Ay Figal

Independiente cayó 4 a 2 en Tucumán ante Atlético en un partido con varios cambios de mando, con incidencias pero que se terminó definiendo a cinco del final por un infantil penal de Figal a la Pulga Rodríguez, quien concretó desde los doce pasos.

El Rojo arrancó mal, no podía hacer pie ante un conjunto tucumano que tuvo en esos primeros 15 minutos de la etapa inicial su mejor versión en el partido. El tanto de Rodrigo Aliendro desnudó falencias en la marca. Todos parecieron mirar como definía el volante. Sin embargo, el Rojo se sobrepuso a ese flojo inicio y empezó, minuto a minuto, a mejorar y a superar a su rival.

Maxi Meza desbordaba por la izquierda, Martín Benítez probaba de lejos, el Rojo dominaba el partido hasta que lo inevitable llegó: la igualdad mediante el pie de Fernando Gaibor en un claro penal que le cometió Luchetti a Meza. El 1 a 1 dejaba mejor parado a Independiente, pero otra vez una siesta defensiva derivó en el segundo tanto tucumano, otra vez por intermedio de Aliendro.

En el complemento el Rojo intentó tener más fútbol con el ingreso de Pablo Hernández por el Pocho Cerutti y, tras un gran pase de Guante Gaibor, el Puma Gigliotti definió a lo Batistuta. 2 a 2 que se acercaba más a lo que el partido decía. Sin embargo…

…Inexplicablemente, como ante Banfield, Hernández volvió a hacerse expulsar de manera insólita. Dos faltas en menos de 10 minutos determinaron su -justa- doble amarilla, con 35 minutos por delante. El Rojo hizo lo que pudo, aguantó bien parado, salvo algunas aproximaciones de Favio Alvarez, el conjunto tucumano no llegó, sin embargo, Figal se encargaría del resto, cometiendolé, a cinco minutos del final, un penal infantil a la Pulga Rodríguez, que cambió por gol. El cuarto fue maquillaje, del propio Alvarez que aprovechó que Campaña fue a buscar uno de los últimos corners al área tucumana.

Fue final. El Rojo perdió y más allá de merecerlo o no, queda la preocupación de errores que se repiten. No es la primera vez que Hernández y Figal hacen lo que hicieron. Ariel Holan deberá corregirlos si quiere que el equipo entre en la pelea por la Superliga. Todavía está a tiempo.

La vie en rose

Independiente derrotó a Huracán 3 a 1 con dos tantos de Emmanuel Gigliotti y uno de Martín Benítez, por una nueva jornada de la Superliga.

El Rojo tuvo un arranque demoledor en el que no solo consiguió el gol a los 2 minutos, por intermedio del Puma Gigliotti, tras un excelente pase de Fernando Gaibor, sino que además tuvo cuatro opciones claras de gol: el tiro de Meza en la parte posterior de la red, el de Cerutti tras la mala salida de Marcos Díaz, la contra que encabezó el propio Pocho y que definió suave Domingo y el mano a mano del Puma. Situaciones muy claras que desperdició el local ante un Huracán que no hacía pie en el partido. El visitante tuvo su primera chance real, por intermedio de Chávez a los 27, con un zurdazo que se fue desviado, aunque la más clara la tuvo Pablo Alvarez a los 32 tras una desatención de la defensa del Rojo.

A pesar de esa siesta de diez minutos, Independiente nunca perdió el protagonismo de esa etapa inicial, con un “Guante” Gaibor como principal figura en la creación. El Rojo se fue al entretiempo ganando pero con la sensación de que debió haberse ido, al menos, con tres goles de ventaja.

En el complemento, el equipo arrancó algo retrasado pero siguió generando ocasiones clarísimas, de la mano del propio Gaibor, que tras un caño hermoso, habilitó de forma excelsa a Meza, quien amagó y tras quedar solo ante Diaz definió arriba sin poder vencer la resistencia del arquero del Globo. Sin embargo a los 15, nada pudo hacer ante el remate de Benitez, desde la media luna del área. El Rojo conseguía su merecido segundo tanto.

Independiente se floreaba, jugaba por abajo, mandaba en el partido y recibía un aplauso cerrado de parte del público que reconocía el gran rendimiento. También siguió perdiéndose goles y las dudas se acrecentaron con el descuento de Huracán a los 37, por intermedio de Mendoza. Haciendo muy poco el Globo se puso en partido y dejaba el final abierto.

Sin embargo, sobre el final del encuentro, Bustos robó una pelota y el Puma hizo lo que más sabe, definió cruzado ante la salida de Díaz. 3 a 1 y cosa juzgada.

El Rojo volvió a ganar, pero más allá del resultado recuperó ese juego que tanto extrañábamos. Ahora a confirmarlo en siete días ante Atlético Tucumán.

Foto: Prensa CAI

Todo roto

Independiente derrotó 2 a 1 a Patronato de Paraná en un partido accidentado en el que tuvo cuatro lesionados y en el que tuvo un jugador menos durante casi todo el segundo tiempo. Los tantos de Martín Benítez y Emanuel Gigliotti, goleador del torneo, sirvieron para una victoria clave en la Superliga.

El Rojo arrancó mal. Jugaba lento, impreciso, aburrido y el rival aprovechaba algunos errores en defensa. No hizo mucho Patronato en esos primeros minutos pero le alcanzaban para superar a Independiente, que a los 3 minutos sufrió la primera de tantas lesiones de la noche: Alan Franco recibió un golpe en el empeine y no pudo seguir en cancha.

A partir de la media hora el Rojo recuperó la pelota y si bien no creó situaciones claras de gol, tuvo algunas aproximaciones por la derecha. La más clara fue un débil tiro de Hernández que atajó Bertoli. Sobre el final de la etapa inicial Francisco Silva se convirtió en el segundo lesionado que tuvo que dejar el campo, esta vez por un dolor en la rodilla.

En el entretiempo, y esta vez por una sobrecarga muscular, Silvio Romero dejó el campo y ante el ingreso de Martín Benítez Independiente se quedó sin cambios disponibles. Lo más insólito del hecho, fue que a los cuatro minutos del complemento Figal se chocó con Hernández y ambos tuvieron que ser atendidos, pero el defensor se llevó la peor parte: tuvo que dejar el campo y el Rojo se quedó con 10.

Cuando peor la pasaba, llegó el tanto de Martín Benítez, en un rebote tras un centro. En una contra, el Puma Gigliotti aprovechó una desatención de Patronato y convirtió el segundo con una gran definición.

En el final, Patronato descontó mediante Renzo Vera de penal. En el final todo fue sufrimiento pero Independiente ganó un partido importantísimo para volver a meterse en la lucha de la Superliga.

Fin del sueño

Independiente cayó en el Monumental ante River por 3 a 1 y quedó eliminado de la Copa Libertadores de América. El conjunto de Ariel Holan fue perjudicado claramente por el arbitraje quien no sancionó un penal más grande que que el estadio -y que conllevaba roja para Javier Pinola-.

El equipo arrancó sufriendo un asedio de River pero después de los 20 minutos, con el pase del Chileno Silva a la cueva, controlo al rival y hasta se animó a llegar. Algunas malas decisiones de los creadores -Meza, Hernández- y del grupo de árbitros que no tuvieron ganas de cobrar el gigantesco penal contra Benítez. Pinola rechazó la pelota en el área y dejó la pierna. Podés no verlo. Pero hay árbitros de traje observando todo con mil cámaras. Ellos decidieron que era sólo un choque.

En el complemento, con el ingreso del Puma Gigliotti el partido se rompió. La tuvo el exBoca ni bien empezó el segundo tiempo y en la contra Nacho Scocco anotó el primero, tras una gran jugada con Borré. El Rojo tuvo otra con Silvio Romero pero la tiró por sobre el travesaño. Si bien tambaleaba en defensa, el propio Chino empató el partido tras una enorme jugada de Gigliotti.

Una jugada desafortunda dejó solo a Juan Fernando Quintero que definió como los que saben. El Rojo intentó llevarselo por delante pero, Gallardo, cerró sus filas y fue casi imposible entrar. Borré en los minutos finales estampó el definitivo 3 a 1.

El Rojo fue eliminado. En el juego, ambos partidos fueron parejos y tuvieron sus momentos, aunque hay una leve superioridad de River que quedó evidenciada después del segundo gol. Nos vamos a preguntar y lamentar por la injusticia arbitral, pero lamentablemente ya está. Ahora hay que afrontar la Superliga, donde el equipo está muy lejos y tiene que sumar para prenderse en la lucha.

Con la cabeza en la Copa

Independiente, con mayoría de suplentes, empató 0 a 0 ante Tigre por una nueva jornada de la Superliga, partido en el que falló, nuevamente, un penal.

Independiente arrancó como terminó: lento, previsible, aburrido. La diferencia es que en los primeros 20 minutos Tigre lo aprovechó y generó tres situaciones claras de gol que el debutante Milton Álvarez impidió.

En el medio de la confusión del Rojo apareció Fernando Gaibor, con un pase exquisito al Puma, quien remató al cuerpo de Augusto Batalla. En la jugada siguiente, el ecuatoriano fue derribado en el área y Fernando Rapallini sancionó penal. Gonzalo Verón se hizo cargo pero el anunciado disparo fue atajado por Batalla.

En el complemento, durante los primeros 20 minutos el “Muleto” del Rojo -hoy de blanco- arrinconó a Tigre contra su propio arco, pero fue incapaz siquiera de despeinar al arquero rival.

Ni los ingresos de los Romeros pudieron torcer este destino que con el correr de los minutos estaba cada vez más claro: podían jugar hasta el martes que Independiente no iba a meter un gol.

En el final Tigre volvió a aprovecharse de ese equipo lento y perezoso, aburrido de pases entre los centrales, pero sin tener la fuerza de la etapa inicial. Si no generó situaciones fue por eso.

El empate deja al Rojo lejos en la Superliga. En los puntos y en el juego, esta segunda alineación nos hace pensar en el martes tanto como ellos.

Foto: Prensa Independiente

Punto en el Sur

Independiente empató 1 a 1 ante Banfield en el estadio Florencio Sola. La noche comenzó con la expulsión a los 10 minutos de Pablo Hernández. Darío Cvitanich adelantó al local y en el complemento, ingresó el Puma Gigliotti e igualó las acciones.

El Rojo tuvo dos caras. En la etapa inicial dio ventajas por todos lados. Principalmente desde lo numérico debido a que Pablo Hernández fue expulsado a los 10 minutos. ¿La primera era para amarilla? No, pero teniendo tarjeta es muy complicado entender la segunda infracción que cometió. Inclusive el árbitro quiso hacerse el sota y ante la protesta generaliza del conjunto local no le quedó otra y le mostró la roja.

A partir de ahí llegó lo peor del Rojo en la noche. Banfield abrió la cuenta con una buena definición de Cvitanich pero el resultado, cuando estaba por terminar el primer tiempo era lo mejor que tenía Independiente. Porque estaba en partido cuando en realidad por momentos hacía todo lo posible para que le metieran otro tanto.

Sin embargo, tras el ingreso de Fernando Gaibor por Maxi Meza en esos últimos minutos de la etapa inicial, el equipo de Holan se acomodó. Tras una gran jugada de Martín Benítez, tuvo su chance el Pocho Cerutti sobre el final, pero sin poder concretarla. Ese sería el anticipo de lo que se vendría.

En el complemento Independiente fue muy superior. Se plantó en el campo, hizo pie y con salidas limpias y el buen pie de jugadores como Romero, Silva y principalmente Benítez, fue arrinconando al Taladro que tenía superioridad númerica pero que no sabía como parar a su rival. El ingreso de Gigliotti por el Pocho le dio al Rojo mucho más que la igualdad. Silva cortó, Benítez asistió, el Puma amagó y definió. Empate merecido.

El Rojo siguió yendo por más y Arboleda le sacó un tiro a Romero que se le colaba por el segundo palo. Luego tuvo dos chances claras Britez, sobre el final del partido, que perdió de forma increible, sobre todo la segunda.

El Rojo debió ganarle a Banfield en el Sur, pero teniendo en cuenta el contexto de estar 80 minutos con un jugador de menos, y habiendo disputado el miércoles la ida de los cuartos de final ante River, el empate es positivo.

A mano

Independiente y River empataron 0 a 0 en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Libertadores de América.

El conjunto de Núñez fue superior en el primer tiempo pero en varias ocasiones chocó contra un Martín Campaña que fue una de las figuras del encuentro. El Rojo no podía enarbolar jugadas de gol, cuando tuvo esa oportunidad, Maxi Meza reventó el travesaño y en el rebote se lo perdieron Silvio Romero y el Tucu Hernández, de flojo primer tiempo pero gran complemento.

En la segunda mitad el Rojo cambió todo. Entró Gastón Silva por su tocayo chileno, y Ariel Holan formó la linea de 5 con la que neutralizó a River y creó situaciones claras de gol. Esta vez fue el palo, ante el remate de derecha del propio Silva y Armani, tras una gran jugada en la que Meza le sirvió el gol al Puma pero este chocó contra el gran arquero riverplatense.

Tras 30 minutos de dominio, Holan sacó a Domingo y puso a Benítez buscando el gol de la victoria. No sólo no lo consiguió sino que puso en riesgo un partido que estaba controlado.

Fue final en Avellaneda. Todo se definirá en Núñez el próximo 2 de octubre en una batalla que tiene pinta de épica. Vamos Rojo, hay con que!

Lo pasó por arriba

Independiente goleó 3-0 a Colón de Santa Fe, en el Libertadores de América y consiguió su primera victoria en la actual Superliga. El “Puma” Gigliotti, por duplicado, y Silvio Romero fueron los artífices de la goleada.

Los dirigidos por Ariel Holan llegaban golpeados anímicamente tras la eliminación por Copa Argentina, sumado a que no conocían la victoria en el torneo local. Los de Eduardo Domínguez tampoco habían ganado, acumulando 3 empates y una derrota.

Independiente presentó una alineación alternativa, sabiendo que el miércoles tiene uno de los partidos mas importantes de las últimas dos décadas. Los primeros 15 minutos del cotejo pasaron sin sobresaltos para ambos equipos, hasta que Sánchez Miño ganó individualmente y centró para la llegada de Braian Romero que impactó su cabezazo en el travesaño.

El Rojo que ya había avisado pasada la media hora de juego, se iba a adelantar en el marcador. Gonzalo Asís cortó y trianguló en el sector derecho con Gonzalo Verón, este último la mandó al área y Gigliotti a la carrera, conectó el centro elevandose por delante de su marca y dejó sin opciones a Burián, un verdadero golazo de cabeza.

Pocos minutos después el pibe Asís volvió a llegar al borde del área y con mucha calidad le puso un centro perfecto en la cabeza de Braian Romero, la pelota salió por centímetros al lado del palo. Casi sin llegadas del visitante, salvo un remate lejano que encontró bien parado a Campaña, la primera etapa se esfumó, antes de su conclusión el mediocampista ofensivo Alan Ruiz vio la segunda amarilla y se fue expulsado.

En el complemento el Rojo arrancó mucho mas cómodo. Luego de un claro foul dentro del área a Verón, Gigliotti desde la pena máxima, antes de los 10 minutos, pudo aumentar la diferencia pero Burián esta vez respondió y le adivinó la intención al Puma y mandó el balón al córner. Algunos minutos después Leguizamón tuvo la más peligrosa del visitante, el delantero cabeceó, sólo a un metro del arco, pero el uruguayo siempre figura, puso las manos firmes y evitó el empate.

La ventaja numérica no se trasladaba al resultado ya que Colón tenía sus líneas retrasadas y no le regalaban nada al local. El profesor movió las piezas y mandó a Silvio Romero al campo en el lugar de Gonzalo Verón, de gran partido. Faltando 5′ para el cierre, Silvio aprovechó que el Sabalero estaba mal parado y combinó con Gaibor, el ecuatoriano le cedió de taco y Romero con categoría se sacó a un hombre de encima y definió ante la salida del arquero, liquidando definitivamente el partido.

Tres minutos después Gigliotti entró sólo al área y abriendo su pie izquierdo, depositó la pelota bien lejos del alcance del arquero visitante, una delicia su definición. Ya concretada la goleada, el Rojo le permite ilusionar a su gente con obtener un buen resultado el miércoles e ir al Monumental con un resultado favorable para dar un pasito más en la copa que ilusiona a todos.

Afuera

Independiente cayó en los penales por 4 a 3, tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario ante Brown de Adrogué, en los 16vos de la Copa Argentina.

Los dirigidos por Ariel Holan llegaban luego de vencer rotundamente a Central Ballester por 8 a 0. Por su parte los de Vicó habían dejado en el camino a San Martín de San Juan, derrotandoló por penales.

El Rojo comenzó incómodo, lo que sería un indicio del gran desempeño defensivo que haría su rival. La premisa del Rey era cortar y atacar rápido, saltando pases o por bandas. Así fue como a los 24’ Nicolás Figal anticipó y superó en velocidad al mediocampista y con mucha precisión dejó mano a mano al Puma Gigliotti, quien ante la salida del arquero trató de superarlo pero este le cometió una clara falta, al límite del área. Silvio Romero lo transformó en gol, optando por el medio del arco.

Luego del gol Independiente tomó los tiempos del juego, tratando con mas paciencia sus ataques. Esto no duraría mucho ya que diez minutos después el tricolor se despertó comandado por su delantero Guille, quien fusiló al guardameta uruguayo, el cual respondió con eficacia. Llegando al final de la primera etapa, Guille volvió a desbaratar a la defensa del Rojo y Brítez de manera inentendible, lo derribó dentro del área. Olivares tomó la responsabilidad pero se topó con un tal Martín Campaña que le ahogó el grito sagrado.

En el complemento Holan no vio bien el funcionamiento de su mediocampo y mandó a Sanchez Miño en el lugar de Benavidez quien aparte de ser amonestado, nunca gravitó en el campo. A los 5’ Burdisso tuvo la suya de cabeza, esta vez el que respondió fue Martin Ríos, quien voló notablemente.

A los 15’ Cerutti ingresó en el lugar de Brian Romero, para tratar de dar verticalidad a los ataques, por la banda derecha. Tres minutos después de la modificación se quemarían todos los papeles del profesor. El uno de Brown la dividió desde su área y la defensa del Rojo calcularon mal, Olivares quedó sólo y se vengó ante Campaña que esta vez, nada pudo hacer.

Tras el empate el Rey perdió la brújula, buscando el segundo gol, sin muchas ideas, sufrió mas de lo que generó. Brown de Adrogué bien plantado defensivamente nunca corrió riesgos de perder el partido. Con un mediocampo totalmente roto, el cotejo se esfumó en la tanda de penales.

La cenicienta del cuento, el conjunto de la B Nacional, concretó sus penales y por parte del Rojo, convirtieron: S. Romero G. Silva, Domingo y erraron: Brítez y Figal.

Las alarmas se encienden en el laboratorio del profesor, hace un mes que Independiente no gana, la última vez fue en Japón. El Rey de copas no puede recuperar ese fútbol de alto vuelo que nos tiene acostumbrados. El próximo partido será el Sábado ante Colón, con probablemente un equipo alternativo ya que el Martes 19, deberá enfrentar a River, en el primer partido de Cuartos de final de nuestra Copa.

Remontó y empató

Independiente empató en el estadio de Quilmes ante Estudiantes 2 a 2 tras remontar una desventaja de dos goles. El Rojo hizo todo mal en el primer tiempo pero lo corrigió en los primeros 11 del complemento con tantos de Braian Romero y Silvio Romero. Nico Figal se fue expulsado en la etapa final.

El Rojo hizo un muy mal primer tiempo. Arrancó con una buena aproximación de Maxi Meza, tras pase de Pablo Hernández pero fue un espejismo. El equipo siguió durmiendo y a su vez, Estudiantes le metió la misma intensidad que desde que asumió el Chino Benítez y vimos en partidos como ante Boca y por la Libertadores, más allá d haber quedado afuera. Sin ir más lejos, esa característica la vemos en Independiente desde que asumió Ariel Holan.

El Pincha se puso en ventaja tras una desatención defensiva de todo el equipo. Es que mientras atendían al Pocho Cerutti, Fabricio Bustos terminó marcando en inferioridad númerica. El resultado fue claro: centro perfecto y gran cabezazo de Francisco Apaolaza. Pero por si esto fuera poco, el Pincha llegó al segundo desde un saque lateral, una respuesta pobre de Bustos y una definición de Matías Pellegrini. En 26 minutos, el panorama pintaba negro. Inclusive pudo anotar el local el tercero antes del pitazo final.

Sin embargo, en el complemento todo cambió. Desde la actitud, Independiente salió a arrollar a Estudiantes y lo consiguió. Gran jugada a los 3, entre Hernández y Silvio, para el descuento de Braian -en clara posición adelantada-. El tren siguió su curso y llegó a la igualdad a los 11, con una definición exquisita de Silvio Romero, ya como segunda punta -en la etapa inicial jugó de 9-.

El Rojo siguió yendo pero el físico le empezó a pasar factura y, si a eso le sumamos la expulsión -injusta- de Figal, se fue conformando lentamente con un empate, impensado en la primera mitad pero merecido en el complemento. El Rojo sigue sin ganar en la Superliga pero volvió a mostrar esa rebeldía de los grandes partidos, esa que no tuvo contra Defensa pero si contra Santos. Será cuestión de seguir corrigiendo cosas para llegar con todo para lo que viene.

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