105 años del primer grito

Hace hoy 105 años, nacía uno de los máximos ídolos de la enorme historia de Independiente. Arsenio Pastor Erico salía del vientre de Doña Margarita y hacía por primera vez lo que lo hizo famoso, aquello por lo que lo recordamos y le estaremos agradecidos de por vida los que amamos estos colores. En Asunción, exactamente un siglo y un lusto atrás, el 30 de marzo de 1915, gritaba por primera vez el máximo goleador en la historia del fútbol Argentino.

El que encandiló a los dirigentes jugando para un combinado de la Cruz Roja, recaudando fondos para la guerra.

El que eligió jugar en Independiente cuando dirigentes de River lo esperaban en el puerto de Buenos Aires para contratarlo y se bajó en Rosario para venir por tierra hasta Avellaneda.

El que debuto el 6/5/34 ante Boca con 19 años y convirtió por primera vez una semana después.

El que hizo seis goles en un partido ante Quilmes de 1937, algo inédito hasta ese momento en la era profesional.

El jugador que por su elegancia y elasticidad era apodado el Bailarín del gol, el Saltarín Rojo o el Hombre de mimbre, siendo para muchos el mejor de todos los tiempos.

El Paraguayo de Oro, que declinó una millonaria oferta para jugar el mundial de 1938 con la Selección Argentina, honrando su país natal.

El que junto con Vicente De La Mata y Antonio Sastre conformó una delantera inigualable, que marcó 558 goles y coronó al Club como el primer Bicampeón con los títulos del 38 y 39.

El Rey del gol, máximo artillero de la historia del fútbol Argentino con 295 conquistas.

El creador del Escorpión, ese que hacía que brillen los ojos de nuestros abuelos cuando hablaban de él y contaban por ejemplo como quedaba suspendido en el aire o dejó de hacer goles luego de llegar a la marca de 43 en el 8 a 2 a Lanus de 1938 para ganarse un premio de una marca de cigarrillos.

El que está inmortalizado en una de las tribunas de casa y en nuestros corazones.

Él, simplemente, Arsenio Pastor Erico, puro Orgullo Rojo.

Por 105, por 295, por siempre.

Feliz día del hincha Rojo

Hoy 26 de marzo, se cumplen 15 años de la denominada “caravana del centenario”, algo que muchos clubes quisieron imitar pero no pudieron igualar jamás, en donde una multitud de almas rojas lograron superar el acto de amor y lealtad más grande hacía el club. Esa fecha quedó tan marcada que por ello que se celebra el “Día del hincha de Independiente”.

La caravana iba a realizarse el 1 de enero de 2005, año en el que el Club Atlético Independiente cumplía sus cien años, pero debido a la tragedia ocurrida en Cromañón, el festejo se postergó para el 26 de marzo. Ese día el pueblo rojo se congregó en la esquina de Perú e Hipólito Yrigoyen y fueron más de cien mil almas rojas quienes con banderas, camisetas, adornos, bengalas, un globo gigante y una bandera de más de 300 metros tiñeron a Avellaneda de Rojo. 

Si bien en los últimos años el club ha tenido que atravesar incontables dificultades y el triste descenso al Nacional B, poco importa a la hora de describir el amor y la pasión que en cada momento el hincha de Independiente demuestra. Nosotros los hinchas del rojo, somos catalogados como exigentes, gustosos del buen fútbol y pasionales, porqué con eso nacimos, eso nos enseñaron todos aquellos que vieron a Independiente tocar el cielo con las manos cuando se convirtieron en los dueños de América y el mundo. 

Independiente no es nada sin su hinchada y tampoco los hinchas son nada sin Independiente. El hincha jamás abandonará la pasión y el amor que significa, más allá de las tristezas y las alegrías, el amor incondicional siempre estará presente, en cada jugada, en cada gambeta, en cada victoria y en cada derrota, porqué así somos, amamos sin límites.

Por eso, para todos los que heredaron estos colores, está pasión, este infinito amor, para todos aquellos que sueñan con volver a ser lo que fuimos, desde Orgullo Rojo queremos desearles ¡Feliz Día del Hincha de Independiente!.

El triplete del Bocha a Racing

Un día como hoy pero en 1974, un tal Ricardo Enrique Bochini, le convertía tres tantos a Racing en la goleada 4 a 1 en la gloriosa Doble Visera de cemento.

El Bocha le respondió al periodista Juan Pablo Varsky un tweet que recordaba el hattrick del Maestro y reconoció que el 74 fue quizás el mejor año de todos.

Además, el Bochita recordó que tras ese partido, apareció por primera vez en una tapa de la famosa revista El Gráfico.

A 55 años del debut de la leyenda

Hoy es un día histórico para todos los hinchas de Independiente. Es que se cumplen 50 años del debut de uno de los símbolos más importantes del club: El Chivo Pavoni.

El Chivo jugaba en Defensor de Uruguay, pero tras la lesión de Tomas Rolan, el Rojo lo fue a buscar y debutó nada más y nada menos que en la Copa Libertadores ante Boca, en una victoria por 2 a 0. Ese 24 de marzo de 1965 comenzaban varios amores, en un trio perfecto. Independiente, Pavoni y la Libertadores, el título preferido del Chivo, quien la ganó cinco veces. Si, cinco, un animal.

En una gran anécdota, revelada hace poco, acerca de la última Libertadores que obtuvo en el 75, contó que: “Yo tuve el honor que la última Libertadores que gané, me la entregó Erico, ya que el tercer partido ante Unión Española se jugó en Asunción. Ganamos 2 a 0 y tener a semejante pedazo de la historia del club entregándome la copa la verdad que es algo inolvidable”.

Tras su retiro como jugador profesional pasó a entrenar equipos inferiores en el Club Atlético Independiente. Además, ha dirigido varias veces al primer equipo en la Primera División de Argentina tras el cese de algún entrenador.

TITULOS DE RICARDO PAVONI

-CAMPEON COPA LIERTADORES DE AMERICA 1965

-CAMPEON CAMPEONATO NACIONAL 1RA DIVISION 1967

-CAMPEON CAMPEONATO METROPOLITANO 1RA DIVISION 1970

-CAMPEON CAMPEONATO METROPOLITANO 1RA DIVISION 1971

-CAMPEON COPA LIBERTADORES DE AMERICA 1972

-CAMPEON COPA LIBERTADORES DE AMERICA 1973

-CAMPEON COPA INTERAMERICANA 1973

-CAMPEON COPA INTERCONTINENTAL 1973

-CAMPEON COPA LIBERTADORES DE AMERICA 1974

-CAMPEON COPA INTERAMERICANA 1974

-CAMPEON COPA LIBERTADORES DE AMERICA 1975

-CAMPEON COPA INTERAMERICANA 1976

Feliz cumple Mandinga

Hoy es el cumpleaños de José Alberto Percudani, delantero que supo vestir la camiseta del Club Atlético Independiente. En el año 1984 fue el encargado de marcar el gol en Japón, ante el Liverpool, que implicó la consagración del Rojo de su segunda Copa Intercontinental.

Percudani nació el 22 de marzo de 1965 en Bragado, provincia de Buenos Aires. Debutó con la camiseta de Independiente en el año 1982, disputando un total de 137 partidos, en los cuales convirtió la cifra de 46 goles.

“Mandinga” tuvo la oportunidad de consagrarse en tres torneos distintos: El torneo Metropolitano de 1983, la Copa Libertadores al año siguiente, y en ese mismo período, consiguió su mayor gesta con el Rojo, la mencionada anteriormente Copa Intercontinental, frente al Liverpool de Inglaterra, en la que convirtió el único gol del 1-0 frente a los ingleses.

Luego de seis años en la institución, siguió su carrera en Austria, más específicamente en el Austria Viene, donde jugó un total de 34 encuentros, convirtiendo 23 tantos. Su carrera prosiguió, hasta su retiro en 1998.

Desde Orgullo Rojo, le deseamos un feliz cumpleaños a uno de los tantos jugadores que pusieron su granito de arena para llenar las vitrinas del Rey de Copas.

¡Feliz Cumpleaños José!

Cracks de festejo

Hoy celebran su cumpleaños dos delanteros que hicieron historia en el club, uno siendo parte de la época más gloriosa y el otro en este siglo.

El más destacado de los dos, sin dudas es Daniel Bertoni, nacido el 14 de marzo de 1955 en Bahía Blanca. Luego de iniciar su carrera en Quilmes, llegó al Rojo a comienzos de los 70′ para ser el socio perfecto del Bocha.

En su primer año metió el triplete de Copas del 73, mientras que en los siguientes ganó dos Libertadores e Interamericanas más, y el Nacional del 77.

La sociedad de los poetas Rojos

Además de ganar todo en Avellaneda se consagró campeón del Mundo en nuestro país con el equipo de Menotti, marcando el tanto definitivo en la final ante Holanda. Después del Rojo jugó dos años en España (Sevilla) y tuvo una exitosa carrera en Italia, vistiendo las casacas de la Fiorentina, el Napoli y el Udinese.

El otro gran delantero que está de festejo hoy es Andrés Silvera, quién llegó a Independiente en el 2001, proveniente de Unión. Un año más tarde salió campeón con el equipo del Tolo Gallego en el Apertura 2002, siendo el goleador del certamen y una de las figuras.

El Cuqui tuvo un segundo paso por la institución volviendo en el 2009 y también obteniendo un título al siguiente año, esta vez la Copa Sudamericana con el Turco Mohamed.

El Cuqui y su grito Stone del 2002

¡ Felicidades cracks !

92 años de la Doble Visera

Un 4 de marzo, pero de 1928, se inauguraba el viejo estadio de Independiente: la Doble Visera. Gracias al empuje del presidente Pedro Canaveri se compró un terreno llamado “Pantano de Ohaco”, para abandonar la vieja cancha ubicada en Av. Mitre y Lacarra.

Como el “Rojo” nunca se conforma con pocas cosas, se construyó el primer estadio de cemento de toda Sudamérica.

El encuentro inaugural fue ante Peñarol, de Montevideo, que finalizó 2-2 y el primer gol lo convirtió Orsi. Sin embargo, el primer partido oficial finalizó 0-0 ante Sportivo Buenos Aires, el 29 de abril de 1928 de ese mismo año.

En 1930, se agregaron más tribunas, incluida la visitante. ¿Cuál fue el primer juego disputado? El clásico, que salió a favor del local por 3-1. Y en 1960 nacía el apodo de “Doble Visera”, ya que se remodeló el estadio y se agregaron palcos, plateas, cabinas de radio, además de una segunda visera. Nuevamente se jugó un clásico y, de nuevo, Independiente derrotó a Racing, esta vez con una goleada por 4-0.

Mucha historia supo apreciar esta cancha, que no es cualquiera para el hincha del “Rojo”. Fue testigo de muchísimos campeonatos y hazañas, que supieron darle la gloria y el prestigio a este club. Tal es así, que en 1964 observó la primera Libertadores ganada, no solo por Independiente, sino por un equipo argentino. En la semifinal se derrotó al Santos de Pelé por 2-1 y la vuelta de la final fue triunfo por 1-0 ante Nacional, de Uruguay.

También vio festejar el Metropolitano 1971, cuando Vélez tenía todo para gritar campeón pero los del Sur de Gran Buenos Aires lo ganaron en la última fecha. Derrotaron a Gimnasia por 2-0, con goles de Maglioni y Pastoriza, y el equipo de Liniers perdió 2-1 con Huracán, quedando a 2 puntos de la cima. Al año siguiente, se dio el gusto de vibrar junto a los hinchas por obtener otra Copa Libertadores, tras ganarle 2-1 a Universitario de Chile, donde el goleador fue Maglioni.

Por el mismo torneo, en 1975, el conjunto de Avellaneda debía recibir a Cruzeiro y derrotarlo con diferencia de tres goles para pasar a la final. Y como Independiente sabe de partidos históricos, venció al conjunto brasileño por 3-0, con goles de Pavoni, Bertoni y Ruiz Moreno. ¿La particularidad? El segundo gol fue un gol olímpico. Ese mismo año, los “Diablos” alzaron la Copa Libertadores por quinta vez en su historia, tres consecutivamente.

1983 es un año especial para los hinchas. Mejor dicho, el 22 de diciembre de 1983 es una fecha inolvidable. Ese día, Independiente derrotó a Racing por 2-0, tantos de Giusti y Trossero. El rival ya estaba condenado a descender, mientras que el equipo de José Omar Pastoriza se coronaba campeón del Torneo Metropolitano.

No conforme con esa alegría, un año más tarde, el “Rojo” dio la vuelta en la Doble Visera tras alzar la Copa Libertadores, por séptima vez. Independiente había derrotado a Gremio por 1-0, en Brasil, con gol de Burruchaga. El partido de vuelta se jugó en Avellaneda y finalizó 0-0, lo que le permitió al local gritar campeón.

En 1994, se disputó la vuelta de la Supercopa ante Boca, en la Zona Sur. El conjunto dirigido por Miguel Ángel Brindisi derrotó a los “xeneizes” por 1-0, con gol de Rambert y festejó nuevamente. También en esa época, Independiente derrotó a Huracán en la última fecha del Torneo Clausura, dejándolo a dos puntos de la cima. Rambert, Garnero, Couceiro (en contra) y Gareca le permitieron al “Rojo” colocar otra copa en su vitrina.

El equipo de Avellaneda se enfrentaba con el de La Rivera, esta vez en 2002. Ambos se disputaban el Torneo Apertura y sólo faltaban dos fechas. Independiente llevaba una ventaja de tres puntos y ganar lo ayudaría a estar solo en la punta. De local, Lucas Pusineri clavó un cabezazo, a los 43 minutos del segundo tiempo. La cancha estalló, con esperanzas de más gloria. En la fecha siguiente, se definía todo en la cancha de San Lorenzo. Gracias a Insúa, Silvera y Pusineri, los visitantes fueron campeones por 14º vez en su historia local.

El último encuentro aquí fue el 8 de diciembre de 2006, en donde Independiente fue derrotado por Gimnasia y Esgrima de Jujuy por 2-1. Tres años después, se inauguró el Estadio Libertadores de América.

¿Cómo olvidar aquel estadio, que sintió tanta gloria? Fue testigo de grandes jugadores, como Bochini, Pastoriza, Santoro, Bertoni, Burruchaga, Agüero, Milito, entre tantos otros. Presenció el festejo de miles de hinchas, de distintas épocas, pero siempre gritando campeón. No es una cancha cualquiera. La Doble Visera se inauguró hace 92 años, mucho tiempo atrás, pero será inolvidable porque forma parte de la historia del club que tanto amamos: el Club Atlético Independiente.

78 veces inmenso

Hoy cumple 78 años uno de los próceres de la enorme historia de Independiente. Un hombre de barrio que nació el 27 de febrero de 1942 y respetó siempre los valores de su Sarandí natal y los colores del club de sus amores.

Miguel Ángel Santoro fue hincha, arquero, capitán, ídolo, entrenador de arqueros, técnico y hasta bombero y lateral derecho de la Reserva, por eso no suena exagerado decir que Pepé es una gran parte de Independiente y que esa es la razón por la que todos los hinchas lo queremos como un padre o un abuelo según la edad que tengamos. Porque además del enorme respeto al ídolo que ganó todo, está el cariño a un tipo que siempre estuvo, que nunca le negó una mano y le puso el pecho en las malas al club que ama tanto como nosotros.

Debutó en el 62 en un empate en cero ante Argentinos y luego de atajar varios encuentros en el 63 y obtener su primer título, su consagración como guardameta rojo llegó en el 64, nada más ni nada menos que en la final de la Libertadores ante Nacional en Montevideo. De ahí en más, su carrera se llenó de gloria a la par de la vitrina del Rey de Copas.

En el arco Rojo ganó las Libertadores del 64, 65, 72 y 73, la Interamericana del 72 y 73 y la Intercontinental ante la Juve en el 73, además de los trofeos locales del 63, 67, 70 y 71.

En el 74, año en el que fue suplente en el Mundial de Alemania, pasó al Hércules de España, donde permaneció hasta finalizar su carrera tres años más tarde.

Además de entrenador de inferiores y arqueros fue interino varias veces, reemplazando a Menotti dos veces, a Burruchaga y Troglio. Luego del mal paso de Borghi, a quien Pepé le dio el cargo para ir a la Selección como entrenador de arqueros, fue confirmado como el técnico Rojo en el 2008. Su último encuentro como DT fue goleada 4-1 ante Newell’s en cancha de Huracán, en marzo del 2009.

Mientras seguimos esperando que los dirigentes cumplan su promesa y le pongan su nombre a la tribuna Norte, le decimos feliz cumpleaños Sr. Santoro, feliz cumple Pepé.

20 años

Un 13 de febrero de 2000, Daniel Montenegro empezaba a escribir uno de los tantos episodios que tendría en su vínculo con Independiente. Aquella tarde de domingo, debutó con la camiseta del Rojo en aquel equipo del histórico Enzo Trossero que finalmente terminara subcampeón del Clausura del mencionado año 2000.

Independiente caía 3 a 1 de local ante Boca, y Montenegro se ponía por primera vez la gloriosa roja, la que honró a lo largo de muchos años, con varias etapas en el camino. Con la gloria de haber obtenido el último torneo local del club y con la tristeza de haber sufrido lo peor que le puede pasar a un equipo grande.

Montenegro nunca pasó desapercibido, ni en las buenas ni en las malas. Fue una de las figuras de aquel lujoso equipo campeón que comandó el Tolo Gallego en el 2002. Formó una sociedad con Federico Insúa que asustaba a más de uno. Y en el peor momento, cuando ningún jugador quería regresar al club porque los riesgos de descenso eran muy grandes, vino a dar una mano. Puso la cara. Apareció. Sí, la cosa terminó mal, pero se quedó a pelearla, en otra categoría y ayudó siendo el goleador del equipo que regresó al lugar del cual nunca debió haberse ido. Completó su participación en el club con el cuarto puesto del certamen de la vuelta en el 2014, donde se le recuerdan los golazos a San Lorenzo y Lanús.

Montenegro es el jugador que más goles hizo en Independiente en el siglo 21. En sus cuatro etapas en el club convirtió 68 tantos en 235 partidos, algo así como un gol cada tres partidos. Su debut en la red con la casaca roja fue en el tercer partido que disputó, ante Argentinos Juniors, una noche lluviosa en la que el Rojo ganó 8 a 1 -Primer gol de un tal Gaby Milito en primera- y que el Rolfi no sólo metió el primero, sino que también el segundo y el tercero en aquel cotejo. El último, el ya mencionado, ante Lanús, en el 4 a 1 en el Libertadores de América.

Fue amado y odiado por la gente, que cambió de opinión con respecto a él en muchas ocasiones. Es que te enojabas, llegaba Racing, le metía dos goles y era todo color de rosa. Es que Rolfi, jugando para Independiente, nunca perdió con los de al lado. Aunque quizás eso ya no sea un mérito propio sino más bien institucional.

Un día como hoy, se ponía la camiseta por primera vez en Independiente el Rolfi Montenegro y lo cierto es que cada vez que vaya al Libertadores será reconocido por todo lo que hizo. Que, en estas épocas de vacas anoréxicas, no es poco. ¡Gracias Rolfi!

16 años sin su vuelo

Hoy se cumplen 16 años del asesinato de uno de los ídolos de los 90 que tuvo el Rojo: El Palomo Usuriaga.

Albeiro Usuriaga llegó a Independiente en 1994 con buenos pergaminos, habiendo sido participe con sus goles de la única Libertadores -hasta ese momento- que había ganado un equipo colombiano -Nacional de Medellín- y de la clasificación al mundial 90 de la Selección Colombia donde concretó el gol en el repechaje.

Sin embargo el inicio del delantero en Independiente no fue bueno. El Palomo tenía por delante a Sebastián Rambert y al Tigre Gareca, quienes eran los delanteros titulares, e incluso al Pollo Vidal, que había llegado desde Uruguay con una gran carta de presentación. Un plantel con varios delanteros porque además estaba Walter Parodi.  Sin embargo, en las primeras 5 fechas Independiente convirtió solamente 2 tantos y apenas 1 fue convertido por Gareca.

Entonces llegó la sexta fecha, contra Ferro, que contaba con el carismático Germán Burgos en el arco. El Dany Garnero abrió la cuenta y el Palomo marcó un gol de antología enganchando dos veces y pegandole al primer palo del arco que da a las vías. Se hizo desear aquel primer gol, pero vaya si valió la pena. Luego al Palomo le costó, si bien marcó el empate transitorio ante San Lorenzo (única derrota del Rojo en aquel torneo). Fue finalmente en la fecha 16 ante Banfield que el Negro desparramó todo el potencial. Con un golazo ante Angel Comizzo abrió la cuenta, sin embargo no se quedaría solo en el gol. Fue imparable con su tranco único. El Rojo ganó 4 a 0 y era el gran candidato a llevarse el torneo.

En la anteúltima fecha en La Plata, Usuriaga hizo otro festival de asistencias y un gol picandola ante Enzo Noce de manera brillante. La gente lo ovacionaba cada vez más con el mítico “U-SU-RIAGA, U-SU-RIAGA”. Una semana después anotaría su nombre en la gloriosa lista de campeones en un equipo que terminó a toda orquesta con la goleada 4 a 0 a Huracán.  Y esto sería una entrada del plato principal: La Supercopa.

Es que Usuriaga mostró lo mejor en Independiente en aquel título de la Supercopa 94. Los equipos brasileros que al Rojo le tocaron en octavos, cuartos y semifinal sufrieron a Usuriaga. Un gol al Santos para empezar a liquidar la serie en Avellaneda, otro al Gremio para abrir aquella victoria en La Visera y los dos a Cruzeiro, quien tenia a Dida en el arco, para aplastar al cuco con un 4 a 0 contundente en la cancha de Independiente, sirvieron para que el Rojo, de la mano del Palomo, llegara a la final de aquella Copa, la única que le faltaba a Independiente. La final sería ante Boca y ahí apareció Rambert para terminar con las ilusiones del equipo de la Ribera. Otra vez el Negro obtenía un campeonato, no sería el único ya que ganó la Recopa del 95 en Japón ante Velez.

Luego el Palomo se quedó un par de campeonatos registrando varios golazos (2 ante Ferro, 2 ante Huracán y 2 ante Gimnasia son los más recordados). Se fue del club, volvió en el 96 de la mano de Cesar Menotti pero no rindió al mismo nivel que en su brillante primera etapa.

La noche anterior a la que el Rojo volviera a la Copa Libertadores tras 9 años de ausencia, el 11 de febrero de 2004, el Palomo fue asesinado en Colombia mientras jugaba juegos de cartas y dominó. Ajuste de cuentas dijeron. Un momento de tristeza para todo el mundo de Independiente y del fútbol. Es que el Negro era de esos tipos queribles, nunca entraba en polémicas y siempre mostraba sus dientes más blancos que la nieve. Aquella noche que el Rojo, un día después de su asesinato, jugó ante Cienciano por la Copa Libertadores, en el minuto de silencio la gente estalló en aplausos -algunos en llanto- y entonaron el mítico cántico que quedó grabado a fuego en los corazones rojos: “U-Su-Riaga, U-Su-Riaga, U-Su-Riaga”.

Goles del Palomo con la del Rojo

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