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En la desesperada búsqueda por encontrar un guardameta para el próximo semestre, la dirigencia de Independiente cruzó el charco y puso sobre la mesa una oferta millonaria por el uno de Peñarol.
Por: Nelson Pastorno
10 de junio de 2026 09:06:00
La obsesión por conseguir un arquero que brinde seguridad bajo los tres palos parece estar llevando a la dirigencia y a la secretaría técnica a tomar decisiones totalmente desesperadas y carentes de criterio futbolístico. Este miércoles estalló una bomba desde la otra orilla del Río de la Plata que dejó helados a los hinchas del Rey de Copas, no por la magnitud de las cifras, sino por las pobrísimas condiciones técnicas del protagonista apuntado.
Según informó el reconocido periodista uruguayo Martín Charquero (@martincharquero) a través de sus redes sociales oficiales, Independiente realizó una oferta formal de dos millones de dólares para quedarse con los servicios de Washington Aguerre. El pase del guardameta pertenece en su totalidad a Peñarol de Montevideo y, para el alivio de todo el pueblo rojo que veía con pánico esta posible incorporación, el propio cronista charrúa detalló en el programa Minuto Uno que el futbolista no tiene intenciones de salir de su actual club en este momento del año.
Más allá de la negativa inicial del arquero, lo que verdaderamente preocupa en Avellaneda es el bajísimo nivel del jugador que fue a buscar la Comisión Directiva. Desembolsar una fortuna semejante por un arquero de treinta y tres años que ha tenido una carrera sumamente irregular y que jamás demostró la solidez necesaria para un arco de semejante envergadura, se presenta como un despropósito absoluto. Aguerre decididamente no tiene la jerarquía, la chapa ni las condiciones técnicas indispensables para calzarse el buzo que alguna vez defendieron glorias de nuestra historia.
Gastar el dinero que tanto cuesta conseguir en una apuesta tan endeble sería un error garrafal. Por fortuna, el propio jugador le bajó el pulgar a la movida, obligando al club a buscar alternativas que verdaderamente den la talla.
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