Análisis de Sánchez Miño vs Patronato

Independiente superó los 16avos de final de la Copa Argentina ante Patronato por 1-0. El equipo de Sebastián Beccacece otra vez tuvo un rendimiento muy bajo. Sin embargo, algunos ajustes en el segundo tiempo le permitieron al Rojo ponerse por encima en el resultado y llevarse la victoria.

El cambio posicional que Beccacece le propició a Juan Sánchez Miño fue determinante en el partido. El ex Boca y Estudiantes comenzó el partido de volante interior como ante Colón, donde había tenido un gran despliegue. Aunque esta vez su rol fue el mismo, las cosas no le salieron igual. Fue impreciso en los pases a los delanteros y no logró ser el nexo, no rompió la línea de mediocampistas con pelota dominada ni fue tan profundo al atacar. 

Todo cambió cuando el equipo salió al segundo tiempo y el entrenador hizo el cambio acertado. Martín Benítez ingresó por Gastón Silva y ocupó la posición de interior mientras que Sánchez Miño pasó a su posición natural de lateral izquierdo. Sin embargo, la tarea que le dio el DT no fue muy diferente. El jugador de 29 años no sólo se proyectaba para asociarse con Sebastián Palacios por afuera, sino que se cerraba y ubicaba por dentro, como si siguiera jugando de interior. Con Benítez más adelantado en el campo y atrayendo marcas, Juan tuvo más espacio y posibilidades de manejar la pelota. Al no tener referencia de marca, se dedicó a romper la línea del mediocampo de Patronato.

Tal es el acierto en el cambio posicional que a los 11’ de realizarlo llegó el gol de Domingo Blanco, jugada que comienza Sánchez Miño por la banda. Se inserta en el medio, atrae a 3 jugadores y pone un pase gol entre líneas para dejar de cara al arco a Blanco.

A Independiente todavía le queda mucho por aceitar tras otro partido pobre en cuestiones de funcionamiento. Cuando el equipo no funciona dentro de la cancha, está bueno que Beccacece ajuste y cambie. Esta es una de esas veces y salió bien.

Una y una

Diego Abal no tuvo la mejor de sus noches. Lejos de “llorar” por el arbitraje, vale la pena marcar que a pesar de que el Rojo no tuvo una buena noche, fue privado de un claro penal de Arregui a Fernández, promediando la segunda parte.

La jugada vino por izquierda, con uno de los tradicionales enganches de “LeanLove”, Arregui, volante de Temperley, se lo come, casi por instinto y le pone la pierna para que el delantero no pueda continuar su marcha. Es cierto que la caída del ex Godoy Cruz no lo ayudó a Abal, tanto como que estaba al lado de la acción y es muy difícil entender que interpretó. De hecho, si pensó que Fernández se tiró debió amonestarlo por fingir, algo que claramente no había hecho.

Y como decimos esto, también vale la pena aclarar que, antes de esta situación, a los 7 minutos del complemento, y con el partido 11 contra 11, Figal debió irse expulsado por una clara infracción contra la punta izquierda de la defensa de Independiente. El defensor tenía amarilla, pero el “error” que cometió Scifo fue que se levantó inmediatamente para seguir con la jugada, cuando el juez de linea marcaba la infracción con su banderín.

No fue bueno el arbitraje, perjudicó a Independiente al no sancionarle un penal, pero también lo benefició previamente con esta jugada de Figal. Sin embargo, Arregui y varios jugadores de Temperley abusaron del juego brusco durante gran parte del partido, a lo que Abal hizo caso omiso.

BomVARdeados

Quédese tranquilo, la Real Academia Española no modificó la palabra: “Bombardear”. Por eso, sepan disculpar no haber escrito el título de forma correcta. Seguro que muchos entenderán mi intención con ese juego de palabras, ya que la terna arbitral y el VAR fueron determinantes para complicar a Independiente durante los 90 minutos, e incluso, de cara al partido de vuelta en Porto Alegre.

Nadie discute que el codazo del “Puma” Giglitotti no haya existido, pero sí lo que fue sucediendo con el correr de los minutos, luego de la expulsión del número nueve del conjunto de Avellaneda. Incluso, pudo haber sido expulsado Nicolás Domingo, que le cometió un planchazo muy fuerte contra Moura, que por suerte terminó en amarilla.

El conjunto dirigido por Ariel Holan ya había demostrado que, a pesar de cualquier obstáculo que se le presentase -sea legítimo o no-, siempre juega con el mismo compromiso, actitud e intensidad. Hoy no fue la excepción puesto que, se bancó jugar con diez jugadores, además de haber tenido muchas chances de ganar el partido, que tuvo a un rival muy flojo a pesar de tener un jugador más.

No es tan imparcial la implementación de este tipo de tecnología ya que, como dice el reglamento, sólo se puede retrotraer jugadas por fundamentales que sean, ya sea por gol, jugadas en el área y tarjetas, dejando de lado el tema de equivocación al pitar un tiro libre -tal y como ocurrió en el primer tiempo cuando Maximiliano Meza le quita limpiamente la pelota al oponente-. Ya se ha aclarado el año pasado: el juez no pudo haber vuelto atrás la gran equivocación de su parte al amonestar al vascovenezolano, Fernando Amorebieta, en una jugada muy parecida -salvando las diferencias de tiempo, jugador y posición- a la del día de hoy.

Entonces, es muy fino el tema de cuándo hacer uso o no del sistema de apoyo en vivo para el árbitro. Muchos, como yo, se preguntaran por qué no recurrió al mismo en la jugada en la que debió ser expulsado Geromel tras una patada de doble amarilla a Leandro Fernández, cuando se debe según lo pautado. Bochornoso lo que pasaba después: tras la queja del once, veía la tarjeta amarilla, como también lo fue el penal no cobrado a Benítez, en el complemento.

Después de toda esta polémica en la final de ida que culminó en igualdad en uno, en el Libertadores de América, sólo queda dar vuelta la página para salir a ganar en Porto Alegre y estampar la estrella número dieciocho a nivel internacional.

El análisis de Gremio por un periodista brasilero

El Gremio de Renato Portaluppi se juega otro título sudamericano el 14 de febrero, contra Independiente por la Recopa.

El pasado 16 de diciembre había enfrentado al poderoso Real Madrid por la final del Mundial de clubes y, a pesar de perder como se preveía, esto no estropeó el impacto por la obtención de la Copa Libertadores unas semanas atrás.

Pero esto ya quedó en el pasado. Los jugadores tuvieron un tardío retorno de sus vacaciones, lo que generó que un equipo mezclado por jugadores jóvenes de segunda categoría y recién contratados, defiendan la camiseta en las primeras cuatro fechas del campeonato estadual, con un desempeño desastroso: tres derrotas y un empate.

El planeamiento del cuerpo técnico era preparar el equipo principal para el partido en Argentina. Cualquier actuación de los jugadores titulares antes de dicho cotejo sería para probar diversas cuestiones. Pero después de los fracasos en los primeros partidos del pobre Campeonato Gaúcho, el equipo principal entró en el campo para cambiar la situación y dos partidos tuvieron que ser encarados de forma decisiva, en lo que fue un desvío de ruta en la preparación física para la temporada. Entonces, Gremio llegará a Avellaneda ya a pleno vapor de competición, pero aún con ritmo físico en progresión, con dos partidos intensos disputados en los días previos.

El equipo, en 2018, mantuvo la base que dominó América el año pasado. Tres jugadores se fueron pero ninguno era indispensable. Fernandinho era muy poco más que un gol a Lanús. El joven atacante Everton jugará de titular en Argentina, fue pedido por muchos antes de fin de año y la contratación de Alisson es una incógnita. Lucas Barrios completo los últimos tres meses de 2017 con una crisis técnica inexplicable, que culminó en una dura crítica por lo realizado en Abu Dhabi –con un error grave en el gol de Cristiano Ronaldo de tiro libre, abriéndose en la barrera y permitiéndose que el balón pasara por ahí directo a la red-. Lejos está Gremio de lamentar su ausencia.

La diferencia puede estar en la salida del lateral Edílson, que era un punto de referencia e influencia para el grupo y un apoyo importante para los ataques por la banda derecha.

El equipo Tricolor actual reparó la identidad histórica del club. Gremio, acostumbrado a convivir con lluvia, frío, campo embarrado y fútbol viril, tuvo pocos equipos campeones que hacían el llamado “juego bonito”. La historia alió al club con la tradición de un equipo que vence de forma pragmática, sin preocuparse por la estética funcional. Entre De León y Zinho, todos los grandes campeones fueron marcados por mucha entrega, fuerte sistema defensivo y objetividad para vencer.

Pero el equipo que ganó las dos últimas copas no parece depender exclusivamente de ello. A pesar de que nombres como Kannemann y Ramiro (que no jugará la Recopa) encarnen el viejo espíritu, este es un Gremio que se encuentra muy bien articulado, que sabe maniobrar el juego haciendo la pelota correr de pie en pie para llegar al gol con lucidez, un diferencial que llama la atención de todo el continente y que pudo haber, incluso, sorprendido al Real Madrid. Sólo hay que prestar atención en gran parte de los goles en las últimas temporadas para comprobarlo.

Queda por saber si este breve cambio de planes en la preparación física del equipo para la temporada afectará el desempeño en los partidos contra el Rey de Copas, en los que deberá justificar su favoritismo para obtener la Recopa. En pocos días la respuesta estará en la cancha.

ANÁLISIS

PUNTOS FUERTES:

* La intensa rotación de pelota conquistada por un equipo que mantiene su columna vertebral desde hace dos años. Eso garantiza control de juego, genera espacios y potencia el talento de sus jugadores más técnicos, como su mediapunta Luan y el volante Arthur, quien en cada entrenamiento se encuentra mejor y seguramente llegará al primer partido.

* El fuerte juego en conjunto, obtenido con largo tiempo de repetición, que permite a los jugadores complementarse y ofrece todas las valencias que un equipo de fútbol necesita tener.

*El Trio defensivo, formado por el arquero y la dupla de centrales, consagrados como uno de los mejores del continente.

* La gran moral. El equipo sabe que tiene enormes capacidades tras dos grandes conquistas (Copas de Brasil y Libertadores) y goza de mucho respeto de los adversarios.

PUNTOS FLACOS:

* El momento especifico de la temporada. El equipo volció de vacaciones hace poco tiempo y precisó entrar en campo antes de lo calculado por causa de malos resultados en el certamen estadual. Eso puede afectar el nivel de juego en la Recopa.

* La ausencia de un centroatacante calificado. No tiene buenas opciones. El polifuncional Cicero –tuvo sus mejores momentos como volante- comenzó la temporada ocupando esa función, que suele ser el punto de referencia en cualquier equipo fuerte.

* El sector derecho. Edilson fue transferido y Ramiro suspendido, no estarán en la Recopa. Ambos jugadores eran piezas tácticas que garantizaban el equilibrio del equipo, y sus ausencias desorganizan toda la banda, alterando funciones. Son bajas que sufrirá de cara a la final.

Parches y errores

Otra vez sufre Independiente por falta de efectividad y con una defensa emparchada que dejó mucho que desear. Esta vez, el Rojo cayó frente a Estudiantes de la Plata.

Con las ausencias de los lesionados: Alan Franco y Fernando Amorebieta, Ariel Holan debía parar una nueva defensa, entre ellos: Fabricio Bustos, Nicolás Figal, Gastón Silva y Juan Sánchez Miño.

En el primer tiempo, el conjunto de Avellaneda tomó la iniciativa en ataque. Ya en los primeros diez minutos, Leandro Fernández se lucía y hacía acumular para su equipo unas tres situaciones claras de gol.

Los Pinchas fueron de menor a mayor. Minutos después de las amenazas del equipo local, los de La Plata fueron acercándose más al arco del golero uruguayo. El más punzante era Juan Ferney Otero.

Se perdía en el retroceso y recuperación de la pelota cuando Lucas Albertengo -por una baja de su presión- sale reemplazado por Juan Manuel Martínez.

Terminaba el primer tiempo y, como en el partido contra Rosario Central de la semana pasada, los Diablos padecían la falta de gol.

Sánchez Miño no volvía a la segunda parte por haber sufrido un golpe en el tiempo anterior de Facundo Sánchez, jugador que debió ser expulsado. Por eso ingresaba Diego Rodríguez. Aquí es dónde se empezaba a improvisar. Independiente perdía altura en la zaga central, ya que Nicolás Domingo se ubicaba de seis y el uruguayo Silva ocupaba el lateral izquierdo.

Parecía que la pelota no ingresaría hasta que, Fernández realiza un cambio de frente a Bustos, este último con un pase caviar, hace que Gigliotti convierta un lindo gol de cabeza, a los 51 minutos. Segundo de gol del Puma y, también, segunda asistencia de Bustos en dos partidos oficiales que van del año.

En pocos minutos, a los 60′, la defensa del Rojo pierde la marca y Gómez aprovecha y convierte, tras un centro anterior ejecutado por Sebastián Dubarbier.

Después de 72 minutos de muy buen nivel de Otero, logra convertir tras un fallo en la salida de Martín Campaña. Raro en él. Aunque haya sido una causa determinante para aquel final no deseado, la hinchada Roja lo aplaudía en la siguiente pelota que tocaba.

De nuevo, el conjunto dirigido por Ariel Holan no pudo ganar en casa. A pesar de ello, los simpatizantes reconocieron el esfuerzo de sus jugadores, y los despidieron con aplausos, tratando de inyéctarlos anímicamente para todo lo que viene.

El año de Holan

Mirado de reojo, pero con una imborrable sonrisa en el rostro, Ariel Holan se paró al lado de Hugo Moyano, sostuvo la camiseta de Independiente y avisó: “No soy un mago ni un mesías”. La escena nos remonta hace 365 días exactos, cuando el Profesor asumía a su cargo como entrenador del plantel profesional, luego de la salida de Gabriel Milito.

Cuestionado desde el vamos por su amplio cuerpo técnico -14 colaboradores a su lado-, el polémico audio filtrado donde juraba tener la receta para curar tantos años de desmanes y el excesivo uso de la tecnología en su primera práctica, Holan logró comenzar a ganarse el apoyo de los hinchas a medida que su equipo lograba descubrir el significado de la palabra fútbol, habiendo prescindido de jugadores como Ortíz, Denis y Vera que se fueron criticándolo y gestando más polémica.

Haciendo oídos sordos, insistiendo con la prueba y error de la tecnología en los entrenamientos y sosteniendo una idea futbolística que iba asomando, su equipo cosechó racha de 14 juegos sin perder, con algunas remontadas memorables y puntos muy altos en jugadores que estaban condenados por el hincha. Logró volver a meter a Independiente en la pelea por el torneo y la clasificación a la Copa Libertadores, dos objetivos que seis meses atrás parecían imposibles y que mantuvieron ilusionada a la gente hasta el último minuto del campeonato. Si bien el Rojo no lo logró en esa instancia, ni tampoco en la Copa Argentina, el desenlace de la historia terminó siendo feliz unos meses más tarde.

La segunda mitad del 2017 encontró a los hombres de Holan con un sólo objetivo en la cabeza: la Copa Sudamericana. Y así fue que el DT se jugó el todo por el todo en ese certamen, con juegos de excelso nivel, goleadas inolvidables y algunas remontadas históricas que hicieron que el entrenador se remonte años atrás. “Esto es para mi viejo, que me trajo tantas noches como ésta para disfrutar”, fue lo primero que tiró el Profe luego de revertir el resultado adverso con Libertad y pasar a la final del torneo. Antes, claro, volvió a imponerse en el clásico barrial ante Racing (ya lo había festejado entre lágrimas en el campeonato anterior y ahora lo lograba en condición de visitante y con un equipo alternativo), y se había bancado el duro apriete de Bebote Álvarez a la salida de un entrenamiento.

Desde el comienzo del segundo ciclo de Américo Gallego al frente del equipo -en el tercero no sucedió ni por asomo- que la gente no coreaba el nombre de un entrenador con tanta fuerza. Los cuatro costados del Libertadores de América se venían abajo rezando: “De la mano de Holan la vuelta vamo’ a dar”. El DT lloraba mientras alzaba sus puños para intentar tocar el cielo. Había que ir al Maracaná a repetir la historia de 1995 para lograr el objetivo trazado unos meses antes. Y en otra fase épica que quedará grabada en las páginas más doradas del club, Holan, como un hincha más, logró su sueño: Independiente alzó su 17º título en un terreno totalmente adverso, con más fútbol que sacrificio, con más coraje que huevos, pero con tantas sonrisas como lágrimas por el significado que traía.

Fue tal el sentimiento de empatía logrado con el hincha que al anunciar los motivos por los que decidía no continuar en el cargo que se generó una revolución inmediata que rogaba que Holan siga siendo el DT de Independiente en 2018, con tanta posibilidad de devolverle el protagonismo perdido en las competencias que se le vienen. Parecía que no había vuelta atrás, que entre las diferencias con Alejandro Kohan (preparador físico del Rojo) y la eterna custodia luego de las amenazas de la barra brava no había manera de continuar, pero unos días después todo cambió. Holan dio el sí (se casó, pero también le dijo que si a su querido club) y, como hace un año atrás cuando se filtró un audio, apareció un video cantando muy sentimentalmente la marcha de Independiente que fue furor en redes sociales. ¿Recuerdan? “No soy un mago ni un mesías”, dijo hace un año. No lo será, pero en el Rojo logró fusionar las cualidades de ambos dos. Esta historia continuará…

¿Qué equipo debe poner en el clásico?

Tras la derrota ante Libertad, surgió el interrogante en el mundo Independiente sobre que equipo debe presentar Ariel Holan para enfrentar el clásico de Avellaneda ante Racing, a disputarse el próximo sábado 21.30 en el Cilindro.

Si bien, más allá de no dar nombres, el entrenador de Independiente fue claro en conferencia de prensa cuando dijo que el clásico era trascendente, pero que no había que desviar el foco y entender que el partido del martes que viene ante Libertad es el mayor importancia de los últimos años.

Esta columna se encolumna detrás de la frase de Holan y jugando a formar un posible equipo que salte a la cancha en el Cilindro, hay que pensar en Campaña -¿O será el momento de Rehak?-, Gutierrez, Moreira, Amorebieta y Silva -o Daniel Martínez, si piensa poner al uruguayo ante Libertad-; Blanco, el 5 que no ponga el martes -¿Nery o Domingo?- y Erviti; Martínez, Albertengo y Togni.

Un equipo, dos versiones

La victoria de anoche ante el Huracán remarcó una arista importante que trae arrastre desde hace mucho tiempo y tiene que ver con la lucha que Independiente mantiene consigo mismo. Sin dudas el rival más peligroso para el Rojo, es Rojo mismo.

Cualquier hincha se pudo dar cuenta que el primer tiempo fue claramente diferente al segundo. ¿Qué ingreso cambio el curso del trámite?, ninguno. El 4-3-2-1 que terminó la inestable primera parte 1-1 fue el mismo que cambió la cara en el complemento con una intensidad envidiable.

Algo muy cierto y rescatable de esa primera mitad fue la rápida reacción del equipo ante la apertura del marcador por parte de Ábila para Huracán. Impreciso en los últimos metros, con poca frescura en la transición de la tenencia del balón y con Erviti corriendo verticalmente más de lo que puso asistir fueron algunos puntos del declive. Por supuesto que los movimientos monótonos y pocos sorpresivos disminuyeron la oportunidad de encontrar estabilidad futbolística. Pese a esto, el Rojo se fue al descanso con la paridad en el bolsillo sin demostrar la impronta y el sello del semestre anterior.

En la segunda parte lo dicho; el profesor no dispuso de ninguna modificación táctica ni de nombres propios, aunque el funcionamiento fue distinto e hizo levantar los ánimos del gran número de hinchas que se acercó para acompañar al plantel. La defensa (Bustos, Franco,Tagliafico y Sánchez Miño) se afirmó y ajustó algunos conceptos para neutralizar a los delanteros contrarios y la rapidez del escurridizo “Cacu” Gamarra.

Para Nicolás Domingo un párrafo aparte. El exRiver capitalizó bien su ingenio como único 5 de marca. Descatado debut en la casa del “Diablo”. Combativo, yendo bien al piso cuando ameritaba pero ademas lúcido para entregar redonda la pelota luego de cada recuperación. Interesante segunda mitad de Meza como interior, quizás en una posicion no tan comoda pero efectiva con su despliegue físico y velocidad. Lo mismo para los autores de los tres goles; Benítez primero, Fernández para poner al frente al equipo y nuevamente el misionero para cerrar el telón, acompañaron con su aporte al buen complemento.

Dentro de las modificaciones dispuestas por Holan hubo otro debut. Jonás Gutiérrez ingresó para disputar los últimos minutos y logró demotrar su buen estado físico, aportando sobre todo experiencia en un plantel joven.

Holan le brindó a la institución una idea clara de juego, sostenida por la intensidad a la hora de distriur los circuitos. Para trabajar en la semana quedará aceitar la regularidad para no entrar en un terreno del que más adelante sea difícil salir y que tiene que ver con la concentración entre tiempo y tiempo.

La próxima parada será el viernes 8-9 ante Olimpo en Bahía Blanca. En ese momento Independiente ya va a tener definido sus últimas incorporaciones que serán entre Nazareno Solís y los colombianos Felipe Pardo y Leonardo Castro. ¿Quién vendrá?.

Perdidos pero con vida

Independiente cayó ante Atlético Tucumán por 1-0 en condición de visitante en el primer duelo por la Copa Conmebol Sudamericana. Pese a esto, lo más preocupante del equipo conducido por Ariel Holan no es el resultado propiamente dicho, sino la forma en la cual se dejó pasar una clara oportunidad de afianzarse de cara a la recta final del certamen sudamericano.

El Rojo se mostró vulnerable desde el minuto 0 hasta el último cabezazo del jugador del Decano que se fue besando el poste en el ocaso del cotejo. Impreciso en los ataques, desordenado en los retrocesos y sin eficacia en las pocas situaciones que creó, Independiente terminó el encuentro con más dudas que certezas.

Repasando rápidamente de atrás hacia adelante; la inclusión de Amorebieta no fue productiva en el rendimiento defensivo, sobre todo porque hubo que sacrificar a un futbolista que venía teniendo actuaciones correctas como Sánchez Miño por la banda izquierda. Quedando así, con Franco y Tagliafico de centrales.

Barco tampoco pudo ser ese creador que necesitó el Rojo en la tibia noche tucumana. Apresurado para salir hacia adelante y sin poder de resolución ante la buena marca del contrario, el joven de 18 años quedó sin respuestas futbolísticas hasta su sustitución. Pobre también la labor de Albertengo que sigue padeciendo el haber estado tanto tiempo inactivo, sin ofrecer peso ofensivo. Meza y Bustos de lo mejorcito; intentando llevar siempre el equipo para adelante.

Los cambios del entrenador en el complemento fueron claros, ir a buscar el empate para poder disminuir la presión en el Libertadores de América el 12 de septiembre en el partido de vuelta. Sin embargo, nada de eso ocurrió. Benítez perdió muchas pelotas sin gravitar en ataque y Fernández jugó para que lo expulsaran, disputando con mucha vehemencia los balones divididos.

Este primer encuentro mostró una pizca de lo que puede ser Independiente en el transcurso de este semestre. Este Independiente que iba rumbo a llevarse todo lo que se atravesará en el camino, contemplando que con poco, en el semestre anterior, se habían cosechado 10 triunfos, 9 empates y sólo 1 derrota.

No fue el mercado de pases esperado y sin una brújula que indique el camino dentro del campo será difícil poder “ser campeones de todo” como dijo el presidente Hugo Moyano hace algunos días.

Será determinante estos últimos días del libro de pases para incorporar un jugador que cambie la ecuación en un partido, de lo contrario, nuestro querido Independiente seguirá divagando por la bruma de la decepción.

Con más carácter que fútbol

Independiente comenzó tibio, lento y con ciertas dudas ante Deportes Iquique en la noche ruidosa y llena de aliento por parte de los hinchas Rojos, que se acercaron hasta Calama para ver al equipo de Ariel Holan.
Un primer tiempo que estuvo inmerso de inquietudes y más aún cuando el local, de floja jerarquía, anotó el 1-0 para poner en situación incomoda al conjunto de Avellaneda que, en suelo argentino, complicó el trámite por demás con aquellos dos goles en contra sobre el final.
Perdidos y desconectados estuvieron Nery Domínguez y Diego Rodríguez en la mitad del terreno. Con Ezequiel Barco que, a pesar de “la avenida” -según lo describió Ariel Holan en pleno desarrollo- para dar el balón, optó siempre por malas ejecuciones cuando el momento pedía pases rápidos y, con el atenuante de no tener peso en la ofensiva con Leandro Fernández –de pobre partido- produjeron una inestabilidad propiamente de un equipo nervioso por encontrarse a un gol de quedar eliminados.
La premisa era clara: Cederle al rival la iniciativa y aprovechar la velocidad para explotar ese sistema. El tanto de Maximiliano Meza, de buena actuación en el encuentro, acomodó un poco las piezas y bajó claramente el volumen del rival que no pudo recuperarse del cachetazo.
El segundo tiempo fue otro partido a pesar de tener los altibajos del primero. Los engranajes del mediocampo ajustaron las clavijas y fueron el termómetro para saber cuando era el momento de presionar y cuando ameritaba esperar. Las bandas bien cubiertas por Fabricio Bustos y Nicolás Tagliafico, le dieron un salto de calidad a un equipo que se vio muy superior en aspectos básicos de juego al equipo contrario que lentamente se quedó sin ideas ni presencia pese a su localía.
A pocos minutos del final y con un exquisito pase de Nery Domínguez, llegó el gol de Lucas Albertengo para poner el 2-1. Con ese resultado se bajó el telón de un partido que no se ganó por buen fútbol, sino por el carácter que demostró el equipo sin animosidad de aminorarse en un país donde históricamente le ha costado ganar.
Siendo el último cotejo de Emiliano Rigoni, quién para la despedida regaló un doble caño en el primer tiempo sobre la línea derecha del terreno, será momento de que los dirigentes en conjunto con el cuerpo técnico, comulguen en la idea de reforzar ese vacío con un jugador a la altura de las circunstancias.
Ahora Independiente tendrá el compromiso de pasar de fase nada más y nada menos que ante el mismo equipo con el que se verá en Copa Argentina: Atlético de Tucumán. Para ese entonces el buen fútbol tiene que ganarle la pulseada al carácter si es que el Rey de Copas quiere reinar nuevamente en Sudamérica como lo hizo en 2010.

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