Maxi empate

Independiente igualó 1 a 1 ante Godoy Cruz en Mendoza con tanto de Maxi Meza en los últimos minutos del partido. El Rojo cerró su participación en esta primera parte de la Superliga y empató luego de dos derrotas.

El Rojo volvió a tener un flojo primer tiempo. Mal en ataque y mal en defensa. No generaba y recibía bastante. Martín Campaña se hizo fuerte en esa primera parte atajando dos claras ante un Godoy Cruz que, sin ser muy superior, llegó con claridad ante el arco del uruguayo.

En el complemento el Rojo mejoró. Sin hacer nada del otro mundo, tomó el control del partido y parecía mejor que el rival. Sin embargo, un error de Francisco Silva desacomodó a toda la defensa y tras una gran jugada colectiva hubo una mejor definición individual de Ángel González, que tras un amague definió muy bien ante la salida de Campaña, a los 27 del complemento.

Cuando la historia en Mendoza parecía ser esquiva una vez más, Maxi Meza clavó un tiro libre impresionante a 13 minutos del final del partido. Desde un ángulo cerradísimo la clavó en un ángulo y estableció el 1 a 1 definitivo. Dio la sensación que si el partido seguía diez minutos más era Independiente el que más chances de ganarlo tenía.

Fue final y así se fue el ultimo partido de este 2018. Seguramente se harán balances en el que se contará la Suruga y haber llegado a cuartos de final de la Libertadores por primera vez desde 1990 en la parte positiva y la no clasificación -por ahora- a la copa del 2019, la floja Superliga 2018/19 y la eliminación ante Brown de Adrogué de la Copa Argentina. Todo esto deberá hacerse en el próximo mes para después encarar un nuevo año con nuevas ilusiones.

Bronca

Difícil resumirlo con otra palabra. Independiente cayó ante Boca 1 a 0 con gol de Edwin Cardona en el complemento, en un partido en el que dispuso de infinidad de ocasiones de gol y en el que le anularon mal uno a Maxi Meza y no le sancionaron un claro penal contra Silvio Romero en el primer tiempo.

El Rojo tuvo un gran arranque, aprovechando las espaldas de los laterales de Boca y comiéndole el medio. El déficit del Rojo en esos primeros -enormes- 25 minutos fue la definición. Martín Benítez pateó cuando tenía que tirar el centro y vicerversa. El Puma Gigliotti lo tuvo sólo a Silvio pero eligió pegarle de zurda. Hasta Nico Domingo tuvo una chance clarísima que pegó en la parte posterior de la red. Francisco Silva probó de afuera y chocó contra Andrada.

En el medio de todo ese vendaval rojo, estaba Darío Herrera. Inexplicablemente hubo tres jugadas de clara amarilla que las omitió quizás en solidaridad con el plantel de Boca por lo que le pasó en cancha de River. Pero eso no sería todo. Sobre el final del primer tiempo, tras una gran jugada de Romero, fue derribado dentro del área. Todo el mundo vio penal, menos Herrera.

En el complemento la intensidad bajó un poco pero el Rojo seguía yendo. En uno de esos descuidos, Cardona definió de gran manera una contra mortal. El 1 a 0, en el segundo tiro al arco de Boca en casi 70 minutos era demasiado. En los últimos 25 minutos el Rojo, con uno más por la expulsión de Magallán, intentó con más ganas que fútbol. Maxi Meza anotó el empate entre espalda y cabeza, sin embargo Herrera lo anuló por una presunta infracción ante Andrada, que, por supuesto, sólo vio el juez.

Fue derrota, injusta desde las situaciones de gol y desde la justicia. Lo de Herrera fue impresentable. El Rojo sigue dejando pasar oportunidades en el tren de un torneo que se le va.

La dejó pasar

El Rojo cayó ante Lanús 1 a 0 jugando muy mal y perdió una buena chance de acercarse a la punta de la Superliga.

Independiente nunca hizo pie en el partido. Si bien sufrió los primeros diez minutos en defensa, el problema principal fue la nula generación de juego. De hecho, la primera chance de gol fue a los 30 mediante un cabezazo de Nico Figal que fue a las manos del arquero.

En el complemento, Ariel Holan decidió darle la chance a los mismos once buscando alguna especie de rebeldía que no consiguió. Por eso, a los 15 de la etapa final decidió agotar los cambios. A la cancha Martín Benítez, Ezequiel Cerutti y Francisco Silva, afuera Fernando Gaibor, Silvio Romero y Nico Domingo.

Nada cambio. Si bien Lanús no inquietaba, el Rojo tampoco llegaba. Solo tuvo un cabezazo del Puma, que tras un desvío, pegó en el palo. Esa fue la segunda chance de gol y la última. Muy poco para un equipo que quiere pelear el campeonato, contra otro que está peleando en la zona baja de la tabla.

El partido se encaminaba al empate pero tras un error de Gastón Silva en la salida, Gastón Lodico aprovechó la situación y anotó el único gol del partido. Merecido para un Lanús que tuvo las mejores opciones y que, por momentos, sometió a su rival.

Holan deberá trabajar mucho para levantar rápido la autoestima teniendo en cuenta que el domingo se viene el clásico ante Boca. Jugando como hoy no puede aspirar a nada. Material tiene.

Semana perfecta

Independiente volvió a ganar y sumó 9 puntos en 7 días. El equipo de Holan arrancó perdiendo y lo dió vuelta con tantos de Britez y Braian Romero. El Rojo generó muchas situaciones de gol pero no tuvo la efectividad de otros partidos. Falló dos penales y fue expulsado Meza.

Fue un inicio avasallante, en el que el Puma Gigliotti chocó dos veces contra un Rigamonti que parecía dispuesto a atajar todo. Luego de esos 20 iniciales, el Rojo aflojó un poco la marcha. No podían conectarse Meza y Hernández y llegó la desafortunada jugada de Britez, que derivó en el penal para Belgrano y posteriormente al 1-0 parcial del Pirata, que poco había hecho para estar en ventaja.

El Rojo con más empuje que fútbol volvió a meter a Belgrano contra su área pero sin situaciones claras. La expulsión de Juan Quiroga por una dura entrada contra Hernández parecía facilitarle las cosas al equipo de Holan, pero un insulto de Maxi Meza a Germán Delfino emparejó todo: roja para el correntino y más dudas para Independiente. Sin embargo, sobre el final del primer tiempo, tras varios rebotes, Britez logró igualar las acciones con un disparo bajo y rasante.

En el complemento, Holan se la jugó tirando a Braian Romero a la cancha por Sánchez Miño. Le dio resultados. Un gran desborde de Fabricio Bustos -una de las figuras-, lo dejó solo ante Rigamonti que nada pudo hacer ante el remate del ex Argentinos Juniors.

Luego, el Rojo controló el partido y, como en los viejos tiempos, falló situaciones de gol e inclusive, dos penales. Una karma para el Rojo. Salió Gaibor y al minuto tuvo el primer tiro desde los doce pasos. Rigamonti se lo atajó a Silvio Romero. Luego tuvo su chance el Puma Gigliotti, el palo se lo impidió. Una cosa irreal.

El Rojo completó un buen segundo tiempo y ganó merecidamente, pero otra vez volvió a perderse varios goles que pudieron comprometer el partido. Ahora a esperar que pase la fecha FIFA y luego seguir descontando puntos a los de arriba. Hay con que.

Todo Puma

Independiente derrotó 2 a 0 a Argentinos Juniors con tantos de Emmanuel Gigliotti a los 16 del primer tiempo y a los 40 del complemento. El Rojo no jugó bien pero ganó tres puntos importantes para meterse en la pelea.

El equipo tuvo varias caras a lo largo del partido. Arrancó bien, teniendo velocidad con precisión y llegando rápidamente al primer tanto, tras un buen pase de Silvio Romero, Gigliotti definió con un zurdazo inatajable. El dominio llegó hasta los 30 de la etapa inicial, pero luego se fue apagando poco a poco, de forma progresiva.

En el complemento llegó la mejor versión del local, que coincidió con la peor del visitante. El Bicho se lo llevó por delante y creo situaciones claras de gol. La mala puntería y un gran Martín Campaña, impidió que Argentinos llegue a la igualdad, que hubiese sido justa.

Sin embargo, Holan movió piezas. Metió a Guillermo Burdisso por el Pocho Cerutti -había entrado en el primer tiempo por la lesión de Martín Benítez- y pasó a Bustos al mediocampo. También ingresó Braian Romero por el Chino y después de varios desbordes del exBicho llegó el segundo tanto del Puma faltando cinco para el final.

La diferencia fue exagerada, el Rojo demostró ser mejor que su rival en las áreas, pero no en el desarrollo del juego que fue parejo. Lo importante es que Independiente volvió a la victoria y sigue teniendo a un Gigliotti on fire. El miércoles ante San Martín de Tucumán, en el postergado de la primera fecha, tendrá una linda chance para seguir acercándose a lo de arriba.

Ay Figal

Independiente cayó 4 a 2 en Tucumán ante Atlético en un partido con varios cambios de mando, con incidencias pero que se terminó definiendo a cinco del final por un infantil penal de Figal a la Pulga Rodríguez, quien concretó desde los doce pasos.

El Rojo arrancó mal, no podía hacer pie ante un conjunto tucumano que tuvo en esos primeros 15 minutos de la etapa inicial su mejor versión en el partido. El tanto de Rodrigo Aliendro desnudó falencias en la marca. Todos parecieron mirar como definía el volante. Sin embargo, el Rojo se sobrepuso a ese flojo inicio y empezó, minuto a minuto, a mejorar y a superar a su rival.

Maxi Meza desbordaba por la izquierda, Martín Benítez probaba de lejos, el Rojo dominaba el partido hasta que lo inevitable llegó: la igualdad mediante el pie de Fernando Gaibor en un claro penal que le cometió Luchetti a Meza. El 1 a 1 dejaba mejor parado a Independiente, pero otra vez una siesta defensiva derivó en el segundo tanto tucumano, otra vez por intermedio de Aliendro.

En el complemento el Rojo intentó tener más fútbol con el ingreso de Pablo Hernández por el Pocho Cerutti y, tras un gran pase de Guante Gaibor, el Puma Gigliotti definió a lo Batistuta. 2 a 2 que se acercaba más a lo que el partido decía. Sin embargo…

…Inexplicablemente, como ante Banfield, Hernández volvió a hacerse expulsar de manera insólita. Dos faltas en menos de 10 minutos determinaron su -justa- doble amarilla, con 35 minutos por delante. El Rojo hizo lo que pudo, aguantó bien parado, salvo algunas aproximaciones de Favio Alvarez, el conjunto tucumano no llegó, sin embargo, Figal se encargaría del resto, cometiendolé, a cinco minutos del final, un penal infantil a la Pulga Rodríguez, que cambió por gol. El cuarto fue maquillaje, del propio Alvarez que aprovechó que Campaña fue a buscar uno de los últimos corners al área tucumana.

Fue final. El Rojo perdió y más allá de merecerlo o no, queda la preocupación de errores que se repiten. No es la primera vez que Hernández y Figal hacen lo que hicieron. Ariel Holan deberá corregirlos si quiere que el equipo entre en la pelea por la Superliga. Todavía está a tiempo.

La vie en rose

Independiente derrotó a Huracán 3 a 1 con dos tantos de Emmanuel Gigliotti y uno de Martín Benítez, por una nueva jornada de la Superliga.

El Rojo tuvo un arranque demoledor en el que no solo consiguió el gol a los 2 minutos, por intermedio del Puma Gigliotti, tras un excelente pase de Fernando Gaibor, sino que además tuvo cuatro opciones claras de gol: el tiro de Meza en la parte posterior de la red, el de Cerutti tras la mala salida de Marcos Díaz, la contra que encabezó el propio Pocho y que definió suave Domingo y el mano a mano del Puma. Situaciones muy claras que desperdició el local ante un Huracán que no hacía pie en el partido. El visitante tuvo su primera chance real, por intermedio de Chávez a los 27, con un zurdazo que se fue desviado, aunque la más clara la tuvo Pablo Alvarez a los 32 tras una desatención de la defensa del Rojo.

A pesar de esa siesta de diez minutos, Independiente nunca perdió el protagonismo de esa etapa inicial, con un “Guante” Gaibor como principal figura en la creación. El Rojo se fue al entretiempo ganando pero con la sensación de que debió haberse ido, al menos, con tres goles de ventaja.

En el complemento, el equipo arrancó algo retrasado pero siguió generando ocasiones clarísimas, de la mano del propio Gaibor, que tras un caño hermoso, habilitó de forma excelsa a Meza, quien amagó y tras quedar solo ante Diaz definió arriba sin poder vencer la resistencia del arquero del Globo. Sin embargo a los 15, nada pudo hacer ante el remate de Benitez, desde la media luna del área. El Rojo conseguía su merecido segundo tanto.

Independiente se floreaba, jugaba por abajo, mandaba en el partido y recibía un aplauso cerrado de parte del público que reconocía el gran rendimiento. También siguió perdiéndose goles y las dudas se acrecentaron con el descuento de Huracán a los 37, por intermedio de Mendoza. Haciendo muy poco el Globo se puso en partido y dejaba el final abierto.

Sin embargo, sobre el final del encuentro, Bustos robó una pelota y el Puma hizo lo que más sabe, definió cruzado ante la salida de Díaz. 3 a 1 y cosa juzgada.

El Rojo volvió a ganar, pero más allá del resultado recuperó ese juego que tanto extrañábamos. Ahora a confirmarlo en siete días ante Atlético Tucumán.

Foto: Prensa CAI

Todo roto

Independiente derrotó 2 a 1 a Patronato de Paraná en un partido accidentado en el que tuvo cuatro lesionados y en el que tuvo un jugador menos durante casi todo el segundo tiempo. Los tantos de Martín Benítez y Emanuel Gigliotti, goleador del torneo, sirvieron para una victoria clave en la Superliga.

El Rojo arrancó mal. Jugaba lento, impreciso, aburrido y el rival aprovechaba algunos errores en defensa. No hizo mucho Patronato en esos primeros minutos pero le alcanzaban para superar a Independiente, que a los 3 minutos sufrió la primera de tantas lesiones de la noche: Alan Franco recibió un golpe en el empeine y no pudo seguir en cancha.

A partir de la media hora el Rojo recuperó la pelota y si bien no creó situaciones claras de gol, tuvo algunas aproximaciones por la derecha. La más clara fue un débil tiro de Hernández que atajó Bertoli. Sobre el final de la etapa inicial Francisco Silva se convirtió en el segundo lesionado que tuvo que dejar el campo, esta vez por un dolor en la rodilla.

En el entretiempo, y esta vez por una sobrecarga muscular, Silvio Romero dejó el campo y ante el ingreso de Martín Benítez Independiente se quedó sin cambios disponibles. Lo más insólito del hecho, fue que a los cuatro minutos del complemento Figal se chocó con Hernández y ambos tuvieron que ser atendidos, pero el defensor se llevó la peor parte: tuvo que dejar el campo y el Rojo se quedó con 10.

Cuando peor la pasaba, llegó el tanto de Martín Benítez, en un rebote tras un centro. En una contra, el Puma Gigliotti aprovechó una desatención de Patronato y convirtió el segundo con una gran definición.

En el final, Patronato descontó mediante Renzo Vera de penal. En el final todo fue sufrimiento pero Independiente ganó un partido importantísimo para volver a meterse en la lucha de la Superliga.

Fin del sueño

Independiente cayó en el Monumental ante River por 3 a 1 y quedó eliminado de la Copa Libertadores de América. El conjunto de Ariel Holan fue perjudicado claramente por el arbitraje quien no sancionó un penal más grande que que el estadio -y que conllevaba roja para Javier Pinola-.

El equipo arrancó sufriendo un asedio de River pero después de los 20 minutos, con el pase del Chileno Silva a la cueva, controlo al rival y hasta se animó a llegar. Algunas malas decisiones de los creadores -Meza, Hernández- y del grupo de árbitros que no tuvieron ganas de cobrar el gigantesco penal contra Benítez. Pinola rechazó la pelota en el área y dejó la pierna. Podés no verlo. Pero hay árbitros de traje observando todo con mil cámaras. Ellos decidieron que era sólo un choque.

En el complemento, con el ingreso del Puma Gigliotti el partido se rompió. La tuvo el exBoca ni bien empezó el segundo tiempo y en la contra Nacho Scocco anotó el primero, tras una gran jugada con Borré. El Rojo tuvo otra con Silvio Romero pero la tiró por sobre el travesaño. Si bien tambaleaba en defensa, el propio Chino empató el partido tras una enorme jugada de Gigliotti.

Una jugada desafortunda dejó solo a Juan Fernando Quintero que definió como los que saben. El Rojo intentó llevarselo por delante pero, Gallardo, cerró sus filas y fue casi imposible entrar. Borré en los minutos finales estampó el definitivo 3 a 1.

El Rojo fue eliminado. En el juego, ambos partidos fueron parejos y tuvieron sus momentos, aunque hay una leve superioridad de River que quedó evidenciada después del segundo gol. Nos vamos a preguntar y lamentar por la injusticia arbitral, pero lamentablemente ya está. Ahora hay que afrontar la Superliga, donde el equipo está muy lejos y tiene que sumar para prenderse en la lucha.

Con la cabeza en la Copa

Independiente, con mayoría de suplentes, empató 0 a 0 ante Tigre por una nueva jornada de la Superliga, partido en el que falló, nuevamente, un penal.

Independiente arrancó como terminó: lento, previsible, aburrido. La diferencia es que en los primeros 20 minutos Tigre lo aprovechó y generó tres situaciones claras de gol que el debutante Milton Álvarez impidió.

En el medio de la confusión del Rojo apareció Fernando Gaibor, con un pase exquisito al Puma, quien remató al cuerpo de Augusto Batalla. En la jugada siguiente, el ecuatoriano fue derribado en el área y Fernando Rapallini sancionó penal. Gonzalo Verón se hizo cargo pero el anunciado disparo fue atajado por Batalla.

En el complemento, durante los primeros 20 minutos el “Muleto” del Rojo -hoy de blanco- arrinconó a Tigre contra su propio arco, pero fue incapaz siquiera de despeinar al arquero rival.

Ni los ingresos de los Romeros pudieron torcer este destino que con el correr de los minutos estaba cada vez más claro: podían jugar hasta el martes que Independiente no iba a meter un gol.

En el final Tigre volvió a aprovecharse de ese equipo lento y perezoso, aburrido de pases entre los centrales, pero sin tener la fuerza de la etapa inicial. Si no generó situaciones fue por eso.

El empate deja al Rojo lejos en la Superliga. En los puntos y en el juego, esta segunda alineación nos hace pensar en el martes tanto como ellos.

Foto: Prensa Independiente

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