Mezasa

Independiente derrotó a Flamengo en la primera final de la Copa Conmebol Sudamericana por 2 a 1 con goles de Gigliotti y Meza. La revancha será el próximo miércoles en el Maracaná. (A

El encuentro arrancó favorable para el conjunto brasilero, que se mostraban más firmes a la hora de tomar las decisiones. Al Rojo se lo veía estático y llegaba tarde a cada dividida. Producto de un foul innecesario lejos del área, el visitante logró marcar el primer gol del duelo antes de los 10 minutos. Réver, el capitán de Flamengo, se elevó en el área y con su cabeza depositó el balón en el ángulo de Campaña.

Después de este baldazo de agua fría, como en la ida de la semifinal ante Libertad, Independiente se despertó y se hizo dueño de la posesión. El sector izquierdo de la defensa del visitante era una autopista, y los dirigidos por Holan volcaron cada ataque por ese lado, Sanchez Miño tuvo una clarísima pero le cerraron el tiro que tenía olor a gol.
La justicia se hizo presente cumplida la media hora de juego y el Rey de Copas logró empatar el marcador. Maxi Meza habilitó en profundidad a Benítez, que de casualidad la pudo frenar y ceder al Puma Gigliotti, quien abrió el pie y dejó sin opción al arquero brasilero.

Pasaron los minutos e Independiente avasalló a Flamengo, por momentos fue muy superior dominando los tiempos y pudo irse al descanso con un gol más, Silva la tuvo de tiro libre pero César, el uno visitante, se lo negó.

En el complemento la máquina del Profe Holan aumentó su rendimiento, por momentos borró de la cancha a las grandes figuras brasileras. Pasados los 10 minutos era un concierto Rojo, cada compositor hizo su trabajo y luego de algunas oportunidades, Maximiliano Meza de volea rompió el empate y dio vuelta la serie. Un Golazo con todas las letras, después de tocar por todo el ancho del campo, Barco centró y el ex Gimnasia la empalmó en el aire con su empeine y de volea la colocó en el palo derecho.

Con la serie a su favor los dirigidos por Ariel Holan tocaron y se lucieron, pudieron haber marcado el tercero pero fallaron en el último pase. A falta de 20’ para el final del partido de ida, Independiente cedió el balón y optó por retrasar sus líneas. Barco de contra tuvo el tercero pero remató desviado.
Flamengo desbordó en repetidas oportunidades para marcar el empate pero la solvencia defensiva respondió y con creces.

En el adicionado, como contra Libertad, el conjunto brasilero tuvo un tiro libre muy cerca del área que por suerte no pasó a mayores. El que estuvo muy flojo fue el encargado de impartir justicia, Díaz de Vivar quien se olvidó en repetidas oportunidades de amonestar a los jugadores visitantes y cobró faltas inexistentes en contra del Rojo.

Cuando el árbitro paraguayo marcó el final, explotó Avellaneda, Independiente dio vuelta un partido electrizante y ahora deberá esperar 7 días para definir el partido más importante de la última década.
Gracias Ariel Holan

¡Finalistas!

Independiente le ganó 3 a 1 a Libertad de Paraguay, en la vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana, con dos goles de Emanuel Gigliotti y uno de Barco de penal.

El Rojo luego de 7 años está en una final de un torneo Internacional, la mística se hizo presente en el Libertadores de América, en un duelo muy emotivo, que el Rey de Copas tuvo que dar vuelta ya que había caído en la ida por 1-0.

Los primeros minutos se vio un equipo tranquilo con la pelota pero nervioso a la hora de tomar decisiones. Mientras que los dirigidos por Ariel Holan buscaban los caminos para dar vuelta la serie, el conjunto paraguayo se replegaba y presionaba a partir del mediocampo.

A los 15’ en una viveza de Maxi Meza, quien sacó rápidamente un lateral, habilitó a Bustos que pisó el área y fue derribado por uno de los cinco defensores de Libertad. El juvenil Ezequiel Barco infló el pecho, tomó la pelota, miró al arquero y definió al palo distinto del que eligió el uno. Luego de 4 penales consecutivos sin marcar el Rojo pudo sacarse la mufa.

Como si fuera poco en la jugada siguiente, mientras explotaban las tribunas del Libertadores de América, el equipo del profe Holan tocó por todo el campo y finalizó una jugada de la mejor manera, guardando la pelota en la red. El “Puma” Gigliotti conectó el centro raso de Meza y marcó el segundo tanto.

Unos minutos después llegaría un baldazo de agua fría para Independiente. Libertad de pelota parada y luego de TRES cabezazos en el área, Cardozo Lucena marcó el 2-1 parcial. Ese cachetazo sirvió, ya que el Rey de Copas se volvió a despertar y forjó otra gran jugada que terminó en el fondo de la red. El laboratorio de Ariel se hizo presente de nuevo, esta vez por izquierda y Gastón Silva fue quien encontró a Gigliotti, que otra vez conectó y dejó sin opción al bueno de Muñoz.

El Rojo tuvo un rendimiento muy contundente y efectivo, en un primer tiempo que fue extremadamente dinámico, casi no tuvo interrupciones. La segunda parte comenzó con el equipo visitante totalmente volcado en ataque, buscando el gol clasificatorio.
Los primeros quince encontraron a Independiente mucho más retrasado y otorgándole la posesión al conjunto paraguayo, que encajonó al local. Por esta razón el DT sacó a Martín Benítez y mandó al campo a Nicolas Domingo. El reloj de arena corría y Libertad, con empuje y sin tanto fútbol, iba con la obligación de dar vuelta la serie.

El Venezovasco, Fernando Amorebieta, ingresó en el lugar del “Torito” Rodríguez que estaba amonestado. Con este cambio el Rojo paró una línea de cinco defensores y añadió la altura necesaria para contrarrestar los envíos aéreos de la visita. Esta modificación sirvió y le dio un respiro a Independiente que pudo controlar los tiempos.

El reloj era eterno y el infierno ardía, los dirigidos por Holan, dejaron todo en cada dividida. Maxi Meza se vistió de Bochini y sacó a pasear a toda la defensa de Libertad que tuvo como único recurso bajarlo a patadas.

Como si fuera poco el visitante tuvo la oportunidad de ganarlo con un tiro libre que pasó a centímetros. Cuando el árbitro pitó el centro del campo Avellaneda explotó. Independiente está en la final de la Copa sudamericana. VOLVIÓ EL REY

Un cuento Chino

Independiente derrotó con suplentes a Racing 1 a 0 en el Cilindro y extendió la paternidad a 24 partidos de diferencia sobre su rival.

En un partido con muchas incidencias, en el que Ariel Holan sólo puso a Nicolás Tagliafico entre los titulares, el Rojo se impuso aprovechando un error del Chino Vittor, ese que en la semana dijo que Independiente no significaba nada y que él se debía al equipo que le pagaba el sueldo, y una avivada de Leandro Fernández, que se sacó la mufa de los últimos partidos y con un zurdazo cruzado enmudeció al Cilindro.

Tras el gol, Germán Delfino, de mala labor -para ambos equipos-, expulsó injustamente a Rodrigo Moreira, lo que hizo que el Rojo se replegara y aguantara casi 70 minutos con un jugador menos.

En el complemento Racing apuró, de la mano de Lautaro Martínez quien tuvo la más clara cuando clavó un zurdazo en el poste. Pero más allá de eso, la Academía, que mereció empatar más por empuje que por llegadas, no fue claro. Y por si fuera poco, la cereza del postre, la frutilla de una gran torta, Gonzalo Rehak, de sobria actuación, tuvo una lesión muscular y se retiró lesionado. Ingresó Damián Albil, quién está mas cerca de ser entrenador de arqueros que de jugar profesionalmente. Y sin embargo, el Loco cumplió descolgando un par de centros frontales.

El Burrito y Albertengo pudieron liquidarlo, pero fallaron. En la última Jonás la sacó en la línea. Fue victoria Roja, como casi siempre, pero que se disfrutará como pocas veces, con un contexto incomparable con cualquier otro. Esas victorias que te dejan sabor a “con la camiseta”. Ahora a pensar en el martes, que es el partido que importa.

Derrota temprana

Independiente cayó 1 a 0 en Asunción en el partido de ida por las semis de la Sudamericana ante Libertad. El Rojo mereció empatar pero no logró conseguir el tanto de visitante y ahora deberá darlo vuelta en Avellaneda, en donde no jugarán ni Tacuara Cardozo y ni Tony Bareiro por suspensión.

El Rey de Copas entró al Defensores del Chaco perdiendo y no metafóricamente, sino literalmente hablando. Solamente 25 SEGUNDOS tuvieron que pasar para que el resultado se rompa. Un cabezazo dejó pagando a Alan Franco, y Oscar Cardozo la acomodó con la parte superior de su brazo izquierdo y sacó una volea precisa que Campaña casi ataja. Victor Carillo no vio la infracción del experimentado delantero y dio por válido el tanto.

Como si fuera poco a los 5’, por una grave desatención entre Silva y Campaña, el local tuvo la posibilidad de marcar el segundo. El arquero uruguayo agarró el pase de su compatriota y el árbitro cobró indirecto dentro del área, que por suerte no aprovechó Libertad. Pasados los peores diez minutos desde que Ariel Holan conduce al equipo, el Rojo se despertó y con mucha paciencia controló el balón, obligando al equipo paraguayo a retrasar y cerrar sus líneas. El Tándem, Sanchez Miño – Ezequiel Barco, fue de lo más peligroso. Sin embargo, la
situación más clara de la primera etapa fue un pifié del central de Libertad, que el guardameta envió al córner.
Independiente salió al complemento, con claras muestras que perder por la mínima diferencia, aunque sea en la ida, y en paraguay, no le servía.

A los 6’ Sánchez Miño tiró un lindo tubo y quiso hacer la misma jugada, que terminó en el gol contra River, pero el que la definió (mal) esta vez fue Diego Rodríguez. Cumplida la hora de juego Martín Benítez saltó a la cancha por Fabricio Bustos, quien retornó tras una lesión y pareció que se retiró con dolor en la zona, sin embargo el técnico
lo desmintió en conferencia. Los dirigidos por Holan siempre fueron más, dominaron el juego como en la mayoría de sus partidos, con personalidad y presencia pero no encontraron el empate. Leandro Fernández, quien entró por Gigliotti, tuvo una pero no llegó a conectar el pase de Meza.

A 15 del final, Tacuara Cardozo vio la tarjeta roja por un golpe sin pelota a Franco, en una disputa por el balón, el cual no estaba en juego. Por una calentura el que marcó el único tanto de la noche se quedó sin jugar la
vuelta. En el último suspiro Alan Franco llegó hasta la línea de fondo y centró para el jugador más agresivo
del Rojo, Juan Manuel Sánchez Miño, que cabeceó con tiempo pero le salió al mismo lugar dónde se encontraba el arquero local.

Una derrota que duele por cómo se dio el partido, Independiente tuvo un inicio para el olvido pero se mostró ampliamente superior en el desarrollo del mismo. El karma de la falta de precisión lo volvió a invadir y vuelve de Paraguay con una derrota no tan negativa, de cara a la vuelta en Avellaneda el próximo martes. Ah, pero antes tendrá que cruzar la vereda y visitar a los vecinos, el sábado por la noche. Dos partido trascendentales de cara al cierre de este 2017.

Feliz Domingo

Independiente, con un equipo alternativo, superó por la mínima diferencia a River, en Avellaneda. La ley del ex se cumplió, y Nicolás Domingo anotó el único gol de la noche.

Ariel Holan paró un mix entre titulares y suplentes pensando en las Semifinales de la Copa Sudamericana. En cambio, River llegó al Libertadores de América alineando a los titulares.

El visitante comenzó presionando, evitando la salida limpia de Independiente, que no estuvo preciso. El primer tiempo en su totalidad fue flojo, casi no hubo situaciones concretas de gol.

Sin embargo a los 19’ el Millonario se quedó, insólitamente con un jugador menos. Javier Lux salió a cortar fuera del área un despeje de Amorebieta y el pique lo sobró, en esa búsqueda estaba Albertengo que obligó al arquero a tomar la pelota con las manos. Silvio Trucco correctamente expulsó a Poroto por último recurso.

El Rojo con uno más pudo manejar los tiempos, pero no lo remarcó en los metros determinante, solamente tuvo dos remates débiles que, el ingresado, Bolongna pudo desactivar sin problema. Mientras tanto River aguardó y trató de lastimar de contragolpe, sólo tuvo una clara, en la cual Tagliafico pudo cerrar con la cabeza.

El que volvió al once titular fue Walter Erviti, este tuvo un desempeño nulo en el PT y obligó al DT a reemplazarlo en el entretiempo por Maxi Meza. El 10 de Independiente desaprovechó una chance más.

El complemento fue una continuidad de los primeros 45 minutos. A los dirigidos por Holan les costaba encontrar los caminos, el técnico disgustado con su equipo a los 10’ metió a Gigliotti en el lugar de Togni y diez minutos después realizó la última modificación, el que ingresó fue Barco, quien estuvo de viaje con la selección y salió Martín Benitez.

Cuando iban 25 de la segunda parte, River tuvo la más clara en los pies del Pity Martínez. El 10 millonario estrelló un remate de larga distancia en el travesaño. Este llamado de atención despertó al Rojo y el juvenil Barco comenzó a tomar protagonismo. A los 28’ Bologna le sacó heroicamente un tiro libre, que tenía destino de ángulo y tres minutos después el Turri encaró solo mano a mano y eludió al arquero, pero le erró al arco.

A falta de diez minutos, el 0-0 se rompió, tanto como cada garganta en el Libertadores de América, menos la de Nicolas Domingo que le marcó a su ex club. Campaña sacó rápido para Sanchez Miño, este subió rápidamente hasta el área rival y encontró con un pase atrás a Domingo que sólo le bastó con esquinar el remate.

El Rojo volvió a ganarle a River de local y arrancó la seguidilla de partidos claves de manera más que positiva. Todo el estadio gritó por ganar el próximo clásico, pero antes hay una prueba más, el martes, en la noche de Paraguay, ante Libertad.

Sin definición

Independiente empató ante Belgrano en Córdoba 0 a 0 y volvió a tener innumerables situaciones de gol que desperdició, en algunos casos, de forma insólita.

Al Rojo le costó hacer pie en el primer tiempo, sobre todo en los primeros minutos, donde Belgrano dominaba, aunque no llegaba con peligro al arco de Martín Campaña. Sin jugar bien, el Rojo tuvo las dos llegadas más claras de la primera mitad, una por medio de Leandro Fernández, que tras un regalo del arquerito de Belgrano, se tomó ese tiempo que se le pidió ante Patronato, pero tardó una eternidad y no pudo ni patear cuando tenía el arco a su merced.

La otra fue sobre el final de la etapa inicial, cuando Fernando Amorebieta le bajó la pelota de cabeza al medio al Chiqui Rodrigo Moreira, quien solo y con la pelota picando, chocó contra el travesaño del Pirata.

En el inicio del complemento Independiente, con el ingreso de Maxi Meza por Domingo Blanco, mejoró. Tuvo más la pelota, y siguió teniendo situaciones de gol que desperdició en igual proporción. Leandro volvio a perderse goles increíbles, definiendo despacio, fuerte, de primera, pensando. No fue su tarde. Luego fue reemplazado por el Puma Gigliotti, que no tuvo ninguna situación clara.

En los últimos minutos del partido, Belgrano intentó llevarse por delante al equipo de Ariel Holan, que metió a Alan Franco por un agotado Nery Domínguez, liberando a Jonás al medio. La más clara, y posiblemente la única situación que tuvo el Pirata en el cotejo, fue una corrida de Matías Suárez, que tras eludir a campaña definió arriba pero en la línea, el propio Gutierrez la sacó de cabeza evitando lo que era el tanto del Celeste.

Sobre el final del partido, a los 47, un desborde de Franco le puso el gol en la cabeza a Lucas Albertengo, quién inexplicablemente, le erró al arco, estando a pocos metros del mismo y con el arquero ya vencido. Fue final, otro empate, otra vez errando goles imposibles, lo que lo dejan cada vez más lejos de Boca. Lo positivo fue el gran partido de Amorebieta, quién fue de los mejores del Rojo y que se debía una actuacion así. Ahora, a descansar, y en dos semanas a pensar en River y Libertad.

Salvó la ropa

Independiente empató ante Patronato 1 a 1 con tanto de Maxi Meza sobre el epílogo del encuentro y desaprovechó una gran chance de sumarse al lote de los de arriba.

El Rojo tuvo un primer tiempo con algunas dudas, sobre todo en defensa, porque Patronato aprovechaba algunas distracciones en el triángulo que conformaban los centrales y el Toro Rodríguez. De hecho, en una jugada en posición dudosa, Patronato abrió la cuenta cuando promediaba la etapa inicial. Si a estos problemas defensivos le sumamos la poca efectividad habitual del equipo en ataque -pareciera que lo del jueves en Asunción fue un oasis en el desierto-, irse perdiendo al entretiempo era injusto, pero a la vez lógico.

No fue la noche de Leandro Fernández, quién tuvo tres situaciones claras de gol y las tiró a Saturno. En el segundo tiempo, a pesar de seguir errando goles, el Rojo fue una maquina de crear situaciones de gol, de arrinconar a su rival al punto de no permitirle siquiera una contra. Es inadmisible que no haya ganado este partido, pero no se puede decir que no haya hecho todo para hacerlo.

La gran actuación de Bertoli -hasta el gol- y la poca eficacia Roja seguramente sean las claves de este resultado que maquilló Meza sobre el final, justamente por un error del arquero de 42 años. Inclusive el Rojo tuvo dos chances para ganarlo, la última de forma increíble Silva a metros del arco desvió un centro y la pelota pegó en la parte externa de la red.

¿Se perdieron dos puntos? ¿Se ganó uno? Eso se dirá al final del torneo, pero hay dos cosas que son ciertas: la primera es que de local ante Patronato tenés que ganar como sea y la segunda, es que hoy se dejó todo para que eso pase.

Lo enterró

Independiente derrotó 2 a 1 a Chacarita en San Martin por la sexta fecha de la Superliga. El Rojo arrancó perdiendo a los 29 segundos, pero de la mano de Fabricio Bustos y Ezequiel Barco dio vuelta el partido. En el debe queda el volumen de juego y los goles errados.

Cuando a un equipo le meten un gol antes del primer minuto se suele decir que arrancó dormido. Esta máxima se suma a la de que el partido se jugó en un horario atípico -primera vez en muchos años que Independiente disputa un partido oficial a las 11 de la mañana-, pero nunca graficaría mejor un arranque como el que tuvo el Rojo hoy.

El gol a los 29 segundos pudo hundir a Independiente, pero sin embargo pareció como que ese baldazo de agua fría despertó al equipo. Si bien le costaba en la creación, fue arrinconando a Chacarita hasta lograr la igualdad, con una gran jugada entre Barco y Bustos, que terminó con una excelsa definición del lateral derecho. El empate le dio tranquilidad al equipo, pero en cierta forma se transformó en parsimonia. Aún así, el Rojo tuvo dos claras para ampliar, pero las definiciones de Maxi Meza y Leandro Fernández no fueron buenas y chocaron contra la figura del encuentro, Pedro Fernández.

En el complemento el Rojo, jugando de contra, fue más. De hecho, así llegó el gol de Barco a los 9 minutos, con una corrida eterna y una gran definición cruzada. A partir de ahí, a Independiente le pasó lo que le viene sucediendo en los últimos tiempos. Erró no menos de cinco situaciones clarísimas de gol.

El Funebrero buscó el empate pero no tuvo ninguna chance clara para conseguirlo. Fue victoria, importantísima desde lo anímico, ya que es la segunda consecutiva -venía de tres derrotas en fila- y ya mirá el partido de ida ante Nacional de Paraguay por los cuartos de final de la Copa Sudamericana, con otro semblante, en lo que es el gran objetivo de Independiente en lo que queda del año.

Volvió a sonreir

Independiente le ganó 1-0 a Vélez, en Avellaneda, por la quinta fecha de la Superliga, el único tanto de la tarde lo marcó Maximiliano Meza.

El equipo de Ariel Holan comenzó el partido con la versión híbrida y preocupante que mostró en las últimas presentaciones. Los centrales abusaron del pelotazo y abundaron pelotas divididas tanto del “Rojo” como del visitante. Pasado los veinte minutos de juego, los atacantes aparecieron y con Jonas Gutierrez como estandarte generaron peligro por los extremos.

A los 32’ llegaría la situación más clara del primer tiempo, tras una buena combinación, Barco desbordó y tiró un centro a la cabeza de Tagliafico, el travesaño evitó el gol y en el rebote Leandro Fernández no pudo empujarla. Independiente dominó progresivamente el cotejo pero la falta de efectividad que está sufriendo, no le permitió llevarlo a cabo en el resultado. Tras finalizar el primer acto, los dirigidos por Holan sumaban más de 270’ sin anotar un gol, contando el segundo tiempo contra Olimpo y las dos derrotas injustas ante Lanús y Godoy Cruz.

En el complemento el uruguayo Gastón Silva, quien hizo hoy su debut en el club, le puso una rosca venenosa a un córner y la pelota se estrelló en el palo. En la contra Nicolas Domingo cortó una situación clarísima que tenía olor a gol. Pasado los cinco minutos el “Rojo” rompió el cero. Maximiliano Meza, con una molestia por una patada previa, pudo conectar el córner que centró Barco y rompió el maleficio.

Luego del gol, Independiente siempre estuvo mejor parado en la cancha y nunca sufrió defensivamente, Vélez nunca puso en jaque al conjunto de Holan. A los 24 minutos Domingo Blanco ingresó por Ezequiel Barco, el pibe tuvo un flojo partido pero antes de irse también casi mete un gol olímpico, Aguerre se lució para ahogarle el grito. Luego Martín Benítez salió por Sanchez Miño y el uruguayo Silva tuvo que salir por una molestia, Amorebieta entró en su lugar.

En los últimos minutos, en un tiro de esquina del “Fortín” Fausto Grillo vio la tarjeta roja por agredir al venezolano. Con uno más en la cancha el “Rey de Copas” guardó el triunfo en el bolsillo, cuidando la pelota en campo rival. Vélez tuvo una en el final, un centro fuerte que cruzó el área de Campaña.

Después de tres partidos sin ganar (injustamente) por Superliga, Independiente volvió a la victoria, la próxima fecha le tocará visitar a Chacarita, el domingo a las 11 de la mañana, luego de la fecha de eliminatorias.

Turismo Mendoza

Independiente perdió, otra vez en tierra mendocina, esta vez 1-0 ante Godoy Cruz. El único gol de la noche lo marcó Santiago “Morro” García de penal, mal cobrado.

Tras dos derrotas consecutivas “El Rey de Copas” se presentó por segunda vez en la semana en el Malvinas Argentinas, lugar dónde le cuesta horrores obtener los tres puntos.

Los dirigidos por Ariel Holan tuvieron un buen comienzo, de la mano de Leandro Fernández tuvieron la primera situación. El ex Godoy Cruz remató desde lejos, casi sin ángulo y Burián, el arquero local, voló y desactivando el peligro. Con el correr de los minutos el Rojo bajó el acelerador y mostró algunas impresiones en el manejo de la pelota. Sin embargo el “Tomba” no mostró interés por romper el cero.
Pasada la media hora del PT Independiente volvió a dominar y controlar los tiempos. Luego de una gran jugada colectiva el “Torito” Rodríguez esquinó su tiro y el uno uruguayo volvió a tapar. Walter Erviti hizo lo que tenía que hacer desde su llegada, puso las pausas necesarias y distribuyó con criterio hacia sus costados.

En el complemento ninguno de los dos conjuntos logró tener una situación clara hasta que en un córner aislado, Patricio Loustau vio un agarrón de Sanchez Miño dentro del área y cobró penal. El “Morro” García lo cambió por gol. Con el resultado en contra Martín Benítez entró por Gigliotti y luego Ezequiel Barco lo hizo por Walter Erviti. Benítez desde su ingreso le cambio la cara al equipo, el misionero tuvo un tiro libre que paso cerca y un tiro que Burián dio rebote, y el “Torito” Rodríguez no lo pudo capitalizar. Faltando quince Leandro Fernández le dejó su lugar a Lucas Albertengo.

Los dirigidos por Ariel Holan nunca lograron romper la férrea defensa local y perdieron un partido inmerecido. Godoy Cruz no acumuló ninguna situación manifiesta de gol y obtuvo los tres puntos gracias al penal que inventó el árbitro Loustou. Independiente no logra encontrar el buen funcionamiento que lo destacó en estos últimos tiempos, la salida de Rigoni se está pagando caro.

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