La despedida de Dios

El 19 de diciembre de 1991 Ricardo Bochini tuvo su merecido partido de despedida, y con él se iría la mística dorada y el hambre de gloria. La historia del más grande del club se cerró con un partido despedida en donde se lo vio nacer, la Doble Visera.

El Bocha se había retirado siete meses antes, luego de una lesión producto de una fuerte infracción del jugador de Estudiantes Pablo Erbín, pero esa calurosa noche, el fútbol argentino le rendía el tributo correspondiente a uno de sus máximos exponentes. Si bien se realizó un encuentro entre el campeón del 84 dirigido por el enorme Pato Pastoriza y el equipo de ese momento con Fren en el banco, al campeón en Japón se le sumaron ídolos de otras instituciones como Hugo Gatti y el Beto Alonso.

El Bochita jugó un tiempo para cada uno de los conjuntos ante la atenta mirada de una cancha que le cantaba “Y dale Bocha dale Bocha, porque te quiero, te vengo a ver, aunque esta noche sea la última vez”.

Los Rojos ganaron 6-4 y el Diez eterno cerró el partido con un golazo.

Hoy se cumplen 28 años de aquel homenaje al mejor futbolista de la historia de Independiente y el fútbol argentino, ese que aún hoy seguimos extrañando.

 

Fumaba abajo del agua

Hoy se cumplen 81 años del primer título profesional de Independiente, aquel de 1938 que contaba con la delantera perfecta: Maril, De la Mata, Erico, Sastre y Zorrilla. El Rojo convirtió 115 goles en 32 partidos, con un promedio de 3.59. Una máquina.

De la Mata, Erico y Sastre, las figuras de aquel equipo increíble

Y además de esos números extraordinarios, existe una anécdota increible en torno a Arsenio Erico, goleador de aquel equipo y el torneo con 43 tantos.

Es que el Paraguayo, era un animal del gol, el año anterior, a pesar de no obtener el campeonato, había anotado 47 goles en 34 partidos, sin embargo, la cantidad en el 38 bajó pero por una razón insólita.

La tabacalera Picardo, que en ese entonces fabricaba los cigarrillos 43 -hoy 43/70-, arregló con el goleador más famoso de la época que si llegaba a 43 tantos, ni más ni menos, iba a obtener una importante suma de dinero. Y hablamos de épocas muy diferentes a las de hoy. Los jugadores no hacían diferencia ni con pases ni con sueldos, por lo que un premio extra así en muchos casos podía resultar muy beneficioso.

Lo cierto es que Erico llegó a los 43 tantos a dos fechas del final, y cuentan los que lo vieron, que en las últimas dos jornadas, cada vez que el paraguayo estaba por marcar un gol se la pasaba a Antonio Sastre o Vicente de la Mata para no pasarse de esa suma.

Algo increible e impensado hoy pero que tampoco le privó a Independiente de ganar, ya que, por ejemplo el día de la consagración ante Lanús, metió 8 goles, claro que, de todos esos, Erico sólo dio asistencias para no pasarse y obtuvo el premio de la tabacalera. Fumaba abajo del agua. Genio de aquellos.

Reviví Maracaná 17

En un nuevo aniversario de la segunda conquista de la Copa Sudamericana en Río de Janeiro, Orgullo Rojo te acerca la oportunidad de revivir el documental que fue suceso durante el último año.

Se trata de Maracaná 17, un espacio dedicado a la epopeya conseguida ante la adversidad en un lugar mítico para el fútbol.

Todos los incidentes en la previa, fragmentos desde el micro de los jugadores llegando al Maracaná, el color de los hinchas que entraron y la tristeza de los que no pudieron hacerlo. El desahogo final y la copa.

Todo esto lo vivís en el documental que te hizo emocionar una y otra vez.

Reliquias japonesas

A 35 años del partido frente al Liverpool, que le permitió a Independiente ser campeón del mundo por segunda vez, te mostramos las mejores imágenes de aquel día inolvidable en la historia del Rey de Copas.

El año pasado, Masahide Tomikoshi dio a conocer fotos inéditas de Diego Maradona en el Mundial Juvenil de 1979. Por supuesto esas imágenes recorrieron el mundo, maravillado por ver capturas nuevas del mejor jugador de la historia en el comienzo de su increíble carrera con la Selección Argentina.

Sea por esa repercusión o no, vaya uno a saber, el fotógrafo nipon empezó a publicar su trabajo en los partidos disputados en esas tierras, que casi siempre son trascendentales. Por esa razón el mundo del fútbol tiene a disposición imágenes en gran calidad (las cámaras en Japón ya eran muy buenas hace 40 años) de por ejemplo las definiciones de la Copa Intercontinental desde la década del 80 hasta comienzos de este siglo.

Y entre tantas maravillas nos podemos deleitar con estas fotos de la final ganada el 9 de diciembre de 1984 por el equipo del Pato. Hay del Bochita, de Percudani, Burru, dirigentes, antes, durante y después de uno de los encuentros más importantes en la vida del Orgullo Nacional.

Disfrutá de estas reliquias japonesas. Te van a sacar una sonrisa, sobre todo la que confunde a Clausen con Zimmermann.

El Rey del Mundo

Un 9 de Diciembre pero de 1984, Independiente lograba la obtención de su segunda Copa Intercontinental, luego de haber vencido al Liverpool por 1-0, con gol de José Percudani en tierras Japonesas. A 35 años de la conquista en Orgullo Rojo recordamos la hazaña del “Rey de Copas”.

El conjunto dirigido por José Omar Pastoriza había conseguido el pase a la competencia tras haberse consagrado campeón de la Copa Libertadores ese mismo año venciendo a Gremio de Porto Alegre por 1-0 con un gol convertido por Jorge Burruchaga. Enfrente tenía al Liverpool que venía de ganar la Copa de Campeones derrotando a Roma desde los doce pasos.

Ese año, Independiente llegaba a Japón con la ilusión de poder obtener la Copa Intercontinental que había logrado conquistar en 1973 cuando venció a Juventus; anteriormente la había disputado en cuatro oportunidades pero el “Rojo” no pudo quedarse con el título.

En este marco y en un encuentro que no fue nada sencillo, el conjunto dirigido por el “Pato” logra ponerse en ventaja con una gran jugada que inició a los 6 minutos del primer tiempo cuando Claudio Marangoni capturó un rebote y le dio un exquisito pase a “Mandinga” Percudani que definió ante un Grrobbelaar que quedó en el camino. Esa ventaja se mantuvo hasta el final y de esa manera Independiente lograba alzar su segunda Copa Intercontinental.

Formaciones:

Independiente (1):Carlos Goyén; Néstor Clausen; Hugo Villaverde; Enzo Trossero; Carlos Enrique; Ricardo Giusti; Claudio Marangoni; Ricardo Bochini; Jorge Burruchaga; José Percudani y Alejandro Barberón. DT: José Omar Pastoriza

Liverpool (0): Bruce Grobbelaar; Phil Neal, Steve Nicol, Alan Kenney, Alan Hansen; Gary Gillespie, Kenny Dalglish, Jan Mølby, Ian Rush; Craig Johnston y John Wark. DT: Joe Fagan

El Primer Maracaná

El 6 de diciembre de 1995, Independiente se consagraba campeón de la Supercopa Sudamericana luego de superar en la final al Flamengo de Brasil.

El Rey de Copas se convertía en el primer equipo no brasileño en dar la vuelta olímpica en el mítico estadio Maracaná.

Y con este logro también pasaba a dominar la Copa de todos los campeones de América (junto al Cruzeiro de Brasil), ya que con dos títulos sigue siendo el máximo Supercampeón y sumaba en aquel momento 9 copas de primer nivel en el continente… todo un récord en 60 años de copas Conmebol, más destacable aún cuando tampoco nadie lo supera en Interamericanas ni Sudamericanas.

La campaña del Rey

El Orgullo Nacional tuvo un 1994 increíble de la mano de un gran equipo conducido por Miguel Ángel Brindisi, salió campeón del Clausura en el primer semestre y de la Supercopa en el segundo. Después de ganar también la Recopa Sudamericana de 1995, el Rojo pierde a su técnico, que pasa a la vereda de enfrente.

Se terminaría sumando otro Miguel Ángel, un conocido de la casa que ya
había dirigido al club y era un ídolo desde su paso como jugador: el Zurdo López. El equipo ya era otro en relación al año anterior; aparecían Mondragón, Mazzoni, Domizzi, Acuña, Alvez y retornaban viejas glorias como Clausen y Burruchaga. Ya no se contaba con grandes jugadores como Islas, Rambert, Usuriaga y Perico Pérez; pero seguían Gustavo López, Garnero, Serrizuela y Cagna entre otros.

Gustavito, de los más jóvenes, estaba en un gran momento. El resto de las figuras no sumaría demasiados minutos como sí Molina, Dorta, Rotchen, Bustos o Jara. Iba a ser cuestionado, no destacaba su buen fútbol como hacía poco. En el torneo no marchaba bien y se apostó por la Supercopa.

El Gráfico resaltaba que Independiente seguía siendo el más campeón del mundo

El inicio de la Supercopa 95 fue en la Doble Visera contra el mismo rival que comenzó la edición anterior, el Santos de Brasil. Esta serie sería mucho más sufrida y pareja que la de 1994; en Avellaneda se puso el visitante en ventaja después de una buena jugada individual. Independiente logró el empate en el final del partido con un gol del Gurí Alvez, cuando ya había desperdiciado varias situaciones claras.

En Brasil empezó ganando Santos de nuevo, a los 30 del primer tiempo Mazzoni empuja un remate de Domizzi para el 1-1 y la misma dupla daría vuelta el encuentro pero esta vez definiendo el Pájaro Domizzi luego de una pared. Sobre el final el equipo brasileño llegaría al empate para definir la serie desde el punto de penal. Convirtieron Burruchaga, Serrizuela y Arzeno, pero fallaron Garnero y Cagna. La figura iba a ser Faryd Mondragón, que detuvo el último penal, mientras que los brasileños ya habían desviado un par.

El Rojo elimina al Santos por segunda vez consecutiva

En Cuartos de Final se iba a enfrentar con el finalista de América, Atlético Nacional que tenía un equipazo con figuras como Higuita, Serna, Aristizábal y Ángel. No la iba a pasar nada bien en la ida en Medellín, y perdió 1 a 0 en un partido que podría haberlo igualado como también perderlo por mayor diferencia. La mínima no estaba mal para intentar remontarlo en la Visera. En Avellaneda se empezó a definir temprano la serie porque dos goles de penal de Gustavo López ya le daban la ventaja suficiente al Rey de Copas, que finalizaba los primeros 45 minutos con dos hombres más que el rival por una doble amarilla y un planchazo asesino. En la parte final no goleó únicamente por René Higuita que atajó todo lo que le patearon.

Borró al subcampeón de América en Avellaneda

Como River superó a Gremio, en semifinales habría clásico argentino. El primer choque en la Visera y el definitorio en El Monumental. El equipo de Núñez, dirigido por Ramón Díaz, estaba plagado de figuras y arriba jugaban Gallardo, Ortega y Francescoli. Con dos goles del Enzo, el primero de ellos de penal, parecía sentenciarse la historia en un tiempo.

Pero era muy temprano para dar por muerto al Rey de Copas, que descontó con un gol sacando desde el medio. Por algo Mazzoni festejó el descuento como si se fuera ganando, ya que antes de los 10 minutos, nuevamente la Chancha ganaría por arriba un tiro de esquina de Gustavito y de cabeza pondría el empate final que dejaba la serie abierta. En los últimos minutos se iría expulsado Rotchen.

Partidazo en Avellaneda el de la ida

La vuelta pintaba muy difícil, River llegaba con peligro y a la media hora el Rojo se quedó con uno menos por la doble amonestación de Jara. Parecía que solo restaba aguantar, pero en el segundo tiempo el equipo se acomodó muy bien y empezó a dominar el partido con un Gustavo López intratable.

Tan es así que lo arrinconó a River contra su arco, mientras una multitud empujaba cada vez más al equipo visitante y lo hacía sentir como si estuviera en Avellaneda. El local iba a quedar también con 10, finalmente no llegó el merecido gol y había que definir por penales.

El héroe en esa instancia volvería a ser el arquero de Independiente, que atajó el remate de Amato para sacar mayor ventaja, porque Ortega ya había estrellado su penal en el palo. Para el Rojo marcaron Gustavo López, Burruchaga, Serrizuela y Bustos; todos con mucha convicción para volver a ser finalista de la Supercopa.

Sacando a River en el Monumental

Mazzoni le gritaba a sus compañeros “Así hay que ganar! Bien, carajo!” mientras festejaban de rodillas, como si fuera un ritual, camino a encontrarse con la hinchada.

Festejo de rodillas por el paso a la final

En la final se iba a enfrentar al Flamengo de Brasil, el equipo del momento que ¡llegaba a la final ganando todos sus partidos de la copa! La figura del equipo carioca era nada menos que Romario, el mejor jugador del planeta por ese entonces, que venía de ganar el Balón de Oro en el Mundial de 1994 que ganó su selección, marcando él 5 goles. El Chapulín tuvo en 1995 un mejor promedio goleador que Gabigol en este año…

Esa copa la jugaron también con Edmundo y Savio, tres jugadores de primer nivel para el fútbol europeo, que coincidieron en un Flamengo que buscaba un título en el año de su centenario.

El más campeón del mundo contra el más popular del mundo. Su primera final entre sí…

Los once del Zurdo López para la ida: Mondragón; Clausen, Rotchen, Bustos, Domizzi; Cagna (Acuña), Serrizuela, Molina, G. López; Alvez (Burruchaga) y Mazzoni.

En Avellaneda quedaría atrás desde el vestuario el equipo que ganaba todo. La Chancha Mazzoni a los 35 segundos convertía el gol más rápido en una final de Supercopa Sudamericana (el récord en finales de Libertadores es de otro jugador de Independiente, Percy Rojas a Unión Española en 1975). El Rey de Copas borró de la cancha a los de Romario, con fútbol y actitud, haciendo de la Visera un infierno para el perdido equipo brasileño.

En la segunda parte, Mazzoni le devuelve de taco una pared a Domizzi que define suave de zurda contra un palo para el 2 a 0 final. Merecido triunfo para ir tranquilo a Brasil. Fiel a su costumbre, Independiente volvía a hacerse muy fuerte en una final y prácticamente invencible en condición de local, tenga a quien tenga enfrente.

La ida de la final

Para ir por el Maracanazo, el Orgullo Nacional salió con: Mondragón; Clausen, Rotchen, Bustos, Domizzi; Molina, Serrizuela, Cagna, G. López (Burruchaga); Alvez (Kobistyj) y Mazzoni.

En Río de Janeiro el local se vio obligado a buscar rápidamente un gol, sin embargo se aguantó el 0-0 en el primer tiempo. Recién en el complemento, Romario, después de una serie de rebotes, marcaría el 1-0 para Flamengo.

De ahí en más se fue apagando el ataque brasileño, Independiente estaba justificando su ventaja e incluso mereció algún gol para empatar el partido. Entre unos toques lejos del área roja, llegó el pitazo final y el primer Maracanazo (a nivel club) de un equipo extranjero en este histórico estadio.

La consagración en el Maracaná

El Rojo también era bicampeón de la Supercopa y junto a Cruzeiro el máximo ganador, así como también lo es de la Copa Libertadores.

El equipo del Tolo

Se cumplen 17 años del último campeonato local ganado por Independiente. La tarde del 1° de diciembre del 2002, el equipo del Tolo Gallego goleaba a San Lorenzo en su visita al Gasómetro y se consagraba campeón del Apertura.

El Rojo jugó un fútbol de alto vuelo, metió grandes goleadas, estuvo a punto de quedarse con varios récords y fue un más que merecido ganador de principio a fin.

El goleador absoluto del torneo fue el Cuqui Silvera, con 16 goles, pero el equipo en sí fue demoledor en gran parte del semestre y tuvo muchísimos puntos altos.

Arriba: Milito, Serrizuela, Franco, Castagno Suárez, Díaz y Guiñazú
Abajo: Eluchans, Silvera, Montenegro, Insúa y Pusineri

A mediados del año 2002, el equipo de Independiente atravesaba por un momento muy delicado. Gallego tomó el equipo en la fecha 13 del Torneo Clausura y no pudo ganar ni un solo encuentro, al punto de finalizar último. Sin embargo, el panorama para afrontar el Apertura del mismo año no era para nada desalentador. La gente estaba ilusionada porque el Tolo tenía su primer mercado de pases y llegarían varios jugadores para cerrar un equipo que prometía.

Iba a contar con su emblema, Gaby Milito, recuperado de la lesión. Ya estaban Guiñazú, Insúa y Silvera para explotar, retornaba el Rolfi Montenegro, se sumaban grandes laterales como Serrizuela (hermano de José Tiburcio) y Fede Domínguez, Castagno Suárez reforzaba el mediocampo y en las primeras fechas se incorporaría Pusineri. Para sumar tenía a Franco, Ríos, Eluchans, Rivas, Gomito Gómez…

Números finales del Apertura 2002

Unos días previos al inicio de temporada se jugaron dos amistosos internacionales en la Doble Visera: 2-0 a Libertad (Paraguay), con público, y 1-1 con Huachipato (Chile), a puertas cerradas.

El campeonato lo arrancó enfrentando de local a Lanús, partido que recién pudo abrir al final con un gol de Silvera y lo liquidó Eluchans en tiempo agregado. La hinchada Roja reventó La Plata en la visita a Gimnasia, en lo que parecía un triunfo con gol de Domínguez pero sobre la hora le empataron por una mala salida de Leo Díaz.

Seguiría un gran triunfo frente al recién ascendido Olimpo, con tantos de Castagno Suárez, Insúa y Domínguez.

En la cuarta fecha llegaba el clásico de Avellaneda, el Rojo hacía de visitante en El Monumental, algo que no se notó porque su gente fue en masa y llenó sus tribunas, mientras que a Racing le quedó gigante el estadio de River que lució semivacío. Independiente salió decidido a llevárselo puesto y se puso en ventaja rápidamente con gol de Ríos, pudo aumentar y cuando se veía venir una goleada, el árbitro Baldassi expulsa exageradamente al Gaby Milito.

El clásico de Avellaneda en el Monumental

Una roja que emparejaba las acciones y más cuando a los pocos minutos iba a empatar el local. En una contra sobre el final del primer tiempo, el Cuqui Silvera pone el 2-1. En la segunda parte pudo aumentar pero recién 10 contra 10 liquidó el partido con dos goles de Montenegro, el segundo un golazo de afuera del área.

El Rolfi fue la figura del clásico, metió dos goles en el 4-1

En la fecha siguiente contra Newell´s hubo recibimiento de campeón, con una Visera llena y fiesta de bengalas. No sería victoria, en el segundo tiempo empató Domínguez un partido en el que no tuvo la suerte de su lado debido a que pegó tres tiros en los palos.

Arde la Visera, fue un infierno en todo el campeonato


En la fecha 6 en Liniers, arrancamos con gol de Silvera de cabeza. Vélez lo empata en el complemento y en los últimos minutos Franco peinó un gran tiro libre de Serrizuela para el 2 a 1 final.

En los dos partidos que siguen, vendría un récord en torneos cortos. El Orgullo Nacional se convirtió en el único equipo en marcar 13 goles en dos fechas seguidas. El Rojo goleó 7 a 1 a Colón (Silvera por 3, Montenegro, Ríos, Rivas y Delgado en contra los goles) en Avellaneda y 6 a 2 a Chacarita (con 3 goles de Silvera y 3 de Insúa), con un primer tiempo arrollador, en Liniers al equipo revelación, que tenía al Pato Pastoriza en el banco.

El Cuqui marcaba 6 goles en una semana y ya llevaba 9 goles en 8 fechas. A esta altura era un puntero de lujo y le sacaba 5 puntos a River, equipo con el que pelearía la mayor parte del certamen.

Fiesta de goles: 7 a Colón y 6 a Chacarita

Llegaría un duelo importante en la Visera, con un River que le iba a quitar el invicto a Independiente en un partido en el que mereció más pero Comizzo se atajó todo. Pusineri de cabeza descontaría en el final (1-2). El Tolo Gallego no dudó apenas consumada la derrota, con muchas fechas por jugar dijo “vamos a salir campeones”.

En cancha de Huracán volvería a la victoria, sin jugar un gran partido, siendo Pusineri en el primer tiempo y Silvera con una apilada magnífica en el complemento los que marcaron los goles.

El Pocho Insúa lo grita fuerte, Independiente no largaba la punta

Contra Arsenal fue un partido chivísimo de los que necesita un equipo campeón, el Rojo salió dormido y en los primeros minutos ya estaba 0-2 abajo. Fue con todo por el empate que llegaría en el primer tiempo: Pusineri, después de una gran jugada de Silvera, e Insúa de penal pusieron el merecido empate para un equipo que no paraba de generar peligro. El Cuqui de cabeza en la segunda parte pondría el sufrido 3 a 2 final para seguir dos puntos arriba de River.

Por la fecha 12, Independiente visitaba a Talleres para defender la punta. El Rolfi puso el 1-0, pero enseguida empató el conjunto cordobés de tiro libre. Silvera de palomita volvió a poner al Rojo en ventaja. Promediando el segundo tiempo Gomito y otra vez Silvera decretaban una nueva goleada.

Montenegro celebra en Córdoba con la hinchada que copó el Chateau Carreras

Estudiantes era el próximo rival en Avellaneda y Baldassi vuelve a expulsar exageradamente a un jugador Rojo, esta vez Guiñazú, que se fue junto a Ramos. Comenzando el segundo tiempo Gaby Milito tomó la lanza y en una apilada impresionante le quitaron el gol sobre la línea después de eludir al arquero.

El gol del triunfo iba a llegar en contra cuando Aquino se llevó por delante la pelota tras un cabezazo de Castagno Suárez en el palo. La jornada terminaría de la mejor manera porque River sufría a la noche un traspié inesperado, se comió una paliza en Banfield y perdía 5 a 0 cuando su hinchada suspendió el partido. El Rey de Copas sacaba 5 puntos de ventaja y estaba cada vez más afianzado pero ya no ganaba tan fácil sus partidos.

La fecha 14 empezó de la mejor manera porque Boca le ganaba el clásico a River y lo alcanzaba en las posiciones, el Rojo podía estirar a 8 la diferencia si vencía al Central de Menotti. En un clima de fiesta y ya saboreando el campeonato, el equipo del Tolo se puso en ventaja con un gol de Silvera. Ni bien empataban los rosarinos empezando la segunda mitad, el Rolfi de afuera del área volvía a poner arriba a los Rojos. Eluchans vio la roja y otro gol de Montenegro, de tiro libre, dejó el marcador 3 a 1. De esta manera quedaba 8 puntos encima de sus perseguidores que eran
Boca y River.

Silvera fue el goleador del campeonato

Pese a la diferencia, las últimas 5 fechas no serían sencillas. El siguiente rival era Nueva Chicago, en Liniers, y el Rojo empezaría ganando con un gol de Domínguez de cabeza. En el complemento empataba el local y cuando parecía que llegaba el triunfo por un gol de penal de Silvera, otro penal sobre el final pero para el equipo de Mataderos ponía el 2 a 2 definitivo.

En una Visera desbordada (hasta la tribuna visitante estaba llena de hinchas Rojos), había que ganarle a Unión para no permitir que se acercara Boca, que venía ganando varios partidos consecutivamente. Alcanzaría con un gol de Pusineri en los primeros minutos para logral tres puntos tan sufridos como vitales.

Estos encuentros fueron muy duros y las lesiones complicaron sobre todo a Domínguez, Montenegro (jugó infiltrado los últimos partidos) y Serrizuela

En la antepenúltima fecha ante Banfield podía darse la vuelta olímpica si el Rojo obtenía un mejor resultado que Boca, y la gente explotó por cuarta vez en el campeonato la cancha de Vélez. Con un golazo de Insúa, el primer tiempo terminó 1-0. Luego de desperdiciar algunos ataques, el local lograría darlo vuelta. Boca se ponía a 3 puntos, a falta de dos fechas y en la siguiente se veían las caras en Avellaneda.

En el partido del año, no cabía un alfiler en la Doble Visera. Un triunfo le daba el título al Rey de Copas, pero sería el visitante quien se pondría en ventaja merecidamente. Si bien Independiente tenía alguna jugada de peligro, Boca desperdiciaba ocasiones de contra y lo pagaría caro, decidía
mal o chocaba contra la figura de Milito.

El empuje de Gaby, cuando más falta hacía, generó un ataque para que Rivas lanzara un centro al área, a falta de menos de 5 minutos, y Pusineri saltara más alto que todos para cabecear a la red. De ahí en más se vivió una locura, festejo alocado, peleas y final. El Rojo se aseguraba el primer puesto pero debía conseguir al menos un empate en el Bajo Flores.

El empate clave ante Boca, con el gol de Pusineri

San Lorenzo venía de golear en la ida de la primera final de la Copa Sudamericana y no quería que el Rojo le diera la vuelta en Boedo. Al igual que cualquier cancha a lo largo del torneo, aunque la situación económica del país era compleja, los hinchas Rojos reventaron el Gasómetro para ver
al equipo que iba por su campeonato número 14 en el profesionalismo.

El Tolo paró a: L. Díaz; Serrizuela, Franco, Milito, Eluchans; Pusineri, Castagno Suárez, Guiñazú; Montenegro, Insúa y Silvera.

Se dio un encuentro disputado en el que cualquiera de los dos podía golpear primero. A los 32 minutos un pelotazo cruzado de Serrizuela es bajado de cabeza con mucha técnica por Silvera para la entrada de Insúa que define arriba zurda, marcando el gol del alivio. Ya en la segunda mitad, otro pelotazo largo de Serrizuela (por su pegada eran pases) asiste a Silvera, que le gana la posición al defensor local que se cae, y define a colocar como era su costumbre. Unos minutos después pasa Pusineri como una locomotora y pone el 3 a 0 ante toda la defensa de su ex club.

El capitán, y jugador del año, celebra el título con la gente que colmó el Gasómetro

Poco importaba ya el resultado en el otro partido. En esos momentos el Rojo era un carnaval en la cancha y las tribunas deliraban al ritmo del himno de ese año “No se como voy no sé como vengo”. Merecidamente, aunque luego de sufrir, el equipo del Tolo se dio el gusto de cerrar el torneo con el fútbol de luxe que se merecía después de un torneo de altísimo nivel.

El técnico del campeón festejando con su hijo

Independiente fue el mejor lejos, y aunque no terminó sacando mucha diferencia en puntos, su diferencia de goles fue igual a la suma de la de Boca y River, segundo y tercero respectivamente.

Todos los goles del campeón

Lamentablemente se trató de un título aislado, y no hacer bien las cosas a futuro costaría demasiado en estos años en el ámbito local. Todos soñamos con que el Rojo vuelva a repetir pronto este tipo de alegrías.

Antes de ir al patio

Hace hoy exactamente 24 años, Independiente disputaba la primera final de la Supercopa del 95, nada más ni nada menos que ante el Flamengo de Romario.

El equipo del Zurdo López venía de eliminar a River en una semi electrizante, luego de arrancar perdiendo el primer tiempo en Avellaneda dos a cero y venciendo por penales en el Monumental.

El Mengao, por su parte, derrotó a Cruzeiro ganándole ambos partidos y se perfilaba como favorito. Pero claro, en la final lo esperaba el Rey y campeón vigente.

El Rojo salió a la cancha con: Faryd Mondragón; Néstor Clausen, Pablo Rotchen, Carlos Bustos, Cristian Domizzi; Roberto Molina, José Serrizuela, Diego Cagna; Gustavo López, Gabriel Álvez y Javier Mazzoni.

La Chancha abrió el marcador sacando del medio, en un comienzo soñado, mientras que el Pájaro Domizzi convirtió el segundo en el complemento.

A continuación pueden disfrutar de este video con el resumen del partido. La ida, antes de ir a dar la vuelta por primera vez al patio de casa…

Orgullo Rojo

El 28 de noviembre de 1973, el Rey de Copas escribía una de sus páginas más doradas al proclamarse campeón Intercontinental frente a la poderosa Juventus de Italia.

Independiente se quedó con la copa del mundo en una final a un solo partido y de visitante, una hazaña única en la historia de este trofeo.

El gol (azo) del título lo convirtió Bochini después de una doble pared fenomenal con Bertoni, cuando todavía eran dos pibes de 19 y 18 años.

Resumen del partido y golazo de Bochini

Después de cantar Vale Cuatro, el Rojo de Pipo Ferreiro volvía a tener el derecho de jugar la Copa Intercontinental contra el campeón de la Liga de Europa. Éste había sido una vez más el Ajax de Cruyff, vencedor de Independiente en la anterior Intercontinental, pero decidieron declinar, argumentando problemas económicos y de calendario. En su reemplazo se encontraba Juventus, el subcampeón europeo que venía de caer 1-0 en una final pareja.

Las condiciones de Juventus para disputar la Intercontinental no fueron nada propicias, solo aceptaban jugarla en suelo italiano (no querían viajar a Argentina por el antecedente violento de Estudiantes–Milan en 1969). A Independiente poco le importó la insólita desventaja y aprobó el viaje en busca de su primera Intercontinental. A modo de “neutralidad”, el estadio elegido sería el mítico Olímpico de Roma. ¿Algo más? El árbitro iba a ser europeo, el belga Alfred Delcourt.

Los capitanes intercambian banderines y regalos previo al partido

El equipo que fue por la gloria es el siguiente: Santoro; Commisso, M.A López, Sá, Pavoni; Galván, Raimondo, Bochini; Balbuena, Maglioni y Bertoni (Semenewicz).

Juventus era la base del seleccionado italiano y tenía un gran equipo con muchas figuras mundialistas: Zoff; Spinossi (Longobucco), Gentile, Morini, Salvadore; Marchetti, Causio, Cuccureddu; Anastasi, Altafini y Bettega (Viola).

El partido no se presentó favorable para el Rojo de Avellaneda, que de todas formas salió con tres atacantes más Bochini. Juventus contó con un par ocasiones claras de gol en el primer tiempo pero sin poder concretarlas (un remate en el palo y una buena doble intervención de Santoro).

En el complemento le sancionan un penal insólito al equipo italiano, por falta inexistente de Galván, que Cuccureddu enviaría por encima del travesaño. El juez europeo ya había ignorado un penal a Maglioni, por lo que no la tenía fácil en ningún sentido Independiente.

El Rey de Copas pudo abrir el marcador con un tiro libre que pasó rozando el palo izquierdo de Dino Zoff, el legendario arquero italiano que disputó 4 mundiales (campeón en 1982) y llevaba un invicto histórico de más de 900 minutos sin recibir un gol…

Hasta que a los 35 minutos del segundo tiempo arrancó Bertoni en mitad de cancha, buscó a Bochini con un pase hacia adelante, el maestro esquivó muy bien al defensor que le salió, tocó a Bertoni en la medialuna que le devolvió una pared perfecta para que el Bocha la cucharee por encima del arquero.

Golazo increíble para salir campeón del mundo, porque la Vecchia Signora ya no tendría más tiempo para empatar.

A los 4 días de ganar la Intercontinental en Europa, ya estaban ganando un clásico

Ya de regreso a la Argentina; Independiente visitó la cancha de Racing, mostró la copa (siendo aplaudido por todo el estadio, devolviendo el gesto de la gente Roja cuando celebró la copa de Racing en 1967 al recibirlo en la Visera con todos los honores) y ganó el clásico del Torneo Nacional por 3 a 1.

Con esta Copa, el Orgullo Nacional lograba la Triple Corona: Copa Libertadores, Copa Interamericana y Copa Intercontinental.

Campeón de todo: Las tres copas de 1973 en casa

La primera Intercontinental es uno de los Orgullos Rojos más grandes, fue salir campeón una vez más a lo Independiente. Apoyándose en su mística, sin achicarse ni pensar en imposibles. ¿Quién más podría aceptar una locura así y ganarle con todo en contra a uno de los más poderosos del fútbol mundial?

El mismo que por esos años ganaría 4 Libertadores consecutivas y un campeonato con 3 jugadores menos…

El campeonato del 60

Un día como hoy, pero de 1960, Independiente se consagraba campeón de Primera División en la última fecha del torneo, pese a caer con Atlanta de visitante.

En este torneo, Boca y River (a través de sus presidentes que tienen los nombres de sus estadios) promovieron un supuesto “Fútbol Espectáculo” y se llenaron de figuras extranjeras. Sin embargo el título se lo disputaron Argentinos Juniors e Independiente, que con este logro puso fin a una racha de 12 años sin campeonatos.

Durante este año, el Rojo hizo de local en cancha de Racing por estar remodelando la Visera.

La campaña de 1960, un campeonato apretado

El Rojo debutó en un partidazo 3 a 3 con Argentinos Juniors, equipo que sería el mejor durante gran parte del torneo. Seguiría una victoria contra Vélez y dos derrotas con Ferro y San Lorenzo en un comienzo irregular.

Después entraría en buena racha con cuatro victorias en fila (a Huracán, Estudiantes, Gimnasia y Lanús) que lo colocaba en las primeras posiciones. El equipo de La Paternal tuvo un buen arranque y no aflojaba. Los Rojos, que ya estaban haciendo de local en cancha de Racing porque la Visera se encontraba en remodelación, no volverían a perder en la primera rueda.

Igualaría 1-1 en la visita a Chacarita en San Martín y después dos enormes triunfos contra River y Boca. Hubo un parate de un mes en el fútbol argentino y en las últimas cuatro fechas sumó dos victorias por 2 a 0 (a Newell´s y Atlanta en Avellaneda) y dos empates con muchos goles (2-2 en Rosario con Central y 3-3 el clásico con Racing en cancha de Huracán). En este tramo AAAJ bajó un poco la marcha, ganando 2 de sus últimos 6 juegos.

El campeonato lo peleó con Argentinos Juniors, que le provocó una dura derrota en Avellaneda

La segunda rueda empezaría de la peor manera, a Independiente lo visitaba el animador del torneo que le ganó 4 a 0 en cancha de Racing. A la fecha siguiente seguía dormido y perdió en Liniers. Pero saldría adelante rápidamente, ganando en fechas corridas a Ferro, San Lorenzo y Huracán. Hasta la fecha 25 no volvería a perder, igualó en La Plata con Estudiantes, venció a Gimnasia y a Lanús, y no podría pasar del empate contra Chacarita en Avellaneda. Llegaría la visita al Monumental y otra derrota dura para Independiente, un 0-3 con un rival que también estaba en los puestos de arriba.

Tenía una chance inmejorable para olvidarse rápido y levantar cabeza, ya que jugaba contra Boca en cancha de Racing, entrando en las 5 fechas finales. Y lo vencería bien por 2 a 0 para ponerse a solo un punto de Argentinos.

Walter Jiménez define ante la salida de Roma, Independiente venció a Boca en los dos partidos

Dos triunfazos ante los rosarinos (3-1 a Newell´s en Rosario, y 3-0 a Central en Avellaneda) lo dejaban a un paso del título, porque Argentinos Juniors cayó en la fecha 27 con Lanús de local y en la fecha 28 fue goleado 5 a 1 por River. El Bicho ya empezaba a decaer significativamente.

De haber ganado el clásico de Avellaneda en El Cilindro, por la anteúltima fecha, el Orgullo Nacional se hubiera consagrado campeón. Finalmente no pudieron sacarse ventajas, pero no era un mal resultado. Aunque una victoria fácil de Argentinos a Newell´s le daba todavía una mínima esperanza de alcanzarnos.

Douksas, Silveira y Rolan, los tres uruguayos que llegaron a Independiente para ser campeones

En la última fecha, Independiente aventajaba a Argentinos Juniors por dos puntos. Con un empate en Villa Crespo, o si AAAJ no le ganaba a Racing en Avellaneda, gritaría campeón.

El equipo dirigido por Roberto Sbarra salió a la cancha con: Toriani; Ferreiro, Navarro, Silveira y Rolan; Douksas, Maldonado y D´Ascenzo; Garro, W. Jiménez y R. Giménez.

El partido con Atlanta, que tenía a Zubeldía dando sus primeros pasos como DT, sería difícil. El Rojo estaba algo mejor en el juego aunque no podía concretar. Un gol de Atlanta ponía el campeonato en suspenso, pero desde Avellaneda llegaban las mejores noticias porque los vecinos ganaban sin mayores dificultades.

La gente salió a las calles a festejar el título

Con las derrotas 0-1 del puntero y 1-4 de su escolta, Independiente volvía a ganar un torneo local que se hacía desear desde 1948. El Rojo no pudo campeonar en la década del 50 ni con la delantera internacional que hizo historia: Micheli, Cecconatto, Lacassia (Bonelli), Grillo y Cruz.

El goleador del campeón fue Edgardo D´Ascenzo con 15 goles, seguido por Walter Jiménez que convirtió 9.

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