Orgullo Rojo y mundial

El 28 de noviembre de 1973, el Rey de Copas escribía una de sus páginas más doradas al proclamarse campeón Intercontinental frente a la poderosa Juventus de Italia.

Independiente se quedó con la copa del mundo en una final a un solo partido y de visitante, una hazaña única en la historia de este trofeo.

El gol (azo) del título lo convirtió Bochini después de una doble pared fenomenal con Bertoni, cuando todavía eran dos pibes de 19 y 18 años.

Resumen del partido y golazo de Bochini

Después de cantar Vale Cuatro, el Rojo de Pipo Ferreiro volvía a tener el derecho de jugar la Copa Intercontinental contra el campeón de la Liga de Europa. Éste había sido una vez más el Ajax de Cruyff, vencedor de Independiente en la anterior Intercontinental, pero decidieron declinar, argumentando problemas económicos y de calendario. En su reemplazo se encontraba Juventus, el subcampeón europeo que venía de caer 1-0 en una final pareja.

Las condiciones de Juventus para disputar la Intercontinental no fueron nada propicias, solo aceptaban jugarla en suelo italiano (no querían viajar a Argentina por el antecedente violento de Estudiantes–Milan en 1969). A Independiente poco le importó la insólita desventaja y aprobó el viaje en busca de su primera Intercontinental. A modo de “neutralidad”, el estadio elegido sería el mítico Olímpico de Roma. ¿Algo más? El árbitro iba a ser europeo, el belga Alfred Delcourt.

Al enterarse de las exigencias del club italiano, el Zurdo López cuenta siempre que los integrantes del plantel Rojo se miraron entre ellos y dijeron: “Y bueno, vamos y les rompemos el orgullo (no utilizó esa palabra) allá”.

Los capitanes intercambian banderines y regalos previo al partido

El equipo que fue por la gloria es el siguiente: Santoro; Commisso, M.A López, Sá, Pavoni; Galván, Raimondo, Bochini; Balbuena, Maglioni y Bertoni (Semenewicz).

Juventus era la base del seleccionado italiano y tenía un gran equipo con muchas figuras mundialistas: Zoff; Spinossi (Longobucco), Gentile, Morini, Salvadore; Marchetti, Causio, Cuccureddu; Anastasi, Altafini y Bettega (Viola).

El partido no se presentó favorable para el Rojo de Avellaneda, que de todas formas salió con tres atacantes más Bochini. Juventus contó con un par ocasiones claras de gol en el primer tiempo pero sin poder concretarlas (un remate en el palo y una buena doble intervención de Santoro).

En el complemento le sancionan un penal insólito al equipo italiano, por falta inexistente de Galván, que Cuccureddu enviaría por encima del travesaño. El juez europeo ya había ignorado un penal a Maglioni, por lo que no la tenía fácil en ningún sentido Independiente.

El Rey de Copas pudo abrir el marcador con un tiro libre que pasó rozando el palo izquierdo de Dino Zoff, el legendario arquero italiano que disputó 4 mundiales (campeón en 1982) y llevaba un invicto histórico de más de 900 minutos sin recibir un gol…

Hasta que a los 35 minutos del segundo tiempo arrancó Bertoni en mitad de cancha, buscó a Bochini con un pase hacia adelante, el maestro esquivó muy bien al defensor que le salió, tocó a Bertoni en la medialuna que le devolvió una pared perfecta para que el Bocha la cucharee por encima del arquero.

Golazo increíble para salir campeón del mundo, porque la Vecchia Signora ya no tendría más tiempo para empatar.

A los 4 días de ganar la Intercontinental en Europa, ya estaban ganando un clásico

Ya de regreso a la Argentina; Independiente visitó la cancha de Racing, mostró la copa (siendo aplaudido por todo el estadio, devolviendo el gesto de la gente Roja cuando celebró la copa de Racing en 1967 al recibirlo en la Visera con todos los honores) y ganó el clásico del Torneo Nacional por 3 a 1.

Con esta Copa, el Orgullo Nacional lograba la Triple Corona: Copa Libertadores, Copa Interamericana y Copa Intercontinental.

Campeón de todo: Las tres copas de 1973 en casa

La primera Intercontinental es uno de los Orgullos Rojos más grandes, fue salir campeón una vez más a lo Independiente. Apoyándose en su mística, sin achicarse ni pensar en imposibles. ¿Quién más podría aceptar una locura así y ganarle con todo en contra a uno de los más poderosos del fútbol mundial?

El mismo que por esos años ganaría 4 Libertadores consecutivas y un campeonato con 3 jugadores menos…

Pasó el 60

Un día como hoy, pero de 1960, Independiente se consagraba campeón de Primera División en la última fecha del torneo, pese a caer con Atlanta de visitante.

En este torneo, Boca y River (a través de sus presidentes que tienen los nombres de sus estadios) promovieron un supuesto “Fútbol Espectáculo” y se llenaron de figuras extranjeras. Sin embargo el título se lo disputaron Argentinos Juniors e Independiente, que con este logro puso fin a una racha de 12 años sin campeonatos.

Durante este año, el Rojo hizo de local en cancha de Racing por estar remodelando la Visera.

La campaña de 1960, un campeonato apretado

El Rojo debutó en un partidazo 3 a 3 con Argentinos Juniors, equipo que sería el mejor durante gran parte del torneo. Seguiría una victoria contra Vélez y dos derrotas con Ferro y San Lorenzo en un comienzo irregular.

Después entraría en buena racha con cuatro victorias en fila (a Huracán, Estudiantes, Gimnasia y Lanús) que lo colocaba en las primeras posiciones. El equipo de La Paternal tuvo un buen arranque y no aflojaba. Los Rojos, que ya estaban haciendo de local en cancha de Racing porque la Visera se encontraba en remodelación, no volverían a perder en la primera rueda.

Igualaría 1-1 en la visita a Chacarita en San Martín y después dos enormes triunfos contra River y Boca. Hubo un parate de un mes en el fútbol argentino y en las últimas cuatro fechas sumó dos victorias por 2 a 0 (a Newell´s y Atlanta en Avellaneda) y dos empates con muchos goles (2-2 en Rosario con Central y 3-3 el clásico con Racing en cancha de Huracán). En este tramo AAAJ bajó un poco la marcha, ganando 2 de sus últimos 6 juegos.

El campeonato lo peleó con Argentinos Juniors, que le provocó una dura derrota en Avellaneda

La segunda rueda empezaría de la peor manera, a Independiente lo visitaba el animador del torneo que le ganó 4 a 0 en cancha de Racing. A la fecha siguiente seguía dormido y perdió en Liniers. Pero saldría adelante rápidamente, ganando en fechas corridas a Ferro, San Lorenzo y Huracán. Hasta la fecha 25 no volvería a perder, igualó en La Plata con Estudiantes, venció a Gimnasia y a Lanús, y no podría pasar del empate contra Chacarita en Avellaneda. Llegaría la visita al Monumental y otra derrota dura para Independiente, un 0-3 con un rival que también estaba en los puestos de arriba.

Tenía una chance inmejorable para olvidarse rápido y levantar cabeza, ya que jugaba contra Boca en cancha de Racing, entrando en las 5 fechas finales. Y lo vencería bien por 2 a 0 para ponerse a solo un punto de Argentinos.

Walter Jiménez define ante la salida de Roma, Independiente venció a Boca en los dos partidos

Dos triunfazos ante los rosarinos (3-1 a Newell´s en Rosario, y 3-0 a Central en Avellaneda) lo dejaban a un paso del título, porque Argentinos Juniors cayó en la fecha 27 con Lanús de local y en la fecha 28 fue goleado 5 a 1 por River. El Bicho ya empezaba a decaer significativamente.

De haber ganado el clásico de Avellaneda en El Cilindro, por la anteúltima fecha, el Orgullo Nacional se hubiera consagrado campeón. Finalmente no pudieron sacarse ventajas, pero no era un mal resultado. Aunque una victoria fácil de Argentinos a Newell´s le daba todavía una mínima esperanza de alcanzarnos.

Douksas, Silveira y Rolan, los tres uruguayos que llegaron a Independiente para ser campeones

En la última fecha, Independiente aventajaba a Argentinos Juniors por dos puntos. Con un empate en Villa Crespo, o si AAAJ no le ganaba a Racing en Avellaneda, gritaría campeón.

El equipo dirigido por Roberto Sbarra salió a la cancha con: Toriani; Ferreiro, Navarro, Silveira y Rolan; Douksas, Maldonado y D´Ascenzo; Garro, W. Jiménez y R. Giménez.

El partido con Atlanta, que tenía a Zubeldía dando sus primeros pasos como DT, sería difícil. El Rojo estaba algo mejor en el juego aunque no podía concretar. Un gol de Atlanta ponía el campeonato en suspenso, pero desde Avellaneda llegaban las mejores noticias porque los vecinos ganaban sin mayores dificultades.

La gente salió a las calles a festejar el título

Con las derrotas 0-1 del puntero y 1-4 de su escolta, Independiente volvía a ganar un torneo local que se hacía desear desde 1948. El Rojo no pudo campeonar en la década del 50 ni con la delantera internacional que hizo historia: Micheli, Cecconatto, Lacassia (Bonelli), Grillo y Cruz.

El goleador del campeón fue Edgardo D´Ascenzo con 15 goles, seguido por Walter Jiménez que convirtió 9.

La octava

El 26 de noviembre de 1974, Independiente se adjudicaba por segunda vez consecutiva la Copa Interamericana.

El Rey de Copas venció por penales a Deportivo Municipal de Guatemala, luego de ganar el primer partido por 1 a 0 y perder el segundo por idéntico marcador. Ambos encuentros se disputaron en suelo guatemalteco. El equipo dirigido por Pipo Ferreiro, una gloria Roja, ya empezaba a dominar una copa más.

La 8va copa del Rey

El tricampeón de América tenía la posibilidad de sumar una nueva copa a sus vitrinas, la Interamericana, enfrentando al campeón de la Copa de Campeones de la Concacaf, el Deportivo Municipal de Guatemala.

Al igual que en la edición anterior, con triunfo ante Olimpia de Honduras, el Rojo cedió su localía y accedió a jugar de visitante no solamente un partido sino que ida y vuelta. El primero se jugó el 24 de noviembre en el Estadio Mateo Flores, en la capital de Guatemala, y el Rojo ganó 1 a 0 con gol de Bochini a los 15 minutos del primer tiempo.

El Rey de Copas formó con Gay; Commisso, M.A López, Sá y Pavoni; Raimondo, Galván y Saggioratto; Balbuena, Bochini y Bertoni.

El partido de vuelta se jugó en el mismo estadio a los dos días y el Rojo salió a la cancha con los mismos once. Volvería a ser parejo pero esta vez sería derrota 1 a 0 con gol del argentino Mitrovich.

Con un triunfo 1-0 por lado, fueron a penales donde se impondría el Orgullo Nacional por 4 a 2. Convirtieron Pavoni, Giribert, Bochini y Bertoni, mientras que Gay volvió a ser el héroe, como en la Libertadores del mismo año, para sumar la octava copa a las vitrinas.

En 60 años de copas de la Conmebol, Independiente es el máximo ganador de la Copa Libertadores (la más importante), Supercopa Sudamericana (la disputaban todos los campeones de América), Sudamericana (la secundaria actual) y también de la Interamericana (que repetiría en 1976)… la única copa que unió al continente en sí.

Por eso Independiente fue 3 veces campeón de toda América, un Orgullo Rojo como tantos.

Así se gritó

Un día como hoy, pero en 2002, el nombre de Lucas Pusineri quedaba grabado a fuego en todos los hinchas de Independiente con aquel recordado gol a Boca sobre la hora a una fecha de la finalización del torneo Apertura.

El equipo del Tolo recibía al escolta y a falta de cuatro minutos, la derrota parcial los igualaba en la cima de la tabla a falta de una fecha. Hasta que empujó Milito, abrió para Rivas, y éste metió un centro preciso hacia la cabeza del mediocampista, que dejó afónica a toda la Doble Visera.

Orgullo Rojo te acerca la posibilidad de que revivas aquel tanto pero de una manera diferente, sin relato y solamente con sonido ambiente, en el que podrás notar de manera nítida la explosión de la gente en Avellaneda.

El comienzo

El 24 de noviembre de 1963, el Rojo sumaba un nuevo título de Primera División, en un campeonato que peleó con River hasta el final. Si bien le alcanzaba con empatar en la última jornada, todo se definió en un irregular partido con San Lorenzo que finalizó en goleada por 9 goles a 1. El campeón perdió tan solo 3 partidos a lo largo del año.

Arriba: Vázquez, Mario Rodríguez, Conigliaro, Savoy y Gugliardi.
Abajo: Santoro, Navarro, Rolan, Decari y Paflik

El campeonato de 1963 fue muy disputado entre dos equipos que miraron a todos desde arriba, casi de principio a fin, ellos fueron River Plate e Independiente. El Rojo, con 5 triunfos y 4 empates, se mantuvo invicto hasta la fecha 10 que cayó ante Boca por 3 a 2 en condición de visitante. Sin embargo el puntero era River que tuvo un comienzo prácticamente ideal.

Promediando el torneo, el Orgullo Nacional seguía sin perderle pisada al Millonario pero mostró su peor versión: entre la fecha 10 y la 17 apenas ganó 2 juegos, empató 3 y perdió sus únicos 3 partidos del campeonato. También es cierto que en el medio visitó a Boca, River (empate en 0 en el Monumental que no movió la punta del torneo) y San Lorenzo. Además de jugar y perder el clásico contra Racing, que lo dejó sin su director técnico Renganeschi (jugador de la década del 30) que venía siendo cuestionado.

La campaña del campeonato de 1963, Independiente fue el que más ganó y menos perdió

Pero la llegada de Manuel Giúdice cambiaría la historia; el equipo se encontraba a tres puntos de River, pero con cuatro triunfos al hilo lo iba a alcanzar en la cima y el final se tornaba muy emocionante. Ambos tenían que enfrentarse entre sí y hacer lo mismo con Boca Juniors, que pasaba a ser una especie de juez en la última parte del campeonato.

Un empate en La Plata con Gimnasia y otro en el clásico con Boca, volvía a dejar al Rojo detrás de River, por dos puntos. Pero llegaba la antepenúltima fecha, la número 24, y se enfrentaban en Avellaneda.

Mario Rodríguez convirtió los dos goles y fue el héroe en el partido clave del torneo

Independiente vencería a River por 2 a 1 con dos goles de Mario Rodríguez y de esta forma los dos equipos pasaban a compartir la punta con 33 puntos. La fecha siguiente sería crucial porque mientras los Rojos goleaban a Argentinos Juniors en cancha de Atlanta, Boca le dejaba el campeonato servido en bandeja al vencer a River en El Monumental.

La última jornada definía el título y a Independiente le alcanzaba con empatar de local frente a San Lorenzo para consagrarse campeón, siempre que River pudiera vencer a Argentinos Juniors de local, sino hasta perdiendo era el vencedor de 1963.

No iba a ser un encuentro sencillo, aún cuando San Lorenzo volvía a quedar nuevamente de mitad de tabla para abajo. Por empezar estaba incentivado por un River que depositaba en ellos su última esperanza.

Aquel 24 de noviembre, el Rojo salió a la cancha con: Toriani; Ferreiro, Navarro, Maldonado y Rolan; Mura, Paflik y M. Rodríguez; Bernao, Vázquez y Savoy.

Savoy convierte el gol del empate, se empezaba a celebrar el campeonato

El Ciclón comenzó mejor y con un gol de Héctor Veira se puso arriba. A los pocos minutos logró igualar Savoy, que de penal daría vuelta el partido para que el Rojo comience a celebrar el título. Pero el desarrollo sería muy anormal. Previamente una patada de Navarro había sacado de la cancha a Veira y generó polémica. Con el tiempo se generó un mito de que lo lesionó adrede, que lo rompió y hasta que lo había llegado a amenazar anteriormente. Pero el mismo Bambino negó la mala intencionalidad del defensor de Independiente como también que haya sido una lesión
importante, para él claramente lo había agrandado todo el periodismo.
Sucede que el complemento sería todavía peor, Bernao consigue el tercer tanto del Rojo y ya no hubo más partido.

El equipo visitante, en inferioridad numérica y disconforme con un arbitraje localista, puso poca resistencia y fueron llegando más goles. Savoy en dos oportunidades, Vázquez, Bernao y Mario Rodríguez aumentaron la cifra hasta ocho, y el 9-1 final llegaría con un gol en contra intencional de Rossi.

Audio de Veira desmintiendo al periodismo (Emoción Roja)

El equipo y el campeonato no merecían un final así, el Rojo gritó campeón una vez más y Giúdice empezaba una era muy exitosa que seguiría en América. A raíz de estos hechos, el plantel no tenía buena relación con el periodismo y nació el saludo histórico con los brazos en alto, sin posar en las fotos clásicas.

Festejos en el vestuario del campeón

Música Independiente

Siguiendo con la celebración del Día de la Música, algo al igual que Independiente muy importante en nuestras vidas, te contamos acerca de los cantantes famosos que comparten nuestra pasión.

Para arrancar, te mostramos un video del tema “Te quiero igual” en el que se ve a Andrés Calamaro, fana del Rojo, de visita en la Doble Visera viendo como Independiente le ganaba cuatro a cero al Cruzeiro por la Supercopa del 94. El gran Andrelo, que en su última gira por España cantó con una bandera en el escenario y en su tema “Vendrá la muerte” dice “soy amargo y soy diablo y camino encima de la gente, no nací en Avellaneda pero soy de Independiente”.

El Salmón con una remera bien noventosa del Rojo

En un orden caprichoso, según el gusto del autor de la nota, mencionamos ahora al gran Alejandro Sokol, cantante de Las Pelotas. El Bocha nos dejó sus hermosas canciones y su cariño por el Rey de Copas.

El Bocha Sokol con la hermosa casaca del 95, la de los cordones

León Gieco es otro que siempre se declaró hincha del Rojo, dándose el gusto de que la gente haya eternizado su himno “Solo le pido a Dios” en la Doble Visera, como el canto preferido al Bochita. Para los más pibes, la letra reza: “Solo le pido a Dios, que Bochini juegue para siempre, siempre para Independiente, para toda la alegría de la gente”.

El Rey León

El Pity Álvarez, más allá de cumplir condena en la cárcel por asesinato, es otro gran artista hincha del Rey de Copas. Fachi, compañero suyo en Viejas Locas también.

Pity Álvarez

También Gustavo el Cucho Parisi, líder de los Auténticos Decadentes.

Cucho cantando con la camiseta más linda de todas

Fidel Nadal, otro de los cantantes del Rock Nacional que siempre mostró su fanatismo por el Rojo.

Fidel Nadal en un recital con la del Rojo

Pasando a las damas, Patricia Sosa es seguramente la más reconocida de las Diablas.

¿Como no va a reír con esa casaca?

Arrancando con el rubro Internacional, siempre por gusto del autor, el primero que vamos a mencionar es el gran Evaristo Páramos, cantante de la Polla Récords.

Evaristo y la Adidas Equipment de principios de los 90

En el rubro tango, el más grande de todos era del más grande de todos.

¿Argentino? ¿Uruguayo? Pero del Rojo

César Banana Pueyrredón es otro de los cantantes populares que tiene nuestra pasión.

Banana en PIJAma

Volviendo al exterior, el venezolano Ricardo Montaner se tiño de Rojo cuando vivió en Valentín Alsina.

Ricardo Montaner

Una de las mujeres más lindas, Natalia Oreiro, uruguaya y del Rojo.

Natalia Oreiro

La lista, como verán, es inmensa.

Adriana Varela, Tango
Dyango
Jon Secada
José Larralde, Tango y Folclore
Alejandro Kurtz, cantante de El Bordo
El Guachón, Cumbia
Cantante de Meta Guacha, cumbia
Lisandro Aristimuño, pop
Mariano Otero, jazz
Ian Atsbury, The Cult
Jaime Torres, folclore
Néstor y Leonardo Marconi, tango
Ernesto Baffa, tango
Benjamín Amadeo, pop
Nacha Guevara
Gilby Clarke, Guns and Roses
Wisin
Campino, Die Toten Hosen
Marcela Morelo
Abel Meyer, DJ
Fabiana Cantilo
Jairo
Andres Linetzky, tango
Andrea Kisser, de Sepultura

Maquinaria Roja

Un día como hoy pero hace 80 años, Independiente se consagraba bicampeón de Primera División, luego de vencer a Platense tres fechas antes de que finalice el torneo.

Fue tan impresionante la contundencia, que el Orgullo Nacional volvió a superar la barrera de los 100 goles, convirtiéndose en el equipo que más veces lo logró en el profesionalismo (4) y también saliendo campeón (2). Sus 218 goles en el bicampeonato fueron un récord para el fútbol argentino.

Un Arsenio Erico imparable fue goleador del campeonato por tercera vez consecutiva, y con el tiempo jamás lo igualarían.

El equipo que más goles metió en un campeonato, el que más veces superó los 100 goles en el profesionalismo y el que más veces salió campeón

El Rojo de finales de los 30 fue sin dudas uno de los mejores de la historia del fútbol argentino. Contaba con un trío de ataque fenomenal conformado por Erico, Sastre y De la Mata. Bello era un arquerazo y además tenía grandes jugadores como Lecea, Coletta o Celestino Martínez quienes sostenían el equipo.

El conjunto de Guillermo Ronzoni venía de ganar el Campeonato de 1938 de forma brillante, con una diferencia de gol abrumadora, y de llevarse la Copa Aldao contra Peñarol (campeón uruguayo) y la Copa Ibarguren contra Rosario Central (campeón de la Liga Rosarina). El 39 lo agarró con una racha de 10 triunfos en fila del campeonato anterior, más dos por estos encuentros coperos. Sumado a las primeras fechas, logró alcanzar un récord de 12 victorias seguidas en el profesionalismo que duraría varias décadas.

Independiente tuvo una buena primera rueda con varios triunfos contundentes (goleadas a Estudiantes, Lanús, Vélez, Ferro, Argentino de Quilmes, Tigre y Atlanta), pero no le alcanzó para terminar en primer lugar. Huracán, de gran campaña, finalizó por encima de los grandes. En la segunda rueda el Rojo pudo hacer la diferencia y con el correr de las fechas se fue encaminando a ganar un torneo que lo tenía como candidato por ser el equipo sensación. Continuaron las victorias abultadas (goleadas a Boca, Ferro, Gimnasia, San Lorenzo, Tigre y Atlanta), y en la parte final solo restaba esperar el día de la consagración.

Así quedó la tabla de posiciones

Faltando tres fechas, el Rojo visitaba a Platense con: Fernando Bello, Fermín Lecea, Sabino Coletta, Luis Franzolini, Raúl Osvaldo Leguizamón, Celestino Martínez, Juan José Maril, Vicente de la Mata, Arsenio Erico, Antonio Sastre y Juan José Zorrilla.

Con el 2 a 0 logrado gracias a los tantos de Sastre y De la Mata, sumó así su segundo título profesional que fue muy celebrado por su gente empachada de tanto fútbol.

La hinchada festeja el bicampeonato

El Orgullo Nacional tuvo la delantera más eficaz (103 goles a favor) y la defensa menos vencida (37 en contra), fue el equipo que más partidos ganó y el que menos perdió. Un campeón con todas las letras que seguía sumando récords.

Finalizó el campeonato con 6 puntos de diferencia (considerable recordando que los partidos ganados otorgaban 2) sobre River Plate y Huracán que compartieron la segunda ubicación.

Arsenio Erico anotó 41 goles y fue el goleador del campeonato por tercera vez consecutiva.

El artillero máximo del fútbol argentino marcó 92 goles entre los 3 campeonatos que fue goleador

¡Entre Erico, Sastre y De la Mata convirtieron 76 goles!

Maranga cumple

El 17 de noviembre de 1954 nacía en Rosario, provincia de Santa Fe, Claudio Marangoni, uno de los mejores volantes centrales que tuvo Independiente y el fútbol de nuestro país. Jugador de elegancia pura, en el Rey de Copas ganó campeonato, Libertadores e Intercontinental.

Con sus manos dice “Acá está Independiente”, luego de ganar una Liguilla en La Bombonera

Maranga comenzó su carrera en Chacarita Juniors, donde debutó en 1974. Después de dos temporadas pasaría a San Lorenzo, donde se destacó antes de marchar al Sunderland inglés. Tras un año en Europa, regresó a Argentina en 1981 para jugar en Huracán.

En 1982 se daría su paso a Independiente, donde vivió los mejores momentos de su trayectoria. Siendo un mediocampista muy técnico y de calidad, encajó perfecto en el gusto del hincha Rojo y se transformó en uno de los más queridos.

Campeón del mundo en 1984, levantando la copa con Trossero

Sus títulos llegaron en un equipo de lujo del Pato Pastoriza: ganó el Campeonato de 1983, la Libertadores y la Intercontinental de 1984 en la que asiste a Percudani en el gol del triunfo al Liverpool.

Fue parte de un mediocampo extraordinario, uno de los mejores que tuvo el fútbol argentino, junto a Giusti, Bochini y Burruchaga (tres campeones del mundo con Argentina en México 1986).

Su partida a Boca le dolió mucho al hincha que lo consideraba un ídolo. Sus últimas dos temporadas las jugó en el cuadro de La Ribera.

Bochini lo elude con facilidad en un clásico frente a Boca

De hecho en la despedida del Bocha, en diciembre de 1991, la gente silbó cada vez que tocaba la pelota. En un caso similar al del Pocho Insúa, con el paso del tiempo y al haber mostrado siempre respeto por Independiente, empezó a pesar más lo positivo que lo negativo, y de ese manera llegó la redención con el hincha.

Una recordada frase suya es la siguiente: “Cuando errábamos un pase, la gente te lo perdonaba. Cuando errabas dos, murmuraban. Y cuando errabas tres, sabías que no podías jugar más en la Primera de Independiente”.

En el Orgullo Nacional jugó 264 partidos, entre 1982 y 1988, y convirtió 30 goles.

Disfruten el siguiente video, que es un compilado hecho por un usuario de Youtube, de todo lo que hizo Maranga en un partido por la Copa Libertadores del 87 ante el Táchira y otro en la final del 84 frente a Gremio. Para recordarlo o conocerlo, según la edad que tengas.

Un Rojo en el Savoy

Un día como hoy pero de 1940, nacía Raúl Savoy, fundamental en la ofensiva del Independiente que ganó las primeras copas Libertadores, formando parte de grandes delanteras del club en los 60.

Hizo una gran dupla con Mario Rodríguez

Savoy llegó a Independiente en 1963 junto a Mario Rodríguez, su compañero desde Chacarita. Fue un zurdo creativo que salió campeón de Primera División en el año de su llegada al Rojo y se dio el lujo de ganar las primeras Libertadores del Rey de Copas en 1964 y 1965. En el 67 ganó el Campeonato Nacional integrando un ataque demoledor que se consagró con un 4-0 al Racing campeón del mundo.

Jugó 204 partidos en el club entre 1963 y 1968, convirtiendo 54 goles. En 1969 continuó su carrera en Boca Juniors donde siguió ganando títulos, y luego de un paso por el fútbol uruguayo, se retiró en el soccer de Estados Unidos en 1973.

Falleció en 2003 con 63 años, pero sigue viviendo en la eterna gloria del Rey de Copas.

La que faltaba

Se cumplen 26 años de la primera Supercopa Sudamericana ganada por Independiente. La tarde del 9 de noviembre de 1994, el Rey de Copas vencía a Boca Juniors en la Doble Visera y se adjudicaba el gran trofeo que le faltaba.

Previamente había dejado en el camino a todo equipo brasileño que se cruzó por su camino. El Rojo no es solamente el máximo ganador de Libertadores, también lo es de esta copa que jugaban todos los campeones de América.

La campaña del campeón, borró a los brasileños y le ganó la final a Boca

La Supercopa Sudamericana era una copa que se disputaba desde 1988, entre todos los campeones de América a eliminación directa. El Rojo, como máximo ganador de la Copa Libertadores y por el prestigio que ésta representaba, aspiraba a ganarla y así revalidar su estirpe copera.

El Independiente de Miguel Brindisi acababa de ganar el Torneo Clausura de 1994 y a la semana ya ponía en marcha su ilusión por la Supercopa. En el cruce de octavos salió sorteado Santos. La ida se jugó en Brasil con un pésimo estado del campo, inundado y embarrado. Bajo estas circunstancias llegó el único gol de la noche fue de Rotchen en contra, tras un blooper al querer despejar la pelota.

Había que dar vuelta la serie en Avellaneda y el local no tuvo mayores inconvenientes. Se fue al entretiempo con la ventaja necesaria, gracias a los goles de Arzeno y Usuriaga. En el segundo tiempo Rambert y Perico Pérez de penal completaron el 4-0 final para llegar tranquilo a cuartos.

En cuartos jugaría contra el ganador de Gremio–Racing, que en Brasil habían igualado 1 a 1. Todo hacía pensar que podía darse un clásico de Avellaneda pero el equipo de Porto Alegre ganó de visitante en el Cilindro.

La ida se disputó en Brasil y el Rojo se puso en ventaja en la parte final del segundo tiempo con un gol de Rambert, por lo que se encaminaba al triunfo por el mismo resultado con el que lo había vencido en la final de la Libertadores 10 años atrás. Pero el árbitro vio una falta que no existió en la medialuna y con un golazo de tiro libre el local empató el partido.

En la Visera pudo imponerse al duro equipo dirigido por Luiz Felipe Scolari (campeón del mundo con Brasil en 2002) con goles de Usuriaga y Gustavo López, uno por tiempo. Este Gremio sería campeón de América unos meses más tarde.

En semifinales tocaría por tercera vez consecutiva un equipo de Brasil; esta vez Cruzeiro, que venía demoliendo rivales en Belo Horizonte. Empezó mal la historia en el Mineirão y en los primeros minutos ya caía el Orgullo Nacional. De todas formas el partido fue parejo y en el complemento el gran arquero Dida evitó el empate en varias oportunidades.

En Avellaneda, Independiente salió a comérselo crudo al Cruzeiro y en la primera parte ganaba 1 a 0 por un gol de Usuriaga de cabeza a la salida de un córner. Contó con varias jugadas de peligro para aumentar pero se fue al descanso con la serie igualada. El segundo tiempo siguió siendo Rojo y empezaron a llegar los goles para darle tranquilidad y justicia a la llave. Primero Rambert, luego Usuriaga con un golazo de zurda al ángulo después de su típico enganche, y Serrizuela (¡que se ubicó de 9 en plena jugada de partido!) sellaron la goleada 4 a 0.

¡Tres equipos brasileños importantes en el camino, aplastados en la Doble Visera con un global de 10 a 0!


En la final se iba a ver las caras con el Boca de Menotti que venía de eliminar a Peñarol, River y San Pablo (demostrando el tipo de choques que se daban en esta copa). Era la revancha de la final de la Supercopa del 89, que Boca se impuso por penales en una copa en la que Independiente no conoció la derrota.

Pascualito grita el gol del empate en la Bombonera

El juego de ida se disputó el 2 de noviembre en La Bombonera. Fue un primer tiempo muy malo para Independiente que perdía 1-0 con gol de Manteca Martínez y se había salvado en otras ocasiones. Saldría distinto en la segunda parte y estuvo cerca del empate con pelota parada. Luego con la expulsión de Mancuso en el local por doble amarilla, Boca esperó y lo pagó caro cuando después de una hermosa pared por la banda izquierda entre Garnero y Ríos, el Luli le puso un centro en la cabeza a Rambert que entraba solo por adentro para decretar el empate.

El marco que había en la Doble Visera para la vuelta

Los once del Rojo para la vuelta fueron: Islas; Craviotto, Arzeno, Serrizuela, Ríos; Cagna, Pérez, López, Garnero; Usuriaga, Rambert (en el segundo tiempo ingresaron Gordillo y Cascini).

El partido en la Visera empezaría parecido al de ida, con Boca llegando claro y fallando situaciones de gol. Con el correr de los minutos Independiente fue emparejando el duelo que terminó sin goles en el primer tiempo.

El complemento arrancó con jugadas muy peligrosas de los dos lados, pero a los 10 minutos llegaría la jugada de la copa, cuando tras un gran quite, Gustavito López habilita brillantemente a Pascualito Rambert que definió de primera, de emboquillada por arriba del arquero que no pudo hacer nada mientras veía como la pelota picaba adentro del arco. Con el 1 a 0 y el festejo de medio equipo haciendo el avioncito, explotaba la gente del Rojo que había colmado la Visera.

De ahí en más, con mayores espacios, se sucedieron las llegadas de Independiente que se perdía un gol detrás de otro para cerrar la final. Por suerte alcanzó con la mínima, llegó el pitazo final y la alegría fue del Rey de Copas que sumaba la que le faltaba.

Usuriaga, Islas, Garnero, López y Rambert con el trofeo de la Supercopa

Independiente tuvo puntos altos en todos los puestos y fue el equipo de mejor performance del torneo. Por su delantera fue el equipo más goleador, además de contar con una diferencia de gol superior a la de todos los equipos juntos.

Tuvo al goleador de la Supercopa, Rambert con 5 tantos, y al segundo goleador, Usuriaga con 4. Ambos formaban un gran ataque, y junto a Gustavo López, fueron parte del equipo ideal de América de ese año.

De esta manera, el Rey de Copas ganó la única que le faltaba. Puro Orgullo Rojo.

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