1 de septiembre de 2013
por
Walter Linovich
Diego Rodríguez (6): casi no participó del juego. Independiente Rivadavia no pateó al arco. Bien con los pies y en los centros. Julián Velázquez (5): venía jugando su mejor partido en el campeonato, pero pidió el cambio por una contractura. Cristian Tula (5): intervino bien las veces (pocas) que lo requirieron. Claudio Morel Rodríguez (5): también respondió bien cuando lo llamaron. Lucas Villalba (2): nerviosísimo. Independiente Rivadavia atacó siempre a sus espaldas y cuando tuvo la pelota en los pies casi siempre la revoleó. Martín Zapata (5): de menor a mayor. Intrascendente en el primer tiempo, en el segundo se soltó y participó más. Reinaldo Alderete (2): desastroso. No marcó ni fue salida. Recién a los 28 minutos del segundo tiempo recuperó la primera pelota. Siempre a destiempo. Federico Mancuello (4): le pone ganas. Sólo eso. Daniel Montenegro (2): sigue desaparecido. Bajíisimo su nivel. No conduce, no hace jugar, obviamente no marca y ralentiza el ritmo del equipo. Insostenible su titularidad. Adrián Fernández (5): mucha entrega, poca claridad. Cristian Menéndez (6): como siempre, es el de más despliegue. Molesto para los rivales, pero poco acompañado. Le tiene miedo al arco. Gabriel Vallés (3): ¿Hasta cuándo durará su pasantía en Independiente? Limitadísimo. Matías Pisano (6): si bien perdió algunas pelotas por trasladar de más, fue el más claro e incisivo del equipo, como siempre que ingresó. Pide titularidad a gritos. Sebastián Penco (-): pocos minutos en cancha. La primera que tocó, la pelota le rebotó y cometió foul.