Su último título

Ricardo Bochini estaba en el final de su carrera con sus 35 años cuando Independiente, luego de que un discutido Jorge Solari se hiciera cargo del equipo, empezaba a pelear aquel metropolitano 88/89, cuya particularidad era que se entregaban 3 puntos al equipo ganador, 1 punto al empate y 1 punto extra al equipo que resulte victorioso en los penales si el resultado en los 90 era de igualdad.

Independiente estuvo atrás de Boca y Racing durante todo el certamen. La primera rueda bajó a Boca en Avellaneda al vencerlo por 2 a 1 con un tanto del Bocha. Racing se caería tras un episodio de violencia ante el por entonces arquero xeneize, Navarro Montoya, durante el Racing Boca de fines del 88.

EL GOL DEL BOCHA EN LA VISERA:

En la segunda ronda, ya en el 89, la cosa fue entre dos. Independiente persiguió a Boca de la mano de Bochini y quedó a un punto teniendolo que enfrentar en la Bombonera. El Rojo, fiel a su estilo paternal durante toda la historia, derrotó al puntero en su cancha, con otro gol del Bocha y lo superó en las posiciones. El Rojo puntero fue imbatible hasta el final y se quedó con ese título, que fuera el último de la gloriosa era Bochini, el cual tuvo su consagración el 25 de mayo de 1989 ante Deportivo Armenio en la cancha de Ferro.

EL GOL DE BOCHINI EN LA BOMBONERA:

El gol a Peñarol

El Bocha no fue uno de esos grandes goleadores de la historia del fútbol solo porque siempre pensó en el equipo antes que en él, siempre vio al mejor ubicado antes que intentar la individual. Fue así que hizo goleadores a muchos delanteros que pasaron cerca suyo a lo largo de los 19 años que vistió la camiseta de Independiente. Pero hubo un día que no vio a nadie solo…

Se disputaba la Copa Libertadores 1976 e Independiente jugaba de local ante su clásico sudamericano, Peñarol de Montevideo, cuando el Bocha decidiría no darsela a nadie. 

Bertolé hizo un saque lateral que quedó en los pies de Astegiano, quien se la tocó al Bocha. Apenas superada la raya central del campo, comenzó la apilada, primero eludió a Julio César Giménez e inició un pique con la pelota atada a sus pies.

Pasó entre Pizzani y Acosta, siempre yendo hacia su izquierda. Se metió luego entre Olivera y Zoryes, dejándolos en el camino. Acosta intentó derribarlo pero el diez lo gambeteó y lo dejó atrás, eludió a Garisto y pisó el área penal. Salieron a cerrarlo González y Olivera, pero Bochini hizo la pausa, cambió de pierna la pelota y con un derechazo la puso mansita en el fondo de la red, superando la estirada de Walter Corbo.

Un gol que 10 años después emularía un tal Diego Maradona -quien siempre reconoció tener de ídolo a Bochini- contra Inglaterra en los cuartos de final del mundial de Mexico 1986.

REVIVILO ACA DESDE EL MINUTO 4:36: 

Las intercontinentales del Bocha

Independiente tenía una gran obsesión y era llevarse su primera intercontinental, tras haber caído en tres ocasiones, la cuarta sería la vencida, ¿de la mano de quien? De Ricardo Bochini.

El cotejo ante Juventus, se jugó en Roma, a partido único, sin embargo a pesar de la adversidad, Independiente tenía a Bochini.

Aquella noche de invierno, Independiente formó con Santoro; Commisso, López, Sá, Pavoni; Galván, Raimondo, Bochini; Balbuena, Maglioni, Bertoni. La Juve puso a Zoff; Spinosi, Marchetti, Gentile, Morini, Salvadore; Causio, Cucurredu, Anastasi; Altafini, Bettega.

No la había pasado bien el equipo que dirigía Roberto Ferreiro en el primer tiempo y a poco de la reanudación, Cuccurredu tiró un penal arriba del travesaño. A diez minutos del final llegó la jugada consagratoria de dos pibes, Bochini-Bertoni. Fue una pared múltiple, con una última devolución de gran categoría de Bertoni y una definición de crack de Bochini, “empalando” apenas la pelota cuando le salía Zoff. Final. 1-0, Independiente campeón.

Pero no fue la única intercontinental que ganó el Bocha, ya que en 1984, cuando uno de los mejores equipos de la historia de Independiente se quedó con la Libertadores de ese año, ganó el derecho de jugar ante el campeón de la Copa de campeones de Europa (hoy Champions League) que era el Liverpool de Inglaterra.

Independiente ganó 1 a 0 con gol de Mandinga Percudani y el Rojo y Bochini (¿alguien duda que son sinónimos?) obtuvieron la segunda Copa Intercontinental, esta vez en Tokyo.

BOCHINI VS LIVERPOOL: 

A 42 años de la mayor hazaña de la historia

El 25 de enero es un día muy importante para Independiente. Es sin dudas uno de esos días en los que vaya a saber por qué la historia nos dijo quiénes somos. Es el cumple del Bocha, el máximo ídolo del club, pero además y con el protagonismo estelar del mismísimo Bochita, se cumplen 42 años de la mayor hazaña del fútbol argentino: el título del Nacional 1977 ante Talleres en Córdoba con 8 hombres en la cancha.

Cuentan los que vivieron aquel glorioso día que el país estaba en un momento terrible, salpicado por una sangrienta dictadura y en las vísperas del único Mundial que se organizó acá y que posteriormente Argentina ganaría. Nunca un equipo que no fuera de Rosario o Buenos Aires había salido campeón. Es más, ni siquiera habían llegado a finales. Pero aquel Talleres tenía un equipazo, integrado por jugadores que meses después salieron campeones del Mundo. 

En el partido de ida en Avellaneda se disputó el 21 de enero, el resultado fue 1 a 1, posicionando mejor a la T de cara a la revancha. El gol de visitante en ese entonces ya “valía doble”, al igual que hoy en los torneos internacionales. Es decir que con el 0 a 0 en Córdoba el campeón sería Talleres. Luciano Benjamin Menéndez, intendente de Córdoba, por aquellos días tenía toda la fiesta preparada. De hecho, según cuenta el Diario La Voz, ya había varios preparativos -avisos publicitarios felicitando y tirada extraordinaria del diario entre otras cosas- por el casi seguro título Tallarín. Sin embargo, el Rojo tenía una sorpresa preparada.

A los 32 minutos de iniciado el partido, Norberto Outes cabeceó un gran centro del Vikingo Trossero y puso al Rojo en ventaja. Con ese resultado era campeón, pero la debacle arbitral estaba por venir. Roberto Barreiro, referee de aquella noche histórica, empezó a cobrar cosas extrañas. A los 15 del complemento sancionó un penal inexistente que Chierini se encargó de ejecutar y anotar el empate, pero lo peor estaba por llegar…

A los 29, Bocanelli marca el segundo para Talleres enviando la pelota a la red con una mano deliberada que se vio, según dicen, desde Ushuaia hasta La Quiaca. En ese momento estallan los jugadores de Independiente dándose los siguientes diálogos:  “Tengo dos hijos y esto me da vergüenza. Écheme”, dijo el capitán del equipo, Rubén Galván. Barreiro le sacó la tarjeta roja. “Esto es una usurpación. ¿Por qué no me echa a mí también?” exclamó Omar Larrosa. El árbitro también lo echó. Mientras que el siempre temperamental Trossero se encargó de decirle de todo a Barreiro, quien procedió a expulsarlo.

Todo era dudas, Independiente se quería retirar de la cancha. No quería prestarse a semejante farsa. Pero hubo una persona que cambió esa historia y torció el destino. José Omar Pastoriza, el Pato, salió del banco exaltado pero juntó a sus ocho jugadores que quedaban en cancha y les dijo las siguientes palabras: “Vayan y sean hombres. Jueguen y ganen el título”. Los ocho jugadores salieron a hacer lo que podían motivados por la palabra de su entrenador. Talleres se perdió varios goles con los que pudo liquidar la historia. Pero no lo hizo, y si enfrente tenés al más grande…

Faltando 7 minutos para el final, el Bocha, el que cumplía 24 esa noche, agarró la pelota y empezó a esquivar rivales, se la tocó a Bertoni que dejó solo a Biondi en posición de gol, le salió Guibaudo, arquero de los cordobeses, y Biondi hizo una gambeta larga para sí mismo y se la tiró al Bochita, quien venía a la carrera y le pegó arriba sin que los defensores de Talleres que intentaban cubrir el arco pudieran hacer nada. 2 a 2, el gol de visitante pasaba a favorecer a Independiente ante las dos igualdades.

La resistencia fue heróica y el mito se convirtió en realidad. Independiente se consagró campeón de aquel Nacional 77 -la final se disputó un día como hoy pero en el 78- empatando el partido de visitante con tres hombres menos, algo único en la historia del fútbol argentino y probablemente del mundo. Ese fue el día que el, hasta ese entonces, seis veces campeón de América seguía escribiendo la historia, probablemente en su página más gloriosa. El día en que la camiseta y un grupo de hombres abanderados por Bochini y comandados por el gigante Pastoriza fueron artífices de aquella epopeya. 

FOTOS: LA NACION

Feliz cumple Bochita

(INCLUYE VIDEO) Un día como hoy, pero de 1954, nació el jugador más importante de nuestra historia, el que hizo gigante a un club enorme, Ricardo Enrique Bochini.

El Bocha, Bochita, El Mago zarateño. Simplemente Él. Es que Bochini fue, futbolísticamente, un ser supremo para Independiente. Un adelantado. El más grande.

A modo de homenaje, el recordado programa de Gonzalo Bonadeo en TyC Sports más de una vez le dio espacio al genio de Ricardo Bochini, pero en este caso le dedicaron un programa completo con sus 25 mejores jugadas (a elección de la producción de “25”) del Bochita.

Orgullo Rojo recopiló el material y te lo presenta en el día del cumpleaños 66 del 10 Rojo para que disfruten de lo que fuimos y lo que tenemos que volver a ser.

PRIMER BLOQUE 

SEGUNDO BLOQUE 

TERCER BLOQUE

De la mano de Dios

Hoy se cumplen 41 años de la consagración en el Nacional 78, cuya final de vuelta se disputó el 10 de enero de 1979, tres días después de la primera.

En la misma el Rojo se enfrentó a River y luego de empatar sin goles en el Monumental, el Bochita frotó la lámpara y convirtió los dos tantos con los que dimos la vuelta en Avellaneda.

Esa noche del diez de enero el Rojo formó con: Héctor Baley; Rubén Pagnanini, Hugo Villaverde, Enzo Trossero, Osvaldo Pérez; Omar Larrosa, Carlos Fren, Ricardo Bochini; Antonio Alzamendi, Norberto Outes, Alejandro Barberón.

Es una linda oportunidad no solo para recordar aquel título sino también para darse el gusto de ver las imágenes que hay en internet de las dos finales y disfrutar al Bocha y a todo el equipo del Pato Pastoriza y por qué no, también a figuras de River como el Pato Filliol, que en la revancha le tapa un cabezazo increíblemente a Alzamendi.

PRIMERA FINAL

SEGUNDA FINAL

La despedida de Dios

El 19 de diciembre de 1991 Ricardo Bochini tuvo su merecido partido de despedida, y con él se iría la mística dorada y el hambre de gloria. La historia del más grande del club se cerró con un partido despedida en donde se lo vio nacer, la Doble Visera.

El Bocha se había retirado siete meses antes, luego de una lesión producto de una fuerte infracción del jugador de Estudiantes Pablo Erbín, pero esa calurosa noche, el fútbol argentino le rendía el tributo correspondiente a uno de sus máximos exponentes. Si bien se realizó un encuentro entre el campeón del 84 dirigido por el enorme Pato Pastoriza y el equipo de ese momento con Fren en el banco, al campeón en Japón se le sumaron ídolos de otras instituciones como Hugo Gatti y el Beto Alonso.

El Bochita jugó un tiempo para cada uno de los conjuntos ante la atenta mirada de una cancha que le cantaba “Y dale Bocha dale Bocha, porque te quiero, te vengo a ver, aunque esta noche sea la última vez”.

Los Rojos ganaron 6-4 y el Diez eterno cerró el partido con un golazo.

Hoy se cumplen 28 años de aquel homenaje al mejor futbolista de la historia de Independiente y el fútbol argentino, ese que aún hoy seguimos extrañando.

 

Fumaba abajo del agua

Hoy se cumplen 81 años del primer título profesional de Independiente, aquel de 1938 que contaba con la delantera perfecta: Maril, De la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla. El Rojo convirtió 115 goles en 32 partidos, con un promedio de 3.59. Una máquina.

De la Mata, Erico y Sastre, las figuras de aquel equipo increíble

Y además de esos números extraordinarios, existe una anécdota increible en torno a Arsenio Erico, goleador de aquel equipo y el torneo con 43 tantos.

Es que el Paraguayo, era un animal del gol, el año anterior, a pesar de no obtener el campeonato, había anotado 47 goles en 34 partidos, sin embargo, la cantidad en el 38 bajó pero por una razón insólita.

La tabacalera Picardo, que en ese entonces fabricaba los cigarrillos 43 -hoy 43/70-, arregló con el goleador más famoso de la época que si llegaba a 43 tantos, ni más ni menos, iba a obtener una importante suma de dinero. Y hablamos de épocas muy diferentes a las de hoy. Los jugadores no hacían diferencia ni con pases ni con sueldos, por lo que un premio extra así en muchos casos podía resultar muy beneficioso.

Lo cierto es que Erico llegó a los 43 tantos a dos fechas del final, y cuentan los que lo vieron, que en las últimas dos jornadas, cada vez que el paraguayo estaba por marcar un gol se la pasaba a Antonio Sastre o Vicente de la Mata para no pasarse de esa suma.

Algo increible e impensado hoy pero que tampoco le privó a Independiente de ganar, ya que, por ejemplo el día de la consagración ante Lanús, metió 8 goles, claro que, de todos esos, Erico sólo dio asistencias para no pasarse y obtuvo el premio de la tabacalera. Fumaba abajo del agua. Genio de aquellos.

Reviví Maracaná 17

En un nuevo aniversario de la segunda conquista de la Copa Sudamericana en Río de Janeiro, Orgullo Rojo te acerca la oportunidad de revivir el documental que fue suceso durante el último año.

Se trata de Maracaná 17, un espacio dedicado a la epopeya conseguida ante la adversidad en un lugar mítico para el fútbol.

Todos los incidentes en la previa, fragmentos desde el micro de los jugadores llegando al Maracaná, el color de los hinchas que entraron y la tristeza de los que no pudieron hacerlo. El desahogo final y la copa.

Todo esto lo vivís en el documental que te hizo emocionar una y otra vez.

Reliquias japonesas

A 35 años del partido frente al Liverpool, que le permitió a Independiente ser campeón del mundo por segunda vez, te mostramos las mejores imágenes de aquel día inolvidable en la historia del Rey de Copas.

El año pasado, Masahide Tomikoshi dio a conocer fotos inéditas de Diego Maradona en el Mundial Juvenil de 1979. Por supuesto esas imágenes recorrieron el mundo, maravillado por ver capturas nuevas del mejor jugador de la historia en el comienzo de su increíble carrera con la Selección Argentina.

Sea por esa repercusión o no, vaya uno a saber, el fotógrafo nipon empezó a publicar su trabajo en los partidos disputados en esas tierras, que casi siempre son trascendentales. Por esa razón el mundo del fútbol tiene a disposición imágenes en gran calidad (las cámaras en Japón ya eran muy buenas hace 40 años) de por ejemplo las definiciones de la Copa Intercontinental desde la década del 80 hasta comienzos de este siglo.

Y entre tantas maravillas nos podemos deleitar con estas fotos de la final ganada el 9 de diciembre de 1984 por el equipo del Pato. Hay del Bochita, de Percudani, Burru, dirigentes, antes, durante y después de uno de los encuentros más importantes en la vida del Orgullo Nacional.

Disfrutá de estas reliquias japonesas. Te van a sacar una sonrisa, sobre todo la que confunde a Clausen con Zimmermann.

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