Basta para todos

No hay manera de justificar este fracaso. Sobrando la Sudamericana, dando lástima en el campeonato local y dejando ir el único objetivo futbolístico que el club tenía en el 2019 no hay palabra que defina mejor este patético proceso pensado a los ponchazos. De una épica consagración en el Maracaná a terminar dando pena en todos los planos (internacionales y locales). Sin jugar bien, perdiendo partidos insólitos. Es un papelón por donde se lo mire.

Desde el plano dirigencial, la política nacional mantiene bien ocupados a los encargados de timonear el barco de Independiente, que está en pleno naufragio desde mucho antes de la salida de Ariel Holan. En lo futbolístico, si bien la entrega ante Lanús no fue pésima como en otros encuentros, el hincha sigue asistiendo a ver un conjunto apático, que no contagia, que no puede convertir goles (ni generar demasiadas ocasiones claras) y que está en manos de un entrenador que no tiene idea alguna del club al que está representando. No es novedad que Beccacece hizo absolutamente todo mal al frente del equipo, nunca se ganó ni el más mínimo reconocimiento de parte de la gente y poco se esforzó para intentar cambiar el pensamiento negativo que se tuvo sobre él. Se acabó. Su ciclo no da para más. Independiente pasará otro año sin jugar la Copa Libertadores, sin pelear un campeonato local. Sin nada. 

Hace rato que el hincha dijo BASTA. Los silbidos e insultos en la cancha no son casualidad. Pueden decirnos amargos por eso, no nos ofende. En Independiente siempre importó ganar y la manera en la que se debe lograr. Pero ni Beccacece, ni los jugadores -tampoco los dirigentes- parecen tenerlo en cuenta. El Rojo llegó a cuartos de final de la Copa Sudamericana de casualidad. Ocurrió lo mismo en la Copa Argentina. ¿importa? Claro que importa. Porque era bastante lógico suponer que no iba a lograrse una consagración así. Mucho menos aspirar a meterse nuevamente en el único anhelo que mantenía ilusionado al hincha: jugar, por lo menos, la Libertadores (que dicho sea de paso, la jugamos apenas 3 veces en los últimos 20 años). 

Llegó el momento de ponerse el overol y tomar decisiones. Los dirigentes no pueden volver a equivocarse y sortear así el futuro de un club que parecía venir encaminado. Nunca generó una ilusión la llegada de Beccacece, pero nadie esperaba un fracaso tan rotundo como este. Es momento de cambiar de rumbo y pensar en frío. Es momento de decir BASTA, de una vez por todas. Despertate de una vez, Independiente. O mejor dicho, despiértenlo.

Dejá tu opinión sobre la nota!
Previous ArticleNext Article

Últimas noticias

1
2
3
4
5
6

Send this to a friend