Uno x uno vs. Platense

Sebastián Sosa (5): El hoy capitán del Rojo, a los 27 le sacó un pelotón a Gómez, arrojándose para tapar con su cuerpo y evitar así el empate. Y había controlado el primero de los disparos en el segundo, antes de tener una reacción que deja alguna duda.

Alex Vigo (4): Beneficiado por el momento de Fernández, en los primeros minutos llegó bien dos veces al fondo, siendo la mejor a los 16. Tiene el fatídico roce que termina en el segundo gol.

Sergio Barreto (5): En la marca no tuvo mayores inconvenientes, pero si con la pelota. Pifia en la jugada que deriva en el empate de la visita y perdió algunos balones.

Juan Insaurralde (4.5): No brindó muchas garantías, a pesar de no haber sufrido demasiado. Apenas iniciado lo tuvo en un córner, pero le quedó alta y no le pudo dar. En el complemento contó con otra chance, intentando cabecear por arriba después de algunos rebotes en el área. Pudo haber sido expulsado por excederse en un bloqueo.

Lucas Rodríguez (5.5): Discreto partido del zurdo, como está sucediendo últimamente, aunque hoy abre el marcador con un preciso toque cerca de la línea.

Lucas Romero (5): Tuvo algunos pasajes positivos ubicado a la derecha, pero después se perdió en la mediocridad generalizada.

Iván Marcone (3): Pobre lo de Iván esta noche. Hace todo mal en el empate, perdiendo la pelota dos veces y luego a la marca del autor del gol. En el inicio del complemento pareció reaccionar, pero le duró solo unos minutos. Lento en los traslados y controles, le falta mucho.

Lucas González (2): Lo de siempre, otra oportunidad perdida. Al minuto intentó de afuera, exigiendo al arquero. Ojalá el clásico le sirva de envión anímico, ya que su último buen encuentro fue en ese contexto.

Alan Soñora (3.5): También fue flojo lo del diez, aunque pudo filtrar alguna pelota. A los 16 lo tuvo de volea, pero la mandó muy arriba. La pierde a los 27 en la primera clara Calamar. Buen pase a los 32 para Tuco.

Leandro Fernández (6): En medio de tanta mediocridad, de sus locuras nacen las cosas más positivas, porque es el único que se anima arriesgando pases. Y con que le salga alguna, ya sale ganando en relación a sus compañeros. Tuvo un buen primer tiempo, jugando y haciendo jugar, intentando siempre. A los 29 mandó por arriba otro de esos tiros libres en los que intenta siempre al arco. A los 51 probó de lejos y rozó en un rival, en uno de los pocos tiros al arco locales del complemento. Salió de la cancha inexplicablemente.

Leandro Benegas (2): Flojísimo nuevamente lo de Tuco, que en partidos como el de hoy hace que duela la falta de un nueve de jerarquía. La baja bien de cabeza en el gol de Rodríguez. A los 25 quedó bien posicionado pero la mandó lejos por el segundo palo, algo que había hecho parecido instantes antes. Minutos más tarde Soñora lo dejó solo, pero no se tuvo fe de derecha y tardó en darse vuelta, definiendo donde estaba el arquero. Es un jugador de un toque en el área, mucho más no se le puede pedir.

Gabriel Hachen (3): Entró a los 57 por Soñora y tuvo un flojo debut, teniendo la mala suerte de perder las dos pelotas que derivan en los últimos goles visitantes. Se habla de mala fortuna y no solo de errores porque las pérdidas son muy lejos de la concreción.

Juan Cazares (2): Ingresó también a los 57, por González, para hacer todo mal. Hablamos varias veces de su falta de compromiso a la hora de marcar, hoy quedó demostradísimo en el segundo tanto Calamar.

Damián Batallini: En un cambio insólito, reemplazó a Fernández a los 75 para demostrar la falta de capacidad para eludir rivales que lamentablemente le vemos desde que viste nuestra camiseta.

Eduardo Domínguez: Está claro que no lo ayuda nadie, porque dirige un equipo que comete errores individuales insólitos y ante la primera cosa negativa que le sucede, por más pequeña que sea, se destruye solo. Pero la realidad es que tampoco él se ayuda demasiado haciendo cambios como el de Batallini por Fernández cuando Leandro era el único que se animaba a jugar, más sabiendo la falta de centrodelanteros que tiene. Lo de Independiente es horrible, por donde se lo mire. Con un equipo tan pobre anímicamente, la única razón para mantener ilusiones en el clásico es que justamente, nos tocó Racing como rival. El domingo es plata o mierda, como la canción de Miguel Mateos.

orgullorojo

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