Una Soñora noche

Independiente volvió a las noches de copas y también al triunfo frente a Fortaleza después del papelón en el Cilindro. Igualmente, el resultado no es del todo convincente. Un 1 a 0 en una serie de 180’ que se define en Brasil tiene gusto a poco.  

La actuación del equipo no fue la mejor, de hecho, gracias a las malas definiciones del rival, un poco de suerte y a un Martín Campaña iluminado es que el partido, como mínimo, no fue empate. Tuvo dos paradas, una dentro del área y otra que saca por arriba del travesaño, y 3 despejes que fueron claves en el resultado final  

Yendo al juego de los dirigidos por Lucas Pusineri, en el 53% de la posesión del partido el que más influencia tuvo con los toques y los pases completados fue Lucas Romero: 74 y 95% (62/65). Pero, al que hay que destacar en todos los números en general es a Alan Soñora que jugó su primer partido titular en el Rojo. El oriundo de Nueva York jugó los 90 minutos y tocó 75 pelotas,  dio 49 pases correctos de 53 intentados (92%), de las dos veces que intentó regatear lo logró con éxito y ganó 5 duelos de 9 disputados. Todo esto lo acompañó con visión de juego, ubicación en la cancha y hacer jugar a sus compañeros. Para cerrar con la línea del medio, Domingo Blanco fue, de los tres, el que menos pases completó pero a su favor los tres que fueron en largo – es decir, en el tercio final de la cancha – fueron aciertos. También fue superior en los mano a mano: ganó siempre en la gambeta (5/5).

El que no tuvo un buen partido fue Benítez. Había arrancado bien, punzante y con ganas de ser determinante pero se desdibujó. En los 71 minutos jugados tocó 57 pelotas, apenas 10 más de las que tuvo Sánchez Miño que estuvo presente 44’. Solo acertó el 65% de los pases intentados, no fue preciso en los centros y solo completó 1 regate de 3. Perdió 23 pelotas. El otro al que los números no lo acompañan es Leandro Fernández pero tiene a su favor que fue determinante en el resultado con su gol. 22 toques, 7 pases precisos de 11, 2 disparos al arco, uno fuera, intentó 3 centros y no dio en el blanco en ninguno.

De los de atrás, más allá de la expulsión infantil de Juan Sánchez Miño, Barboza tuvo una noche complicada. Se mandó varias macanas en salida y le ganaron la espalda unas 5 veces. De los 5 duelos disputados, triunfó en 2 –uno aéreo-. Recuperó 4 pelotas. Fabricio Bustos y Alan Franco fueron los líderes en ese aspecto, con 9 y 8 recuperaciones respectivamente. También en materia de duelos, con 73% y 77% de efectividad. El central fue el líder del equipo en cantidad de pelotas tocadas con 83. Y lo más destacable es que de los 9 pases en largo que intentó acertó en 5, lo cual remarca la importancia del defensor en el ataque de Independiente.

Como siempre digo, estos datos son un porcentaje del juego y lo que realmente pesa es la claridad a la hora de desenvolverse. Ayer los hombres de Pusineri no brillaron y a este partido le faltan 90 minutos.

Orden, simpleza y contundencia

Independiente ganó, gustó y goleó como hace mucho no veíamos. Al juego ordenado se sumaron cinco goles y un montón de otros números que condimentan la buena labor del equipo de Lucas Pusineri.  Por eso, a continuación, vamos a repasar algunos de ellos.  

Fabricio Bustos, que una de las mejores características que tiene es su colaboración en el ataque, fue el que más pelotas tocó: 70. Y no sólo eso, también con 11 lidera la tabla de recuperaciones.

Por otro lado, Cecilio Domínguez, uno de los más cuestionados desde que llegó al club, fue el que más pases completó con un promedio del 90%. Y si hablamos de pases determinantes en la creación, acertó todos los hechos en el último tercio del campo de juego.

En materia de duelos disputados, la línea del fondo pudo ganar 19 mano a mano. Pero el que  tuvo una gran labor individual en el tema fue Domingo Blanco: con ocho fue el que más ganó, todos en el suelo.

Si hablamos del otro cinco, Lucas Romero, podemos decir que venía de un partido flojo contra Boca, pero el sábado fue al que mejor le fue en cantidad-calidad, de 37 intentos de pases acertó en un 82%.

Desde el punto de vista efectivo, el que más contribuyó en la abundante victoria fue Leandro Fernández. Participó activamente en 3 de los 5 goles. Uno vino de su autoría mientras que los otros dos fueron a través de sus asistencias. Ni hablar de la del gol de Silvio Romero, donde a mi entender, hay que darle un gran porcentaje por lo bien que leyó la jugada y como colocó la pelota para que el goleador de Independiente quede de frente al arco y no perdone. Ah, ¿Y si Andrés Roa conectaba el pase en el área? Pf.

También hay que dedicarle unas líneas a la valla en cero. Martín Campaña, mayor responsable, respondió siempre que se lo necesitó: tuvo 4 paradas claves. Pero también tuvo ayuda de sus compañeros, vimos a Alexander Barboza y Juan Sánchez Miño tan comprometidos que llegaron los dos juntos a evitar el ingreso de una pelota pero el que se llevó el despeje fue el lateral izquierdo.

Para cerrar, no está de más aclarar que estos números estadísticos sólo ayudan a esclarecer el desempeño individual y grupal, pero son un porcentaje del juego propiamente dicho ya que lo conceptual de lo realizado es lo que cuenta, y como ya sabemos Independiente lo logró en todas sus líneas. Orden, simpleza y contundencia. 

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