El equipo de los millones…de lamentos

Un papelón. No existe mejor definición para la paupérrima presentación de Independiente en la altura de Quito. Si el duelo de vuelta frente a Universidad Católica había sido, sobre todo en el final, un claro llamado de atención sobre lo que NO había que hacer para terminar sufriendo más de la cuenta, el partido de anoche fue la mera continuación con el final más esperado posible. Porque si bien perder está dentro del libreto de posibilidades, la manera en la que el equipo de Beccacece se despidió de esta Sudamericana (de las más accesibles, no hace falta ni aclararlo) fue realmente desastroza. Prácticamente no atacó, terminó pidiendo con urgencia el final del primer tiempo y se replegó al máximo durante los 30′ iniciales del complemento (hasta que finalmente le convirtieron). 


Un equipo que gastó 14 millones de dólares en refuerzos no se puede dar el lujo de jugarse el partido más importante -hasta aquí- del semestre con Francisco Pizzini como su carta de ataque. No se puede seguir confiando en jugadores como Martín Benítez para salvar una clasificación (y basta de robar con el gol a Atlético Tucumán). El centro perfecto que le tiró a Sánchez en la ida para el gol de los ecuatorianos fue uno de los principales factores para que la ilusión se vaya por la tubería. También hay errores (groseros) del entrenador y su planteo en la vuelta, por supuesto. Salió a jugar sin la idea ofensiva de juego a la que acostumbra desde el vamos: otra vez sin nueve. Se acordó de atacar a los 80′ de partido y con el resultado en contra (es insólito que Romero haya jugado apenas los últimos 7′). Y ni así generó una situación concreta para empatar el partido y avanzar de ronda. 


¿Cuál será la excusa ahora? ¿La altura? Si Independiente sigue gastando y gastando en cada mercado de pases para terminar jugando los partidos con tipos como Benítez y Pizzini (como en las peores épocas, eh) la cosa va a estar difícil. Basta de mirar para otro lado. Basta de aplaudir, bancar y mirar para otro lado. Es inentendible como se deposita tanta confianza en futbolistas así mientras que Roa, por ejemplo, sumó 11′ y con las ‘papas quemando’ (así y todo hizo más que el bajísimo Cecilio Domínguez). Si la gente estaba ilusionada con el plantel que se estaba formando, con la propuesta vertical de Beccacece y su seductora metodología de “atacar, atacar y atacar”, lo de ayer destruyó completamente todo. Quedan dos competencias en juego para Independiente. A enfocarse en ellas…

Var

Sólo en Independiente

Hay ocasiones en las que cuesta demasiado hallarle una explicación lógica a las situaciones adversas. Usted podrá decir “Independiente ganó, ¿de qué habla este muchacho?”, pero la realidad marca que no solo pudo lograrlo sufriendo hasta al último minuto, sino que también va a Ecuador con una ventaja algo más complicada que en la fase anterior. 


Desde aquel Maracanazo, ya hay varios antecedentes notables de fallos arbitrales que perjudicaron a Independiente en competencias internacionales (llámese Recopa Sudamericana, Copa Libertadores o Sudamericana). Y algunos, como el de anoche, son muy rebuscados.

Parece como si solo pudiera (o debiera) pasarnos a nosotros esto de gritar un gol, abrazarnos con nuestra gente, ver a los jugadores festejando, cantar a estadio lleno con la ilusión renovada y ver como se nos escurre rápidamente todo de las manos. Es cierto que el uso de la tecnología en el fútbol apareció como un recurso innovador que busca minimizar errores arbitrales, pero en la mayoría de los casos reivindica el pensamiento popular sobre las conspiraciones evidentes contra algunas instituciones. Cualquier hincha de Independiente estaría muy seguro de que el gol que le anularon a Chávez hubiese tenido otra fortuna si hubiese sido del rival. ¿O no? En fin; una más, y van..

Ahora bien, buscarle una explicación acorde a acciones como la del gol de Independiente del Valle puede ser un laberinto sin salida. Es increíble lo de Benítez. Realmente increíble. Uno se puede equivocar, al fin y al cabo, todos somos humanos. Pero lo de este chico ya no tiene argumento lógico.

La jugada había terminado, el peligro de ataque del rival estaba controlado cuando la pelota sale por el carril izquierdo. ¿Alguien puede, en su sano juicio, explicar por qué Benítez TIRA UN CENTRO ATRÁS Y ASISTE PERFECTAMENTE a Sánchez para que abra el marcador? Es inentendible. Tanto como seguir viéndolo como titular junto a jugadores como Pizzini. Y más inentendible aún es que lo hayan premiado con el tema de la 10 y todo el circo que gestaron alrededor de ello, pero no viene al caso hoy. Sobra decir que el deseo de todos es verlo triunfar y levantar su nivel de una vez por todas, pero desapareció automáticamente después de esa insólita jugada y prácticamente no volvió a intervenir de manera efectiva en el juego (solo con una asistencia a Palacios). ¿Lo peor? Jugó todo el partido. Solo en Independiente…

El Chino Romero se merece un párrafo aparte en esta historia, por haber encabezado esa remontada obligatoria a fuerza de goles. Gran intervención en la jugada del penal, mejor definición desde los 12 pasos y excelente anticipo en el agónico tanto del triunfo para que Independiente vaya con una ventaja -por más mínima que sea- al Olímpico de Atahualpa. En lineas generales, el equipo de Beccacece hizo un buen partido, con su característico juego ofensivo que ya empieza a ser una realidad y con un Palacios muy encendido. Pero el aporte de Romero fue tan significativo como el sufrimiento que tuvieron que pasar los hinchas para poder celebrar otra victoria en casa. ¿Quiere noches de Copa así? ¡Venga a Avellaneda! Solo en Independiente pasan estas cosas.

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