Cumple de Commisso

Un día como hoy pero de 1948, nacía Eduardo Antonio Commisso Villalba, integrante del equipo que ganó todo en la gloriosa década de 1970. Defendió la camiseta roja entre 1968 y 1975.

Su envidiable palmarés en el Rey de Copas es el siguiente:

  1. Torneo Metropolitano 1970
  2. Torneo Metropolitano 1971
  3. Copa Libertadores 1972
  4. Copa Libertadores 1973
  5. Copa Interamericana 1973
  6. Copa Intercontinental 1973
  7. Copa Libertadores 1974
  8. Copa Interamericana 1974
  9. Copa Libertadores 1975

Eduardo Commisso fue un lateral derecho que disputó 246 partidos en Independiente, siempre cumpliendo. Debutó en Primera División en el año 1968 y fue partícipe de múltiples vueltas olímpicas, convirtiéndose en uno de los jugadores más ganadores del Rey de Copas.

Sus primeros títulos fueron los Metropolitanos de 1971 y 1972, después ganaría una copa tras otra jugando en una defensa de lujo. Convirtió un solo gol en el Rojo, y fue a Racing en un clásico de 1974.

Besando la Copa Libertadores 1974 con Pavoni y Gay

En 1975 pasó al Hércules de España donde permaneció hasta 1978. Sus últimos años como jugador fueron en Chacarita Juniors y Estudiantes de La Plata.

¡Felices 71 años Eduardo! Un Orgullo Rojo.

metro 1970

Segunda vuelta clásica

Se cumplen 49 años de la vuelta olímpica en cancha de Racing, cuando Independiente ganó el Metropolitano de 1970 luego de vencer 3 a 2 a su clásico rival en el Cilindro y tras ir perdiendo dos veces.

Arriba: Raimondo, Monges, Commiso, Semenewicz y Pavoni. Abajo: Santoro, Bernao, De la Mata (hijo), Yazalde, Adorno y Tarabini.

El Rojo había ganado el Nacional 67 con una formidable goleada 4 a 0 en la última fecha al Racing que venía de salir campeón del mundo, en lo que fue la primera vuelta enfrentando al clásico rival. Para el Metropolitano de 1970, el clásico de Avellaneda volvía a coincidir en la última fecha.

La campaña del Metropolitano 1970

El Metro 70 comenzó de la mejor manera para Independiente, con un par de goleadas y varios triunfos para llegar invicto a la fecha 8 en la que quedaría libre porque se trataba de un campeonato de 21 equipos a una sola rueda y jugando todos contra todos.

A partir de allí, el equipo dirigido por el histórico DT Manuel Giúdice, seguiría animando el torneo y recién caería en la fecha 10 contra Chacarita. Sin embargo siguió ganando muchos partidos, con una victoria clásica contra Boca en Avellaneda incluída. Hasta que decayó en el tramo final y puso en peligro un título que podía llegar antes de la última fecha. Dos derrotas en los últimos partidos como local, le dieron esperanzas a River, con quien peleaba palmo a palmo el campeonato y le había ganado en la fecha 17.

Llegada la última fecha, Independiente y River igualaban en la primera posición en un torneo que en caso de igualdad se definía por diferencia de gol y luego por mayor cantidad de goles a favor. El Rojo contaba con esa ventaja, tenía mejor diferencia y más goles (40-23 a 36-24, +5 de DG). River jugaba antes que Independiente, debía enfrentar a Unión el viernes 24 de julio, mientras el Rojo jugaba el clásico de Avellaneda el día domingo 26 en El Cilindro. El panorama no era sencillo, River tuvo mejor sprint final que Independiente y un triunfo lo obligaba a ganar el clásico contra Racing.

Pero el principal problema llegó con la goleada de River por 6 a 0. Con ese resultado ya era River el equipo con mejor diferencia de gol y con mayor cantidad de tantos a favor.

El Rojo necesitaba ganar por una diferencia de más de un gol, o sino marcando por lo menos 3 veces. Enfrente su clásico rival haría lo imposible para evitarlo. Para mayor ansiedad, debido a las fuertes lluvias, el clásico del domingo fue postergado al día lunes 27.

El equipo Rojo formó con Santoro; Commisso, Monges, Garisto y Pavoni; Pastoriza, Raimondo y De la Mata (h); Maglioni, Yazalde y Tarabini.

El primer tiempo fue de lo más emotivo, el Chino Benítez puso en ventaja a Racing en los primeros minutos y enseguida Tarabini empató de penal, siendo el mismo ejecutado tres veces porque en los dos primeros existió un adelantamiento del arquero Cejas (en El Gráfico se mostraron las fotos donde se puede observar claramente que el arquero actuó antirreglamentariamente). Dos minutos más tarde, Racing vuelve a ponerse en ventaja con un gol de Perfumo. Antes de finalizar el primer tiempo, Maglioni de zurda vuelve a igualar el clásico.

Maglioni empata el clásico en 2, Independiente quedaba a un gol del título

El Rojo tenía toda la parte complementaria para buscar el gol del título pero pasaba el tiempo y el partido seguía igualado en dos. Recién a los 36 minutos, Yazalde recibe de Pastoriza y luego de bajarla de pecho, remata cruzado al primer palo para convertir el gol del Metro. Independiente volvía a salir campeón a lo Independiente.

Yazalde, autor del gol del triunfo y el campeonato

Esta sería la segunda vuelta olímpica de Independiente enfrentando a Racing, y la primera en la cancha de ellos. La tercera, en 1983, seguiría sumando condimentos.

Maglioni y el Pato festejan de cara a la multitud roja que cubrió el anillo superior del Cilindro
El partido de la consagración

El Rojo se consagró enfrentando a su clásico: ganándole 4 a 0 al campeón del mundo, 3 a 2 en su cancha cuando necesitaba ese mismo resultado después de ir perdiendo dos veces, y ganándole 2 a 0 en la Visera cuando se iban al descenso.

Las vueltas clásicas son otro Orgullo Rojo.

La séptima del Rey

El 27 de julio de 1984, hace ya 35 años, todos los hinchas de Independiente y varios amantes del fútbol argentino se levantaban sabiendo que iba a ser un día especial. Muchos, seguramente, ni siquiera necesitaron despertarse. Independiente estaba a tan sólo un paso de conseguir un nuevo título. Pero no se trataba de cualquier copa, era su tan amada Libertadores de América.

El Independiente del Pato Pastoriza había conseguido un valiosísimo triunfo en Porto Alegre y para consagrarse le alcanzaba con no perder en Avellaneda. Pero no nos adelantemos y repasemos lo que fue aquella Copa, la séptima del Rey.

Después de cinco años, Independiente volvía a la competición máxima de Sudamérica. Venía de obtener el campeonato ganándole en la última fecha a Racing, en un clásico histórico ya que mientras salía campeón, su rival se iba al descenso.


No le tocó un grupo fácil, compartió zona con los mejores equipos paraguayos y con su mayor rival por esos años, Estudiantes de La Plata, que lo había dejado segundo del campeonato de 1982 y del Nacional de 1983. Debutó en la copa consiguiendo un buen punto en La Plata, siendo Barberón el encargado de poner el 1-1 en un partido parejo.

En Paraguay derrotó con lo justo a Sportivo Luqueño con gol de Burruchaga, que después de una pared con Bochini, pudo vencer a Chilavert.

Gol del Burru ante Chilavert

Sería derrota 1 a 0 en el segundo encuentro en Paraguay ante Olimpia, el campeón guaraní. Si bien el Rojo mereció un poco más, no pudo llegar al empate.

Bandera de Sp. Luqueño dedicada a Independiente, en homenaje al ídolo paraguayo Erico

En Avellaneda venció a Sportivo Luqueño con goles de Marangoni y Merlini en el segundo tiempo. El equipo paraguayo venía de dar la sorpresa consiguiendo un empate en La Plata. Igualado en la tabla con Olimpia, pero con un partido más, el Rojo debía enfrentar a Estudiantes en la Doble Visera. Se fue al entretiempo cayendo por la miníma por un gol de penal y en un complemento demoledor terminaría goleando 4-1 al conjunto platense, quedando en el recuerdo el último gol mágico de Bochini. Víctor Hugo Morales relataba que no tenía más interés de ver fútbol, después de lo que había hecho el Bocha.

La goleada ante el Pincha

Llegaba el partido más importante del grupo. Con mejor diferencia de gol, Independiente estaba obligado de vencer a Olimpia para prácticamente abrochar el pase a la siguiente ronda. Sino ganaba quedaba eliminado y avanzaba el duro equipo paraguayo. El Rey de Copas salió con todo y antes de los cinco minutos abrió el marcador con un gol de Marangoni, sin embargo Olimpia reaccionaría y lograría el empate.

En el segundo tiempo se complicó más la situación cuando llegó el segundo gol paraguayo, de penal. Al Rojo le quedaba poco más de media hora para ir por la hazaña del triunfo. A 15 minutos del final, Burruchaga también desde los doce pasos consigue igualar. Mientras que el gol de la clasificación llegaría en el último minuto, con una corrida impresionante de Barberón, quien atravesó toda la cancha y luego de un pase bochinesco magnífico del 10, asistió a Bufarini para que abajo del arco marcara el resultado final.

El inolvidable 3 a 2 a Olimpia

En la Segunda Fase, los Rojos tenían que enfrentarse con Nacional y Universidad Católica, los campeones de Uruguay y de la copa de Chile. El primer juego fue un empate en Montevideo, Nacional comenzó arriba pero Barberón marcó el 1 a 1 definitivo.

En Chile no salió un buen partido, igualmente el 0-0 dejaba bien perfilado a Independiente que tenía que definir el grupo en Avellaneda.

Por las fuertes lluvias, la revancha se disputó en una Visera embarrada, siendo victoria 2 a 1 con goles de Bufarini y Burruchaga. El equipo chileno había alcanzado el empate pero otra asistencia de Bochini le dio el triunfo a los Rojos.

El 2 a 1 frente a la Católica en una Doble Visera embarrada

En el último partido con Nacional, una victoria ponía a Independiente en la final, mientras que un empate beneficiaba a los uruguayos que estaban a un punto pero con un partido menos. Finalmente sería triunfo con un tanto de Burruchaga, la figura del partido.

La victoria que aseguró el pase a la final

Con este triunfo esperaba en la final al último campeón de América y del mundo: Gremio de Porto Alegre.

La prensa brasileña confiada, hablando de la final que se venía

La ida en Porto Alegre sería catalogada como el Partido perfecto, con un Independiente haciendo un encuentro ideal en la cancha de un campeón del mundo que contaba con grandísimos jugadores. El 1 a 0 final fue poco para lo producido por el Rojo, que tuvo demasiadas jugadas de gol y pasó por arriba a los brasileños, con un fútbol que era impensado de ver en un equipo visitante por Copa Libertadores. El gol del triunfo lo marcó Burruchaga, con asistencia una vez más de Bochini. Burru conseguía anotarle a todos los equipos que enfrentó en la copa.

El gol del Burru, que le marcó a todos los rivales de la Copa

Todo el estadio reconoció al equipo visitante y cayeron elogios por todos lados. Con ver los puntajes otorgados a los jugadores del Rojo por los distintos medios argentinos y brasileños, alcanza para entender la exhibición: casi medio equipo con un puntaje perfecto de 10, y nadie bajó de los 7 puntos. La figura fue todo el equipo del Pato Pastoriza.

El triunfo en Porto Alegre con relatos brasileños

El Rojo salió a la cancha en Avellaneda con Goyén; Clausen, Villaverde, Trossero y Enrique; Giusti, Marangoni, Bochini y Burruchaga; Bufarini y Barberón. Luego ingresaría Zimmermann.

Pasó poco y nada en el encuentro, Independiente buscaba asegurarse la copa y Gremio prefirió evitar otro baile como el que había sufrido en su cancha. Resultó un partido peleado que terminó igualado 0-0 y alcanzó para que el Rey de Copas diera su séptima vuelta olímpica por Libertadores.

La vuelta de la final y de la Copa en la Doble Visera

Séptima final jugada, séptima final ganada. No existe otro equipo en América que se acerque. Ningún equipo que haya jugado más de una final se mantiene invicto en el encuentro definitivo. El Rey de Copas metió 7 de 7.

El recorrido del Rey en la Libertadores 1984
Trossero levanta la Copa en una Doble Visera que explotaba

Juegos Rojos

Exactamente dentro de un año van a estar comenzando los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, día en el que veremos a un atleta argentino portar la bandera nacional, uno de los mayores orgullos para un deportista.

En las diferentes ediciones, las delegaciones argentinas tuvieron 20 abanderados olímpicos, dos de ellos mientras representaban a Independiente: Delfo Cabrera e Isabel Avellán, un Orgullo Nacional.

Emanuel Ginóbili, Luciana Aymar, Gabriela Sabatini, Luis Scola, Carlos Espínola… fueron algunos de los abanderados argentinos en los Juegos Olímpicos, pero ¿se imaginan atletas de Independiente a esa altura? Eso sucedió y durante dos JJOO consecutivos, en 1952 y 1956. Es decir que durante más de 10 años, fueron deportistas del Orgullo Nacional los únicos encargados de llevar la bandera nacional en la competición deportiva más importante del planeta.

A principios de la década del 50, el Rojo se dio el lujo de contar en su equipo de atletismo con Delfo Cabrera, oro olímpico en 1948 en maratón. El atleta formado en San Lorenzo, ganó casi la mitad de las carreras en las que corrió. Múltiple campeón argentino y panamericano, fueron demasiados sus logros más allá del oro en Londres. Fue el abanderado argentino en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, año en el que compitió para Independiente.

Delfo Cabrera oro olímpico en 1948, de fondo el mítico estadio de Wembley

Isabel Avellán hizo historia en los Juegos Olímpicos de Melborune 1956 al convertirse en la primera mujer argentina abanderada olímpica y la tercera mujer en todo el mundo. La atleta Roja fue la única representante femenina del país en esos JJOO.

Isabel Avellán con el disco y su camiseta del Rojo

Campeona argentina y sudamericana en lanzamiento de disco y de bala. A esos juegos del 56 no fue solamente a participar, finalizó sexta en lanzamiento de disco y fue la mejor actuación argentina en atletismo desde ese día a la fecha. Recién en 2012 la igualaría Germán Lauro, reconocido hincha del Rojo.

Isabel Avellán, recordwoman sudamericana en lanzamiento de disco (El Gráfico)

Ambos fueron un Orgullo Rojo, grandísimos exponentes del atletismo argentino. Unos de los tantos… Más adelante aparecerán otros deportistas que también hicieron muy grande al Club Atlético Independiente, como dos glorias rojas que fueron probablemente los mejores atletas argentinos de la historia: Osvaldo Suárez y Noemí Simonetto.

El recuerdo de Boneco

En el Día Mundial del Perro, recordamos a Boneco, multicampeón de Independiente. Fue la mascota durante la época dorada del club, por los años 70.

La historia comienza en la zona norte de Buenos Aires con un hombre desahuciado llamado Juan Carlos Malodín, apodado Lolo, que vivía en la calle. El hombre estaba muy mal de salud, tenía gangrena. Un día apareció un perro que le curó la herida y le salvó la vida. Lolo era de orígen brasileño y llamó Boneco al perro, que significa muñeco en portugués.

De ahí en más serían inseparables.

Boneco y su amigo Lolo

Lolo le enseñaría piruetas a Boneco y trabajaron juntos para salir adelante.

Pronto empezarían a hacer espectáculos y eventos juntos. Boneco llegaría hasta la televisión, participando en una novela de Canal 13.

El fanatismo de Lolo por Independiente, los llevó a visitar el plantel de primera división. En aquellas oportunidades, Boneco les mostraba sus habilidades a los jugadores que no tardarían en encariñarse con el perro.

Si bien Boneco ya conocía al plantel hacía un tiempo, su presentación oficial, ingresando a la cancha con el equipo, fue en marzo de 1974, y en un clásico contra Racing. Esa tarde Independiente goleó 4-1 y Boneco ingresó al campo con el capitán más copero de América, el Chivo Pavoni. Esa vez Bochini logró el único hat-trick de su carrera.

De ahí en más, Boneco se convertió en el talismán de la suerte y acompañó al equipo de Independiente a todas las canchas. Salía siempre con los jugadores, posaba con los banderines de ambos equipos y la bandera de Argentina.

¡También viajaba al exterior! Pipo Ferreiro era el director técnico del Rey  de Copas por esos años, y comentó que Boneco era un integrante más y que cuando Independiente viajaba fuera del país tenía un pasaje y un pasaporte para él.

Se cansó de ganar títulos de todo tipo: llegó junto a la Intercontinental 73 y vivió varias Libertadores, Interamericanas y Nacionales.

“Cuando llegábamos a otro país siempre todos querían conocer al perro famoso de Independiente, en el Perú todavía se lo recuerda”, dijo el jugador peruano Percy Rojas. Acá se lo puede ver a Boneco en Perú.

Boneco presente en la inauguración del estadio de Alianza Lima en 1974

Ya era muy conocido, era uno más del equipo de Independiente. Así lo recordaba Bochini: “Cuando nos falta Boneco sentimos su ausencia como la de uno de nosotros”.

Decía Pavoni: “Si Boneco entra a estos estadios tan llenos y no se achica, ¿cómo vamos arrugar nosotros?”

Boneco no fue la única mascota que tuvo Independiente. En la década del 40 tuvo un precursor llamado Upa, que cuidaba el campo de los que se colaban y no tenía problema en correr a los árbitros que perjudicaban a los Rojos.

A comienzos de los 80 Lolo fallece, dice la leyenda que Boneco se quedó junto a la tumba y se dejó morir al lado de su amigo. Incondicional.

La mascota del Rojo era querida y respetada por todos los rivales. El público lo quería mucho y lo aplaudía en cada presentación de Independiente.

Boneco de Lolo fue el único perro campeón de América y es parte de la historia del Rey de Copas.

El lado Rojo de la luna

Se cumplen 50 años de la llegada del hombre a la Luna, un hito que marcó a la humanidad y que involucra a Independiente. El histórico Rey de Copas del fútbol mundial es experto en hazañas continentales y hasta intercontinentales, pero en 1969 fue más allá, siendo parte de una proeza espacial.

Conocé la historia sobre el único club del mundo que llegó a la Luna a través de N. Armstrong, E. Aldrin y M. Collins, los tres astronautas que fueron socios de la institución más laureada de América.

En 1969, el Rojo ya tenía el orgullo de ser bicampeón de América (primer equipo argentino en conseguirlo); campeón del fútbol argentino, en reiteradas oportunidades; de tener el máximo goleador del fútbol argentino; el equipo más goleador; el primer estadio de cemento del país; y ser un club modelo.

Héctor Rodríguez era el Secretario de Cultura y Relaciones Públicas del club y al enterarse sobre la misión del Apolo 11, cuyo objetivo era que el ser humano caminara por primera vez en la superficie lunar, pensó en hacer una muestra espacial en la sede y que “los héroes más grande del siglo, tenían que ser socios de Independiente”. Así fue como propuso hacer socios honorarios a los tres astronautas que serían los primeros en llegar al satélite de la Tierra: Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins.

Los carnets de socios de los astronautas

Los dirigentes Arias (presidente), Iso, Lisnovsky y Rodríguez fueron personalmente a la Embajada de EEUU para hacer entrega de los presentes.
En el mes de mayo llegaron a la NASA los carnets de los tres astronautas (en las fotos aparecían con sus escafandras) junto a unos regalos: tres banderines y tres conjuntos de indumentaria del club.

Lejos de ser ignorados los regalos, el mismo Neil Armstrong agradeció la cortesía del club con una carta: “En nombre de los miembros de Apolo XI, quiero agradecerle por la muy linda carta y por su consideración en enviarnos los tres banderines. Espero poder visitar Buenos Aires pronto y que las circunstancias me permitan aceptar su invitación para visitar su Club”.

Aparentemente les generó alguna sonrisa debido al color, rojo como los soviéticos (enfrentados a EEUU en plena Guerra Fría y en la carrera espacial), pero les cayó simpático y decidieron llevar un banderín a la misión, a modo de cábala.

El 16 de julio fue el día del lanzamiento al espacio, con el mundo pendiente de un acontecimiento para el que trabajaron 400.000 técnicos y costó miles de millones de dólares. El histórico alunizaje se dio cuatro días más tarde, inspirando a celebrar el Día del Amigo cada 20 de julio. Excusa ideal para alzar nuestras copas.

A fines de 1969, Armstrong y Collins vinieron de visita a la Argentina y Héctor Rodríguez fue invitado al agasajo que se les hizo en la Embajada de Estados Unidos.

Allí, Neil Armstrong le confesó a Rodríguez que llevó en la nave el banderín de Independiente como cábala.

Al día de hoy mucha gente sigue dudando sobre la veracidad de tal suceso, pero a la vez los científicos encuentran múltiples evidencias empíricas de la llegada del hombre a la luna y refutan cualquier teoría conspirativa.

Un pequeño paso para el Rojo, un gran paso para la humanidad.

Read more

Cumple Pusi

El 16 de julio de 1976, nacía Lucas Pusineri. Autor de uno de los goles más gritados en los últimos tiempos por los hinchas de Independiente, aquel a Boca clave para ganar el torneo Apertura 2002.

Lucas debutó en 1997 en Almagro, luego pasaría a San Lorenzo donde terminaría siendo una de las figuras del equipo campeón de 2001. En 2002 llega al Rojo para dar otra vuelta olímpica, la del Torneo Apertura con el inolvidable equipo del Tolo, tan recordado como su agónico gol contra Boca en la Doble Visera. Con ese grito, Independiente se aseguraba el primer puesto y a la fecha siguiente iba a dar la vuelta, en un partido donde convirtió el último gol.

Pusineri tuvo tres etapas en el club: Jugó en la temporada 2002/03, pasó al Saturn de Rusia y volvió para la temporada 2004/05. Luego estuvo en el año 2006 en River y regresó en 2007 a Independiente, donde permaneció hasta el 2010. En el Rojo jugó 147 partidos y convirtió 19 goles, seis de ellos en el Apertura 2002: a Boca, River, San Lorenzo, Huracán, Unión y Arsenal.

Una fotografía del festejo de un gol suyo en un clásico contra Racing, le hizo ganar un premio a un diario deportivo del país por la Asociación Internacional de Diarios Deportivos, siendo la foto deportiva del año 2009. Consiguió más votos que las de Guardiola festejando con los jugadores de Barcelona, de Federer, Maradona y Bilardo entre otros.

Hoy en día es director técnico en el fútbol colombiano.
¡Felicidades Pusi!

Primer Maracanazo Rojo

Un día como hoy, pero hace 55 años, Independiente vencía 3 a 2 al mejor Santos de la historia y lograba su primer Maracanazo. Fue en la ida de la semifinal de la Copa Libertadores, llamada en ese entonces Copa de Campeones de América.

Se trató de uno de los triunfos coperos más resonantes y también de una gran hazaña, porque el Rojo se enfrentaba en el mítico estadio Maracaná con el bicampeón del mundo y empezó perdiendo 2 a 0. La victoria llegó en el último minuto con un gol de Luis Suárez, que ese día cumplía 26 años.

En un amistoso de verano, en la Visera, se habían visto las caras y los Rojos golearon 5 a 1 en una excelente demostración de fútbol. Poco pudo hacer el equipo de Pelé ante una máquina roja.

La revancha sería por la semifinal de la copa, con la ida a jugar en Brasil y la vuelta en Argentina. Independiente llegaba a esta instancia después de ganar su grupo con Millonarios y Alianza Lima, y Santos ingresaba directo desde la segunda fase por ser el campeón vigente.

Para esta ocasión Pelé no iba a estar disponible por lesión, pero el conjunto brasileño seguía siendo temible. El Orgullo Nacional salió a la cancha con Toriani; Guzmán, Rolan; Ferreiro, Acevedo, Maldonado; Bernao, Mura, Suárez, M. Rodríguez y Savoy.

Apenas pasada la media hora, Santos ganaba 2 a 0, en un resultado que no reflejaba lo demostrado por los dos equipos, ya que Independiente había desperdiciado varias ocasiones y el juez no sancionó un evidente penal de Modesto a Mario Rodríguez. El Rey de Copas nunca se sintió herido ni derrotado, y no paró de atacar.

A los 38 minutos tuvo su primer premio, Rodríguez de cabeza puso el descuento. Siguió yendo al frente y en el último minuto del primer tiempo, consiguió el empate con un remate cruzado de Bernao. Justicia desde lo futbolístico y una fortaleza anímica para lo que restaba.

La segunda etapa se convirtió en un partido de ida y vuelta, pero dentro de todo bien controlado por Independiente. Sobre la hora, Súarez recibe de Savoy y marca el gol de la hazaña.

Los Rojos ganaban la ida, de visitante, frente al bicampeón del mundo y tras ir perdiendo 2 a 0, era la primera derrota que el famoso Santos sufría en el Maracaná enfrentando a equipos extranjeros.

La vuelta en Avellaneda sería otra victoria para Independiente, 2 a 1 para sellar el pase a la final de la primera Libertadores que ganaría. Este equipo le puso fin al imperio brasileño, porque empezaba la era de otro Rey, el Rey de Copas de Avellaneda…

Héroe en su día

Luis Suárez nació el 15 de julio de 1938 y fue delantero de Independiente en la primera mitad de la década del 60. Era el artillero de Banfield en el ascenso y pasó a Avellaneda en 1961.

Protagonista de este primer Maracanazo al convertir el agónico gol del triunfo contra el histórico Santos. Con los Rojos disputó 83 encuentros en los que marcó 36 goles. Ganó el campeonato de 1963 y las primeras dos copas Libertadores del club en 1964 y 1965.

El 15 de julio de 1964, Independiente tuvo una de sus mejores noches coperas gracias a un gol de Suárez que festejaba su cumpleaños. Y lo hizo nada menos que en el Maracaná en una semifinal de Libertadores.

Siempre hay algo para unir la gloriosa historia roja, ya que unos años más tarde, el Bochita lo emularía. El más grande de nuestra historia, le iba a dar el Nacional 77 al Rojo en la mayor epopeya del fútbol, ante Talleres con tres jugadores menos, también en el día de su cumpleaños.

Independientes y de Independiente

El 9 de julio es una fecha patria en la que se festeja la Declaración de la Independencia de Argentina. No existe nada más lindo que ser independientes y hoy vamos a ver la expansión del mejor nombre de todos.

“Que se llame Independiente” pensó Rosendo Degiorgi en 1904, y en la actualidad existen entre 400 y 500 clubes en el mundo que llevan ese nombre. Cientos de homónimos, de los que muchos comparten colores, escudos, camisetas, apodos, motes e historias increíbles en homenaje al Rey de Copas.

 Escudos de cientos de clubes del mundo que se llaman Independiente

Un grupo de jóvenes empleados que no tenían lugar en el equipo de su tienda de trabajo, decidieron formar un club que se convertiría en el más ganador del mundo. Un grupo de pibes, que serían millones, daban nacimiento a un club, a nuestro club. Independiente Foot-Ball Club nace el 4 de agosto de 1904, oficialmente el 1° de enero de 1905. No en cualquier sitio, el Orgullo Nacional surge a metros de la Plaza de Mayo. En 1914, ya en Avellaneda, el club decide castellanizar su nombre y pasar a llamarse Club Atlético Independiente, cuando ya era muchísimo más que un club de fútbol.

 La Plaza de Mayo a principios del siglo XX, a metros de allí nacía Independiente

Al poco tiempo de la fundación, el 1° de Abril de 1905, nacía el Independiente Athletic Club de Campana. Este club se destacaría en pelota a paleta, bochas, vóley y fútbol.

 El segundo Independiente, en Campana, a los pocos meses del nacimiento del Orgullo Nacional

Existen por lo menos 60 clubes en Buenos Aires que se llaman Independiente, y lógicamente es el lugar donde más clubes se encuentran con su nombre. Fuera de ella, las provincias con más clubes llamados Independiente son Córdoba y Santa Fe, ya que cuentan cada una con alrededor de 20.

 Club Atlético Independiente de Lezama, institución fundada en 1930

En el resto de las provincias argentinas los hay en menor medida pero es bastante parejo. En cada punto del país hay un club llamado Independiente, muchos de ellos con el mismo escudo o color. Es común que el público local apoye a su Independiente con la ropa del Rojo de Avellaneda.

Casos especiales como en Jujuy, donde existe un clásico de Diablos Rojos, entre los clubes Independiente de San Pedro y de El Piquete, que juegan en la “Visera de Cemento”. Increíble.

En Inés Indart, Buenos Aires, le dicen La Caldera del Diablo a una hermosa cancha rodeada de árboles. Claro que hay muchas Calderas del Diablo más, como en Villa del Rosario. Otros clubes que se apodan El Rojo ¡y sin ser rojos!, como Independiente de Oliva en Córdoba o el de Beltrán en Santiago del Estero.

En algunos clubes, los nombres fueron ganados, se llamaban distinto y pasaron a llamarse Independiente. El de Colonia San Miguel nació como Huracán, pero los pibes les ganaron un duelo a los más grandes para ser Independiente por siempre. En Jubileo se llamaban San Martín y sus camisetas eran similares a las de Vélez, pero por un juego de casacas del Rojo se convirtieron a Independiente. En Bolivia, un club potosino nació como Sporting pero, a los pocos días, gracias a la revista El Gráfico pudieron tomar conocimiento del Independiente argentino, se cambiaron a
Independiente y no solo adoptaron sus colores, sino que decidieron importar la vestimenta desde Argentina. Cada uno tiene su historia…

 Entrada al estadio del Independiente de Villa Totoral, Córdoba

No todo es fútbol, hay grandes clubes muy destacados en distintos deportes y en lo social. Independiente de Tandil es la cuna del tenis nacional, de allí salieron Del Potro, Mónaco, Zabaleta, Tarabini, Pérez Roldán, Junqueira, etc.

En Argentina existen, como mínimo, 150 clubes llamados Independiente.
Algunos demasiados importantes en sus regiones, como los clubes de General Pico, Neuquén, Trelew y Esquel. También está el gigante mendocino, de Rivadavia.

 Independente F.C de Porto Alegre (Brasil), homenaje a uno de los clubes más victoriosos del mundo

En el exterior, el país con mayor cantidad de nombres del club es Brasil, alrededor de 50 “independentes”. Que si bien no tienen mucha relación con el nuestro, existen algunos en homenaje.

En el resto de América son muchísimos también, principalmente en Perú y Chile que reúnen más de 60 clubes. Y se cuentan por decenas en el resto de los países: Paraguay, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Costa Rica, México, Honduras, Panamá, Venezuela, El Salvador, Guatemala, Estados Unidos y por supuesto Colombia que tiene a los reconocidos Independiente Medellín y Santa Fe.

 En Chile, Independiente de Los Muermos y el de Petorca, toman hasta el mote del Rey

En España existen al menos 18 clubes que se llaman Independiente, y es el país de Europa con mayor cantidad de homónimos. Después hay algunos más en Inglaterra, Portugal, Francia y Rusia, aunque por lo general son clubes de aficionados.

 El Indep. de la Palma de Mallorca (España), en el barrio de Camp Redó

En el resto del mundo completan hasta equipos de India, Tailandia, Angola, Aruba y Curaçao entre otros.

 Independiente de Carballo (España), afirman que es un homenaje y no un plagio

En Japón hay un club llamado Independiente Japan, que es filial. Yu Kawakubo fundó una escuelita con 100 chicos y estuvo presente colaborando en la obtención de la Suruga Bank, todos ellos se dieron el lujo de ver al Rojo campeón en su tierra.

A veces cuesta tomar dimensión de lo que representa el club y su nombre, más en tiempos de vacas flacas, pero Independiente será siempre el Orgullo Nacional y de todo el continente… así como estos clubes son el orgullo de sus barrios y pueblos.

Son cientos de clubes. Algunos profesionales y otros de aficionados, algunos populares y otros de barrio. Uno se destaca, siendo históricamente el Rey de Copas del fútbol mundial, y fue el primer Independiente de tantos que hay y tantos por venir.

 Histórica entrada a la general local del C.A. Independiente, de Avellaneda para el mundo

Últimas noticias

1
2
3
4
5
6

Send this to a friend