dos caras de una misma moneda.
Dos caras de una misma moneda
por
Juan Manuel Colomer
el reparador de sueños. En el descansan todas nuestras ilusiones. Cuando tiene la pelota algo bueno para el equipo sucede. Un toque distinguido, una gambeta hacia adelante, su manera de colocar el cuerpo para proteger la pelota, sus ganas, su empuje, su contagio. “Siempre va esta personita feliz trocando lo sucio en oro. Y siempre hace su tarea mejor… ”. La cantidad de veces que en 90 minutos me digo qué fácil sería todo con uno o dos Cebollas más. Ojalá alcance con uno. Y eso que todavía no está en su plenitud física…
Se viene una semana repleta de nervios y ansiedad. A contar las horas para que llegue el miércoles. A recuperar soldados, a pensar como reemplazar a Méndez de la mejor manera. Y, sobre todo, a soñar a lo grande. Si el objetivo es lograr cosas grandes, no nos podemos permitir soñar en chiquito. Hay que viajar a Asunción a reconciliarse con la historia gigante de este Club que nunca entendió de localías ni estadios que den miedo. Hay que ir, ser hombres, jugar y ganar.