"Lo perdimos en la ida"

El técnico de Independiente, habló con la prensa luego de la eliminación de la Copa Sudamericana. El DT lamentó el resultado y se refirió al desarrollo del encuentro.

“El Cebolla terminó muy dolorido. Mañana tendremos que hacerle nuevamente estudios”, confesó Mauricio y continuó: “Creo que hubiese sido una exageración para él jugar todo el partido y ponerlo en riesgo otra vez. Creíamos que podía hacer bien su fútbol desde el banco de suplentes”.

Longaniza reconoció: “Sabíamos que  el equipo se iba a partir y dejar muchos espacios para el contraataque, pero el ingreso del Cebolla nos hizo mejorar en la segunda parte”.

Más allá de los pocos momentos en los cuales el equipo pudo imponer su juego el entrenador señaló: “Me quedó la sensación de que nos costó mucho controlar la pelota en el primer tiempo. Erramos una cantidad enorme de pases, incluso en el segundo tiempo, nos costó hacer pie en el campo”.

“Nos queda el sabor amargo del partido de ida, porque incluso hasta un 0-0 allá nos hubiese dado la clasificación”, sentenció el ‘Flaco’. “Hoy no hubo un equipo que haya arrasado con el otro y en este fútbol de alto rendimiento un pequeño detalle te inclina la balanza para un lado o para el otro”, ratificó el míster.

Acerca del arbitraje y las polémicas que surgieron en el encuentro manifestó: “Creo que los minutos que descontó el árbitro fue un detalle, pero me preocupó el manejo que tuvo con el juego brusco, cómo cortaba el partido para un lado o para el otro”,  sin embargo el técnico asumió que: “Cuando uno juega afuera, además de jugar contra once juega contra muchas adversidades. El árbitro no afectó en el resultado, pero sí en el desarrollo del juego”.

En cuanto a los incidentes que surgieron finalizado el encuentro expresó: “Las cosas que pasaron después del partido son detalles. Nadie lo increpó al árbitro, sólo el vicepresidente pidió hablar con él y lo acompañó hasta el vestuario”.

Uno x uno vs. Santa Fe

Diego Rodríguez (6): Correcto lo del Ruso. Controla bien embolsando un remate lejano de Quiñones y otro de Seijas de tiro libre. Le tapa un mano a mano a Salazar y salió rápido dos veces llegando antes que el rival.

Gustavo Toledo (3): Participa con el centro en la más clara, después no hay nada para destacar. Fue flojo su partido, siendo el peor de la defensa. Regaló una contra que no terminó en gol de casualidad.

Hernán Pellerano (4,5): Venía teniendo un buen partido pero pierde a Meza en el uno a cero. Luego a pesar de algunas fallas al menos se la bancó abajo.

Víctor Cuesta (6): Fue uno de los pocos a la altura del partido, manteniendo el nivel que tiene casi siempre.

Nicolás Tagliafico (4): No tuvo errores graves, pero tampoco fue bueno su rendimiento. Intentó avanzar pero no logró desbordar nunca. Salió muy dolorido.

Julián Vitale (2): Confirmó nuestros temores en instantes, en las primeras dos intervenciones que tuvo. El pibe fue un concierto de errores, malos pases y resbalones. Sinceramente no se entiende la razón de su titularidad y la pregunta sobre el Torito Rodríguez es inevitable.

Jorge Ortíz (3): Intentó manejar corto y preciso en el medio pero lo logró muy esporádicamente. Tampoco fue bueno su nivel.

Federico Mancuello (3,5): El capitán no está bien, lo marcamos en Misiones y ante este rival tan rápido y físico fue muy notorio. No digo que no debió haber jugado, porque viendo el nivel de Vitale queda claro que no hay recambio, pero es llamativa la diferencia de tiempos en su vuelta al primer equipo y la del Torito. Lo amonestan a los 26 por una infracción  innecesaria. Le pone un centro y un buen pase a Lucero, como únicos aportes positivos.

Martín Benítez (2): No se que será de la vida del Pibe Maravilla que arrancó este semestre, pero hoy lo necesitábamos y no apareció. El único pase que dio bien es el que termina en el palo en la jugada previa al empate. Hasta parecía lento, cuando una de sus máximas virtudes es la velocidad.

Ezequiel Vidal (3): Jugó solamente el primer tiempo, sin gravitar para nada por derecha.

Diego Vera (4): De los pocos a los que no le pesó el partido, pero tampoco pudo generar peligro. Casi todos los pases le llegaron largos o fuertes. Participa en el blooper que termina en el empate. Nuevamente tuvo que bajar mucho, una cosa es que se tire a los costados, otra que deba ir hasta el mediocampo porque no le llega la pelota. Tuvo la más clara y no logró definir.

Cristian Rodríguez (4): Entró y al minuto participa en la clara de Vera. Motiva, empuja, pero cuando parecía que contagiaba al equipo terminó siendo al revés y empezó a errar pases. Es una pena enorme no haberlo tenido en plenitud, ojalá eso pase a partir de ahora. Sobre el final define de puntín y da en el palo.

Juan M. Lucero (4): Reemplazó a Tagliafico a los 67 y un minuto después tuvo su primera chance, pero no la baja bien de pecho. Luego a los 74 define de zurda una jugada suya que pareció terminar en penal y a los 76 no llegó a conectar un buen pase de Mancuello.

Claudio Aquino: Jugó los últimos minutos con muy poca participación.

Mauricio Pellegrino: Mal partido del equipo en una instancia clave. Es enorme la desilusión por la eliminación, la no clasificación a la Libertadores y sobre todo porque en todo momento la serie pareció muy accesible. Hubo errores groseros en el primer partido, falta de carácter de varios jugadores en ambos y una dosis de mala suerte al no poder contar con el Cebolla y Mancuello en plenitud, sumados a la suspensión de Méndez. La diferencia entre los que faltan y los que juegan es tremenda y fatal. Hoy encima no le encontraron nunca el timing a la pelota, cometiendo una cantidad de errores no forzados insólita e imperdonable en un partido de esta trascendencia. Con muy poco más se pasaba a semifinales de una Copa que estaba al alcance. Esto es más una catársis propia, ya que considero que no hay demasiado para decir del entrenador.

De cuartos

Tras el empate y eliminación ante Independiente Santa Fe, quedó expuesto que, si hay una instancia que a Independiente le cuesta superar, esa es la de los cuartos de final.

En sus cinco participaciones en la Copa Sudamericana, solo en una pudo avanzar y fue en la del 2010, competición en la cual se consagró campeón, de la mano del Turco Mohamed.

La anterior fue en la edición del 2012, cuando Independiente enfrentó a la Universidad Católica, primero en Avellaneda y luego en Chile. La ida terminó en empate 2-2, con goles de Tula y Villafañez para el local, y Andía y Castillo para la visita. La vuelta fue 2-1 para los trasandinos, con un doblete de Ríos, mientras que Jonathan Santana puso el descuento para Independiente. En la de 2011, donde defendía el título, fue eliminado en octavos de final por la Liga de Quito.

De ésta manera, Independiente perdió la posibilidad de entrar a la Copa Libertadores como el argentino mejor clasificado en la Sudamericana, y le cedió ese lugar a Huracán, quien en la próxima fase se verá cara a cara con River. Adiós ilusión…

La serie se perdió en casa

Independiente igualó 1-1 ante Santa Fe en Bogotá y quedó eliminado de la Copa Sudamericana. El Rojo jugó un mal partido y nunca pudo hilvanar tres pases seguidos. Meza abrió la cuenta para el local tras un tiro de esquina y el empate llegó por una serie de rebotes que el arquero Zapata metió dentro del arco.

Ya en los primeros minutos del partido se vio lo mucho que le costó a Independiente dominar la pelota y asociarse, nadie del medio pudo hacerse eje y los extremos nunca llegaron al fondo. La primera aproximación del Rojo fue un remate desviado de Benítez quien hace mucho que no muestra el nivel de la primera parte del semestre. El local avisó con un tiro libre de Seijas que se fue alto. El resto de la primera etapa mostró poco y nada de fútbol de ambos equipos, claro que Santa Fe con un gol de ventaja y menos obligación. A los 30’ se dio la apertura del marcador, córner al área y Meza se elevó por sobre Pellerano y le cambió el palo al Ruso que se quedó parado. La última de cierto riesgo para el arco de Zapata antes del cierre del primer tiempo fue un centro-arco de Benítez que nadie pudo empujar.

Para la segunda etapa se dio el lógico ingreso del Cebolla en lugar del pibe Vidal, al que el partido le quedó enorme. Antes del minuto el uruguayo se soltó del medio y habilitó a Vera que cuando tenía todo para igualar el partido fue cruzado desde atrás y no pudo definir cómodo. El Cebolla, que había arrancado bien se fue mimetizando con sus compañeros y no se salvó de las imprecisiones. Santa Fe pudo estirar la ventaja con varias contras mal aprovechadas, una tapada por el Ruso y otra que terminaba en gol pero el línea anuló mal. A los 17 se retiró Tagliafico por un golpe y fue reemplazado por Lucero, que a los pocos minutos tuvo el empate pero la bola se le fue larga luego de un flojo control cuando esta mano a mano. Independiente siguió yendo pero sin fútbol, el Gato aprovechó una serie de rebotes y su remate dio en un rival.

Antes del final del juego llegó el inmerecido y prácticamente inútil empate, Lucero dejó solo al Cebolla pero su remate dio en el palo, luego del rebote la pelota volvió al área y tras una serie de rebotes Zapata anotó en propia puerta. Cuando el Rojo se fue todo arriba por la heroica, el árbitro (malísimo) terminó el partido cerca del área local.

Independiente quedó eliminado de una Copa que lejos estaba de ser imposible y en la cual pudo haber dado más pelea. Ahora la única chance tangible de jugar la Libertadores 2016 es por medio de la Liguilla, todavía hay una chance, si o si hay que ir por la Octava.

Complicado y aturdido

Independiente quedó eliminado de la Copa Sudamericana dejando una imagen descolorida, tanto en Avellaneda como en Bogotá. Esto principalmente se debió a que Pellegrino nunca le encontró la vuelta al sistema defensivo de Independiente Santa Fé que se basaba en una presión constante en mitad de cancha, para que los volantes encargados de dar juego al equipo no pudieran hilvanar jugadas con claridad, pero también, a lo estructurado de todos los ataques, no hubo diagonales y no hubo desequilibrio individual.

En el primer tiempo el rojo parecía atado, sobre todo en ofensiva, el esquema 4-5-1 planteando carecía de movilidad y se buscó siempre atacar con pelotazos cruzados que eran fácilmente controlados por las torres que tenía el local en defensa.

Además el equipo estaba bastante retrasado, no recuperaba la pelota rápido, por eso, cuando la tenía estaba muy lejos del arco rival, solucionando el problema a los volantes colombianos que presionaban de gran manera. Si el pelotazo o la jugada llegaba a Vera, el uruguayo estaba a muchos metros de distancia de algún compañero contra los cuatro marcadores de Santa Fé y así se le hizo muy difícil jugar en todo momento.

En el segundo tiempo, con el ingreso de “Cebolla” Rodríguez y Lucero, el juego se intentó hacer más a ras de piso, circulando sobre todo del centro a la izquierda con el 10 a la espalda de los mediocampistas centrales. Pero Independiente nunca pudo controlar la pelota, con un compañero a pocos centímetros le tiraban la pelota muy fuerte y obligaba a controlar dos veces, cosa que retrasaba todos los ataques. De todas formas, el juego fue mejor, porque ahora el equipo podía desbordar y tuvo muchas más aproximaciones que en el primer tiempo, pero tampoco sin poner en riesgo la valla custodiada por Robinson Zapata, salvo en el blooper a los 92 minutos que terminó en el empate 1-1.

Hay mucho mérito del rival, que tiene mucho más portento físico e hizo prevalecer su fuerza y sus movimientos en bloque, el pasar rápido de defensa ataque para complicar e incomodar a un Independiente que en ningún momento de los 180 minutos pudo dominarlo.

Quedamos afuera del objetivo, no deja de ser importante, para un plantel relativamente nuevo, sumar roce internacional, aprender de errores cometidos, expulsiones tontas  y maneras de jugar las definiciones importantes, porque ahora queremos entrar en la Libertadores, y pelearla.

Que todo esto sirva para acrecentar el hambre de gloria y la sed de revancha.

Seis años del Libertadores de América

Hoy se cumplen seis años de la re-inauguración del estadio Libertadores de América. Aquel templo, donde se perpetraron hazañas inimaginables, supo ser imbatible. Sin embargo, desde su nueva apertura, Independiente ya no es tan invencible como se creía. En OrgulloRojo, te traemos los números para que puedas analizarlos y compararlos con nosotros.

Desde aquel 8 de diciembre de 2006, cuando el ‘Rojo’ jugaba su último partido en la vieja Doble Visera de Cemento con derrota 2-1 ante Gimnasia de Jujuy hasta su reinauguración, el 28 de octubre de 2009, el equipo de Avellaneda debió mudar su localía varias veces. Jugó, así, en cancha de Racing, Lanús, Vélez y Huracán.

La reinauguración fue anunciada con bombos y platillos. El equipo dirigido por el Tolo Gallego volvería a jugar en su estadio (aún hoy sin terminar) un partido oficial correspondiente a la fecha 11 del Apertura 2009 ante Colón, con victoria 3-2. Lo que parecía significar el regreso de la mística invencible del estadio, resultó siendo sólo una ilusión corta. Dos partidos después, caía por primera vez en la nueva casa ante Banfield, por 2-1.

Desde aquella reapertura ante el Sabalero, Independiente jugó 132 partidos en el Libertadores de América. Ganó 65 (menos de la mitad), empató 39 y perdió 28 veces. ¿Efectividad? 58,78%. En el único ámbito que parece casi imbatible es en las copas internacionales. Jugó 16 partidos de Conmebol y sólo perdió 2 veces: ante Godoy Cruz por la Libertadores 2011 y el de la semana pasada, ante Independiente Santa Fe.

CAILDA

Por torneos locales, sin embargo, la cosa cambia. Ni en Primera ni en la B Nacional pudo mantener su invicto durante un torneo completo, siendo los mejores el Clausura 2010 (7 ganados, 2 derrotas) con 77,77% de acierto; y el Torneo de Transición 2014, donde logró un 73,33% producto de siete triunfos, un empate y una caída.

Como puntos más bajos, podemos observar el Apertura 2010 (ganó 2, empató 4 y perdió 3, 37,03%), el Inicial 2012 (un triunfo, seis empates y tres derrotas, 30%), y el Final 2013 (triunfó, igualó y cayó derrotado en la misma cantidad de ocasiones: tres. 40%). No es casualidad que estos últimos dos fueran los torneos decisivos para mantener la categoría. Y aún en la B Nacional no llegó a ganar ni la mitad de los partidos: diez victorias, ocho pardas y tres reveses (60,31%).

Si nos ponemos a revisar los rivales a los cuales tuvo que enfrentarse el ‘Rojo’, nos encontramos con que no pudo ganarle ni una vez a San Lorenzo (dos empates y dos caídas) ni a Boca (cuatro empates y dos pérdidas). Con River, en cambio, lleva un historial a favor (dos victorias, un empate y una derrota) y ni hablar con Racing. Seis partidos con puntaje ideal. En total, fueron 19 los clásicos que se disputaron en el Libertadores de América, con ocho festejos, seis igualdades y cinco caídas. 52,63% de efectividad.

Y, por otra parte, podemos contar que Vélez, All Boys, Brown de Adrogué, Aldosivi, Independiente Rivadavia, Boca Unidos, Villa San Carlos, Patronato e Independiente Santa Fé de Colombia nunca cayeron derrotados en sus visitas al LDA. Vale aclarar que los primeros dos son los únicos que lo visitaron en más de una ocasión. A ellos se le suma Belgrano de Córdoba, quien si bien perdió una vez, ganó dos, lo que hace que tenga historial a favor.

A continuación le dejamos el desglose de todos los partidos jugados en el Libertadores de América de forma oficial, para que puedan sacar sus propias conclusiones. Aunque nuestra conclusión es clara: Independiente necesita hacerse fuerte de local.

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Por la épica

Tal vez este no sea, simplemente, un partido más, de esos que ganás, te alegrás por el buen juego y seguís en el ruedo. Tal vez no sea un mimo más al autoestima del grupo. Yo creo que éste tiene las ínfulas necesarias para sumarse a esos relatos que el nono, regocijo mediante, me contaba cuando era pibe, de aquel Independiente que fascinó al mundo entero con sus grandes hazañas. Te digo más: creo que si esto se revierte, la copa es nuestra. Tratame de mufa o de lo que se te ocurra. Tengo fe en éste equipo y le veo pasta de campeón, más allá de estar escribiendo esto después de haber perdido el partido más pelotudo del mundo.

Un tropezón lo puede tener cualquiera, y parece que Independiente, justo, lo tiene en las instancias decisivas: le pasó en la Copa Argentina contra Lanús; sufrió más de la cuenta con Arsenal, y debió esperar hasta el minuto 185 para pasar el mal trago ante un Olimpia que hizo agua en toda la serie. Su fantasma es la definición y el miedo a quedar afuera.

El puesto del arquero es, quizás, el más ingrato. Podés acertar muchas y salvar otras tantas que la gente apenas se acordará, pero no te vayas a equivocar una vez porque quedás en el libro negro. No estoy ni cerca de querer defender a Rodríguez; no me interesa meterme en ese debate mediocre entre pros y antis. El partido del otro día era ganable e Independiente, por una serie de errores, ahora debe recurrir a la mística que los ancestros imprimieron sobre el cemento de la vieja y entrañable Doble Visera.

Ni antes era el Real Madrid, ni hoy es Crucero del Norte. Insisto con que este equipo tiene pasta porque encontró una base de laburo con gente que sabe lo que hace, como lo son Pellegrino, Xavi Tamarit y el profe Macaya. Se nota en la cancha que los movimientos son estructurados, con un fin en común, organizados para defender y dinámicos para atacar. Pero acá necesitará más que eso.

Hay tres factores que nieblan la continuidad: el resultado adverso, el estadio a 2600 metros de altura y el rival. A diferencia de Olimpia, un grupo sistemático que juega y que tiene un técnico como Pelusso, con las credenciales de haber sido campeón con diferentes equipos.

Para colmo, parece que la CONMEBOL está soltando la guillotina. Si las tres fechas a Méndez te parecían una exageración, ahora te suspenden a los hinchas visitantes durante dos jornadas por haber encendido bengalas en Paraguay, para que los once que se metan en “El Campín” estén solitos y solos contra los 48.600 colombianos enardecidos por ver correr sangre argentina.

Estos condimentos que al hincha le quitan el sueño, tienen que funcionar de manera inversa en el jugador dentro de la cancha: mientras más aspectos haya en contra, más épica será la victoria que le dé el pase a semifinales a Independiente. Y no hablo de “posible victoria”, sino de victoria, porque esta serie es completamente reversible. Ese miedo a definir que se expuso en el partido de ida ya tiene que estar dilucidado y debe desaparecer cuanto antes, porque en este lado de Avellaneda no encaja. Tiralo enfrente, que a ellos les sienta mejor.

Por primera vez desde que tengo memoria, confío a ciegas en Independiente. No creo que lo construído hasta acá haya sido casualidad. Sobre todo porque este equipo demostró, en diversas chances, que tiene carácter y entrega. A ésto sumale que vuelve el Cebolla, el toque de la varita. ¿Qué querés que te diga? Podrán decir que estamos muertos, que el partido de ida costó carísimo, poner al arquero como único responsable en la tapa de los diarios, y la mar en coche. Pero hasta no estar a diez metros bajo tierra, no voy a creer otra cosa.

Van a ser once los hombres que el jueves salgan a escribir la historia. Pasar a formar parte de ella o no, queda en sus manos.

"Si volvemos al nivel vamos a clasificar"

Luego de la práctica de hoy habló en conferencia de prensa Jorge Ortiz. El volante central se refirió al partido del jueves y se mostró optimista para traer la clasificación.

El ‘Marciano’ reconoció que: “Santa Fe no nos dejó jugar. Ellos presionaron bien y no pudimos manejar la pelota. Tuvimos una mala noche”, y señaló que para lograr la clasificación: “Tenemos que tratar de generar juego, ese es nuestro fuerte y lo hemos demostrado. Si volvemos a nuestro nivel, no tengo duda que vamos a  conseguir la clasificación”.

En cuanto a la posición que juega y si se siente más cómodo jugando de doble cinco o solo explicó: “Yo me siento cómodo de las dos formas, con uno al lado o jugando de cinco solo. Yo no tengo ningún problema en hacer ese trabajo y que Federico se suelte mas”.

El ex Lanús destacó que: “Todos vamos a ser importantes, los que viajemos y los que se queden. Los jóvenes y los de experiencia. Ojala podamos hacer un gran partido y traer la clasificación”.

Sobre las dificultades que le planteó el rival en el partido de ida marcó: “No nos dejaron recibir cómodos, sus delanteros nos corrían de atrás y los volantes centrales presionaban mucho”, y aclaró que para poder sortear estas dificultades:“Hay que saltear lineas y jugar rápido. El otro día no estuvimos finos, pero si podemos salir de esa presión con la pelota dominada va a ser clave para el partido”.

Para cerrar se refirió a su compañero el ‘Ruso’ Rodríguez y confesó que: “Hablé con él en la semana, nos ha salvado muchas veces. Hay que apoyarlo, el próximo penal si lo quiere patear lo vamos a apoyar. Para nosotros es importante y lo tenemos que tener bien”, concluyó.

"Va a tener que mostrar su estirpe copera"

Jorge Bermúdez, histórico defensor colombiano de gran paso por Boca Juniors, analizó las posibilidades de Independiente ante Santa Fe, en lo que refiere al partido revancha de cuartos de final de la copa Sudamericana.

“Independiente fue a buscar el resultado pero careció de ideas. No pudo vulnerar a Santa fe que pobló el mediocampo e inquietó, aunque de manera esporádica. Lo más importante es que fue una llave pareja. Era un empate clavado. Todo está por jugarse”, arrancó el Patrón en declaraciones a Emoción Roja.

En cuanto a la revancha, Bermúdez fue prudente: “En Colombia va a ser otro partido parejo. Santa fe va a ir a buscar el resultado, atacará, buscará el resultado. Van a querer aprovechar la localía. Independiente va a tener que mostrar su estirpe de copa y personalizada para poder avanzar de fase”, expresó.

“Independiente viene viviendo una transición desde hace un tiempo. Ahora con Pellegrino encontraron una propuesta. Hay jugadores lideres como Mancuello, Rodríguez, Vera. Pero es un proceso que recién está empezando. Santa Fe viene jugando hace cuatro años todos los torneos continentales. Pero como digo, va a ser un partido parejo. “, profundizó Bermúdez.

En cuanto a la influencia de los 2600 metros por sobre el nivel del mar, el exdefensor de Boca remarcó: “La altura depende de como el local te lo haga sentir. Santa Fe va a tratar de hacer un partido rápido para que al final a Independiente le termine pesando. La diferencia te la pueden hacer en el complemento”

“No hay que ser injustos con uno de los mejores pateadores de penales del fútbol argentino. La reivindicación del Ruso (Rodríguez) va a llegar en cualquier momento, lo conozco y es bueno. Va a tener desquite. Acá nadie dice que el arquero rival tomó una buena decisión”, dijo en relación al penal errado por el arquero de Independiente.

Para cerrar, Bermúdez repartió flores para la institución de Avellaneda: “Independiente es una institución que respeto, que valoro y que con Bochini en campo, aprendí a querer”.

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