"Es el mejor tres de Argentina".
El ex Banfield llegó de la mano de Jorge Almirón, su entrega y espíritu aguerrido hicieron palmear en más de una oportunidad a gran parte del Libertadores de América y en ocasiones los mismos hinchas exclamaron su ingreso a la Selección Nacional, aunque los dichos de Edgardo Bauza no fueron muy alentadores para el marcador de 24 años: "Es muy bajito, lo venimos siguiendo". ¿Es indispensable la altura?. La historia del fútbol refleja que existieron jugadores muy exitosos sin ese dote; ahí está el caso del brasileño Roberto Carlos (1,68) campeón en dos Copa América, un Mundial y una Copa Confederaciones, el central italiano Fabio Cannavaro (1,76) consagrado en el Mundial de Alemania 2006 o el mismo Jordi Alba (1,70) multi campeón en el mejor equipo del mundo, Barcelona. ¿Acaso jugadores como Heinze, Rojo, Basanta o Funes Mori demostraron que por tener altura están asegurados los logros deportivos?
No hay dudas que "el Pitbull" (1,72) merece una chance con la albiceleste, porque además de demostrar carácter y sacrificio al ir a disputar cada pelota, mostró que para hacer un buen papel sobre la banda izquierda no se necesita gran altura sino grandes huevos. Señor entrenador Bauza no confunda los términos, los grandes jugadores son a base de grandeza de huevos.