Desarmándose y destruyéndose semestre a semestre, con el club prendiéndose fuego institucionalmente y dando lástima adentro del campo. Con un gobierno que da asco y una oposición que da vergüenza.
Hoy, por ejemplo, en las redes es tendencia el irónico #FuerzaHugo, impulsado principalmente por los vecinos, riéndose de nuestra actualidad.
Hoy somos el hazmerreír del fútbol argentino. Quizá reconocerlo sea el primer paso para volver a ser lo que fuimos.