Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostramos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más” y hasta rompió el carnet en medio de una calentura; sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tenía algún vago recuerdo del 95, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Después del penal de Tuzzio gritó su primera Copa, aunque la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas fue la última abrazado a su abuelo en el mismísimo Maracaná. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con Pocho, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

-Entre que bajamos el nivel y lo del árbitro uruguayo con los brazucas no embocamos una abuelo, estamos como los delanteros del Rojo.

-Dejá de buscar excusas nene, los árbitros son malos, a favor y en contra, sino mirá la de Verón con Boca.

-Pero si no fue mano, ¿de qué hablás?

-Ya lo se, pero si nos estarían perjudicando (aclaración: Pocho dijo cagando, pero en Orgullo Rojo no ponemos palabrotas) le hubieran dado el penal y no lo hicieron.

-Se la cobraron con creces con Corinthians… Hasta el empate nos servía ese día y lo hicimos, pero lo anularon.

-La única verdad es que el equipo es un desastre, hace rato lo sabemos y no lo queremos ver, porque todavía nos dura la sonrisa del Maracaná. Mientras tanto estamos afuera de la zona de clasificación a la Libertadores del año que viene y en la actual últimos en un grupo en el que juega un equipo de Venezuela con nombre de mina.

-Es cierto, estamos a un punto nomás de clasificar a la del 2019 y con un partido menos cuartos en el grupo. Pero también es verdad que dependemos de nosotros y que hace unos años este contexto era impensable y ahora suena a poco. La confianza está intacta.

-¿Intacta? Perdieron la Recopa por hacerse expulsar en las dos finales y están jugando mal desde el Maracaná en adelante. Desde que se fue Kohan no levanta las piernas en el segundo tiempo el equipo.

-Dejá de comprarle humo al periodismo abuelo, haceme el favor. La caída es futbolística, no física, eso es todo chamuyo. Y la confianza sigue intacta no por una cuestión de fe, sino porque sabemos perfectamente que Campaña no es el de esta semana, que Bustos no es el del lunes, ni Meza, ni el Puma y así con el resto. Nos dieron una alegría enorme hace poco, estoy a muerte con este equipo y con este DT que nos devolvió la identidad.

-Si, y también nos hizo gastar quince palos en refuerzos que lo único que hicieron fue subirme la presión. ¿Me decís que hacemos con Gaibor y los Romeros?

-Lo mismo que con Rigoni, Meza, Miño y el Puma por ejemplo. Esperarlos y confiar. ¿Vos te olvidás lo que decías de ellos? Yo no eh…

-Esperemos que le salga bien, porque con lo que gastó no va a volver a pedir jugadores en esos puestos y si siguen sin rendir nos va a ir mal en el otro semestre también.

-Lo mismo decías hace un año y terminaste el 2017 haciéndote pis de la alegría en Río.

-Me hiciste agarrar ganas.

-¿De dar otra vuelta? Que vivo…

-No, de ir al baño.

-Andá, andá al baño abuelo (aclaración: en realidad Nico lo mandó a cagar, pero en Orgullo Rojo nos parece fuerte esa frase).

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostramos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más” y hasta rompió el carnet en medio de una calentura; sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tenía algún vago recuerdo del 95, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Después del penal de Tuzzio gritó su primera Copa, aunque la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas fue la última abrazado a su abuelo en el mismísimo Maracaná. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con Pocho, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

N- Porque tenemo’ aguante, aguante de verdad, volvimo’ a dar la vuelta, en el Maracaná… No lo puedo creer todavía abuelo, aún me dura la alegría, no se me borra la sonrisa nunca más.

P- A mi lo que me dura es la resaca de las fiestas y lo que no puedo creer es que después de esa noche no nos dura la sonrisa porque en el club se siguen haciendo las cosas mal. Ya me hicieron calentar de nuevo.

N- Aflojá un poco viejo, hace tres semanas estabas llorando conmigo en Brasil, que ciclotimia incurable la tuya eh.

P- Si, como la del técnico…

N- Vos no tenés a la familia yendo de un lado al otro en patrullero, ¿tanto quilombo porque decidió una cosa y se arrepintió? En el gobierno lo hacen todo el tiempo.

P- Como aprovechás para meter púa eh. El quilombo lo hizo él, no yo. Con su partida, con los dirigentes, con Kohan, con Erviti, con la lista negra. Estábamos de fiesta y ahora no sabemos como va a repercutir todo esto en un plantel campeón, una lástima.

N- Con Kohan se distanció como pasa en la mayoría de las parejas, ¿o a vos con la abuela no te pasó? Erviti es un exjugador, quedó demostrado que no puede jugar en el Rojo, no hacen falta extras para que merezca irse. ¿Y de que lista hablás? Dejá de comprarle pescado podrido al periodismo, por favor.

P- ¿Vos decís que Kohan rompía tanto las pelotas como tu abuela? No creo… A lo que voy es que suena raro que se pelee en todos lados con la gente que lo rodea, yo se que no hay que creer todo lo que se publica, pero las peleas a lo largo del tiempo son ciertas. Como con Erviti, el problema no es que se vaya, de hecho me alegra, el tema son las formas. Que se yo, tengo miedo que se pierda la buena onda que se generó. Ya bastante perdimos regalando jugadores y prestigio como club.

N- Acabamos de salir campeones, ¿tomaste la pastilla hoy?

P- Estoy hablando de la economía, no mezcles las cosas. Regalaron a Rigoni, ni sabemos en cuanto lo vendieron al que hoy es titular y la está rompiendo en Rusia, mientras que Driussi lo mira sentado desde el banco. ¿Sabés a cuanto lo vendió River? Después, una vez que teníamos un capitán como la gente lo rifaron a Holanda y gastaron la mitad de lo que nos pagaron por el emblema del equipo en un porcentaje de… ¿Cómo se llama? ¿Romero? Dejame de joder… Y ahora un pibe de 18 años nos hace quedar mal y ni va a los entrenamientos. ¿Cómo le va a faltar el respeto así a Independiente?

N- Cuando los jugadores se quieren ir no hay mucho por hacer abuelo, lamentablemente es así.

P- Somos Independiente, no Santamarina, y acabamos de salir campeones, mirá si no vamos a poder hacer nada. Eso es justificar la inoperancia, nada más.

N- Rigoni no era todo nuestro, se quería ir y Belgrano presionaba también. Ni Holan lo pudo convencer. Algo que si logró hacer con Taglia y salió perfecto, porque se quería ir hace rato y se fue ahora campeón. Y Barquito lo mismo, se quiere ir, hay que entenderlo.

P- El que tiene que entender donde está es él, no puede hacer cualquier cosa.


N- En el Maracaná tampoco sabía donde estaba e hizo cualquier cosa, ahí no te vi protestando.

P- Justamente por eso, la rompió en una final, no se puede ir a esa liga de retirados a esta edad y nosotros no podemos regalar a una de las figuras del fútbol argentino.

N- ¿Te parece que 15 millones quedándote un porcentaje es regalarlo? Es la segunda venta más importante en la historia del club. Hace seis meses lo miraba de reojo la gente eh, no te olvides. Mirá si se queda y pasa lo mismo, o se lesiona. El pibe se quiere ir, la familia se quiere salvar, no está mal.

P- Lo que está mal es que no vaya a entrenar y que los dirigentes no puedan solucionar este tipo de situaciones. Sientan un precedente muy peligroso. Si otros jugadores se quieren ir, ¿faltan al entrenamiento y listo? Sentate y negociá, arreglá un buen contrato y listo.

N- Qué fácil la hacés, sos un crack… ¿Vos creés que no lo intentaron eso? Además, te hago la misma pregunta, ¿le vas a mejorar el contrato automáticamente a todos los jugadores que faltan a entrenar? Pasó Cantero y dijo que serías un buen Presidente vos… Los jugadores si se quieren ir de los clubes se terminan yendo, no hay mucho por hacer.

P- Si me pasa cerca ese inútil lo fajo. En un club serio no pasa, Marcone hace años que quiere venir y sin embargo sigue en Lanús.

N- Avisale a ese club serio que se le escapó el máximo ídolo, ¿o ni te enteraste de Sand? ¿Y los Chinos también son poco serios? Porque el jugador del sueldo volvió a la Bosta… Cada caso es diferente, entendelo.

P- Acá los casos son todos iguales, siempre se nos van los buenos jugadores.

N- Estamos hablando de mucha plata que entró después de muchos años sin ventas ni ofertas casi. El año pasado se valorizó enormemente un plantel que estaba en mitad de tabla. Todo Holan abuelo, como el hashtag.

P- ¿Eh?

N- Jaja, no importa.

P- Que se yo lo que decís, todo Rojo.

N- Todo Rojo

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostraremos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más” y hasta rompió el carnet en medio de una calentura; sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tiene algún vago recuerdo del Maracaná, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Y después del penal de Tuzzio gritó su primera y única Copa, la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas en plena sur baja. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con su abuelo, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

N -Casi no puedo hablar de lo afónico que estoy abue, increíble partido. Estas son las noches de copa de las que tanto me hablaste, ! que emoción ¡

P -A mi todavía me tiemblan las patas Nico, que cagazo. Primero que las noches de copa eran por la Libertadores. Y además festejábamos ganarles a campeones de América, no de pedo a los Tucumanos, no te confundas.

N -También se ganaron de pedo muchas copas y las tenemos igual. ¿Hasta que no le ganemos de nuevo a la Juve vas a poner la misma excusa para no reconocer nada?

P -¿Pero que querés que te reconozca? Si realmente le ganamos de pedo a Atlético Tucumán, encima por octavos de final. Estás como si hubiéramos dado una vuelta. Había que ganar y se ganó, punto.

N -Estamos en cuartos de final de una copa, seguimos en camino en las tres competencias del semestre, tenemos un técnico que ama al club y la gente adora, un plantel que rinde. ¿Te parece poco?

P -Si, claro. Lo del técnico no te lo discuto, pero tendríamos que tener más. Si los dirigentes se hubieran puesto las pilas en el mercado de pases no hubiéramos dejado puntos en Bahía, ni sufrido hoy. Tenés un plantel como para ganar de pedo y pasar a cuartos de final. No alcanza eso.

N -Con esa postura no te alcanza nada. ¿Querías que vuelva el Kun? Si no hay guita no hay guita, es simple.

P -Si no hay plata que lo digan y listo. Pero te dicen que van a traer jerarquía, nombran 50 jugadores y vienen cuatro viejos libres, no jodamos.

N -¿El viejito Domingo jugó más o menos hoy no? Y con Huracán la rompió toda, como Jonás en Bahía. Tenés además al Burrito, al Vasco, al uruguayo. Hay más plantel, hay recambio.

P -Hay más plantel, hay algo de recambio, pero no mejoró el equipo. De hecho se fue la figura y no lo reemplazaron con nadie. Y si Domingo parece Marangoni hasta ahora es de pedo como el partido de hoy, mérito del técnico, milagro te diría. Era el cuarto cinco de River, no es un logro de los dirigentes eso.

N -¿Y al entrenador quién lo trajo? ¿Eso tampoco es un acierto? Y quedate tranquilo que a Rigoni lo reemplaza Benítez, olvídate.

P -Sería otro milagro de Holan. Si logra eso también hay que darle la presidencia, te arregla la grieta con un moco.

N -Jaja. Subite al auto y empezá a tocar bocina.

P -Subite y callate. Cuando ganemos algo con todo gusto.

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostraremos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más” y hasta rompió el carnet en medio de una calentura; sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tiene algún vago recuerdo del Maracaná, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Y después del penal de Tuzzio gritó su primera y única Copa, la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas en plena sur baja. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con su abuelo, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

N- Todavía me dura la bronca abuelo, es increíble como no ganamos, merecimos golear. Andrada tuvo más culo que Sol Pérez, contra la mala suerte es imposible…

P- Que fácil que la hacés echándole la culpa a la mala suerte. Ganaste dos de los ocho partidos que jugaste en Avellaneda, nueve contando el de la copa, ¿de que mala suerte hablás? Empataste con Olimpo, con San Martín, con Rafaela… No digas pavadas querés.

N- ¿Los de visitante no los contás? Hablo de que creamos 15 chances de gol que no entraron de casualidad.

P- No hay ninguna casualidad, si pasó lo mismo de siempre. Tuvimos una rachita, nos ilusionamos y después nos mancamos en los partidos claves. Papelón en la Bombonera y no ganamos ninguno de los dos últimos de local, ni con un penal. Y ni te cuento que no le llegaste al arco a Aldosivi, o que mereciste perder con Rafaela, dos de los que se fueron a la B.

N- ¿Lo mismo de siempre abuelo? Hasta hace poco le estábamos buscando el pulso a Independiente, ¿o te olvidás lo que pasó? Hace tres años jugamos copas y no bajamos del sexto puesto. Todos los técnicos sacaron más del 50% de los puntos en juego. Y lo de Holan es para ilusionarse.

P- Bravo, Independiente sale sexto, ¿vamos al obelisco? No te voy a negar que lo del técnico de hockey es muy bueno, de hecho con este plantel es casi un milagro. Pero mirá que el que no puso un 9 ni en el banco y el que dirigió en la cancha de Boca es él eh. Y si le parece importante Erviti que lo siente como ayudante y empiece a cobrar como eso y no como el diez de Independiente.

N- No podes negar todo y vivir protestando porque Independiente no es el que viste. Simplemente porque tampoco es el de años atrás, que se terminó yendo a la B. Y a ese también lo viste, asi que dejate de joder abuelo. Estábamos en el piso y nos levantamos. Yo te hablo de un proceso lógico que nos va a dar alegrías pronto.

P- Que lindo que es el chamuyo de los procesos. No existen en el fútbol pibe. San Lorenzo pasó de la promoción a salir campeón y de ahí a la Libertadores. Y ni hablar de las Gallinas…

N- El de Pizzi fue el peor equipo campeón de los últimos tiempos y ganaron la Libertadores más fácil de la historia, jugando la final contra Nacional de Paraguay. La suerte también te juega a favor, como a nosotros en el 2010. Tinelli, Gallardo, a veces un solo tipo te puede cambiar mucho, ya le pasó a Velez y Boca con Bianchi.

P- Y dale con la suerte… Moyano tiene más guita que Tinelli y D’Onofrio juntos. ¿Cuándo lo va a ayudar la suerte a él, me decís? ¿Me siento acá a esperar que le llegue la suerte o le pido que haga lo que tiene que hacer y traiga jugadores?

N- ¿Te parece que hizo poco? ¿Vos te acordás como estaba el club y la cancha?

P- No te lo niego, pero quiero salir campeón. En construcción tiene un diez, pero en fútbol un cero.

N- ¿Querés que repasemos juntos el equipo que teníamos cuando asumió y el que tenemos ahora? Hoy estamos pidiendo que se queden todos, cuando en ese momento rogábamos lo contrario.

P- Yo lo que pido son refuerzos de jerarquía, eso es lo que falta. Jugadores que te aseguren triunfos y te acerquen a lo que queremos todos que es dar vueltas olímpicas.

N- Que fácil que es hablar de jerarquía y mucho más pedirla. ¿Jugadores como el Cebolla y Denis por ejemplo?

P- Si, por ejemplo. A veces te puede salir mal, pero achicás el margen de error. Si traes a Tagliafico tenés más chances de pegarla que si traés a Damián Martínez. Además se ahorraron fortunas con todos los contratos que se sacaron de encima cuando vino Holan, este el momento de pegar el salto y lo único confirmado es Jonás Gutiérrez… Me quiero morir.

N- Tené paciencia abuelo, siempre trajeron jugadores desde que está Moyano. Albertengo, Cuesta, Taglia, Cebolla, Denis, Vera, entre muchos otros.

P- Pero tenés que tenerlos rápido, no podés dormir. Se avivan que hacen falta jugadores cuando termina el campeonato parece. Se nombra un tipo y al otro día ya se lo llevó otro, sino sos testigo de una novela que dura semanas y siempre termina en contra. Necesitamos jerarquía, para relleno tengo la zapan. Y correte que están desfilando los refuerzos que ya trajo River…

N- Y después de vender a Driussi en 15 millones de euros se supone que podes cerrar fácil las compras… Más si son hinchas que se mueren por jugar ahí. Sino se te complica traer jerarquía, ¿o te crees que es jugar al PC fútbol esto?

P- Yo a lo único que jugaba es al balero, y es lo que me están rompiendo estos tipos que no tienen mánager o un consejo de fútbol que los asesore en lo que no saben. Y por eso en cada receso improvisan. Sino vamos a necesitar que tengan un culo como el de… ¿Quién dijiste?

N- Sol Pérez abuelo, no te hagas el logi que sabés quién es. La del clima.

P- Ahh, si. Me agarró más calor que con los goles que erramos el martes…

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostraremos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más” y hasta rompió el carnet en medio de una calentura; sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tiene algún vago recuerdo del Maracaná, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Y después del penal de Tuzzio gritó su primera y única Copa, la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas en plena sur baja. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con su abuelo, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

P- No me pongas esa cara porque te lo vengo diciendo hace rato, te estabas haciendo los rulos con este equipo al pepe Nico, es una lástima.

N- Estábamos ilusionados, es una pena haber jugado así y perder el invicto.

P- Se perdió mucho más que eso, mucho más. Se cagaron en todo, en nosotros, en el saludo, en todo.

N- Pará calmate, te va a dar algo, siempre lo mismo vos. Todos los partidos valen tres puntos, sea donde y con quien sea. Se perdió uno, después de 14, tampoco es una tragedia.

P- No se perdió un partido, se perdió EL partido. Apenas te dan el fixture no buscás cuando te toca con Defensa, mirás en que fecha se dan estos cruces, justamente porque valen mucho más que tres puntos. Y en este caso es mucho peor, por la manera en la que se jugó.

N- Por la manera en la que jugó Boca querrás decir. Se despertó justo contra nosotros, mala leche, por algo es el puntero.

P- Nosotros dormimos que es distinto. Fallaron todos, jugadores y técnico. Regalaron el partido. Yo tengo más movilidad que Erviti y este tipo lo pone a marcar solo en el medio, me cache en dié…

N- Este tipo, como vos decís, salió a atacar y con un once ofensivo en la Bombonera. Con el resultado puesto opina cualquiera, antes del domingo no te escuché quejarte porque jugaba Erviti.

P- A lo mejor era porque pensaba que era una joda. Que después es lo que hicieron los Bosteros éstos con nosotros. Los equipos campeones son los que ganan los clásicos, los partidos jodidos. Teníamos chances y mirá como nos desilusionaron… Dios mío.

N- Abuelo el objetivo era y sigue siendo clasificar a la Libertadores. Si teníamos chances de salir campeón, era justamente gracias a este equipo que cayó por primera vez el domingo en este año. Y dicho sea de paso, cumplió con los otros dos objetivos del semestre.

P- Si… ¿De tuje con Camioneros y ante el temible Alianza Lima?

N- Exacto. Uno con suplentes y el otro ganando un partidazo en Perú.

P- Jugamos bien ese día, pero como confiar ahora en este plantel, en este técnico si arrugaron así después. Si seguimos avanzando, ¿Qué podemos esperar si nos toca ir a Brasil por ejemplo?

N- ¿Pero no pensaste que quizá esa sea la razón por la que bajó tanto el rendimiento? No te olvides que jugaron unos días antes en Lima.

P- Pero no seas bolas tristes, por favor. A tu edad cuando llegaba a la cancha los jugadores se estaban clavando un vino con puchero y estos troncos no pueden jugar dos partidos en el exterior en una semana. Las cosas que hay que escuchar, son señoritas.

N- Uno abuelo, el otro fue en La Boca. Ah…, ahí caí, malísimo. Y atendé que te llaman del INADI.

P- ¿De donde? Es un chiste, che…

N- También estate atento a Orgullo Rojo, porque ya que hablás de jugadores de tu época en la web le hicieron una nota a Micheli, Cecconato y Cruz.

P- ¿De verdad me decís? ¡Qué lindo!

N- Si, posta. En breve la vamos a poder ver.

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostraremos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más” y hasta rompió el carnet en medio de una calentura; sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tiene algún vago recuerdo del Maracaná, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Y después del penal de Tuzzio gritó su primera y única Copa, la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas en plena sur baja. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con su abuelo, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

N- Que los parió, es increíble que como veníamos no pudimos ganar el viernes, quedábamos ahí nomás, que lástima abu.

P- La verdad que es una pena, insólitamente nos podíamos prender en la lucha por el título. Igual a mi me preocupan otras cosas más que el resultado en si.

N- Me vas a decir que no le creamos chances a Aldosivi y bla bla, te conozco tanto ya… ¿Venimos ganando todo y por un partido vas a joder?

P- No es un partido Nico, desde Newell’s que el equipo no juega bien. Y esta semana es la que vale. Veo gente elogiar desmedidamente a un equipo que no ganó nada todavía y eso es peligroso, me preocupa.

N-¿Te olvidaste ya que ganamos el clásico?

P- Nico, no jodas… El clásico lo ganamos con gol de Pablo Cuba, con jugada de Caicedo y definición de Santana. Ganarle a Racing es un trámite para Independiente, se festeja y punto. No salvamos nada ganando ese partido.

N- ¿Que recuperamos nuestra identidad y que tenemos un capitán y un grupo fuerte como hace mucho no teníamos también me lo vas a minimizar?

P- Lo banco a Taglia, es un gran jugador. Pero hablar de él como si fuera el Chivo es justamente todo lo contrario a recuperar nuestra identidad. Y un grupo fuerte es el que sale campeón, no el que come asados y se saca fotos los días de semana. Como dice la tapa de Orgullo Rojo del viernes, me importa un Perú como se lleven.

N- Ni Tagliafico ni nadie en este plantel tiene la culpa de que Independiente hace años no gane nada. Y los que vamos a la popular tampoco. Así que dejanos disfrutar de este momento tranquilos.

P- Y los viejos no tenemos la culpa de que no hayan visto en esplendor al Rey de Copas y ahora se hagan pis por un equipo que no ganó nada todavía. Y que encima llega a la semana más importante del semestre después de un papelón por la Copa Argentina, de ganarle de pedo jugando mal a Huracán y de casi no llegarle al arco a un equipo que perdió 7 de los anteriores 8 partidos.

N- Sos insoportable abuelo, parece que estuvieras esperando que el equipo pierda para hinchar las bolas.

P- No, no entendés nada. Lo que hago y pido que hagas vos también es esperar a ganar algo para festejar. Ahora estamos como cada vez que tenemos una rachita, lamentando puntos que perdimos en tal fecha y que nos posibilitarían estar primeros… Mientras se festeje ganar de casualidad y no importe más el rendimiento, vamos a seguir con ese lamento. Si lográs jugar bien durante un tiempo a la larga vas a ganar algo. Y este equipo todavía está lejos de todo eso

N- Se puede ganar o perder, jugar mejor o peor. Lo que más importa es que los jugadores dejen todo en la cancha. Y este equipo viene luchando los partidos como si fueran finales, por eso hay que aplaudirlo.

P- Ahí coincidimos ves, pero los capitanes y los equipos fuertes se ven en las finales de verdad. Y esta semana tenemos dos. Y hay que ganarlas, nada de excusas.

N- Tranquilo abu. Tomá la pastilla y hacete algo rico para morfar el miércoles. Yo llevo el champagne.

P- Dejá, yo tengo mi amargo obrero.

N- Bue, al final te gastás solo vos…

P- Bien amargo si, y a mucha honra.

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostraremos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más”, sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tiene algún vago recuerdo del Maracaná, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Y después del penal de Tuzzio gritó su primera y única Copa, la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas en plena sur baja. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con su abuelo, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

N- Estoy emocionado abu, ¿que querés que te diga? Como GuardiHolan en Paso a Paso hablando del Bochita…

P- Jaja calmate Nico, como te digo siempre, no es un resultado o dos, somos Independiente. Y sin vender humo ni lagrimeando te lo digo, se ven muchos signos de recuperación, pero ahora es cuando más tenemos que mantener la calma. Esto tendría que ser siempre así, de hecho lo era.

N- Vos mismo lo estás diciendo, así era y así es ahora, estamos volviendo a ser. Ya desde el saludo inicial del equipo se nota eso.

P- Te admito que la actitud que está demostrando este equipo hace que al menos no sea una falta de respeto que lo hagan y eso es más que positivo. Pero evitemos algún tipo de comparación hasta que ganen algo, no seamos ridículos.

N- Recuperar la identidad ya es algo abuelo. Y si ganamos el domingo ni hablar.

P- Si ganamos el domingo lo vamos a festejar, pero no va a ser más que ganarle otro partido a un rival al que le llevamos siglos de historia de diferencia.

N- Como vos a mi…

P- No te hagas el vivo… Pero bueno si, más incluso jaja. Ganar algo es salir campeón Nico, ustedes los purretes están mal acostumbrados, creen que ganar un clásico es tener un buen año y eso es lo mínimo que pueden hacer los jugadores por nosotros.

N- Lo mínimo es dejar todo y este equipo lo hace. Y no va a ser fácil ganarle a los mufas con esa delantera, la verdad es que los dos son buenos. Menos mal que no están ni Acuña ni Martínez. Nosotros por suerte tenemos a Barco, estuvieron bien ahí los dirigentes.

P- Obrar bien es darle a los seleccionados la importancia que tienen, no festejar una avivada. Además para el pibe podría haber sido una experiencia única para despegar y crecer como jugador del Rojo. Los vecinos actuaron mejor que nosotros esta vez.

N- Dejate de joder abuelo, la selección me la paso por donde no me da el sol, más si la dirige Úbeda. A mi me importa Independiente nada más. Cuando nos cambian algo en contra no tenemos peso en AFA, cuando es algo a favor es una avivada, nada te viene bien a vos.

P- Los tres puntos el domingo me vendrían bárbaro. Y a vos que tanto te gustan las avivadas al parecer, tenés que pagar para ir a la popular. Algo que nuevamente viola el estatuto del club y ya se toma y hace como si fuera normal.

N- Me duele, no te voy a decir que no. Pero es algo lógico teniendo en cuenta la demanda que va a haber. Además es una buena forma de ayudar al club y a una dirigencia que hizo tanto por despertarlo.

P- El que tiene que despertar sos vos pibe. Otra vez defendiendo lo indefendible.

N- Y vos que raro despotricando. Si les cobraran a vos y a todos los de la Erico por protestar tendríamos más ingresos que el Manchester.

P- En vez de hacerte el gracioso pensá en la cantidad de plata que perdió el club por pagarle el sueldo a todos los matungos que aplaudiste vos. Y calmate, porque acá soy el más grande y mando yo.

N- Como el Rojo en el barrio y el clásico.

P- Exacto, como el Rojo.

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostraremos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más”, sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tiene algún vago recuerdo del Maracaná, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Y después del penal de Tuzzio gritó su primera y única Copa, la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas en plena sur baja. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con su abuelo, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

P- Dos seguidos, me parece que me va a dar algo eh…

N- Jaja, ¿viste abuelo que era cuestión de tiempo nomás? Te dije que confíes en el técnico, en este equipo. Ya empezamos a disfrutarlo.

P- Calmate Nico, tampoco regales elogios, no tiene sentido.

N- ¿Cuándo me vas a reconocer que tenía razón? Arsenal vaya y pase, pero a Talleres le tenías miedo y no nos llegó. Hoy en día todos los partidos son difíciles, sino mirá lo que les pasó a San Lorenzo y River esta fecha. No podés seguir minimizando triunfos.

P- No lo hago, pero tampoco me gusta exagerar. Ganamos, estamos mejorando, pero tampoco la pavada.

N- Cuatro seguidos de visitante, invictos en lo que va del año, la valla menos vencida del torneo. No nos patean al arco… No hay nada que te venga bien a vos eh.

P- Lo que seguro no nos hace bien es mentirnos. Obvio que estoy contento Nico, pero no podemos decir que estamos jugando bárbaro. Hicimos cuatro goles en la semana, dos se los comieron los arqueros, uno fue en contra y el otro offside. No nos patearon, es verdad, ¿pero cuantas veces lo hicimos nosotros?

N- Pero dejá de joder abuelo, ganamos haciendo la plancha. ¿Qué más querés? Paliza táctica dijeron en todos lados.

P- Jaja, las únicas palizas que valen son las goleadas, todo lo demás es verso. Que juguemos mejor y lleguemos más al arco rival, eso quiero. Que ganemos de local, donde hay que hacer algo más que anular al rival. Toda esa sanata me hace acordar a Pellegrino. Se cansaban de elogiarlo y después en dos partidos de repente se “dieron cuenta” que el equipo no jugaba bien y del planteo inteligente pasamos a quedar afuera de todo por boludos.

N- No comparés, es otro técnico, son otros jugadores. Además ahora no patea los penales el Ruso.

P- No, los patea Gigliotti… Son otros, pero es siempre Independiente Nico, eso es lo que no entendés. Ustedes los purretes no se dan cuenta parece lo que pesa nuestra camiseta. Ahí los tenés a Vera y el Tanque haciendo goles, al Cebolla jugando los 90 minutos, todos en otro lado. Le hacemos mal al equipo diciendo que juega bien solamente porque gana, después terminan festejando ganarle a Patronato en el vestuario sacándose fotitos como si fuera la final del mundo. Si no le hacemos entender eso a los jugadores, después se mancan en las difíciles.

N- ¿Y no será que nos cuesta todo el doble por hincha pelotas como vos, que se creen que ganan algo puteando? Si fuéramos todos a alentar más y quejarse menos seguro nos iría mejor como local.

P- Parecés de Racing hablando así.

N- Pará, insultos no.

P- Está bien, ahí tenés razón…

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostraremos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más”, sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tiene algún vago recuerdo del Maracaná, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Y después del penal de Tuzzio gritó su primera y única Copa, la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas en plena sur baja. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con su abuelo, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

N- Que mufa abuelo, no puede ser que no podamos ganar de local. Después del partidazo que hicimos en Paraná pensé que se cortaba la racha, es increíble.

P- ¿De verdad me decís? Lo raro es lo que pasó con Patronato, no empatar con Rafaela. A mi lo único que me parece increíble es que la gente aplauda a este equipo.

N- Pero si vos te cansaste de decirme que lo que importa es como se juega y no el resultado, que hay que respetar el juego de Independiente más allá de cómo salga, ¿en qué quedamos?

P- ¿Pero de que me hablás Nico? Es cierto, antes se aplaudía o silbaba más allá del resultado. Pero hay que aplaudir al equipo aunque no gane siempre y cuando juegue bien.

N- ¿Y me vas a decir que este equipo no juega bien?

P- Jaja, me hacés reír. Le pateamos una vez al arco a Rafaela en todo el primer tiempo y en el segundo las más claras fueron de ellos. ¿A eso le llamás jugar bien? Te quedaste con el resultado del sábado en el Morumbí entrerriano de contragolpe me parece…

N- ¿Hablás del cinco a cero de visitante ante el equipo que le empató al puntero en la Bombonera? ¿Ahora ganar de contra no se puede? No te hagás el purista que yo vi muchos videos eh, ¿cómo te pensás que le ganamos a la Juve en el 73? En tu época también se jugaba de contra, no jodamos.

P- Si tuviera algo para dejarte después de lo que acabás de decir te desheredaría. En mi época, como decís, a estos matungos jugando así en Avellaneda le revoleábamos las spica.

N- ¿Qué te pica?

P- Eran unas radios, no te hagas el canchero. Lo único que te voy a reconocer como positivo es que la haya metido Gigliotti, ojalá sea el primero de muchos.

N- Qué golazo el del Puma, te dije que iba a andar bien. Con él de goleador, Erviti de diez y Taglia de capitán tenemos que andar bien.

P- Tampoco exagerés, que ya al Cebolla Erviti no lo tenemos para el miércoles y a Taglia lo pasaron fácil en el gol del sábado.

N- Hablando del miércoles, a las nueve y cuarto es. ¿Qué comemos?

P- Espero que Tallarines…

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostraremos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más”, sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tiene algún vago recuerdo del Maracaná, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Y después del penal de Tuzzio gritó su primera y única Copa, la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas en plena sur baja. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con su abuelo, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

P- Menos mal que el domingo jugamos de visitante Nico, ya estoy podrido de venir, gastar una fortuna y hacerme mala sangre al pedo. Estos tipos no le ganan a nadie, estamos en la misma que el año pasado, o peor. Ahora ni suplentes tenemos.

N- Dejate de joder abuelo, no le ganamos a nadie pero merecimos los tres puntos todos los partidos y el equipo está creciendo. ¿Me vas a decir que jugamos mal también? Ocho claras conté… Y nose si no me quedo corto. Mala leche.

P- Eso es lo que me hago cada vez que vengo a ver a este equipo, ¿de qué me hablás? ¿A qué llamás jugar bien? Si pateás 30 veces al arco y 25 van afuera no estás jugando bien, la efectividad es parte del juego. Aparte seamos buenos… ¿Querés que te invite a tomar una grapa así festejamos que le llegamos ocho veces al gran Alianza Lima de Pacheco? ¿Cuántas veces nos acercamos al área del increíble San Martín de San Juan o el imbatible Vélez? Seguí así vos, que cuando juguemos con Boca y River vas a contar las veces que cruzamos la cancha.

N- Pero al final el mala leche sos vos, parecés el salame que hace el uno x uno en Orgullo Rojo.

P- Ni me hablés del pelotudo ese, dijo que Benítez jugó bien jajaja. ¿Vos viste como le pegó de zurda en las dos que tuvo? Entre él y Albertengo, dios mio… ¿Te acordás del Kenia Sharp ese blanco y negro que teníamos con la abuela en la pieza? Bueno tenía más definición que los dos juntos. Además me hablás de las llegadas como si fuéramos el Barcelona y el arquero atajó dos pelotas, las mismas que Campaña.

N- Que arquero que tenemos, me hiciste acordar. Yo lo único que se es que si entraban dos o tres ahora estabas chocho diciendo que jugamos bien. Si el arquero se tiraba al otro palo en el penal el partido terminaba en goleada, lo sabés. Es cuestión de que entre la primera y cambie la racha.

P- Ni me hablés del penal, te lo pido por favor. Que bien que la hacen los Chinos, siempre embocándonos caramelitos. Todo el país mirándolo recordando la misma jugada y él va y hace lo mismo, más verde que el buzo de los arqueros, pareció una joda.

N- Bien que si era gol iban a estar todos ahora elogiando al Puma por los huevos de agarrar la pelota y sacarse el karma de ese penal. Me encantaría saber que estarías diciendo.

P- Seguramente algo más coherente que lo que dijo el técnico en la conferencia… ¿Cómo va a declarar que tuvieron poco tiempo para agarrarle la mano a esa pelota? ¿Nos está tomando el pelo? ¿Le alcanzará con los casi dos meses que faltan para la revancha o va a pedir postergar de nuevo?

N- Le estás cayendo a un tipo que dirigió tres partidos y cada vez se nota más su mano. No te quiero ver gritar los goles que va a hacer el Puma ni elogiar al técnico cuando empecemos a ganar eh…

P- Lamentablemente por ahora te va bien con eso…

N- Dejá de mirarme con esa cara de emogi irónico…

P- ¿De qué?

N- Jaja, no importa. Andá reservando el asado para el domingo, así lo morfamos antes del partido. Y si hace un gol Gigliotti pagás vos.

P- Dale

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