Paladares Rojos

Paladares Rojos

Las vivencias, pensamientos y formas de ser de cada uno hacen que existan distintas miradas sobre los mismos hechos. Y en un club con la historia de Independiente eso pasa todo el tiempo. En la cancha, la calle, internet y hasta en una familia. En esta columna mostraremos como viven la actualidad Roja un abuelo y un nieto, dueños de paladares muy distintos, muchas veces opuestos y que representan a dos generaciones de hinchas. Y cuando se encuentran a la salida de la cancha o en las reuniones familiares se dan discusiones imperdibles. ¿Con cuál de los dos te identificás más?

Pocho es el abuelo de Nico, un veterano fanático, socio vitalicio y “veneno” del Rojo de nacimiento. De niño se enamoró de las historias de Erico haciendo goles suspendido en el aire y evitando convertir más para ganarse un auto. Paseó su juventud por todos los estadios argentinos y sudamericanos disfrutando la época dorada del Rey de Copas y viendo a los mejores equipos. Pero haber vivido ese pasado glorioso tan de cerca lo ha vuelto muy poco tolerante con la actualidad del club, los políticos y los jugadores. Fundamentalista del paladar negro, la nostalgia lo hace opinar siempre en caliente y lo transformó en un pesimista nato, al igual que la mayoría de sus compañeros de platea. Se lo ha escuchado mil veces decir “para ver esto no vengo nunca más”, sin embargo jamás dejó de ir a la cancha ya que su amor por el Rojo sigue intacto. Además adora concurrir con su nieto, aunque lo viva tildando de “contra” y “amargo”, motes que en vez de enojarlo lo llenan de orgullo.

Nico heredó la pasión por Independiente de su abuelo y se hizo tan o más fanático que él. Al Bocha lo vio solo en videos. Tiene algún vago recuerdo del Maracaná, pero más porque le llamaba la atención que estaba dando la vuelta el dinosaurio Bernardo de Tinelli que por ser consciente de lo que acontecía. Su primer festejo en vivo, aunque también era chico, lo tuvo en cancha de San Lorenzo. Y después del penal de Tuzzio gritó su primera y única Copa, la vuelta que sin dudas más disfrutó cubierto de lágrimas en plena sur baja. Respeta el pasado, acepta el presente y siempre mira esperanzado hacia el futuro. Optimista por naturaleza, es totalmente incondicional y va a todos lados sin que le importe nada. No putea a los jugadores y nunca se deja llevar por la calentura. Le encanta ir a la cancha y discutir con su abuelo, a quien ama y envidia a la vez. Cada vez que lo gasta por su poca paciencia recibe la acusación de “conformista” o “hincha de la hinchada” algo que no le molesta, ya que sostiene que “en las malas hay que bancar mucho más”.

P- Menos mal que el domingo jugamos de visitante Nico, ya estoy podrido de venir, gastar una fortuna y hacerme mala sangre al pedo. Estos tipos no le ganan a nadie, estamos en la misma que el año pasado, o peor. Ahora ni suplentes tenemos.

N- Dejate de joder abuelo, no le ganamos a nadie pero merecimos los tres puntos todos los partidos y el equipo está creciendo. ¿Me vas a decir que jugamos mal también? Ocho claras conté… Y nose si no me quedo corto. Mala leche.

P- Eso es lo que me hago cada vez que vengo a ver a este equipo, ¿de qué me hablás? ¿A qué llamás jugar bien? Si pateás 30 veces al arco y 25 van afuera no estás jugando bien, la efectividad es parte del juego. Aparte seamos buenos… ¿Querés que te invite a tomar una grapa así festejamos que le llegamos ocho veces al gran Alianza Lima de Pacheco? ¿Cuántas veces nos acercamos al área del increíble San Martín de San Juan o el imbatible Vélez? Seguí así vos, que cuando juguemos con Boca y River vas a contar las veces que cruzamos la cancha.

N- Pero al final el mala leche sos vos, parecés el salame que hace el uno x uno en Orgullo Rojo.

P- Ni me hablés del pelotudo ese, dijo que Benítez jugó bien jajaja. ¿Vos viste como le pegó de zurda en las dos que tuvo? Entre él y Albertengo, dios mio… ¿Te acordás del Kenia Sharp ese blanco y negro que teníamos con la abuela en la pieza? Bueno tenía más definición que los dos juntos. Además me hablás de las llegadas como si fuéramos el Barcelona y el arquero atajó dos pelotas, las mismas que Campaña.

N- Que arquero que tenemos, me hiciste acordar. Yo lo único que se es que si entraban dos o tres ahora estabas chocho diciendo que jugamos bien. Si el arquero se tiraba al otro palo en el penal el partido terminaba en goleada, lo sabés. Es cuestión de que entre la primera y cambie la racha.

P- Ni me hablés del penal, te lo pido por favor. Que bien que la hacen los Chinos, siempre embocándonos caramelitos. Todo el país mirándolo recordando la misma jugada y él va y hace lo mismo, más verde que el buzo de los arqueros, pareció una joda.

N- Bien que si era gol iban a estar todos ahora elogiando al Puma por los huevos de agarrar la pelota y sacarse el karma de ese penal. Me encantaría saber que estarías diciendo.

P- Seguramente algo más coherente que lo que dijo el técnico en la conferencia… ¿Cómo va a declarar que tuvieron poco tiempo para agarrarle la mano a esa pelota? ¿Nos está tomando el pelo? ¿Le alcanzará con los casi dos meses que faltan para la revancha o va a pedir postergar de nuevo?

N- Le estás cayendo a un tipo que dirigió tres partidos y cada vez se nota más su mano. No te quiero ver gritar los goles que va a hacer el Puma ni elogiar al técnico cuando empecemos a ganar eh…

P- Lamentablemente por ahora te va bien con eso…

N- Dejá de mirarme con esa cara de emogi irónico…

P- ¿De qué?

N- Jaja, no importa. Andá reservando el asado para el domingo, así lo morfamos antes del partido. Y si hace un gol Gigliotti pagás vos.

P- Dale

Dejá tu opinión sobre la nota!
Previous ArticleNext Article
Javier Brizuela
Periodista deportivo. Director de Orgullo Rojo. Tercera generación de enfermos de Independiente

Últimas noticias

1
2
3
4
5

Send this to a friend