A 55 años del debut de la leyenda

Hoy es un día histórico para todos los hinchas de Independiente. Es que se cumplen 50 años del debut de uno de los símbolos más importantes del club: El Chivo Pavoni.

El Chivo jugaba en Defensor de Uruguay, pero tras la lesión de Tomas Rolan, el Rojo lo fue a buscar y debutó nada más y nada menos que en la Copa Libertadores ante Boca, en una victoria por 2 a 0. Ese 24 de marzo de 1965 comenzaban varios amores, en un trio perfecto. Independiente, Pavoni y la Libertadores, el título preferido del Chivo, quien la ganó cinco veces. Si, cinco, un animal.

En una gran anécdota, revelada hace poco, acerca de la última Libertadores que obtuvo en el 75, contó que: “Yo tuve el honor que la última Libertadores que gané, me la entregó Erico, ya que el tercer partido ante Unión Española se jugó en Asunción. Ganamos 2 a 0 y tener a semejante pedazo de la historia del club entregándome la copa la verdad que es algo inolvidable”.

Tras su retiro como jugador profesional pasó a entrenar equipos inferiores en el Club Atlético Independiente. Además, ha dirigido varias veces al primer equipo en la Primera División de Argentina tras el cese de algún entrenador.

TITULOS DE RICARDO PAVONI

-CAMPEON COPA LIERTADORES DE AMERICA 1965

-CAMPEON CAMPEONATO NACIONAL 1RA DIVISION 1967

-CAMPEON CAMPEONATO METROPOLITANO 1RA DIVISION 1970

-CAMPEON CAMPEONATO METROPOLITANO 1RA DIVISION 1971

-CAMPEON COPA LIBERTADORES DE AMERICA 1972

-CAMPEON COPA LIBERTADORES DE AMERICA 1973

-CAMPEON COPA INTERAMERICANA 1973

-CAMPEON COPA INTERCONTINENTAL 1973

-CAMPEON COPA LIBERTADORES DE AMERICA 1974

-CAMPEON COPA INTERAMERICANA 1974

-CAMPEON COPA LIBERTADORES DE AMERICA 1975

-CAMPEON COPA INTERAMERICANA 1976

Feliz cumple Mandinga

Hoy es el cumpleaños de José Alberto Percudani, delantero que supo vestir la camiseta del Club Atlético Independiente. En el año 1984 fue el encargado de marcar el gol en Japón, ante el Liverpool, que implicó la consagración del Rojo de su segunda Copa Intercontinental.

Percudani nació el 22 de marzo de 1965 en Bragado, provincia de Buenos Aires. Debutó con la camiseta de Independiente en el año 1982, disputando un total de 137 partidos, en los cuales convirtió la cifra de 46 goles.

“Mandinga” tuvo la oportunidad de consagrarse en tres torneos distintos: El torneo Metropolitano de 1983, la Copa Libertadores al año siguiente, y en ese mismo período, consiguió su mayor gesta con el Rojo, la mencionada anteriormente Copa Intercontinental, frente al Liverpool de Inglaterra, en la que convirtió el único gol del 1-0 frente a los ingleses.

Luego de seis años en la institución, siguió su carrera en Austria, más específicamente en el Austria Viene, donde jugó un total de 34 encuentros, convirtiendo 23 tantos. Su carrera prosiguió, hasta su retiro en 1998.

Desde Orgullo Rojo, le deseamos un feliz cumpleaños a uno de los tantos jugadores que pusieron su granito de arena para llenar las vitrinas del Rey de Copas.

¡Feliz Cumpleaños José!

Cracks de festejo

Hoy celebran su cumpleaños dos delanteros que hicieron historia en el club, uno siendo parte de la época más gloriosa y el otro en este siglo.

El más destacado de los dos, sin dudas es Daniel Bertoni, nacido el 14 de marzo de 1955 en Bahía Blanca. Luego de iniciar su carrera en Quilmes, llegó al Rojo a comienzos de los 70′ para ser el socio perfecto del Bocha.

En su primer año metió el triplete de Copas del 73, mientras que en los siguientes ganó dos Libertadores e Interamericanas más, y el Nacional del 77.

La sociedad de los poetas Rojos

Además de ganar todo en Avellaneda se consagró campeón del Mundo en nuestro país con el equipo de Menotti, marcando el tanto definitivo en la final ante Holanda. Después del Rojo jugó dos años en España (Sevilla) y tuvo una exitosa carrera en Italia, vistiendo las casacas de la Fiorentina, el Napoli y el Udinese.

El otro gran delantero que está de festejo hoy es Andrés Silvera, quién llegó a Independiente en el 2001, proveniente de Unión. Un año más tarde salió campeón con el equipo del Tolo Gallego en el Apertura 2002, siendo el goleador del certamen y una de las figuras.

El Cuqui tuvo un segundo paso por la institución volviendo en el 2009 y también obteniendo un título al siguiente año, esta vez la Copa Sudamericana con el Turco Mohamed.

El Cuqui y su grito Stone del 2002

¡ Felicidades cracks !

92 años de la Doble Visera

Un 4 de marzo, pero de 1928, se inauguraba el viejo estadio de Independiente: la Doble Visera. Gracias al empuje del presidente Pedro Canaveri se compró un terreno llamado “Pantano de Ohaco”, para abandonar la vieja cancha ubicada en Av. Mitre y Lacarra.

Como el “Rojo” nunca se conforma con pocas cosas, se construyó el primer estadio de cemento de toda Sudamérica.

El encuentro inaugural fue ante Peñarol, de Montevideo, que finalizó 2-2 y el primer gol lo convirtió Orsi. Sin embargo, el primer partido oficial finalizó 0-0 ante Sportivo Buenos Aires, el 29 de abril de 1928 de ese mismo año.

En 1930, se agregaron más tribunas, incluida la visitante. ¿Cuál fue el primer juego disputado? El clásico, que salió a favor del local por 3-1. Y en 1960 nacía el apodo de “Doble Visera”, ya que se remodeló el estadio y se agregaron palcos, plateas, cabinas de radio, además de una segunda visera. Nuevamente se jugó un clásico y, de nuevo, Independiente derrotó a Racing, esta vez con una goleada por 4-0.

Mucha historia supo apreciar esta cancha, que no es cualquiera para el hincha del “Rojo”. Fue testigo de muchísimos campeonatos y hazañas, que supieron darle la gloria y el prestigio a este club. Tal es así, que en 1964 observó la primera Libertadores ganada, no solo por Independiente, sino por un equipo argentino. En la semifinal se derrotó al Santos de Pelé por 2-1 y la vuelta de la final fue triunfo por 1-0 ante Nacional, de Uruguay.

También vio festejar el Metropolitano 1971, cuando Vélez tenía todo para gritar campeón pero los del Sur de Gran Buenos Aires lo ganaron en la última fecha. Derrotaron a Gimnasia por 2-0, con goles de Maglioni y Pastoriza, y el equipo de Liniers perdió 2-1 con Huracán, quedando a 2 puntos de la cima. Al año siguiente, se dio el gusto de vibrar junto a los hinchas por obtener otra Copa Libertadores, tras ganarle 2-1 a Universitario de Chile, donde el goleador fue Maglioni.

Por el mismo torneo, en 1975, el conjunto de Avellaneda debía recibir a Cruzeiro y derrotarlo con diferencia de tres goles para pasar a la final. Y como Independiente sabe de partidos históricos, venció al conjunto brasileño por 3-0, con goles de Pavoni, Bertoni y Ruiz Moreno. ¿La particularidad? El segundo gol fue un gol olímpico. Ese mismo año, los “Diablos” alzaron la Copa Libertadores por quinta vez en su historia, tres consecutivamente.

1983 es un año especial para los hinchas. Mejor dicho, el 22 de diciembre de 1983 es una fecha inolvidable. Ese día, Independiente derrotó a Racing por 2-0, tantos de Giusti y Trossero. El rival ya estaba condenado a descender, mientras que el equipo de José Omar Pastoriza se coronaba campeón del Torneo Metropolitano.

No conforme con esa alegría, un año más tarde, el “Rojo” dio la vuelta en la Doble Visera tras alzar la Copa Libertadores, por séptima vez. Independiente había derrotado a Gremio por 1-0, en Brasil, con gol de Burruchaga. El partido de vuelta se jugó en Avellaneda y finalizó 0-0, lo que le permitió al local gritar campeón.

En 1994, se disputó la vuelta de la Supercopa ante Boca, en la Zona Sur. El conjunto dirigido por Miguel Ángel Brindisi derrotó a los “xeneizes” por 1-0, con gol de Rambert y festejó nuevamente. También en esa época, Independiente derrotó a Huracán en la última fecha del Torneo Clausura, dejándolo a dos puntos de la cima. Rambert, Garnero, Couceiro (en contra) y Gareca le permitieron al “Rojo” colocar otra copa en su vitrina.

El equipo de Avellaneda se enfrentaba con el de La Rivera, esta vez en 2002. Ambos se disputaban el Torneo Apertura y sólo faltaban dos fechas. Independiente llevaba una ventaja de tres puntos y ganar lo ayudaría a estar solo en la punta. De local, Lucas Pusineri clavó un cabezazo, a los 43 minutos del segundo tiempo. La cancha estalló, con esperanzas de más gloria. En la fecha siguiente, se definía todo en la cancha de San Lorenzo. Gracias a Insúa, Silvera y Pusineri, los visitantes fueron campeones por 14º vez en su historia local.

El último encuentro aquí fue el 8 de diciembre de 2006, en donde Independiente fue derrotado por Gimnasia y Esgrima de Jujuy por 2-1. Tres años después, se inauguró el Estadio Libertadores de América.

¿Cómo olvidar aquel estadio, que sintió tanta gloria? Fue testigo de grandes jugadores, como Bochini, Pastoriza, Santoro, Bertoni, Burruchaga, Agüero, Milito, entre tantos otros. Presenció el festejo de miles de hinchas, de distintas épocas, pero siempre gritando campeón. No es una cancha cualquiera. La Doble Visera se inauguró hace 92 años, mucho tiempo atrás, pero será inolvidable porque forma parte de la historia del club que tanto amamos: el Club Atlético Independiente.

78 veces inmenso

Hoy cumple 78 años uno de los próceres de la enorme historia de Independiente. Un hombre de barrio que nació el 27 de febrero de 1942 y respetó siempre los valores de su Sarandí natal y los colores del club de sus amores.

Miguel Ángel Santoro fue hincha, arquero, capitán, ídolo, entrenador de arqueros, técnico y hasta bombero y lateral derecho de la Reserva, por eso no suena exagerado decir que Pepé es una gran parte de Independiente y que esa es la razón por la que todos los hinchas lo queremos como un padre o un abuelo según la edad que tengamos. Porque además del enorme respeto al ídolo que ganó todo, está el cariño a un tipo que siempre estuvo, que nunca le negó una mano y le puso el pecho en las malas al club que ama tanto como nosotros.

Debutó en el 62 en un empate en cero ante Argentinos y luego de atajar varios encuentros en el 63 y obtener su primer título, su consagración como guardameta rojo llegó en el 64, nada más ni nada menos que en la final de la Libertadores ante Nacional en Montevideo. De ahí en más, su carrera se llenó de gloria a la par de la vitrina del Rey de Copas.

En el arco Rojo ganó las Libertadores del 64, 65, 72 y 73, la Interamericana del 72 y 73 y la Intercontinental ante la Juve en el 73, además de los trofeos locales del 63, 67, 70 y 71.

En el 74, año en el que fue suplente en el Mundial de Alemania, pasó al Hércules de España, donde permaneció hasta finalizar su carrera tres años más tarde.

Además de entrenador de inferiores y arqueros fue interino varias veces, reemplazando a Menotti dos veces, a Burruchaga y Troglio. Luego del mal paso de Borghi, a quien Pepé le dio el cargo para ir a la Selección como entrenador de arqueros, fue confirmado como el técnico Rojo en el 2008. Su último encuentro como DT fue goleada 4-1 ante Newell’s en cancha de Huracán, en marzo del 2009.

Mientras seguimos esperando que los dirigentes cumplan su promesa y le pongan su nombre a la tribuna Norte, le decimos feliz cumpleaños Sr. Santoro, feliz cumple Pepé.

20 años

Un 13 de febrero de 2000, Daniel Montenegro empezaba a escribir uno de los tantos episodios que tendría en su vínculo con Independiente. Aquella tarde de domingo, debutó con la camiseta del Rojo en aquel equipo del histórico Enzo Trossero que finalmente terminara subcampeón del Clausura del mencionado año 2000.

Independiente caía 3 a 1 de local ante Boca, y Montenegro se ponía por primera vez la gloriosa roja, la que honró a lo largo de muchos años, con varias etapas en el camino. Con la gloria de haber obtenido el último torneo local del club y con la tristeza de haber sufrido lo peor que le puede pasar a un equipo grande.

Montenegro nunca pasó desapercibido, ni en las buenas ni en las malas. Fue una de las figuras de aquel lujoso equipo campeón que comandó el Tolo Gallego en el 2002. Formó una sociedad con Federico Insúa que asustaba a más de uno. Y en el peor momento, cuando ningún jugador quería regresar al club porque los riesgos de descenso eran muy grandes, vino a dar una mano. Puso la cara. Apareció. Sí, la cosa terminó mal, pero se quedó a pelearla, en otra categoría y ayudó siendo el goleador del equipo que regresó al lugar del cual nunca debió haberse ido. Completó su participación en el club con el cuarto puesto del certamen de la vuelta en el 2014, donde se le recuerdan los golazos a San Lorenzo y Lanús.

Montenegro es el jugador que más goles hizo en Independiente en el siglo 21. En sus cuatro etapas en el club convirtió 68 tantos en 235 partidos, algo así como un gol cada tres partidos. Su debut en la red con la casaca roja fue en el tercer partido que disputó, ante Argentinos Juniors, una noche lluviosa en la que el Rojo ganó 8 a 1 -Primer gol de un tal Gaby Milito en primera- y que el Rolfi no sólo metió el primero, sino que también el segundo y el tercero en aquel cotejo. El último, el ya mencionado, ante Lanús, en el 4 a 1 en el Libertadores de América.

Fue amado y odiado por la gente, que cambió de opinión con respecto a él en muchas ocasiones. Es que te enojabas, llegaba Racing, le metía dos goles y era todo color de rosa. Es que Rolfi, jugando para Independiente, nunca perdió con los de al lado. Aunque quizás eso ya no sea un mérito propio sino más bien institucional.

Un día como hoy, se ponía la camiseta por primera vez en Independiente el Rolfi Montenegro y lo cierto es que cada vez que vaya al Libertadores será reconocido por todo lo que hizo. Que, en estas épocas de vacas anoréxicas, no es poco. ¡Gracias Rolfi!

16 años sin su vuelo

Hoy se cumplen 16 años del asesinato de uno de los ídolos de los 90 que tuvo el Rojo: El Palomo Usuriaga.

Albeiro Usuriaga llegó a Independiente en 1994 con buenos pergaminos, habiendo sido participe con sus goles de la única Libertadores -hasta ese momento- que había ganado un equipo colombiano -Nacional de Medellín- y de la clasificación al mundial 90 de la Selección Colombia donde concretó el gol en el repechaje.

Sin embargo el inicio del delantero en Independiente no fue bueno. El Palomo tenía por delante a Sebastián Rambert y al Tigre Gareca, quienes eran los delanteros titulares, e incluso al Pollo Vidal, que había llegado desde Uruguay con una gran carta de presentación. Un plantel con varios delanteros porque además estaba Walter Parodi.  Sin embargo, en las primeras 5 fechas Independiente convirtió solamente 2 tantos y apenas 1 fue convertido por Gareca.

Entonces llegó la sexta fecha, contra Ferro, que contaba con el carismático Germán Burgos en el arco. El Dany Garnero abrió la cuenta y el Palomo marcó un gol de antología enganchando dos veces y pegandole al primer palo del arco que da a las vías. Se hizo desear aquel primer gol, pero vaya si valió la pena. Luego al Palomo le costó, si bien marcó el empate transitorio ante San Lorenzo (única derrota del Rojo en aquel torneo). Fue finalmente en la fecha 16 ante Banfield que el Negro desparramó todo el potencial. Con un golazo ante Angel Comizzo abrió la cuenta, sin embargo no se quedaría solo en el gol. Fue imparable con su tranco único. El Rojo ganó 4 a 0 y era el gran candidato a llevarse el torneo.

En la anteúltima fecha en La Plata, Usuriaga hizo otro festival de asistencias y un gol picandola ante Enzo Noce de manera brillante. La gente lo ovacionaba cada vez más con el mítico “U-SU-RIAGA, U-SU-RIAGA”. Una semana después anotaría su nombre en la gloriosa lista de campeones en un equipo que terminó a toda orquesta con la goleada 4 a 0 a Huracán.  Y esto sería una entrada del plato principal: La Supercopa.

Es que Usuriaga mostró lo mejor en Independiente en aquel título de la Supercopa 94. Los equipos brasileros que al Rojo le tocaron en octavos, cuartos y semifinal sufrieron a Usuriaga. Un gol al Santos para empezar a liquidar la serie en Avellaneda, otro al Gremio para abrir aquella victoria en La Visera y los dos a Cruzeiro, quien tenia a Dida en el arco, para aplastar al cuco con un 4 a 0 contundente en la cancha de Independiente, sirvieron para que el Rojo, de la mano del Palomo, llegara a la final de aquella Copa, la única que le faltaba a Independiente. La final sería ante Boca y ahí apareció Rambert para terminar con las ilusiones del equipo de la Ribera. Otra vez el Negro obtenía un campeonato, no sería el único ya que ganó la Recopa del 95 en Japón ante Velez.

Luego el Palomo se quedó un par de campeonatos registrando varios golazos (2 ante Ferro, 2 ante Huracán y 2 ante Gimnasia son los más recordados). Se fue del club, volvió en el 96 de la mano de Cesar Menotti pero no rindió al mismo nivel que en su brillante primera etapa.

La noche anterior a la que el Rojo volviera a la Copa Libertadores tras 9 años de ausencia, el 11 de febrero de 2004, el Palomo fue asesinado en Colombia mientras jugaba juegos de cartas y dominó. Ajuste de cuentas dijeron. Un momento de tristeza para todo el mundo de Independiente y del fútbol. Es que el Negro era de esos tipos queribles, nunca entraba en polémicas y siempre mostraba sus dientes más blancos que la nieve. Aquella noche que el Rojo, un día después de su asesinato, jugó ante Cienciano por la Copa Libertadores, en el minuto de silencio la gente estalló en aplausos -algunos en llanto- y entonaron el mítico cántico que quedó grabado a fuego en los corazones rojos: “U-Su-Riaga, U-Su-Riaga, U-Su-Riaga”.

Goles del Palomo con la del Rojo

Goleada eterna

Se cumplen 56 años desde que Independiente aplastó al Santos de Pelé por 5 a 1. Los goles de Luis Suárez, Raúl Bernao y Raúl Savoy pasaron a la historia junto a un equipo que supo ganar todo.

El 1° de febrero de 1964 es una de las tantas fechas que tiene al Rojo como protagonista absoluto. Uno de los tantos días que fundamenta el por qué se habla de tanta riqueza al pronunciar la palabra “Independiente”, aún en los peores momentos del Club.

Es que aquella jornada fue algo especial. No solo porque se inauguraran las luces de la vieja y querida Doble Visera, sino que además en ella se recibía a quien en ese entonces era uno de los mejores equipos del mundo: el Santos.

El equipo brasilero había conseguido el bicampeonato de la Copa Libertadores de América de 1962 y 1963, como también las dos Intercontinentales de los mismos años. Tenía como principal y estelar figura, nada menos que a uno de los mejores jugadores del mundo (y para muchos el mejor): Pelé. “El Santos de Pelé”, casi como si fuera el nombre completo del Club, pasó a ser un equipo recordado por todos los amantes del fútbol y se enfrentaba con otro de los grandes de América. Si bien en esa oportunidad se medía en un plano amistoso con los Diablos Rojos, el nivel competitivo y de euforia permanecía intacto.

El árbitro Luis Ventre pudo ser testigo de los excelentes equipos que se preparaban para un partido histórico acompañado de un estadio que soportaba 65 mil almas que esperaban ansiosos el pitido inicial. Osvaldo Toriani, Rubén Navarro, Tomás Rolan, Roberto Ferreiro, Miguel Mori, Jorge Maldonado, Raúl Bernao, Osvaldo Mura, Luis Suárez, Mario Rodríguez y Raúl Savoy eran los once soldados dirigidos por Manuel Giúdice que vestían las camisetas rojas. En cambio, los que representaban a los brasileros eran Gilmar, Ismael, Mauro, Joel, Geraldinho, Lima, Mengalvio, Dorval, Coutinho, Pelé y Pepe, dirigidos por Lula.

Cuando el primer tiempo finalizó en Avellaneda, ya se podía vivir un clima de pura fiesta. Independiente, con los festejos de Benao, Savoy y Suárez, ya ganaba 3 a 0 y mostraba su mejor versión. Por su parte, la“Chivita” Maldonado había logrado anular por completo el juego del “Rey” Pelé y de quienes los acompañaban.

El segundo tiempo no fue para menos. El Rojo, gracias al segundo tanto de Suárez y el convertido en contra de Lima, pudo concretar los cinco goles que serían recordados por el resto de la historia. Almir había descontado para los de camiseta blanca y el resultado final sería 5 a 1, siendo uno de los mejores bailes que recibió el Santos de Pelé y, por el contrario, una de las tantas hazañas de Independiente de Avellaneda.

En ese mismo año ambos equipos se volverían a enfrentar, disputando la Copa Libertadores, y el Rojo volvería a conseguir una victoria. Pero esa ya es otra de las tantas historias del Rey de Copas…

A 42 años de la mayor hazaña de la historia

El 25 de enero es un día muy importante para Independiente. Es sin dudas uno de esos días en los que vaya a saber por qué la historia nos dijo quiénes somos. Es el cumple del Bocha, el máximo ídolo del club, pero además y con el protagonismo estelar del mismísimo Bochita, se cumplen 42 años de la mayor hazaña del fútbol argentino: el título del Nacional 1977 ante Talleres en Córdoba con 8 hombres en la cancha.

Cuentan los que vivieron aquel glorioso día que el país estaba en un momento terrible, salpicado por una sangrienta dictadura y en las vísperas del único Mundial que se organizó acá y que posteriormente Argentina ganaría. Nunca un equipo que no fuera de Rosario o Buenos Aires había salido campeón. Es más, ni siquiera habían llegado a finales. Pero aquel Talleres tenía un equipazo, integrado por jugadores que meses después salieron campeones del Mundo. 

En el partido de ida en Avellaneda se disputó el 21 de enero, el resultado fue 1 a 1, posicionando mejor a la T de cara a la revancha. El gol de visitante en ese entonces ya “valía doble”, al igual que hoy en los torneos internacionales. Es decir que con el 0 a 0 en Córdoba el campeón sería Talleres. Luciano Benjamin Menéndez, intendente de Córdoba, por aquellos días tenía toda la fiesta preparada. De hecho, según cuenta el Diario La Voz, ya había varios preparativos -avisos publicitarios felicitando y tirada extraordinaria del diario entre otras cosas- por el casi seguro título Tallarín. Sin embargo, el Rojo tenía una sorpresa preparada.

A los 32 minutos de iniciado el partido, Norberto Outes cabeceó un gran centro del Vikingo Trossero y puso al Rojo en ventaja. Con ese resultado era campeón, pero la debacle arbitral estaba por venir. Roberto Barreiro, referee de aquella noche histórica, empezó a cobrar cosas extrañas. A los 15 del complemento sancionó un penal inexistente que Chierini se encargó de ejecutar y anotar el empate, pero lo peor estaba por llegar…

A los 29, Bocanelli marca el segundo para Talleres enviando la pelota a la red con una mano deliberada que se vio, según dicen, desde Ushuaia hasta La Quiaca. En ese momento estallan los jugadores de Independiente dándose los siguientes diálogos:  “Tengo dos hijos y esto me da vergüenza. Écheme”, dijo el capitán del equipo, Rubén Galván. Barreiro le sacó la tarjeta roja. “Esto es una usurpación. ¿Por qué no me echa a mí también?” exclamó Omar Larrosa. El árbitro también lo echó. Mientras que el siempre temperamental Trossero se encargó de decirle de todo a Barreiro, quien procedió a expulsarlo.

Todo era dudas, Independiente se quería retirar de la cancha. No quería prestarse a semejante farsa. Pero hubo una persona que cambió esa historia y torció el destino. José Omar Pastoriza, el Pato, salió del banco exaltado pero juntó a sus ocho jugadores que quedaban en cancha y les dijo las siguientes palabras: “Vayan y sean hombres. Jueguen y ganen el título”. Los ocho jugadores salieron a hacer lo que podían motivados por la palabra de su entrenador. Talleres se perdió varios goles con los que pudo liquidar la historia. Pero no lo hizo, y si enfrente tenés al más grande…

Faltando 7 minutos para el final, el Bocha, el que cumplía 24 esa noche, agarró la pelota y empezó a esquivar rivales, se la tocó a Bertoni que dejó solo a Biondi en posición de gol, le salió Guibaudo, arquero de los cordobeses, y Biondi hizo una gambeta larga para sí mismo y se la tiró al Bochita, quien venía a la carrera y le pegó arriba sin que los defensores de Talleres que intentaban cubrir el arco pudieran hacer nada. 2 a 2, el gol de visitante pasaba a favorecer a Independiente ante las dos igualdades.

La resistencia fue heróica y el mito se convirtió en realidad. Independiente se consagró campeón de aquel Nacional 77 -la final se disputó un día como hoy pero en el 78- empatando el partido de visitante con tres hombres menos, algo único en la historia del fútbol argentino y probablemente del mundo. Ese fue el día que el, hasta ese entonces, seis veces campeón de América seguía escribiendo la historia, probablemente en su página más gloriosa. El día en que la camiseta y un grupo de hombres abanderados por Bochini y comandados por el gigante Pastoriza fueron artífices de aquella epopeya. 

FOTOS: LA NACION

Feliz cumple Bochita

(INCLUYE VIDEO) Un día como hoy, pero de 1954, nació el jugador más importante de nuestra historia, el que hizo gigante a un club enorme, Ricardo Enrique Bochini.

El Bocha, Bochita, El Mago zarateño. Simplemente Él. Es que Bochini fue, futbolísticamente, un ser supremo para Independiente. Un adelantado. El más grande.

A modo de homenaje, el recordado programa de Gonzalo Bonadeo en TyC Sports más de una vez le dio espacio al genio de Ricardo Bochini, pero en este caso le dedicaron un programa completo con sus 25 mejores jugadas (a elección de la producción de “25”) del Bochita.

Orgullo Rojo recopiló el material y te lo presenta en el día del cumpleaños 66 del 10 Rojo para que disfruten de lo que fuimos y lo que tenemos que volver a ser.

PRIMER BLOQUE 

SEGUNDO BLOQUE 

TERCER BLOQUE

Últimas noticias

1
4
5
6

Send this to a friend