviembre de 1974, Independiente se adjudicaba por segunda vez consecutiva la Copa Interamericana.

El Rey de Copas venció por penales a Deportivo Municipal de Guatemala, luego de ganar el primer partido por 1 a 0 y perder el segundo por idéntico marcador. Ambos encuentros se disputaron en suelo guatemalteco. El equipo dirigido por Pipo Ferreiro, una gloria Roja, ya empezaba a dominar una copa más.

La 8va copa del Rey

El tricampeón de América tenía la posibilidad de sumar una nueva copa a sus vitrinas, la Interamericana, enfrentando al campeón de la Copa de Campeones de la Concacaf, el Deportivo Municipal de Guatemala.

Al igual que en la edición anterior, con triunfo ante Olimpia de Honduras, el Rojo cedió su localía y accedió a jugar de visitante no solamente un partido sino que ida y vuelta. El primero se jugó el 24 de noviembre en el Estadio Mateo Flores, en la capital de Guatemala, y el Rojo ganó 1 a 0 con gol de Bochini a los 15 minutos del primer tiempo.

El Rey de Copas formó con Gay; Commisso, M.A López, Sá y Pavoni; Raimondo, Galván y Saggioratto; Balbuena, Bochini y Bertoni.

El partido de vuelta se jugó en el mismo estadio a los dos días y el Rojo salió a la cancha con los mismos once. Volvería a ser parejo pero esta vez sería derrota 1 a 0 con gol del argentino Mitrovich.

Con un triunfo 1-0 por lado, fueron a penales donde se impondría el Orgullo Nacional por 4 a 2. Convirtieron Pavoni, Giribert, Bochini y Bertoni, mientras que Gay volvió a ser el héroe, como en la Libertadores del mismo año, para sumar la octava copa a las vitrinas.

En 60 años de copas de la Conmebol, Independiente es el máximo ganador de la Copa Libertadores (la más importante), Supercopa Sudamericana (la disputaban todos los campeones de América), Sudamericana (la secundaria actual) y también de la Interamericana (que repetiría en 1976)… la única copa que unió al continente en sí.

Por eso Independiente fue 3 veces campeón de toda América, un Orgullo Rojo como tantos.

Así empezó todo

El 24 de noviembre de 1963, el Rojo sumaba un nuevo título de Primera División, en un campeonato que peleó con River hasta el final. Si bien le alcanzaba con empatar en la última jornada, todo se definió en un irregular partido con San Lorenzo que finalizó en goleada por 9 goles a 1. El campeón perdió tan solo 3 partidos a lo largo del año.

Arriba: Vázquez, Mario Rodríguez, Conigliaro, Savoy y Gugliardi.
Abajo: Santoro, Navarro, Rolan, Decari y Paflik

El campeonato de 1963 fue muy disputado entre dos equipos que miraron a todos desde arriba, casi de principio a fin, ellos fueron River Plate e Independiente. El Rojo, con 5 triunfos y 4 empates, se mantuvo invicto hasta la fecha 10 que cayó ante Boca por 3 a 2 en condición de visitante. Sin embargo el puntero era River que tuvo un comienzo prácticamente ideal.

Promediando el torneo, el Orgullo Nacional seguía sin perderle pisada al Millonario pero mostró su peor versión: entre la fecha 10 y la 17 apenas ganó 2 juegos, empató 3 y perdió sus únicos 3 partidos del campeonato. También es cierto que en el medio visitó a Boca, River (empate en 0 en el Monumental que no movió la punta del torneo) y San Lorenzo. Además de jugar y perder el clásico contra Racing, que lo dejó sin su director técnico Renganeschi (jugador de la década del 30) que venía siendo cuestionado.

La campaña del campeonato de 1963, Independiente fue el que más ganó y menos perdió

Pero la llegada de Manuel Giúdice cambiaría la historia; el equipo se encontraba a tres puntos de River, pero con cuatro triunfos al hilo lo iba a alcanzar en la cima y el final se tornaba muy emocionante. Ambos tenían que enfrentarse entre sí y hacer lo mismo con Boca Juniors, que pasaba a ser una especie de juez en la última parte del campeonato.

Un empate en La Plata con Gimnasia y otro en el clásico con Boca, volvía a dejar al Rojo detrás de River, por dos puntos. Pero llegaba la antepenúltima fecha, la número 24, y se enfrentaban en Avellaneda.

Mario Rodríguez convirtió los dos goles y fue el héroe en el partido clave del torneo

Independiente vencería a River por 2 a 1 con dos goles de Mario Rodríguez y de esta forma los dos equipos pasaban a compartir la punta con 33 puntos. La fecha siguiente sería crucial porque mientras los Rojos goleaban a Argentinos Juniors en cancha de Atlanta, Boca le dejaba el campeonato servido en bandeja al vencer a River en El Monumental.

La última jornada definía el título y a Independiente le alcanzaba con empatar de local frente a San Lorenzo para consagrarse campeón, siempre que River pudiera vencer a Argentinos Juniors de local, sino hasta perdiendo era el vencedor de 1963.

No iba a ser un encuentro sencillo, aún cuando San Lorenzo volvía a quedar nuevamente de mitad de tabla para abajo. Por empezar estaba incentivado por un River que depositaba en ellos su última esperanza.

Aquel 24 de noviembre, el Rojo salió a la cancha con: Toriani; Ferreiro, Navarro, Maldonado y Rolan; Mura, Paflik y M. Rodríguez; Bernao, Vázquez y Savoy.

Savoy convierte el gol del empate, se empezaba a celebrar el campeonato

El Ciclón comenzó mejor y con un gol de Héctor Veira se puso arriba. A los pocos minutos logró igualar Savoy, que de penal daría vuelta el partido para que el Rojo comience a celebrar el título. Pero el desarrollo sería muy anormal. Previamente una patada de Navarro había sacado de la cancha a Veira y generó polémica. Con el tiempo se generó un mito de que lo lesionó adrede, que lo rompió y hasta que lo había llegado a amenazar anteriormente. Pero el mismo Bambino negó la mala intencionalidad del defensor de Independiente como también que haya sido una lesión
importante, para él claramente lo había agrandado todo el periodismo.
Sucede que el complemento sería todavía peor, Bernao consigue el tercer tanto del Rojo y ya no hubo más partido.

El equipo visitante, en inferioridad numérica y disconforme con un arbitraje localista, puso poca resistencia y fueron llegando más goles. Savoy en dos oportunidades, Vázquez, Bernao y Mario Rodríguez aumentaron la cifra hasta ocho, y el 9-1 final llegaría con un gol en contra intencional de Rossi.

Audio de Veira desmintiendo al periodismo (Emoción Roja)

El equipo y el campeonato no merecían un final así, el Rojo gritó campeón una vez más y Giúdice empezaba una era muy exitosa que seguiría en América. A raíz de estos hechos, el plantel no tenía buena relación con el periodismo y nació el saludo histórico con los brazos en alto, sin posar en las fotos clásicas.

Festejos en el vestuario del campeón

Música Roja

La máquina Roja

Un día como hoy pero hace 80 años, Independiente se consagraba bicampeón de Primera División, luego de vencer a Platense tres fechas antes de que finalice el torneo.

Fue tan impresionante la contundencia, que el Orgullo Nacional volvió a superar la barrera de los 100 goles, convirtiéndose en el equipo que más veces lo logró en el profesionalismo (4) y también saliendo campeón (2). Sus 218 goles en el bicampeonato fueron un récord para el fútbol argentino.

Un Arsenio Erico imparable fue goleador del campeonato por tercera vez consecutiva, y con el tiempo jamás lo igualarían.

El equipo que más goles metió en un campeonato, el que más veces superó los 100 goles en el profesionalismo y el que más veces salió campeón

El Rojo de finales de los 30 fue sin dudas uno de los mejores de la historia del fútbol argentino. Contaba con un trío de ataque fenomenal conformado por Erico, Sastre y De la Mata. Bello era un arquerazo y además tenía grandes jugadores como Lecea, Coletta o Celestino Martínez quienes sostenían el equipo.

El conjunto de Guillermo Ronzoni venía de ganar el Campeonato de 1938 de forma brillante, con una diferencia de gol abrumadora, y de llevarse la Copa Aldao contra Peñarol (campeón uruguayo) y la Copa Ibarguren contra Rosario Central (campeón de la Liga Rosarina). El 39 lo agarró con una racha de 10 triunfos en fila del campeonato anterior, más dos por estos encuentros coperos. Sumado a las primeras fechas, logró alcanzar un récord de 12 victorias seguidas en el profesionalismo que duraría varias décadas.

Independiente tuvo una buena primera rueda con varios triunfos contundentes (goleadas a Estudiantes, Lanús, Vélez, Ferro, Argentino de Quilmes, Tigre y Atlanta), pero no le alcanzó para terminar en primer lugar. Huracán, de gran campaña, finalizó por encima de los grandes. En la segunda rueda el Rojo pudo hacer la diferencia y con el correr de las fechas se fue encaminando a ganar un torneo que lo tenía como candidato por ser el equipo sensación. Continuaron las victorias abultadas (goleadas a Boca, Ferro, Gimnasia, San Lorenzo, Tigre y Atlanta), y en la parte final solo restaba esperar el día de la consagración.

Así quedó la tabla de posiciones

Faltando tres fechas, el Rojo visitaba a Platense con: Fernando Bello, Fermín Lecea, Sabino Coletta, Luis Franzolini, Raúl Osvaldo Leguizamón, Celestino Martínez, Juan José Maril, Vicente de la Mata, Arsenio Erico, Antonio Sastre y Juan José Zorrilla.

Con el 2 a 0 logrado gracias a los tantos de Sastre y De la Mata, sumó así su segundo título profesional que fue muy celebrado por su gente empachada de tanto fútbol.

La hinchada festeja el bicampeonato

El Orgullo Nacional tuvo la delantera más eficaz (103 goles a favor) y la defensa menos vencida (37 en contra), fue el equipo que más partidos ganó y el que menos perdió. Un campeón con todas las letras que seguía sumando récords.

Finalizó el campeonato con 6 puntos de diferencia (considerable recordando que los partidos ganados otorgaban 2) sobre River Plate y Huracán que compartieron la segunda ubicación.

Arsenio Erico anotó 41 goles y fue el goleador del campeonato por tercera vez consecutiva.

El artillero máximo del fútbol argentino marcó 92 goles entre los 3 campeonatos que fue goleador

¡Entre Erico, Sastre y De la Mata convirtieron 76 goles!

Cumple Maranga

El 17 de noviembre de 1954 nacía en Rosario, provincia de Santa Fe, Claudio Marangoni, uno de los mejores volantes centrales que tuvo Independiente y el fútbol de nuestro país. Jugador de elegancia pura, en el Rey de Copas ganó campeonato, Libertadores e Intercontinental.

Con sus manos dice “Acá está Independiente”, luego de ganar una Liguilla en La Bombonera

Maranga comenzó su carrera en Chacarita Juniors, donde debutó en 1974. Después de dos temporadas pasaría a San Lorenzo, donde se destacó antes de marchar al Sunderland inglés. Tras un año en Europa, regresó a Argentina en 1981 para jugar en Huracán.

En 1982 se daría su paso a Independiente, donde vivió los mejores momentos de su trayectoria. Siendo un mediocampista muy técnico y de calidad, encajó perfecto en el gusto del hincha Rojo y se transformó en uno de los más queridos.

Campeón del mundo en 1984, levantando la copa con Trossero

Sus títulos llegaron en un equipo de lujo del Pato Pastoriza: ganó el Campeonato de 1983, la Libertadores y la Intercontinental de 1984 en la que asiste a Percudani en el gol del triunfo al Liverpool.

Fue parte de un mediocampo extraordinario, uno de los mejores que tuvo el fútbol argentino, junto a Giusti, Bochini y Burruchaga (tres campeones del mundo con Argentina en México 1986).

Su partida a Boca le dolió mucho al hincha que lo consideraba un ídolo. Sus últimas dos temporadas las jugó en el cuadro de La Ribera.

Bochini lo elude con facilidad en un clásico frente a Boca

De hecho en la despedida del Bocha, en diciembre de 1991, la gente silbó cada vez que tocaba la pelota. En un caso similar al del Pocho Insúa, con el paso del tiempo y al haber mostrado siempre respeto por Independiente, empezó a pesar más lo positivo que lo negativo, y de ese manera llegó la redención con el hincha.

Una recordada frase suya es la siguiente: “Cuando errábamos un pase, la gente te lo perdonaba. Cuando errabas dos, murmuraban. Y cuando errabas tres, sabías que no podías jugar más en la Primera de Independiente”.

En el Orgullo Nacional jugó 264 partidos, entre 1982 y 1988, y convirtió 30 goles.

Disfruten el siguiente video, que es un compilado hecho por un usuario de Youtube, de todo lo que hizo Maranga en un partido por la Copa Libertadores del 87 ante el Táchira y otro en la final del 84 frente a Gremio. Para recordarlo o conocerlo, según la edad que tengas.

Un Rojo en el Savoy

Un día como hoy pero de 1940, nacía Raúl Savoy, fundamental en la ofensiva del Independiente que ganó las primeras copas Libertadores, formando parte de grandes delanteras del club en los 60.

Hizo una gran dupla con Mario Rodríguez

Savoy llegó a Independiente en 1963 junto a Mario Rodríguez, su compañero desde Chacarita. Fue un zurdo creativo que salió campeón de Primera División en el año de su llegada al Rojo y se dio el lujo de ganar las primeras Libertadores del Rey de Copas en 1964 y 1965. En el 67 ganó el Campeonato Nacional integrando un ataque demoledor que se consagró con un 4-0 al Racing campeón del mundo.

Jugó 204 partidos en el club entre 1963 y 1968, convirtiendo 54 goles. En 1969 continuó su carrera en Boca Juniors donde siguió ganando títulos, y luego de un paso por el fútbol uruguayo, se retiró en el soccer de Estados Unidos en 1973.

Falleció en 2003 con 63 años, pero sigue viviendo en la eterna gloria del Rey de Copas.

La que faltaba

Se cumplen 25 años de la primera Supercopa Sudamericana ganada por Independiente. La tarde del 9 de noviembre de 1994, el Rey de Copas vencía a Boca Juniors en la Doble Visera y se adjudicaba el gran trofeo que le faltaba.

Previamente había dejado en el camino a todo equipo brasileño que se cruzó por su camino. El Rojo no es solamente el máximo ganador de Libertadores, también lo es de esta copa que jugaban todos los campeones de América.

La campaña del campeón, borró a los brasileños y le ganó la final a Boca

La Supercopa Sudamericana era una copa que se disputaba desde 1988, entre todos los campeones de América a eliminación directa. El Rojo, como máximo ganador de la Copa Libertadores y por el prestigio que ésta representaba, aspiraba a ganarla y así revalidar su estirpe copera.

El Independiente de Miguel Brindisi acababa de ganar el Torneo Clausura de 1994 y a la semana ya ponía en marcha su ilusión por la Supercopa. En el cruce de octavos salió sorteado Santos. La ida se jugó en Brasil con un pésimo estado del campo, inundado y embarrado. Bajo estas circunstancias llegó el único gol de la noche de Rotchen en contra, tras un blooper al querer despejar la pelota.

Había que dar vuelta la serie en Avellaneda y el local no tuvo mayores inconvenientes. Se fue al entretiempo con la ventaja necesaria, gracias a los goles de Arzeno y Usuriaga. En el segundo tiempo Rambert y Perico Pérez de penal completaron el 4-0 final para llegar tranquilo a cuartos.

En cuartos jugaría contra el ganador de Gremio–Racing, que en Brasil habían igualado 1 a 1. Todo hacía pensar que podía darse un clásico de Avellaneda pero el equipo de Porto Alegre ganó de visitante en el Cilindro.

La ida se disputó en Brasil y el Rojo se puso en ventaja en la parte final del segundo tiempo con un gol de Rambert, por lo que se encaminaba al triunfo por el mismo resultado con el que lo había vencido en la final de la Libertadores 10 años atrás. Pero el árbitro vio una falta que no existió en la medialuna y con un golazo de tiro libre el local empató el partido.

En la Visera pudo imponerse al duro equipo dirigido por Luiz Felipe Scolari (campeón del mundo con Brasil en 2002) con goles de Usuriaga y Gustavo López, uno por tiempo. Este Gremio sería campeón de América unos meses más tarde.

En semifinales tocaría por tercera vez consecutiva un equipo de Brasil; esta vez Cruzeiro, que venía demoliendo rivales en Belo Horizonte. Empezó mal la historia en el Mineirão y en los primeros minutos ya caía el Orgullo Nacional. De todas formas el partido fue parejo y en el complemento el gran arquero Dida evitó el empate en varias oportunidades.

En Avellaneda, Independiente salió a comérselo crudo al Cruzeiro y en la primera parte ganaba 1 a 0 por un gol de Usuriaga de cabeza a la salida de un córner. Contó con varias jugadas de peligro para aumentar pero se fue al descanso con la serie igualada. El segundo tiempo siguió siendo Rojo y empezaron a llegar los goles para darle tranquilidad y justicia a la llave. Primero Rambert, luego Usuriaga con un golazo de zurda al ángulo después de su típico enganche, y Serrizuela (¡que se ubicó de 9 en plena jugada de partido!) sellaron la goleada 4 a 0.

¡Tres equipos brasileños importantes en el camino, aplastados en la Doble Visera con un global de 10 a 0!


En la final se iba a ver las caras con el Boca de Menotti que venía de eliminar a Peñarol, River y San Pablo (demostrando el tipo de choques que se daban en esta copa). Era la revancha de la final de la Supercopa del 89, que Boca se impuso por penales en una copa en la que Independiente no conoció la derrota.

Pascualito grita el gol del empate en la Bombonera

El juego de ida se disputó el 2 de noviembre en La Bombonera. Fue un primer tiempo muy malo para Independiente que perdía 1-0 con gol de Manteca Martínez y se había salvado en otras ocasiones. Saldría distinto en la segunda parte y estuvo cerca del empate con pelota parada. Luego con la expulsión de Mancuso en el local por doble amarilla, Boca esperó y lo pagó caro cuando después de una hermosa pared por la banda izquierda entre Garnero y Ríos, el Luli le puso un centro en la cabeza a Rambert que entraba solo por adentro para decretar el empate.

El marco que había en la Doble Visera para la vuelta

Los once del Rojo para la vuelta fueron: Islas; Craviotto, Arzeno, Serrizuela, Ríos; Cagna, Pérez, López, Garnero; Usuriaga, Rambert (en el segundo tiempo ingresaron Gordillo y Cascini).

El partido en la Visera empezaría parecido al de ida, con Boca llegando claro y fallando situaciones de gol. Con el correr de los minutos Independiente fue emparejando el duelo que terminó sin goles en el primer tiempo.

El complemento arrancó con jugadas muy peligrosas de los dos lados, pero a los 10 minutos llegaría la jugada de la copa, cuando tras un gran quite, Gustavito López habilita brillantemente a Pascualito Rambert que definió de primera, de emboquillada por arriba del arquero que no pudo hacer nada mientras veía como la pelota picaba adentro del arco. Con el 1 a 0 y el festejo de medio equipo haciendo el avioncito, explotaba la gente del Rojo que había colmado la Visera.

De ahí en más, con mayores espacios, se sucedieron las llegadas de Independiente que se perdía un gol detrás de otro para cerrar la final. Por suerte alcanzó con la mínima, llegó el pitazo final y la alegría fue del Rey de Copas que sumaba la que le faltaba.

Usuriaga, Islas, Garnero, López y Rambert con el trofeo de la Supercopa

Independiente tuvo puntos altos en todos los puestos y fue el equipo de mejor performance del torneo. Por su delantera fue el equipo más goleador, además de contar con una diferencia de gol superior a la de todos los equipos juntos.

Tuvo al goleador de la Supercopa, Rambert con 5 tantos, y al segundo goleador, Usuriaga con 4. Ambos formaban un gran ataque, y junto a Gustavo López, fueron parte del equipo ideal de América de ese año.

Un cuarto de siglo atrás, el Rey de Copas ganó la única que le faltaba. Puro Orgullo Rojo.

El Poeta Rojo

El 5 de noviembre de 1941 nacía en Sarandí un Orgullo Rojo: Raúl Emilio Bernao, histórico wing que brilló en el Rey de Copas durante toda la década del 60. El Poeta de la derecha fue un crack que se divertía con los marcadores de punta rivales. Bicampeón de América y tricampeón local.

Hincha fanático del Rojo y surgido de las inferiores del club, al Loco le tocó debutar contra Huracán en 1961. Fue un gambeteador intratable (tenía de ídolo al crack brasileño Garrincha) con gran despliegue por la banda derecha.

Tuvo una actuación tan destacada en un amistoso contra el Santos de Pelé en el verano de 1964, que el periodista Osvaldo Ardizzone lo bautizó “El Poeta de la derecha”. Esa noche volvió locos a los brasileños e Independiente goleó 5 a 1 en un partido soñado.

Antes de la Copa, Independiente vapuleó al Santos con un Bernao imparable

Ganó el campeonato de 1963 y las primeras dos libertadores de Independiente. Convirtió goles muy importantes para lograr las primeras copas de América: en 1964 le marcó al Santos en el triunfo en el Maracaná por la semifinal y en 1965 le hizo un golazo a Peñarol en la final.

Hubiera quedado en la historia como el autor del gol del primer título mundial, pero fue injustamente anulado en aquel desempate con el Inter de Milán por la Intercontinental del 64.

Marcándole al Santos en el histórico partido en el Maracaná por la semi del 64

En 1967 se consagraría campeón del Nacional y en 1970 del Metropolitano, ambos títulos definidos en la última fecha con dos triunfazos ante Racing. Después de ganar el Metropolitano, el club lo vendió a Colombia y jugó sus últimos años en Deportivo Cali antes de retirarse en Gimnasia La Plata.

El Loco Bernao jugó 275 partidos en Independiente y convirtió 46 goles, una leyenda.

Sus títulos:
 Libertadores 1964
 Libertadores 1965
 Campeonato 1963
 Nacional 1967
 Metropolitano 1970

La gloria es eterna, como Raúl Emilio Bernao.

¿Casualidad o causalidad?

Errar es humano y perdonar es divino, dicen por ahí. El fútbol, claro está, no está ajeno a los errores, de hecho son solo una de las cosas que lo hacen tan impredecible y emocionante.

Los árbitros, siempre tan criticados, aunque muchas veces demuestran incapacidad, no son los únicos responsables de las fallas que tiene este hermoso deporte. Con los dirigentes pasa algo similar. Los jugadores, llenos de mañas y simulaciones a gran escala, no los ayudan. Y los hinchas también cometemos errores, de hecho por lo general parece que no queremos que no se equivoquen, sino que cuando lo hagan sea a favor de nuestro equipo.

Pero una cosa son los errores propios de un deporte, y otra muy distinta es tener la sospecha de que ocurre algo más. Y eso es lo que nos pasa a los hinchas de Independiente desde hace ya algunos años.

Sin dejar de tener en cuenta el nivel futbolístico de Independiente, que es sin lugar a dudas la razón principal por la que no se consiguieron los objetivos del último año, compilamos algunos de los fallos que además de perjudicarnos, dejan muchas preguntas sin responder. ¿Cuánto hay de paranoia y cuánto de inexplicable? ¿Por qué hay tantos errores en contra del Rojo? ¿Casualidad o causalidad?

Super Pancho

Un 25 de octubre como hoy pero de 1945, en Formosa, nacía Pancho Sá. El Defensor de América, el futbolista más ganador del máximo trofeo continental. En 59 años de historia de la Copa ganó seis Libertadores y solo Independiente tiene más que él.

Un marcador central sobrio en la marca, que cumplió siempre con la Roja

Francisco Pedro Manuel Sá hizo las inferiores en Corrientes y debutó en el club Huracán de esa provincia. Luego estuvo dos temporadas en River Plate hasta ser adquirido por el Orgullo Nacional en 1971. De ahí en más agarraría los mejores años, una seguidilla impresionante de títulos que comenzó con el Metropolitano del 71 y seguiría con el tetracampeonato récord de Libertadores entre 1972 y 1975. Además dos Interamericanas en el medio y la gesta en Italia para ganar la Intercontinental del 73 contra Juventus.

El más ganador de la Copa Libertadores

Fue también el autor del tanto Rojo en el empate frente al Ajax, en la ida por la Intercontinental de 1972.

En 1976 pasaría a Boca Juniors donde sumaría títulos a su colección, y con dos Libertadores más alcanzó las 6 copas que ningún otro jugador pudo lograr. Vinculado al Rey de Copas por muchos años, desde el 2005 que trabaja en las inferiores del club. También fue director técnico interinamente en un partido de 1993 y en otro de 2010 por la Copa Sudamericana haciendo dupla con el Chivo Pavoni. Sí, los dos más ganadores de América: Sá con 6 y Pavoni con 5 (todas en el Rojo). Con ese partido, contra Defensor Sporting en el Centenario, fue parte de una de las últimas copas que ganó Independiente.

La dupla Sá – Pavoni, la más ganadora de América por lejos, dirigieron la ida con Defensor
Sporting en la Sudamericana 2010 y se reencontraron con Garisto, otra gloria del club

Entre 1971 y 1975 Pancho jugó 220 partidos en Independiente y marcó 6 goles, ganando títulos importantes en todos los años que estuvo en el club.

Sus logros en el Rojo:
 Metropolitano 1971
 Libertadores 1972
 Libertadores 1973
 Interamericana 1973
 Intercontinental 1973
 Libertadores 1974
 Interamericana 1974
 Libertadores 1975

¡Feliz cumpleaños Pancho! Un Orgullo Rojo y de América

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