Somos ellos

Yo no concibo otra manera de sentir y vivir al fútbol que la de ir para adelante. Mi viejo y mi abuelo me hicieron hincha de Independiente, y así crecí, a veces con más juego, otras con menos. Sin embargo, había algo que jamás se negociaba y era la actitud valiente y la hidalguía, valores intrínsecos en el escudo del club. Les ganábamos con ‘tirarles la camiseta’, nos tenían miedo, no quería venir a jugar porque cada vez que lo hacían, se sabían sometidos. Y ahora no. Ahora es al revés, porque ahora nosotros somos ellos. Nos transformamos en aquello de lo que siempre nos reímos. Les tuvimos miedo, aún con dos tipos de más durante medio partido. Ninguno les quiso hacer frente, se sacaban el trámite de encima, tiraban centros a la nada. ¿Qué nos pasó? ¿En qué momento perdimos el temple, la honestidad a la camiseta?


En la cancha se ven los pingos, y a mí ayer me entregaron al campo a un equipo desalmado y con miedo a ganar. Nada más aberrante que eso. Once tipos a los que les daba lo mismo el resultado. Vi a Racing con la camiseta roja y a nosotros, con la blanca y celeste. Once temerosos más el técnico, que a pesar de que lo apoyo y lo respaldo por haber agarrado este fierro caliente cuando pocos quisieron hacerlo, jamás mostró intenciones de ir al frente. Con dos jugadores de más, optó por protegerse de una posible tarjeta roja quitando a Sánchez Miño para que ingrese un debutante, y retrasó a Braian Romero a la posición de lateral derecho cuando salió Bustos. Dejó cuatro jugadores en el fondo y se negó a modificar el esquema, cuando Racing apenas si podía apostar al pelotazo para que la aguantara Cvitanich. En Independiente hay que arriesgar e ir al frente, no se especula.  

Pero esto va más allá de un partido, de un torneo incluso. Es un camino institucional que el rival eligió transitar y nosotros no. Hace rato que Racing nos gana en todos los aspectos, porque Racing tiene un proyecto e Independiente no sabe adónde está parado. Racing respeta una línea que lejos está de medirse por los resultados, mientras que Independiente se guía por si la pelota entró o no el fin de semana. A esta conducción nefasta, que hace seis años lo único que hace es subir fotitos del estadio terminado y de tractores que aran el césped en Villa Domínico, jamás le interesó el manejo del fútbol, y tal es así que ni su presidente asistió a uno de los partidos más importantes del año. Ese nivel de impunidad se maneja de este lado de Avellaneda.


Víctor Blanco le dio a Diego Milito, un tipo del palo futbolero, el horizonte de la Academia. Lo respaldó, primero como jugador y después como dirigente, en cada una de sus decisiones, mientras que en el club de la dinastía Moyano ‘confiaron’ en los empresarios (Fernando Hidalgo y Cristian Bragarnik, entro otros). Racing generó pertenencia en las inferiores y en las incorporaciones; Independiente, negociados que hoy quieren irse cuanto antes del club. Tipos que vinieron a cobrar sin importar lo que pasara con su carrera futbolística, jugadores por los que se pagó un valor muchísimo más alto que su precio de mercado, o aquellos quienes intentaron dar el salto para usar al escudo como vidriera. Racing ganó títulos y sembró recaudaciones millonarias a partir del ingreso a las Copas; Independiente no puede pagar los sueldos, está fuera de los puestos de Sudamericana y ya empieza a mirar de reojo la tabla del descenso para el año que viene. ¿Y los vamos a seguir dejando timonear el barco?


El hincha no come vidrio. Negar la realidad solo te hace más necio. Lo que antes era virtud nuestra y pavor de ellos se revirtió, y si no se hace una autocrítica a tiempo y se sientan las bases, el destino será condenarnos nuevamente. Hasta hace poco, los dirigentes de este enorme club salían impunes, pero ya no. Hoy por hoy, nosotros somos Racing, e Independiente también tiene a sus propios ‘Cogorno y Molina’ y se llaman Hugo y Pablo Moyano. Pero sepan que los destinos no están muy alejados: si no renuncian o ceden el manejo futbolístico a tiempo, la gente se los hará saber.

Dejá tu opinión sobre la nota!
Previous ArticleNext Article
Román Failache
"La columna de Román" para Orgullo Rojo.

Últimas noticias

1
2
3
5

Send this to a friend