El primer manda…miento

Independiente está hundido, prendido fuego, tanto en lo institucional, como en lo económico y futbolístico. No tiene técnico, ni plantel y mucho menos dirigentes.

Y claramente está en un sendero al que todos le conocemos el final. Hay que torcer el rumbo y hay que hacerlo ya, lo sabemos perfectamente.

Para eso, es indispensable que todos pongamos como premisa el primero de los mandamientos. El club está por encima de todo y todos.

Lo tiene que entender un oficialismo que está totalmente acabado, agarrado al poder como un ocupa, pasando un papelón tras otro. Deben irse de manera urgente, lo saben, pero tratan de evitar que papá Hugo salga insultado por los hinchas en televisión, o de verlo con una placa que diga renunció. Les importa más eso a que el club se destruya día a día por su culpa, mientras se les borran hasta los compañeros de lista.

Lo tiene que entender una oposición que jamás dio la talla y que por inacción a esta altura ya es cómplice. No tienen capacidad, o ganas, o los huevos necesarios como para empezar a actuar como gobierno, algo que les guste o no, en algunas semanas van a tener que hacer. Y mientras el club se cae a pedazos, ellos están cruzados de brazos mirando como el único dirigente que queda elige a un técnico que ninguno de ellos quiere, pasándolos por arriba como viene haciendo en los últimos meses. Y lo que es peor, en off dan a entender que ya tienen apalabrado a un técnico. ¡Si es así actuá entonces! ¡Háganse cargo! Se dejan boludear, se pelean entre ellos y solo muestran valentía y sapiencia en las Redes Sociales o para las cámaras.

Y lo tenemos que entender los socios e hinchas, porque sabemos que en este contexto, no quedan más alternativas que poner el pecho y bancar a los que pisen el campo de juego. La exigencia y el paladar negro tienen que quedar para los dirigentes. Pero una vez que empiece el partido, insultando a los jugadores no hacemos más que perjudicar aún más al club. No vamos a hacer que Vigo sea Clausen, ni Benegas Bertoni. No tienen la culpa de vestir la camiseta más gloriosa, no tienen jerarquía para hacerlo. Y es una ecuación que con los pibes del club ni hay que pensar. Pozzo, Soñora, Barreto, Márquez, más toda la banda de la Reserva que viene atrás, como Lobo, Atencio, Tarzia, Vallejo, Romero, Ortíz, entre otros. Son lo que tenemos y hay que cuidarlos, porque en ellos está la salida, son la llave para salir de esta situación.

Hoy es un día clave, en el que los dirigentes tienen que poner si o si una fecha para las elecciones. Háganlo y pongan al club por encima de todo.

Porque si no cumplen el primer mandamiento, todo lo que hicieron, hacen y harán, fue, es y será simplemente una mentira.

Javier Brizuela, socio Nº 19873

orgullorojo

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