Orgullo Rojo y Nacional

En la semana que se cumple aniversario de los dos mundiales ganados por Argentina, hacemos un repaso de goles emblemáticos de la Selección, que fueron convertidos por jugadores históricos de Independiente.

Los Mundiales de Argentina, definidos con goles Rojos

Los highlights obviamente son los últimos goles del 78 y 86, de dos glorias rojas como Bertoni y Burruchaga. Pero también sucedió en mundiales juveniles y con otro ídolo Rojo nacionalizado italiano. Más que nunca, el Orgullo Nacional.

Bertoni y Burruchaga convirtieron goles en finales de mundiales y de Copa Libertadores, para el Rey de Copas. Son los únicos argentinos que lo consiguieron, mientras que el único jugador que también lo logró es Pelé…

Bertoni, Luque y Kempes levantan los brazos. Argentina campeón del mundo por primera vez. Independiente aportó 4 jugadores, Bertoni convirtió el último gol

El 25 de junio de 1978, después del milagro contra Perú, la Selección ansiaba ganar el Mundial por primera vez. Argentina comenzó ganando con un gol de Kempes, Holanda lo empata en el final y el partido va a suplementario. Finalizando el primer tiempo extra, el Matador vuelve a convertir. Y a falta de 5 minutos, Bertoni liquida el partido y la Selección obtiene su primer título del mundo. Bertoni no solo convirtió, sino que jugó un partidazo y los holandeses no lo podían parar de otra forma que no fuera a las patadas.

Clausen lleva a Burruchaga en andas, el Rojo aportó 3 futbolistas en México 86 y Burru fue la figura de la final

El 29 de junio de 1986, ya había quedado atrás el partido histórico de Maradona con los ingleses y con Bélgica. Había que ir por otra copa, esta vez frente a Alemania. A los 23 minutos, de cabeza, convierte Brown el 1 a 0 para Argentina, después de un centro de Burruchaga que superaba al arquero. Comenzando el segundo tiempo, Valdano marca el segundo. Pero a falta de 10 minutos, Alemania lo empata en dos jugadas de córner calcadas.

Llegando al minuto 83, Maradona asiste muy bien a Burru que se escapa solo y la puntea justo ante la salida del arquero Schumacher para darle la segunda copa a Argentina. Además del gol del título y una asistencia, Burruchaga fue la gran figura del partido. Sucede que los alemanes tomaron a Diego con dos o hasta tres hombres, y Burru aprovechó para convertirse en el conductor del partido, a la perfección. El periodismo le puso 10 puntos, igual que en la final con Independiente en Porto Alegre, cuando también convirtió el gol del título con una definición similar.

Hubo otros casos con jugadores reconocidos de Independiente que convirtieron en finales juveniles o con otro seleccionado. Un Orgullo Mundial.

Raimundo Orsi, del Rojo a Italia

El 10 de junio de 1934, Italia y Checoslovaquia jugaban la final de un mundial politizado por el dictador Mussolini. Italia disputaba la definición con cuatro jugadores argentinos en sus filas: Gaita, Orsi, Demaría y Monti. El Mumo Orsi, un ídolo Rojo que ganó muchos títulos amateurs, pasó a Juventus siendo la primera venta de Independiente al fútbol europeo. En La Vecchia Signora, ganaría 5 scudettos consecutivos y enseguida lo nacionalizaron italiano. La final fue muy complicada para los azules y estaban a 9 minutos de perderla hasta que Orsi convirtió el empate. Luego ganaría Italia en tiempo suplementario. Orsi fue la figura del campeón, junto a Giuseppe Meazza.

El Panchito campeón con la sub-20

El 28 de abril de 1995, la primera Selección de Pekerman jugaba una final soñada contra Brasil. Golazo de Biagini en el primer tiempo para abrir el marcador y en el complemento ingresa Panchito Guerrero para liquidar el partido de emboquillada y darle el mundial al Sub-20 nada menos que en un clásico sudamericano.

Final del Mundial Sub-20 de 1995

El Kun se llevó todos los premios del Mundial

El 22 de julio del 2007 Argentina llegaba a una nueva final Sub-20 con Sergio Agüero como figura. El Kun ya había salido campeón dos años antes, pero era el más chico en la Selección de Messi. Esta vez era su equipo, su Mundial. En un difícil partido con los checos, él mismo logra empatarlo y sobre el final la Selección se lleva el triunfo.

Agüero fue elegido el mejor jugador del mundial, fue el máximo goleador, el mayor asistente y también eligieron dos goles suyos como el mejor y el tercer mejor gol de la copa. Era el 10, capitán del equipo y lo lideró camino al título.

Luego de ganar dos Mundiales, en 2008 Agüero convierte dos goles para eliminar a Brasil en semis de los JJOO que ganaría la Selección y en el mismo partido le hacen un penal para el 3 a 0 final.

La delantera completa de Independiente, presente en la Selección Argentina. Histórico

El 14 de mayo de 1953, un amistoso Internacional no oficial, terminó convirtiéndose en el Día del Futbolista. Fue en un Argentina 3 Inglaterra 1, con goles de Grillo a los 42 y 78 minutos y de Micheli a los 57. El día que los delanteros de Independiente le ganaron a los ingleses, porque era la primera vez que el seleccionado argentino ponía en cancha la delantera completa de un equipo.

Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz, los cinco diablos que fueron elegidos por Stábile. El partido comenzó en desventaja para Argentina hasta que apareció el quinteto de ataque. Desde un ángulo cerrado, Grillo marcaría el famoso “gol imposible” para igualar el partido. En el segundo tiempo un gol de Micheli y otro de Grillo decretarían el primer triunfo ante los inventores del fútbol.

Por eso, cada 14 de mayo se celebra el Día del Futbolista en Argentina. Otro Orgullo Rojo y Nacional.

Metió quinta

“Será siempre Independiente, el Orgullo Nacional”… también el 20 de junio de 1973, que ganaba su primera Copa Interamericana tras vencer en Honduras al local Olimpia.

En el Día de la Bandera, el Rey de Copas ponía bien en alto la insignia argentina, como a lo largo de su gloriosa historia.

Otra copa que tiene a Independiente como su máximo ganador y en la que tampoco perdió finales, aun cediendo la localía en todas sus participaciones. Por esto el Rojo siempre fue dueño del continente en su totalidad, desde el Estrecho de Bering hasta Tierra del Fuego.

El continente del Rey

Al obtener la Libertadores de 1972, Independiente clasificó a la Intercontinental y por primera vez a la Interamericana. Esta Copa fue una competición que enfrentaba al ganador de la Libertadores de América con el Campeón de la Concacaf, la máxima competición de clubes de América del Norte, Centroamérica y Caribe.

El campeón de la Copa de Campeones de la Concacaf de 1972, resultó ser Olimpia, el equipo más grande de Honduras que contaba con varias figuras de su fútbol. Ambos encuentros se disputaron en suelo hondureño por pedido de Olimpia y con el consentimiento de Independiente, otorgando una doble ventaja.

Luego de un viaje agotador de 30 horas producto de muchas demoras, el plantel arribó prácticamente sobre la hora del partido a la ciudad de San Pedro Sula. Pero los Rojos igualmente salieron victoriosos por 2 a 1 con goles de Semenewicz y Maglioni, en un encuentro en el que no tuvo sobresaltos pero tampoco brillo.

La vuelta sería en la capital hondureña, en el Estadio Nacional de Tegucigalpa. En esta oportunidad, los dirigidos por Humberto Maschio, dominaron el partido y se impusieron por 2 a 0 con tantos de Maglioni (goleador de la copa) y Balbuena. De esta manera, dos semanas después de alzar otra Libertadores, el Rey sumaba una nueva copa a su numerosa vitrina.

En la revancha Independiente formó con: Miguel Angel Santoro; Eduardo Comisso, Miguel Angel López (Luis Garisto), Francisco Sá y Ricardo Pavoni; Héctor Martínez, Miguel Raimondo, Alejandro Semenewicz; Agustín Balbuena, Eduardo Maglioni y Mario Mendoza.

Pavoni, Santoro y Comisso levantan la Triple Corona de 1973: Libertadores, Intercontinental e Interamericana

La fama del Rojo era mundial, para confirmarlo alcanza con ver la decepción que sintió el pueblo costarricense al no poder disfrutar del Rey de Copas en su país. Aprovechando la excursión por Centroamérica, Independiente tenía todo arreglado para jugar un amistoso con Herediano y la AFA se lo prohibió. ¡Esta medida llegó a la Asamblea Legislativa Tica! Ahí los diputados criticaron fuertemente la determinación de la AFA. Poco tiempo después, Independiente jugaría en San José con la mismísima Selección de Costa Rica.

Independiente ganó todas las copas en juego de 1973 y 1974, impresionante
La quinta Copa del Rey

Un clásico amateur

El 9 de junio de 1907, por la Tercera Liga, se jugó el primer clásico de Avellaneda que terminaría con un agónico e impensado triunfo de Independiente por 3 a 2.

El héroe fue un prócer histórico del club, Rosendo Degiorgi: fundador, primer presidente, capitán y quien convirtió el gol sobre el final. Un detalle, cuando el capo de Racing (Carbone) le ofreció dinero para alterar el resultado final, Rosendo no aceptó y no vendió el primer triunfo clásico.

Recién llegado a Avellaneda en 1907 Independiente se instaló en el barrio de Crucecita, donde con mucho sacrificio tuvo su quinta cancha en Ocantos al 540. I.F.C no había comenzado nada bien en la división, debutó cayendo 21 a 1 con Atlanta y siguió con derrotas imponentes. Su vecino, en cambio, estaba más asentado y se encontraba entre los mejores equipos del torneo, peleaba los primeros puestos y estaba invicto.

Llegando el día del encuentro, aparecieron pintadas burlonas que hablaban de un “40 a 0”. El claro favorito era Racing Club, por ese entonces rosa y celeste, el equipo de los municipales y que contaba con un status más alto que los Rojos que todavía no eran rojos (su camiseta era blanca) y se harían populares con las clases más bajas. Pero los partidos hay que jugarlos…

Los hermanos Degiorgi miran, años después, el lugar de las pintadas del “40 a 0”

Independiente no llegó a reunir once jugadores para participar en el encuentro, hay que tener en cuenta que eran los primeros años del amateurismo. Entonces Rosendo Degiorgi le propuso jugar amistosamente a Luis Carbone, quien dirigía Racing y sería 6 veces presidente del club.

Era común ceder los puntos en circunstancias así, pero no hubo caso. Carbone y Racing no aceptaron la propuesta, preferían jugar el partido igual para sacar una diferencia importante. Había que conseguir refuerzos, así fue como Rosendo trajo a su hermano menor, invitaron a un chico de la cuarta, llamaron a un vecino para atajar, y más o menos pudieron arreglarse con la siguiente formación: A. Bazarra; E. González y L. Paitz; F. Zetti, J. Hermida y M. Degeorgi; A. Pomarini, A. Arregui, J. Tagliaferro, M. Pelufo y R. Degeorgi.

El match, dirigido por L. Watson, comenzó con sorpresa: en el primer tiempo Independiente ya ganaba 2 a 0 con goles de Tagliaferro y Arregui. Recién en el complemento Racing pudo igualar. No se esperaba un juego tan parejo y mucho menos con lo que sucedería al final. Luego de una jugada de Pomarini; nuestro fundador, R. Degiorgi, impacta a la carrera para marcar el gol del triunfo del Independiente Football Club.

Finalizado el encuentro ocurrió otro hecho impensado, se acercó la misma persona que no había aceptado los puntos, con la intención de comprar el resultado. La respuesta de Degiorgi demuestra como debía tomarse en realidad el amateurismo: “Acá no habrá arreglo. Hace dos horas ofrecí los puntos y ustedes lo rechazaron con el solo propósito de que sufriéramos una derrota de esas que hacen época. Este triunfo, fruto de la justicia, no se vende: el amor propio ante todo”. Un orgullo rojo.

Los principales hombres de Independiente, señalan una victoria contra su clásico rival

Antes de llegar a Primera División, Independiente le ganó 7 veces a Racing (con 3 goleadas) y apenas perdió 3 partidos.

La historia te dice quien sos, y en este caso marca un poco lo que iban a ser los dos clubes.

La Crucecita, la quinta cancha de Independiente 1907-08

“Se mira y no se toca”

Con la obtención de la Libertadores del 73 ante Colo Colo en Montevideo, Ver nota nació el tradicional cantito de “La Copa se mira y no se toca”. ¿Por quién más podía ser? El mismo cuadro de la mística copera, el del célebre mote bien ganado de Rey de Copas, el de la simpática leyenda y tan reproducida “Traigan vino que copas sobran”…

Como todo lo copero, nació por Independiente. Aquí la historia de una famosa frase, relacionada a las conquistas del Rey en la década del 70, que después se popularizó en todo el mundo.

El festejo de la Libertadores de 1972 en una revista partidaria de la época

El orígen tiene que ver con lo geográfico, ya que la Copa Libertadores de América fue dominada desde sus comienzos por equipos del Atlántico: Argentina, Uruguay y Brasil. Hasta 1972 ningún equipo del Pacífico había
llegado a una final, y el primero fue Universitario de Perú que cayó ante Independiente.

Al año siguiente llegó a la final un equipo chileno, Colo Colo, también de la zona. En este partido aparece el cántico. La copa se mira y no se toca, no se iba a ir para el lado del Pacífico, se la queda Independiente. Y así fue.

Santoro y Pavoni con la Copa del 73

Con ese canto, la hinchada roja pasó a intimidar a sus rivales en las copas. En Avellaneda era casi invencible y su gente lo hacía sentir. El siguiente equipo del Pacífico en llegar a la final sería Unión Española de Chile en 1975, que tuvo la misma suerte que los demás. Volvió a caer y también contra Independiente, que a esa altura ganaba su cuarta Libertadores consecutiva.

Se mira y no se toca, Correo Independiente (1975)

La Libertadores ya la había ganado un equipo paraguayo, Olimpia en 1979, pero sin ser considerado del Pacífico. Recién una década más tarde, en 1989, se dio que un cuadro de esa zona pueda ganar la Copa, Atlético Nacional de Colombia.

La frase no solo que no quedó en el olvido, sino que se popularizó y siguió vigente hasta nuestros días.

Repercusión de la frase en todo el planeta

Incluso se creó el mito de que una copa no debía tocarse antes de salir campeón, que traía mala suerte y quien lo hiciera se iría derrotado.

La “maldición” de tocar la copa antes de tiempo

Si bien hubo algunos casos de jugadores que tocaron la copa y sus equipos ganaron, por cábala la mayoría prefiere no hacerlo. Cuando sucede se habla demasiado del tema…

Otro de los casos donde un jugador toca la copa y su equipo pierde la final

La copa se mira y no se toca es una de las tantas frases conocidas por Independiente, que es sinónimo de copas.

El querido Luli

El 6 de junio de 1963 nacía en Gualeguaychú un emblema del club. Guillermo Daniel Ríos, un marcador de punta siempre fiel a la camiseta Roja, siendo uno de los jugadores en hacer toda su carrera en Independiente.

Fueron 358 encuentros entre 1984 y 1997, 337 en primera y 21 por torneos internacionales, convirtiéndose en uno de los jugadores con más partidos disputados en la historia del club.

Trece años defendiendo nuestro escudo con humildad y esfuerzo, conociendo sus limitaciones, siempre dejando todo por Independiente. Por eso siempre terminaba jugando a pesar de los refuerzos que llegaban, a priori de más nivel. El Luli, el querido Luli Ríos, siempre finalizaba en alguna posición (porque lo hizo en varias) de la alineación Roja.

Debutó en 1984 y formó parte del plantel que ganó todo ese año. Consiguió dos campeonatos locales, el del 88-89 con el Indio Solari y el del 94 con Brindisi. Y le dio al Rey cinco de sus Copas. La Libertadores e Intercontinental del 84, las Supercopas del 94-95 y la Recopa en Japón ante Vélez.

El Luli Ríos celebra el Torneo Clausura de 1994 junto a Daniel Garnero

El zurdo se dio el gusto de hacer tres goles en su carrera, dos de ellos golazos en goleadas inolvidables. Uno ante Boca en un 5 a 2 como locales en el torneo 86-87 y el otro ante Gimnasia en el Bosque, metiendo con una bomba de derecha el empate en un partido que había empezado complicado y terminó 5 a 1, siendo la antesala del 4 a 0 ante Huracán que nos dio el título del 94.

El defensor fue uno de los elegidos en el ránking de los mejores de esa línea en la historia de Independiente. Ver el ránking

Salud querido Luli, la gloria es eterna.

La Caldera del Diablo

Hace hoy exactamente dos décadas, por el Clausura 1999, Independiente vencía a Boca Juniors en un partido inolvidable por varios motivos.

El equipo de Carlos Bianchi llegaba con un impresionante récord de 40 partidos invicto y estaba a punto de consagrarse Bicampeón dos fechas antes del final, de hecho lo logró minutos después de comenzado el encuentro. Pero en la Doble Visera lo esperaba papá, con un Calderón intratable.

El goleador del torneo la rompió toda en aquel clásico y gracias a su poder de fuego el equipo de Menotti borró de la cancha desde el inicio al Xeneize. A los seis minutos Caldera marcó el primero de sus tres goles y cuatro después Scoponi le atajó un penal a Palermo. Por esa vía llegó el segundo de José Luis a los 12 para poner el dos a cero con el que terminó el primer tiempo.

En el complemento Víctor López aumentó las cifras y cuando faltaban quince minutos, Calderón decoró el resultado con un gol impresionante de mitad de cancha. Un 4 a 0 que quedó en la historia, por el contexto y el disparo del centro delantero Rojo.

El equipo de Menotti formó esa tarde con: Scoponi; Ramírez, Rotchen, Milito, Díaz; Cascini, Cambiasso, Hanuch (Guerrero), López; Garnero y Calderón.

Vale cuatro

El 6 de junio de 1973, Independiente ganaba su cuarta Libertadores de América. El Rey de Copas repetía el título luego de vencer en la final a Colo Colo de Chile, en un desempate disputado en Montevideo.

De esta forma, el equipo de Humberto Maschio (ídolo racinguista) lograba también la clasificación a la Copa Intercontinental y a la Segunda Fase de la Libertadores 1974.

El once titular en Montevideo. Arriba: Comisso, Raimondo, Santoro, Sá, López y Pavoni
Abajo: Bertoni, Galván, Maglioni, Semenewicz y Mendoza.

Con la tercera en casa Ver nota Independiente ingresó a la Copa Libertadores como campeón vigente, evitando así la Primera Fase. En el grupo de segunda ronda, como era habitual, se enfrentaban grandes equipos. Sus oponentes fueron el San Lorenzo bicampeón argentino y el Millonarios campeón colombiano, que habían ganado muy bien sus grupos.

Los primeros partidos fueron contra Millonarios. En Colombia fue derrota 1 a 0 y en Avellaneda fue triunfo 2 a 0 con goles de Pavoni y Balbuena. Como San Lorenzo obtuvo un valioso empate en Bogotá y derrotó de local a los colombianos por 2 a 0, el finalista iba a salir de los cruces entre los equipos argentinos.

Los duelos entre argentinos y colombianos en Buenos Aires, Millonarios cayó 2-0 con ambos

Por los resultados frente a Millonarios, el Cuervo estaba mejor parado para la definición. Un triunfo del local en El Gasómetro, colocaba en la final al campeón argentino, que venía de ganar invicto el Nacional 72 y de obtener el Metropolitano del mismo año. Pero para matar al Rey en una copa…

En el Gasómetro empatarían 2 a 2, a pesar de que Independiente estuvo arriba dos veces en el marcador con goles de Balbuena y Giachello. Con este resultado se definía el grupo en Avellaneda.

Al Rojo no le quedaba otra que ganar para ser finalista, a San Lorenzo ahora le alcanzaba con un empate, aunque debía visitar la Doble Visera, donde el dueño de casa era casi invencible. Independiente iba a lograr imponerse con un gol de Giachello en los primeros minutos del segundo tiempo.

En el otro grupo, Colo Colo dejaba en el camino a Cerro Porteño y Botafogo. El campeón chileno tuvo probablemente el mejor equipo en la historia de su país. Chile atravesaba un momento delicado y se dice que ese equipo pudo retrasar el golpe de estado por unos meses. En este contexto, el país entero estaba con Colo Colo.

La final de ida se jugó en Avellaneda. Promediando el segundo tiempo llegaron juntos los dos goles del partido, primero Sá en contra y después Mendoza metiendo al arquero en un arco y un gol que aún genera polémica, al ser falta contra el guardameta visitante, algo que generó una reacción violenta que el árbitro no vio. A pesar de todo esto, el empate era un buen resultado para el conjunto chileno que definía en el Estadio Nacional.

Su público un poco se sentía campeón antes de tiempo. La euforia sobrepasó los límites con las agresiones que sufrieron los jugadores de Independiente en Santiago. Luego de un gol mal anulado al local, la revancha terminó 0-0 y la finalísima se iba a jugar en Uruguay.

Cerca de 25.000 hinchas de Independiente viajaron a Montevideo, 190.000 personas asistieron a las 3 finales. Y pese a tener los Rojos jugadores uruguayos en el equipo, el público local se inclinó por los chilenos, por la idea que tuvieron de ingresar al campo junto al arriero (chileno) que encontró a los sobrevivientes (uruguayos) de la Tragedia de Los Andes.

Giachello convierte el gol de la copa y lo festeja al grito de “Soy un fenómeno, soy un fenómeno”

Empezó ganando Independiente con un gol de Mendoza. Antes del final del primer tiempo empataría Caszely, un muy buen delantero que fue el goleador de la copa. En el segundo tiempo, el Bocha Maschio ponía a Giachello, que venía de marcarle goles importantes a San Lorenzo. Y mandaba a la cancha, por primera vez en copas internacionales, a un chico que también se apodaba Bocha, un tal Bochini. Los 90 terminaron 1 a 1 con el Rojo jugando mejor, pero restaba el alargue.

El Rey fue por todo en el tiempo extra. Los cambios serían clave porque Bochini aportaría desequilibrio y Giachello gol, el gol del título después de mil rebotes. Pudo ser mayor la diferencia pero Independiente no pudo concretar algunas jugadas de peligro y el árbitro sancionó afuera del área una falta al mismo Giachello, que había sido claramente adentro. Dos a uno final y una copa más para el Orgullo Nacional.

Con esta copa, los más ganadores de América pasaron a ser Independiente y el gran Pepé Santoro. Nadie más que ellos tenía 4 Libertadores. Luego con los años, otros jugadores (también rojos) lograrían ser los más ganadores de la copa por detrás de Independiente.

El Rey de Copas, que ya era el máximo ganador de su copa, desde esa noche lleva 46 años liderando en soledad…

Mirá este imperdible video de las tres finales de la cuenta Estadísticas CAI:

El Rey Polaco

El 1° de junio de 1949 nacía Alejandro Semenewicz, uno de los jugadores más ganadores en la historia del Rey de Copas. El Polaco ganó 4 copas Libertadores, 1 Intercontinental, 2 campeonatos locales y 3 Interamericanas.

Alejandro Semenewicz - foto.jpg

Llegó en 1970, proveniente del Deportivo Morón. No tardaría demasiado en convertirse en un ídolo Rojo. Jugó 266 partidos en Independiente y convirtió 6 goles. Sus buenos rendimientos lo llevaron a la Selección Argentina en 1972.

1973 equipo vs San Lorenzo - Semenewicz.jpg

Semenewicz fue un volante de mucha entrega, que no tenía problemas en jugar de central cuando lo necesitaban en la defensa. Era el pulmón del equipo, un perro de presa que no paraba de correr. “Pastoriza organizaba, Raimondo pensaba y yo corría”, decía refiriéndose al gran mediocampo
rojo de comienzos de los 70. También fue un jugador inteligente y temperamental.

1972 campeón Libertadores equipo.jpg

Verdadero multicampeón que sumó 10 títulos en total y siempre ganó algo en cada una de sus 7 temporadas en el club:

  • Metropolitano 1970
  • Metropolitano 1971
  • Libertadores 1972
  • Libertadores 1973
  • Interamericana 1973
  • Intercontinental 1973
  • Libertadores 1974
  • Interamericana 1974
  • Libertadores 1975
  • Interamericana 1976

Un Orgullo Rojo que dejó todo con la camiseta del Rey de Copas.
¡Feliz cumpleaños Polaco!

Comienzo de la película Papeles en el viento

El gran Chirola

El 29 de mayo de 1946 nacía Héctor Casimiro Yazalde, uno de los grandes goleadores que vistió la camiseta de Independiente.
Con los Diablos Rojos fue campeón del Nacional 1967 y del Metropolitano 1970. Tuvo un promedio de gol altísimo, producto de 72 gritos en 113 partidos.

Héctor Yazalde - foto.jpg

Chirola llegó del humilde Club Piraña para formar parte de una de las grandes delanteras del club, junto a Bernao, Savoy, Artime y Tarabini.

Campeón en su primera temporada en Independiente, el aplastante Nacional 67. Yazalde fue el segundo goleador del equipo y del campeonato, con 10 goles, apenas un gol menos que Luis Artime.

Campeón Nacional 1967 - Delantera con Savoy, Bernao, Artime, Yazalde yTarabini.jpg

Yazalde terminó siendo el héroe del Metropolitano 1970. Convirtió el tanto del título, nada menos que contra Racing en El Cilindro para dar vuelta un partido muy difícil. También fue uno de los goleadores del campeón.

Sería elegido el mejor futbolista argentino de 1970, en el marco de los Premios Olimpia. Fue el primero en recibir el premio, que luego ganaron otros jugadores de Independiente: Pastoriza (1971), Raimondo (1974), Bochini (1983), Alfaro Moreno (1989), Islas (1992) y Milito (2002).

En 1971 marcharía a Portugal, a convertirse en ídolo del Sporting de Lisboa.
Un Orgullo Rojo, ya que Chirola Yazalde fue el primer argentino en ganar la Bota de Oro en Europa. El otro sería un tal Lionel Messi, quien recién en 2012 pudo superar sus 46 goles de 1973/74. Otro exIndependiente que ganó la Bota de Oro fue el uruguayo Diego Forlán, quien jugando en España la obtuvo en 2005 y 2009.

chirola yazalde bota de oro record messi.jpg

Primer título amateur

El 27 de mayo de 1923, Independiente ganó su primer campeonato en el amateurismo. El equipo finalizó cuatro puntos por encima de River Plate y con una diferencia de gol muy amplia respecto a sus seguidores.

Una gran campaña que tuvo a un Manuel Seoane imparable, ya que sus 55 goles fueron todo un récord.

Arriba: Chiarella, Pérez, Ferro, Isusi, Ucar y Scoffano.
Abajo: Canaveri, Lalín, López, Ravaschino y Orsi.

El primer campeonato de liga para Independiente se hacía desear. En 1912, año en que le impiden el ascenso a la máxima categoría con una maniobra vergonzosa, se prescindió de la AAF (Asociación Argentina de Football) y se sumó a otros equipos para darle inicio a la Federación Argentina de Football. La FAF fue una liga disidente, en tiempos amateurs era común el fútbol con dos asociaciones enfrentadas.

En su primer torneo en 1ra, el Rojo finalizó puntero y por la regla del goal average era campeón. Sin embargo, como había enfrentado en la última fecha a un rival disminuido, en un acto muy noble le ofreció un desempate al segundo. No recibió el mismo trato, primero al ser víctima de un arbitraje escandaloso que le impidió ganar el partido por 2 a 1 y le expulsó a tres de sus jugadores, y luego por la resolución que le entregó el título en bandeja al club Porteño, quien había renunciado a su derecho al mismo.

Las asociaciones del fútbol argentino se unieron en 1915. En 1919, Independiente marchaba primero en un campeonato demasiado irregular en el que los equipos tenían distinta cantidad de partidos y en 5 meses y medio los que más juegos tenían, apenas llegaban a 8. Por esos años era muy común este tipo de irregularidades.

El campeonato de 1919 fue anulado y no hubo título para el equipo puntero.

Independiente y varios equipos volvieron a constituir una liga disidente: la Asociación Amateurs de Football (AAmF).

En un torneo organizado por esta entidad, llegaría el primer campeonato de los Rojos. No sería el primer título importante porque en la década del 10, Independiente ya contaba con logros coperos de un valor similar al campeonato de liga: Copa Competencia de La Nación, Copa Competencia Jockey Club y Copa de Honor MCBA.

Manuel Seoane, máximo goleador del amateurismo argentino, fue récord con 55 goles en 1922

Los futuros Diablos Rojos tuvieron un gran rendimiento en el campeonato de 1922 y ganaron 30 de los 40 partidos, con 5 empates y 5 derrotas.


Independiente fue un campeón contundente, convirtió  97 goles gracias al aporte de su gran delantera que ya contaba con Canaveri, Lalín, Seoane y Orsi.

Seguiría ganando títulos y siendo protagonista por esos años, logró un tricampeonato de lujo de la Copa Competencia.

Si no repitió el campeonato de 1923, fue por suspensiones graves y fallos muy polémicos del Tribunal de Disciplina cuando se encaminaba a un nuevo título. Uno de los jugadores más perjudicados fue su figura Seoane, que se trataba del mejor jugador del amateurismo argentino, suspendido por un año.

A los Rojos le dieron un partido por perdido, hubo protestas, hasta un encuentro al que no se presentó. De esa manera no salió campeón y quedó apenas 3 puntos por debajo de San Lorenzo, al que superaba ampliamente en la diferencia de gol.

Por este motivo se vería también perjudicado en los torneos siguientes, que lo tenían como principal animador.

Fueron tiempos muy duros en los que sucedieron situaciones insólitas, como así también fueron constantes los enfrentamientos de Independiente con el poder. Tanto se sintió ese lapso de 1923 a 1925, que recién en 1926 volvería a juntarse la gran delantera para salir campeón invicto y ganarse el apodo del club…

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