5 de abril de 2015

en busca de rebeldia

en busca de rebeldia. En busca de rebeldía

por
Lucas Riggio

no alcanza. Ahora, lejos de hablar sobre cómo el DT encaró el encuentro, hay algo en Independiente que hay que solucionar urgentemente: el sentido común. Algunos lo llaman “hambre”, otros “sangre”o “huevos”. Sin importar qué nombre atribuirle, forma parte de una rebeldía que hoy no aparece. La misma rebeldía que se necesita para ser campeón. Ayer, como ya ocurrió en otros partidos de la misma índole, llegó un momento del encuentro en el que la idea planteada desde un comienzo se fue diluyendo lentamente hasta desaparecer casi en su totalidad. Ese momento en el que los sucesivos toques, rotaciones y la “linda” idea de querer entrar al arco con pelota en los pies moría al término del tercer pase. Sin embargo, ante tan alevosa realidad, igualando contra uno de los peores equipos del campeonato de local, Independiente continuó intentando lo que -lógicamente- no iba a dar resultados a menos que dependiera de un golpe de suerte. Será tarea de Almirón encontrar una solución cuando su ambiciosa -no mala- idea de juego no da resultados. No obstante, a falta de 15 minutos de terminar un partido en el que casi no se crearon situaciones en toda la segunda mitad y obligado a ganar, es donde la desobediencia o sentimiento de revolución pide a gritos regresar para poder cambiar lo que siempre termina siendo un destino obvio. Son momentos en los que ya no importa qué griten de afuera. Que ya debe dejar de ser obligación hacer 35 pases por lo bajo para pasar la línea de cal. Donde hay que animarse al cambio. Y lo primero para ello es encarar, ganar el uno contra uno, pegarle, meter, tirar centros y, por sobre todo, animarse al error con las cosas más básicas del fútbol que hoy parecen haber sido olvidadas.  Llega a ser desesperante cuando, a falta de pocos minutos de perder dos puntos, los jugadores no aprovechan tener el espacio más que necesario para probar de afuera por querer insistir con un pase infiltrado al área chica que termina, como toda la noche, interrumpido. Mismo que no caiga un sólo centro como la gente a los delanteros de área para ver si existe otra manera de entrar que resulte más efectiva. Como si fuera poco, en más de una situación el “Ruso” Rodríguez quiso sacar rápido para aprovechar un contragolpe y, en vez de encontrarse con jugadores rebeldes y hambrientos de querer ganar como sea a tan poco del final, los cuatro defensores más el volante Diego Rodríguez estuvieron parados en la línea defensiva. La “desesperación” generalmente remite a un concepto negativo. Sin embargo, a veces, es necesaria. A Independiente, quizás entre otras cosas, le está faltando un poco de desesperación cuando se encuentra con situaciones como las vividas ayer. El Rojo muere con una idea. No se permite más allá de la misma. No se deja llevar por una faltante desesperación ni por sentido común. Alguien sabio alguna vez dijo: “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.
Gaudio en Clarín Gaudio en Clarín

Gaudio en Clarín . "La pasión no se compra"

Declaraciones

Declaraciones. "Siempre hay algo contra Independiente"

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Amarillas

Amarillas. Se lo pierde

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