Gordo querido

El 3 de diciembre de 1945, nacía Luis Garisto, un defensor uruguayo que cruzó el charco para integrar el equipo que empezaría a dominar América en los 70.

Con Independiente fue bicampeón local y de la Libertadores, campeón de la Interamericana y formó parte del plantel que ganaría la primera Intercontinental.

Defensa impasable del equipo que empezó a hacer historia en las copas de los 70

Garisto se inició de chico en Racing de Montevideo, luego pasó a Defensor Sporting y jugaría 7 temporadas en Sud América antes de su llegada a Independiente. Debutó en 1969 en el Rojo, donde permanecería hasta 1973.

En ese tiempo disputó 137 partidos, convirtió dos goles y logró varios títulos importantes: Metropolitano 1970, Metropolitano 1971, Libertadores 1972, Libertadores 1973, Interamericana 1973 e Intercontinental 1973.

Junto a Sá y Pavoni, en la previa de un partido del Rey de Copas en Montevideo (2010)

Tras su paso por el Rey de Copas se marcharía a Peñarol y se consagraría bicampeón uruguayo antes de retirarse en Cobreloa de Chile. En 1980 empezaría su extensa carrera como director técnico, en la que pasó por más de 10 clubes (Gimnasia, Unión, Estudiantes, Argentinos Juniors, Banfield e Instituto en Argentina).

Falleció el 21 de noviembre de 2017 y los jugadores de Independiente lo homenajearon con un brazalete negro en la ida de la semifinal de la Sudamericana contra Libertad de Paraguay.

El Artillero

El mismo día que el Mumo Orsi y también en Mendoza, pero en 1938, nacía Luis Artime. Uno de los más grandes goleadores que tuvo Independiente.

Campeón con el Rojo en el Nacional 67, convirtió dos goles en la fecha de la consagración contra Racing. En este torneo fue goleador de Primera División al igual que en 1966.

Golazo a Racing en la última fecha para salir campeón Nacional, esa tarde histórica convirtió dos

“El Artillero” ya era un gran goleador del fútbol argentino antes de su llegada a Independiente. En Atlanta había marcado 50 goles con un promedio altísimo, y en River sería goleador por dos torneos consecutivos, pero se le negaba el título que llegaría con su paso a los Rojos.

Su debut en Independiente fue en el campeonato de 1966 y ya sería goleador del torneo con 23 goles, sacándole 5 de diferencia a sus perseguidores.

Al año siguiente obtendría el título Nacional, siendo una vez más goleador del campeonato, compartiendo una delantera extraordinaria con Bernao, Savoy, Yazalde y Tarabini. Ese equipo fue demoledor y marcó 43 goles en 15 fechas, 24 más que su escolta.

La delantera campeona del Nacional 67: Savoy, Bernao, Artime, Yazalde y Tarabini

En la década del 60 fue la personalidad con mayor cantidad de apariciones en la tapa de la famosa revista El Gráfico, y el primer futbolista en lograrlo.

Celebrando con Pepé Santoro

Con la Selección Argentina disputó el Mundial de 1966, siendo jugador Rojo. El goleador marcó 3 de los 4 tantos del seleccionado. También fue el goleador de la Copa América 1967, que Argentina finalizó en la segunda posición.

¡En la Selección disputó 25 partidos y marcó 24 goles!

Golazo a Suiza en el Mundial 1966, 3 de los 4 goles argentinos en ese mundial fueron suyos

Después de su paso por Independiente, ganaría todo con Nacional de Uruguay, convirtiéndose en goleador uruguayo por tres temporadas consecutivas.

Su hijo, Luifa, también jugó en Independiente en su inicio como futbolista. Después sería ídolo de Belgrano de Córdoba.

Luis Artime jugó 86 partidos en el club y convirtió 53 goles.

El Rey Mumo

El 2 de diciembre de 1901 nacía en Mendoza Raimundo Orsi.

El Mumo fue uno de los primeros ídolos que tuvo Independiente, ganó todo tipo de títulos en el amateurismo y fue la primera venta de un jugador Rojo al fútbol europeo.

En Italia ganó 5 scudettos consecutivos con la Juventus y fue figura en el seleccionado italiano que ganó el Mundial de 1934. Antes de nacionalizarse, había logrado una Copa América y Plata Olímpica con la Selección Argentina.

El más notable wing izquierdo de la Asociación Amateurs, primera tapa Roja en El Gráfico

El Mumo debutó en Independiente en 1919 y formó parte de la primera gran delantera junto a Canaveri, Lalín, Ravaschino y Seoane; la misma fue bautizada como Los Diablos Rojos y le dio apodo al club.

Orsi fue un puntero izquierdo muy rápido y habilidoso, con mucho gol. Ganó el primer campeonato amateur en 1922 y repetiría en 1926, además también fue tricampeón de la prestigiosa Copa Competencia.

Con la Selección Argentina ganó la Copa América (Campeonato Sudamericano) de 1927 y fue subcampeón olímpico en Amsterdam 1928.

Los Diablos Rojos: Canaveri, Lalín, Ravaschino, Seoane y Orsi

En 1929 fue adquirido por la Juventus de Italia, equipo con el que ganaría 5 scudettos consecutivos. Ya nacionalizado italiano se convirtió en una figura clave del seleccionado que ganó la Copa del Mundo de 1934, marcando un gol decisivo para empatar la final con Checoslovaquia y después en tiempo suplementario obteniendo el título.

Orsi convierte un gol agónico para que Italia iguale la final del Mundial que ganaría en 1934

Raimundo Orsi jugó 282 partidos en sus dos etapas (1919-1928 y 1935) en Independiente y convirtió 118 goles.

Un Orgullo Rojo que también brilló en Europa; como Grillo, Yazalde o Agüero entre otros.

Sus títulos en Independiente:
 Campeonato AAmF 1922
 Copa Competencia 1924
 Copa Competencia 1925
 Campeonato AAmF 1926
 Copa Competencia 1926

El equipo del Tolo

Se cumplen 17 años del último campeonato local ganado por Independiente. La tarde del 1° de diciembre del 2002, el equipo del Tolo Gallego goleaba a San Lorenzo en su visita al Gasómetro y se consagraba campeón del Apertura.

El Rojo jugó un fútbol de alto vuelo, metió grandes goleadas, estuvo a punto de quedarse con varios récords y fue un más que merecido ganador de principio a fin.

El goleador absoluto del torneo fue el Cuqui Silvera, con 16 goles, pero el equipo en sí fue demoledor en gran parte del semestre y tuvo muchísimos puntos altos.

Arriba: Milito, Serrizuela, Franco, Castagno Suárez, Díaz y Guiñazú
Abajo: Eluchans, Silvera, Montenegro, Insúa y Pusineri

A mediados del año 2002, el equipo de Independiente atravesaba por un momento muy delicado. Gallego tomó el equipo en la fecha 13 del Torneo Clausura y no pudo ganar ni un solo encuentro, al punto de finalizar último. Sin embargo, el panorama para afrontar el Apertura del mismo año no era para nada desalentador. La gente estaba ilusionada porque el Tolo tenía su primer mercado de pases y llegarían varios jugadores para cerrar un equipo que prometía.

Iba a contar con su emblema, Gaby Milito, recuperado de la lesión. Ya estaban Guiñazú, Insúa y Silvera para explotar, retornaba el Rolfi Montenegro, se sumaban grandes laterales como Serrizuela (hermano de José Tiburcio) y Fede Domínguez, Castagno Suárez reforzaba el mediocampo y en las primeras fechas se incorporaría Pusineri. Para sumar tenía a Franco, Ríos, Eluchans, Rivas, Gomito Gómez…

Números finales del Apertura 2002

Unos días previos al inicio de temporada se jugaron dos amistosos internacionales en la Doble Visera: 2-0 a Libertad (Paraguay), con público, y 1-1 con Huachipato (Chile), a puertas cerradas.

El campeonato lo arrancó enfrentando de local a Lanús, partido que recién pudo abrir al final con un gol de Silvera y lo liquidó Eluchans en tiempo agregado. La hinchada Roja reventó La Plata en la visita a Gimnasia, en lo que parecía un triunfo con gol de Domínguez pero sobre la hora le empataron por una mala salida de Leo Díaz.

Seguiría un gran triunfo frente al recién ascendido Olimpo, con tantos de Castagno Suárez, Insúa y Domínguez.

En la cuarta fecha llegaba el clásico de Avellaneda, el Rojo hacía de visitante en El Monumental, algo que no se notó porque su gente fue en masa y llenó sus tribunas, mientras que a Racing le quedó gigante el estadio de River que lució semivacío. Independiente salió decidido a llevárselo puesto y se puso en ventaja rápidamente con gol de Ríos, pudo aumentar y cuando se veía venir una goleada, el árbitro Baldassi expulsa exageradamente al Gaby Milito.

El clásico de Avellaneda en el Monumental

Una roja que emparejaba las acciones y más cuando a los pocos minutos iba a empatar el local. En una contra sobre el final del primer tiempo, el Cuqui Silvera pone el 2-1. En la segunda parte pudo aumentar pero recién 10 contra 10 liquidó el partido con dos goles de Montenegro, el segundo un golazo de afuera del área.

El Rolfi fue la figura del clásico, metió dos goles en el 4-1

En la fecha siguiente contra Newell´s hubo recibimiento de campeón, con una Visera llena y fiesta de bengalas. No sería victoria, en el segundo tiempo empató Domínguez un partido en el que no tuvo la suerte de su lado debido a que pegó tres tiros en los palos.

Arde la Visera, fue un infierno en todo el campeonato


En la fecha 6 en Liniers, arrancamos con gol de Silvera de cabeza. Vélez lo empata en el complemento y en los últimos minutos Franco peinó un gran tiro libre de Serrizuela para el 2 a 1 final.

En los dos partidos que siguen, vendría un récord en torneos cortos. El Orgullo Nacional se convirtió en el único equipo en marcar 13 goles en dos fechas seguidas. El Rojo goleó 7 a 1 a Colón (Silvera por 3, Montenegro, Ríos, Rivas y Delgado en contra los goles) en Avellaneda y 6 a 2 a Chacarita (con 3 goles de Silvera y 3 de Insúa), con un primer tiempo arrollador, en Liniers al equipo revelación, que tenía al Pato Pastoriza en el banco.

El Cuqui marcaba 6 goles en una semana y ya llevaba 9 goles en 8 fechas. A esta altura era un puntero de lujo y le sacaba 5 puntos a River, equipo con el que pelearía la mayor parte del certamen.

Fiesta de goles: 7 a Colón y 6 a Chacarita

Llegaría un duelo importante en la Visera, con un River que le iba a quitar el invicto a Independiente en un partido en el que mereció más pero Comizzo se atajó todo. Pusineri de cabeza descontaría en el final (1-2). El Tolo Gallego no dudó apenas consumada la derrota, con muchas fechas por jugar dijo “vamos a salir campeones”.

En cancha de Huracán volvería a la victoria, sin jugar un gran partido, siendo Pusineri en el primer tiempo y Silvera con una apilada magnífica en el complemento los que marcaron los goles.

El Pocho Insúa lo grita fuerte, Independiente no largaba la punta

Contra Arsenal fue un partido chivísimo de los que necesita un equipo campeón, el Rojo salió dormido y en los primeros minutos ya estaba 0-2 abajo. Fue con todo por el empate que llegaría en el primer tiempo: Pusineri, después de una gran jugada de Silvera, e Insúa de penal pusieron el merecido empate para un equipo que no paraba de generar peligro. El Cuqui de cabeza en la segunda parte pondría el sufrido 3 a 2 final para seguir dos puntos arriba de River.

Por la fecha 12, Independiente visitaba a Talleres para defender la punta. El Rolfi puso el 1-0, pero enseguida empató el conjunto cordobés de tiro libre. Silvera de palomita volvió a poner al Rojo en ventaja. Promediando el segundo tiempo Gomito y otra vez Silvera decretaban una nueva goleada.

Montenegro celebra en Córdoba con la hinchada que copó el Chateau Carreras

Estudiantes era el próximo rival en Avellaneda y Baldassi vuelve a expulsar exageradamente a un jugador Rojo, esta vez Guiñazú, que se fue junto a Ramos. Comenzando el segundo tiempo Gaby Milito tomó la lanza y en una apilada impresionante le quitaron el gol sobre la línea después de eludir al arquero.

El gol del triunfo iba a llegar en contra cuando Aquino se llevó por delante la pelota tras un cabezazo de Castagno Suárez en el palo. La jornada terminaría de la mejor manera porque River sufría a la noche un traspié inesperado, se comió una paliza en Banfield y perdía 5 a 0 cuando su hinchada suspendió el partido. El Rey de Copas sacaba 5 puntos de ventaja y estaba cada vez más afianzado pero ya no ganaba tan fácil sus partidos.

La fecha 14 empezó de la mejor manera porque Boca le ganaba el clásico a River y lo alcanzaba en las posiciones, el Rojo podía estirar a 8 la diferencia si vencía al Central de Menotti. En un clima de fiesta y ya saboreando el campeonato, el equipo del Tolo se puso en ventaja con un gol de Silvera. Ni bien empataban los rosarinos empezando la segunda mitad, el Rolfi de afuera del área volvía a poner arriba a los Rojos. Eluchans vio la roja y otro gol de Montenegro, de tiro libre, dejó el marcador 3 a 1. De esta manera quedaba 8 puntos encima de sus perseguidores que eran
Boca y River.

Silvera fue el goleador del campeonato

Pese a la diferencia, las últimas 5 fechas no serían sencillas. El siguiente rival era Nueva Chicago, en Liniers, y el Rojo empezaría ganando con un gol de Domínguez de cabeza. En el complemento empataba el local y cuando parecía que llegaba el triunfo por un gol de penal de Silvera, otro penal sobre el final pero para el equipo de Mataderos ponía el 2 a 2 definitivo.

En una Visera desbordada (hasta la tribuna visitante estaba llena de hinchas Rojos), había que ganarle a Unión para no permitir que se acercara Boca, que venía ganando varios partidos consecutivamente. Alcanzaría con un gol de Pusineri en los primeros minutos para logral tres puntos tan sufridos como vitales.

Estos encuentros fueron muy duros y las lesiones complicaron sobre todo a Domínguez, Montenegro (jugó infiltrado los últimos partidos) y Serrizuela

En la antepenúltima fecha ante Banfield podía darse la vuelta olímpica si el Rojo obtenía un mejor resultado que Boca, y la gente explotó por cuarta vez en el campeonato la cancha de Vélez. Con un golazo de Insúa, el primer tiempo terminó 1-0. Luego de desperdiciar algunos ataques, el local lograría darlo vuelta. Boca se ponía a 3 puntos, a falta de dos fechas y en la siguiente se veían las caras en Avellaneda.

En el partido del año, no cabía un alfiler en la Doble Visera. Un triunfo le daba el título al Rey de Copas, pero sería el visitante quien se pondría en ventaja merecidamente. Si bien Independiente tenía alguna jugada de peligro, Boca desperdiciaba ocasiones de contra y lo pagaría caro, decidía
mal o chocaba contra la figura de Milito.

El empuje de Gaby, cuando más falta hacía, generó un ataque para que Rivas lanzara un centro al área, a falta de menos de 5 minutos, y Pusineri saltara más alto que todos para cabecear a la red. De ahí en más se vivió una locura, festejo alocado, peleas y final. El Rojo se aseguraba el primer puesto pero debía conseguir al menos un empate en el Bajo Flores.

El empate clave ante Boca, con el gol de Pusineri

San Lorenzo venía de golear en la ida de la primera final de la Copa Sudamericana y no quería que el Rojo le diera la vuelta en Boedo. Al igual que cualquier cancha a lo largo del torneo, aunque la situación económica del país era compleja, los hinchas Rojos reventaron el Gasómetro para ver
al equipo que iba por su campeonato número 14 en el profesionalismo.

El Tolo paró a: L. Díaz; Serrizuela, Franco, Milito, Eluchans; Pusineri, Castagno Suárez, Guiñazú; Montenegro, Insúa y Silvera.

Se dio un encuentro disputado en el que cualquiera de los dos podía golpear primero. A los 32 minutos un pelotazo cruzado de Serrizuela es bajado de cabeza con mucha técnica por Silvera para la entrada de Insúa que define arriba zurda, marcando el gol del alivio. Ya en la segunda mitad, otro pelotazo largo de Serrizuela (por su pegada eran pases) asiste a Silvera, que le gana la posición al defensor local que se cae, y define a colocar como era su costumbre. Unos minutos después pasa Pusineri como una locomotora y pone el 3 a 0 ante toda la defensa de su ex club.

El capitán, y jugador del año, celebra el título con la gente que colmó el Gasómetro

Poco importaba ya el resultado en el otro partido. En esos momentos el Rojo era un carnaval en la cancha y las tribunas deliraban al ritmo del himno de ese año “No se como voy no sé como vengo”. Merecidamente, aunque luego de sufrir, el equipo del Tolo se dio el gusto de cerrar el torneo con el fútbol de luxe que se merecía después de un torneo de altísimo nivel.

El técnico del campeón festejando con su hijo

Independiente fue el mejor lejos, y aunque no terminó sacando mucha diferencia en puntos, su diferencia de goles fue igual a la suma de la de Boca y River, segundo y tercero respectivamente.

Todos los goles del campeón

Lamentablemente se trató de un título aislado, y no hacer bien las cosas a futuro costaría demasiado en estos años en el ámbito local. Todos soñamos con que el Rojo vuelva a repetir pronto este tipo de alegrías.

Antes de ir al patio

Hace hoy exactamente 24 años, Independiente disputaba la primera final de la Supercopa del 95, nada más ni nada menos que ante el Flamengo de Romario.

El equipo del Zurdo López venía de eliminar a River en una semi electrizante, luego de arrancar perdiendo el primer tiempo en Avellaneda dos a cero y venciendo por penales en el Monumental.

El Mengao, por su parte, derrotó a Cruzeiro ganándole ambos partidos y se perfilaba como favorito. Pero claro, en la final lo esperaba el Rey y campeón vigente.

El Rojo salió a la cancha con: Faryd Mondragón; Néstor Clausen, Pablo Rotchen, Carlos Bustos, Cristian Domizzi; Roberto Molina, José Serrizuela, Diego Cagna; Gustavo López, Gabriel Álvez y Javier Mazzoni.

La Chancha abrió el marcador sacando del medio, en un comienzo soñado, mientras que el Pájaro Domizzi convirtió el segundo en el complemento.

A continuación pueden disfrutar de este video con el resumen del partido. La ida, antes de ir a dar la vuelta por primera vez al patio de casa…

Bello recuerdo

Un día como hoy, pero en 1910, nacía Fernando Bello, uno de los mejores arqueros que tuvo Independiente en su historia. Tarzán fue un gran ídolo que ganó todo en los comienzos del profesionalismo, y como director técnico logró el Campeonato de 1948.

Junto a Pastoriza sería una de las figuras emblemáticas de Futbolistas Argentinos Agremiados, del cual fue su primer presidente y siempre reconocido por defender los derechos de los jugadores.

Tarzán en acción

Nacido en Pergamino, fue tan grande que toda la vida se dijo que en esa ciudad son mayoría los hinchas de Independiente por él. De más está decir que la peña pergaminense lleva su nombre, la Agrupación Adelante Independiente Fernando Bello es la peña más antigua del club, fundada en 1964.

Bello se inició en el básquet, como otros grandes arqueros que tuvo el club: Isusi y Goyén.

Jugando al básquet en una práctica distendida con el seleccionado nacional

En 1933 llegó a Independiente, donde permanecería a lo largo de toda su carrera, brindando una seguridad asombrosa para el arco Rojo. Se ganó el apodo de Tarzán por apoderarse del área, sus reflejos y condiciones atléticas.

Defendió el arco en 319 partidos, 301 de ellos por campeonato, hasta el año 1944. Integró un equipazo estupendo que se cansó de ganar títulos a finales de la década del 30. Él transmitía solidez, mientras las leyendas como Erico, Sastre y De la Mata se encargaban del resto.

Sus logros con Los Diablos Rojos:
 Campeonato 1938
 Copa Aldao 1938
 Copa Ibarguren 1938
 Campeonato 1939
 Copa Aldao 1939
 Copa Ibarguren 1939
 Copa Escobar 1939

Arquero Rojo por 12 temporadas

Por sus excelentes actuaciones, desde siempre, se convirtió en el primer arquero de Independiente en jugar en la Selección Argentina, en una época en la que nuestro fútbol contaba con grandes guardametas.

Disputó 3 copas América, ganando dos y finalizando segundo en la restante. En 1935 fue subcampeón, en 1937 salió campeón y no le convirtieron un solo gol en los partidos claves; mientras que en 1945, ya en el final de su carrera, volvería a ganar el título.

El sector de damas del estadio de Independiente históricamente llevó su nombre

Como director técnico salió campeón en 1948, en tiempos en que se convertía en el primer presidente de Futbolistas Argentinos Agremiados, que en ese mismo año se declaró en huelga y obtuvo el reconocimiento de salarios mínimos para los jugadores del fútbol argentino. Por eso es tan importante para la entidad.

Luego Tarzán continuó trabajando en las inferiores del club. Otro Orgullo Rojo.

Orgullo Rojo

El 28 de noviembre de 1973, el Rey de Copas escribía una de sus páginas más doradas al proclamarse campeón Intercontinental frente a la poderosa Juventus de Italia.

Independiente se quedó con la copa del mundo en una final a un solo partido y de visitante, una hazaña única en la historia de este trofeo.

El gol (azo) del título lo convirtió Bochini después de una doble pared fenomenal con Bertoni, cuando todavía eran dos pibes de 19 y 18 años.

Resumen del partido y golazo de Bochini

Después de cantar Vale Cuatro, el Rojo de Pipo Ferreiro volvía a tener el derecho de jugar la Copa Intercontinental contra el campeón de la Liga de Europa. Éste había sido una vez más el Ajax de Cruyff, vencedor de Independiente en la anterior Intercontinental, pero decidieron declinar, argumentando problemas económicos y de calendario. En su reemplazo se encontraba Juventus, el subcampeón europeo que venía de caer 1-0 en una final pareja.

Las condiciones de Juventus para disputar la Intercontinental no fueron nada propicias, solo aceptaban jugarla en suelo italiano (no querían viajar a Argentina por el antecedente violento de Estudiantes–Milan en 1969). A Independiente poco le importó la insólita desventaja y aprobó el viaje en busca de su primera Intercontinental. A modo de “neutralidad”, el estadio elegido sería el mítico Olímpico de Roma. ¿Algo más? El árbitro iba a ser europeo, el belga Alfred Delcourt.

Los capitanes intercambian banderines y regalos previo al partido

El equipo que fue por la gloria es el siguiente: Santoro; Commisso, M.A López, Sá, Pavoni; Galván, Raimondo, Bochini; Balbuena, Maglioni y Bertoni (Semenewicz).

Juventus era la base del seleccionado italiano y tenía un gran equipo con muchas figuras mundialistas: Zoff; Spinossi (Longobucco), Gentile, Morini, Salvadore; Marchetti, Causio, Cuccureddu; Anastasi, Altafini y Bettega (Viola).

El partido no se presentó favorable para el Rojo de Avellaneda, que de todas formas salió con tres atacantes más Bochini. Juventus contó con un par ocasiones claras de gol en el primer tiempo pero sin poder concretarlas (un remate en el palo y una buena doble intervención de Santoro).

En el complemento le sancionan un penal insólito al equipo italiano, por falta inexistente de Galván, que Cuccureddu enviaría por encima del travesaño. El juez europeo ya había ignorado un penal a Maglioni, por lo que no la tenía fácil en ningún sentido Independiente.

El Rey de Copas pudo abrir el marcador con un tiro libre que pasó rozando el palo izquierdo de Dino Zoff, el legendario arquero italiano que disputó 4 mundiales (campeón en 1982) y llevaba un invicto histórico de más de 900 minutos sin recibir un gol…

Hasta que a los 35 minutos del segundo tiempo arrancó Bertoni en mitad de cancha, buscó a Bochini con un pase hacia adelante, el maestro esquivó muy bien al defensor que le salió, tocó a Bertoni en la medialuna que le devolvió una pared perfecta para que el Bocha la cucharee por encima del arquero.

Golazo increíble para salir campeón del mundo, porque la Vecchia Signora ya no tendría más tiempo para empatar.

A los 4 días de ganar la Intercontinental en Europa, ya estaban ganando un clásico

Ya de regreso a la Argentina; Independiente visitó la cancha de Racing, mostró la copa (siendo aplaudido por todo el estadio, devolviendo el gesto de la gente Roja cuando celebró la copa de Racing en 1967 al recibirlo en la Visera con todos los honores) y ganó el clásico del Torneo Nacional por 3 a 1.

Con esta Copa, el Orgullo Nacional lograba la Triple Corona: Copa Libertadores, Copa Interamericana y Copa Intercontinental.

Campeón de todo: Las tres copas de 1973 en casa

La primera Intercontinental es uno de los Orgullos Rojos más grandes, fue salir campeón una vez más a lo Independiente. Apoyándose en su mística, sin achicarse ni pensar en imposibles. ¿Quién más podría aceptar una locura así y ganarle con todo en contra a uno de los más poderosos del fútbol mundial?

El mismo que por esos años ganaría 4 Libertadores consecutivas y un campeonato con 3 jugadores menos…

El campeonato del 60

Un día como hoy, pero de 1960, Independiente se consagraba campeón de Primera División en la última fecha del torneo, pese a caer con Atlanta de visitante.

En este torneo, Boca y River (a través de sus presidentes que tienen los nombres de sus estadios) promovieron un supuesto “Fútbol Espectáculo” y se llenaron de figuras extranjeras. Sin embargo el título se lo disputaron Argentinos Juniors e Independiente, que con este logro puso fin a una racha de 12 años sin campeonatos.

Durante este año, el Rojo hizo de local en cancha de Racing por estar remodelando la Visera.

La campaña de 1960, un campeonato apretado

El Rojo debutó en un partidazo 3 a 3 con Argentinos Juniors, equipo que sería el mejor durante gran parte del torneo. Seguiría una victoria contra Vélez y dos derrotas con Ferro y San Lorenzo en un comienzo irregular.

Después entraría en buena racha con cuatro victorias en fila (a Huracán, Estudiantes, Gimnasia y Lanús) que lo colocaba en las primeras posiciones. El equipo de La Paternal tuvo un buen arranque y no aflojaba. Los Rojos, que ya estaban haciendo de local en cancha de Racing porque la Visera se encontraba en remodelación, no volverían a perder en la primera rueda.

Igualaría 1-1 en la visita a Chacarita en San Martín y después dos enormes triunfos contra River y Boca. Hubo un parate de un mes en el fútbol argentino y en las últimas cuatro fechas sumó dos victorias por 2 a 0 (a Newell´s y Atlanta en Avellaneda) y dos empates con muchos goles (2-2 en Rosario con Central y 3-3 el clásico con Racing en cancha de Huracán). En este tramo AAAJ bajó un poco la marcha, ganando 2 de sus últimos 6 juegos.

El campeonato lo peleó con Argentinos Juniors, que le provocó una dura derrota en Avellaneda

La segunda rueda empezaría de la peor manera, a Independiente lo visitaba el animador del torneo que le ganó 4 a 0 en cancha de Racing. A la fecha siguiente seguía dormido y perdió en Liniers. Pero saldría adelante rápidamente, ganando en fechas corridas a Ferro, San Lorenzo y Huracán. Hasta la fecha 25 no volvería a perder, igualó en La Plata con Estudiantes, venció a Gimnasia y a Lanús, y no podría pasar del empate contra Chacarita en Avellaneda. Llegaría la visita al Monumental y otra derrota dura para Independiente, un 0-3 con un rival que también estaba en los puestos de arriba.

Tenía una chance inmejorable para olvidarse rápido y levantar cabeza, ya que jugaba contra Boca en cancha de Racing, entrando en las 5 fechas finales. Y lo vencería bien por 2 a 0 para ponerse a solo un punto de Argentinos.

Walter Jiménez define ante la salida de Roma, Independiente venció a Boca en los dos partidos

Dos triunfazos ante los rosarinos (3-1 a Newell´s en Rosario, y 3-0 a Central en Avellaneda) lo dejaban a un paso del título, porque Argentinos Juniors cayó en la fecha 27 con Lanús de local y en la fecha 28 fue goleado 5 a 1 por River. El Bicho ya empezaba a decaer significativamente.

De haber ganado el clásico de Avellaneda en El Cilindro, por la anteúltima fecha, el Orgullo Nacional se hubiera consagrado campeón. Finalmente no pudieron sacarse ventajas, pero no era un mal resultado. Aunque una victoria fácil de Argentinos a Newell´s le daba todavía una mínima esperanza de alcanzarnos.

Douksas, Silveira y Rolan, los tres uruguayos que llegaron a Independiente para ser campeones

En la última fecha, Independiente aventajaba a Argentinos Juniors por dos puntos. Con un empate en Villa Crespo, o si AAAJ no le ganaba a Racing en Avellaneda, gritaría campeón.

El equipo dirigido por Roberto Sbarra salió a la cancha con: Toriani; Ferreiro, Navarro, Silveira y Rolan; Douksas, Maldonado y D´Ascenzo; Garro, W. Jiménez y R. Giménez.

El partido con Atlanta, que tenía a Zubeldía dando sus primeros pasos como DT, sería difícil. El Rojo estaba algo mejor en el juego aunque no podía concretar. Un gol de Atlanta ponía el campeonato en suspenso, pero desde Avellaneda llegaban las mejores noticias porque los vecinos ganaban sin mayores dificultades.

La gente salió a las calles a festejar el título

Con las derrotas 0-1 del puntero y 1-4 de su escolta, Independiente volvía a ganar un torneo local que se hacía desear desde 1948. El Rojo no pudo campeonar en la década del 50 ni con la delantera internacional que hizo historia: Micheli, Cecconatto, Lacassia (Bonelli), Grillo y Cruz.

El goleador del campeón fue Edgardo D´Ascenzo con 15 goles, seguido por Walter Jiménez que convirtió 9.

La octava

El 26 de noviembre de 1974, Independiente se adjudicaba por segunda vez consecutiva la Copa Interamericana.

El Rey de Copas venció por penales a Deportivo Municipal de Guatemala, luego de ganar el primer partido por 1 a 0 y perder el segundo por idéntico marcador. Ambos encuentros se disputaron en suelo guatemalteco. El equipo dirigido por Pipo Ferreiro, una gloria Roja, ya empezaba a dominar una copa más.

La 8va copa del Rey

El tricampeón de América tenía la posibilidad de sumar una nueva copa a sus vitrinas, la Interamericana, enfrentando al campeón de la Copa de Campeones de la Concacaf, el Deportivo Municipal de Guatemala.

Al igual que en la edición anterior, con triunfo ante Olimpia de Honduras, el Rojo cedió su localía y accedió a jugar de visitante no solamente un partido sino que ida y vuelta. El primero se jugó el 24 de noviembre en el Estadio Mateo Flores, en la capital de Guatemala, y el Rojo ganó 1 a 0 con gol de Bochini a los 15 minutos del primer tiempo.

El Rey de Copas formó con Gay; Commisso, M.A López, Sá y Pavoni; Raimondo, Galván y Saggioratto; Balbuena, Bochini y Bertoni.

El partido de vuelta se jugó en el mismo estadio a los dos días y el Rojo salió a la cancha con los mismos once. Volvería a ser parejo pero esta vez sería derrota 1 a 0 con gol del argentino Mitrovich.

Con un triunfo 1-0 por lado, fueron a penales donde se impondría el Orgullo Nacional por 4 a 2. Convirtieron Pavoni, Giribert, Bochini y Bertoni, mientras que Gay volvió a ser el héroe, como en la Libertadores del mismo año, para sumar la octava copa a las vitrinas.

En 60 años de copas de la Conmebol, Independiente es el máximo ganador de la Copa Libertadores (la más importante), Supercopa Sudamericana (la disputaban todos los campeones de América), Sudamericana (la secundaria actual) y también de la Interamericana (que repetiría en 1976)… la única copa que unió al continente en sí.

Por eso Independiente fue 3 veces campeón de toda América, un Orgullo Rojo como tantos.

Así empezó todo

El 24 de noviembre de 1963, el Rojo sumaba un nuevo título de Primera División, en un campeonato que peleó con River hasta el final. Si bien le alcanzaba con empatar en la última jornada, todo se definió en un irregular partido con San Lorenzo que finalizó en goleada por 9 goles a 1. El campeón perdió tan solo 3 partidos a lo largo del año.

Arriba: Vázquez, Mario Rodríguez, Conigliaro, Savoy y Gugliardi.
Abajo: Santoro, Navarro, Rolan, Decari y Paflik

El campeonato de 1963 fue muy disputado entre dos equipos que miraron a todos desde arriba, casi de principio a fin, ellos fueron River Plate e Independiente. El Rojo, con 5 triunfos y 4 empates, se mantuvo invicto hasta la fecha 10 que cayó ante Boca por 3 a 2 en condición de visitante. Sin embargo el puntero era River que tuvo un comienzo prácticamente ideal.

Promediando el torneo, el Orgullo Nacional seguía sin perderle pisada al Millonario pero mostró su peor versión: entre la fecha 10 y la 17 apenas ganó 2 juegos, empató 3 y perdió sus únicos 3 partidos del campeonato. También es cierto que en el medio visitó a Boca, River (empate en 0 en el Monumental que no movió la punta del torneo) y San Lorenzo. Además de jugar y perder el clásico contra Racing, que lo dejó sin su director técnico Renganeschi (jugador de la década del 30) que venía siendo cuestionado.

La campaña del campeonato de 1963, Independiente fue el que más ganó y menos perdió

Pero la llegada de Manuel Giúdice cambiaría la historia; el equipo se encontraba a tres puntos de River, pero con cuatro triunfos al hilo lo iba a alcanzar en la cima y el final se tornaba muy emocionante. Ambos tenían que enfrentarse entre sí y hacer lo mismo con Boca Juniors, que pasaba a ser una especie de juez en la última parte del campeonato.

Un empate en La Plata con Gimnasia y otro en el clásico con Boca, volvía a dejar al Rojo detrás de River, por dos puntos. Pero llegaba la antepenúltima fecha, la número 24, y se enfrentaban en Avellaneda.

Mario Rodríguez convirtió los dos goles y fue el héroe en el partido clave del torneo

Independiente vencería a River por 2 a 1 con dos goles de Mario Rodríguez y de esta forma los dos equipos pasaban a compartir la punta con 33 puntos. La fecha siguiente sería crucial porque mientras los Rojos goleaban a Argentinos Juniors en cancha de Atlanta, Boca le dejaba el campeonato servido en bandeja al vencer a River en El Monumental.

La última jornada definía el título y a Independiente le alcanzaba con empatar de local frente a San Lorenzo para consagrarse campeón, siempre que River pudiera vencer a Argentinos Juniors de local, sino hasta perdiendo era el vencedor de 1963.

No iba a ser un encuentro sencillo, aún cuando San Lorenzo volvía a quedar nuevamente de mitad de tabla para abajo. Por empezar estaba incentivado por un River que depositaba en ellos su última esperanza.

Aquel 24 de noviembre, el Rojo salió a la cancha con: Toriani; Ferreiro, Navarro, Maldonado y Rolan; Mura, Paflik y M. Rodríguez; Bernao, Vázquez y Savoy.

Savoy convierte el gol del empate, se empezaba a celebrar el campeonato

El Ciclón comenzó mejor y con un gol de Héctor Veira se puso arriba. A los pocos minutos logró igualar Savoy, que de penal daría vuelta el partido para que el Rojo comience a celebrar el título. Pero el desarrollo sería muy anormal. Previamente una patada de Navarro había sacado de la cancha a Veira y generó polémica. Con el tiempo se generó un mito de que lo lesionó adrede, que lo rompió y hasta que lo había llegado a amenazar anteriormente. Pero el mismo Bambino negó la mala intencionalidad del defensor de Independiente como también que haya sido una lesión
importante, para él claramente lo había agrandado todo el periodismo.
Sucede que el complemento sería todavía peor, Bernao consigue el tercer tanto del Rojo y ya no hubo más partido.

El equipo visitante, en inferioridad numérica y disconforme con un arbitraje localista, puso poca resistencia y fueron llegando más goles. Savoy en dos oportunidades, Vázquez, Bernao y Mario Rodríguez aumentaron la cifra hasta ocho, y el 9-1 final llegaría con un gol en contra intencional de Rossi.

Audio de Veira desmintiendo al periodismo (Emoción Roja)

El equipo y el campeonato no merecían un final así, el Rojo gritó campeón una vez más y Giúdice empezaba una era muy exitosa que seguiría en América. A raíz de estos hechos, el plantel no tenía buena relación con el periodismo y nació el saludo histórico con los brazos en alto, sin posar en las fotos clásicas.

Festejos en el vestuario del campeón

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