No contaban con mi astucia

Independiente venció 1-0 a Newell’s en el Libertadores de América con un gol de Federico Mancuello, su goleador y figura durante todo el torneo. El Rojo se despidió de su gente con una victoria y sigue con chances matemáticas. Ah, se clasificó a la próxima Copa Sudamericana. Los dirigidos por Almirón jugaron con más desde una hora por la roja a Cuesta.

En un primer tiempo flojo y de poco juego Independiente tuvo pocas situaciones de gol y estuvo bastante impreciso en tres cuartos de cancha. Lo más destacado de la primera etapa fue la expulsión de Víctor Cuesta por doble amarilla a los 30 minutos de juego. La primera de cierto riesgo para el arco defendido por Ustari fue un zurdazo pifiado de Penco que quedó en las manos del ex arquero del Rojo. Justamente Penco fue el elegido por Almirón para salir cuando ingresó Figal, para rearmar la defensa. Un cambio que la gente reprobó en su mayoría en el estadio. Los primeros 45 minutos terminaron con Independiente empujando y jugando cerca del arco visitante, Montenegro anotó un gol que fue bien anulado por fuera de juego; fina pero offside al fin.

En la segunda parte el partido subió bastante su nivel y contó con muchas más jugadas de gol para ambos equipos. La primera fue para el Rojo, una corrida de Rolfi, que eludió a Ustari y cuando tenía todo para poner el 1-0 remató afuera. Luego de esa jugada, se fue reemplazado por Benítez (otro cambio que no gustó en la cancha). A los pocos minutos buena corrida de Pisano y Mancuello no llegó a empujarla abajo del arco. Cuando mediaba el segundo tiempo llegaron las claras para la visita, primero Figueroa y después a Maxi Rodríguez pero se encontraron con grandes respuestas del Ruso que tuvo una buena actuación.

Independiente continuó llegando pero sin poder ponerse en ventaja, Benítez no pudo empujar dos buenos centros atrás. Hasta que apareció Mancu, el mejor jugador del Rojo en el torneo. Controló una pelota bárbara, se metió en el área y definió con una tranquilidad propia de un crack. 1-0 para el Rojo. La “Lepra” pudo empatar sobre el final con una volea de Maxi que se fue cerca.

El Rojo ganó un partido duro que jugó con 10 jugadores y se aseguró su participación en la próxima Sudamericana. Mención aparte para el gran partido de Jesús Méndez, que fue extrañado en La Boca.

Autogolpe a la ilusión

En un partido donde los horrores defensivos se pagaron caro, Independiente perdió la gran chance de quedar transitoriamente en la punta, cayó 1-3 frente a Boca, en la Bombonera, y las fallas defensivas esta vez fueron fatales.

A los 5 minutos, en una jugada inexplicable, Diego Rodríguez controló larga la pelota, tardó y Agustín Calleri lo primereó. 0-1 de arranque. El arquero luego el extirpó al delantero local el balón en un mano mano, tras una pérdida de Mancuello en la mitad de cancha.

El resto del primer tiempo mostró una faceta pálida del visitante, sin juego y con distracciones defensivas que vuelven a prender la alarma en Independiente.

El segundo tiempo comenzó similar a lo que había mostrado el equipo de Almirón en la primer parte del juego. Pero en los pies de Pisano estuvo en el empate transitorio, a los 9 minutos. Se acomodó de derecha a izquierda a 30 metros del arco, y con un latigazo la colocó pegada al palo izquierdo de Tripodi. 1-1 y la historia parecía ser otra. Sin embargo, dos minutos más tarde, Franco Bellocq –que había sido amonestado a los 10 minutos del primer tiempo- fue expulsado y dejó al equipo en inferioridad numérica.

A los 20 minutos Mancuello se gestionó una jugada, con caño incluido, que lo ubicó cara a cara con Tripodi. El capitán rojo punteó la pelota y salió cerca del palo.

Boca volvió a acertar con un nuevo error defensivo, esta vez con un mal cierre de Zárate. Carrizo se llevó el balón y, mano a mano con Rodríguez, le dejó el gol a Calleri, que sólo tuvo que empujarla para marcar el 1-2. Con un jugador menos y mucha deuda en el juego, Independiente intentó pero no pudo. Y sobre el final del encuentro, un centro de Carrizo encontró la cabeza de Gigliotti, que dibujó el 1-3 final.

Al frente

Independiente dio vuelta el partido y goleó 4-1 a Lanús en el Libertadores de América, quedó a tres puntos de River a falta de tres fechas y se ilusiona. Goles de Penco, Montenegro, Lucero y Cuesta para el Rojo y Romero para el visitante.

El partido empezó muy cuesta arriba para Independiente, el reloj marcaba solamente dos minutos cuando tras una pelota perdida en la mitad de la cancha prosiguió en una buena contra de Lanús que puso a Lautaro Acosta mano a mano con Rodríguez, el extremo le sirvió el gol a Romero que convirtió el 0-1 para el visitante. Independiente no se encontraba en la cancha y Lanús tuvo otra clara de contra que Zarate llegó muy bien a cerrar cuando Acosta entraba solo para poner el 0-2.

Luego de los 12 minutos de juego Independiente comenzó a acomodarse en la cancha y a jugar en terreno visitante, aunque sin ideas claras, pero con el empuje de la gente. El Rojo jugaba en campo contrario pero cada vez que perdía la pelota sufría las buenas contras de los dirigidos por Barros Schelloto. A los 26 minutos llegó el empate, Mancuello se tiró a la izquierda, abrió para Pizzini, centro de primera y apareció Sebastián Penco “el de los goles importantes”, con un buen cabezazo para empatar el juego. 1-1 y arrancó otro partido.

Independiente siguió atacando en busca de ponerse en ventaja y Lanús esperando tener otra chance de salir rápido de contra. Minuto 35 de juego, Independiente sale bien de abajo con Zarate que abre para Pisano, el ex Chacarita encara, mete un excelente zurdazo que Marchesin desvía, pero el rebote cae en los pies de Mancuello, el capitán mete centro y apareció el Rolfi que la bajó con mucha categoría y clavó un derechazo rasante al palo derecho del arquero “granate” que poco pudo hacer, 2-1 Independiente. Sin mucho más se fue el primer tiempo con el Rojo arriba.

El segundo tiempo fue una continuación de lo que había mostrado la primera etapa, Independiente sin conformarse con la ventaja y con Lanús que esperaba volver a lastimar con las contras y la velocidad de sus delanteros. La primera de peligro fue un remate de afuera de Pizzini (de gran partido) con destino de ángulo que Marchesin sacó al córner. Otra clara llegó de los pies del 7 que peleo una pelota perdida y le sirvió el gol a Penco que definió mal. Con el correr de los minutos el partido se fue calentando cada vez más, el asistente anuló un gol de Penco tras centro de Pizzini en una jugada muy fina. A los 16 minutos González (en off side) tuvo una clara para empatar y el remate se fue cerca.

Independiente merecía ampliamente el tercero y generó muchas chances pero Marchesin le negaba el gol. Mediado el segundo tiempo Delfino expulsó justamente a Monteseirin y Velázquez, dejando a Lanús con nueve jugadores. Independiente siguió generando y el ingreso de Benítez por Pizzini le dio aire fresco en el ataque. De los pies del misionero, tras un tremendo desborde de Mancuello, llegó el tercero: pared con Pisano dentro del área y una gentileza con Lucero para que el ex Defensa marque el 3-1 y se desate la fiesta en Avellaneda, partido liquidado. Sin embargo la cosa no quedó ahí, Independiente se aprovechó de un golpeado Lanús y tras un tiro libre de Pisano, Cuesta (premio para el más firme de la defensa) estampó el 4-1. Goleada en Avellaneda, el Rojo a tres punto de la cima y con la ilusión de llegar con chances al final.

No pudo

Independiente empató 1-1 frente a Arsenal de Sarandí en el Julio Humberto Grondona y se bajó definitivamente del campeonato. Si bien las chances matemáticas otorgan una posibilidad, el equipo volvió a caer en errores ya repetidos, y a mitad del primer tiempo perdió a Mancuello por un golpe.

Lentitud, poco ritmo futbolístico, errores propios, imprecisión e inconexiones son algunos conceptos que marcaron lo que fue el primer tiempo de Independiente. La cancha chica de Arsenal y la presión alta de los de Palermo quizás ayudaron a que esto ocurra, pero el Rojo se fue al descanso con dos dolores de cabeza.

El primero llegó a los 25 minutos, cuando Federico Mancuello, capitán, figura y goleador del equipo, debió dejar la cancha en camilla por un golpe en la cabeza, y fue reemplazado por Franco Bellocq. El segundo, por el resultado 0-1 parcial. Y la forma en que el local convirtió se debió a un error propio. Un despeje hacia dentro de Villalba le sirvió la pelota a Brahian Alemán, que dibujó una jugada exquisita, con caño incluido a Aguilera -de buen debut-, y puso la pelota junto al palo izquierdo de Rodríguez.

El segundo tiempo mostró otra cara del Rojo. Sin claridad pero con empuje, Independiente incursionó más en terreno rival. A los 2 minutos, el Rolfi Montenegro ejecutó un tiro libre, que salió apenas desviado del palo izquierdo de Andrada. A los 7 minutos, tras un centro de Villalba, Penco cruzó un cabezazo, otra vez desviado.

La más clara hasta el momento la iba a tener Lucero, que resolvió mal un mano a mano con el arquero rival, previa jugada de Méndez. Sin embargo, de insistir, aunque sin muchas ideas, el equipo de Almirón llegó al empate. Un libre directo de Montenegro encontró la cabeza de Sebastián Penco, que autografió de esta forma el empate.

Sobre el final del encuentro, Víctor Cuesta tuvo también de cabeza la chance de poner en ventaja al visitante, pero el tiro salió por encima del travesaño. No hubo tiempo para más. El Rojo quedó en el camino en la lucha por el torneo, y no supo aprovechar la oportunidad que le otorgó la derrota de River.

Ilusión tiene fin

Independiente cayó como local ante Gimnasia y Esgrima La Plata por 1 a 0 con gol de Lucas Litch y, a 5 fechas del final, quedó muy lejos de la lucha por el título.

En el primer tiempo, el Rojo sin hacer nada extraordinario tuvo momentos de buen fútbol e inclusive un par de llegadas en las que pudo abrir el marcador. Con un Rolfi Montenegro encendido las sociedades funcionaban aunque muchas veces las jugadas se perdían en centros de Lucas Villalba o Alexis Zárate sin destino correcto. Al margen de ello, la más clara la tuvo Zárate por esa vía, mediante un centro bárbaro de Villalba se encontró con el travesaño de Monetti que nada podía hacer.

En el complemento, los primeros cinco minutos pareció que Independiente salía de manera furiosa a arrinconar a un Gimnasia que se agazapaba para dar el zarpazo. Cuando el visitante vio que la defensa de cinco pero sin marca del local daba muchas ventajas, se empezó a adueñar del partido. Tras varias atajadas de Diego Rodríguez, a los 13 Lucas Litch -si, otra vez, como aquella noche ante Ustari- marcó un golazo tras una gran pared con Alvaro González. Justo, cuando Matías Pisano estaba por entrar el Lobo pegaba primero y todo sería cuesta arriba.

Independiente pudo recibir el segundo pero Gimnasia no aprovechó las contras y con muy poco fútbol intentó meter al rival en el área a base de pelotazos a un Sebastián Penco -ingresó por Riaño- que las bajaba pero sin suerte. En el final ingresó Martín Benítez para desbordar pero inexplicablemente se estacionó por el medio e Independiente fue pura impotencia. Dejó pasar el tren y la estación del campeonato queda cada vez más lejos.

En el final hubo una mezcla de silbidos con aplausos. La bronca de la gente de haber quedado tan cerca mezclada con la aceptación de que con este plantel Independiente hizo demasiado en lo que va de este campeoanto, que, como dijó Almirón, es el primero después del trágico Nacional B. Deberá esperar que se le den los resultados mañana y entre semana pero, la ilusión, parece tener fin.

Gana, gusta y Gato

Independiente derrotó 3 a 1 a Tigre en el Libertadores de América, con goles de Martín Lucero (2) y Federico Mancuello ¡olímpico! y quedó a dos puntos de River que juega mañana en Rafaela. El Rojo jugó un gran partido y tuvo muchas chances para aumentar el marcador.

El partido comenzó con Independiente buscando el gol, y antes de que se acomoden los equipos en la cancha, Pizzini provoca un córner que realiza rápido y Lucero anticipa en el primer palo. Antes del minuto, el Rojo se puso 1-0 arriba. La primera jugada de riesgo para el visitante llegó en una pelota parada que la defensa local achicó mal y el juez de línea anuló mal el gol de Luna.

El primer tiempo continuó con Independiente llegando mucho pero a su vez errando muchos goles. Tal es así, que a los 38 minutos de juego, la defensa vuelve a achicar y Pablo Vitti, ex Independiente, empató el partido en una posición adelantada, en otro error del asistente. Después de la igualdad de Tigre, Independiente salió con todo para ponerse nuevamente en ventaja. Lo consiguió a los 45 minutos del tiempo extra tras una buena jugada prepara a la salida de un tiro libre. Montenegro para Mancuello, centro del 11 y otra vez Lucero (en su mejor partido con la roja) anotó el 2-1. De esta forma, se fue la primera etapa.

Independiente arrancó el segundo tiempo sin cambios de nombres y sin cambios en la actitud de juego, los dirigidos por Almirón fueron en busca del tercero. Primero Méndez (jugó un partidazo) probó de afuera y la bola se fue lejos, luego un centro de Rolfi, otro de gran partido, que encontró la cabeza de Lucero y obligó a García a una atajada increíble. Luego Pisano, que entró a los nueve minutos por Pizzini, volvió a hacer lucir al arquero visitante, que mandó la pelota al tiro de esquina. De ese córner, Mancuello logró lo que venía probando hace ya varias fechas, el gol olímpico. Excelente remate, con la rosca y la potencia justa para entrar en el primer palo. 3-1 y fiesta en Avellaneda.

Ya con dos goles de ventaja Independiente dejó pasar el tiempo pero nunca paró de buscar el cuarto gol. Situaciones no faltaron pero entre García y errores en la última puntada el resultado quedó en 3-1. Gran partido de Independiente, que tuvo una tarde soñada en Avellaneda y quedó a dos puntos de River a la espera del partido de mañana.

Sigue en la pelea

Independiente se llevó el clásico por 2 a 1 frente a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, con un golazo de Daniel Montenegro y otro de Diego Rodríguez, de penal. El tanto local lo convirtió Villalba. De esta manera, el Rojo se ubicó a dos unidades de la cima, y quedó, por el momento, como único escolta.

Los primeros minutos de la etapa inicial fueron muy dinámicos, con ida y vuelta y algunas chances. San Lorenzo llegó a través de un disparo de larga distancia de Julio Buffarini que dio en el palo derecho de Diego Rodríguez. A la salida de esa jugada, Independiente manejó el ataque, que ubicó a Juan Martín Lucero mano a mano frente a Mario Yepes en el vértice del área. El delantero Rojo lo encaró, le amagó y el defensor lo tocó claramente dentro del área. Era penal para el visitante a la vista de todos, menos para el árbitro Herrera.

Los minutos siguientes fueron parejos, con cierto mejor manejo para los de Bauza. Pero la primer alegría de la tarde fue para Independiente. Riaño recibió una falta de Yepes en el borde del área. Falta y amarilla para el colombiano. Del foul se hizo cargo Montenegro que con una delicia dejó parado a Torrico. Golazo y 1-0 para los de Almirón.

La mala noticia fue la lesión de Néstor Breitenbruch en un cruce con Cauteruccio, motivo por el que debió dejar la cancha. Por él ingresó Cristian Tula.

La segunda mitad comenzó con la sintonía del primero, con minutos parejos. A los 13 Montenegro tuvo un disparo de afuera que besó el palo izquierdo de Torrico. El alivio para el hincha del Rojo llegó a los 21, cuando el arquero del Cuervo tumbó a Lucero. Ahora sí, penal para Independiente. El encargado, Diego Rodríguez, lo cambió por gol.

A partir del 2 a 0 Independiente creció, tuvo situaciones muy claras en los pies de Pizzini y Figal, pero no acertaron. Por eso fue que los de Almirón tuvieron que sufrir hasta el último minuto. La defensa tuvo un gran partido, mostrando solidez aérea sobre todo. Pero a partir de esa vía llegó el gol de San Lorenzo. Un tiro libre lanzado al área que defendía el Ruso, y tras una serie de rebotes, encontró a Villalba que, de zurda, puso el 2-1.

El resultado se mantuvo hasta el pitazo final. Independiente volvió a vencer al Ciclón después de tres años y se pone a dos puntos del líder, River Plate, con un partido más.

Por una cabeza

Independiente igualó 2 a 2 frente a Godoy Cruz en el Estadio Malvinas Argentinas. En el visitante marcaron Mancuello y Alexis Zárate, y jugó casi todo el segundo tiempo con un hombre menos por la expulsión de Néstor Breitenbruch. De esta manera, el Rojo suma 19 unidades, se ubica en el tercer lugar, por debajo de River y Lanús, pero sumó un punto que, a raíz del contexto del partido, resultó favorable.

Mal arranque para el visitante debido a la reiteración de errores defensivos que produjeron dolores de cabeza para Almirón. Ya a los 3 minutos de juego, Ramírez desperdició un claro cabezazo por encima del travesaño. Sin embargo a los 7 llegó el primer tanto del partido. Tras una pérdida de Breitenbruch, un centro bajo que dejó pasar Aquino y posteriormente Ramírez, ubicó sólo a Fernando Zuqui que la puso arriba y a la derecha de Rodríguez.

Recién después de los 15 minutos Independiente pudo hacer pie. A los 19 un gran desborde de Pisano, que desembocó en un pase atrás, encontró a Mancuello. Zurda y gol número ocho sobre diez partidos jugados para el capitán. 1-1 y dominio Rojo, que de todos modos sufrió cada vez que el Tomba lo atacó. Tal fue así que, a los 36, Ramírez ajustó al palo izquierdo del Ruso lo que fue el 2-1.

El final del primer tiempo y la continuidad de los primeros instantes del segundo fueron en sintonía: era mejor el local. Sumado a ello, Néstor Breintenbruch vio la roja por una plancha antes de los 10 minutos de la segunda mitad. Con la superior numérica a favor de Godoy Cruz, la pelota era propiedad de los de Mayor, aunque sin la búsqueda para ampliar la ventaja.

El tiempo transcurrió en vaivenes anímicos pero el golpe otra vez partió de los pies del goleador del campeonato. Es que Federico Mancuello primero probó a Moyano desde larga distancia. El tiro fue despejado al córner, y desde ese tiro de esquina vino el empate. Centro cerrado del capitán al segundo palo que aseguró con el hombro/cabeza Zárate, que ingresó ante la expulsión de Breintenbruch.

A partir de ese momento el partido tomó otro color y la mitad de cancha fue zona de paso. En los 5 minutos que agregó el arbitro pasó de todo: dos chances claras para el local y un mano a mano para el visitante, como de costumbre en los pies del ‘11’. El final del encuentro marcó el 2-2 final, y dejó a Independiente, con un hombre menos, con un punto valioso de visitante.

Siempre Mancuello

Independiente derrotó 2-0 a Rosario Central en Libertadores de América con goles de Federico Mancuello, el mejor jugador del equipo, y Jesús Méndez. El Rojo se recuperó de la derrota sufrida en Núñez contra River y quedó a dos puntos de su rival de la fecha anterior. Independiente jugó un buen primer tiempo y convirtió a Caranta en figura, el Rojo terminó con 10 jugadores por la expulsión de Nicolás Figal.

El partido empezó con Independiente y la posesión de la pelota para buscar ponerse rápido en ventaja. Sin embargo, la primera aproximación fue para el visitante con un buen remate de Jonás Aguirre que se fue por arriba del arco defendido por Diego Rodríguez. La primera llegada de riesgo que creó el Rojo llegó de los pies de Montenegro que puso un gran pase para Breitenbruch que metió una buena diagonal que terminó con un zurdazo del “4” que Caranta mando al córner.

El Rojo siguió buscando el gol durante todo el primer tiempo y tuvo varias chances para ponerse en ventaja, primero Pizzini, de buen partido, remató cruzado y el remate salió cerca. Después otra vez Pizzini se encontró en el área chica con una pelota que no esperaba tras un córner y no pudo empujarla. Independiente buscó y buscó pero el primer tiempo tuvo un Caranta afilado que le sacó el gol a Riaño tras otro centro de Mancuello.

El segundo tiempo comenzó igual que terminó el primero, con Independiente jugando en campo contrario y con un Central que no podía salir. El gol llegó temprano en la segunda parte, a los 5 minutos un golazo de Mancuello, que hoy fue capitán, y sigue con su racha goleadora en el torneo. Un zurdazo excelente que hizo inútil la estirada de Caranta y dejó a todo el Libertadores de América pidiéndolo para la Selección argentina. Independiente estaba cómodo en el partido y sino pudo lograr una goleada fue por el arquero visitante. Sin embargo, a los 17 del segundo tiempo, Figal cruzó tarde y vio la roja por doble amarilla. Almirón metió mano para cuidar el resultado, afuera Rolfi adentro Ojeda.

A pesar de haber quedado con 10 Independiente no sufrió mucho, si bien Central tuvo la pelota no generó situaciones claras para empatar, más allá de una de Franco Niell tras centro de Acuña. Almirón mandó a la cancha a un ex Central, Jesús Méndez, en lugar de Pisano e hizo debutar en el torneo a Federico Insúa, que entró por Riaño. De los pies del Pocho, ovacionado por la gente del Rojo, llegó la jugada del 2-0 y la tranquilidad en el resultado. De Insúa para Mancuello, centro con la derecha del nuevo ídolo de la gente y gran definición de Méndez, tras un amague en el área. 2-0 y partido liquidado. Buen partido de Independiente que se recuperó bien de lo ocurrido la fecha anterior y sigue bien ubicado en la tabla.

Lluvia de goles

Independiente le ganó 5 a 3 a Quilmes en el Libertadores de América en un partidazo y queda cerca de River, rival de la próxima fecha en el Monumental.

El Rojo arrancó perdiendo 1 a 0, se puso 3 a 1 arriba, se lo empataron y lo terminó ganando. Gran partido en Avellaneda. El Ruso Rodríguez (de penal) y Riaño marcaron dos goles cada uno y Mancuello liquidó el partido. Clave el ingreso de Pisano en el segundo tiempo.

El partido empezó como nos tiene acostumbrados Independiente en este torneo, con mucha tenencia de pelota y buscando el gol por todos los medios. Pero los dirigidos por Almirón arrancaron imprecisos y sin poder llegar con claridad al arco de Quilmes, que esperaba atrás y salía de contra.

Así llegó el primero del “Cervecero”, pase largo de Romero, Independiente achicó casi en mitad de cancha y Sarmiento, que quedó habilitado, se fue mano a mano con Rodríguez y puso el 0-1. El Rojo salió con todo en busca del empate. A los 21 minutos hubo un claro penal a favor de Independiente que Echenique no cobró tras una mano dentro del área. De esa jugada llegó un córner a favor del Rojo y ahora sí el árbitro pitó un penal clarísimo tras una patada en la cara de Martín Lucero que el Ruso Rodríguez pateó excelente y cambio por gol. 1-1.

Independiente no se quedó ahí y fue por el segundo, sin embargo nunca pudo aprovechar las bandas para lastimar a Quilmes con Vallés y Villalba y así se fue el primer tiempo.

Para la segunda parte Almirón sacó a Vallés y a Lucero (terminó cortado tras la jugada del penal) y mandó a la cancha a Pisano y Pizzini. De la mano de estos jugadores llegó la jugada del segundo gol, el “7” encaró de izquierda al centro, abrió para Montenegro que lo vio muy bien a Pisano que enganchó para adentro y sufrió la infracción dentro del área. Claro penal, que, otra vez, el Ruso cambio por gol y dejó el partido 2-1.

A los 15 minutos, una buena jugada de Pisano, que cambió el partido, un remate de afuera y un flojo rebote de Dulcich le permitió a Riaño poner el 3-1 y anotar su primer gol con la camiseta del Rojo. Parecía que el encuentro estaba definido, pero, error de Tula (que terminó de 9 por una lesión en el brazo) y penal a Adrián Fernández. Gol de Klusener y 3-2. Quilmes salió un poco más para tratar de empatar el partido, el Rojo se fue metiendo atrás y llegó el empate de Zacaría después de un rebote tras un córner, en otro error defensivo. Increíblemente el partido estaba 3-3.

El reloj marcaba 42 minutos y a Independiente se le iban dos puntos importantes, de local y habiendo estado 3-1 en ventaja. El Rojo fue con todo a ganar el partido y exigió dos veces a Dulcich primero con Pisano y después con un remate Mancuello desde afuera del área, que el arquero de Quilmes mandó al córner. De este tiro de esquina tras un rebote en el área Riaño se elevó, y engancho la pelota de aire con una tijera para poner el 4-3 y hacer delirar a la gente en Libertadores de América. Quedaban pocos minutos y Quilmes se fue todo arriba para buscar el empate.

De una contra con todo el campo libre, Montenegro hizo una gran jugada y le sirvió el gol a Mancuello que eludió al arquero y puso el broche de oro.

5-3, partidazo en Avellaneda. El Rojo está arriba en la tabla y la próxima fecha vistita a River para seguir prendido.

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