116 años Rojos

Hoy se cumplen 116 años de la fundación del Club Atlético Independiente (o Independiente Football Club).

Si bien el acta de este compromiso no fue conservada, por lo que se tomó como fecha de fundación el 1 de enero de 1905, el club se constituyó el jueves 4 de agosto de 1904, cuando un grupo de cadetes y vendedores de la tienda “A la ciudad de Londres”, se cansaron de que no se los tuviese en cuenta para el equipo “A” y decidieron independizarse.

El lugar elegido para la reunión fue el Almacén de los hermanos Telésforo y Policarpo Fuertes, que quedaba frente a la tienda: en Victoria (hoy Hipólito Yrigoyen) 584, en lo que es actualmente parte del Palacio de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Allí los ocho originales debatieron el destino de este desprendimiento. Algunos sugerían unirse a Atlanta Athletic Club, pero en medio del debate otro de los oradores reprochó enojado: “¡Qué Atlanta ni ocho cuartos! ¡Nosotros tenemos que tener un club independiente!” Y Rosendo Degiorgi gritó exaltado: “ahí está el nombre: ¡Independiente! Nos llamaremos Independiente”. De más está decir que la moción fue aprobada por aclamación.

Se nombra a continuación una Comisión Directiva Provisoria, constituida por Rosendo Degiorgi (Presidente), Marcelo Degiorgi (secretario), Luis Bassou (tesorero), Nicolás Cabana, Antonio Cabana, Nicolás Bassou, Fernando Aizpuru y J.F. Ipart (vocales).

A lo largo de los años fue llenando de gloria las páginas del fútbol argentino siendo uno de los equipos más ganadores a nivel local, pero sobre todo a nivel internacional, marco donde fue considerado el máximo ganador de copas del siglo XX.

Los últimos años no fueron los mejores, pero sin embargo el equipo volvió a ilusionar a los hinchas con la obtención de las Copa Sudamericana y Suruga Bank.

¡Felicidades Independiente! El desafío para esta nueva vuelta alrededor del sol, que comienza en un contexto tan raro, es volver a ser. Vamos Rojo todavía.

Gracias Pato

Hace 16 años pasaba a la inmortalidad el técnico más ganador de la historia de Independiente: José Omar Pastoriza, quien era en aquel entonces el entrenador del Rojo, fallecía en aquella lluviosa madrugada del 2 de agosto del 2004 en Puerto Madero con tan sólo 61 años de edad.

La carrera del Pato Pastoriza fue gloriosa no sólo como entrenador sino que también como jugador. Es que en 1966 dejó Racing para pasar a Independiente y empezar al año siguiente -Nacional 67- a obtener un título tras otro. Logró tres titulos locales y uno internacional. Luego, como DT, logró ser el más ganador de toda la historia en ese rubro: tres torneos locales y tres internacionales.

Será recordado por varios hitos que rodearon a la gloriosa historia de Independiente. Como ser el histórico Nacional de 1977 definido contra Talleres en Córdoba obteniendo el título con 3 jugadores menos. Pero Pastoriza no sólo ganó aquel partido con los cambios, sino que no permitió que su equipo se retirara de la cancha ante semejante robo -Talleres había convertido un gol con la mano-. Eso hizo posible la hazaña.

Un año después repetiría con un baile de novela a River en Avellaneda en el Nacional de 1979 con los famosos dos goles del Bocha. Pero la cereza de la torta sería el año 1984 donde el Rojo del Pato obtuvo la Copa Libertadores y la Intercontinental ante Gremio de Brasil y Liverpool de Inglaterra respectivamente. Dando exhibiciones de fútbol y conformando, según muchos, el mejor equipo de la historia de Independiente, que fuera ovacionado, por caso, en Porto Alegre, en aquella final ante el Gremio que ganó 1 a 0 con gol de Jorge Burruchaga.

Un cultor de los asados y de los códigos, el Pato se fue como se tenía que ir. Quizás muy temprano pero haciendo lo que más le gustaba. Dirigiendo al equipo con el que tenía un mutuo romance y que hoy lo homenajea con su nombre en el vestuario local, su lugar en este mundo. Y como decía la canción: “Gracias Señor Pastoriza, por todo lo que nos da, esta hinchada le agradece, le agradece hasta el final”.

El Señor cumple

Hoy está cumpliendo 46 años Eduardo Tuzzio, gran figura del Independiente campeón de la Sudamericana 2010 que volvió a levantar una copa después de 15 años.

El Señor Tuzzio convirtió el penal del título y además fue elegido el mejor jugador de la copa.

Los instantes previos a un grito ahogado 8 años. Independiente campeón

Tuzzio inició su carrera en el ascenso, en Tigre, y con el tiempo pasaría a convertirse en un referente de San Lorenzo hasta el año 2001, cuando obtiene su segundo título. Pasó al Olympique de Marsella y estuvo dos años jugando en Francia. Retornó al fútbol argentino para jugar en River Plate, donde ganaría dos torneos locales más. Por problemas personales no estaba cómodo en el fútbol argentino y sería cedido por un año al Mallorca de España. Luego en su regreso al Millonario lograría otro título y a fines del 2008 se desvincularía del club.

El Gladiador Tuzzio, un referente que llegó al Rojo en el 2009

En 2009 firma con Independiente y con el Rojo del Tolo pelea el torneo Apertura y el Clausura del siguiente año sin poder salir campeón. La revancha llegaría en el segundo semestre del 2010, que había comenzado mal en el ámbito local. Pero el equipo fue superando todas las fases de la Sudamericana, hasta alzarse con la Copa que lo tuvo como capitán, compartiendo la cinta con Matheu.

Se encargó del último penal de la serie con Goiás; si convertía, Independiente volvía a ganar un torneo internacional después de la Supercopa 1995. Con una precisa ejecución, colocó la pelota en el
ángulo superior izquierdo para el festejo del primer título en el estadio Libertadores de América.

Lo eligieron como el jugador de la final y la marca patrocinadora del certamen le entregó un vehículo por ser el mejor jugador de la copa.

Al ser elegido el mejor jugador de la Copa, se llevó un auto como premio

Entre 2009 y 2013 jugó 140 partidos en Independiente y convirtió 6 goles. También pasó por las malas, y ya en Ferro llegó a hacerse cargo de un penal enfrentando a Independiente en el Nacional, tirándolo afuera.

Desde su retiro siguió apoyando al Rojo y estuvo presente como un hincha más en la reciente Sudamericana.

¡Feliz cumpleaños Señor Tuzzio!

Uno de los cuatro grandes

Un día como hoy pero de 1948, nacía Eduardo Antonio Commisso Villalba, integrante del equipo que ganó todo en la gloriosa década de 1970. Defendió la camiseta roja entre 1968 y 1975.

Su envidiable palmarés en el Rey de Copas es el siguiente:

  1. Torneo Metropolitano 1970
  2. Torneo Metropolitano 1971
  3. Copa Libertadores 1972
  4. Copa Libertadores 1973
  5. Copa Interamericana 1973
  6. Copa Intercontinental 1973
  7. Copa Libertadores 1974
  8. Copa Interamericana 1974
  9. Copa Libertadores 1975

Eduardo Commisso fue un lateral derecho que disputó 246 partidos en Independiente, siempre cumpliendo. Debutó en Primera División en el año 1968 y fue partícipe de múltiples vueltas olímpicas, convirtiéndose en uno de los jugadores más ganadores del Rey de Copas.

Sus primeros títulos fueron los Metropolitanos de 1971 y 1972, después ganaría una copa tras otra jugando en una defensa de lujo. Convirtió un solo gol en el Rojo, y fue a Racing en un clásico de 1974.

Besando la Copa Libertadores 1974 con Pavoni y Gay

En 1975 pasó al Hércules de España donde permaneció hasta 1978. Sus últimos años como jugador fueron en Chacarita Juniors y Estudiantes de La Plata.

¡Felices 72 años Eduardo! Un Orgullo Rojo.

metro 1970

Segunda vuelta clásica

Se cumplen 50 años de la vuelta olímpica en cancha de Racing, cuando Independiente ganó el Metropolitano de 1970 luego de vencer 3 a 2 a su clásico rival en el Cilindro y tras ir perdiendo dos veces.

Arriba: Raimondo, Monges, Commiso, Semenewicz y Pavoni. Abajo: Santoro, Bernao, De la Mata (hijo), Yazalde, Adorno y Tarabini.

El Rojo había ganado el Nacional 67 con una formidable goleada 4 a 0 en la última fecha al Racing que venía de salir campeón del mundo, en lo que fue la primera vuelta enfrentando al clásico rival. Para el Metropolitano de 1970, el clásico de Avellaneda volvía a coincidir en la última fecha.

La campaña del Metropolitano 1970

El Metro 70 comenzó de la mejor manera para Independiente, con un par de goleadas y varios triunfos para llegar invicto a la fecha 8 en la que quedaría libre porque se trataba de un campeonato de 21 equipos a una sola rueda y jugando todos contra todos.

A partir de allí, el equipo dirigido por el histórico DT Manuel Giúdice, seguiría animando el torneo y recién caería en la fecha 10 contra Chacarita. Sin embargo siguió ganando muchos partidos, con una victoria clásica contra Boca en Avellaneda incluída. Hasta que decayó en el tramo final y puso en peligro un título que podía llegar antes de la última fecha. Dos derrotas en los últimos partidos como local, le dieron esperanzas a River, con quien peleaba palmo a palmo el campeonato y le había ganado en la fecha 17.

Llegada la última fecha, Independiente y River igualaban en la primera posición en un torneo que en caso de igualdad se definía por diferencia de gol y luego por mayor cantidad de goles a favor. El Rojo contaba con esa ventaja, tenía mejor diferencia y más goles (40-23 a 36-24, +5 de DG). River jugaba antes que Independiente, debía enfrentar a Unión el viernes 24 de julio, mientras el Rojo jugaba el clásico de Avellaneda el día domingo 26 en El Cilindro. El panorama no era sencillo, River tuvo mejor sprint final que Independiente y un triunfo lo obligaba a ganar el clásico contra Racing.

Pero el principal problema llegó con la goleada de River por 6 a 0. Con ese resultado ya era River el equipo con mejor diferencia de gol y con mayor cantidad de tantos a favor.

El Rojo necesitaba ganar por una diferencia de más de un gol, o sino marcando por lo menos 3 veces. Enfrente su clásico rival haría lo imposible para evitarlo. Para mayor ansiedad, debido a las fuertes lluvias, el clásico del domingo fue postergado al día lunes 27.

El equipo Rojo formó con Santoro; Commisso, Monges, Garisto y Pavoni; Pastoriza, Raimondo y De la Mata (h); Maglioni, Yazalde y Tarabini.

El primer tiempo fue de lo más emotivo, el Chino Benítez puso en ventaja a Racing en los primeros minutos y enseguida Tarabini empató de penal, siendo el mismo ejecutado tres veces porque en los dos primeros existió un adelantamiento del arquero Cejas (en El Gráfico se mostraron las fotos donde se puede observar claramente que el arquero actuó antirreglamentariamente). Dos minutos más tarde, Racing vuelve a ponerse en ventaja con un gol de Perfumo. Antes de finalizar el primer tiempo, Maglioni de zurda vuelve a igualar el clásico.

Maglioni empata el clásico en 2, Independiente quedaba a un gol del título

El Rojo tenía toda la parte complementaria para buscar el gol del título pero pasaba el tiempo y el partido seguía igualado en dos. Recién a los 36 minutos, Yazalde recibe de Pastoriza y luego de bajarla de pecho, remata cruzado al primer palo para convertir el gol del Metro. Independiente volvía a salir campeón a lo Independiente.

Yazalde, autor del gol del triunfo y el campeonato

Esta sería la segunda vuelta olímpica de Independiente enfrentando a Racing, y la primera en la cancha de ellos. La tercera, en 1983, seguiría sumando condimentos.

Maglioni y el Pato festejan de cara a la multitud roja que cubrió el anillo superior del Cilindro
El partido de la consagración

El Rojo se consagró enfrentando a su clásico: ganándole 4 a 0 al campeón del mundo, 3 a 2 en su cancha cuando necesitaba ese mismo resultado después de ir perdiendo dos veces, y ganándole 2 a 0 en la Visera cuando se iban al descenso.

Las vueltas clásicas son otro Orgullo Rojo.

¿Qué te parecen siete?

El 27 de julio de 1984, hace ya 36 años, todos los hinchas de Independiente y varios amantes del fútbol argentino se levantaban sabiendo que iba a ser un día especial. Muchos, seguramente, ni siquiera necesitaron despertarse. Independiente estaba a tan sólo un paso de conseguir un nuevo título. Pero no se trataba de cualquier copa, era su tan amada Libertadores de América.

El Independiente del Pato Pastoriza había conseguido un valiosísimo triunfo en Porto Alegre y para consagrarse le alcanzaba con no perder en Avellaneda. Pero no nos adelantemos y repasemos lo que fue aquella Copa, la séptima del Rey.

Después de cinco años, Independiente volvía a la competición máxima de Sudamérica. Venía de obtener el campeonato ganándole en la última fecha a Racing, en un clásico histórico ya que mientras salía campeón, su rival se iba al descenso.


No le tocó un grupo fácil, compartió zona con los mejores equipos paraguayos y con su mayor rival por esos años, Estudiantes de La Plata, que lo había dejado segundo del campeonato de 1982 y del Nacional de 1983. Debutó en la copa consiguiendo un buen punto en La Plata, siendo Barberón el encargado de poner el 1-1 en un partido parejo.

En Paraguay derrotó con lo justo a Sportivo Luqueño con gol de Burruchaga, que después de una pared con Bochini, pudo vencer a Chilavert.

Gol del Burru ante Chilavert

Sería derrota 1 a 0 en el segundo encuentro en Paraguay ante Olimpia, el campeón guaraní. Si bien el Rojo mereció un poco más, no pudo llegar al empate.

Bandera de Sp. Luqueño dedicada a Independiente, en homenaje al ídolo paraguayo Erico

En Avellaneda venció a Sportivo Luqueño con goles de Marangoni y Merlini en el segundo tiempo. El equipo paraguayo venía de dar la sorpresa consiguiendo un empate en La Plata. Igualado en la tabla con Olimpia, pero con un partido más, el Rojo debía enfrentar a Estudiantes en la Doble Visera. Se fue al entretiempo cayendo por la miníma por un gol de penal y en un complemento demoledor terminaría goleando 4-1 al conjunto platense, quedando en el recuerdo el último gol mágico de Bochini. Víctor Hugo Morales relataba que no tenía más interés de ver fútbol, después de lo que había hecho el Bocha.

La goleada ante el Pincha

Llegaba el partido más importante del grupo. Con mejor diferencia de gol, Independiente estaba obligado de vencer a Olimpia para prácticamente abrochar el pase a la siguiente ronda. Sino ganaba quedaba eliminado y avanzaba el duro equipo paraguayo. El Rey de Copas salió con todo y antes de los cinco minutos abrió el marcador con un gol de Marangoni, sin embargo Olimpia reaccionaría y lograría el empate.

En el segundo tiempo se complicó más la situación cuando llegó el segundo gol paraguayo, de penal. Al Rojo le quedaba poco más de media hora para ir por la hazaña del triunfo. A 15 minutos del final, Burruchaga también desde los doce pasos consigue igualar. Mientras que el gol de la clasificación llegaría en el último minuto, con una corrida impresionante de Barberón, quien atravesó toda la cancha y luego de un pase bochinesco magnífico del 10, asistió a Bufarini para que abajo del arco marcara el resultado final.

El inolvidable 3 a 2 a Olimpia

En la Segunda Fase, los Rojos tenían que enfrentarse con Nacional y Universidad Católica, los campeones de Uruguay y de la copa de Chile. El primer juego fue un empate en Montevideo, Nacional comenzó arriba pero Barberón marcó el 1 a 1 definitivo.

En Chile no salió un buen partido, igualmente el 0-0 dejaba bien perfilado a Independiente que tenía que definir el grupo en Avellaneda.

Por las fuertes lluvias, la revancha se disputó en una Visera embarrada, siendo victoria 2 a 1 con goles de Bufarini y Burruchaga. El equipo chileno había alcanzado el empate pero otra asistencia de Bochini le dio el triunfo a los Rojos.

El 2 a 1 frente a la Católica en una Doble Visera embarrada

En el último partido con Nacional, una victoria ponía a Independiente en la final, mientras que un empate beneficiaba a los uruguayos que estaban a un punto pero con un partido menos. Finalmente sería triunfo con un tanto de Burruchaga, la figura del partido.

La victoria que aseguró el pase a la final

Con este triunfo esperaba en la final al último campeón de América y del mundo: Gremio de Porto Alegre.

La prensa brasileña confiada, hablando de la final que se venía

La ida en Porto Alegre sería catalogada como el Partido perfecto, con un Independiente haciendo un encuentro ideal en la cancha de un campeón del mundo que contaba con grandísimos jugadores. El 1 a 0 final fue poco para lo producido por el Rojo, que tuvo demasiadas jugadas de gol y pasó por arriba a los brasileños, con un fútbol que era impensado de ver en un equipo visitante por Copa Libertadores. El gol del triunfo lo marcó Burruchaga, con asistencia una vez más de Bochini. Burru conseguía anotarle a todos los equipos que enfrentó en la copa.

El gol del Burru, que le marcó a todos los rivales de la Copa

Todo el estadio reconoció al equipo visitante y cayeron elogios por todos lados. Con ver los puntajes otorgados a los jugadores del Rojo por los distintos medios argentinos y brasileños, alcanza para entender la exhibición: casi medio equipo con un puntaje perfecto de 10, y nadie bajó de los 7 puntos. La figura fue todo el equipo del Pato Pastoriza.

El triunfo en Porto Alegre con relatos brasileños

El Rojo salió a la cancha en Avellaneda con Goyén; Clausen, Villaverde, Trossero y Enrique; Giusti, Marangoni, Bochini y Burruchaga; Bufarini y Barberón. Luego ingresaría Zimmermann.

Pasó poco y nada en el encuentro, Independiente buscaba asegurarse la copa y Gremio prefirió evitar otro baile como el que había sufrido en su cancha. Resultó un partido peleado que terminó igualado 0-0 y alcanzó para que el Rey de Copas diera su séptima vuelta olímpica por Libertadores.

La vuelta de la final y de la Copa en la Doble Visera

Séptima final jugada, séptima final ganada. No existe otro equipo en América que se acerque. Ningún equipo que haya jugado más de una final se mantiene invicto en el encuentro definitivo. El Rey de Copas metió 7 de 7.

El recorrido del Rey en la Libertadores 1984
Trossero levanta la Copa en una Doble Visera que explotaba

La perfección

Hace 36 años se disputaba el partido correspondiente a la ida de la final de la Copa Libertadores de América, que tres días después se convertiría en la séptima del Rey.

El Independiente de Pastoriza se enfrentó a Gremio en Porto Alegre y ganó uno a cero con gol de Burruchaga, dando una lección de fútbol.

Tan así fue, que las 80.000 personas terminaron aplaudiendo al Rey de Copas. “Independiente nos pasó por arriba”, declaró el zaguero Hugo de León, algo en lo que coincidió el Bocha, quién dijo que el partido “Fue un baile, tendríamos que haber ganado por goleada”. El técnico del equipo, el enorme Pato, por su parte dejó una frase para la historia: “Jugamos el partido perfecto”. “Tengo años en el fútbol, pero pocas veces vi una superioridad tan notoria como esa en una final”, fue la observación de Eduardo Rafael, el periodista que cubrió el partido para la revista El Gráfico. Desde todos los medios, tanto argentinos como brasileños, llovieron elogios para los jugadores de Independiente, quienes fueron calificados con excelentes puntajes.

Esa noche el Pato decidió formar al Rojo de la siguiente forma: Goyén; Clausen, Villaverde, Trossero, Enrique; Giusti, Marangoni, Bochini, Burruchaga; Bufarini y Barberón. Luego la vieja Reinoso entraría por Bufarini.

A los 24 minutos, tras un buen anticipo de Marangoni, el Bochita controló una pelota difícil y luego de una pausa de las suyas habilita magistralmente al Burru, quién con una corrida y definición similar a la que dos años más tarde le dará un título mundial a la Selección, metió el gol del triunfo Rojo.

Tres días después, con un empate en la Doble Visera, se aseguraba la séptima y hasta ahora última de nuestras Libertadores.

Pídeme la luna

Se cumplen 51 años de la llegada del hombre a la Luna, un hito que marcó a la humanidad y que involucra a Independiente. El histórico Rey de Copas del fútbol mundial es experto en hazañas continentales y hasta intercontinentales, pero en 1969 fue más allá, siendo parte de una proeza espacial.

Conocé la historia sobre el único club del mundo que llegó a la Luna a través de N. Armstrong, E. Aldrin y M. Collins, los tres astronautas que fueron socios de la institución más laureada de América.

En 1969, el Rojo ya tenía el orgullo de ser bicampeón de América (primer equipo argentino en conseguirlo); campeón del fútbol argentino, en reiteradas oportunidades; de tener el máximo goleador del fútbol argentino; el equipo más goleador; el primer estadio de cemento del país; y ser un club modelo.

Héctor Rodríguez era el Secretario de Cultura y Relaciones Públicas del club y al enterarse sobre la misión del Apolo 11, cuyo objetivo era que el ser humano caminara por primera vez en la superficie lunar, pensó en hacer una muestra espacial en la sede y que “los héroes más grande del siglo, tenían que ser socios de Independiente”. Así fue como propuso hacer socios honorarios a los tres astronautas que serían los primeros en llegar al satélite de la Tierra: Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins.

Los carnets de socios de los astronautas

Los dirigentes Arias (presidente), Iso, Lisnovsky y Rodríguez fueron personalmente a la Embajada de EEUU para hacer entrega de los presentes.
En el mes de mayo llegaron a la NASA los carnets de los tres astronautas (en las fotos aparecían con sus escafandras) junto a unos regalos: tres banderines y tres conjuntos de indumentaria del club.

Lejos de ser ignorados los regalos, el mismo Neil Armstrong agradeció la cortesía del club con una carta: “En nombre de los miembros de Apolo XI, quiero agradecerle por la muy linda carta y por su consideración en enviarnos los tres banderines. Espero poder visitar Buenos Aires pronto y que las circunstancias me permitan aceptar su invitación para visitar su Club”.

Aparentemente les generó alguna sonrisa debido al color, rojo como los soviéticos (enfrentados a EEUU en plena Guerra Fría y en la carrera espacial), pero les cayó simpático y decidieron llevar un banderín a la misión, a modo de cábala.

El 16 de julio fue el día del lanzamiento al espacio, con el mundo pendiente de un acontecimiento para el que trabajaron 400.000 técnicos y costó miles de millones de dólares. El histórico alunizaje se dio cuatro días más tarde, inspirando a celebrar el Día del Amigo cada 20 de julio. Excusa ideal para alzar nuestras copas.

A fines de 1969, Armstrong y Collins vinieron de visita a la Argentina y Héctor Rodríguez fue invitado al agasajo que se les hizo en la Embajada de Estados Unidos.

Allí, Neil Armstrong le confesó a Rodríguez que llevó en la nave el banderín de Independiente como cábala.

Al día de hoy mucha gente sigue dudando sobre la veracidad de tal suceso, pero a la vez los científicos encuentran múltiples evidencias empíricas de la llegada del hombre a la luna y refutan cualquier teoría conspirativa.

Un pequeño paso para el Rojo, un gran paso para la humanidad.

Read more

Que se le cumplan todos

El 16 de julio de 1976, nacía Lucas Pusineri. El actual DT del Rojo, autor de uno de los goles más gritados en los últimos tiempos por los hinchas de Independiente, aquel a Boca clave para ganar el torneo Apertura 2002.

Lucas debutó en 1997 en Almagro, luego pasaría a San Lorenzo donde terminaría siendo una de las figuras del equipo campeón de 2001. En 2002 llega al Rojo para dar otra vuelta olímpica, la del Torneo Apertura con el inolvidable equipo del Tolo, tan recordado como su agónico gol contra Boca en la Doble Visera. Con ese grito, Independiente se aseguraba el primer puesto y a la fecha siguiente iba a dar la vuelta, en un partido donde convirtió el último gol.

Pusineri tuvo tres etapas en el club: Jugó en la temporada 2002/03, pasó al Saturn de Rusia y volvió para la temporada 2004/05. Luego estuvo en el año 2006 en River y regresó en 2007 a Independiente, donde permaneció hasta el 2010. En el Rojo jugó 147 partidos y convirtió 19 goles, seis de ellos en el Apertura 2002: a Boca, River, San Lorenzo, Huracán, Unión y Arsenal.

Una fotografía del festejo de un gol suyo en un clásico contra Racing, le hizo ganar un premio a un diario deportivo del país por la Asociación Internacional de Diarios Deportivos, siendo la foto deportiva del año 2009. Consiguió más votos que las de Guardiola festejando con los jugadores de Barcelona, de Federer, Maradona y Bilardo entre otros.

Ojalá se le cumplan todos los deseos que pida, hoy, porque son los mismos que tenemos todos.
¡Felicidades Pusi!

Héroe en su día

Luis Suárez nació el 15 de julio de 1938 y fue delantero de Independiente en la primera mitad de la década del 60. Era el artillero de Banfield en el ascenso y pasó a Avellaneda en 1961.

Protagonista de este primer Maracanazo al convertir el agónico gol del triunfo contra el histórico Santos. Con los Rojos disputó 83 encuentros en los que marcó 36 goles. Ganó el campeonato de 1963 y las primeras dos copas Libertadores del club en 1964 y 1965.

El 15 de julio de 1964, Independiente tuvo una de sus mejores noches coperas gracias a un gol de Suárez, quien festejaba su cumpleaños. Y lo hizo nada menos que en el Maracaná en una semifinal de Libertadores.

Siempre hay algo para unir la gloriosa historia roja, ya que unos años más tarde, el Bochita lo emularía. El más grande de nuestra historia, le iba a dar el Nacional 77 al Rojo en la mayor epopeya del fútbol, ante Talleres con tres jugadores menos, también en el día de su cumpleaños.

Últimas noticias

1
4
5
6

Send this to a friend