La pizarra: la banda izquierda

La pizarra: la banda izquierda

Si la canción dice “Para que sepas que en el barrio mando yo”, la versión internacional contra Boca diría “Para que sepas que en las copas mando yo”.

El empate cero a cero le permitió al Rojo pasar de ronda y redondear noventa minutos discretos. El partido se pudo haber perdido, lo que no quita el rival fue carente de ideas y no pudo sacar provecho de jugar con uno más durante todo el segundo tiempo.

En cuanto a la creación, se mejoró mucho. A pesar de tener ventaja por el 3-3, no salió a defenderse y planteó el partido en campo de Boca hasta la expulsión de Tuzzio. La franja izquierda fue una gran opción. Paulo Rosales como enganche, arrancaba desde la línea para llevar la pelota en diagonal hacia el medio. Sin ser brillante, el exUnión es de los mejores refuerzos y partido a partido demuestra que es titular.

Cercano a él y redondeando una gran tarea estuvo Osmar Ferreyra. Salvo en dos o tres partidos con Cristian Díaz en el torneo pasado, al Malevo le costó tener buenas actuacion. Ayer fue el que alguna vez prometió ser, con recorrido, buen manejo de pelota y llegada. En el primer tiempo, pisó varias veces el área y mostró sacrificio en el medio, incluso en una oportunidad cortando un ataque rival por la derecha.

Independiente después de mucho tiempo pudo hacer tres o cuatro pases seguidos a lo ancho de la cancha. Fue habitual verlo recibir al Malevo y a Morel pasándole por la espalda. Sobre todo en el final donde había algo más de espacios y el Rojo necesitaba lateralizar.

En cuanto al rival, Ledesma (ubicado en el sector de Ferreyra) tuvo una noche complicada y salió reemplazado por Leandro Paredes, enganche natural corrido hacia la derecha. También terminó preocupado Albín, quien en el partido de ida había sacado diferencia con su velocidad, pero que ayer tuvo que dedicarse a la marca durante casi todo el partido.

Independiente clasificó y la euforia esconde algunas fallas que no dejan de ser lógicas. Pero que la locura por el triunfo no pase por alto algunos detalles positivos. La labor de Ferreyra, la buena asociación con Rosales y la posibilidad de tener pelota y circulación fueron determinantes para que hoy hablemos del triunfo. Un triunfo mínimo para la historia copera del club, pero que alimenta y confirma que el verdadero y único rey de copas es de Avellaneda.

Dejá tu opinión sobre la nota!
Previous ArticleNext Article

Últimas noticias

Send this to a friend