Independiente debía ganarle a Racing para ser campeón. La Academia, virtualmente descendida -había reclamado los puntos de un cotejo anterior- debía ganar para esperar la mano de la AFA. Sin embargo, prevaleció la historia.
Primero, un pase de Ricardo Bochini para una posterior definición del Gringo Giusti significó el 1 a 0. En el complemento, Enzo Trossero y una patriada, con un remate de lejos, anotó el 2 a 0 definitivo con el que Independiente se consagraba campeón de aquel Metropolitano de 1983.
Esto sería el trampolín a otro glorioso año, ya que en 1984, mientras Racing no podía lograr el ascenso, Independiente obtendría la copa Libertadores y la Intercontinental.